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Investigacion Biblica

El documento resume los principales elementos del Nuevo Testamento, incluyendo los cuatro evangelios (Marcos, Mateo, Lucas y Juan), los Hechos de los Apóstoles, las cartas paulinas, el libro de Apocalipsis y las cartas de Pedro, Santiago y Judas. Explica que los evangelios narran la vida y enseñanzas de Jesucristo y que las cartas paulinas fueron escritas por el apóstol Pablo para guiar a las primeras comunidades cristianas.
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Investigacion Biblica

El documento resume los principales elementos del Nuevo Testamento, incluyendo los cuatro evangelios (Marcos, Mateo, Lucas y Juan), los Hechos de los Apóstoles, las cartas paulinas, el libro de Apocalipsis y las cartas de Pedro, Santiago y Judas. Explica que los evangelios narran la vida y enseñanzas de Jesucristo y que las cartas paulinas fueron escritas por el apóstol Pablo para guiar a las primeras comunidades cristianas.
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Tarea investigar:

1. Nuevo testamento
Nuevo Testamento es el nombre que recibe la segunda parte de la Biblia
cristiana, en la cual se condensa la vida y mensaje de Jesucristo, los relatos
de las primeras comunidades de cristianos, las cartas pastorales de los
apóstoles que forjaron las líneas orientadoras y, por último, las visiones.
La palabra "testamento" en la lengua hebrea (berith) tiene el sentido de
'alianza', por lo tanto, nuevo testamento significa 'nueva alianza', frente al
Antiguo Testamento, que significa la 'antigua alianza'.
Para el cristianismo, el Antiguo Testamento se interpreta como la "historia
de la creación", ya que este recoge los relatos de la creación del mundo, la
historia de los patriarcas y los reyes y la evolución de la ley judía hasta
antes del nacimiento de Jesús. En cambio, el Nuevo Testamento es
considerado como "historia de la salvación" o "nueva alianza". Esto se debe
a que, desde el punto de vista cristiano, Jesús es la encarnación del Dios
vivo que ha venido a salvar al ser humano del pecado y de la muerte eterna
2. Los 4 evangelios
Evangelio según Marcos
El primer Evangelio en hacer su aparición fue el de Marcos, a quien
siguieron los otros tres.
El autor del Evangelio según
Marcos sería, de acuerdo con los
estudiosos, Juan-Marcos, el compañero de
predicación de Pedro. Redactado en griego
alrededor del año 70 d.C., probablemente
en Roma, deriva de tradiciones orales
anteriores y escrituras en arameo.
La razón por la cual el Evangelio según
Marcos se considera el primero es que tanto
el Evangelio según Lucas como el según
Mateo muestran una clara deuda con eso,
con respecto a la estructura y los
contenidos. De hecho, la mayoría de los
versículos del Evangelio según Marcos se informan en los otros dos.
2.2 Evangelio según Mateo

El Evangelio de Mateo puede dividirse en siete partes: el comienzo, que


narra el nacimiento de Jesús y su
infancia; cinco partes intermedias, que
muestran su predicación y misión
entre los hombres, así como cinco
discursos sobre el Reino de los Cielos;
la última parte, que habla de la
resurrección de Jesús.

Mateo cuenta la historia de la vida


de Jesús, pero sobre todo elige
transmitir todas sus enseñanzas,
expresadas en forma de sermones,
parábolas e instrucciones dirigidas a
los que quieren venir a merecer el
Reino de los Cielos. En la práctica, el Evangelio de Mateo explica cómo ser
seguidores de Jesús y cómo actuar en la Tierra para merecer el Reino de los
Cielos. Jesús es representado como un nuevo Moisés, portador de un
undécimo mandamiento, el del Amor. Mateo confía su mensaje
evangélico a cinco discursos pronunciados por Jesús durante su
predicación: el sermón de la montaña (capítulos 5-7); la declaración de
misión (capítulo 10); las parábolas del Reino de los cielos (capítulo 13); el
discurso eclesial o comunitario (capítulo 18); el discurso sobre la venida
del Hijo del hombre (capítulos 24-25). Todos los discursos sirven para
probar que la venida de Cristo es la confirmación de las profecías del
Antiguo Testamento, el cumplimiento de la promesa de salvación que
culminará cuando, a la vuelta del Mesías, vivos y muertos serán juzgados y
el Reino de los cielos se convertirá en una realidad única para aquellos que
lo habrán sido capaces de merecerlo. En este sentido, el Evangelio de
Mateo puede considerarse una especie de puente entre las Escrituras
hebreas y las griegas cristianas.
2.3 Evangelio según Lucas

