LLENEMOS LAS VASIJAS DE ACEITE
ZACARÍAS 4:11-14 (Mat. 25: 1-13)Todos necesitamos estudiar como nunca antes la parábola
de las diez vírgenes. Cinco de ellas eran prudentes y cinco eran fatuas. Las prudentes
pusieron aceite en sus vasijas juntamente con sus lámparas. Este es el santo aceite
simbolizado en Zacarías [se cita Zac. 4:11-14]. Este símbolo es de las más solemnes
consecuencias para los que pretenden conocer la verdad. Pero si no practicamos la verdad,
no hemos recibido el aceite santo que vertían de sí mismos los dos tubos de oro. El aceite es
recibido en vasijas preparadas para el aceite. [Este aceite] es el Espíritu Santo en el corazón,
que obra por amor y purifica las almas...
Satanás está trabajando con todo su poder infernal para apagar esa luz que debiera arder
brillantemente en el alma y refulgir en buenas obras. Las palabras de Dios a Zacarías
muestran de dónde proviene el santo aceite como oro, y su brillante luz, que el Señor
enciende en las cámaras del alma, alumbra el mundo mediante buenas obras. Satanás
procurará apagar la luz que Dios tiene para cada alma. Lo hará proyectando su sombra sobre
el sendero a fin de interceptar cada rayo de luz celestial. Sabe que su tiempo es corto. El
pueblo de Dios debe aferrarse de él; de lo contrario, perderá su orientación. Si los que
forman el pueblo de Dios fomentan rasgos de carácter heredados y cultivados que
desfiguren a Cristo, mientras que profesan ser sus discípulos, coincidirán con el hombre que
figura en el Evangelio, que se presentó a la fiesta sin el traje de bodas, y con las vírgenes
insensatas que no tenían aceite en sus vasijas y en sus lámparas. Debemos aferrarnos a
aquello que Dios declara que es la verdad, aunque todo el mundo se disponga a combatirlo
(MS 140, 190l).
Aceite llevado por medio de mensajes.[Se cita Zac. 4:1-3; 11-14.] Mediante los seres santos
que rodean su trono, el Señor mantiene una comunicación constante con los habitantes de
la tierra. El aceite áureo representa la gracia con la cual Dios mantiene provistas las lámparas
de los creyentes. Si no fuera porque ese aceite santo fluye desde el cielo en los mensajes del
Espíritu de Dios, los agentes del mal tendrían completo dominio sobre los hombres. Dios es
deshonrado cuando no recibimos los mensajes que nos envía. Así impedimos que el aceite
áureo que él vertería en nuestra alma sea comunicado a los que están en tinieblas (RH 3-
21903).
12 (Isa. 58: 8).
Impartir constantemente para recibir [Link] facultad de recibir el aceite santo
que procede de los dos olivos que se descargan por sí mismos, depende de que el que recibe
se vacíe a sí mismo de ese aceite santo dándolo en palabras y en acciones para suplir las
necesidades de otras almas. ¡Cuán precioso y satisfactorio es el trabajo de recibir
continuamente e impartir continuamente! Sólo impartiendo puede conservarse la facultad
de recibir (NL N.º 12, pp. 3-4).
CAPÍTULO 25
1-10.
Los prudentes se despertaron del sueñ[Link] los que esperan al Esposo celestial están
representados en la parábola como dormidos, porque su Señor demoraba su venida; pero
los prudentes se despertaron ante el mensaje de su aproximación, respondieron al mensaje,
no perdieron todo su discernimiento espiritual, y se pusieron en acción. Su experiencia
religiosa se robusteció e incremento al aferrarse de la gracia de Cristo, y pusieron su afecto
en las cosas de lo alto. Comprendieron dónde estaba la fuente de sus recursos y apreciaron
el amor que Dios les prodigaba. Abrieron su corazón para recibir el Espíritu Santo por el cual
el amor de Dios fue derramado en su corazón. Arreglaron y encendieron sus lámparas, las
cuales proyectaban constantes rayos de luz a las tinieblas morales del mundo. Glorificaron a
Dios porque tenían el aceite de la gracia en su corazón, e hicieron la misma obra que su
Maestro había hecho antes que ellos: fueron a buscar y salvar a los que estaban perdidos (ST
28-10-1910).
