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Reglas y Técnica de Halterofilia

La halterofilia se practica en dos pruebas (arranque y envión) siguiendo reglas técnicas específicas. Los atletas deben realizar los movimientos de manera precisa y veloz mientras respetan las reglas como no tocar la cabeza con la barra y mantener solo los pies en la tarima. Las competencias clasifican a los atletas por edad y peso para hombres y mujeres.
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Reglas y Técnica de Halterofilia

La halterofilia se practica en dos pruebas (arranque y envión) siguiendo reglas técnicas específicas. Los atletas deben realizar los movimientos de manera precisa y veloz mientras respetan las reglas como no tocar la cabeza con la barra y mantener solo los pies en la tarima. Las competencias clasifican a los atletas por edad y peso para hombres y mujeres.
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REGLAS TECNICA DE LA HALTEROFILIA

El atleta debe ser preciso y veloz al realizar el movimiento, pero también debe cuidar
de tener una ejecución impecable y respetar las reglas de esta prueba. En general, la
barra siempre estará colocada horizontalmente frente a las piernas del levantador y
debe tomarse con las palmas hacia abajo. 
Sin embargo, al momento de realizar el movimiento el atleta debe:

- Realizar un solo movimiento, las piernas deben flexionarse a la par que se

extienden los brazos por encima de la cabeza.

- Cuidar que la barra no toque la cabeza en ningún momento. 

- Asegurarse que solo los pies toquen la tarima durante la ejecución del

movimiento.

- Esperar a que el juez dé la señal para dejar caer la barra.

REGLAS DE LA HALTEROFILIA: DOS TIEMPOS

Como te mencioné antes, la barra debe estar posicionada horizontalmente frente a las
piernas del atleta y debe tomarse con las palmas hacia abajo. Recuerda que esta
prueba se hace en dos partes, y el atleta debe:

– Empezar el primer tiempo en un solo movimiento. Antes de llevar la barra al

pecho, debe caer en squat y extender los brazos. 

– Al realizar esto, ni muslos ni rodillas pueden tocarse con los codos, y la barra

no debe tocar pecho o bíceps mientras se eleva. 

Una vez que la barra esté al nivel de los hombros, debe permanecer sobre las manos
por encima de las tetillas. En la pausa antes del segundo tiempo se permite:

– Desenganchar los pulgares. 

– Descansar la barra sobre los hombros o clavícula si su posición dificulta la

respiración.

– Modificar la amplitud del agarre en la barra.


En el segundo tiempo, la barra termina de elevarse hasta encima de la cabeza.
El atleta debe flexionar piernas y brazos para llevar la barra hasta arriba. Ahí, debe
permanecer con pies bien alineados y brazos y piernas extendidos hasta que el juez
indique que puede bajar la barra.

CATEGORÍAS DE HALTEROFILIA

Las dos pruebas de arriba se realizan en toda competencia, pero esas no son todas las
reglas de halterofilia que debes conocer. Para competir, los atletas se distribuyen en
grupos de edades y clasificación de peso para hombres y mujeres. 

Los grupos de edades reconocidos por la Federación Internacional de Halterofilia son:

 – Youth, que va de los 13 a los 17 años.

 – Senior, que es para mayores de 15.

 – Masters, que es para mayores de 35 años.

La clasificación de peso corporal para hombres y mujeres aplica


para Seniors y Masters. 
Las mujeres compiten en categorías de 45, 49, 55, 59, 64, 71, 76, 81, 87 y más de 87
kilogramos. En los Juegos Olímpicos, las categorías para mujeres que participan son
las de 49, 55, 59, 64, 76, 87 y más de 87 kilogramos.

Los hombres compiten en las categorías de 55, 61, 67, 73, 81, 89, 96, 102, 109 y más
de 109 kilogramos. En los Juegos Olímpicos se mantienen solo las categorías de 61,
67, 73, 81, 96, 109 y más de 109 kilogramos.

