CASO FERNANDO
PRESENTADO POR:
JULIETH ELIZA LAMUS RODRIGUEZ
PRESENTADO A:
PS. RAFAEL IVAN RODRIGUEZ
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BUCARAMANGA –EXTENSIÓN UNISANGIL
FACULTAD CIENCIAS DE LA SALUD
PSICOLOGÍA
OCTAVO SEMESTRE
2021
FORMULACION CASO BRAIER
La situación problema inicia en el momento en el que Fernando deja caer a su hermanita
menor a la corta edad de 6 años, en esta situación su padre se refiere a él como un “niño
inútil”, debido a esto Fernando acumula diferentes sentimientos negativos que salen a
relucir a la edad de 17 años mostrando problemas de inseguridad, tristeza persistente,
depresión, angustia, pensamientos y comportamientos suicidas.
El área focalizada en esta terapia refiere al problema de inseguridad de Fernando, que lo
ha llevado a tener diferentes sentimientos que representan un deterioro en su área personal,
profesional, social y familiar. La inseguridad desencadenada en él, lo llevó a tener
pensamientos suicidas e incluso presentar un episodio de intento suicida a la edad de 17
años de edad.
Los aspectos latentes se ven reflejados en el hecho de pensar no ser suficiente al cumplir
las expectativas específicamente de su padre, ya que lo que según manifiesta Fernando su
padre esperaba de él un hombre que pudiera sacar adelante su negocio familiar como lo
hacía su primo Andrés quien para Fernando y su papá era el ejemplo de “buen hijo”, y en
lugar de eso para Fernando era más gratificante el ser un gran artista y así tener el
reconocimiento que nunca tuvo por parte de su familia.
Fernando remarca además de su tristeza, la falta de motivación para todo lo que él quiere
realizar, donde presenta explosiones de ira que, alejado de sus familiares, incluyendo a
Laura que de una otra forma estuvo en su proceso, pero él lo hace ver reflejado que
siempre se ha sentido muy solo y desde niño ha sido así.
Los padres de Fernando representan el núcleo de una familia católica, pero esto generaba
en él problemas morales al cometer acciones que para esta religión se consideran
pecaminosas, esto generaba en Fernando choques morales y racionales, ya que se
identificaba con la creencia ateísta.
La ansiedad en el paciente se debe principalmente a la inseguridad que este presenta, ya
que esta le genera focos de desagrado, sentimientos negativos y llegar al pensamiento
suicida. Se consideran como puntos urgentes la desmotivación que genera en él, el
pensamiento de inutilidad generado desde una temprana edad frente a un suceso familiar.
Con este acontecimiento Fernando con cada acto que lleve a cabalidad en proceso de su
vida lo ve reflejado en cada una de las acciones que se le han presentado en el transcurso
de su vida, siendo esto el punto de partida por cada uno de estos desencadenantes haciendo
un traslado de sus pensamientos negativitas y pensamientos suicidas al sentirse una
persona que no cumple a cabalidad y no logra satisfacer de igual manera a sus familiares
siendo esto reflejado desde que era un niño.
La situación inicial del paciente comienza con la problemática familiar presentada a corta
edad, esto hace que él libere estos sentimientos ocultos a la edad de 17 años, cuando
empieza con sus problemas de inseguridad y lo conlleva a tener pensamientos suicidas e
intento suicida, después de todas estas situaciones el paciente encierra todos estos
sentimientos negativos y los libera de forma no constructiva y lastimando a quienes lo
rodean, se encierra en un concepto negativo sobre él y los demás se alejan de él por sus
actitudes groseras.
Para el paciente es sofocante el hecho de no cumplir con las expectativas de sus
progenitores y querer lograr algo de manera individual que siente cada vez se derrumba
más, esto hace que la actitud frente al mundo sea negativa y no encuentre sentido a su vida
ni a lo que está representa. Fernando da importancia a sus sentimientos y por esta razón
acude a terapia manifestando y mostrando interés por mejorar su situación y querer
sentirse sano a nivel mental.
