UNIVERSIDAD EVANGÉLICA DEL PARAGUAY
FACULTAD DE TEOLOGÍA
SEDE: SEMINARIO TEOLÓGICO BAUTISTA
INFORME DE LECTURA
Alumno/a: Néstor Daniel Villalba Mendoza
Materia: Capellanía en Instituciones
Profesor: Gumersindo Oviedo - Gabriel Noguera
Fecha: 16 de agosto de 2021
1 - Referencia bibliográfica:
Libro: Bases para la Educación Cristiana Paginas 12 al 34
Autor: Hayward Armstrong
Lugar y fecha de publicación: Editorial Casa Bautista de Publicaciones, 7000
Alabama St., El Paso, Texas 79904, Estados Unidos de América. Séptima edición: 2002
2 - Cuerpo del informe:
Las paginas 12 al 34 del Libro Bases para la Educación Cristina ,El autor destaca, que
sería un error tremendo estudiar la educación Cristiana sin antes considerar la educación
religiosa que la precedió, esto es, la educación de los hebreos del Antiguo Testamento y
la educación judía de los períodos intertestamentario y neotestamentario.
Las bases bíblicas se derivan del Antiguo tanto como del Nuevo Testamentos. En el
tratamiento de estas bases, el autor ha intentado sintetizar las enseñanzas de la Biblia en
cuanto a la educación, a fin de proveer un trasfondo de la herencia hebrea y judía con la
cual cuenta la iglesia y a la cual la iglesia debe muchos de sus conceptos educacionales.
Además de resaltar las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo como modelo.
En las Páginas analizadas en este informe de lectura, se insiste, enfáticamente, que Jesús
de Nazaret, es la base bíblica e histórica personificada de la educación cristiana. Es
decir, que es muy probable que las educaciones hebrea y judaica, no hubieran tenido
más efecto en los cristianos de hoy en día que cualquier otro sistema educacional
antiguo, si el Jesús histórico no hubiera aparecido en escena. Es por Jesús que la
educación hebrea y la educación judaica empezaron a caracterizarse a través de un
período largo de tiempo, con características identificadas como cristianas, formulando
así la. Educación cristiana.
De manera que el autor resalta que es importante que el estudiante de educación
cristiana piense en esta base, la cual permitió que las influencias hebreas y judías se
hicieran educación cristiana para quienes eligieron creer lo que Jesús enseñaba.
2.1 La educación Hebrea.
En cuanto a resumen de contenidos, se destaca que para comprender los inicios de la
educación cristiana se debe investigar necesariamente la educación de los hebreos, el
pueblo escogido por Dios. Puesto que es necesario recordar que toda la enseñanza de
este pueblo se caracterizó por ser una educación religiosa.
Se destaca, que en la literatura más antigua como mentores de la educación, no se
encuentran maestros; es decir, persona específicamente responsabilizada y con función
de comunicar la fe (educación religiosa) a los niños. Más bien éstos, eran miembros-
participantes de una comunidad de nutrición en la cual sus padres tenían la
responsabilidad mayor.
Se resalta en la educación hebrea a la familia como educadora, esto es, desde los
inicios, el hogar o la familia como tal ha sido la institución formadora por excelencia.
Una de las funciones más relevantes de los padres era la correcta formación de sus hijos,
se les adoctrinaba desde pequeños en la ley y en las tradiciones.
El pueblo hebreo contaba además con distintas instituciones o líderes dedicados dentro
de él, para entregar enseñanza, como la Escuela de Profetas, donde los profetas
desempeñaban un papel importante en la educación del pueblo y ejercían
responsabilidades únicas como figuras nacionales.
El templo y los sacerdotes constituían otras formas de educación hebrea, que consistía
en que los niños eran entregados a los sacerdotes para que sean criados y enseñados
para ser dedicados en forma especial a Dios y permitirles crecer bajo tutela de un
sacerdote.