Es importante saber en qué categoría puedes participar y asegurarte de estar en el


peso correcto. Si al momento del pesaje estás por encima o por debajo de tu
categoría, no podrás participar ni pasar con otro grupo de peso.

La halterofilia se practica en una tarima cuadrada de 4 metros, la cual está hecha


de madera, plástico o cualquier otro material con protección antiderrapante.

También debe existir un jurado de cinco personas y tres jueces. El jurado se encarga
de verificar que las reglas técnicas se respeten y los jueces determinan si un intento es
válido o no.

Los jueces votan la invalidez con un punto rojo: un intento con dos puntos rojos, no
vale; con un punto rojo, sí es válido.
 
Los atletas no pueden recuperar un intento, por lo que deben asegurarse de hacer todo
bien para no estropear sus posibilidades de ganar.
Un movimiento se considera inválido si el atleta comete alguna infracción como:

– Tocar la tarima con otra parte del cuerpo que no sean los pies.

– Que al finalizar el movimiento la extensión de los brazos sea desigual o

incompleta.

– Detenerse al extender los brazos.

– Hacer movimientos de “calentamiento” mientras se recupera de un intento.

– Salirse de la tarima durante el movimiento.

Las reglas de halterofilia especifican también el equipo y vestimenta que deben


utilizarse en las competencias. 

ARRANQUE :

El reglamento de la Federación Internacional de Levantamiento de Pesas, dice lo


siguiente acerca del ejercicio del arranque.
Con la barra colocada horizontalmente delante de las piernas del levantador, esta es
agarrada manos en pronación y alzada en un solo movimiento hasta la completa
extensión de los brazos, mientras se desplazan las piernas a tierra o se flexionan.
Durante este movimiento continuado, la barra puede deslizarse a lo largo de los
muslos y del regazo. 
Para un mejor estudio de la técnica se divide al ejercicio por partes, a saber:

- Posición inicial.
- Primer tirón.
- Segundo tirón.
- Deslizamiento o metida.
- Recuperación.

Posición inicial: la posición inicial debe ser tenida en cuenta como una de las fases
más importantes del ejercicio. A partir de elle nos aseguramos la posibilidad de una
buena y segura ejecución del mismo. La colocación de los pies con relación a la barra
es muy importante para la trayectoria del movimiento en el primer tirón. Los pies
deben estar situados de manera tal que la vertical de la barra forme una línea
perpendicular con el dedo pulgar.
Los mismos deben colocarse o paralelos entre sí o con las puntas ligeramente
separadas. Su separación debe ser similar al ancho de la cadera, lo que nos permite un
aprovechamiento directo de la fuerza de las piernas.
Estas se sitúan entre los brazos, inclinadas hacia delante, tocando ligeramente la
barra. Los muslos están casi paralelos al piso y algo separados. La espalda recta o
ligeramente hiperextendida. El movimiento no se debe iniciar si no estamos en
condiciones de colocar la espalda en posición correcta. Los hombros quedan bajos y su
vertical cae ligeramente por delante de la barra. La cabeza se sitúa a continuación de
la espalda, con la mirada al frente o ligeramente levantada. Los brazos estarán
completamente extendidos. Las manos deben situarse simétricamente a ambos lados
de la barra. La ubicación debe ser diferente en función de las características de cada
persona. Lo ideal es que estén lo más separadas posibles sin que ello complique el
posterior desarrollo del ejercicio. La toma en pronación de la barra es más eficaz si el
"agarre gancho" o "crochetage" que consiste colocar el dedo pulgar entre el índice y el
medio.

