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La infraccién normativa
necesidad de una “tarea de control sobre la actuacién de los én
f anos inferio
ende de la regularidad del proceso", Lottie
Debe advertirse que en los casos de errores in procedendo la Corte Casatoria
investiga las cuestiones de hecho. “La casacién, pues ha dicho Calamandrei- , es en
cuanto el recurso esté fundado en errores in procedendo también juez del hecho”.
Asunto dificultoso es determinar si todos los errores en la aplicacién de las nor-
mas procesales generan un “error in procedendo”. Guzman Flujé ha sefialado que
en algunos casos estos vicios podrian originar verdaderos errores in iudicando, por
ejemplo, las normas relativas a la prueba legal o la que rige la distribucién de la carga
de la prueba, dado que aqui se afecta la estricta actividad enjuiciadora®”.
1.2. El texto actual: la infracci6n normativa
Cédigo Procesal
Articulo 386.- Causales
El recurso de casacién se sustenta en la infraccién normativa que incida direc-
tamente sobre la decisién contenida en la resolucién impugnada o en el aparta-
miento inmotivado del precedente judicial.
La disposicién actual del Cédigo Procesal Civil termina (formalmente) con la
division de errores in iudicando ¢ in procedendo ¢ incorpora la nocién mas amplia
de “infraccién normativa”, no se perpetiia —ha dicho refiriéndose a la legislacion
espaiiola, Marcos Loredo— formulacién inadecuada que exigia el ejercicio de habi-
lidad preciso para verificar el concreto caso de infraccién™”. Por lo demas, como lo
afirma Vasquez Sotelo, lo sustancial es que la infraceién se haya cometido y no el
modo de su comision®™.
Sobre la nueva disposicién, la Corte Suprema ha dicho:
05) Ibidem, pp. 62-63,
(206) CALAMANDREL, Piero. Casacién civil, Ob. cits p.80Y
(307) GUZMAN FLUJA, Vicente C. Ob cit, p. 59
(004) LOREDO COLUNGA, Marco. La easaciéin civil. Edi
Tirent o Blanch, Valencia, 2004, p. 227
(009) Citado por HITTERS, Jung Carlos, Téentca de fos recursos extrardinaris y de a casa. Ob, et p. 268
ites se pregunta si correspond a los Cbg enuncartaxativamente las eausales 0 si es suicient
tera ijscin Sola, Elona autor ae responde qu, po su calidad de recurso extaordinaria se hae preciso
ue los motion te acaeacigntengan qe ser declarados expresamente. Apelando a [a dstincion entre erores
‘ntudicandoy crores mprocedendo, Hitters previa que para los preros basta una formulaciin am ptis
Como Is extents on aararta de los Cédigos, mientras que en fos times se hace neeesariotipificarlos
nat aaa ccm aizare dos asl dda eabid a a casackn or voli de
Tas fo | ro procedic imeracion limitatva. Elo, dice el autor
nas prescitas “bajo pena de nulidad” o procediend a una en
‘omentado porque los errres in iudicando son "ewlitativannen 8 errores) in proved
» preseotando mayores difcullades pata voles atl legal, e justia su formulacén Ista para no
Jumitar et Ambit funcional de la easacion” En carb vial. no simp som decsivos,
Pot ue sola pucen ses "yeoives” ewando desde ef punto de Vista Fegsltiv se cansidere que se est. ane
‘os son Taran por la cual se ice necesatio su enume!
rider. p ATS y
ibito del recurso y su adecuacién afnes casacionales.
99
Escaneado con CamScannerCarlos Calderdin Puettas / Lac:
existe infraceién normativa euando [a resoluciGn impugnada padece anoma-
Que, exiteinfincc ion fo de derecho en el Fazonamiento judicial decisorio, en el
einai el ju2 ci resolucién de la controversia y noc}
que incurrié el juzgador, perjudicial para la He
para el aie ercincidico, que se debe subsanar mediante las Funciones del recursg
de casacién
Esa infraccién normativa (ya de orden material, ya de orden procesal) debe inci.
dir directamente sobre la decision impugnada o cl apartamicnto inmotivado del pre~
cedente judicial. lo que supone, prima facie, que es la ratio decidendi de la sentencia
la que debe contener el vicio, esto es, el razonamiento esencial que determina la dec.
sidn judicial, por lo que errores incidentales en el fallo son irrelevantes para cl tema
casatorio, demas, que se hable de “apartamiento inmotivado” del precedente judi-
cial conlleva colegir que el “apartamiento motivado” no constituye infraccién alguna,
Una sentencia del Tribunal Supremo Espafiol (STS 30/12/98) da cuenta de ello:
El motivo se desestima. Sin juzgar la Sala sobre la declaracién de abusiva de la
clausula, no se acepta la impugnacién de la recurrente porque aquella ha sido “a
mayor abundamiento” y es reiterada la doctrina que contra ello no cabe el recurso
de casaci6n. Siempre quedaria en pie de ratio decidendi del fallo, aunque la recu-
rrente tuviese razon, No modificaria el de este recurso, sino que tendria que con-
firmarlo por aquella ratio, cuyo ataque ha sido realizado en el motivo primero y
ha sido desestimado™”,
Hurtado Reyes estima que se trata de una acepcién “nodriza o continente” y,
aunque advierte que pocos se han atrevido a definir esta causal, estima que:
Al término “infraccién” ~en sentido general lo podemos asimilar a lo que la doc-
trina procesal conoce como el error, dentro de él, por cierto, encontramos al error
in iudicando, el error in procedendo y el error in cogitando. Entonces, cuando se
denuncia la existencia de una infraccién, lo que realmente se hace es evidenciat la
existencia de un error en la decisién judicial, la cual como ya dijimos puede set
de naturaleza sustantiva 0 procesal®",
Con bastante claridad, Carrién Lugo expresé que en todos los causales sobre
infraccién normativa subyace “como esencia la violacion de la norma legal; es decir,
a nuestro criterio ~afirma-, todas las causales importan en el fondo una violacion de
una norma de derecho legislado en su acepcién mis amplia, comprendiendo la norma
sustantiva como la procesal”. Agrega que, entre las miiltiples formas de infraccin
se tiene: (i) la aplicacién de la norma juridica contra su propio texto expreso; (ii) la
aplicacién indebida o incorrecta de una norma a determinados hechos; (iii) la inter-
Pretacion errénea de la norma; (iv) a no aplicacién de la norma por desconocimiento
de su existencia 0 aparentando desconocerla; (v) la violacién de las normas procesa-
les que garantizan el debido proceso»,
(G10) Cesacido N® 2610-2014-Lima. En: Las cas
(21) MONTERO AROCA, Juan y FLORS
isto sentido, LOREDO COLUNG,
(312) HURTADO RE
1813) CARRION LLG,
‘aciones en el CAdigo Procesal Civil, Ob. cit., p. 308.
MATIES, José. Los recursos en el proceso civ 604 Bel
ae anf en nel prec Ob tp.
. Martin, Ob. cit. pp. 121-422,
Jorge. Ob cit, pp. $9.61
100
Escaneado con CamScanner== ates La infraccin normativa
Infiaccién, en (odo caso, es error, equivocacién
que debe recaer en su parte decisoria, de:
Ja subsanacién de sus motivos en sede casat
juridica que se imputa a una sen-
le que, como se veri después, es
oria™,
tencia y
posible
[NFRACCION NORMATIVA MATERIAL
2
arberis establece la clasificacién de normas juridicas en re
os primeros estarian constituides por las prescripeiones (“normas por antonoma:
ESs que gufan la conducta diciendo qué se debe hacer y euyo ejemplo paradiginatico
ge [a legislacion), las costumbres (“comportamientos repetidos (regularidades) imi
fados por los hombres porque son considerados obligatorios) y las normas técnicas
que prescriben una conducta como medio para obtener un fin, por ejemplo, las nor-
ais juridicas sobre la forma de los actos. La costumbre s
hecho; las prescripeiones fuente-acto™,
principios.
grega el autor es fuente
EI segundo grupo de normas juridicas, segtin Barberis, serian los principios.