7 (Luc. 12: 35).
Una lámpara preparada y [Link] amor mutuo es el mejor título que podemos exhibir.
Debe cesar toda contienda, toda disensión. Dios no aceptará los talentos de los hombres
más inteligentes y más elocuentes si la lámpara interior del alma no está preparada y
brillando. Debe haber un corazón consagrado y una entrega consagrada del alma (Carta 119,
1899).
EFESIOS CAPÍTULO 5:25 (Juan 1: 4-, Apoc. 2: 1; 21-23).
Una única fuente de [Link] "amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella". La compró
con su sangre. Al Hijo de Dios se lo ve caminando en medio de los siete candeleros de oro.
Jesús mismo da el aceite a esas lámparas que arden. Él es quien enciende la llama. "En él
estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres." Ningún candelero brilla por sí mismo;
tampoco ninguna iglesia. De Cristo emana toda su luz. La iglesia en el cielo hoy día es sólo el
complemento de la iglesia en la tierra; pero es más excelsa, más grandiosa, perfecta. El
mismo esplendor divino ha de continuar a través de los siglos eternos. El Señor Dios
Todopoderoso y el Cordero son la luz allí. Ninguna iglesia puede tener luz si falla en difundir
la gloria que recibe del trono de Dios (MS la, 1890).
1 TIMOTEO 4:
16.
"Ten cuidado de ti mismo"."Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina". Tú mismo necesitas la
primera atención. Primero entrégate al Señor para ser santificado para su servicio. Un
ejemplo de piedad será más eficaz para la verdad que la máxima elocuencia desprovista de
una vida bien ordenada. 358 Arregla la lámpara del alma y llénala nuevamente con el aceite
del Espíritu. Busca de Dios aquella gracia, aquella claridad de comprensión que te capacitará
para hacer una obra de éxito. Aprende de él lo que significa trabajar por aquellos por
quienes él dio su vida. El obrero más talentoso puede hacer poco a menos que Cristo, la
esperanza y la fortaleza de la vida, sea formado en su interior (RH 19-8-1902).
Acaricie una ambición que produzca gloria a Dios porque está santificada por el Espíritu
Santo. Permita que el aceite santo que viene de las dos ramas de olivo, grave su santo
resplandor en el altar de su alma. La obra de estas ramas de olivo representa la más rica
comunicación del Espíritu Santo.—Carta 123, 1904. . 1MCP89 325.3
Las dos clases de personas que esperaban representan dos clases que profesan estar
esperando a su Señor. Se las llama vírgenes porque profesan una fe pura. Las lámparas
representan la Palabra de Dios. El salmista dice: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y
lumbrera a mi camino”.1Salmos 119:105. El aceite es un símbolo del Espíritu Santo. Así se
representa el Espíritu en la profecía de Zacarías. “Volvió el ángel que hablaba conmigo—dijo
—, y despertóme como un hombre que es despertado de su sueño. Y díjome: ¿Qué ves? Y
respondí: He mirado, y he aquí un candelero todo de oro, con su vaso sobre su cabeza, y sus
siete lámparas encima del candelero; y siete canales para las lámparas que están encima de
él; y sobre él dos olivas, la una a la derecha del vaso, y la otra a su izquierda. Proseguí, y
hablé a aquel ángel que hablaba conmigo, diciendo: ¿Qué es esto, Señor mío? ... Entonces
respondió y hablóme, diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, en que se dice: No
con ejército, ni con fuerza, sino con mi espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos... Hablé de
nuevo, y díjele: ¿Qué significan las dos ramas de olivas, que por medio de dos tubos de oro
vierten de sí aceite como oro? ... Y él dijo: Estos dos hijos de aceite son los que están delante
del Señor de toda la tierra”.2Zacarías 4:1-14. . PVGM 336.3
Leed y estudiad el cuarto capítulo de Zacarías. Los dos olivos vierten su áureo aceite por
medio de los tubos de oro en el áureo depósito del cual se alimentan las lámparas del
santuario. El aceite áureo representa el Espíritu Santo. Los ministros de Dios han de estar
permanentemente surtidos de este aceite para que a su vez puedan impartirlo a la iglesia.
