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Transposición Didáctica de la Serie de Taylor

Este documento describe una investigación sobre la transposición didáctica de la serie de Taylor en el contexto de los circuitos eléctricos. La investigación busca integrar lo conceptual y lo algorítmico de la serie de Taylor mediante dos tipos de transposiciones: del contexto de la cinemática al de los circuitos eléctricos, y del saber histórico-epistemológico al discurso escolar del cálculo. El objetivo es contribuir al rediseño del cálculo escolar resignificando la serie de Taylor para predecir estados futuros
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Transposición Didáctica de la Serie de Taylor

Este documento describe una investigación sobre la transposición didáctica de la serie de Taylor en el contexto de los circuitos eléctricos. La investigación busca integrar lo conceptual y lo algorítmico de la serie de Taylor mediante dos tipos de transposiciones: del contexto de la cinemática al de los circuitos eléctricos, y del saber histórico-epistemológico al discurso escolar del cálculo. El objetivo es contribuir al rediseño del cálculo escolar resignificando la serie de Taylor para predecir estados futuros
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TRANSPOSICIÓN DIDÁCTICA DEL CÁLCULO Y

SOCIOEPISTEMOLOGÍA DE LA SERIE DE TAYLOR: PREDICCIÓN EN


CIRCUITOS ELÉCTRICOS

Francisco Agustín Zúñiga Coronel, Germán Muñoz Ortega, Edgar Javier Morales Velasco
Universidad de Los Altos de Chiapas, Universidad Autónoma de Chiapas
[email protected], [email protected],
[email protected]

Resumen
Partimos de una problemática escolar de los objetos matemáticos que consiste en la
separación entre lo conceptual y lo algorítmico. Los objetos matemáticos tienen un
proceso histórico - epistemológico que les permite su significación y resignificación. La
Serie de Taylor se ha significado a partir de los trabajos de Newton al estudiar fenómenos
de flujo en la naturaleza, al predecir estados futuros con base en las condiciones iniciales.
Posteriormente, la serie se resignificó con el trabajo de Cauchy al considerarse como el
modelo para aproximar funciones mediante polinomios en un punto específico. En la
presente investigación se plantean dos tipos de transposiciones: del contexto de la
cinemática al contexto de los circuitos eléctricos y del saber histórico - epistemológico de
la Serie de Taylor al discurso Escolar del Cálculo, con la finalidad de contribuir a su
rediseño.

Palabras clave: Socioepistemología; Transposición Didáctica; Serie de Taylor; Circuito


Eléctrico; Predicción.

Abstract
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Key Words: maximum 5 key words.

Introducción

La problemática central de la investigación es la separación entre lo conceptual y lo


algorítmico, lo que provoca una deficiente comprensión de los objetos matemáticos. La Serie
de Taylor, en tanto objeto matemático, se ubica en dos paradigmas: newtoniano (predicción)
y cauchiano (convergencia). En el discurso Matemático Escolar (dME) se deja a un lado el
paradigma newtoniano (predicción) perdiéndose el sentido de variación y cambio. Lo
conceptual se encuentra relacionado con la predicción, mientras que lo algorítmico está
relacionado con las variaciones sucesivas (diferencias sucesivas). Cualquier objeto
matemático se va resignificando de acuerdo al cambio de paradigma, al contexto o a través
de sus usos (Morales, 2009).

La Serie de Taylor es un objeto matemático que integra el cálculo diferencial, el cálculo


integral y las ecuaciones diferenciales (Cantoral, 1995). Esta serie se relaciona con el
Pensamiento y Lenguaje Variacional considerándose como el instrumento predictor
(Cantoral, 1990). Dicha serie se desarrolla en el contexto de la cinemática (posición,
velocidad y aceleración) al analizar fenómenos de variación y predecir. En dichos análisis se
identifica qué es lo que cambia, cómo cambia y cuánto cambia. El modelo predictivo propio
de la Serie de Taylor es: 𝐸𝑠𝑡𝑎𝑑𝑜 𝑖𝑛𝑖𝑐𝑖𝑎𝑙 + 𝑆𝑢𝑚𝑎 𝑑𝑒 𝑣𝑎𝑟𝑖𝑎𝑐𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 = 𝐸𝑠𝑡𝑎𝑑𝑜 𝑓𝑢𝑡𝑢𝑟𝑜.
Donde sus principales elementos son las variables, las variaciones sucesivas y la predicción.

En el presente trabajo se plantean dos tipos de transposiciones: del contexto de la cinemática


al contexto de los circuitos eléctricos y del saber histórico - epistemológico de la Serie de
Taylor al discurso escolar, con la finalidad de contribuir al rediseño del Cálculo. Como parte
de la difusión institucional es de interés llevar el conocimiento a la escuela con el objetivo
de democratizar el aprendizaje de la matemática (Pérez, 2019).

