1.
Introducción al concepto de MIMO
La finalidad del mimo se podría resumir en una frase: “Hacer visible lo
invisible”.
Nos referimos a mimo corporal o mimo dramático como tipo de teatro físico
creado por Étienne Decroux (1898-1991). Es un arte dramático del movimiento.
Esta es la diferencia con la pantomima, que es más un intento de cambiar palabras
por gestos.
La palabra mimo proviene del griego “mimeomai” que significa imitar.
"En literaturas griegas y romanas, género de comedia realista que imita la
vida y las costumbres".
"Actor teatral que se vale de los gestos y movimientos corporales".
El objetivo del mimo corporal dramático es introducir el drama dentro del
cuerpo. Debe aplicar al movimiento físico esos principios que están en el corazón
del drama: pausa, vacilación, peso, resistencia y sorpresa.
La pedagogía del mimo corporal permite al actor adquirir un estado mayor de
autonomía, multiplicando sus posibilidades físicas e imaginativas a través del
estudio de una técnica.
2. Origen e historia
El mimo es una forma dramática de carácter popular que surgió en la
antigüedad griega, con carácter realista y fundamentalmente, satírico. Posee
formas literarias que aparecen hacia el siglo V a. C. en Siracusa con Sofhrón,
personaje que acuñó el término de mimo. Tras su muerte, su hijo Xénarque,
orientó el género hacia la sátira política y contribuyó a su decadencia.
El mimo influiría y conformaría la comedia griega antigua. Las compañías de
mimo gozaron de gran popularidad, en Grecia y Roma. La iglesia excomulgaría
estas compañías en el siglo V d. C. a causa de sus constantes burlas a los
sacramentos.
Por otra parte, las palabras: mimo o pantomima designan indistintamente al
actor y al juego dramático, cuyo sentido varía según se le aplique al teatro griego,
latino o francés.
Con la decadencia del imperio romano y el resurgir del cristianismo, el mimo se
esparce por Europa y sobrevive en plazas y lugares públicos, pero hay que esperar
hasta el siglo XV en Italia, con la Comedia Dell ‘arte para verlo resurgir. En Roma
fue haciéndose cada vez más paródico y grosero y acabó derivando en farsa. A
mediados del siglo I a. C. se vio transformado casi en género literario.
En los grandes teatros antiguos al aire libre de Grecia y Roma, se representaban
caracteres fijos. Estos caracteres eran tres personajes: Arlequín, Pierrot y
Colombina.
Como mencionamos anteriormente, en Europa tendremos que esperar al siglo
XVI para ver en Italia la Comedia Dell ‘arte, una comedia improvisada que pronto
se propagó por todo el continente. La pantomima continuó con el Arlequinado
durante los siglos XVII y XVIII en Francia e Inglaterra.
En Londres, el Arlequinado era precedido por una escena en la que los actores
hacían mímica y bailaban representando historias de la mitología clásica o cuentos
de hadas, y culminaban con la transformación del personaje principal en Arlequín.
Después del siglo XIX, las representaciones se limitaron a la época de Navidad.
Marcel Marceu, maestro de la mímica, se le denomina el mejor mimo del
mundo. Usa una combinación de ballet y mímica para crear sus pantomimas. Hace
que las personas que lo están viendo, sepan claramente los objetos que está
representando. Sus técnicas son las más usadas en el tipo de pantomima que
nosotros hacemos.
Marcel Marceau
3. Técnicas
Principalmente para caracterizar a un mimo, además de sus técnicas y ensayos,
no podemos olvidar dos aspectos muy importantes como son el maquillaje y el
vestuario.
En cuanto al maquillaje, el mimo se caracteriza por tener la cara blanca con
detalles de otros colores que hacen que sobresalgan los gestos.
El vestuario mejora la impresión visual de todo el equipo. El equipo debe estar
uniformado, con ropa cómoda, que facilita la libertad de movimientos. Las faldas y
los pantalones no deben ser muy apretados, y es mucho mejor usar deportivas o
algún calzado cómodo que zapatos.
Los colores clásicos del mimo son el negro, blanco y rojo, además de sus
combinaciones. Los tirantes, chalecos, gorras, etc. dan un toque especial. Y lo más
importante son los guantes blancos, imprescindibles para resaltar las manos y sus
movimientos.
