El
colon irritable, es conocido por otros nombres como síndrome del
intestino irritable o colon espástico, aunque el nombre médico correcto
es Síndrome del intestino irritable, identificado por las siglas SII.
Esta dolencia es compartida por algo más de un diez por ciento de la
población. Y aunque se desconoce la causa que lo desencadena, está
comprobada la gran importancia que tiene el estilo de vida,
especialmente el estrés. Se trata de una enfermedad crónica, que se
manifiesta con síntomas gastrointestinales. Dolor abdominal, cambios en
el tránsito intestinal, ya sean episodios de diarrea como de estreñimiento,
distensión abdominal, flatulencias, alteraciones en la frecuencia y
consistencia de las heces...
El colon irritabe puede afectar a cualquier persona, incluso jóvenes y
niños. Y aunque no presenta gravedad, los síntomas gástricos que
produce pueden condicionar la vida de las personas que la sufren y
hacerlas sentir inseguras o incómodas. Un control de la dieta, conocer
la mejor alimentación que ayude a evitar brotes, malestar y dolor
abdominal, es de gran utilidad para estas personas. Te mostramos cuál
es la mejor alimentación si tienes colon irritable, tanto para tratar los
episodios agudos como para prevenir su aparición.
La importancia de la alimentación en el colon irritable
Una correcta alimentación mejora el sistema digestivo de las personas
con colon irritable, y ayuda a su bienestar general.
La alimentación juega un papel muy importante en nuestra salud, pero
cuando hablamos de dolencias que tienen relación con el aparato
gastrointestinal, aún más. En esta enfermedad gástrica, la irritabilidad del
intestino es la que provoca tanto las diarreas como el estreñimiento.
A los que se unen el dolor abdominal y la distensión gástrica, otros de
los síntomas característicos del colon irritable. Los jugos gástricos que se
producen en el estómago, ya sean por estrés o la ingesta de alimentos
que desencadenan una mayor secreción de los mismos, son parte de la
causa de estos síntomas.
Por todo ello, los expertos nos advierten que consumir alimentos
adecuados para el colon irritable, ya sea evitar alimentos y bebidas
que lo desencadenan/empeoran los síntomas o aquellos que
previenen su aparición, así como cambiar algunos hábitos
alimenticios, son la mejor baza con la que cuentan las personas que
sufren colon irritable. Junto a llevar una vida más relajada y disminuir el
estrés, otro de los factores que promueven esta dolencia.
Alimentos beneficiosos
Todos conocemos la importancia de ingerir fibra en nuestra alimentación
diaria para mejorar el funcionamiento del aparato digestivo. En el caso
del colon irritable, sobre todo la fibra soluble, presente en alimentos
como la avena, el arroz integral, la pasta, la harina de maíz, patatas, setas,
guisantes, frijoles y habas. En el caso de la fruta, destacan manzana,
frambuesa, pera, limón y fresas.
La importancia de la fibra soluble, radica en su acción protectora
sobre el intestino, favorece la formación de mucosa intestinal (capa
protectora del intestino), ayuda a eliminar productos dañinos y regula la
consistencia de las heces, dato importante para prevenir el
estreñimiento. A pesar de todos sus beneficios, se debe tener cuidado
en no caer en el extremo contrario y excedernos en la ingesta de
fibra, lo que podría llevarnos a la diarrea, tan perjudicial para nuestro
intestino como el estreñimiento. Para evitarlo, los nutricionistas
recomiendan aumentar la fibra en nuestra dieta de manera paulatina y
controlando la consistencia de las heces y nuestro ritmo intestinal, para
aumentarla o reducirla.
Las frutas y verduras son especialmente importantes en las personas
con colon irritable, pero no todas son adecuadas. Las zanahorias y
calabaza, son dos alimentos que ayudan a regular el tránsito intestinal. Su
alto contenido en beta carotenos, un importante antioxidante, ayuda
además a prevenir el cáncer, además tienen propiedades
antiinflamatorias, y por supuesto, su alto contenido en fibra soluble. Las
frutas más importantes en la dieta de personas con colon irritable
son: frambuesa, melón, mango, naranja, kiwi, sandía...