Estos podrian ser regulativos (regulan la conducta indirectamente: la ratio decidendi,
a buena fe); directivos o directrices (“normas que establecen un fin, dejando a la dis-
crecionalidad de! legislador los medios para alcanzarlo”, ellas quedan sin realizarse si
el legislador no hace una ley, por ejemplo, el llamado derecho al trabajo) y las normas
constitutivas (“que constituyen actividades o calidades légicamente dependientes de
Ja norma misma”, como la atribucién de la mayoria de edad)".
hay raz6n alguna para no sostener que cualquier infraccién normativa de
las reglas son posibles de ser conocidas en via de casacién; controvertible es si eso
mismo se puede decir de los principios, aunque queda claro que si lo que el legis-
lador ha decidido es que la Sala Suprema examine las infracciones normativas que
inciden sobre la decision es que esta hablando de la ratio decidendi y que si se ha
regulado el principio de buena fe como fuente de interpretacion juridica nada obsta
para que también ello sea materia del recurso de casacién. Lo mismo puede decirse
de los principios directivos o de las propias normas constitutivas desde la lectura de
un Estado constitucional de derecho.
24. La ley
Lanocién que interesa para los fines de la casacin es la de ley desde el punto de
vista material o sustancial y no desde el punto vista formal. En tal sentido, ley seré
toda regla de alcance general, abstracta y emanada de autoridad competente Su ambito
Se encuentra regulado en el articulo 200.4 de nuestra Constitucion que le otorga ese
eee
M4) Juan Mi i a cuento una sentencia del STS del 20/10/90 en la cual se sefiala
ero Aroca y José Fors Matis Ti eel recurso de casacion nose da contra os fundamentos de
‘ue: “[RJeiterando Ia doctrina de esta Sala de que el 0
sori {as peticiones
techo, sino contra su parte dist sitiva decisoria), queen el presente caso es congruent con ie PIT?
‘due en tal sentido se. Saitan a ‘demanda (..)". MONTERO AROCA, Juan y FLORS MATIES, José. Los
{Bess en el proceso civil Ob. it P. 604
i ARBER Mauro, Introduccién al estudio,
idem, pp, 10-114.
1s) 2015, pp. 106-110.
del Derecho, Palestra Editores, Lima,
G6)
101
Escaneado con CamScannerlos Calderdn Puertas / La casacist
de urgencia, tr
rango a leyes, decretos legislativos. decretos
Congreso, normas regionales de cardcter
‘También los decretos supremos o normas de cari
casacién, deben ser considerados dentro del rango de
| Hitters ha mencionado que lo que se controla en casacion es la
Con agudez 1
aplicacién de la ley “y no su acierto, convenien
arca la norma constitucional. No hay ninguna
perspectiva de tutela judicial efectiva y porque
articulo 138 de la Constituciin del
Desde luego, la nocién de ley
raz6n para no considerarla desde una
su eficacia directa es hoy incuestionable. Asi.
Estado prescribe que “de existir incompatibilidad entre una norma constitucional y
una norma legal, los jueces prefieren la primera”, no cabe la menor duda de la posibi-
lidad de una inadecuada aplicacién del precepto constitucional. Hay que sefalar
que en el Expediente N° 1618-2016-Lima Norte, la Sala Constitucional y Social de la
Corte Suprema disefé los lineamientos de aplicacin de! control difuso que tienen
que ver con: (i) presuncién de validez, legitimidad y constitucionalidad de las nor-
mas legales; (ii) realizar el juicio de relevancia: (iii) efectuar una labor interpretativa
exhaustiva agotando todos los recursos y técnicas interpretativas para salvar la cons-
titucionalidad de la ley: y (iv) aplicar el test de proporcionalidad’™,
La posibilidad de que la norma constitucional sea la cuestionada en sede casa-
toria emerge, ademas, del iiltimo pirrafo del articulo 408 del Cédigo Procesal Civil,
en cuanto establece la necesidad de consulta en los casos del llamado control difuso,
siempre que la sentencia no hubiese sido recurrida en casacion®”,
La ley que se infrinja tanto puede regular un tema sustancial como uno procesal;
tal hecho es irrelevante a los fines de Ia casacién, Como dice Gelsi Bidart: “Ambas
G17) HITTERS, Juan Carts. Técnica de los recursos extraordinarios y de la casacién. Ob. cit p. 265.
(G18) Sentencia N° 1618-2016-Lima Norte. E/ Peruano, 7 de diciembre de 2017, p. 7987 y ss.
G19) Asandro Romero Segush Maite Agurrezabl Grinstein y Jorge Baraona Gonzalez han sealado que. durante
dead, 's Corte Suprema chilena “no habia visualizado la existencia de una dificultad técnica para controlar
crea Qblicacion de ls Consttucin en la devisién de un caso concreto. Sin pretender agotar los antecedents.
decasecin ena dag Prueba realizada en 1945 por Roberto Deik Comandari,relativa ala causales
Constitcién ls Ley Forde Chil ursprudencia 1933-1945), eafirmaba categoricamente:sicndo a
caniicin Ley Fu amen dems esti decir que si se infringe alguno de sus preceptos, por sentencia
rg is Casacidn en el Fondo, debe concederse este recurso extraordinario, puesto que
cidn de una ley cualquiera y con mayor razén cuando 3€
gina 187 (C8 een ca come lc este criterio la sentencia publicada en la RDI, tomo 34
ab Conia ‘asarino se lee: “Es evidente que dentro de la ley format inci
Precitado recurso’,
eee sla norma de mayor jerarquia e
ludoso que, en su infraccién pueda encontrarse
ROMERO SEGUEL, Alejandro, AGUIRREZABAL-
» Jorge. “Revision critica de la causal fundante del rect?
erar el recurso”,
En: Jus et Praxis, aio 14, N°
Sti_arttentepi 1, Talea, 2008. Disponible en: ,
Escaneado con CamScannerLn infec normativa
clases 0 tipos de aoe se imponen en la actuacién del juez; las procesales para
jatar y enmarear su actividad; las segundas para orienta 6 c
: y-enma f as lo en la solucién (qu
eben integrar) del problema de fondo planteado™”, a
Asimismo, nada obsta para que en sede civil se invoque vulneracién de normas
de derecho tributario, penal o laboral, siempre que tengan incidencia en la decisién que
se tome, Eso es Io que de manera especifica prescribe el articulo 386 del Cédigo Civil.
2.2. La costumbre
Con absoluta claridad, Guillermo Romero en sus Estudios de Legislacién Proce-
sal de 1916, reparaba que la costumbre no podia estar en contra de la ley y que cons-
ia una prictica constante debido a una necesidad juridica, realizada en apreciable
tiempo. de manera uniforme y no clandestina”,
La Constitucién del Estado (art. 139, inciso 8) le ha dado a la costumbre la cali-
dad de fuente de derecho, admitiendo dicho numeral y el 149 la existencia del “dere-
cho consuetudinario”, Siendo ello asi disfruta del control casatorio, siempre y cuando
dicha costumbre tenga la caracterfstica de ser genérica y abstracta™.
