LEY GENERAL DE PROFESIONES
CAPITULO I
DISPOSICIONES GENERALES
Artículo 1.- La presente ley es reglamentaria de los artículos 5º y 121 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con relación al ejercicio de las
profesiones.
Sus disposiciones serán aplicables en el Distrito Federal, para asuntos del orden
común, y en toda la República en asuntos del orden federal, considerando los
ámbitos de competencia establecidos en la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos.
Su aplicación y el cuidado de su observancia estará a cargo de los Poderes
Ejecutivos, tanto federal como locales, dentro del ámbito de sus respectivas
competencias, en los términos que ella misma lo establece.
Artículo 2.- Esta ley tiene por objeto regular y distribuir convenientemente las
acciones de la función controladora del ejercicio profesional entre las autoridades
federales y locales, así como prescribir la manera de probar los actos, registros y
procedimientos que dentro de dicha función se realicen.
Artículo 3.- Los actos, registros y procedimientos que integran la función
controladora del ejercicio profesional, son aquellos que tiendan a:
I.- Establecer las condiciones que se deben cubrir para la obtención de un título
profesional o de un diploma de especialización, habilitantes para el ejercicio de
cualesquiera de las profesiones señaladas por esta ley, en los términos del párrafo
segundo del artículo 5º constitucional;
II.- Establecer las acciones concretas, con el propósito de vigilar que el ejercicio
profesional se desarrolle con un claro propósito de servir al interés de la sociedad y
dentro de los planos de ética que marquen los colegios de profesionistas en sus
códigos respectivos; y
III.- Establecer las medidas protectoras de los derechos de los profesionistas, en lo
que corresponde a su ejercicio profesional.
Artículo 4.- Para los efectos de esta ley, se considera como profesionista a toda
persona que haya obtenido un título profesional o un diploma de especialización, de
conformidad con lo dispuesto por la misma.
Artículo 5.- En caso de conflicto entre los intereses individuales y los de la sociedad,
la presente ley será interpretada y aplicada a favor de esta última.
CAPITULO II
DEL REGISTRO PÚBLICO PARA EL EJERCICIO PROFESIONAL.
Artículo 6.- En cada entidad federativa habrá un registro público para el ejercicio
profesional que se organizará de conformidad con las leyes que al efecto expidan
sus respectivos Congresos.
En el Distrito Federal, dicho registro estará a cargo de la Dirección General de
Profesiones, dependiente de la Secretaría de Educación Pública federal, operará de
acuerdo a lo preceptuado en esta ley como registro público para el Distrito Federal,
además de conformar el Sistema Nacional de Profesiones con la información propia
y la que reciba de las entidades federativas.
El registro comprenderá las siguientes secciones:
a) Sección primera. Destinada a la inscripción de las instituciones facultadas para la
expedición de títulos profesionales y diplomas de especialización, así como de
maestría y doctorado, dentro del Distrito Federal.
En esta misma sección, deberán inscribirse las instituciones que operen a través de
planteles diseminados en dos o más entidades federadas, sin perjuicio de sus
respectivos registros locales.
b) Sección segunda. Tendrá por objeto la inscripción de los títulos profesionales y
diplomas de especialización expedidos en el Distrito Federal y, en su caso, de las
constancias de certificación expedidas conforme a lo dispuesto en esta ley.
c) Sección tercera.- Para la inscripción de los grados de maestría y doctorado
igualmente expedidos dentro del Distrito Federal;
d) Sección cuarta.- Destinada a inscribir las autorizaciones provisionales para el
ejercicio profesional que se otorguen en arreglo a la presente ley;
e) Sección quintal.- Para la inscripción de los colegios de profesionistas que actúen
dentro del Distrito Federal.
En esta misma sección deberán registrarse los colegios de carácter nacional y las
federaciones de colegios, sin perjuicio de los registros que a nivel Local deban tener
sus capítulos, representaciones o delegaciones, de acuerdo a las leyes aplicables en
las entidades federativas, según sea el caso; y
f) Sección sexta.- Relativa a la integración del Sistema Nacional de Profesiones, que
estará integrado por las siguientes secciones:
I.- Registro Nacional de Profesionistas.
II.- Registro Nacional de Colegios de Profesionistas.
III.- Registro Nacional de Instituciones facultadas para la expedición de títulos y
diplomas de especialización que habiliten para el ejercicio profesional.
El Reglamento de esta Ley determinará las características del sistema.
APARTADO I
Autoridades facultadas para ejercer la función registral.