“No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”. Los
siervos de Dios pueden obtener victorias sólo por medio de la pureza interior, la limpieza de
corazón y la santidad. Es de la mayor importancia que los ministros den el buen ejemplo. Si
siguen principios débiles y flojos, su ejemplo será citado por los obradores de maldad en
defensa de su conducta. Toda la sinagoga de Satanás vigila para descubrir defectos en la vida
de los representantes de Dios y sacar el mayor provecho de cada defecto.—The Review and
Herald, 22 de diciembre de 1904. . TM 188.1
Cómo llevar el [Link] del brazo de Dios y decid: "Yo soy nada y tú eres todo. Tú has
dicho: Separados de mí nada podéis hacer". Ahora bien, Señor, debo tenerte a ti morando en
mí, para que yo pueda morar en ti". Luego avanzad paso tras paso mediante una fe viviente,
morando en Jesucristo. Esto es llevar su yugo, el yugo de la obediencia (MS 859 1901).
Llevar el yugo con Cristo significa trabajar de acuerdo con sus directivas, ser copartícipe con
él en sus sufrimientos y esfuerzos en favor de la humanidad perdida. Significa ser sabio
instructor de almas. Seremos lo que permitamos que Cristo nos haga en estas preciosas
horas del tiempo de gracia. La clase de vasija que lleguemos a ser dependerá de nuestra
docilidad para ser modelados. Debemos unirnos con Dios en la obra de modelar y adaptar,
sometiendo nuestra voluntad a la voluntad divina (Carta 71, 1895).
Considere todo aquel que ama a Dios que ahora, mientras es de día, es tiempo, no de
trabajar entre las ovejas que ya están en el redil, sino de salir a buscar a los perdidos y a los
que perecen. Estos necesitan ayuda especial para ser traídos de vuelta al redil. Ya es tiempo
de que los indiferentes despierten de su sueño. Ya es tiempo de rogar a las almas que no
solamente escuchen la Palabra de Dios, sino que se apresuren en llenar de aceite las vasijas
juntamente con sus lámparas. El aceite es la justicia de Cristo. Representa el carácter, y el
carácter no es transferible. Nadie puede obtenerlo para darlo a otro. Cada uno debe lograr
para sí un carácter purificado de toda mancha de pecado. . TM 233.2
Nos rodean por doquiera los jóvenes, los impenitentes, los inconversos, ¿y qué estamos
haciendo por ellos? Padres, en el ardor de vuestro primer amor, ¿estáis procurando la
conversión de vuestros hijos, o estáis enfrascados en las cosas de esta vida hasta el punto de
que no hacéis esfuerzos fervientes para ser colaboradores con Dios? ¿Apreciáis la obra y
misión del Espíritu Santo? ¿Comprendéis que el Espíritu Santo es el instrumento por el cual
hemos de llegar a las almas de los que nos rodean? Cuando termine esta reunión, ¿os iréis
de aquí y os olvidaréis de las fervientes exhortaciones que se os han hecho? ¿Será dejado sin
atender el mensaje de amonestación, y se escurrirá de vuestro corazón la verdad que habéis
oído, como agua que se escurre de una vasija rota? . 1MS 222.1-1MS 222.2
Cerca de la casa de la novia se hallan diez doncellas vestidas de blanco. Cada una lleva una
lámpara encendida y una pequeña vasija para aceite.. PVGM 335.2
El alfarero toma la arcilla en sus manos y la moldea y le da forma de acuerdo con su propia
voluntad. La amasa y la trabaja. La rompe y vuelve a unirla... Así la transforma en una vasija
digna de ser usada. Del mismo modo el gran Maestro Alfarero desea tenernos en sus manos
y formarnos. Y tal como la arcilla se comporta en las manos del alfarero, así debemos
colocarnos nosotros en sus manos. No debemos tratar de realizar la obra del alfarero.