EI fundamento 40 de la Sentencia N° 0047-2004-AI/TC afirma que la costumbre:
(...) alude al conjunto de pricticas politicas juridicas espontineas que han alcan-
zado uso generalizado y conciencia de obligatoriedad en el seno de una comu-
nidad politica”, siendo que esta formada por un elemento material que “(hace
referencia a la practica reiterada y constante, es decir, alude a la duracion y rei
teracién de conductas en el tiempo (consuetudo inveterate)” y uno espiritual que
alude a la “existencia de una conciencia social acerca de la obligatoriedad de una
prictica reiterada y constante; es decir, alude a la eonviccién generalizada res-
pecto de la exigibilidad juridica de dicha conducta (opinio iuris necesitatis)
Algunos autores, sin desconocer la calidad de norma juridica de la costumbre,
han negado Ia posibilidad de su conocimiento en sede casatoria dada “la poca utli-
dad que tiene el control desde el punto de vista de la finalidad uniformadora. Con
atinado criterio, Guzman Flujé ha desechado esa tesis sosteniendo que “no existe (..)
conveniencia de que las normas juridicas con-
je interpretacion uniforme, para evitar de:
por qué no, su fijacion y divulgacion,
"76n alguna para negar la utilidad y
Suctudinarias sean objeto de aplicacién ¢ in
Bualdades en su aplicacién y para conseguit,
on incremento de la seguridad y certidumbre
juridi
simarios
fa, 1982, p91
Je "ET Lucero”, Lana. 1916,
mas oe
actin”. Ba ke
fitortal Platense. La Pat
Rano
ELST BIDART, Adolfo, “Alternativas de lt €2
yal Toone 1 Tipo
honor al Dr Augusta M.Morelo. Libreria Fl
ROMERO, J. Guillermo, Estudios se egistactin Pree
= conti peri Ob cit. D®
°Y CARON 1360, ne ead cantare 8
day, alee pp 76.97
24, yo MAN FLUIA, Vicente C.0b ett. P83
“ee, pp. 47-88,
103
Escaneado con CamScannerCarlos Calderon Puertas / La casacién civil y la misién de la Corte Suprema,
EI mismo autor ha advertido algunos problemas pricticos, por ejemplo, a quign
le corresponde la carga de la prueba y si el Tribunal puede o no colaborar en la obten-
cién de las misma
Con respecto al primer punto, el articulo 341 del Cédigo de Procedimientos Civi-
les prescribia que la prueba de la costumbre correspondia a quien la invocara como
fundamento de su pretensién. Analizando dicho precepto, Romero concluia que:
Pero la costumbre es un hecho complejo constituido por actos sucesivos y diver-
S08, y como todo hecho debe acreditarlo el que lo invoca a su favor, segtin lo dis-
Puesto en el articulo 337, era natural que este también se probara por todo aquel
que lo alegue como fundamento de sus pretensiones'™",
En efecto, ello es asi dada la inexistencia de un repertorio de costumbres juri-
dicas y su variabilidad.
Similar disposicién a la aludida se encuentra en el Cédigo Procesal Civil, cuyo
articulo 190, primer parrafo, la emparenta con los hechos, aunque no la iguala, Aqui
debe hacerse una precisién: una cosa es que se pruebe la costumbre y otra, muy dis.
tinta, que acreditada esta se diga que se la ha infringido.
En To que concierne a Ia intervencién del Tribunal en materia probatoria, el
asunto resulta discutible, si nos atenemos a las restricciones que sulre el
iura novit curia en materia casatori
se ha dicho que:
principio
Sobre tal dilema y la dificultad de su probanza
{3s Posibilidades de éxito de un recurso basado en ta infraecién de la costumbre
se reducen a los supuestos en los cuales el “juzgador de instancia haya admitido
Is existencia de la costumbre, pero dindole un significado distinto, que dicha
CORuMBrE haya sido reconocida jurisprudencial 0 doctrinalmente” cenade na
existan dudas sobre su aplicabilidad al caso concrete
Con todo, resulta conveniente que en sede casatoria se pueda decidir sobre el
tema de las costumbres; lograr una interpretacién uniforme ae ella, fijas y divulgar
St contenido sirve para lograr la seguridad y la certidumbre juridicas ansiadas”,
2.3. Las normas extranjeras
cacién de las denominadas "
nacional o la extranjera es la
conflicto” constituyen Derect
colectividad le inter
Teglas de conflicto”, que permiten decidir si la norma
aplicable a determi
ho Nacional y por ello materia casacionable,
'a uniformizacién de criterios juridicos,
Mas confuso es saber si la
de ser analizada en sede
Supuesta infraccién a derecho aje
no al pais es posible
atoria
Pn Principio. dado que el articulo 394, sesundo
(325) ROMERO, J. Guillermo Ob, at, p. 273.
(326) GARBERI LLOBRIGAT. José. Ob cit, p 286,
G27) RUENDIA CANOY;
Madrid, 2006, pp 31
jnlclande. Lar casactin enh Estadio ductrinil sobre le fines easacionnios wee.
6,
Escaneado con CamScanner_ a infraccin norrativas
pirrato del Cédigo Procesal civil setala que se admite como medio proba I
Pracesos sobre derecho internacional privado, la ley extraneray su sentido, pareceria
fue le da la calidad de “hecho”: sin embargo, debe tenerse en cuenta que Farticulo
Ags del Codigo Civil sefiala que las disposiciones del Derecho entranjero se interpre.
gan de acuerdo al sistema al que pertenezean, de lo que se deduve que es posible que
ta) materia de casacién®™™, dado que lo que se analiza es la interpretacign juridica
En contra de lo expresado, podria sefialarse que las normas extranjeras no pue-
don ser objeto de casacién toda vez que su desarrollo no conlleva Ia uniformidad del
Derecho Nacional; importando poco su andlisis en tanto no afecta la unidad de la
jurisprudencia nacional.
Un caso relacionado a este tema se vio en sede espaiiola™” sobre la aplicacion
del Derecho aleman o el Derecho espaiiol, y que se refiere a un contrato de agencia
maritima celebrado en 1987 con una empresa sometida al régimen de la Republica
Democratica de Alemania, reconvertida al Derecho unificado de Alemania en 1990
yuna empresa espafiola. Las cldusulas contractuales sefialaban que el Derecho apli-
cable era el aleman. Habiendo controversia sobre la ejecucién del contrato se suscité
debate judicial que terminé con la derrota de la empresa alemana. Esta recurrié al
Tribunal Supremo en casacién.
La sentencia analiza la tesis tradicional del Tribunal Supremo que fue de negar
el acceso al recurso de casacién porque:
2) El Derecho extranjero es un “hecho procesal”, y visto que los hechos no se
» isan en casacidn, la casacién por infraccidn del Derecho extranjero es impo-
ible: b) El objetivo del recurso de casacién es mantener una “uniformidad de
Ia jurisprudencia del TS” sobre el Derecho espaol Por tanto, no cabe casacisn
para interpretar un Derecho extranjero; c) De acepiarse el recurso de casacién
por infraccién del Derecho extranjero, podsian produsirse contradicciones entre
Se interpecsuciOn dada por el TS sepafo! + in samtnlde poe los jueces extranje-
dene el erecho extranjero, Esta fue la postura tradicional adoptads por el
TS desde Ia primerisima STS de 21 de junio de 186%, resolucién que marcé el
1 arté durante mas de ciento cuarenta aflos
camino a seguir y del que el TS no se aP: re ee lio de 1983)
(on ente sentido, ver. STS de 20 de marzo de 1877, STS de 19 “638 jio de 1983).
1 cambio, la sentencia del 4 de julio de 2006 dliseBia otro camino, alegando argu-
mentos funcionales, constitucionales y conflictuales:
a aI Derecho extranjero opera co ; : echo
sunto, el Derecho extranieny Orr extranjero desarvolla Ia misma Mine
sal", En dicho supuesto, aus
resolver la controvs
el Derecho espaiiol desplices ¢ ible: res
jero es aplicable al fondo del
indo es aplica
fa via del articulo 293
permitido ver el fond
by Am i dhe a ley exteanera, pero Pot
(i) jn Alena ntieuta $49 PO no adie cast er ase ha
Cope examina 8 8 ne
GUZMAN FLUSA, Vicente C- OD Oe 5 ee
"2 CALVO CARAVACA, Alfons ny CARRASCOSA GONZA TT
Aecaacin (5. Sale Primera, de 435 0 O00)
i 9 1.X. 2007, Ministerio Je extn Oficial det
Sade Justia y Boleti8 OFA)
Dench ner aL 207, ase IV. Minit tea
nible en: “hnyps./wwwboe.es publica pat php?