Por lo que, el supuesto de la investigación establece lo siguiente: en el análisis histórico -


epistemológico se identifican elementos para la resignificación de la Serie de Taylor en el
contexto de los circuitos eléctricos. Para que dichos elementos sean identificados es
indispensable el proceso de integración de lo conceptual y lo algorítmico.
Problema de investigación

En esta investigación se retoma una problemática propia de la Matemática Educativa


que, de acuerdo a Muñoz (2006), es la separación entre lo conceptual y lo algorítmico. Por
lo que, existen investigaciones centradas en la primacía de lo algorítmico sobre lo conceptual
(procesos algebraicos) y la primacía de lo conceptual sobre lo algorítmico (significados
visuales).

Esta separación provoca una deficiente comprensión de los objetos matemáticos. A lo largo
de la historia, los objetos se van resignificando, por lo que, la Serie de Taylor como el objeto
matemático principal de la investigación se ubica en dos paradigmas: newtoniano
(predicción) y cauchiano (convergencia). En el paradigma newtoniano, la serie tiene
significado en las ciencias físicas y en el cauchiano se le considera como un teorema más de
la teoría (Cantoral, 1990).

En los cursos actuales de Cálculo, esta serie se aborda con el concepto de límite (Cantoral,
2001). Que de acuerdo con Morales (2009) la serie se inserta en el sistema didáctico con el
discurso de Cauchy centrado en su convergencia, es decir, en aproximar funciones por medio
de polinomios en un punto específico. Para la aproximación de funciones (logarítmicas,
exponenciales, trigonométricas, entre otras) se hace uso de las reglas de derivación,
haciéndose énfasis en lo algorítmico. Por lo que, en el dME se deja a un lado el paradigma
newtoniano (predicción) perdiéndose el sentido de variación y cambio.

En el proceso histórico - epistemológico los objetos matemáticos se han resignificado a través


de sus usos, por ejemplo, al demostrar un teorema, al validar una conjetura, al resolver un
problema (en la ciencia, la ingeniería o de la vida cotidiana), al aplicar un método algorítmico
o al estudiar un fenómeno de la naturaleza. Es así que, la Serie de Taylor se ha resignificado
al analizar fenómenos de flujo continuo en la naturaleza (Cantoral, 1990). Por ejemplo, en
los fenómenos que son propios de la cinemática se reconocen significados sobre el
movimiento de cuerpos físicos: posición, velocidad y aceleración (Morales, 2009). Por lo
que, de acuerdo al contexto, la Serie de Taylor se resignifica al considerarse como el
instrumento predictor.
Con base a lo anterior, la construcción social del conocimiento matemático se da en un
contexto específico. Dicho contexto (la astronomía, la cinemática o la electricidad) tiene un
proceso histórico - epistemológico. Es por ello que, el contexto de los circuitos eléctricos es
el elegido para este estudio. Por lo que se genera la siguiente pregunta de investigación: ¿qué
elementos de Transposición Didáctica permite la resignificación de la Serie de Taylor en el
contexto de un circuito eléctrico RC, que propicien la integración de lo conceptual y lo
algorítmico para el rediseño escolar del Cálculo?

Marco teórico

La Socioepistemología es una teoría propia de la Matemática Educativa, sus


constructos son elaboraciones teóricas que poseen base empírica, en donde la práctica social
es la columna vertebral. Por lo que, según Sierra (2008): “la socioepistemología puso en
primer plano a las prácticas sociales por encima de los conceptos en las explicaciones que la
construcción de conocimiento se refiere …” (p. 9). Esta descentración del objeto, según
Cantoral (2016), no es su abandono, sino más bien es “dejar de analizar exclusivamente a los
conceptos matemáticos para empezar a analizarles conjuntamente con las prácticas que
acompañan a su producción y que hacen posible su trascendencia de una generación a otra”
(p. 50).

Dicha teoría propone un cambio significativo en el proceso de enseñanza - aprendizaje de las


matemáticas para el desarrollo del pensamiento matemático y la construcción de
conocimiento a partir de prácticas sociales. Por lo que, estas prácticas sociales, de acuerdo a
la evidencia empírica, se refiere a que: “la práctica social no es lo que hacemos, sino lo que
nos hace hacer lo que hacemos” (Cantoral, 2016, p. 113). La Socioepistemología trata:

con las cuatro dimensiones del saber (construcción social del conocimiento): su
naturaleza epistemológica (sobre la forma en que le conocemos), su tesitura
sociocultural (el énfasis puesto en el valor de uso), los planos de lo cognitivo (las
funciones adaptativas) y los modos de transmisión vía la enseñanza (la herencia
cultural). (Cantoral, 2016, p. 57)
La Socioepistemología tiene como objetivo principal el rediseño del discurso
Matemático Escolar con base en prácticas sociales, el uso de herramientas y la
reconstrucción de categorías del conocimiento (Cordero, 1994; Cordero, 2003). Para
el rediseño del dME los saberes a enseñar sufren transformaciones al convertirse en
objetos de enseñanza, tal como señala Chevallard (1998):

un contenido de saber que ha sido designado como saber a enseñar; sufre a partir de
entonces un conjunto de transformaciones adaptativas que van a hacerlo apto para
ocupar un lugar entre los objetos de enseñanza. El “trabajo” que transforma de un objeto
de saber a enseñar en un objeto de enseñanza, es denominado transposición didáctica.
(p. 45)