ENTREVISTA (caso Fernando)
Fernando acude a consulta el día 11 de febrero de 2020. Paciente de 27 años de edad.
Fernando refiere que desde hace bastante tiempo se siente muy triste y que ha considerado
como única salida para su realidad: dejar de existir, dejar que todos descansen de él, incluso
él mismo. Explicó que este tipo de vivencias emocionales se iniciaron hacía 10 años,
cuando tenía 17 años y tuvo su primera crisis “depresiva”.
Cuando Fernando hace su relato, comenta que, aunque había terminado una carrera
universitaria hacía ya tres años (Diseño gráfico), su entrada en el mundo laboral siempre
había tenido un aire provisional, sólo había hecho trabajos esporádicos y poco cualificados.
Su vivienda también era provisional: vivía en un apartamento en muy malas condiciones
con una mujer diez años mayor que él (Laura), que hacía las funciones de amiga, de madre
que lo cuidaba y de amante con la que mantenía relaciones sexuales. A Laura la conoció en
una noche de fiesta y fue ella quien le ofreció un lugar para vivir y que se sintiera mejor,
más libre y acompañado En la entrevista se hace evidente que Fernando se presentaba
profundamente inseguro en sus ademanes y actitudes, y muy tímido en su manera de
relacionarse el entrevistador. Durante esta primera entrevista expresó que este intenso
sentimiento de inseguridad en sí mismo era una de las cosas que más le hacían sufrir y que
sus ganas de dejar de vivir debían estar relacionadas con dicho sentimiento.
Dentro de lo manifestado por Fernando, se evidenciaba que gran parte de su demanda de
ayuda giraba en torno a que no sabía cómo organizar su vida, se sentía perdido. Pensaba
que la vida no tenía sentido, muchas veces tenía sensaciones de despersonalización y
extrañeza consigo mismo, se sentía muy aislado en medio de un mundo en donde la
mayoría de las relaciones le resultaban tan difíciles que acababan siendo imposibles. Su
desorganización en la vida era tan grande que temía que este estado de provisionalidad se
prolongará indefinidamente. También estaba asustado porque abusaba de las drogas
(marihuana, cocaína) y el alcohol, dado que sin esto le era muy difícil controlarse y
soportar la vida. Por todo esto él debía buscar “la salida más efectiva”.
En el relato de Fernando se muestra que la relación con sus padres era muy difícil, sobre
todo con su padre (Felipe), al que describía como un hombre frío, brusco y tosco que se
había hecho a sí mismo, muy orgulloso de su propio negocio (ferretería), y muy despectivo
con Fernando, al que veía como justo lo opuesto al hijo que le habría gustado tener. Su
madre (Marina) era una mujer muy frágil que necesitaba apoyarse en Fernando y que vivía
volcada en su práctica religiosa, cuando Fernando ha intentado contarle cómo se siente ella
solo llora y le pide que se pegue a Dios para que lo ayude. A los 17 años Fernando empezó
a tener crisis depresivas y de angustia. Coincidió con su salida del colegio para iniciar la
Universidad, con una primera carrera (Administración de empresas) que “eligió” para no
contrariar a su padre (después de un año la interrumpiría para matricularse en la carrera que
sí se correspondía con su libre elección: Diseño gráfico). La salida del colegio coincidió
con que sus padres en aquella época se separaron (Por motivos de infidelidad del padre y
frecuentes episodios de violencia intrafamiliar). Fernando se fue a vivir con su madre: ésta
se volcaba sobre él de forma muy agobiante, siempre atosigándolo con temas religiosos,
sobreprotegiéndolo como a un niño pequeño (Fernando recuerda que siempre le insistía en
que comiera más, se abrigara más, etc…). Por otro lado, el padre cuando estaba con él los
fines de semana, le forzaba a salir a hacer caminatas al campo, aunque Fernando se sintiera
siempre abatido, cansado, triste y con ganas de dormir. Fernando recordaba con terror los
pasos de su padre acercándose los domingos a las siete de la mañana, quien entraba en la
habitación con estruendo, bruscamente levantaba las cortinas, y con voz enérgica lo sacaba
de la cama. Su cuerpo no le respondía tratando de obedecer a su padre. Empezó a sentirse
muy extraño e incómodo en aquel contexto. Sin amigos con quien relacionarse, empezó a
aislarse de forma extrema, se sentía muy angustiado y triste, y lo que resultaba más
terrorífico: cada vez estaba más convencido de que se estaba muriendo en vida y que lo
mejor para él sería dejar de existir. Todo esto se agudizó de tal modo que, Fernando ingirió
un “matarratas” con alcohol y al ser hallado por la madre, fue atendido por una semana en
el hospital y empezó un tratamiento con el psiquiatra, pero este tratamiento fracasó porque
Fernando nunca vivió a su terapeuta como alguien en quien confiar, sino que al contrario,
lo veía como alguien demasiado cercano a su padre, y por tanto alguien peligroso de quien
se debía esconder.