El Evangelio según Lucas es,


entre los Evangelios sinópticos, el
que más muestra la misericordia
de Dios y de Jesús.
El autor del Evangelio según
Lucas, es Lucas Evangelista, un
colaborador y amigo de Pablo de
Tarso. Probablemente fue un
hombre que creció en un ambiente
de robusta cultura griego-
helenística, tal vez un ex pagano.
Al no poder recurrir a experiencias
directas como Mateo y Juan, el
autor tuvo que llevar a cabo un notable trabajo de búsqueda en textos
escritos por sus predecesores.
Lucas se enfrenta a la vida de Jesús como un historiador y un
narrador. El estilo del texto es típico de la historiografía de la época,
sobrio, deslizante y, al mismo tiempo, más elaborado en comparación con
Marcos y Mateo.
El Evangelio según Lucas está subdividido en veinticuatro capítulos, que se
pueden recoger en siete bloques principales. Inicia con el nacimiento de
Juan el Bautista y el de Jesús, ambos descritos como prodigioso, luego se
centra en la vida de Cristo, su predicación, hasta la pasión, muerte y
resurrección.
2.4 Evangelio según Juan
El Evangelio según Juan se atribuye al Apóstol Juan, el ‘discípulo a quien
Jesús amaba’, ya que el mismo autor se define en varios pasos, utilizando
una perífrasis. Los estudiosos han cuestionado recientemente que fue
precisamente el apóstol Juan, y atribuyen el Evangelio más bien a una obra
realizada por los discípulos de este último.
El Evangelio según Juan está escrito en griego y está organizado en 21
capítulos. A diferencia de los tres evangelios sinópticos, que se centran en
la predicación de Jesús y la promesa del
Reino de los Cielos, el Evangelio según Juan
habla sobre todo de la identidad del mismo
Jesús, su haber sido un hombre, susceptible
a los sentimientos y emociones humanas,
pero también identificado con el Logos
divino. De acuerdo con esta interpretación de
la figura de Jesús, todo lo que Él dice y hace
es la revelación del Padre, su Palabra que se
hace Encarnación y Revelación en Cristo.
La primera parte, también llamada el
“Evangelio de los signos “, habla de la
misión de Jesús desde su Bautismo hasta su
conclusión. Su nombre deriva de siete eventos
que representan los nudos cruciales de la vida y la obra de Jesús, en
ocasiones de los cuales Él ha realizado milagros y revelaciones.
3. Los Hechos
Los Hechos de los Apóstoles constituye un puente entre el registro de la
vida y las enseñanzas de Jesucristo que se halla en los cuatro Evangelios y
los escritos y las labores de Sus apóstoles. El libro de los Hechos ilustra la
forma en la que el Salvador continuó dirigiendo Su Iglesia a través de la
inspiración del Espíritu Santo sobre quienes poseían las llaves del
sacerdocio. El Espíritu Santo revelaba la verdad a los apóstoles, quienes a
su vez dirigían la Iglesia y le enseñaban. Los apóstoles también efectuaron
muchos milagros en el nombre de Jesucristo. Por medio del estudio de este
libro, los alumnos aprenderán de qué manera comenzó a expandirse la
Iglesia de Jesucristo desde Jerusalén “hasta lo último de la tierra” (Hechos
1:8).