Artículo 7.- En cada entidad federativa, habrá una dependencia ejecutivo-
administrativa que se encargará de desempeñar la función registral para el ejercicio
profesional en los términos dispuestos por sus respectivas leyes sobre la materia y
con arreglo a lo dispuesto por esta ley.
Artículo 8.- La función registral para el ejercicio profesional dentro del Distrito
Federal, estará a cargo de la Dirección General de Profesiones, dependiente de la
Secretaría de Educación Pública.
Artículo 9.- La función registral a cargo de estas autoridades, comprenderá la
organización, establecimiento, cuidado y actualización de los registros
correspondientes, así como la inscripción en ellos de los actos señalados
expresamente por las leyes de cada entidad federada y por la presente.
La autoridad registral expedirá, a solicitud de cualquier interesado, constancia de los
actos que inscriba.
Artículo 10.- La Dirección General de Profesiones, además de las facultades que le
asigna en forma expresa la presente ley, se encargará de organizar y mantener
permanentemente actualizado el Sistema Nacional de Profesiones que habrá de
servir como fundamento para la planeación profesional del país.
El Sistema Nacional de Profesiones será conformado con la información que
proporcionen las autoridades de cada entidad federativa y tendrá fines
estrictamente informativos, probatorios y de estadística. Cuando alguna entidad
federativa modifique o cancele alguna inscripción, lo hará del conocimiento de la
Dirección General de Profesiones, para los efectos de la rectificación del registro
respectivo del Sistema Nacional de Profesiones.
El Sistema Nacional de Profesiones deberá contener:
a) La relación de las instituciones del país que están legalmente facultadas para la
expedición de títulos profesionales y diplomas de especialización que habiliten para
el ejercicio profesional;
b) La relación de las instituciones educativas, autoridades, consejos, academias y
organismos, del país, que estén facultados en los términos de las leyes respectivas
aplicables, para la expedición de títulos y diplomas de especialización, maestría y
doctorado;
c) La relación de los colegios de profesionistas que operan dentro de todas y cada
una de las entidades federativas;
d) La relación de profesionistas y especialistas que están facultados para el ejercicio
profesional, así como de las constancias de certificación, cuando procedan.
e) La relación de los grados de maestría y de doctorado conferidos por las
instituciones autorizadas.
Las constancias que se expidan respecto de las inscripciones que obren en el
Sistema Nacional de Profesiones harán prueba de la inscripción en el registro de la
entidad federativa a que corresponda.
Artículo 11.- Toda autoridad, dentro de su respectiva esfera de competencia, así
como las instituciones autorizadas y las personas físicas y morales, quedan
obligadas a proporcionar toda la información que les sea requerida por la Dirección
General de Profesiones, para la permanente actualización del Sistema Nacional de
Profesiones a que se refiere el artículo anterior.
Artículo 12.- Es obligación de la Dirección General de Profesiones publicar y difundir
profusamente en todo el territorio nacional durante el mes de enero de cada año,
todas aquellas disposiciones de esta ley, que por su esencia protectora a los
derechos e intereses de la sociedad mexicana, ésta deba conocer y dominar
ampliamente.
La información contenida en el Sistema Nacional de Profesiones será pública;
cualquier interesado podrá solicitar la expedición de constancias relativas a
cualquiera de los registros.
El o los servidores públicos que incumplan u obstaculicen la observancia de los
mandatos a que se refiere este precepto, además de la sanción administrativa o
penal a que pudieren hacerse acreedores, serán removidos de sus cargos.
APARTADO II
Documentos de acreditación de títulos, diplomas y grados académicos que son
objeto de registro.
Artículo 14.- Se entiende por título profesional, el documento expedido por al
institución facultada legalmente para ello a favor de la persona que haya concluido
los estudios correspondientes o demostrado tener los conocimientos necesarios de
conformidad con esta ley y las demás en materia educativa.
En este documento se expresará invariablemente, el grado académico que ampara.
Artículo 15.- Para los efectos del artículo anterior, se podrá obtener título
profesional respecto de los siguientes niveles educativos:
I.- El técnico superior universitario
II.- El tecnológico
III.- El de licenciatura, en el que se incluye el de normal en todos sus ciclos y
modalidades,
I.- Denominación de la institución otorgante;
II.- Nombre del destinatario;
III.- Declaración de que obtuvo el título que en él se ampara, en virtud de haber
realizado los estudios correspondientes, de acuerdo a lo señalado en los planes de
estudio relativos y conforme a las disposiciones legales y reglamentarías aplicables;
IV.- Lugar y fecha en que sustentó el examen profesional o mención expresa en
caso de no ser éste exigido;
Artículo 24.- La vigencia de estas inscripciones estará condicionada a la
conservación de las circunstancias y la satisfacción de los requisitos que las
permitieron; así como el cumplimiento de las obligaciones legales que, a cargo de
cualquiera de las instituciones enunciadas por el artículo anterior, se deriven de la
presente ley y de otras disposiciones aplicables.