Primer tirón: una vez adoptada la posición inicial comienza la salida, en la cual las
rodillas se extienden hasta quedar las tibias perpendiculares al piso. Los hombros,
situados lo más adelante posible, la cabeza algo levantada, los brazos extendidos y la
cadera ligeramente elevada con respecto a la posición inicial.
Una vez que la barra pasa la altura de las rodillas estas vuelven a flexionarse,
adelantándose y colocándose debajo de la barra. La barra se ve bruscamente integrada
al centro de gravedad del sistema. Los hombros se elevan retrasándose ligeramente,
los brazos continúan extendidos y los pies estan totalmente apoyados en el suelo, el
tronco se endereza hasta quedar casi verticalmente, provocando esta acción conjunta
que la barra se ubique a la altura del tercio superior de los muslos. En esta posición,
que es similar a la que un atleta adoptaría para saltar, finaliza el primer tirón del
ejercicio de arranque. La mayoría de los autores coincide en finalizar la primera fase a
la altura de las rodillas, sin embargo considero que es mucho mas práctico incluir el
pasaje de las rodillas dentro de esta primera fase, para aislar como única acción de la
segunda fase, al potente segundo tirón.

Segundo tirón: a partir de la posición final del primer tirón, se produce una violenta
extensión conjunta de rodillas, caderas y tobillos, los hombros se elevan y los brazos
se flexionan con los codos apuntando hacia arriba y las muñecas flexionadas
ligeramente hacia adentro, la barra, bruscamente acelerada, asciende lo mas junto al
cuerpo posible hasta la altura del esternón.
La velocidad de la barra en esta acción alcanza los 2 m/seg, y la aceleración los 7.5
m/seg, la sumatoria de los tiempos de ejecución de ambas fases ronda los 0.65 seg.

Deslizamiento o metida: mientras que la inercia de la fase anterior hace alcanzar a


la barra su altura máxima, el atleta debe descender rápidamente debajo de ella. 
Sus pies se separan simétricamente hasta aproximadamente la altura de los hombros,
teóricamente no debería haber desplazamiento hacia delante o hacia atrás, por parte
de los pies, pero en función de las características antropométricas de los atletas, esto
ocurre habitualmente. La cadera desciende y se adelanta hasta "sentarse" casi sobre
los talones, la espalda debe estar fuertemente contraída e hiperextendida y la cabeza
recta o ligeramente inclinada hacia el frente.
La barra queda sobre o ligeramente detrás de la cabeza, los brazos firmemente
extendidos sobre la cabeza. Esta fase dura aproximadamente 90.6 seg. En función de
la velocidad que alcance la barra en el segundo tirón, el deslizamiento debe ser
completo o ligeramente insinuado, en este segundo caso, el ejercicio se denomina
arranque de potencia o arranque parado.

Recuperación: esta fase comprende la extensión de las rodillas y la cadera, al


terminar la acción el atleta queda de pie con la barra firmemente colocada sobre la
cabeza con los brazos extendidos.
ENVION:

El reglamento de la Federación Internacional de Levantamiento de Pesas dice lo


siguiente acerca del ejercicio de envión. La barra se coloca horizontal enfrente de las
piernas del levantador. Se agarra con las palmas hacia abajo y con un solo movimiento
se tira elevándola desde la plataforma hasta los hombros. Luego el atleta flexiona las
piernas y extiende los brazos hasta llevar la barra por encima de su cabeza con la
plena extensión de sus codos.
El ejercicio de envión se divide en dos partes para su análisis o estudio, la cargada al
pecho o primer tiempo y el segundo tiempo.

CARGADA:

Esta parte se divide a su vez en 5 partes o fases, a saber:


- Posición inicial.
- Primer tirón.
- Segundo tirón.
- Deslizamiento o metida.
- Recuperación.

Posición inicial: esta posición tiene gran similitud con la posición inicial del arranque.
La diferencia radica en el ancho del agarre, este debe ser similar al ancho de hombros.
Esta diferencia en el ancho del agarre implica que la flexión de las piernas y el tronco
sean menores. Al determinar el agarre se debe tener en cuenta que un agarre
demasiado estrecho dificulta la fijación de la barra en el pecho y si el agarre es
demasiado ancho dificulta el inicio del tirón. El ángulo que forma el tronco con la
vertical es aproximadamente de 70 grados y el ángulo de flexión de las piernas es de
aproximadamente 80 grados. Por supuesto que existirán diferencias fundamentales en
estas angulaciones ante las diferencias antropométricas de los distintos atletas. Un
atleta de piernas largas tendrá una posición de salida con la barra más alta y el tronco
más flexionado, que un atleta de piernas cortas.

