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COMECHINGONES

Los Comechingones eran una cultura indígena que habitó las sierras de Córdoba entre los ríos Primero y Segundo hacia el año 1000 d.C. Estaban divididos en los grupos Henia y Camiare. Vivían en aldeas pequeñas de entre 10 a 40 casas, rodeadas de espinos para defensa. Se dedicaban a la agricultura, la caza y la recolección. Usaban telares y alfarería sencilla. Su economía se basaba en el maíz, la quinoa, las llamas y la irrigación. Gu

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Los Comechingones eran una cultura indígena que habitó las sierras de Córdoba entre los ríos Primero y Segundo hacia el año 1000 d.C. Estaban divididos en los grupos Henia y Camiare. Vivían en aldeas pequeñas de entre 10 a 40 casas, rodeadas de espinos para defensa. Se dedicaban a la agricultura, la caza y la recolección. Usaban telares y alfarería sencilla. Su economía se basaba en el maíz, la quinoa, las llamas y la irrigación. Gu

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COMECHINGONES

Los yacimientos del Embalse Río Tercero y Dique Los Molinos, indican que hacia el año
1.000 d. C. esta cultura -con los últimos núcleos de horticultores andinos- ya se había
establecido.
Había dos grupos con dialectos distintos: los Henia al
norte, y los Camiare al sur, compuestos por varias
parcialidades, en el siguiente cuadro consignamos las
principales y su ubicación a inicios del siglo XVI:

Monumento "El
Comechingón"
Alta Gracia, Córdoba.
Olga Argañaraz - Luis
Rodolfo Ocampo (1986)

Henia

Faldeos orientales de Sierra Chica, sur del Valle de Punilla y Valle de


Alueta
Paravachasca.

Caminigas Valle de Tulumba.

Chine Entre las actuales Dean Funes y Cruz del Eje, hasta las Salinas Grandes.

Gualas También conocidos como Guachas. Valle de Totoral.

Macaclita Valle de Calamuchita, y faldeos orientales de la Sierra de los Comechingones

Mogas Entre las Sierras de Amargasta y las Salinas Grandes.

Naure Valle de Translasierra

Sitón Valle de Punilla y faldeos orientales de Sierra Chica.

Camiare

Michilingüe Se extendían hasta la Sierra de las Quijadas por el oeste, y la Sierra de Varela al
sur.

Nogolma Valle de Conlara

Saleta Al oeste de la Sierra de los Comechingones.


En términos generales las sierras centrales conservaron el patrimonio cultural del área
andina meridional, pero empobrecida en sus elementos básicos revelados
particularmente en las tecnologías. La metalurgia fue practicamente inexistente. En la
alfarería no conocieron la policromía, elaboraban piezas sencillas con decoración de
guardas geométricas incisas y estatuillas antropomorfas, que quizás representen un
elemento antiguo de las culturas del noroeste.

En la "Relación en suma y de la tierra y poblaciones que Don Jerónimo Luís de Cabrera


Governador de estas provincias de los juries, a descubierto donde poblar en nombre de
su magestad una ciudad" que en 1573 el "adelantado" elevara a la corona española,
describe la cultura:

"Las poblaciones tienen muy cercanas unas de otras que por la mayor parte a legua y
a media legua y a quarto y a tiro de arcabuz y a vista unas de otras están todas.

Son los pueblos chicos que el mayor no terna hasta quarenta casas y a muchos de a
treinta y a veinte y a quince y a diez y a menos porque cada pueblo de estos no es
más de una parcialidad o parentela.

Y así está cada uno por sí, tienen los pueblos puestos en redondo y cercados con
cardones y otras arboledas espinosas que sirven de fuerza y esto por las guerras que
entre ellos tienen. Biven en cada casa a quatro y a cinco yndios casados y algunos a
mas.

Son las casas por la mayor parte grandes que en una dellas se halló caber diez
hombres con sus caballos armados que se metieron allí para una emboscada que se
hizo. Son bajas las casas que la mitad de la altura que tienen está debajo de tierra y
entran a ellas como a sotanos y esto hacenlo para el abrigo por el tiempo frío y por
falta de madera que en algunos lugares por allí tienen.