Artículo 25.- Exclusivamente con el fin de probar que un profesionista esta facultado
legalmente para ejercer alguna de las profesiones reglamentadas por esta ley, en
virtud de haber obtenido título profesional o diploma de especialidad debidamente
requisitados, de cualquier institución o autoridad competente, la Dirección General
de Profesiones expedirá, previa inscripción del acto, una cédula profesional que
servirá al profesionista como documento de identificación oficial expedido por el
gobierno federal, cuando aquel incursione en acciones propias del ejercicio
profesional.
Artículo 26.- Para poder obtener la cédula profesional, el interesado deberá obtener
su inscripción previa en el Registro Nacional de Profesionistas ante la Dirección
General de Profesiones, con arreglo a lo dispuesto por el artículo 6 inciso f) de esta
ley, debiendo exhibir la constancia de registro del título profesional o diploma de
especialidad, expedida por autoridad competente, así como la constancia de
inscripción a alguno de los Colegios de Profesionistas autorizados, cuando se trate
del ejercicio de profesiones que guarden relación con la vida, la salud, el patrimonio
o la seguridad de las personas.
Artículo 27.- Los profesionistas tendrán derecho a adicionar los datos de su
inscripción original en el registro nacional, cuando mediante la presentación de las
constancias de registro correspondientes acrediten la obtención de un grado
superior al que hubiesen obtenido con anterioridad.
La Dirección General de Profesiones extenderá cédula profesional en la que se haga
destacar en forma expresa, la adición de cualesquiera de esos datos, cuando sea
procedente conforme a esta ley.
CAPITULO III
PROFESIONES QUE REQUIEREN TÍTULO O DIPLOMA DE ESPECIALIZACIÓN PARA SU
EJERCICIO
Artículo 36.- Se establece una Comisión Interinstitucional encargada de elaborar y
mantener actualizado el Catálogo General de Profesiones que requieren título para
su ejercicio dentro de la República Mexicana, considerando lo dispuesto por la leyes
de cada entidad federativa.
Esta Comisión determinará, asimismo, cuáles son las profesiones que guardan
relación con la vida, la salud, el patrimonio o la seguridad de las personas, cuyos
profesionales requieren la obtención de la constancia de certificación a que se
refiere esta ley, para el refrendo de la vigencia de su cédula de ejercicio
profesional.
Esta comisión estará encabezada por el Secretario de Educación Pública e integrada
por un representante del Consejo Nacional Técnico de la Educación; de la Asociación
Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES); y de
cada una de las entidades federativas.
La Comisión podrá asesorarse de las Universidades e Instituciones de Educación
Superior; de los colegios de profesionistas, y de otras dependencias, instituciones u
organismos que a su juicio deban participar en calidad de miembros
supernumerarios en la sesión correspondiente, por estar directamente involucrados
con algunas profesiones cuya incorporación o supresión al Catálogo se analice.
Artículo 39.- Para los efectos de esta Ley, se considerarán como profesiones que
requieren título profesional para su ejercicio y profesiones sujetas a la obtención de
la constancia de certificación, a todas aquellas que se mencionen en el Catálogo
General expedido por la Comisión Interinstitucional de conformidad en lo establecido
en el presente capítulo.
La Comisión Interinstitucional promoverá lo conducente para que las legislaturas
locales de cada entidad federada concurran a fin de lograr una reglamentación
homogénea en esta materia a nivel nacional.
CAPÍTULO IV
EL EJERCICIO PROFESIONAL
Artículo 40.- Se entiende por ejercicio profesional, para los efectos de esta ley, la
realización habitual a título oneroso o gratuito de todo acto, o de la prestación de
cualquier servicio propio de cada profesión, aunque sólo se trate de simple consulta
o la ostentación del carácter de profesionistas por medio de tarjetas, anuncios,
placas, insignias o de cualquier otro modo. No se reputará ejercicio profesional
cualquier acto realizado en los casos graves con propósito de auxilio inmediato.