“Derecho extranjeto ¥ ReCUrs
‘ara el Rubiedn”, En: diario de
Yeatado, Madrid, 2007. Dispo-
ANUC-2007-ADISABOIBS9
jomescanui0>
105
Escaneado con CamScannerCarlos Calderdn Puertas / La casacién civil y la misién de la Corte Suprema
Jo tanto, la infraccién de un Derecho extranjero supone un error juridico (error
in judicando) que “desnaturaliza” el Derecho extranjero y que leva a una sol.
ion antjuridica (J. Demrupé / J.P. Laborde, Droit international privé, Dalz,
15% ed. 2005, p, 90). Un error juridico revisable, precisamente por su caricter de
error “juridi n. Ademis, debe recordarse que Ia diccion del antiguy
articulo 1692 LEC 1881 y la letra del actual articulo 477 LEC. (“fell recurso de
casacién habra de fundarse, como motivo tinico, en Ia infraccién de normas apli-
cables para resolver las cuestiones objeto del proceso"), permite pacificamente
la formulacién de un recurso de casacién por infraccién de la normativa extran-
jera aplicable, ya que se refiere @ una infraccién de “normas aplicables para reso!
ver las cuestiones abjeto del proceso”. No se limita el motivo de la casacién a la
infraccién de las normas “espatiolas”, sino de todas las que fueran aplicables para
resolver el litigio (...). b) Argumento constitucional. Si se permitiera la casacion
por infraccién del Derecho “espafiol” aplicable, pero no por infraceién del Dere-
cho “extranjero” aplicable, ello impediria el “acceso a los recursos establecidos
por Ia Ley” por parte de los litigantes. Y ello supondria una infraccién de la tutela
Judicial efectiva (art, 24 CE) y del derecho a un “proceso equitativo” (art. 6 del
Convenio Europeo para la Proteccién de los Derechos Humanos y de las Liber-
fades Fundamentales, hecho en Roma el 4 de noviembre de 1950, ratificado por
Espaia el 4 de octubre de 1979, en BOE niim. 243 de 10 de octubre 1979) (P.
Mayer, La convention européenne des droits de Vhomme et l'application des nor.
mes étrangéres, RCDIP, 1991, pp. 651-665). Y, ademas, colocaria en una situa-
ci6n de penosa ¢ injustificada discriminacién a los individuos cuyos derechos
subjetivos quedan regulados, por voluntad del legislador espafiol expresada en sus
normas de conflicto, por un Derecho sustantivo extranjero y no por el Derecho
Sustantivo espaiiol. La STS de 4 de julio de 2006 utiliza este segundo argumento
Seonstitucional” de manera impecable al afirmar que: “otra consecuencia [nevar
el recurso de casacién por infraccidn de la Ley extranjera aplicable al Iitigio] seria
tanto como impedir el acceso a los recursos establecidos por la Ley (art. 24 CE)”,
Aunque es cierto que Ia casacién, en Derecho espatiol, presenta una “finalided
nomofilactica” (STS 15 julio 1983: la c: i
que la negacién de un recurso de cas;
liva extranjera aplicable supondria no apl
ero designado por la norma de conf ieto es
norma conflictual espaiiola”,
‘ar correctamente el Derecho extran-
ailola, esto es, supondria “infringir la
2.4. Los actos juridicos
Contratos: El articulo
1372 del Codigo Civil itali i fene
rato 13 aliano dice que: “El contrato tiene
fuerza de ley entre las partes”. Se trata de una expresion figurade Roppo ha indicado:
106
Escaneado con CamScannerja letra ta fb aque el contrato puede derog
sin es figurada: en sentido propio cf eontato, rclacionado con la ley, no 68 Ot
cosa que hecho, ealificado y regulado por a ley. Es en Ta dimensin de las rela
siones “entre Jas partes” que el contro puede atibuirse. en sentido figurado
inerza de ley": a entender que ef contrato vineula a las partes, ast camo la ley a
sus destinatatios™ ae
0 Civil, mas apropiadamente, se aparta de ese texto y en su articulo
cribe que: “Los contratos son obl n
ma
de
atorio.
igatorios en cu
: nto se haya expresado
Se trata de expresidn muis feliz y que retrata mis cabalmente ese progra
nado por las partes para establecer determinada operacién econdmica en
su autonomia privada, Por ello, los contratos quedan dese: $0 €
En sentencias bastante antiguas, Ia Corte Suprema ha seiialado que no prosp:
recurso por cliusulas contractuales, ya que “de la voluntad de las partes no se pueden
extraer conclusiones de aleance general” (Casaciones N°s 10421 de 21/02/99 y 10451
de 22/02/99) “que permitan cumplir la funcién nomofilictica del recurso de cas
(Casacidn N° 14268 de 04/11/99), por lo que “el contrato que regula la relaci6n entre
las partes (..) No es materia casatoria® (Casacién N° 14577 de 23/11/99).
Requisitos de validez de los actos juridicos: Cuestién diferente es la conce
niente a los requisitos esenciales de validez del acto juridico. Aqui no se encuentra en
discusidn lo regulado por las partes, sino normas generales de cardcter imperativo.
Nos referimos a los requisitos de validez o calificacién juridica. De esta forma, si es
materia de discusién casacional, por ejemplo, la aplicacién de un contrato suscrito
Sin manifestacién de la voluntad u otro calificado como compraventa cuando en rea-
lidad se trata de donaci6n.
raed
Interpretacién: La inaplicacién de las normas de interpretacién del acto juri-
dico™” pueden ser materia de casacién cuando ello suponga ignorar las normas esta~
blecidas en el Cédigo Civil (articulos 168 a 170 y 1362 del Cédigo Civil). Aqui no se
interpreta el acto juridico en si, sino la inaplicacién de normas imperativas que sirven
para interpretar el acto juridico®™.
Discutible es, en cambio, que el control de casacién pueda prosperar para el
caso de la interpretacién propia del acto juridico. Calamandrei lo ha equiparado a
una cuestién de hecho y lo ha declarado exento del control casatorio. Se ha dicho, sin
cmbargo, que toda interpretacién es, finalmente, un “asunto de derecho dado que @
través de esa investigaci6n se dan a aquellos (los actos juridicos) el sentido trascen-
dente que tienen para el derecho”. A Hitters la tematica le parece dlgida, pero legs a
(530) ROPPO, Vincenzo. El contrato. Gacela Juridica, Lima, 2009, p.495.
