Fundamentos de Auditoría y Control Interno
Fundamentos de Auditoría y Control Interno
AUDITORÍA
Autoras:
Dayanna Pantaleón 26.675.718
Diana Sarmiento 19.522.159
Jury Saavedra 29.928.617
Maryoriam Peñaloza 26.156.082
Tutor: Lcdo. Abg. Julio Sánchez
Sección 2019 C-C PEEM TSU
pp.
INTRODUCCIÓN................................................................................................................ 3
REFLEXIONES FINALES.................................................................................................60
REFERENCIAS.................................................................................................................62
ii
INTRODUCCIÓN
3
último, se presentan las reflexiones finales y las referencias que sirven de soporte a la
investigación.
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UNIDAD I: CONCEPTOS DE AUDITORIA. IMPORTANCIA, ORÍGENES DE LA
AUDITORIA
Conceptos de Auditoría
William Porter y John Burton (citados en Porter, 1983), definen la auditoría como:
…el examen de la información por una tercera persona distinta de quien la
preparó y del usuario, con la intención de establecer su veracidad; y el dar a
conocer los resultados de este examen, con la finalidad de aumentar la
utilidad de tal información para el usuario.” (p. 53).
Para garantizar la imparcialidad de los resultados del examen, este debe ser
realizado por una persona diferente del elaborador de la información y el usuario. Por su
parte, Holmes (1984), obtiene como conclusión en su concepto moderno que la Auditoría
es "el examen crítico y sistemático de la actuación y los documentos financieros y
jurídicos en que se refleja, con la finalidad de averiguar la exactitud, integridad y
autenticidad de los mismos" (p. 84). El propósito del examen es determinar la
autenticidad, integridad y calidad de la información que produce el sistema. Asimismo, el
Instituto Norteamericano de Contadores Públicos (AICPA, 1983), tiene como definición de
Auditoría la siguiente:
Un examen que pretende servir de base para expresar una opinión sobre la
razonabilidad, consistencia y apego a los principios de contabilidad
generalmente aceptados, de estados financieros preparados por una empresa
o por otra entidad para su presentación al Público o a otras partes interesadas
(p. 23).
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De acuerdo con la anterior definición emitida por la triple AAA, se evidencia que
para evaluar y valorar los sistemas de información financiera se deben poseer
conocimientos profundos de la estructura y funcionamiento de la entidad auditada, del
medio en que se desarrolla y las normas legales que la rigen. La opinión del auditor debe
ser emitida de manera independiente, de acuerdo con el examen que se realice con
técnicas profesionales determinadas. Las anteriores definiciones del término auditoria se
eligieron, por ser mucho más amplias respecto de la definición tradicional, la cual se
aplica solo a un tipo de auditoría, la auditoría a los estados financieros. De las definiciones
transcritas se entiende que la Auditoría implica una reconstrucción de acontecimientos
económicos del pasado para determinar su apego a la realidad y darles o no validez.
Orígenes de la Auditoría
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to audit significa verificar, inspeccionar y también posee la acepción de
intervención y ajuste de cuentas, mientras en español su significado se refiere
a quien tiene la virtud de oír. Respecto a la explicación del surgimiento de esta
palabra, se hace relación al hecho histórico de que los registros de hacienda
pública que brindaba la contabilidad de los gobiernos, en las formaciones
sociales primitivas, eran aprobados después de su lectura y escucha pública,
dicha lectura era ejecutada por parte de quien efectuara la revisión de tales
registros, garantizando a quienes lo oían que los registros se encontraban
verificados y por ende eran ciertos con lo que se llegaba a un acuerdo de
general aceptación respecto a las cifras (fe pública) (p. 54).
7
informática; y (h) La globalización como transformación social, económica y
cultural (p. 24).
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conocimientos sobre los diferentes objetos de estudio; sin embargo, la competencia de
brindar fe pública es privativa de los contadores públicos; por tal motivo se reconoce la
necesidad de que el contador público que se desempeñe en el ejercicio de la auditoría se
capacite en otros saberes científicos y técnicos que le brinden herramientas suficientes
para suplir los requerimientos de la sociedad y de las organizaciones.
Importancia de la Auditoría
Fe pública
Los hechos sobre los que un contador público da fe pública generan la idea en el
colectivo de que se efectuó una investigación profunda sobre el objeto de estudio, con el
propósito de encontrar su correspondencia con un criterio o parámetro para determinar el
nivel de cumplimiento, realizando una descripción de su estado o situación gracias a una
debida exposición de la información acerca de los hechos importantes de los que se
requiera conocimiento. Como expone Mendivil (2010):
…la fe pública va orientada a sustituir el patrimonio social conocido como
confianza, elemento determinante en la calidad de las relaciones sociales y
dentro de ellas las de producción, requerimiento fundamental para la
existencia de un adecuado clima de negocios que inyecte dinamismo a la
actividad económica, haciéndola motor del desarrollo social (p. 39).