Durante su relato, Fernando empieza a hablar de su sexualidad. En la pubertad inició una
masturbación compulsiva en el patio trasero de la casa familiar. Ello generó una fuerte
culpa y miedo a ser descubierto. La compulsión a la masturbación se mezcló con la
compulsión a rezar y hacer promesas a Dios que siempre acababa incumpliendo. Este tema
seguía siendo muy conflictivo. Fernando se preguntó en la entrevista: “¿Si yo me considero
ateo y mi pensamiento racional me lleva a sacar esta idea de estar en pecado, ¿cómo es que
todo esto me afecta tanto?”. Claramente, Fernando mostraba una gran incoherencia entre su
discurso verbal y sus convicciones emocionales implícitas.
Fernando habla de cómo él cree que los padres (ambos practicantes de la religión católica)
le ven a él. Fernando siente que está continuamente decepcionando a su padre: “para mi
padre yo tenía que haber sido un niño al que le gustara el futbol, tenía que haberme
interesado por una carrera de negocios para hacer plata y no de diseño…nunca he sido la
persona que mi padre esperaba encontrar en su hijo”. El padre tiene a su propio hermano
(Antonio) como socio en el negocio de la ferretería. Este hermano del padre tiene un hijo
(Andrés), primo de Fernando, que trabaja en el negocio familiar y que encaja bien con las
expectativas del padre de Fernando. “A mi papá le hubiera gustado tener un hijo como mi
primo Andrés, y a mí me hubiera gustado que mi papá me tratara como mi tío Antonio trata
a su hijo…siempre habla bien de él…es tan distinto a lo que mi papá dice de mí…”.
Fernando menciona que en su infancia y aún en su adolescencia los episodios de violencia
física y emocional por parte de su padre eran frecuentes, no solo con él, sino con su madre.
Fernando comenta que solo hasta hace poco consiguió un trabajo que le resultaba muy
extenuante: se sentía extraño, no acogido, cada conversación le hacía sentir enormemente
inseguro, con frecuencia se sentía invadido por un sentimiento de amenaza, sentía pánico a
que un error suyo desembocara en una catástrofe (por ejemplo, temía que le robaran la
moto de la empresa cuando la dejaba parqueada). Parecería que su conocimiento relacional
implícito acerca de cómo estar en el mundo y cómo relacionarse con los demás le hacía
posicionarse en las relaciones de una manera que le resultaba muy desgastadora. En las
mañanas se levantaba para ir al trabajo y con gran esfuerzo lograba llegar. Durante estos
meses, Fernando no ha disfrutado nada en su vida, ha perdido interés en el sexo, la comida,
los encuentros con otras personas, hasta el diseño gráfico alternativo que era su pasión, ha
dejado de ser motivo para ocupar su tiempo con agrado. Según dice: solo quiere quedarse
en el apartamento, en la cama, no vivir. Fernando remarca que además de su tristeza y falta
de motivación para todo, ha tenido también explosiones de ira que han alejado a muchas
personas de su familia, incluso Laura se ha alejado bastante de su vida. Fernando manifiesta
que siempre se ha sentido solo y que desde niño ha vivido así.
