El concreto reforzado como bien se sabe, es la combinación del concreto simple con el acero
de refuerzo, lo cual hace de este elemento uno de los materiales más empleados en los
proyectos de obras civiles, y esto debido a las propiedades que presenta, las cuales facilitan y
mejoran los resultados esperados al momento de ejecutar proyectos de construcción, este
concreto hace que las estructuras en las que se emplea este material, se diferencie en gran
medida con las estructuras construidas con otros materiales.
La primera característica que presenta el concreto reforzado, es la facilidad de moldear los
elementos a construir, esto, debido a que el concreto se vierte en estado plástico, dando
libertad para colocar el refuerzo en diferentes cantidades y/o posiciones, de acuerdo a las
necesidades tanto de diseño como principalmente de resistencia.
La determinación de las cantidades de los elementos estructurales, dependen de las
necesidades de la misma, realizando el análisis de cargas a las cuales estará sometido, lo que
permitirá identificar la viabilidad del diseño de la misma y las cantidades necesarias al momento
de la ejecución.
Una segunda característica que presenta el concreto reforzado, es la posibilidad de trabajar el
llamado monotolismo, que básicamente consiste en dar continuidad a la estructura cuando se
realiza el proceso de vertido en in situ, permitiendo no solo la posibilidad de unir un tramo de la
estructura con el siguiente, sino que a su vez, la posibilidad de transmitir esfuerzos de un
elemento a otro.
Dentro de las características más importantes que tiene el concreto reforzado, se encuentra la
capacidad de resistencia a diferentes tipos de esfuerzos, uno de estos es por ejemplo, la
capacidad que tienen las vigas a los esfuerzos de flexión y las columnas a esfuerzos de
flexocompresión; el concreto por si, tiene una capacidad mínima de soportar esfuerzos a
tensión, por lo que se hace necesario el empleo de barras de acero, ayudando estas con las
cargas axiales de tensión, y dejándole al concreto las cargas axiales de compresión, formando
así el equipo perfecto para satisfacer las condiciones mínimas de comportamiento de una
estructura, que son; “ Compatibilidad de deformaciones”, “Equilibrio de las fuerzas en la sección
de análisis”, y “las características esfuerzo - deformación de los materiales involucrados”1
Como se decía anteriormente, el concreto reforzado también tiene la capacidad de soportar
esfuerzos a flexocompresión, esto generalmente en el empleo de columnas, las cuales
mayormente se encuentran sujetas a cargas axiales y momentos flexionantes, es por esto que
al igual que en el análisis de los esfuerzos a flexión, para estos casos se hace de vital
importancia tener en cuenta las mismas condiciones mínimas que debe tener estos elementos
al momento de su diseño y construcción.
A diferencia de los esfuerzos expuestos anteriormente, los cuales se sabe que de cumplir con
las necesidades mínimas de diseño, se lograrán fallas mínimas o controladas en las
estructuras, las fallas por cortante son capaces de ocasionar fallas repentinas y/o súbitas
generando inestabilidad parcial o total de las estructuras, es por esto que se deben extremar
siempre los factores de seguridad cuando de fallas por cortante se habla.
1
Estructura del concreto reforzado (I), Oscar Lopez Bátiz
De acuerdo a las características expuestas anteriormente, se puede concluir que este elemento
constructivo seguirá siendo el principal a la hora de elegir el material de construcción, ya que
además se combinan los precios asequibles de los elementos que lo componen. Las
tecnologías de la construcción avanzan a pasos agigantados para mejorar la calidad de los
elementos empleados, buscando garantizar siempre el cumplimiento normativo, y aumentando
las condiciones de seguridad de cada proyecto en el que se elija.
Leidy Yulieth Salgado Pardo
Concreto II