Por lo que existe “la exigencia de buscar buenas transposiciones de los saberes
correspondientes a las demandas didácticas de la sociedad” (Chevallard, 1998, p. 54). Los
docentes solo se centran en proporcionar definiciones, demostraciones y en reconocer
algunas aplicaciones del concepto matemático; por lo que estos objetos de saber
considerados como objetos de enseñanza generan diversos problemas de aprendizaje. La
socioepistemología, según Sierra (2008), señala que:

los objetos matemáticos no solo viven en el aula, sino que estos objetos trascienden más
allá del uso escolar, es decir: los alumnos llevan su conocimiento al contexto
sociocultural mediante el uso, lo reconocen en su vida cotidiana. Los conocimientos en
uso pasan a la escuela y regresan a la vida en un tránsito sin fin. (p. 6)

Por lo que el proceso de transposición didáctica es indispensable para reconocer las


transformaciones que sufren los objetos matemáticos para ser abordados dentro y fuera del
aula. Con el objetivo de favorecer el aprendizaje de los objetos matemáticos.

Marco metodológico
La ingeniería didáctica está basada en la transposición didáctica y la teoría de
situaciones didácticas. Dicha metodología designa un conjunto de actividades de clases
concebidas, organizadas y articuladas en el tiempo de forma coherente por un profesor, para
efectuar un proceso de aprendizaje de un contenido matemático dado para un grupo de
estudiantes. El proceso metodológico se divide en cuatro fases: análisis preliminar
(dimensión histórico - epistemológico, dimensión cognitiva y dimensión didáctica),
concepción y análisis a priori, experimentación, y análisis a posteriori y validación (Artigue,
1995). La ingeniería didáctica con un enfoque socioepistemológico se le considera una cuarta
dimensión (dimensión social) al análisis preliminar. Dicha dimensión social, como señala
Montiel (2005), “afecta a las componentes epistemológica, didáctica y cognitiva, pero sobre
todo modifica su relación sistémica para explicar los fenómenos didácticos alrededor de la
construcción de un conocimiento matemático particular en escenario escolar” (p. 20). A
continuación, se presenta un análisis histórico - epistemológico es una dimensión de la
Socioepistemología y forma parte del análisis preliminar de la ingeniería didáctica. Por lo
cual presentamos un doble análisis histórico - epistemológico, de la Serie de Taylor y de los
circuitos eléctricos.

Análisis histórico - epistemológico de la Serie de Taylor

La Serie de Taylor tiene su génesis histórica en el binomio de Newton, tal como señala
Cantoral (1990): “el antecedente de la Serie de Taylor: el binomio de Newton para
exponentes fraccionarios”. (p. 139). Por lo que, dicho binomio es la herramienta de
construcción de la serie para una variable. Los trabajos de Newton se relacionaron con los
fenómenos de variación y cambio en la naturaleza, que según Cantoral (1990):

el año 1665, Isaac Newton reflexionó sobre la velocidad del cambio o fluxión de
magnitudes que fluyen continuamente, o fluentes, como él las llamó. Entre tales
magnitudes se tienen a longitudes, áreas, volúmenes, temperaturas, velocidad y
fuerzas, entre otras. Desde entonces él denominó “mi método” a la asociación del
manejo de las series infinitas con el estudio de las velocidades de cambio, de las que,
a su vez, se servía para determinar la fluente, construyendo así lo que a la postre se
llamaría Teorema Fundamental del Cálculo. (p. 142)
Es así que, Newton (1643 - 1727) matematizaba con un programa de investigación tipo
geométrico - temporal (Cantoral, 2016). Newton no fue el único que inventó el Cálculo sino
también Leibniz contribuyó a su desarrollo, por lo que retomaron métodos para encontrar
tangentes, extremos y áreas para los conceptos de derivadas e integrales. Ellos dieron un
argumento para probar el teorema fundamental del Cálculo: la derivada y la integral son
mutuamente inversas. Newton llamó a la “derivada” fluxión, una tasa de flujo o cambio; en
su caso Leibniz vio a la derivada como una proporción de diferencias infinitesimales y la
llamó cociente diferencial (Grabiner, 1983). La herramienta del cálculo infinitesimal fue
creada y desarrollada por Newton y Leibniz. Newton se basada en métodos dinámicos
geométricos para la predicción de fenómenos naturales. El tiempo lo consideró como un
elemento infinitesimal (Pérez, 2019).

El método de las fluxiones (relación entre variables y sus movimientos) permitió resolver
problemas de la física (astronómicos, cinemáticos, mecánicos, ópticos e hidrodinámicos), ya
que se puede calcular la posición de un objeto en cualquier instante al conocer su velocidad.
“Las fluxiones son las velocidades de variación de las cantidades (fluentes), lo cual
corresponde a nuestras derivadas” (Cantoral y Farfán, 2004, p. 92). “El instrumento del que
se sirvió Newton fue el cálculo infinitesimal, o como lo denominó él, método de las fluxiones
(el flujo constante de una función continua)” (Bernal, 1979, p. 461). Newton proporcionó un
sistema de cálculo para predecir, con precisión, las posiciones de la Luna y de los planetas
(aportaciones a la Astronomía). En sus cálculos, podía pasar de los cambios de las
magnitudes a las magnitudes mismas, y viceversa; por lo que estableció la concepción
dinámica del universo. Muñoz-Ortega (2010) establece que:

el marco epistémico de Newton cuando estudiaba el movimiento de los cuerpos fue:


¿Cómo se calcula la evolución ulterior del sistema de movimiento, si son conocidos
los valores de los parámetros en un momento dado y en lugar dado (es decir, las
llamadas condiciones iniciales)? (Piaget y García, 1994) pregunta que tuvo sentido
en una cosmovisión en donde el estado natural de las cosas era el reposo y el
movimiento”. (pp. 287 y 288)
Las diferencias sucesivas fueron utilizadas por Newton con base en una gráfica. En
dicha gráfica se establecen los órdenes de variación representados por las letras
𝑏 , 𝑐, 𝑑, 𝑒 𝑦 𝑓 tal como se muestra en la figura 1. Es decir, la letra 𝑏 representa el
primer orden de variación y la primera diferencia, 2𝑏 es la segunda diferencia del
primer orden de variación, 3𝑏 la tercera diferencias y así sucesivamente. Entonces,
para la letra 𝑐 representa el segundo orden de variación y la primera diferencia, 2𝑐 es
la segunda diferencias del segundo orden de variación y así sucesivamente para las
letras 𝑑, 𝑒 𝑦 𝑓.

Figura 1. Escrito original de Newton: diferencias sucesivas.


Fuente: Cantoral (2016).

En el comportamiento de dichas diferencias sucesivas se observa la regularidad binomial de


acuerdo a los coeficientes de los términos de la variable dependiente. Dichos coeficientes
son representados en el triángulo de Pascal para la construcción del binomio de Newton (ver
figura 2).
Figura 2. Modelo de regularidad binomial. Fuente: Cantoral
(2001).

De acuerdo a las diferencias sucesivas, el triángulo de Pascal, la regularidad binomial y el


binomio de Newton se parte para la construcción de la Serie de Taylor (ver figuras 3 y 4).

Figura 3. Del binomio de Newton a la Serie de Taylor. Fuente:


Cantoral, 2001.
Figura 4. La Serie de Taylor en notación funcional. Fuente:
Cantoral, 2001.

En 1687 se publica la obra de Newton: Philosophia Naturalis Principia Mathematica;


derivada del problema de describir matemáticamente la órbita de los planetas alrededor del
sol (contexto astronómico) con base en la predicción. Newton parte de una estructura basada
en lo general y abstracto hasta llegar a lo particular y concreto en el mundo de los fenómenos.
La obra consta de tres libros que contienen los fundamentos de la física y la astronomía
escritos en el lenguaje de la geometría pura. Por lo que, en el campo de la mecánica enunció
sus tres famosas leyes del movimiento y con base a ello su Ley de la Gravitación Universal
(Pérez, 2019). “Es con los trabajos de Newton que se da el paso cualitativamente decisivo al
señalar que es en el estudio de la evolución, digamos inicial, en donde se determina
completamente el desarrollo ulterior del fenómeno.” (Cantoral, 1990, p. 135).

La noción del Praediciere se ubicó como el motor de una larga y prolífica secuencia de
desarrollos teóricos que miraba a los fenómenos físicos desde la perspectiva de la
matemática, tomándose como instrumento predictor a la Serie de Taylor (Cantoral, 1990;
Muñoz-Ortega, 2010). Por lo que, “la predicción aparece como una respuesta ante la
incapacidad humana de controlar el tiempo a voluntad.” (Cantoral, 2016, p. 92). Es así que,
el Praediciere:

consiste en aquello que norma la actividad matemática con fines predictivos, no es


el acto de predecir sino lo que orienta al querer predecir. Por tanto, la variación,
como aquel elemento necesario para la predicción, emerge en aquellas situaciones
normadas por el Praediciere. Para el pensamiento y lenguaje variacional, la
predicción consiste en la determinación de un estado desconocido de un fenómeno
con base en el estudio sistemático y lógico del cambio y la variación que presentan
las variables de estos fenómenos. (Cantoral, 2019, pp. 110 y 111)

Newton “asoció el manejo de las series infinitas al estudio de las velocidades de cambio …
las series infinitas nacen como una necesidad funcional para el estudio del movimiento …
planteó como objetivo de la mecánica el predecir cierta evolución sin plantear las causas
inherentes del movimiento …” (Espinoza, 2009, p. 13).