Gente toda de la más vestida dellos con lana y dellos con queros labrados con pulicia a
manera de los guadamecis de España. Traen todos los más en las tocas de las cabezas
y tocados que de lana hacen por gala muchas varillas largas de metales y al cabo
dellas como cucharas, todos los más con un cuchillo colgado con un fiador de la mano
derecha que se proveen lo más dello y otras cosas que de hierro tienen de rescates.

Las camisetas que traen vestidas son hechas de lana y tejidas primeramente con
chaquira a manera de malla menuda de muchas labores en las aberturas y ruedo y
bocamancas.

Crían mucho ganado de la tierra y danse por ello por las lanas de que se aprovechan.

Son grandes labradores que en ningún cabo hay agua o tierra bañada que no la
siembren por gozar de las sementeras de todos tiempos. Es gente que no se embriaga
ni se dan por esto del beber como otras naciones de yndios ni se les hallaron vasijas
que para esto suelen tener.

Es tierra que se hallaron en ella siete ríos caudales y más de setenta o ochenta arroyos
y manantiales todos de muy lindas aguas. Hay grandes pastos y muy buenos asientos
para poderse criar ganados en gran número de todos los que en España se crían y
hacer molinos y otras haciendas con que puedan vivir prósperos los que allí vivieren.
Tienen arte y parecer de tierra muy sana porque los temples son muy buenos y sus
tiempos de invierno y verano como en España."

Aspecto físico y vestido

Eran de estatura elevada, se deformaban el cráneo de modo tabular erecto. Los


primeros cronistas relatan que eran "barbudos como nosotros".

Usaban como vestimenta el uncu o "camiseta incaica". En las mangas y ruedo tenían
decoraciones con valvas de caracol terrestre, común en las sierras. En la cabeza
llevaban elaborados tocados de plumas y cobre que les caían más abajo de la cintura.

Eran "...dados a cantar y bailes y después de haber caminado todo el día bailaban y
cantaban en coro la mayor parte de la noche".

Vivienda

Las viviendas eran las casas-pozo, paredes enterradas en el suelo y una techumbre
relativamente baja. Eran grandes -según crónicas españolas, un grupo de 10
jinetes con sus caballos, pudieron ocultarse en una-, habitadas por cuatro o cinco
familias. Las aldeas cercadas con defensas de espino, agrupaban entre diez y cuarenta.

Economía

Su economía se basaba en la agricultura, bien desarrollada, con cultivo de maíz,


quinoa, porotos, zapallos, a la vez que a la cría de llamas domésticas; conjuntamente
se dedicaban a la caza (guanacos, ciervos, liebres, etc.,) y a la recolección de frutos
silvestres (abundaba la algarroba y el chañar, con lo que hacían bebidas fermentadas).

Utilizaban la irrigación en extensos campos de cultivo que impresionaron a los


conquistadores, guardaban los excedentes en silos.

Artes

De su industria, se han encontrado instrumentos de piedra y hueso: hachas, flechas,


boleadoras, pipas, etc.

Usaban el telar andino y pesas de rueca para hilar. La cerámica era simple, con pocas
formas; la pintura es excepcional, con sencillas guardas geométricas incisas. En los
yacimientos se han encontrado estatuillas antropomorfas, generalmente femeninas.

Se han distinguido en el arte rupestre, presente en todas las sierras.

Sociedad

La filiación era patrilienal, la comunidad familiar extensa era la base de la organización


social. La autoridad de cada una de ellas estaba subordinada a un cacicazgo
hereditario.

Las parcialidades tenían territorios propios -con aguadas y jagüeles- delimitados, la


violación de los mismos provocaba frecuentes fricciones entre los grupos.
Guerra

Como armas usaban especialmente el arco y la flecha, con puntas de piedra y hueso;
lanzas cortas, mazas y boleadoras. Usaban flechas incendiarias.

Acostumbraban ir al combate con el rostro pintado "una mitad negra y otra roja".
Atacaban de noche -para que la Luna los protegiera-, en escuadrones cerrados,
organizándose según fueran flecheros o portadores de fuego.

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