Nuestra parte cosiste en someternos al trabajo del Obrero Maestro.—Testimonies for the
Church 8:186-187. . EJ 59.6
Han preguntado: ¿Qué clase de vasija utiliza el Espíritu? ¿Qué dice Jesús? “Venid a mí todos
los que estáis trabajados y cargados y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y
aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras
almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”. Mateo 11:26-30. ¿Cuál es el recipiente
apropiado para los propósitos del Señor? Una vasija vacía. La persona, al desprenderse de
toda corrupción, queda en condiciones de ser utilizada.
¿Nos hemos vaciado del yo? ¿Nos hemos liberado de la planificación egoísta? ¡Oh,
ocupémonos menos del yo! Quiera Dios purificar a su pueblo, a sus maestros y a las iglesias.
El es un guía que nos orienta en to-do, pero esto no nos libera de problemas que nos pueden
apartar de los principios de la justicia. ¿Por cuánto tiempo debe continuar esta situación?
¿Cómo puede utilizar el Señor nuestras vasijas para uso sagrado, a menos que nos vaciemos
a nosotros mismos para dar lugar a la obra del Espíritu Santo? . RP 113.2-RP 113.3
Mientras miremos a Cristo, brillarán sobre nosotros los brillantes rayos del Sol de Justicia e
inundarán las cámaras de la mente y el corazón, y llenarán de luz el templo del alma. Cuando
la Luz del mundo brilla sobre nosotros, la difundimos a nuestro alrededor “como cuando una
lámpara te alumbra con su resplandor”. Lucas 11:36. El alma que confía en Dios, encomienda
a Cristo todo lo que la perturba, todo lo que la molesta, todo lo que la torna ansiosa. La luz
de Cristo brilla en el alma con toda bondad y paz, porque en él mora toda la plenitud de la
divinidad corporalmente. . AFC64 192.3
“La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de
luz”. Mateo 6:22. Si el ojo es bueno, si se lo dirige hacia el cielo, la luz del cielo inundará el
alma, y las cosas terrenas parecerán insignificantes y sin atractivo. Cambiarán los propósitos
del corazón y se atenderá la amonestación de Jesús. Haremos nuestro tesoro en el cielo.
Nuestros pensamientos se fijarán en las grandes recompensas de la eternidad. Todos
nuestros planes los haremos con referencia a la vida futura e inmortal. Nos sentiremos
atraídos hacia nuestro tesoro. No nos ocuparemos de nuestros intereses mundanos, pero en
todas nuestras empresas nos formularemos esta pregunta silenciosa: “Señor, ¿qué quieres
que haga?” La religión de la Biblia estará entretejida en nuestra vida diaria. . CMC 356.2-
CMC 356.3
El verdadero cristiano no permite que ninguna consideración terrena se interponga entre su
alma y Dios. El mandamiento de Dios ejerce una influencia positiva sobre sus afectos y
acciones. Si todos los que buscan el reino de Dios y su justicia estuvieran siempre listos para
hacer las obras de Cristo, ¡cuánto más fácil sería el camino que lleva al cielo!... . CMC 357.1
Todos los que acuden a Cristo en busca de un conocimiento más claro de la verdad, lo
recibirán. El desplegará ante ellos los misterios del reino de los cielos, y estos misterios serán
entendidos por el corazón que anhela conocer la verdad. Una luz celestial brillará en el
templo del alma, la cual se revelará a los demás cual brillante fulgor de una lámpara en un
camino oscuro. . PVGM 18.3
“Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina”. Uno mismo necesita la primera atención.
Primero entregaos a Dios para ser santificados para su servicio. Un ejemplo piadoso hablará
más por la verdad que la mayor elocuencia que no está acompañada por una vida bien
ordenada. Preparad la lámpara del alma y rellenadla con el aceite del Espíritu. Buscad la
gracia de Cristo y la claridad de comprensión que os capacitarán para realizar una obra de
éxito. Aprended de él lo que significa trabajar por aquellos por quienes él dió su vida. Los
obreros más talentosos podrán hacer poco a menos que Cristo se forme en su interior, como
la esperanza y la fortaleza de su vida.—The Review and Herald, 19 de agosto de 1902.