La mímica comprende las actitudes, los gestos, los manejos de la fisonomía; en
fin, todos los movimientos del cuerpo; comprende también la risa, el llanto, los
gritos y todas las inflexiones espontáneas de la voz.
Las acciones mímicas se dividen en cinco:
1. Movimientos de acción; movimientos necesarios para consumar una acción:
beber, caminar, etc.
2. Movimientos de caracteres; son permanentes y determinan el carácter, los
hábitos y la cualidad de un personaje.
3. Movimientos instintivos; son espontáneos, involuntarios y traicionan una
emoción, una sensación física o moral.
4. Movimientos descriptivos o parlantes; son voluntarios, reflexivos,
compuestos y tienen por objeto expresar un pensamiento, una necesidad,
una voluntad, o describir un personaje, un objeto, o indicar un punto, una
dirección.
5. Movimientos complementarios; son aquellos en los que participa todo el
cuerpo en la expresión significada por el movimiento principal, a fin de dar a
esta expresión más fuerza y armonía.
Para que sea completa, una expresión mímica exige todo a la vez: la actitud, el
manejo de la fisonomía y el gesto.
Las expresiones de carácter se componen sobre todo de actitudes.
Las expresiones instintivas se componen sobre todo del manejo de la
fisonomía.
Las expresiones descriptivas o parlantes se componen sobre todo de los
ademanes de las manos.
Para un actor el arte mímico consiste en adquirir:
1. Flexibilidad y movilidad de su cuerpo, sus miembros y músculos del rostro.
2. El conocimiento de todos los movimientos que él pueda ejecutar.
3. La facilidad de precisión en la ejecución de todos esos movimientos.
4. La conciencia perfecta del significado de cada uno de esos movimientos.
4. La pantomima
La pantomima comenzó en Italia con lo que ellos llamaban la “Comedia Dell
‘arte”. Emergió como un espectáculo de elaborado trabajo escénico y de vestuario.
La pantomima moderna acabó siendo un arte puramente mudo, donde el
significado es trasmitido solamente a través del gesto, el movimiento y la
expresión corporal.
Este método es utilizado para enseñar mensajes de todo tipo a un auditorio
independientemente de su edad. La pantomima es un drama completo que puede
usar uno o más mimos. Se puede acompañar con pistas musicales acordes a la
trama o cualquier otro medio audiovisual.
Una misma pantomima siempre no sirve si se presenta sin tomar en cuenta el
tipo de público que nos está viendo. Tenemos que adaptar nuestras
presentaciones a las personas que nos estén viendo. Por esto es que existen varios
tipos de pantomimas:
I. Pantomimas para la calle: Por lo común, son para todo tipo de público, y
por ello tienen que ser de temas universales, y para todas las edades.
II. Pantomimas para la Iglesia: Pueden ser las mismas que ocupamos en otros
lugares, siempre y cuando tomemos en cuenta que es necesario adaptar. Si
hay escenas de baile, fiesta, drogadicción o alcoholismo, será necesario
eliminarlas o modificarlas.
III. Pantomimas para niños: Pueden ser las mismas que las usadas para
jóvenes, pero tenemos que adaptarlas a los niños. Serán necesarias más
ayudas visuales y narración.
IV. Pantomimas para jóvenes: Varían de acuerdo al grupo de jóvenes con
quienes estamos. Pero pueden tener ideas más abstractas, ya que se
entenderán mejor que los niños.
V. Pantomimas para cristianos: Su mensaje debe ser sobre la vida cristiana.
Podemos hablar de los temas que queramos, o que veamos que se
necesitan en la iglesia.
VI. Pantomimas para el escenario: Existen para niños, jóvenes y adultos. Su
mensaje es universal, orientado hacia el divertimento, pero con más
elementos escenográficos y de utilería.
A finales del siglo XIX, nació el que a la postre se convertiría en el más
importante actor de cine mudo de la historia, Charles Chaplin. Ganó su fama
mundial como genio de la mímica, y fue considerado uno de los cómicos mejores
de todos los tiempos. Creó el personaje del vagabundo soñador, con un pequeño
bigote, sombrero, bastón, un saco muy pequeño y pantalones muy grandes. Sus
técnicas son usadas por los mimos cómicos.