Fernando relata un episodio que sucedió cuando tenía seis años y medio y que resultó ser de
una enorme trascendencia. En la fiesta de celebración del bautizo de su hermana pequeña
(él tiene dos hermanos, el mayor (Leonardo) tiene 6 años más que él y con la pequeña
(Sara) se lleva tres años) Fernando tenía a la bebé en brazos, los adultos estaban
enfrascados en sus conversaciones, cuando de repente, la bebé se le resbaló y se le cayó al
suelo. Fernando recuerda el revuelo de aquel momento, su hermana llorando fuerte, su
madre muy nerviosa de un lado para otro, se recuerda acercándose muy asustado para ver a
su hermanita que estaba tumbada en un sofá, el padre lo miró y le gritó muy enfadado:
“APARTESE, PEDAZO DE INUTIL”. La bebé tuvo que ser intervenida quirúrgicamente
en varias ocasiones, durante tiempo quedó comprometido su desarrollo motor. En la
actualidad como secuela física de este accidente, ella tiene una extremidad ligeramente más
corta que la otra, teniendo que llevar plantillas dentro de su calzado. Fernando piensa que
quizás desde entonces se ha visto a sí mismo apartado de su familia, como un extraño. Este
hecho nunca fue hablado con sus padres, quedó fuera de la interacción entre Fernando y sus
padres, de manera que Fernando tampoco lo pudo hablar consigo mismo, es decir quedó
fuera de su conciencia. El día que lo pudo hablar en la entrevista, se le propuso que
pensásemos sobre lo que sintió aquel niño de seis años y medio cuando ocurrió todo.
Entonces Fernando arrancó a llorar. Era la primera vez en su vida que alguien se interesaba
por lo que él sintió en aquel momento tan difícil, y entre sollozos explicó que quizás desde
entonces ha estado convencido de que era un niño malo.
Se hace evidente que Fernando, había estado demasiado solo sin ningún adulto que le
protegiera de los peligros. De esta manera, Fernando empezó a rememorar su crisis
confusional de los 17 años: “Al salir del colegio estaba muy mal, entonces quería ser artista
para tener protagonismo, puede que entonces tuviera la necesidad de recuperar esa
experiencia vital de ser el centro de atención de mi familia, mis padres, mi hermano
mayor…, para el que yo era su “pulga”, hasta que nació la pequeña. Afirma: “…En el
colegio me llamaban “el artista”, era uno de los que mejor dibujaba…necesitaba llamar la
atención, sentirme querido, lo que dirían… ser un narcisista…Lo que yo entiendo ahora de
mí mismo es que yo estaba tan mal, me estaba cayendo en un pozo tan oscuro que me
agarré a la idea de ser artista como una manera, ahora lo veo, de recuperar la atención de
los demás”. Fernando reconoce que esta crisis de la adolescencia le trajo con claridad las
primeras experiencias de sufrimiento y desazón con la vida, allí notó con mayor claridad
que “el mundo sin él estaría mucho mejor”, sin embargo, no deja sentirse culpable por este
tipo de intenciones.
Fernando manifiesta que quisiera cambiar ese “soy un niño malo” por “he sido un niño que
ha estado muy solo”. Asimismo, habla de que le gustaría cambiar de vida, de apartamento,
de ciudad, de familia…Al interrogarse por qué lo motiva a asistir a terapia, manifiesta: “a
pesar de quiero morirme, sé que algo se puede hacer por mí, espero que puedan ayudarme y
logre encontrar motivos que me hagan quedarme en este mundo
Bosquejo de la entrevista
Datos del paciente
Nombre: Fernando Edad: 27 años Profesión: diseñador gráfico Creencias: ateísmo
Datos familiares
Padre: Felipe Madre: marina Hermano mayor: Leonardo Hermana menor: Sara
Tío: Antonio Primo: Andrés Conyugue: Laura
Motivo de consulta: El paciente refiere sentimientos de tristeza persistente, inseguridad,
pensamiento y comportamientos suicidas
1. ¿Cuál es el motivo de consulta?