Primer tirón: el primer tirón de envión tiene las mimas características del arranque,
con la diferencia, que el distinto ancho del agarre hace que la posición de inicio del
segundo tirón sea más baja, el tronco queda algo más erguido. Es importante que la
primera fase del tirón se realice con las piernas y manteniendo firme la postura del
tronco, ya que si este se extiende anticipadamente produce el desvío de la barra, con
el consiguiente empeoramiento de las condiciones para realizar el levantamiento.

Segundo tirón: la segunda parte del tirón es también semejante a la del ejercicio del
arranque. En la posición final de los brazos apenas estarán flexionados porque el peso
que se maneja es un 20 o 30% mayor que en el ejercicio del arranque, por esta misma
razón la trayectoria de la barra debe ser más cercana al cuerpo del atleta y el tronco
debe estar más erguido. Las velocidades y aceleraciones son menores que para el
ejercicio del arranque, pero la presión sobre el suelo es mucho mayor.
Deslizamiento o metida: al terminar la segunda fase del tirón, e incorporados los
brazos semiextendidos al trabajo de mantener la barra lo más cerca posible, el atleta
culmina su movimiento hacia arriba con una brusca flexión de hombros y flexión de
codos e inicia inmediatamente el desplazamiento de pies. Al invertir el sentido de la
acción el atleta produce una inercia que es trasmitida a través de los brazos a la barra,
lo que contribuye enormemente al levantamiento. El atleta desplaza los pies hacia los
lados con una ligera rotación externa de las puntas. Este desplazamiento lateral debe
ser acorde con la necesidad de ampliar la superficie de apoyo y mejorar la estabilidad
del atleta en posición de cuclillas. El deslizamiento se debe realizar a máxima velocidad
manteniendo el tronco lo más cercano a la vertical posible.

Recuperación: una vez que se han deslizado los pies hacia los lados, el tronco
ubicado bajo la barra y los codos girados firmemente hacia arriba, comienza
inmediatamente la recuperación, aprovechando el rebote provocado por el
deslizamiento, que hace más sencillo el trabajo de las piernas, éstas se extienden
completamente, manteniendo la barra en el pecho. Durante la recuperación el tronco
se inclina ligeramente hacia delante y los codos se giran todavía más, para tratar de
acercar la barra lo más posible al centro de gravedad del sistema.

SEGUNDO TIEMPO

El reglamento de la Federación Internacional dice lo siguiente a cerca del segundo


tiempo. El atleta flexiona las piernas para llevar la barra hasta la plena extensión de
los brazos colocados verticalmente, con la barra en la misma línea que los pies.
Este ejercicio se divide en 3 partes:
- Empuje.
- Deslizamiento.
- Recuperación.

Empuje: esta fase del 2º tiempo consiste en la flexo-extensión de las piernas, el


objetivo es levantar la barra a una altura tal, que permita concretar con éxito el desliz.
La flexión parcial de las piernas se realiza para generar el impulso que permita
despegar la barra del tórax. Durante la ejecución, el tronco debe mantenerse vertical y
no variar la colocación de los codos. La flexión de las piernas es de aprox. 120 grados.
La profundidad de la flexión depende de las proporciones anatómicas del atleta y de su
cercanía a su máximo, a mayor peso, mayor la flexión, los atletas longuilíneos también
descenderán más. Sin embargo una flexión excesiva reduce notoriamente la
efectividad del movimiento. Lo más importante de este gesto es el cambio violento de
velocidad entre la flexión y el empuje, la fuerza elástica que genera la barra por esta
circunstancia también ayuda a la efectividad de la maniobra. La extensión de las
piernas se produce con extrema violencia y eleva al atleta sobre la punta de los pies. El
movimiento de la barra es vertical hacia arriba, los brazos se incorporan
enérgicamente al movimiento sobre la finalización del mismo.
La velocidad de la flexión ronda el m/seg y la velocidad de la extensión es de
aproximadamente 2 m/seg, la duración del movimiento es de aproxim. 0.75 seg.