G31) GUZMAN FLUJA, Vicente. Ob cit, pp. 90-92; CARRION LUGO, Jorge, Ob. ¢
(632) Gaston Fernindez Cruz, a quien se fe debe un estudio clisico ‘sobre la interpretaciin del acto juridico (Intro-
eae nerince cclcimerpretacian en el Codigo Civil pera), ha sostenide eritcando argamentos de
tia telcconferenci, "que fs criterias legals hermeneiticos de interpretacién son de carketesinpersite®
porgue el destnatario primario de estas rglas es el juezodrbitro y no las pares Facebook. 18 de junio de
2020. :
107
Escaneado con CamScanneria misién de la Corte Suptems
Carlos Calderén Puertas / La easacién
yk
1 cl entendido de que lo que se somete al tribunal de casacién,
feria del juicio de mérito), sino “la coronacién de
actividad”,
conclusion
mite interpretative (0
(in interpretativa’, el resultado de d
la mism:
ho es el tr
la opera
1 casos que son ciertamente pasados (Ia recurrencia actual es nula), nuestra
‘asatoria considerd que el recurso no prospera para la interpretacion errénea de
las contractuales porque de ellas “no se extraen conclusiones de aleance gene.
ral” (causa N° 8428 de 18/11/98). En la causa N° 9137 de 30/12/98 se sefialé que: “No
isis de un acto juridico en un contrato porque
ellas derivan de la voluntad particular de las partes y consecuentemente carecen del
elemento de generalidad del recurso de casacion, En Ja causa N° 10470 de 25/02/99
se pedia que se interpretara debidamente una cliusula de un contrato. La Suprema
sefialé que “la pretensién de la demandante buscaba determinar la real voluntad de
las partes en la suscripcién del contrato, naturaleza ajena al recurso de casacién”.
es objeto del recurso de casacién el and
En la causa N° 13163 de 12/10/99 la Corte, en un caso de tran accion extraju-
dicial, declaré fundada la casacién cuando la interpretaci6n judicial vulneraba las
cliusulas del contrato al no admitir la interpretacién legal dispuesta en el articulo
169 del Cédigo Civil.
Maximas de experiencia
El concepto de maximas o reglas de experiencia fue acufiado por Stein. Por ella
ha de entenderse las “definiciones 0 sentencias hipotéticas de contenido general, inde-
pendientes del caso conereto que se ha de juzgar en el proceso y de sus elementos par-
ticulares, y que han sido dadas por la experiencia, pero que valen por si mismas™*™.
De la Rua ha sefialado que Schmidt agrupa estas reglas en cuatro categorias:
i
Las reglas necesarias para la determinacién de ciertas expresiones legales.
Las referidas a ciertos conceptos de uso comin contenidas en la ley (bue-
nas costumbres).
Las necesarias para la determinacién de al;
cuya determinacién en concreto se atribu:
dente arbitrio del juez,
igunas consecuencias juridicas
Ye, para algunos efectos, el pru-
(333) HITTERS, Juan Catlos, “La casacidn civil en el Peril. Ob, city pp. 101-103.
(O34) DENIS ECHANDIA, Mermando, Teoria general dela prueba judicial Tom |, Buenos Aires, 1972, p.172.La
ae aa “Definiciones o juicias hipotéticos de contenido general, que no pertenecen
eee roca ‘e laine Por induccidn, esto es, através del resultado de una serie
Say aes ci a casos alin no observados, y su valor reside en la expectativa de
igetupin mee Nn a ‘en nuevos casos. Mas. su valoracién es, en el mismo campo,
38 puer¥ados, o constituyen juicios pereeptivos y por lo tanto su conocimiien?
Ta Lapa haa mabe actin: FAIREN GUILE , Victor, “Reglas de la sana critica y casacion
at ibveria Eaivorial Patense, Lo Pa
bx leprara 1 profesor Santiago Semis Melendo,
(835) DELA RUA, Fetnando. Ob. cit, p. 192
108
Escaneado con CamScannerLa infraccién normativa
4, Todos los motivos que, fuera de |
para la valuaci
jas normas sobre la prueba legal, se utilizan
Probatoria de determinadas circunstancias de hecho
Para De la Ria ¢s claro que los tres primeros casos atatien a la interpretacion
de determinadas expresiones legales, por ello son materia de casacién, dado que no
son objeto de prucba, sino normas para orientar el criterio del juzgador™" 0, como
quicre Fairén, estas inferencias probabilisticas o “proposiciones verificadas” hacen
que el hecho devenga interindividual y aunque no Ilegan al estadio de “norma” se
hace posible su control casacional*™”,
Con respecto a la cuarta categoria, considera el jurista argentino que esta ligada
a la motivacién de la sentencia y a su control y que por esa via puede ser controlado.
En el pai
Carrién Lugo ha opinado que la maxima de experiencia se equipara
al llamado hecho notorio, que excluye de toda prueba, pero no constituye un hecho
en si, sino verdadera norma juridica al poser las caracteristicas de generalidad y
abstraccién, por lo que su observancia y su uniformidad deben ser analizadas por la
Corte Casatoria®™®,
Buendia Cénovas considera que ellas tienen un marcado caricter juridico porque
con ellas se dota de contenido a la ley, de forma tal que esa labor integradora debe
respetar las reglas de la légica, dado que en caso contrario se estaria produciendo la
vyulneracién de la norma juridica®””,
2.6. Presunciones legales
“Una presuncién —ha referido Arias Montoya~ es una elaboracién juridica nor-
mativa que pretende se tenga por cierto algo cuya verdad no es posible comprobar
plenamente”. Encuentra su fundamento en el principio de la seguridad juridica o en
Ja necesidad de proteccién de determinadas instituciones o situaciones personales
(matrimonios, condicién de hijo, entre otros).
Arias Montoya desecha la antigua clasificaci6n de presunciones jure et de jure
y las presunciones juris tantum para afirmar que en el primer caso “no hay ninguna
presuncién, sino una voluntad de la ley”. “Las verdaderas presunciones ~asegura— son
las que admiten prueba en contrario, y esta es una nota tipica de su definicién’™,
Siendo asi las llamadas presunciones absolutas si son susceptibles de casacién,
pues ellas importan verdaderas normas juridicas. Caso distinto es el de las llama~
das presunciones relativas, las que son materia de andlisis probatorio y versan sobre
(036) DEVIS ECHANDIA, Hernando. Teoria general de la prueba judicial Ce m. con ao
637) FAIREN GUILLEN, Victor. Ob. cit, p. 254. El autor espaol, nee ra que ns reg a
consttuyen maximas de experiencia y, como ta, susceptibles de recurso de casacion,Ibidem, pp. .
838) CARRION LUGO, Jorge. Ob cits PP. 7-76
339) BUENDIA CANOVAS, Alejandro. Ob. cits P. wie scl aii
(340) ARIAS MONTOYA, Oswaldo, "Desapariion, ausencia muerte presuna ene Coeen poe
Revista Notarlus, Revista del Colegio de Notarios de Lima, Alo 1X,NN°9, Lima, 1999, pp.
109
Escaneado con CamScannerCarlos Calderén Puertas / La casacidn civil y la misién de la Corte Suprema
hechos: ellas no podran ser analizadas en casacién, salvo que se presenten incon.
gruencias que desvirtiien el contenido légico de la re: solucion.
2.7. Los principios generales del Derecho
El articulo VIII del Titulo Preliminar del Cédigo Civil expresa que los jueces no
pueden dejar de administrar justicia por defecto o deficiencia de la ley, debiendo, en
tales casos, aplicar los principios generales del Derecho y. preferentemente. los que
inspiran el Derecho peruano, Norma similar se encuentra en el articulo 139.8 de la
Constitucién del Estado.