Artículo 41.- Toda persona podrá ejercer, dentro del territorio nacional, la profesión
que mejor le convenga, pero en su ejercicio deberá cumplir con las disposiciones
legales correspondientes. La práctica profesional transfronteriza se sujetará a lo
previsto en los tratados internacionales y las normas derivadas de los mismos.
Artículo 42.- Para poder ejercer cualesquiera de las profesiones que de acuerdo con
esta ley requieren de título profesional para ello, el interesado deberá obtenerlo de
alguna de las instituciones facultadas para su expedición en los términos del propio
articulado del presente ordenamiento. Asimismo, deberá obtener la constancia de
certificación, cuando proceda.
Artículo 43.- Para que los títulos obtenidos en el extranjero puedan ostentarse para
ejercitar el anterior derecho, deberán ser revalidados de conformidad con esta ley y
las demás aplicables en materia educativa.
Asimismo, se deberá dar cumplimiento a lo dispuesto en los tratados internacionales
aplicables.
Artículo 44.- Todo profesionista que ofrezca sus servicios como tal, queda obligado,
a solicitud del interesado, a exhibir la documentación legalmente obtenida que le
faculte para ello. Esta documentación podrá ser el título profesional o diploma de
especialización según sea el caso; las constancias de registro respectivas, la cédula
profesional y la constancia de certificación, cuando proceda.
Artículo 45.- Es prerrogativa de todo profesionista anunciar su número de cédula
profesional en la papelería, recetarios, tarjetas, anuncios o cualquier otro tipo de
publicidad que utilice para ofrecer sus servicios profesionales.
Asimismo, anunciar la constancia de certificación cuando la misma le hubiere sido
legalmente expedida.
Artículo 46.- Toda persona moral o física que contrate los servicios de un
profesionista para que funja como tal, será responsable de la actuación de este ante
terceros; sin perjuicio de las responsabilidad que resulte del profesionista frente a
su empleador y frente a los que resultaran ofendidos por aquél, en los términos de
las disposiciones legales aplicables.
CAPITULO V
LOS COLEGIOS DE PROFESIONISTAS.
APARTADO I
Naturaleza, constitución y registros.
Artículo 47.- Los colegios de profesionistas son las personas morales establecidas
bajo la modalidad de asociaciones civiles con arreglo a las disposiciones del derecho
privado, surgidas del convenio de varios profesionistas para reunirse de manera no
transitoria, a efecto de realizar todo tipo de actividades relacionadas con la
superación, prestigio y correcto ejercicio de la rama de la ciencia o de la técnica que
les homologa.
Artículo 48.- Para que una asociación de profesionistas pueda alcanzar el carácter
de Colegio, debe obtener su inscripción como tal ante la autoridad registral de la
entidad federada en donde se halle la sede y el centro de operaciones de la
asociación respectiva.
Artículo 49.- Solamente podrán ostentarse como “colegio”, aquellas asociaciones de
profesionistas que hayan obtenido su constancia de registro correspondiente,
expedida por la autoridad competente de conformidad con lo dispuesto por ésta y
las demás leyes aplicables.
Artículo 50.- Para hacer procedente la inscripción de una asociación en calidad de
colegio de profesionistas es necesario acreditar ante la autoridad registral respectiva
estar legalmente constituida como asociación civil y dar cumplimiento a lo dispuesto
en esta ley.
En cada caso las asociaciones deberán acreditar una membresía mínima efectiva de
cien profesionistas homólogos, legalmente autorizados para el ejercicio profesional,
de lo cual deberá cerciorarse para su admisión.
Tratándose de las asociaciones cuya profesión no posea una antigüedad mayor de
cinco años desde su establecimiento dentro del sistema educativo nacional, este
requisito de membresía mínima, se reducirá a cincuenta profesionistas de la misma
rama.
Artículo 51.- Las actas constitutivas y los estatutos, así como los programas de
acción de los colegios, deberán inscribirse ante la autoridad registral competente en
términos de esta ley y las demás aplicables, con el fin de que tales documentos
puedan surtir efectos contra tercero.
Dicha inscripción se logrará reuniendo los requisitos que para tal efecto, señalen
esta ley y su reglamento.
Artículo 52.- Los colegios de profesionistas son órganos de colaboración de la
autoridad en la función de vigilancia y control del ejercicio profesional.