Deslizamiento: la técnica de tijera es la que generalmente se utiliza para el


deslizamiento del 2º tiempo. Algunos atletas generalmente chinos utilizan una flexión
profunda de piernas como deslizamiento. Una vez finalizado el empuje, el atleta se
empuja hacia abajo apoyándose de la barra para aumentar la firmeza y la velocidad
del descenso, además de proyectar la barra ligeramente hacia atrás. Al realizar la
tijera, la pierna más fuerte se coloca generalmente adelante, con la rodilla por detrás
de la línea de rodillas. El pie de atrás, apoyado en la punta con el talón rotado
levemente hacia afuera y la rodilla apenas flexionada. Durante la extensión de los
brazos los codos se ubican hacia los costados del cuerpo, lo que garantiza la
verticalidad del movimiento. En la posición final del deslizamiento los puños, la cabeza
del húmero, y la cabeza del fémur, deben estar en una misma línea vertical
imaginaria. 

Recuperación: la recuperación debe comenzar inmediatamente después de


completado el deslizamiento. En primer lugar se extiende y recoge la pierna delantera,
para luego recoger la trasera. El procedimiento debe realizarse con cuidado para no
perder el equilibrio. Cuando se utiliza esta fase del envión para la preparación física, el
deslizamiento se simplifica realizando una pequeña flexión de rodillas

HISTORIA DE LA HALTEROFILIA

La historia del entrenamiento de fuerza y resistencia tiene su nacimiento en la Antigua


Grecia. Hipócrates fue quien explicó por primera vez de que se trataba el
entrenamiento con peso cuando escribió "el que utiliza esto se desarrolla, y quien no lo
utiliza está desperdiciando su tiempo." El entrenamiento de resistencia progresiva data
mínimamente de la Antigua Grecia, personajes legendarios como el luchador Milón de
Crotona entrenaba llevando un ternero recién nacido sobre su espalda todos los días
hasta que este creció. Otro griego, el médico Galeno, describió el entrenamientos de
fuerza usando haleteres, una antigua forma de mancuernas durante el siglo II d. C.

Otro instrumento antiguo de ejercicio era el garrote hindú, el cual fue creado en la
antigua Persia. Posteriormente, hacia el siglo XIX estos elementos se volvieron
populares en Inglaterra y Estados Unidos.

La mancuerna propiamente dicha se unió a la barra a fines del siglo XIX. Las primeras
barras tenían globos huecos que podían ser llenados por arena o por plomo, pero antes
de comenzar el siglo XX fueron reemplazados por los actuales discos.

Uno de los primeros ejercicios realizados que luego daría origen a muchos otros (sobre
todo en el tirón de fuerza y el press militar) fue el bent press popularizado por
forzudos como Louis Cyr, Arthur Saxon y Eugene Sandow. El entrenamiento con barras
y mancuernas se popularizó hacia mediados de los años 1930 cuando Jack Lalane
instaló los primeros gimnasios.

El entrenamiento de fuerza usando ejercicios isométricos fue popularizado por Charles


Atlas entre los años 20 y 30. Posteriormente, en los años sesenta se comenzó a
implementar las primeras máquinas de ejercicio en los gimnasios. El entrenamiento de
fuerza aumentó su popularidad en la década de 1980, debido en parte a la película de
culturismo Pumping Iron y a la posterior popularidad de Arnold Schwarzenegger.
Desde los años noventa incrementó la cantidad de mujeres entrenando con pesas,
influenciadas por programas de entrenamiento como Body for Life

Historia de la halterofilia

La halterofilia es probablemente uno de los deportes más antiguos. Podemos situar sus
orígenes en torno al año 3600 a.C. en china, allí los emperadores practicaban
ejercicios de fuerza. También en la dinastía Chow (1122 a.C.) los soldados, como
requisito para formar parte del ejército, tenían que levantar una serie de pesos. Los
antiguos griegos llevaban pesas en las manos al practicar el salto de longitud, en la
creencia de que les permitían conseguir saltos más largos; de hecho, la palabra
"haltera" es de origen griego y pertenece a la raíz del verbo "saltar" (en griego antiguo
"hallomai", en latín "saltare"). La mayoría de los historiadores apuntan al luchador
griego Milón de Crotona como el pionero del levantamiento de pesas.