{Qué son estos principios? Aunque Borda expresa que dificilmente hay alguno
de ellos no contenidos en la Constitucién, por lo que no son vaga abstraccidn, sino ley
Positiva, debe sefialarse que se trata de conceptos juridicos indeterminados, pero apli-
cables, cuyo uso debe delinearse con la prictica judicial. En esa perspectiva, Buendia
Cénovas ha mencionado que se trata de principios vertebradores ¢ informadores de
una determinada organizacién social que revelan “un sistema de creencias
ciones en que reposa” tal organizacién'™”.
convic-
En esa perspectiva, resulta adecuado que puedan ser susceptibles de casacién,
Pay una justficacion legal para hacerlo: asi lo exige la norma aludida, pero hay tam.
bign necesidad practica, pues conviene que la Corte casatoria uniformice el sentido
y el alcance de estos principios®*,
Hitters tiene una opinién contraria,
ria como motivos auténomos, sin
y ello porque en estos casos se c
1, Pues afirma que no ingresan a sede casato-
previa incorporacién a la ley o ala doctrina legal,
onvierte en un caso de interpretacién juridica™,
Fig abate, Para conocimiento casatrio, la jurisprudencia ha dectarado “que el
Principio general del Derecho invocado como inftingido debe hte core, wee
en una norma legal o en la jurisprudencia"** reid feconoelvo
via de la litis la aplicacién
Seneral de buena, la deno-
© aqui importa, la Corte
. admitiendo
88) HITTERS, Juan Carlos, Técnica 4
644) BLLLIDO PENADES, Rafael
recurso de cavaciin evil La.
de lox recursos extraordinarios
‘El motive del recurso”
Ys Madrid, 2014, p12.
me al
Escaneado con CamScanner
vedo la easacty
En: BELLIDO PEN no” Si, pp. 265.271
° ‘ADES, Rata! p. él
* Rafael (airector).£——________Lainfraccién normativa
lemand
entencia N° 0047-2004-AL/TC
ar la verificacién preceptiv: eae
“estan destina-
Sueacton preceptiva de los valores o postulados ético-politicas ai
tones de eardcter técnico-juridico”, refiriendo, posteriormente que:
® Pancipios generales. en relacidn a las normas y a los valores, han adq
rtancia para la interpretacidn juridica, ademas de su indispensable
ines de integracion juridica. En ese contexto, un sector impor-
na considera que los principios generales tam
én pueden ser
Tas, aun cuando en algunos casos los principios no sean
Hay casos en que los principios adoptan expresamente [a estructura
¢ normas: por ejemplo, cuando el principio es incorporado a la dispo-
0 normativo, En esa linea se ha sostenide que los principios son una
2.8. Las leyes reguladoras de las pruebas
Hurtado Reyes ha examinado el control de los hechos y de aspectos probatorios
in. El profesor peruano parte de la tesis de que al juez de casacion no le
© posible apartarse o prescindir de ellos, pues debe vincularse a ellos desde que sin
nalizar “los hechos con calificacién juridica no es posible hacer la tarea de control
sormativo” Tal actividad, asegura, no implica revalorar la prueba, sino verificar 0
Ja misma a partir de los hechos probados.
En ese contexto, la valoracién que debe hacerse es la “adecuada”: de forma que
odo ello no sea asi hay una afectacién al derecho a probar y al derecho de defensa,
“Fi error en la fijacién de un hecho, un hecho mal apreciado, 0 un error en Ta califica-
cid juridica del hecho, producto de una irregular tarea valorativa del material pro-
toric nos abre Ia puerta a la casacion”.
Atendiendo # lo expueste, estima que algunos de los supuestos de control de la
actividad probatoria en casaciGn son: (i) la arbitrariedad por prescindir de prueba deci-
eve. (ii) la arbitrariedad por invocar fuente de las que no extraen las consecuencias
gue sustenton el fundamento de la sentencia; (iti) arbitrariedad por valorar prueba
“icata, (\\) arbittariedad por infraccionar reglas legales de la prueba; (¥) arbitrarie-
ée¢ por apreciscion tragmentada y aislada de la prueba; (¥) arbitrariedad por valo-
racion de prucba no admitida formalmente; (vi) arbitrartedad por imdebido reparto a
‘3 catys de ta prucha: (vin) arbitrariedad por apreciacion contradictoria de la prueba;
{vai erbitrariedad por decisiones meramente dogmaticas, (ix) arbitrariedad por prueba
imenastene, y (x) ta decision absurd"
SH Beis sie
BN op ta
Rs TR REYES, Maren 00 cop 307 pe
Jo¥2. nigndes, AGLIRREZABAL GRENSTLIN, Mais y BARAONA GONZALEZ. loge
Escaneado con CamScannerCarlos Caldern Puertas / La casacién civil y la misién de la Corte Suprema
En Chile, la Corte Suprema ha utilizado la siguiente formula:
(...) cabe entender vulneradas las normas reguladoras de la prueba, principal.
mente cuando los sentenciadores invierten el onus probandi, 0 carga de la prueba,
rechazan las pruebas que la ley admite, aceptan las que la ley rechaza, descono-
cen el valor probatorio de las que se produjeron en el proceso cuando Ia ley le
asigna uno determinado de caracter obligatorio o alteran la procedencia que la ley
le diere”; “las leyes reguladoras de la prueba susceptibles de casacién en el fondo,
son aquellas normas fundamentales impuestas por la ley a los falladores en forma
ineludible, y que importan limitaciones concretas de su facultad de apreciaci
dirigidas a asegurar una decisién correcta en el juzgamiento™™”.
3. INFRACCION NORMATIVA PROCESAL
3.1. El debido proceso“
La Carta Magna de 1215, impuesta por los barones ingleses al rey Juan, pres-
cribia que: “Ningun hombre libre podra ser detenido 0 encarcelado o privado de
sus derechos o de sus bienes, ni puesto fuera de la ley ni desterrado o privado de su
rango de cualquier otra forma, ni se usard la fuerza contra él, ni se enviard a otros
que lo hagan, sino en virtud de sentencia judicial de sus pares y con arreglo a lak
del reino”. Modificada en 1354, bajo Eduardo III, expresamente se consigna alli que
“Ningin hombre, cualquiera que sea su estado 0 condicién debe ser sustraido de su
hogar, ni tomado ni puesto en prisién, ni acusado o darsele muerte sin que se le dé
una respuesta por el debido proceso"™”,
Se trata de los primeros usos de la expresién “debido proceso”, que continud en
Ja Constitucién Americana en la quinta y la decimocuarta enmiendas de esta forma:
Quinta enmienda:
Nadie estard obligado a responder de un delito castigado con la pena capital o con
otra infamante si un gran jurado no lo denuncia 0 acusa, a excepcion de los casos
gue se presenten en las fuerzas de mar o tierra o en la milicia nacional cuando se
(G47) CS, 4 de enero de 2001, Ver: ROMERO SEGUEL, Alejandro, AGUIRREZABAL GRUNSTEIN, Maite y
BARAONA GONZALEZ, Jorge. Ob. cit, p.234. La misma sentencia es citada por PEREZ RAGONE, Alvaro.
El complejo de Sisifo y la Corte Suprema chilena, Marcial Pons, Madrid, 2016, p. 33
(G48) La actual legislacién ha descartado como infraccidn normativa el ataque a las formas esenciales del pro-
ceso. En Espata lu doctsing ha encontrado grave difcultad para precisar esta expresién. Primero porque s=
desconoce lo que puede significar et término ‘eseneial’, luego porque Ia referencia a formas’ para reerirse
a normas procesales resulta insuficiente, debido a que las normas procesales no solo regulan formas. Asi,
Brafas ha manifestado que existen algunas normas procesales que tienen la calidad de materiales (capacidad
de las partes, pertinencia de la prueba) y otras que regulan determinados actos del proceso (plazos, modo
dde proponer la demanda), Para el autor espattol cuando se violan las normas procesales se puede hablar dé
infraccién alos actos procesales, aunque “nadie puede dudar que cuando lo que se transgrede es una norma
pprocesal material, también de manera indirecta se esti afectando a la normal realizaciOn de un acto procesal
determinad
(349). GARCIA RAMIREZ, Sergio, “Panorama del debido proceso (adjetivo) penal en lajurisprudencia de la Corte
Interamericana En: Anuarus ce Derecho Consttuctonal Latinaxmericano 2006, Tao UI p. 1129, Disponible
0; -
"9
Escaneado con CamScanneraccién normativa
encuentre en servicio efective o
Soe a porcaa afeaeecctive en tiempo de guerra o peligro pico: tampoco se
vn movivo del mites dehaa arn Pelieo de perder i vide o lgin miembro
Dies lelito; ni se le compelerd a decl
ningiin juicio criminal: ni se le privar rete latina
‘ar contra si misma en
de la vida, la libertad 0 la propiedad sin el
debido proceso legal; ni se ocupara la pr vada para uso pitblico sin
gal: ni se ocupara la pro
i legal propiedad privada e E
Decimocuarta enmienda:
Toda persona n;
jurisdiccién,
tampoco pod
ida © naturalizada en los Estados Unidos, y sujeta por ello a tal
ladana de los Estados Unidos y del Estado en que resida (...)
ningin Estado privar a una persona de su vida, libertad o propie
dad, sin un debido proceso legal: ni negar a persona alguna dentro de su jurisdic-
cidn la proteccidn legal igualitaria,
La alusién a ese “debido proceso” aludia aun catélogo minimo de derechos que
cualquier ciudadano debia tener en los procesos judiciales.