Percibimos en nuestros días la coexistencia de dos modelos asociados con la Serie;


uno delineado con los trabajos de Newton y culminado con los de Lagrange, en el
que la expresión de la Serie lleva intrínseca un significado propio de las ciencias
físicas, lo que haría de ella un instrumento adecuado para una vasta diversidad de
fenómenos naturales. En contraparte, un segundo modelo surgido del trabajo de
Cauchy (quién reconstruye el Cálculo basado en el concepto de límite), en el que
toma a la serie como un teorema más de la teoría, una consecuencia del concepto de
límite y del teorema del valor medio y forma parte del capítulo de convergencia de
series infinitas. (Cantoral, 2001, p. 123)

Análisis histórico - epistemológico de los circuitos eléctricos

El desarrollo histórico de los circuitos eléctricos se remonta a los primeros años de la


aparición del hombre. Hace 120 mil años solo existía la especie Homo Sapiens, este hombre
conoció el primer fenómeno eléctrico perceptible por sus sentidos, llamado rayo. Este
fenómeno destruía árboles y animales, y en muchas ocasiones provocaba fuego a la
vegetación y a los bosques. Estos hombres concebían al rayo como signo de furia o de magia
procedentes de algún dios muy poderoso (Poveda, 2003). Los fenómenos eléctricos se podían
observar (en la atracción de objetos) al frotar con un paño un tipo de resina (ámbar) que atraía
objetos ligeros (trozos de papel), “la historia registra a Tales de Mileto … como el primero
que hizo experimentos de esta naturaleza… En griego ámbar se dice elektron y de esta
palabra se deriva electricidad.” (Braun, 2003, p. 10)

En los experimentos que realizaban Niccolo Cabeo (1586-1650) y François du Fay (1698 -
1739) descubrieron, por medio de experimentos, el fenómeno de la repulsión eléctrica entre
cargas del mismo signo (Poveda, 2003). Por lo que, “existen en la naturaleza dos tipos de
cargas eléctricas: positiva y negativa … dos cargas eléctricas del mismo tipo se repelen,
mientras que dos cargas de tipo distintos (positiva - negativa) se atraen,” (Braun, 2003, p.11).
Hacia principios del siglo XVIII según Braun (2003):

Se inició la investigación detallada de los fenómenos eléctricos. Entre 1729 y 1736 dos
científicos ingleses, Stephen Gray (1696 - 1736) y Jean Desaguliers (1683 - 1744)
dieron a conocer una serie de resultados de experimentos eléctricos muy cuidadosos.
Encontraron que, si unían por medio de un alambre metálico un tubo de vidrio
previamente frotado con un trozo de corcho, éste se electrificaba. Comprobaron que el
trozo de corcho se electrificaba ya que al acercarle trozos de papel éstos eran atraídos
por él. Este fenómeno persistía aun si el vidrio y el corcho se separaban a distancias de
300 metros. (p. 10)

Su principal contribución fue que la electricidad podía fluir de un lugar a otro, sin que se
produjera aparentemente ningún movimiento en la materia y también encontró que la
electricidad puede acumularse en aquellos cuerpos en que se genera a los que llamó no-
conductores. Por otro lado, la electricidad que fluye a través de los metales les llamo
conductores. Benjamín Franklin establece que sólo existe una clase de electricidad
representada como un fluido inmaterial existente en todos los cuerpos (Bernal, 1979). Por lo
que la electricidad es considerada como una propiedad de todos los cuerpos. Es así que, como
señala Braun (2003):

La electrificación era un efecto que se presentaba en la superficie de los cuerpos, en


donde aparecía lo que llamaron una “virtud” o “fluido” eléctrico al que en la actualidad
se le llama carga eléctrica. Encontraron que la carga eléctrica podía moverse libremente
de un cuerpo a otro a través de ciertos materiales que llamaron conductores (el cuerpo
humano, los metales, el aire húmedo, etc.). También existen materiales que no conducen
electricidad, a los que se llama aislantes o no conductores (la madera, la seda, la
cerámica, etcétera). (p. 10)

La botella de Leyden fue el primer artefacto para almacenar energía. “En 1745, Von Kleist
… intentó hacer pasar la electricidad a una botella, valiéndose de un clavo. Al estar
sosteniendo con una mano el clavo y con la otra la botella, recibió … el primer choque
eléctrico producido artificialmente” (Bernal, 1979, p. 578). Lo que le permitió construir la
botella para almacenar electricidad. Posteriormente, Faraday desarrolló este artefacto al
aumentar su capacidad de almacenamiento, al cual le llamó condensador (capacitor).

En 1784, Charles Coulomb demostró, en París, que la fuerza entre las cargas está
inversamente relacionada con el cuadrado de la distancia que las separa. En 1791, Luigi
Galvani, profesor de anatomía en la Universidad de Boloña, Italia, experimentó con los
efectos de la electricidad en los nervios y músculos de animales. La primera celda voltaica,
con capacidad de producir electricidad gracias a la acción química de un metal que se
disuelve en un ácido, fue desarrollada por otro italiano, Alessandro Volta, en 1799. Esta celda
voltaica permite concentrar cargas positivas en un extremo y cargas negativas en el otro. “en
1799, Volta anunció la invención de la pila voltaica con la que se pudo producir una corriente
eléctrica continua por primera vez” (Barragán, Núñez, Cerpa, y Rodríguez, 2014, p. iv).
Alessandro Volta (1745 - 1827) construye una pila y logra establecer corrientes eléctricas
estables.