Artículo 53.- En ningún caso, los estatutos que rijan la vida y gobierno interior de un
colegio de profesionistas podrán contravenir los preceptuado por esta Ley, debiendo
cumplir con los siguientes requisitos mínimos:
I.- La periodicidad con que deben celebrar las Asambleas Generales, que no será
superior a un año, así como los requisitos para su convocatoria, instalación y validez
de sus acuerdos;
II.- La conformación de su órgano de representación, que será renovado con
periodicidad no superior a tres años;
III.- El Código de ética que deben cumplir sus agremiados;
IV.- Los medios y procedimientos para dirimir controversias entre sus agremiados y
para la aplicación de sanciones, respetando debidamente la garantía de audiencia;
V.- La manera de establecer sus programas de servicio social y los medios para
cumplirlos.
Artículo 54.- Para los efectos de la presente ley, se considera a las respectivas
Asambleas Generales como la autoridad suprema de cada colegio de profesionistas.
Por ende, se les reconoce plena capacidad para autodeterminarse por lo que hace a
su vida y régimen de gobierno internos.
Artículo 55.- Procederá la inscripción de una asociación de profesionistas con la
denominación de “Colegio Nacional”, cuando además de haberse satisfecho los
requisitos señalados por esta ley para la inscripción de un colegio de profesionistas,
la asociación solicitante acredite tener una membresía mínima de cincuenta de ellos
en cada una de, cuando menos, diez entidades federativas del país.
APARTADO II
Facultades y obligaciones
Artículo 57.- Son facultades de los colegios de profesionistas:
I.- Participar en los procesos de diseño, elaboración o modificación de los planes y
programas de estudio relativos a sus respectivas profesiones, según se proyecten
implantar dentro del sistema educativo nacional, cuando sean requeridos para ello
por las autoridades educativas.
II.- Iniciar ante la Comisión Interinstitucional, propuestas de adición o de supresión
de alguna profesión relacionada por su naturaleza con el colegio respectivo, al
catálogo General de Profesiones que requieren título para su ejercicio dentro de la
República Mexicana, así como de las profesiones que requieran constancia de
certificación.
III.- Participar en la elaboración de los dictámenes que elabore la Comisión
Interinstitucional, cuando convocado un colegio por ésta, se trate de modificar el
Catálogo General a que hace referencia la fracción anterior;
IV.- Servir de árbitro en los conflictos entre profesionistas, o entre éstos y sus
contratantes, cuando acuerden someterse ellos, a dicho arbitraje;
V.- Actuar cuando así se les requiera, como consultores de las autoridades Estatales
en cualquiera de sus niveles;
VI.- Proponer ante las autoridades correspondientes, listas de peritos profesionales
de entre los más destacados de sus miembros, a fin de que se les reconozca como
“peritos oficiales”. Dichas listas serán las únicas con validez oficial.
Para ser perito se deberá obtener la constancia de certificación, cuando
corresponda, así como cumplir con los requisitos específicos que establezca el
Colegio y dispongan otras leyes, en su caso.
VII.- Pugnar ante la autoridad competente en cada caso porque los cargos del
servicio público que requieran conocimientos propios de una determinada profesión,
sean ocupados por aquellos profesionistas que se encuentren debidamente
actualizados en lo profesional y que hayan cumplido con el servicios social
obligatorio; y
VIII.- Las demás que señalen sus propios estatutos, y otras disposiciones aplicables
siempre que no contravengan a los de la presente ley.
IX.- Formular y ejecutar los programas de actualización de conocimientos y otorgar
las constancias de certificación correspondientes a quienes demuestren haberlos
cumplido y reúnan los demás requisitos previstos en cada caso.
Para que un colegio de profesionistas o cualquier otra entidad sean autorizados para
expedir constancias de certificación, deberán comprobar ante el Consejo Nacional de
Certificación Profesional que cuentan con los medios, programas y procedimientos
pertinentes para llevar a cabo la actualización y certificación de los profesionistas y
evaluar de manera imparcial, objetiva y transparente su cumplimiento, conforme a
los lineamientos que establezca el propio Consejo. La autorización conferida podrá
ser revocada en los términos previstos en dichos lineamientos.
El Consejo Nacional de Certificación Profesional será conformado por la Dirección
General de Profesiones, los representantes de las entidades federativas y los
miembros de las instituciones educativas y organizaciones profesionales y civiles
que el reglamento respectivo determine.