5. El mimo en la Educación Llamamos educación a todas las estrategias
didácticas y organizaciones institucionales a través de las cuales una generación
adulta intenta ayudar a los más jóvenes a madurar y desarrollar sus potenciales.
Mimesis, imitación y creatividad
El estudiante hace algo semejante cuando mimetiza en su habitación lo que le
ocurrió en la escuela. Hay una asimilación de la realidad, es decir, hacer que las
cosas ocurran como a él le convienen, pero hay una adecuación a la realidad,
cuando se propone o le proponemos mimetizarla, para asemejarse a un animal o
personaje, por ejemplo, debe adecuarse a las características de estos.
Hay una acomodación del sujeto que quiere ser un determinado personaje y
hacer una representación y debe poner unos músculos rígidos y relajar otros y
conformar una estructura esquelética diferente a la habitual, asumir una velocidad
de movimientos diversa a la cotidiana. El mimo es una exploración de sí mismo
que le va proporcionando así una información de sí mismo que antes no tenía y
que es tan importante en la edad escolar para desarrollar los diferentes aspectos
del esquema corporal.
El mimo representa la posibilidad de que también la acomodación sea un juego
y una placentera flexibilización de su estructura yoica. El recurso del mimo nos
permite así esperar una adaptación-creativa o recreación del medio.
Imagen corporal y ubicación espaciotemporal: bases del aprendizaje
La enseñanza del mimo es importante porque sirve para una buena localización
de la columna y el tronco como centro de la expresión y la conformación de una
gramática corporal. Un objetivo de la enseñanza es lograr que al alumno le ocurra
en todo su cuerpo lo que le ocurre en una pequeña zona, como el rostro o las
manos. También sirve para que el alumno aprenda a modificar su postura
esquelética, su tonicidad muscular; espontáneamente y sin proponérselo, aquellas
emociones, sensaciones o pensamientos hacerlas visibles para los demás. Esta
corporización del pensamiento, de la emoción, de la sensación, es la meta del
mimo es el principio vertebrador de la enseñanza. El educador o maestro podrá
inventar un sinfín de consignas y ejercicios y además valorar los juegos
espontáneos que ayuden a alcanzar esas metas antes citadas.
En la imagen corporal y su ubicación espaciotemporal se asientan todos los
aprendizajes básicos, esto basta para intuir la importancia de utilizar el mimo en la
educación.
Existen algunos problemas en los alumnos que el mimo puede resolver en gran
medida si se trabaja de una forma adecuada, como son distinguir la derecha de la
izquierda o que logren realizar movimientos disociados, o cualquier otra destreza
que implique un desacomodamiento de su posición espacial.
Sin esta experimentación de sí mismo y su simbolización no sería posible
aprender por ejemplo a leer y a escribir o a calcular y que el problema de las
digrafías y discalculias podría comenzar a tratarse antes de que aparezcan.
A continuación, desglosaremos los aspectos mencionados anteriormente y que
se deben trabajar con los alumnos a través del mimo.
El movimiento humano
El movimiento que nos interesa abordar en Educación es el movimiento cargado
de significado, el gesto que se ejecuta con una intención comunicacional.
Entre el alumno y el entorno se establecen unas continuas relaciones donde es
el cuerpo el gran intermediario. Dado que esta función mediadora tiene un
carácter de reacción gestual (expresiva o significativa), será preciso descomponer
y analizar el conocimiento del cuerpo y un control de éste.
Toma de conciencia del cuerpo
Trata de investigar lo corporal en su forma y estructura, en sus áreas. Es un
ejercicio de atención y concentración sobre sí mismo, de observación y análisis del
movimiento en su comportamiento habitual y en su relación expresiva o no con el
entorno. Es así, como podemos adquirir la imagen de nosotros mismos.
La conciencia del cuerpo y de su movilización está ligada al conocimiento de las
diferentes partes del cuerpo y su función y del control y dominio del mismo, que
permitirá llegar a la independencia de los movimientos y a su disponibilidad con
vistas a la acción expresiva.
El cuerpo articulado, segmentado, global
Tenemos que concienciar al alumnado de que el cuerpo no es un bloque rígido,
sino que se compone de módulos articulados.