La teoría de los circuitos eléctricos comenzó su desarrollo como una rama independiente del
electromagnetismo, con conceptos y métodos originales y propios. En el periodo de 1826 a
1827, un físico alemán, George Simon Ohm (1789 - 1854), introdujo una importante relación
entre el potencial, la corriente y la resistencia, conocida actualmente como ley de Ohm.
Estableció analogías entre la tensión de la corriente y la temperatura y la cantidad de
electricidad y el calor (Cano, Gómez y Cely, 2009). Empezó sus experimentos sobre
corrientes eléctricas en 1825. Inicialmente, utilizó las pilas de Volta, pero más tarde las
sustituyó por elementos termoeléctricos de cobre - bismuto que había inventado T. J. Seebeck
en 1823, y que daban una f.e.m. (voltaje) mucho más estable, lo que le permitió establecer
su célebre ley: 𝑖 = 𝐸 ⁄(𝑅 + 𝑟) en la que 𝑖 representa la intensidad de la corriente; E, la f.e.m.;
R, su resistencia interna; y r, la resistencia del circuito exterior (Fraile, 2012).

Los circuitos RC y RL en corriente directa, eran conocidos, en 1853, por William Thomson
y Lord Kelvin (1824 - 1907), al resolver las ecuaciones diferenciales correspondientes a los
circuitos RLC. En estos circuitos el capacitor es considerado como un elemento principal, ya
que guarda energía eléctrica (carga eléctrica) y se construye con dos placas conductoras
paralelas separadas por un material aislante llamado dieléctrico. Faraday, según Boylestad
(2011), “realizó un extenso trabajo en un dispositivo de almacenamiento que llamó
condensador, al cual conocemos actualmente como capacitor. Faraday propuso la idea de
agregar un dieléctrico entre las placas de un capacitor para incrementar su capacidad de
almacenamiento” (p. 5). Por lo que, una de las variables que se puede medir en el capacitor
es el voltaje de carga o de descarga.

A mediados del siglo XIX Gustav Robert Kirchhoff presentó una serie de leyes de voltajes y
corrientes (Boylestad, 2011). En 1897 Joseph Thomson (1856 - 1940) descubrió el electrón,
una partícula muy pequeña y ligera que cualquier átomo. El estudio de estas partículas tuvo
gran desarrollo dándose las bases para la teoría de la electricidad.

El libro de Gilbert es el primer gran tratado sobre la electricidad como ciencia y como
teoría… para Gilbert las partículas del fluido eléctrico, que emanan del cuerpo
electrizado, rodean al cuerpo que encuentran y lo transportan (mientras tengan energía)
a la fuente de la cual son emitidos. (Poveda, 2003, p. 135)

En el siglo XVIII se generalizaron los principios de la mecánica, lo que permitió el estudio


de la electricidad y el calor. “La electricidad fue la primera ciencia nueva que surgió después
del periodo newtoniano … fue casi el único aspecto de la ciencia física al que no dedicó
Newton …” (Bernal, 1979, p. 576). John Dalton (1766 - 1844) estudió a los átomos con el
método científico. Los átomos no cambian cuando se produce una reacción química solo se
reordenan. Dalton solo podía especular ya que nunca pudo verlos. En el siglo XIX se observó
que los átomos son divisibles ya que están formados por partículas más pequeñas.

Transposición didáctica de la Serie de Taylor a través de una situación de predicción


en un circuito eléctrico RC

Presentamos una reconstrucción didáctica de la Serie de Taylor en el contexto de un


circuito eléctrico RC fundamentada en un doble análisis histórico - epistemológico (Serie de
Taylor y circuitos eléctricos) como una dimensión de la Socioepistemología. A partir de las
primeras variaciones (diferencias), la variación de la variación (segundas diferencias) y así
sucesivamente. Dichas variaciones sucesivas llevaron al descubrimiento de la regularidad del
binomio de Newton y luego a la construcción de la Serie de Taylor. En este caso se establece
la transposición adaptándose a un circuito eléctrico RC permitiendo su resignificación, en
donde se coordinan las variables: voltaje de carga y tiempo. Enseguida se describe dicha
reconstrucción:

La variable voltaje en un circuito eléctrico RC se considera como un recipiente que almacena


electrones, dicho recipiente otorga electrones para el funcionamiento del circuito, en este
caso, para cargar el capacitor. La carga representa la cantidad de electrones que hay en el
recipiente (voltaje). El flujo de electrones (carga) que circula en el circuito eléctrico se le
llama corriente eléctrica, dicho de otra manera, la corriente es la cantidad de electrones
(carga) que se mueven en el circuito eléctrico respecto al tiempo. El voltaje de carga del
capacitor es medido a través de un multímetro digital, donde su unidad de medida es el volt.
La medición de la corriente en un circuito eléctrico RC se complica, debido a que es muy
pequeña en comparación con el voltaje y además cambia con respecto al tiempo. Es por ello
que, para la resignificación de la Serie de Taylor nos enfocamos en el comportamiento de la
variable voltaje de carga con respecto al tiempo, sin dejar de lado el comportamiento de la
corriente, la carga y la resistencia.