Artículo 58.- Son obligaciones de los colegios:
I.- Vigilar el ejercicio profesional de sus homólogos para que éste se realice de
conformidad con lo establecido por las leyes sobre la materia y por los códigos de
ética que en cada caso expida el colegio;
II.- Denunciar ante las autoridades competentes, las infracciones en que incurran
sus iguales sobre lo dispuesto en la fracción anterior;
III.- Expedir a todo profesionista de su misma rama que se los solicite, que
pertenezca al colegio autorizado o a cualquier otro legalmente registrado, las
constancias de certificación profesional, previa la evaluación y el pago de derechos
correspondientes;
Los colegios autorizados serán responsables por la expedición de constancias de
certificación entregadas en contravención de lo dispuesto por la ley y podrán ser
sancionados con la pérdida de la autorización y, en casos graves, con la pérdida de
su registro como colegio profesional.
IV.- Vigilar y verificar el cumplimiento del servicio social obligatorio de sus
homólogos profesionistas, y expedir las constancias de ellos cuando proceda; y
V.- Las demás que les fije esta ley, así como las demás disposiciones legales,
reglamentarias y estatutarias relativas a la materia.
CAPITULO VI
SERVICIO SOCIAL OBLIGATORIO
Artículo 59.- Para los efectos de esta ley se entiende por servicio social obligatorio la
asistencia continua, sistemática, que debe brindar todo profesionista a los sectores
de la población que reclaman los conocimientos calificados de éste, en aras de su
mejoramiento en los renglones social, económico o cultural.
Artículo 60.- Todo profesionista, de cualquier carrera profesional,
independientemente de que ésta se halle o no sujeta a reglamentación por esta y
las demás leyes relativas, deberá prestar el servicio social bajo la vigilancia del
colegio de profesionistas a que pertenezca, mismo que habrá de constatar su debido
cumplimiento.
Artículo 61.- No se expedirá título profesional a quien no haya cumplido con la
obligación de prestar el servicio profesional estudiantil en los términos de las
disposiciones aplicables.
Artículo 62.- Cada colegio de profesionistas dispondrá la forma de hacer efectivo el
cumplimiento de la obligación de prestar el servicio social profesional de sus
integrantes, notificando anualmente a la Dirección General de Profesiones su
programa e informando del cumplimiento dado al del año inmediato anterior.
Artículo 63.- Quedan exentos del servicio social obligatorio en los términos de los
preceptos anteriores, las personas mayores de sesenta años, y aquellas que
demuestren tener impedimento físico o causa grave que así lo justifique.
CAPITULO VII
INFRACCIONES, DELITOS, SANCIONES Y RECURSOS.
APARTADO I
INFRACCIONES Y DELITOS
Artículo 64.- Los delitos que cometan los profesionistas en términos de esta ley,
serán sancionados por las autoridades judiciales competentes, según lo prevea la
legislación penal aplicable.
Artículo 65.- Comete el delito de usurpación de profesión, toda aquella persona que
a cabo actos considerados por esta ley como ejercicio profesional, sin poseer el
título respectivo, cuando de conformidad con esta ley se requiera poseer dicho
documento.
Artículo 66.- A quien cometa el delito de usurpación de profesión, se le sancionara
con arreglo a lo dispuesto por el artículo 250 del Código Penal Federal.
La denuncia para proceder penalmente podrá ser formulada por la Dirección General
de Profesiones, la autoridad competente de cualquiera de las entidades federativas
o algún colegio profesional legalmente registrado.
Artículo 67.- Se impondrá multa de hasta quinientas veces el salario mínimo diario,
vigente en la zona de que se trate, a la institución educativa que debiendo obtener
el o los registros a que la obliga la presente ley, no lo hicieren.
Artículo 68.- Se sancionará de igual forma, y con la multa prevista en el artículo
precedente, a cualquier persona que resulte responsable de la presentación de
documentos apócrifos para la tramitación de cualesquiera de los asuntos regulados
por esta ley, sin perjuicio de las sanciones penales que se hicieren legalmente
procedentes.
La Dirección General de Profesiones, de oficio o a petición de cualquier interesado,
dentro del ámbito de su competencia, y agotados los recursos a que se refiere el
presente apartado de la ley, impondrá las sanciones señaladas en este y en el
precepto anterior.
Artículo 69.- La autoridad registral competente suspenderá los registros de títulos
profesionales y diplomas de especialización, en los siguientes casos:
a) Por error o falsedad en los documentos, cuando alguno de estos hechos se
advierta en forma superveniente;
b) Por requerimiento de autoridad judicial en el que se inhabilite temporalmente a
un profesionista para ejercer su profesión o especialidad.
c) Por no obtener la constancia de certificación, cuando se requiera.
d) A petición del Colegio Profesional a que pertenezca el profesionista, por violación
grave a las normas de ética, declarada por el órgano competente del colegio en los
términos de sus estatutos, por el tiempo que se determine en la resolución.
