NOMBRE:
CARLOS DAVID AMADOR DE LOS SANTOS.
MATRICULA:
BA-18-20106.
ASIGANTURA:
DERECHO DE LAS SUCESIONES Y DONACIONES.
TEMA:
LA SAISINE.
PROF:
PEDRO ARISMENDY MARTINEZ GONZALES.
BANI, PERAVIA, REP. DOM.
LA SAISINE HEREDITARIA:
La Saisine: Según Art. 724 del Código Civil, es la calidad o condición del
heredero Legítimo. "Los herederos legítimos se considerarán de pleno derecho
poseedores de los bienes, derechos y acciones del difunto, y adquieren la obligación de
pagar todas las cargas de la sucesión".
¿QUÉ EFECTOS PRODUCE SAISINE?
La posesión del heredero, del hecho de que el heredero tenga la saisine y reciba la
herencia de pleno derecho, de esto se derivan algunas consecuencias: 1.- La herencia va
al heredero de pleno derecho y no cuando el heredero la acepta. 2.- Para determinar si
una persona puede recibir la sucesión hay que situarse en el momento de apertura de la
sucesión; 3.- Desde el momento en que el sucesor adquiere la herencia, es propietario de
los bienes, así como de los frutos a partir del día de la apertura de la sucesión.
La posesión que tenía el de cujus se continúa con el heredero.
El pasivo se transmite al heredero.
Puede tomar posesión real y efectiva de los bienes dejados por el difunto.
¿A QUIÉN PERTENECE LA SAISINE? Solo al heredero Legítimo.
NATURALEZA JURÍDICA DE LA SAISINE:
Art. 724.- Los herederos legítimos se considerarán de pleno derecho poseedores
de los bienes, derechos y acciones del difunto, y adquieren la obligación de pagar todas
las cargas de la sucesión: los hijos naturales, el cónyuge superviviente y el Estado,
deben solicitar la posesión judicialmente, y conforme a las reglas que se determinarán.
Los que tienen la saisine pueden ejercer las acciones que podía ejercer el de
cujus. Pero todas las acciones que podían ejercer terceros contra el de cujus los pueden
ejercer contra los herederos (herederos con la saisine).
ACEPTACIÓN DE LAS SUCESIONES (ARTÍCULOS 774-783 CÓDIGO CIVIL)
Una sucesión puede ser aceptada pura y simplemente por sus beneficiarios o
condicionada a la realización de un inventario de los activos y pasivos que la integran,
de esta forma se mantiene separado el patrimonio de la sucesión en relación al
patrimonio del aceptante.
Nadie está obligado a aceptar la sucesión que le corresponda, su aceptación es
opcional, a menos que el beneficiario realice actos que implícitamente indiquen la
aceptación, en cuyo caso se considerara una aceptación tácita.
El efecto de la aceptación se retrotrae al día en que se abre la sucesión. De esta
forma se mantiene la unidad jurídica de la sucesión.
La aceptación de la sucesión puede ser expresa o tácita: es expresa, cuando se
usa el título o la calidad de heredero en un documento público o privado: es tácita,
cuando el heredero ejecuta un acto que supone necesariamente su intención de aceptar,
y que no tendría derecho a realizar sino en su calidad de sucesor.
DE LA REPUDIACION DE LAS SUCESIONES:
La renuncia es aquel acto por el cual una persona abandona su derecho sobre un
bien o conjunto de bienes.
La repudiación o no aceptación de una sucesión, no se presume; requiere
presentarse en la Secretaría del Tribunal de Primera Instancia del distrito en que se haya
abierto la sucesión, debiendo inscribirse en un registro particular que se lleva.
El que renuncia se reputa como si nunca hubiera sido heredero. La parte
renunciada aumenta la herencia de los coherederos o del grado subsecuente. No procede
en ningún caso la representación de uno que haya renunciado. Si el renunciante es único
en su grado, o si todos los coherederos renuncian, los hijos vienen por sí y suceden por
cabezas.
Más en concreto, la renuncia es la situación jurídica que se produce cuando el
sucesible no acepta la sucesión que le ha sido deferida. El sucesible que renuncia a la
sucesión se considera como un extraño a ella, como si nunca hubiera sido heredero.