Entonces, en nuestra situación de aprendizaje, el cual consiste en la interacción con el modelo


físico (circuito eléctrico RC) se realizan las mediciones del voltaje de carga completando una
tabla de valores. Para dicha medición es indispensable elegir la variación de la variable
independiente (tiempo), por lo que, es este caso se consideraron intervalos de cinco minutos.
En dicha situación se realizaron diez mediciones, pero para la reconstrucción se retomarán
solo seis (ver imagen 1). El siguiente proceso es pasar de lo numérico a lo algebraico, es
decir, generalizar las variables al representarlas por medio de literales (letras) con subíndices
(𝑇0 , 𝑇1 , 𝑇2 … 𝑉0 , 𝑉1 , 𝑉2 …), respectivamente.
Imagen 1. De lo numérico a lo algebraico.
Las literales que representan al tiempo y el voltaje de carga se manipulan para calcular las
diferencias, es decir, el primer orden de variación de la variable dependiente se calcula con
las primeras diferencias (∆𝑉0 = 𝑉1 − 𝑉0 , ∆𝑉1 = 𝑉2 − 𝑉1 , ∆𝑉2 = 𝑉3 − 𝑉2 , …). La notación
∆ (delta) representa la variación, por lo que, para el segundo orden de variación (∆∆) se
calculan las diferencias de las diferencias (∆∆𝑉0 = ∆𝑉1 − ∆𝑉0 , ∆∆𝑉1 = ∆𝑉2 − ∆𝑉1 , …), y
así sucesivamente hasta calcular todas las diferencias de la tabla (ver imagen 2). La notación
delta se puede compactar de la siguiente manera (a partir del segundo orden de variación):
∆∆𝑉0 = ∆2 𝑉0 , ∆∆∆𝑉0 = ∆3 𝑉0 , ∆∆∆∆𝑉0 = ∆4 𝑉0 , y así sucesivamente.

Imagen 2. Primeras diferencias.

Al observar todas las variaciones (diferencias sucesivas) se identifica que el total de órdenes
de variación es el número de datos a considerar menos uno, es decir, si elegimos a seis
mediciones tendremos cinco órdenes de variación. Así también, en cada orden de variación
las diferencias van disminuyendo, es decir, si se eligen las seis mediciones, en el primer orden
de variación se calculan cinco diferencias, en el segundo orden se calculan cuatro diferencias,
en el tercero se calculan tres y así sucesivamente hasta calcular la última diferencia (ver
imagen 3).
Imagen 3. Diferencias de diferencias.

Con respecto a las variaciones de la variable independiente se deben hacer algunas


consideraciones: la variación de dicha variable debe ser constante (uniforme) y el que modela
elige tal variación. En este caso, como se mencionó anteriormente, las mediciones se
realizaron cada cinco segundos, por lo que la variación del tiempo es cada cinco segundos.
Esta condición se reflejará en los órdenes de variación, por ejemplo, en el primer orden de
variación el valor de cada diferencia es igual (∆𝑇0 = ∆𝑇1 = ∆𝑇2 = ∆𝑇3 = ∆𝑇4). En el
segundo orden de variación todas las diferencias son igual a cero, por lo que, en los siguientes
órdenes de variación también son cero (ver imagen 4).

Imagen 4. Diferencias de la variable dependiente e


independiente.
Newton señalaba que el cociente de las variaciones (∆𝑉⁄∆𝑇) calcula la velocidad de la
variable dependiente, en este caso, la velocidad del voltaje (ver imagen 5). Por lo que, para
modelar las velocidades del voltaje en el primer orden de variación obtenemos:
∆𝑉0 ∆𝑉1 ∆𝑉2 ∆𝑉3 ∆𝑉4
, , , ,
∆𝑇0 ∆𝑇1 ∆𝑇2 ∆𝑇3 ∆𝑇4

Imagen 5. Cociente de diferencias (velocidad).


Al calcular la velocidad de la velocidad del voltaje (segundo orden de variación) y al realizar
∆2 𝑉0
las operaciones algebraicas (ver imagen 6) se obtiene la segunda variación ( ⁄ 2 ).
∆𝑇0

Imagen 6. Diferencias de las velocidades.


Así sucesivamente con todos los órdenes de variación al tomar en cuenta que el cambio del
tiempo es el mismo (ver imagen 7). El nacimiento de la serie de Taylor se presenta al
considerar el presente del sistema (condiciones iniciales) para predecir el estado futuro del
sistema.
Imagen 7. Predicción del voltaje.

Para predecir el voltaje (𝑉5) se considera el estado inicial (𝑉0) más la suma de todas las
variaciones (∆𝑉0 , ∆𝑉1 , ∆𝑉2 , ∆𝑉3 , ∆𝑉4) para obtener el estado futuro. Para determinar dichas
variaciones se toma en cuenta las condiciones iniciales, es decir, todas las variaciones quedan
en función de las condiciones iniciales (∆𝑉0 , ∆2 𝑉0 , ∆3 𝑉0 , ∆4 𝑉0 , ∆5 𝑉0) tal como se muestra
en la imagen 8.

Imagen 8. Origen de una regularidad.

Si retomamos la primera variación del voltaje: ∆𝑉0 = 𝑉1 − 𝑉0 ; su coeficiente es: 1.