2. ¿Desde qué momento presenta estos pensamientos negativos e inseguridad?
3. ¿Qué piensa respecto a la religión?
4. ¿Comparte tiempo con amigos y hace selección de estas personas?
5. ¿Qué te hace diferente de las personas?
6. ¿Cómo es la relación con las personas que convives?
7. ¿Has presentado algún miedo durante la niñez?
8. ¿Qué emociones presentaba antes, durante y después del episodio?
9. ¿Cómo se siente actualmente?
10. ¿Cuál es su proyección a futuro?
EXAMEN PSICOLOGICO O MENTAL
Momento de acudir a consulta Fernando hombre de 27 años de edad, profesión diseñador
gráfico, relación abierta con Laura. La familia nuclear se compone por su padre Felipe, su
madre marina, hermano mayor Leonardo y su hermana menor Sara. La relación con los
miembros de su familia en general resulta conflictiva ya que no se presenta un ambiente
armonioso más relevante con su padre.
El paciente refiere sentimientos de tristeza persistente, inseguridad, pensamiento y
comportamientos suicidas es generalizado a la situación problema que inicia en el
momento en el que Fernando deja caer a su hermanita menor a la corta edad de 6 años. Su
comportamiento en general es inadecuado presentando así cada uno de estos
acontecimientos, se muestra como una persona alejada e incapaz de realizar su vida
cotidiana con expectativas negativas ante su vida.
El problema se genera cuando el paciente después de haber presentado este episodio a su
corta edad , sigue en el proceso de educación pero manteniendo una relación estrecha con
sus núcleo familiar , Fernando rememora su crisis confesional a los 17 años donde
terminaba su colegio pero se sentía muy mal de tal manera que toma la decisión de ser
artista para conseguir el protagonismo y con este mismo llamar la atención o más
explícitamente ser el centro de atención de la familia pero hasta este momento presento
ese pensamiento ya que se evidencia el nacimiento de su hermana (sara) ,a raíz de este
suceso manifiesta que reconoce que esta crisis de la adolescencia lo trajo a las primeras
experiencias del sufrimiento y desazón con la vida dando a demostrar que el mundo estaría
mejor sin la presencia de él . Se puede evidenciar el sentido de un déficit del desarrollo a
causa de no haber logrado ciertas estructuras en su proceso de integración ya sea con su
vínculo familiar y de amigos, y así tener la capacidad de regular los propios impulsos y
efectos de su autoestimas ya que fueron eventos persistentes durante la etapa de su
adolescia sin darle un manejo adecuado, sino demostrando el nivel bajo de integración con
las demás personas por falta de manejo de los impulsos y actuaciones negativas que
generan gran tendencia a sentirse como una persona mala.
Teniendo en cuenta el manual de diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales el
posible diagnóstico es el Trastorno depresivo persistente con episodios intermitentes de
depresión mayor, con inicio temprano. ya que el número de síntomas supera notablemente
a los necesarios para hacer el diagnostico. Teniendo presente que las intensidades de estos
síntomas causan malestar y esto se ve reflejado en el funcionamiento laboral y social de
Fernando.
En las áreas funcionales de Fernando se puede observar alteraciones en la atención,
relacionándolo con paroprosexia o atención desviada, en el momento en que Fernando esta
realizando sus labores cotidianas este tiene momentos en los que su atención se desvía en
relación a lo que está realizando, también alteraciones en la percepción donde genera la
ilusión de una mala interpretación de una percepción real y que no la ve como realmente es,
esto a raíz del problema desde niño con su padre, siempre se ha sentido culpable sin tener
ningún tipo de responsabilidad con esa carga de culpa, con esto se agrega las alteraciones
del pensamiento en donde refleja el trastorno del contenido del pensamiento, que conlleva
preocupaciones, temores, dudas, ideas delirantes y obsesiones que manifiesta en su cuadro
de depresión que generan los pensamientos negativos e ideas suicidas.