En cuanto al contenido de la relación dinámica entre enseñanza y aprendizaje, entre los
hebreos existían tipos o fuentes de Currículo, como el Folklore, simbolismo y ritual o
que se llama tradición oral. El folklore se trasmitía mayormente a través de la
celebración de festividades y ceremonias. Por lo tanto, el calendario hebreo fue una
herramienta educacional muy importante, porque en ciertos días del año fue dada una
instrucción especial en cuanto a los eventos conmemorativos.
La Ley, llamada también la Tora fue el medio que Dios usó en ese lapso de tiempo
histórico para enseñar a su pueblo y fue la clave en la educación nacional. Los adultos
aprendían a través de ella y pasaban lo aprendido a sus hijos.
Sumados al currículo citado anteriormente, la Literatura de sabiduría Los libros de
Proverbios y Eclesiastés contienen una especie de pedagogía que merece mencionarse
por su valor educacional
La educación de los hebreos siempre ha sido teocéntrica y concentraban su enseñanza
en procurar que todos viviesen en la voluntad de Dios, cumpliendo la ley.
En cuanto a los propósitos de la educación hebrea podemos mencionar tres: 1-
Transmitir la herencia histórica. Generalmente se hacía en forma oral. Se exhortaba la
ley. 2. Enseñar en la conducta ética y moral. Se enseñaban los principios básicos de
disciplina y conducta. 3. Asegurar la presencia y adoración de Dios. El enfoque de la
educación hebrea siempre trataba el conocimiento y la adoración de Dios y la
obediencia a Él. A través de la historia, Dios ha sido el centro de la educación.
2.2. La educación Judaica.
La educación hebrea se supone llegó a su término con el exilio babilónico, aunque no es
que haya dejado de existir sino que se sugiere cambió de nombre y se le conoce
como educación judaica, Educación que en todos los sentidos siguió siendo una
Educación Religiosa. Esta no llegó a transformarse en una educación formal hasta la
instauración de las sinagogas.
A. La Sinagoga: es la institución más importante en cuanto a la educación y la sociedad
de la cultura judaica.
De acuerdo a como se plantea en Explorando la Educación Cristiana, la tarea central de
las sinagogas era instruir en la ley y consistía en tener centros locales con propósitos de
adoración, estudio de la ley y la enseñanza de los niños.
En lo referente a Organización, cada congregación local fue servida por su sinagoga,
generalmente en asuntos administrativos tratados por una junta directiva de tres
personas. Cada sinagoga tenía dos oficiales elegidos. El presidente (archesynagogos)
tenía la responsabilidad de la dirección de la adoración, y de nombrar las personas para
leer, orar y exponer las Escrituras. El siervo (hazzan) se encargaba de los rollos de las
Escrituras y señalaba las personas escogidas por el presidente para su participación en el
culto. A veces, el siervo también se encargaba de enseñar a los niños.
En las Sinagogas, para la Adoración, se requería la presencia de diez hombres para
conducir un culto de adoración. El culto incluía la confesión de un Dios, oración, lectura
de las Escrituras, e instrucción concerniente a la voluntad de Dios. Las oraciones fueron
elevadas con la misma regularidad que los sacrificios en el templo en los días anteriores.
Se realizaban cultos los días sábado, lunes, jueves y días de fiesta.
La instrucción general básicamente se componía de lecturas y exposiciones de las
Escrituras. En el tiempo de instrucción, a veces había una lectura de los profetas
después de la lectura de la ley. Muchas veces el culto o período de instrucción concluía
con esta segunda lectura y se permitía la predicación por cualquier miembro masculino
de la comunidad.
La instrucción de los niños en la sinagoga es más semejante a nuestra escuela primaria
que a nuestra escuela dominical. Además de la primaria, los jóvenes eruditos también
estudiaban en la sinagoga. Bajo la tutela de los escribas, aprendieron a exponer la ley. El
alumno serio querrá investigar otras fuentes que expliquen los estudios de estas
personas y cómo aprendieron a interpretar y exponer la ley.
Y en cuanto a los métodos de enseñanza, se debe recordar que ésta se basaba,
fundamentalmente, en instrucción oral y que se enseñaba a través de repetición y
memorización, por ende, los alumnos debían memorizar gran cantidad de texto. Y por
supuesto su libro de estudio eran las Escrituras.