Grecia fue conocido como la Época de Fuerza, el levantamiento de grandes piedras


sentó las bases de la actual halterofilia. En el siglo XIX, principalmente en
Europa Central, existía la costumbre de realizar exhibiciones de fuerza en tabernas,
levantando una barra de hierro con enormes bolas de metal en los extremos. A finales
de ese siglo, la halterofilia era una dedicación casi exclusiva de los profesionales del
circo, como los hermanos Saxon. Más tarde comenzó a realizarse con
carácter amateur, organizándose competiciones entre clubes.

 
En la primera Olimpiada Moderna, celebrada en Atenas en 1896, la halterofilia fue
incluida como deporte olímpico. Se destacó el inglés Launceston Elliot que levantó, con
una sola mano, 71 kg. En París en 1900 no se celebró competición. En los Juegos
Olímpicos de Sant Louis 1904, el griego Pericles Kakousis logró levantar 111,67 kg.
Posteriormente se sucedieron ocho años sin levantamiento, y volvió a incluirse en
Amberes en 1920. Los participantes ya se dividieron en categorías según su peso:
pluma, ligero, medio, semipesado y pesado. En 1928 en Amsterdam se instituyeron
tres modalidades: arrancada, desarrollo y tiempo. Más tarde en Múnich 1972 se
introdujeron nuevas categorías de peso: mosca y súperpesado. Actualmente se
compite en dos modalidades: arrancada y dos tiempos.

En 1987 se celebró el primer campeonato de halterofilia femenina y el Comité Olímpico


Internacional aprobó en 1997 la participación de las mujeres en los Juegos Olímpicos.
Las categorías de peso sufrieron un nuevo cambio.

Actualmente se configuran de esta manera: ocho categorías masculinas y siete


femeninas definidas por el peso corporal.
Levantamiento de pesas hoy

La Federación Internacional de Halterofilia (IWF) cuenta hoy con 167 naciones


afiliadas. Aproximadamente diez mil levantadores de pesas participan anualmente en
las competiciones oficiales; sin embargo, es una herramienta indispensable para el
desarrollo de resistencia para todos los deportes y miles de millones de personas en
todo el mundo prefieren entrenamientos con las barras por el bien de su forma física.
Las cifras de entrada de los campeonatos del mundo se han incrementado año tras
año. El récord de participación se registró en el Campeonato Mundial de 1999 en
Atenas, Grecia, con un total de 660 atletas de 88 países participantes.

Halterofilia en los Juegos Olímpicos

Desde 1896, el levantamiento de pesas aparece en 20 Juegos Olímpicos. En la edición


vigésimo primera del deporte olímpico en Sídney, el programa por primera vez incluye
a competidoras mujeres. El levantador de pesas olímpico más exitoso de todos los
tiempos es el turco Naim Suleymanoglu, quien ganó tres títulos de campeón olímpico
(1988, 1992 y 1996). El Húngaro Imre Földi es poseedor del récord de ser cinco veces
medallista olímpico (1960, 1964, 1968, 1972 y 1976), mientras que el estadounidense
Norbert Schemansky ganó medallas en cuatro Juegos: una de plata en 1948, de oro en
1952, de bronce en 1960 y 1964; y el griego Pyrros Dimas otras cuatro: oro en 1992,
oro en 1996, oro en 2000 y bronce en 2004, configurándose como uno de los mejores
halteras de todos los tiempos.

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