Fsa visién de debido proceso formal es la misma que, por ejemplo, se deriva de
Jo dispuesto en el articulo 8 de la Convencién, cuyo parrafo | sefiala que: “Toda per
ona tiene derecho a ser oida, con las debidas garantias y dentro de un plazo razo~
nable, por un juez o tribunal competente, independiente e imparcial, establecido con
tnteroridad por la ley, en la sustanciacién de cualquier acusacién penal formulada
intra ella, o para la determinacién de sus derechos y obligaciones de orden civil
laboral, fiseal o de cualquier otro caracter”.
Bajo estos supuestos, la garantia del debido proceso consiste en no ser privado de
Ja vida, libertad o propiedad sin la garantia de un proceso, pero un proceso correcto
¥ equitativo. Un proceso sera debido si se siguen las formas establecidas del derecho,
3 ai al adaptar formas antiguas preservan los principios de libertad y justici. Se trata
de una garantia constitucional que asegura que en la tramitacion de un proceso, se
-citos minimos®™"”,
respeten unos determinados requisitos minimos””-
Se ha discutido cuales son esos minimos.
Para Linares los elementos esenciales del debido proceso estarian constituides
por: (i) juicio oral, (ii) prohibicién de hacer declarar a una persona como testigo contra
si mismo en causas criminales, (iii) obligacion del instructor de carear al acusado con
Jos testigos, (iv) prohibicidn de juzgar dos veces ‘al mismo individuo por el mismo acto,
(sy prohibision de rstrieciones a os derechos indivi (vi) prohibieion de alectar
derechos individuales por leyes retroactivas, Y (vii) obligacion siempre de eae
formadades de notificacion y audiencia al procesadlo en todo juicio 0 procedimiento,
De Bernardis, por su parte, considera, siguiendo Ia jurisprudencia norteameri-
cana, que ese svigtmo de minimos” estaria weanstituido por los requisites de notifi
cai i F ing).
eacién y audiencia (notice and hering)
tea judicial efectiva ea Fspata™ En: Normas
» CAROCCA PEREZ, Alex. “El debide prove 8
Trait octubre 1997, pp. ASF-AIOA
SH) Mer 9} 8 RINAREDIS, Laos Maelo baer
bp 92s
pes de dnd provse Cetaal C9250 1995,
113
Escaneado con CamScannerily la misin de la Corte Suprema
Carlos Calderén Puertas / La casacion
Carocea, por su parte, considera que el concepto minimo de debido proceso debe
abarcar los siguientes criterios:
Derecho a ser oportunamente informado del proceso (emplazamiento, not.
ficacién, tiempo razonable para preparar la defensa).
+ Derecho a ser juzgado por un juez imparcial, que no tenga interés en un
determinado resultado del juicio.
+ Derecho a tramitacién oral de la causa y a la defensa por un profesional
(publicidad del debate).
+ Derecho a la prueba.
+ Derecho a ser juzgado sobre la base del mérito del proceso.
+ Derecho al juez legal. Derecho fundamental que asiste a todos los sujetos de
derecho a plantear sus pretensiones 0 a ser juzgados por auténticos drganos
jurisdiccionales, creados mediante Ley Organica, pertenecientes al Poder
Judicial, respetuosos con los principios constitucionales de igualdad, inde-
pendencia y sumisi6n a la ley, y constituidos con arreglo a las normas comu-
nes de competencia preestablecidas.
Esta nocién, sin embargo, se ha enriquecido enormemente. En la actualidad, el
debido proceso no es solo el catilogo de derechos formales que tiene el ciudadano
para enfrentar a cualquier proceso, sino también acciones afirmativas del Estado,
debido proceso sustantivo, excediendo ademas el campo de lo judicial para afincarse
también en lo administrativo.
En esa perspectiva, se ha afirmado que contiene derechos relativos al proceso
(juicio previo; seguridad personal y juridica en el proceso; el derecho a una acusa-
cién formal; derecho a la prueba; plazo razonable y justicia pronta; juez competente e
imparcial; prohibicién de la prueba ilicita; sentencia fundada y motivada, y ejecucion
de sentencia pronta), garantias del procesado [acceso a una justicia gratuita; derecho
a ser oido; presuncién de inocencia (a no tener una condena anticipada: excepcién a
Ja aplicacién de la prisién preventiva); integridad personal y trato digno, y derecho
a guardar silencio] y relativos a la defensa (defensa adecuada o técnica; abogado de
confianza, y derecho a obtener informacién para la defensa)®*),
En Peri, en cuanto al catélogo formal de derechos, Castillo Cérdova ha seiia-
lado que:
El debido proceso es un derecho fundamental, cuyo contenido esencial de forma
general presentado, esté conformado por la facultad de acceder a los drganos
encargados de administrar justicia, por el conjunto de garantias procesales Y
‘materiales del procesamiento propiamente dicho, y la ejecucién eficaz y oportuna
(352) DE LA ROSA RODRIGUEZ, Paola Ilana. “El dcbido proceso, sus origenes, su evolucién y su reconocimiento
en el nuevo sistema penal de justicia en México”. En: Alter, enfogues criticos, Ato N° 1, N® 2, julio-diciembre
de 2010, Disponible en: .
14
Escaneado con CamScannerLa infraccién normativa
de la sentencia firme. Tales garantias,
in sido a su vez constitucionali
como se tuvo oportunidad de decir tambien.
‘ A las por el Constituyente pertano en diversos
apartados del articulo 139 y del articulo 2.24 de 1a Constitucién, y lo han sido
de tal manera que ellas mismas conforman derechos fundamentales auténomos,
Esta situacién ha levado al Tribunal Constitucional a reconocer en el derecho al
debido proceso “un derecho de e wun der
nal de naturaleza omnicomprensiva’, o “un derecho continente”. © “que consti-
tuye un derecho, por decirlo de algiin modo, *genérico” que se descompone en un
conjunto de derechos especificos enumerados, prineipalmente, en el mencionado
articulo [139 CP],
ictura compleja” echo constitucio-
Se trata de derechos que ataa
nal “conjunto de garantias que atarien al desenvol-
vimiento del proceso, desde su inicio hasta la ejecucidn de lo decidido™™™.
A ese catalogo se agrega una dimensién sustantiva del debido proceso que se
encuentra vinculado a la decisién justa, Sobre el particular, se ha indicado que:
Para solventar esta posible deficiencia se ha reconocido que el derecho Fundam:
tal al debido proceso exige tomar en consideracién una serie de pardmetros ma
riales intimamente vinculados al valor justicia. Tales parametros tienen que ver
con la razonabilidad de las decisiones, de modo que puedan ser rechazadas por
vulneradoras del derecho fundamental al debido proceso aquellas decisiones que
siendo procedimentalmente impecables, adolecen de estas elementales exizencias
de razonabilidad. En palabras de! Tribunal Constitucional, el debido proceso “en
su faz sustantiva, se relaciona con los estindares de justicia como la razonabi-
lidad y la proporcionalidad que toda decisién con la que se pone término a una
controversia, debe suponer”. Esto, consecuentemente, supone admitir que “el juez
constitucional se encuentra legitimado para evaluar la razonabilidad y proporcio-
nalidad de las decisiones judiciales”, por ser esta dimensién material, contenido
esencial o constitucional del derecho fundamental,
Atendiendo a lo expuesto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha
indicado lo siguiente:
El debido proceso est reconocido en el articulo 8 de la Convencién Americana
de Derechos Humano:
Este articulo 8 reconoce el llamado “debido proceso legal”, que abarca las condi-
ciones que deben cumplirse para asegurar la adecuada defensa de aquellos cuyos
derechos u obligaciones estin bajo consideracién judicial.