Lo más importante de ellas, es su alto contenido en vitamina B, que ayuda
a mejorar las funciones digestivas. Comer la fruta con cáscara, como la
manzana o la pera, nos aporta un extra de fibra, pues es dónde se
encuentra la mayor cantidad de fibra. Las frutas cítricas como la
naranja, no suelen ser buenas para las personas con colon irritable,
pues favorecen la distensión abdominal y otros malestares gástricos. Para
obtener vitamina C, recomendamos mejor la opción de frutos rojos como:
frambuesas, cerezas, arándanos, moras, fresas y grosellas.
El colon irritable hace que todo tu sistema digestivo sea más sensible.
Para evitar los síntomas molestos es necesario que reduzcas o elimines,
según sea tu caso, aquellos alimentos que muy posiblemente favorecen la
irritación de tu aparato digestivo o desencadenan los desagradables
síntomas del colon irritable. Te comentamos algunos de ellos.
Comenzaremos comentando el tema de los lácteos. Estos productos
son en gran medida responsables de la distensión abdominal, diarrea
y mala tolerancia por parte de nuestro organismo. Para no eliminarlo de la
dieta, se aconseja que sean desnatados, la grasa de estos alimentos a
veces no es bien digerida por las personas de colon irritable, y sobre
todo, sin lactosa. Este componente es el principal desencadenante de los
síntomas gástricos, especialmente en personas intolerantes. Una buena
opción para estas personas es la leche de soja o de almendras.
Cuidado con el consumo de bebidas cafeinadas, excitantes y
alcohólicas. Los componentes de estas bebidas, tiene un efecto
irritativo sobre el esfínter del esófago y del esfínter que comunica el
intestino delgado con el grueso. Este efecto, hace que la válvula
encargada de cerrar esta comunicación permanezca abierta,
desencadenando una mezcla de los fluidos y agudizando la irritación del
intestino. Las bebidas gaseosas por su parte favorecen la distensión
abdominal y la retención de gases en la persona con colon irritable.
La comida muy especiada, picante o condimentada, no es
recomendable, pues irrita el aparato digestivo, altera los jugos
gástricos y provocan mayor inflamación de la zona abdominal.
El uso de edulcorantes artificiales, no está recomendado si sufres colon
irritable. El aspartamo y el sorbitol, presente en estos productos, altera el
sistema nervioso autónomo y altera la motilidad de los intestinos.
La digestión de las grasas es siempre dificultosa para el organismo y
más si se padece colon irritable. Para favorecer su digestión se
recomienda comer carnes magras y preferiblemente cocidas o al horno.
Evitar las frituras y alimentos compuestos por grasas saturadas, como los
alimentos procesados, los precocinados y los embutidos.
Recomendaciones dietéticas
- Come despacio, mastica bien los alimentos. De este modo das tiempo
a tu aparato digestivo para digerir bien los alimentos y evitas comer hasta
sentirte lleno o que no puedes más. Es importante permitir al estómago
tener sensación de saciedad sin darte atracones.
- Aumenta la frecuencia de las comidas, en vez de 3 al día, intenta que
sean cinco repartidas a lo largo del día, pero menos abundantes. De este
modo, ayudas a tu organismo en la digestión. Evita las comidas copiosas.
- Vigila que alimentos toleras peor e intenta reducirlos de tu dieta o
eliminarlos. Si es un alimento rico en nutrientes y necesario, busca la
manera de sustituirlo por otro que digieras mejor.
- Intenta mantener un horario en tus comidas. Un ritmo de vida
irregular altera el funcionamiento habitual de tu intestino.
- La manera de cocinar los alimentos también puede influir en su
digestión. Seguramente toleres mejor los alimentos cocinados, guisados y
al horno.