Movimiento articular. A partir de la posición de pie, iniciamos la movilidad
por articulaciones aisladas, desde los dedos de las manos a los de los pies,
pasando por la muñeca, codo, hombro, columna, cuello, cintura, rodilla,
tobillo.
Movimiento segmentado. Un segmento es una parte del cuerpo que puede
incluir una o más articulaciones (brazo, cabeza, mano...). Ejercitarse en la
movilidad consciente de cada uno de los segmentos corporales, teniendo en
cuenta que, al mover uno, hay que concentrarse también en la inmovilidad
del resto de los segmentos.
Movimiento global. Consiste en la movilidad de todo el cuerpo. Comenzar
por mover una articulación e ir añadiendo el resto gradualmente hasta que
estén todas activas.
Lateralidad
Que nuestros alumnos interioricen que nuestro cuerpo está dividido en dos
partes iguales y, debido a ello, somos bilaterales, podemos mover los dos lados,
izquierdo y derecho, de múltiples formas: en simetría o asimetría, simultánea o
alternada, sin cruzar o cruzada etc.
Área de base y equilibrio
Para el equilibrio es fundamental el polígono de sustentación. Denominamos así
al lugar o espacio que ocupan los pies en el suelo, tanto es posición estática como
dinámica.
El área de base es formada por las piernas o miembros inferiores. Ellas
sustentan la estructura y el peso del cuerpo. Gracias a sus articulaciones, podemos
sentarnos, cruzar las piernas, agacharnos, arrodillarnos, acostarnos, trasladarnos
en el espacio de varias formas: andando, corriendo, saltando, patinando, bailando,
escalando etc. Aunque no sea la zona más importante para la expresión del mimo,
no debe olvidarse ya que colabora en la construcción de un personaje, de un
carácter, de un estado de ánimo, etc.
La respiración
Consideramos que es fundamental la toma de conciencia de la respiración en
cuanto que aporta dinámica y lirismo al gesto. La respiración es un medio
constante de relación vital entre el interior y el exterior del ser humano.
La respiración completa o la gran respiración, debe ejecutarse inspirando
lentamente por la nariz y ocupando los pulmones de aire en todas sus zonas (de
abajo a arriba) de forma continua, encadenada, sin brusquedades ni esfuerzos. A
continuación, se expulsa el aire por la nariz, vaciando los pulmones de arriba-
abajo.
El tono muscular
Continuando con nuestro objetivo en Educación, la toma de conciencia del
propio cuerpo, fijamos nuestra atención en los elementos que hacen posible el
movimiento voluntario del esqueleto humano: los músculos estriados.
El músculo recibe constantemente excitaciones nerviosas del cerebro o del
entorno y lo mantienen en un grado de contracción más o menos alto. Por otra
parte, el organismo procura mantener el tono en un estado de equilibrio tan bajo
como sea posible, pero, en ocasiones, esto no se consigue y nos podemos
encontrar en un estado hipertónico o hipotónico.
Por nuestra parte, en el caso de que encontremos alguna anomalía en nuestro
alumnado, debemos poner los medios, con ejercicios correctivos, para encontrar
un equilibrio tónico, que procure una vida dinámica eficaz.
El ser humano se encuentra en la sociedad de hoy día en un estado permanente
de fatiga y tensión excesiva, por este motivo, pueden ponerse en práctica algunas
reglas de relajación.
Improvisación
Este apartado es importante para los alumnos ya que: obliga a pensar, a
reflexionar; enriquece y despierta la imaginación; canaliza los sentimientos;
aumenta la libertad y coordinación en los movimientos; da seguridad y
autoconfianza; potencia la capacidad de observación y comprensión, etc.
En la improvisación se produce el momento de experimentación creativa, ya que
a partir de un tema concreto que actúa como estímulo desencadenante, lo que se
pretende es lograr respuestas creadoras.
Por todo lo anteriormente expuesto a lo largo del artículo, es razonable dar
cabida a las actividades expresivas o comunicativas en nuestra programación
anual, y un buen método por qué no, podría ser en forma de mímica.
Para llegar a proponer actividades donde se trabaja la dramatización, hay que
llevar a cabo una labor previa desarrollada en cursos o ciclos pasados, que
construyan una base para desarrollar una práctica más rica y fructífera. La
secuenciación más acertada sería la siguiente:
Actividades de iniciación
o Juegos de desinhibición y dinámica de grupos, respiración, relajación,
etc.
