Para Pedo Místico elegí una serie de pinturas sobre madera cuyo formato hace
referencia a las panjske končnice (se pronuncia painsque conchnitze), paneles
rectangulares de las cajas que usaban los apicultores eslovenos para albergar abejas
entre el año 1800 y la segunda guerra mundial, aproximadamente. Se pintaron más
de 25.000 de estos paneles por carpinteros y pintores de "segunda mano". Estas
pinturas, únicas en el mundo, se volvieron una suerte de artesanía nacional que la
generación de mis abuelos trajo en sus valijas al emigrar a la Argentina. Las imágenes
retratan mundos imaginarios, bíblicos y rurales con sentidos moralizantes, satíricos y
conmemorativos. De chico mi fantasía se agitaba viendo estas imágenes colgadas en
las casas de mis cuatro abuelos. Recuerdo dos diablos afilándole la lengua a una
mujer y los animales del bosque presidiendo el cortejo fúnebre de un cazador. Toda
una cosmovisión parece emanar de esos relatos visuales que años más tarde, ya de
grande, descubrí al profundizar en su estudio.
En el 2019, gracias a la beca de viaje Oxenford, pude viajar a Eslovenia y ver
colecciones públicas de estas piezas, y a su vez hablar con apicultores sobre los
símbolos que aparecen en estas obras. El primer resultado son estas quince pinturas.
A través de un lenguaje que abreva en el símbolo y la geometría, construyo un
imaginario cotidiano con perspectivas metafísicas.