La segunda variación del voltaje: ∆𝑉1 = ∆2 𝑉0 + ∆𝑉0 ; sus coeficientes son: 1 y 1.
La tercera variación del voltaje: ∆𝑉2 = ∆3 𝑉0 + 2∆2 𝑉0 + ∆𝑉0 ; sus coeficientes son: 1, 2 y
1.
La siguiente variación del voltaje: ∆𝑉3 = ∆4 𝑉0 + 3∆3 𝑉0 + 3∆2 𝑉0 + ∆𝑉0 ; sus coeficientes
son: 1, 3, 3 y 1.
Y la otra variación del voltaje: ∆𝑉4 = ∆5 𝑉0 + 4∆4 𝑉0 + 6∆3 𝑉0 + 4∆2 𝑉0 + ∆𝑉0 ; sus
coeficientes son: 1, 4, 6, 4 y 1. Por lo que la regularidad de los coeficientes se relaciona con
el triángulo de Pascal (ver imagen 9).

Imagen 9. Regularidad triángulo - binomio de Newton.

Al retomar la generalización del triángulo de Pascal y al evaluarlo en el modelo predictivo:


𝑉0 + ∆𝑉0 + ∆𝑉1 + ∆𝑉2 + ∆𝑉3 + ∆𝑉4 + ∆𝑉𝑛−1 = 𝑉𝑛
Se obtiene:
𝑛(𝑛 − 1)𝛥2 𝑉0 𝑛(𝑛 − 1)(𝑛 − 2)𝛥3 𝑉0
𝑉0 + 𝑛𝛥𝑉0 + + + ⋯ + 𝑛𝛥𝑛−1 𝑉0 + 𝛥𝑛 𝑉0 = 𝑉𝑛
2! 3!
La variación del tiempo = 𝑇𝑛 − 𝑇0
Las variaciones del tiempo son iguales
𝛥𝑇0 = 𝛥𝑇1 = 𝛥𝑇2 = 𝛥𝑇3 = 𝛥𝑇4 = 𝛥𝑇𝑛
Entonces
𝑛𝛥𝑇0 = 𝑇𝑛 − 𝑇0
Despejando 𝑛
𝑇𝑛 − 𝑇0
𝑛=
𝛥𝑇0
Sustituyendo en
𝑉0 + 𝑛𝛥𝑉0
Se obtiene
𝑇𝑛 − 𝑇0 𝛥𝑉0
𝑉0 + 𝛥𝑉0 = 𝑉0 + (𝑇 − 𝑇0 )
𝛥𝑇0 𝛥𝑇0 𝑛
Al sustituir en el siguiente término se obtiene lo que se muestra en la imagen 10.

Imagen 10. Hacia la Serie de Taylor.

Y al sustituir en los siguientes términos y simplificar las operaciones algebraicas se construye


la Serie de Taylor:
𝒅𝑽𝟎 𝒅𝟐 𝑽𝟎 𝟐
𝒅𝟑 𝑽𝟎
𝑽𝟎 + (𝑻 − 𝑻𝟎 ) + (𝑻𝒏 − 𝑻𝟎 ) + (𝑻𝒏 − 𝑻𝟎 )𝟑 + ⋯
𝒅𝑻𝟎 𝒏 𝟐! 𝒅𝑻𝟎 𝟐 𝟑! 𝒅𝑻𝟎 𝟑
𝒅𝒏 𝑽𝟎
+ (𝑻 − 𝑻𝟎 )𝒏 = 𝑽𝒏
𝒏! 𝒅𝑻𝟎 𝒏 𝒏
Conclusiones

Nuestra investigación en Matemática Educativa tiene la finalidad de contribuir al


rediseño del discurso escolar del Cálculo, a través de un primer proceso de transposición
didáctica en donde se argumentó un cambio de epistemología, es decir, de una epistemología
centrada en el concepto de límite (paradigma cauchiano) a una epistemología centrada en la
predicción (paradigma newtoniano). En el análisis histórico - epistemológico se reconoce
otro proceso de transposición didáctica al identificar que en el contexto de la cinemática se
desarrolla la Serie de Taylor y se transpone a un contexto contemporáneo de circuitos
eléctricos. Por lo que, en cada contexto, la Serie de Taylor se resignifica al considerarse como
el instrumento predictor. Esta serie es el eje central para el rediseño, ya que se resignifica con
base en la predicción (lo conceptual) y a las variaciones sucesivas (lo algorítmico). En dicho
proceso de resignificación se reconoce la integración de lo conceptual y lo algorítmico.

La Serie de Taylor tiene su significado en procesos variacionales, con la serie podemos


conocer el estado ulterior (posterior) de un sistema físico según las condiciones iniciales
(estado inicial y sus variaciones) considerándose como el instrumento predictor. Con la serie
de Taylor se puede analizar el comportamiento de los fenómenos eléctricos, en este caso, el
voltaje de carga del capacitor. La manera en que se resignifica a la Serie de Taylor en el
contexto de un circuito eléctrico se basa en la variable voltaje de carga del capacitor, es decir,
con la serie podemos predecir el voltaje futuro (lo conceptual) conociendo el estado inicial
más su variación o sus variaciones (derivación sucesiva - lo algorítmico). Por lo que la serie
ya no es vista como un proceso algebraico para aproximar funciones. El modelo general de
la Serie de Taylor permite estudiar fenómenos eléctricos, en este caso, el voltaje de carga de
un capacitor sin necesidad de pasar por la ecuación diferencial.

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