El debido proceso contiene diversos derechos:
79, El articulo 8 de la Convencién que se refiere a las garantias judiciales esta~
blece Ios lineamientos del llamado “debido proceso legal”, que consiste inter alia
——____
G33) CASTILLO CORDOVA, Luis. “El significado iusfundamental del debido proceso”. En: El debido pro-
eso: estudios sobre derechos y garantias procesales. Gaceta Juridica, Lima, 2010, p. 18. Disponible en:
hips/pithos edep edu pelbitstream/handle/11042/2130/Signiieado_jusfundamental debido_proceso
al?sequence=1&isA llowed=y>
(854) Ihidern, p. 19,
(355) idem
856) Conte 1DH, de emergencia (arts. 27.2, 25 y 8 Convencién Americana sobre
|. Garantias judicialey en estados de emer 8 A
SEI ere il Se 8 fea
Escaneado con CamScannerisin de la Corte Suprema
ser oida con I
en ef derecho de toda perso
th plaza razonable por wn jez tru commerce
tatablecido con anterioridad por fa Tey, & Ja sustanciacion de
pe la en su contra”,
sta intimamente ligado a fa noeidn de justicia y ave 2 extinde también a los
Srganos no judiciales:
151 Jomte ha seitalado que ef derecho al debido proceso se refiere al conjunto
de requisitos que deben observarse en las i as procesales a efectos de que
jas personas estén en condiciones de defender adecuradamente sus derechos ante
to ari evel Estado, adptado por cualquier autoridad pabliea, seq adminis
cu gui slativa o judicial, que pueda afectarlos. BI cebide proce se ene
trata, Terie imannente Tigado con Ta noeién de justia, que se rfl en: i) un
rao formal, sino que Feconozea y reswelva los factores de
ibles, ii) el desarrollo de un juicio justo, y iit) la
de forma tal que Ta decision adoptada se acerque
I mayor nivel de correecién del derecho, es decir que se ascgure, ©” la mayor
medida posible. su solucién just
acceso a la just
152. En términos convencionales el debido proceso se traduce centralmente en
tae “garantias judieiales” reconocidas en el articulo 8 de la Convencion Amer
aes sein referida disposicién convencional contempla un sistema de garantias que
condicionan el ejercicio del ius puniendi del Estado y que buscan ascgurar que el
ulpado o imputado no sea sometido a decisiones arbitrarias, toda vez que se
ree obvervar “las debidas garantias” que aseguren, segin el procedimiento de
gue se trate, el derecho al debido proceso. Asimismo, otras disposiciones de dicho
Instrumente internacional, tal como los articulos 7 y 25 de la ConveneiOn, contie-
hen regulagiones que se corresponden materialmente con los componentes su
tantivos y procesales del debido proceso. En el caso Cantoral Huamani y Gare
Santa Cruz vs, Perl, que se referia a las ejecuciones extrajudiciales de lideres sin-
dieales, la Corte Interamericana sostuvo que las exigencias del articulo 8 de la
Convencién “se extienden también a los Srganos no judiciales a los que corres
ponda la investigacién previa al proceso judicial (..)”. Por lo tanto, desde el ini-
Fro de las primeras diligencias de un proceso deben coneurrir las maximas garan-
tias procesales para salvaguardar el derecho del imputado a la defensa. Asimismo,
eben concurrir los elementos necesarios para que exista el mayor equilibrio entre
Jas partes, para la debida defensa de sus intereses y derechos, lo cual implica,
‘entre otras cosas, que rija el principio de contradictorio™.
Toda infraccién al debido proceso es materia casatoria; su acreditacion genera
Ja nulidad de Ia sentencia.
3.2. La motivacién de las resolu
nes judiciales
_En Ja via que nos conduce a un Estado de derecho y a esa potestas (poder que
deriva de la soberania popular originaria) que se le entrega a la judicatura para que
857) Coste 1DH. Caso Yvon Neptune vs. Haiti, Fondo, repara
i Feparaci stas, Sentenci
Serie CN” 18017, Fundamento 79. eae
(958) Comte IDM, Caso Ruano Torres El
Y otfos vs, El Salvador. Fondo, reparaci rtencia de 5 de octub
44 2015, Serie C N° 30319, Fundamentos 151 y 152. ea
de 6 de mayo de 2008
116
Escaneado con CamScannerLa infraccién normativa
diga lo que constituye el derecho y resuelva los conflictos juridicos, se le exige al
juez, como contraprestacion, el deber de motivar la sentencia,
Es lugar comin sefialar que la exigencia de motivacién es un asunto del siglo
XVII Aunque tal afirmacion es cierta, no es menos verdad que existen anteceden-
tes que permiten vislumbrarla en épocas anteriores. Es menester, entonces, recordar
esos pormenores y para el efecto seguiremos ~por la via de recensién— dos obras fun-
damentales: La motivacién de las resoluciones judiciales®® de Tomas Javier Aliste
Santos y La motivacién de la sentencia civil de Michele Taruffo, la primera de las
cuales hace una exploracién que va desde el Derecho Romano a la legislacién espa-
fiola, mientras que la segunda investiga la motivacién judicial moderna.
3.2.1. El surgimiento de la motivacién de las resoluciones judiciales
a. La motivacién de las sentencias civiles en Roma
itencias en el Derecho Romano,
ente diferencia-
civil y al procedimiento
ee. el de la legis
Escaneado con CamScanner1as / La casacion civil y lami
Carlos Caldersn Pu
9. Por iiltimo, lo que debe motivarse
11%; (i) La decisién de validez respecte a |g
Jposicicn aplicable al caso: (i) La decision de interpretacién en tomo al sig.
sere ete la disposicién que se esta aplicando; (ii) La decisién de evidencia,
aaee a tos heehas que tienen como probados: (iv) La decisién de subsuncig
SInuvaa saber silos hechos probados entran o no en el supuesto de hecho que
Ta norma contempla: y (v) La deeisién de consecuencias.
3.2.6.
fectos de la ausencia de motivacién o de indebida motivacion
Si bien, como punto de partida, los errores en la motivacién suponen vicios gra-
visimos que deberian culminar con la nulidad de lo decidido, resulta indispensable
también atender la trascendencia de Ia nulidad y la posibilidad de salvaguardar Ia reso-
lucion si hay manera de hacerlo. De hecho, el legislador ha querido que ello sea asi
y por eso, atin ante defectuosa motivacién, ha considerado que no es necesario casar
ia sentencia si lo decidido fue lo correcto, debiéndose hacer las precisiones del caso,
Ello lo dispone el articulo 397 del Cédigo Procesal Civil, si bien debe indicarse
que la disposicién dice “erréneamente” motivada, de lo que se infiere que la ausencia
de motivacién ocasiona la nulidad de la sentencia.
1 Thiers, p34. En ptebras
fe te norms, ©. La const
de Michele Taruffo: “a: La individ :
luaciéin de la ratio decidendis b, La individuacion
fataciin de los hechos; d oe i
© Le éecisiin, ¥ 1. La racionah d La calificacion juridica de tos hechos: as del caso;
sentencia éwvil. Ob et nee det razonamiento decisorio”. TARUFFO, Michele, idn de tar
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