El registro surtirá nuevamente sus efectos, una vez que el interesado haya cumplido
con los requisitos que establece esta ley, o que recaiga sentencia que así lo ordene.
Artículo 70.- Los registros de títulos y diplomas de especialización serán cancelados
por la autoridad competente, de manera definitiva en los siguientes casos:
a) Por orden de autoridad jurisdiccional a través de una sentencia que inhabilite
permanentemente a un profesionista para ejercer su profesión o especialidad; y
d) Por muerte del profesionista.
c) Por no obtener la constancia de certificación, cuando proceda, en dos períodos
sucesivos .
En este último caso, la solicitud de cancelación podrá ser cursada por el Colegio
correspondiente.
Artículo 71.- La cancelación de un título o de una diploma, procedente según lo
dispuesto por el artículo anterior, se hará constar en:
a) El libro de registro en que se haya asentado la inscripción;
b) El expediente del interesado;
c) En el padrón nacional del ejercicio profesional; y
d) En su caso, en el Registro Nacional de Profesionistas, si estuviere inscrito
también en él.
Si en forma ulterior, la autoridad competente ordenara restituir el registro
correspondiente, se agregarán al registro original, las anotaciones que en tal sentido
lo especifiquen y lo hagan constar.
Artículo 72.- En el caso de los profesionistas poseedores de cédula profesional en los
términos de esta ley, la cancelación de registro del título o diploma respectivo,
producirá efectos de revocación de la cédula correspondiente.
Para tal efecto, toda cancelación que en tal sentido se realice por las autoridades
competentes a nivel local, será reportada a la Dirección General de Profesiones para
que proceda en consecuencia.
Artículo 73.- La Dirección General de Profesiones dentro del ámbito de su
competencia, o las autoridades locales correspondientes, a petición de cualquier
interesado o de oficio podrán, previa oportunidad de defensa a la parte interesada,
cancelar en sus respectivos casos, las inscripciones de instituciones facultadas para
expedir títulos profesionales o diplomas de especialización, colegios de
profesionistas; colegios nacionales y federaciones de colegios, por las siguientes
causas:
I.- Por error o falsedad en los documentos inscritos o exhibidos ante la autoridad
respectiva;
II.- Por resolución de autoridad competente;
III.- Por desaparición de la institución u organización de que se trate;
IV.- Por revocación de la autorización o retiro del reconocimiento de validez oficial a
sus estudios, acordada por autoridad competente, en tratándose de las instituciones
de índole privada;
V.- Por la violación a las disposiciones de esta ley, o por el incumplimiento de las
obligaciones que ella les asigna tanto a las instituciones, como a los colegios;
VI.- Por disolución del Colegio; Colegio Nacional o Federación de Colegios según sea
el caso; y
VII.- Por mandato de otras disposiciones legales y reglamentarias aplicables, cuando
se actualicen hipótesis normativas previstas en ellas.
Tratándose de la cancelación a la inscripción de alguna institución facultada para
expedir títulos o diplomas, en ningún caso se afectará la validez de los títulos o
diplomas que hubiese expedido con anterioridad.
Artículo 74.- Queda prohibido a toda agrupación sea profesional o no, el empleo del
términos “Colegio”, fuera de las asociaciones expresamente autorizadas en los
términos de esta ley.
La infracción a esta disposición, será sancionada con multa de hasta trescientas
veces el salario mínimo diario que esté en vigor en el momento, dentro del lugar en
que se hubiere cometido.
Artículo 75.- Se exceptúan de las sanciones previstas en este apartado a las
personas que sin tener título profesional incursionen en el ejercicio profesional, con
motivo de la defensa de algún asunto propio; cuando se encuentren dentro de la
hipótesis contemplada por la fracción IX, apartado A del Artículo 20 Constitucional, o
cuando actúen en atención a un caso de extrema y comprobable urgencia.
Artículo 76.- Se concede acción popular para denunciar a quien sin título o diploma
legalmente expedido por esta ley, ejerza alguna de las profesiones que requieren
título para su ejercicio o alguna de las especialidades de estas profesiones.
Artículo 77.- Las sanciones administrativas a que refiere el presente apartado, serán
impuestas por la autoridad registral competente de la entidad federada de que se
trate, con arreglo a lo que previenen esta ley y las respectivas aplicables,
concediendo en todo caso, oportunidad de defensa al infractor.