4. Las cartas Paulinas


Las Cartas de Pablo difieren unas de otras por su extensión y su contenido,
pero todas tienen una característica común: la de ser escritos
circunstanciales. Fueron enviadas para suplir una acción directa, que la
ausencia del Apóstol hacía imposible, y están dirigidas a una comunidad o
a una persona determinada. Solamente dos de ellas –las Cartas a los
Romanos y a los Efesios– intentan presentar de manera más sistemática una
síntesis doctrinal. Si bien son verdaderas cartas, pocas veces tienen un
carácter íntimo y familiar, porque generalmente tratan asuntos de interés
común y se dirigen a toda la comunidad o a personas constituidas en
autoridad. La breve nota que Pablo envía a su amigo Filemón presenta
características algo diversas y constituye una excepción a esa regla general.
5. Revelaciones
El término “apocalipsis” viene del latín apocalypsis y este del
griego Aποκάλυψις Iωάννου [Apokálypsis Ioánnou]. Este término se refiere
al último libro Canónico del Antiguo Testamento que contiene las
revelaciones escritas por el Apóstol San Juan, referentes en su mayor parte
al fin del mundo. Este término también tiene un significado misterioso,
oscuro y enigmático, a la vez que terrorífico que amenaza o implica la
devastación y el fin. El libro en mención se le atribuye a San Juan y
también se le da el nombre de “apocalipsis de Jesucristo” y al cual se le da
el carácter exclusivamente profético a pesar de que está escrito
simbólicamente. Históricamente hay que hacer constar que el discípulo, de
Jesucristo Juan, fue desterrado a la isla de Patsmo en el mar Egeo y al cual
también se le atribuye el cuarto evangelio y las tres cartas.

Sin embargo, también se ha atribuido que pertenece a una comunidad


denominada “Juanina” fundada e influenciada por él y que se le asignó
como autor a San Juan para darle renombre y una tradición. Aquí es
necesario hacer hincapié cómo este escrito fue realizado a finales del Siglo
I y principios del II, durante las persecuciones romanas contra los cristianos
durante el emperador Domiciano cuando eran obligados los judíos y
cristianos, por los emperadores romanos, a adorar las estatuas de sus dioses
incluyendo los césares que se proclamaban señor de señores hijos de Dios y
que al negar hacerlo eran severamente castigados, (igualmente había
ocurrido en Mesopotamia, Egipto, Perú y México).

6. Las cartas de Pedro, Santiago y Judas


6.1 Cartas de pedro
La Primera epístola de Pedro es una carta bíblica dirigida nominalmente a
los judíos dispersos en el mundo, si bien puede entenderse como una
metáfora referida a los cristianos.
El autor aboga por la determinación y la perseverancia en la persecución,
los deberes prácticos de la vida santa, cita como ejemplo a Cristo y otros
motivos de paciencia y santidad y concluye con admoniciones para
sacerdotes y pueblo. Ha sido definida como «el más denso resumen neo-
testamentario de la fe cristiana y de la conducta que tal fe inspira»
La Segunda epístola de Pedro es una carta bíblica en el Nuevo Testamento.
El verso inicial identifica al autor como Simeón Pedro, que ha sido
identificado con San Pedro, aunque en ningún otro lugar del Nuevo
Testamento se le refiere al mismo tiempo como Simeón (forma aramea de
Simón) y Pedro. Esto es considerado por algunos como la evidencia de que
el texto fue escrito por Pedro mismo, y no con la ayuda de
un amanuense (como sucedería en la Primera Epístola de Pedro). Con todo,
hoy prácticamente todos los especialistas admiten que se trata de un
pseudónimo, y que la carta se compuso probablemente a mediados del siglo
II.
6.2 Cartas de Santiago
En el cristianismo, la Epístola de Santiago (en griego antiguo, Ἰάκωβος),
por lo general referida simplemente como Santiago, es una carta (epístola)
del Nuevo Testamento. Los primeros manuscritos existentes de Santiago
generalmente se datan a mediados y finales del siglo III.

6.3 Cartas de Judas


La Epístola de Judas es uno de los libros de Nuevo Testamento de
la Biblia. El autor se identifica como Judas, el hermano de Santiago (Judas
1:1). Algunos han afirmado que Judas Tadeo el apóstol había sido el autor.
Pero ya en la época de Orígenes (siglo III) había dudas en la Iglesia sobre
su autoría y durante la reforma protestante reaparecieron estas dudas.
Por su brevedad y el vigor de su polémica, la carta de Judas constituye uno
de los escritos más sorprendentes del Nuevo Testamento. Ningún pasaje ha
sido usado por el leccionario de los domingos y festivos.

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