Actividades rítmicas
o Calentamiento con música, danzas populares y colectivas, bailes de
salón, aeróbic, etc.
Actividades expresivas o comunicativas
o Lenguaje corporal (gestos y posturas), mimo y dramatización.
Todas actividades han de ser debidamente distribuidas a lo largo de la etapa
escolar para que el bloque de expresión corporal tenga una presencia significativa.
Eligiendo siempre para cada ciclo una actividad rítmica y otra expresiva acordes al
momento evolutivo del alumnado.
Es recomendable desarrollar los contenidos de expresión o comunicación en el
último trimestre, donde los estudiantes han creado ya buenos lazos entre sí y
existe una mejor dinámica de grupo para afrontar estas tareas. Además, estas
experiencias van a servirles para salirse de la rutina del curso haciendo algo nuevo,
creativo y para descargar tensiones en la recta final.
6. Sesión práctica
A continuación, se desarrolla una sesión ejemplo para trabajar la mímica en la
sesión de clase.
Calentamiento (15 min.)
Los animales: Todos los alumnos cogen una papeleta donde pondrá el
nombre del animal u oficio a representar a través de gestos, no se podrán
hacer sonidos ni palabras para aumentar así la importancia comunicativa del
cuerpo. El alumno a la vez que representa su acción deberá buscar otro
compañero que esté realizando la misma.
El espejo: Por parejas, uno será el espejo y deberá imitar los movimientos
y gestos del compañero colocándose en frente de él. Los roles del juego se
intercambian tras unos minutos.
Deportes a cámara lenta: Andando por la pista con música representar
diversos deportes de forma ralentizada, resaltando la importancia de cada
fase del movimiento. Uno dice un deporte y todos lo representan.
Parte principal (30 min.)
1. Bola energética: Formamos un corro con todo el grupo (si es muy
numeroso formaremos dos), el juego consiste en pasar a mi compañero una
bola imaginaria las características de ésta van cambiando, puede ser:
gigante y pesada, muy pequeña, ardiendo, en forma de cubo, etc.
2. Tirar de la cuerda: Dividimos a los alumnos en 4 grupos y vamos a tirar
de una cuerda imaginaria a la altura de la cintura, hacemos como que
agarramos la cuerda, la cadera está atrás en anticipación, y cargamos el
cuerpo con energía y movemos las manos hacia atrás, mientras que la
cadera se mueve hacia delante.
3. Pared: Ponemos las manos en una pared imaginaria. Tenemos los brazos
extendidos, adelantamos un paso y a la vez retrocedemos los brazos. De
esta manera las manos quedan fijadas en el aire y reforzamos la ilusión de
una pared. Así se producirá la sensación de que la pared está al frente.
Ponemos las manos en la pared y nos acercamos a ella, damos un paso
hacia la izquierda, y extendemos los brazos hacia el brazo derecho.
4. Empujar: Este ejercicio intenta dar la sensación de empujar algo a la altura
del pecho. Hinchamos el pecho en anticipación del siguiente paso, y
cargamos todo el cuerpo con la energía. Cuando empujamos hacia delante,
las manos se mueven hacia delante con tensión, mientras que el pecho se
contrae, y se mueve hacia atrás.
5. Robot: La posición inicial es de pie sobre la pierna derecha, y con la pierna
izquierda levantada y extendida. Tenemos el brazo derecho delante y el
izquierdo detrás. En el primer cambio, caemos hacia delante para cambiar el
peso de la pierna derecha a la pierna izquierda. Mantenemos el cuerpo
recto con la pierna derecha, quedándonos en bloque. Seguimos con el
cuerpo en bloque, pero ahora soltamos la cadera izquierda sobre la pierna
izquierda, hacemos un basculando el fulcro hacia atrás. Cambiamos los
brazos; ponemos el brazo derecho detrás y el izquierdo delante.
Vuelta a la calma (10 min.)
1. Representar una pantomima en grupos.
- Cada grupo elaborará una representación en la que deberán aparecer los
siguientes elementos técnicos del mimo practicados en la sesión:
o Transportar o empujar una caja.
o Cargar un peso y desplazarlo.
o Expresar emociones; alegría, tristeza, sorpresa, etc