APARTADO II
Recursos
Artículo 78.- Aplicada la sanción, el afectado podrá interponer por escrito y dentro
del término de quince días naturales contados a partir de la fecha en que sea
notificado legalmente sobre la sanción, el recurso de revisión ante el Director
General de Profesiones, o ante el titular del órgano de autoridad emisor del acto,
según se trate de un asunto del ámbito federal o estatal en los términos de esta ley,
y demás aplicables.
La tramitación y resolución del recurso de revisión se sujetará a lo dispuesto por la
Ley Federal de Procedimiento Administrativo.
Ante las autoridades de las entidades federativas procederá el recurso que
dispongan sus respectivas leyes.
Artículo 79.- Interpuesto el recurso, y siempre que así lo solicite el recurrente, se
suspenderá la ejecución de las sanciones pecuniarias si el infractor garantiza su
importe ante las autoridades hacendarias correspondientes, con arreglo o lo
dispuesto por el Código Fiscal de la Federación.
TRANSITORIOS
Primero.- Esta ley abroga la Ley Reglamentaria del artículo 5º Constitucional,
relativa al ejercicio de las profesiones para el Distrito Federal, así como toda
disposición legal o reglamentaria que se aparte o contravenga lo preceptuado en
ella.
Segundo.- Los ejecutivos locales, con apego a sus respectivas leyes, proveerán en
la esfera administrativa todo lo necesario para la operación de la autoridad facultada
a nivel estatal para desarrollar la función controladora sobre el ejercicio profesional
a que se refiere la presente ley.
Tercero.- En tanto se elabora y expide el Catálogo General de Profesiones que
requieren de título profesional para su ejercicio dentro de la República Mexicana, a
que se refiere esta ley; las profesiones que lo requerirán son las dispuestas por las
leyes, según los registros que obran en la Dirección General de Profesiones de la
Secretaría de Educación Pública.
Cuarto.- Son nulos de pleno derecho los títulos o diplomas expedidos por
instituciones de carácter privado, que hubieren funcionado sin autorización o
reconocimiento de validez oficial según lo exigen las leyes relativas.
Quinto.- El Ejecutivo Federal, en ejercicio de la facultad que le confiere la fracción I,
del artículo 89 Constitucional, expedirá dentro de un plazo de noventa días contados
a partir de que esta Ley entre en vigor, el reglamento de la misma.
Mientras tanto, se seguirá aplicando en lo que no se oponga a las disposiciones de
esta Ley, el reglamento en vigor, de la ley reglamentaria del artículo 5º
constitucional, que se abroga.
Sexto.- Esta Ley entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario
Oficial de la Federación.
Séptimo.- La constancia de certificación deberá obtenerse por primera vez, para las
profesiones en que la misma resulte obligatoria, dentro de los tres años siguientes a
aquél en que la profesión de que se trate sea incluida en el Catálogo respectivo,
siempre que exista un colegio o ente certificador que hubiera sido autorizado para
expedirla. De no existir un colegio o ente autorizado, el plazo de tres años se
contará a partir de la autorización concedida a alguno de los colegios legalmente
registrados o de la autorización de un ente certificador en la profesión de que se
trate.
Octavo.- El plazo de cinco años a que se refiere el artículo 28 empezará a correr a
partir del vencimiento del plazo a que se refiere el siguiente artículo, para aquellas
cédulas profesionales que hubieran sido expedidas con anterioridad a la fecha de
inicio de vigencia de esta ley.
Noveno.- Durante el plazo de diez años siguientes a la entrada en vigor de esta ley,
los profesionistas que ejerzan dentro de las profesiones relacionadas con la vida, la
salud, el patrimonio o la seguridad de las personas, cuya cédula profesional haya
sido expedida con anterioridad al inicio de la vigencia de la misma, deberán
inscribirse a un colegio de profesionistas autorizado, llevar a cabo la actualización de
conocimientos y obtener la certificación correspondiente. A partir de la obtención de
la primera certificación, contará el plazo de cinco años para su refrendo.
Décimo.- Transcurrido el plazo de diez años, los profesionistas que no hayan
obtenido la certificación, siempre que se trate de profesiones relacionadas con la
vida, la salud, el patrimonio o la seguridad de las personas, en los términos de esta
ley, no podrán ejercer y, de hacerlo, serán sancionados de conformidad con lo
previsto en la misma.