2.3 Jesús como Maestro.
Jesús de Nazaret, es la base bíblica e histórica personificada de la educación cristiana.
Es por Jesús que la educación hebrea y la educación judaica empezaron a caracterizarse
a través de un período largo de tiempo, con características identificadas como cristianas,
formulando así la educación cristiana.
En virtud de lo anterior, podremos ver el rol de Jesús como educador. Resulta lógico
para todas las personas de que Jesús fue conocido y reconocido como maestro, los
evangelios nos muestran diversos cuadros en los cuales aparece Jesús enseñando a las
personas, ya sea en forma individual o grupal. Aunque el objetivo final de Jesús era la
redención del hombre, no desperdició oportunidad de hablar acerca del Reino de Dios
que él venía a instaurar, acerca de las necesidades que tenían las personas, dio aliento a
los oprimidos, sanó enfermedades, libertad a los cautivos, en fin, muchas otras
actividades.
Él les enseñaba con autoridad, demostraba un amplio manejo de los temas que trataba.
Esto se puede apreciar en el uso que hacía de las escrituras (la ley y los profetas). Al
hablar acerca de las necesidades del hombre nos demuestra también, que conocía la
naturaleza del hombre, con sus debilidades y fortalezas. Además poseía otras cualidades
especiales como maestro: utilizaba un método de enseñanza en donde a sus oyentes,
para que le pudiesen entender de mejor forma, les hablaba en términos prácticos, partía
dando ejemplos de cosas conocidas por las personas (cosas concretas) para llevarlas a
comprender cosas desconocidas (abstractas). Su manera de enseñar era directa y franca,
conocía de antemano lo que las personas necesitaban o querían decirle.
Por sobretodo los métodos que utilizó Jesús con sus oyentes y seguidores, el que más
debe haber calado hondo en las personas, es que él vivía lo que predicaba. Jesús era
intachable, poseía un ejemplar estilo de vida, fue una persona totalmente consecuente
con su predicación.
Por último, el propósito fundamental de Jesús en la enseñanza, fue cambiar vidas y no
afectar meramente las emociones o el intelecto de quienes le oían.
3. Opinión del Lector
Resulta muy interesante y significativo, lo desarrollado en esta parte del libro cuyo
tema central mencionado es que en la Educación Cristiana Existen bases y principios
fundamentales, que deben servir como las raíces de nuestros esfuerzos en la educación
de la iglesia. Y que son estas bases las que deben demandar nuestra atención. Estas
bases bíblicas e históricas nos ayudarán a entender mejor cuál es la meta cuando se
habla de la educación cristiana, y a qué nos dedicamos cuando tomamos en serio la
función educativa de la iglesia cristiana.
Las escrituras ven la enseñanza cristiana como un logro integral y que debe tener un
impacto directo en la vida del estudiante y no puede entenderse una educación Cristiana
sin incluir las enseñanzas de Jesús de Nazaret (Nuestro Señor y Dios).
En el Antiguo Testamento aprender requiere necesariamente actuar con obediencia a la
ley de Dios y está enfatizado a que las personas cumplan su voluntad. Y en el Nuevo
Testamento este aprender está enfatizado con el llamamiento a ser un discípulo de
Jesucristo, en estricto rigor, implica tener una vida de discipulado, servicio y
obediencia a Dios. En ambos casos, el aprendizaje requiere una respuesta de la persona
a la enseñanza de Dios.
Mención aparte merece el mejor maestro que ha conocido la historia: nuestro Señor
Jesucristo, quien es el modelo al cual cualquier maestro de educación cristiana debe
aspirar llegar a ser.
Nuestra tarea como siervos del Señor, es el enseñar a los creyentes acerca de las
verdades de Cristo, de las doctrinas de la fe y del ministerio del Espíritu Santo.
No se puede pensar que la labor de la educación cristiana está terminada, pues siempre
va a ser necesario que ésta exista, aunque se puede ir mejorando y la Iglesia como tal
con la guía y dirección del Espíritu Santo debe dar preponderancia y prioridad a este
ministerio tan edificante que es la Educación Cristiana.