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Otro usuario de la información contable certificada por los contadores es el talento
humano que apoya la organización, que tiene derecho a conocer sobre la organización y
el desarrollo de su objeto social, especialmente respecto a la viabilidad financiera y el
curso de los negocios, para obtener conocimiento de si su trabajo es estable y seguro. La
fe pública la da el contador público, si tiene la capacidad necesaria sobre cualquier asunto
que tenga que ver con la organización, su control interno, administración, operación,
sistema de información entre los diferentes asuntos relacionados con la organización. La
facultad de dar fe pública es oficio privado de los notarios y los profesionales contables.
Los contadores que otorguen fe pública en materia contable en Colombia se asimilan a
funcionarios públicos, su atestación hará presumir, salvo prueba en contrario, que el acto
respectivo se ajusta a los requisitos legales, lo mismo que a los estatutarios en caso de
personas jurídicas.
Segunda opinión
La importancia de la auditoría también se presenta en ser una segunda opinión, una
retroalimentación, un aumento transformador en la manera de pensar los aspectos
importantes de los que se requiere conocimiento. La auditoría propende al mejoramiento y
optimización de los objetos de estudio y situaciones auditadas, así agrega valor a la
organización gracias al conocimiento y creatividad del auditor. Al respecto Mendivil (Ob.
cit.), manifiesta:
Este es el fundamento de la función asesora de la auditoría que busca brindar
consejo en diferentes aspectos para ajustar y validar los objetos de estudio a
lo correcto según la ciencia y la técnica, a la legalidad y el cumplimiento, en
aras de la eficiencia, la eficacia y la economía (p. 55).
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Representación y defensa de los intereses sociales y societarios
Los auditores son defensores de los intereses sociales, en tanto buscan un
equilibrio entre la actuación y proyección de la organización para con el exterior; por tal
motivo es necesario reconocer todos los aspectos que repercuten fuera de la organización
al desarrollar el objeto social, se debe por ende valorar si la organización cumple con las
obligaciones y deberes legales que le son aplicables, los costes ambientales, su función
como generador de empleo, su responsabilidad en el desarrollo integral del talento
humano que apoya su operación, sus aportes al mejoramiento de la calidad de vida
incluyendo la calidad y diferenciación de los bienes y servicios que produce y la
transmisión de beneficios a la sociedad, entre otros aspectos que la auditoría como
representante de los intereses sociales debe defender. Según Mendivir (Ob. cit.):
Respecto a la equidad social los gobiernos se apoyan en una de las
manifestaciones de la auditoría (revisoría fiscal) extendiéndole la
responsabilidad de verificar su derecho de recepción de impuestos, en tanto
su forma y cuantía por parte de las organizaciones, éste es un ejemplo de la
protección de los intereses sociales (p. 55).
Clasificación de la Auditoría
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que envuelve las actividades que conforman el quehacer del ente y el sinnúmero de
factores que intervienen en él, hacen que al auditar un objeto de estudio individualmente
se llegue a auditar otros objetos de estudio por extensión, los que directa o indirectamente
afectan y determinan el principal objeto de estudio o situación auditada.
Por consecuencia en la práctica no se puede separar, ni delimitar exactamente el
campo de acción de la auditoría, generando de ese modo confusiones en su clasificación,
si se piensa encasillar como un solo tipo de auditoría, motivo por el que una auditoría
puede tener simultáneamente distintas clasificaciones, correspondientes a los diferentes
enfoques que se utilicen para la realización del examen. La delimitación y definición de
cada tipo o clase de auditoría tiene como fines entablar conceptos de diferenciación
claves respecto a las características principales y profundizar en el estudio e investigación
de cada tipo o clase de auditoría. Respecto a la clasificación de la auditoría, ésta se
establece, según Pérez (2009), con base en los siguientes criterios:
(a) La afiliación o sector al que pertenece el auditor; (b) La relación que media
entre el cliente y el auditor respecto a su independencia mental; (c) El objeto
de estudio o situación auditada; y (d) La periodicidad con que se practiquen (p.
32).
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de eficacia, eficiencia, economía y honradez; la observancia de la normatividad aplicable
en la materia; la comprobación del cumplimiento de los programas de obra establecidos
en los contratos; la revisión de que las obras contratadas se inicien y concluyan en las
fechas pactadas; y que se supervisen en todas las fases conforme a las normas y
procedimientos que al efecto se establezcan, entre otros aspectos.
De resultado de programas: Es un análisis para comprobar si las actividades de
las dependencias y entidades del Sector Público se realizaron con oportunidad, para el
logro de los objetivos y metas programadas en relación con el avance del ejercicio
presupuestario.
Presupuestaria: Proceso de examen y revisión en detalle de las actividades de
gobierno para verificar la eficiencia, honestidad y legalidad con que se emplean los
recursos del Estado.
Independiente o privada: Consiste en que una empresa ajena supervise que los
estados financieros de una organización cumplan la normativa específica. Examina los
sistemas de información de una empresa y emite una opinión independiente e imparcial
de los mismos.
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Auditorías periódicas: Es la que se realiza en períodos perfectamente
determinados o definidos; cada mes, cada seis meses, cada año, entre otros.
Auditorías continuas: es una metodología para la emisión de informes de auditoría
simultáneamente, o un período corto después de la ocurrencia de los hechos relevantes.
Auditorías esporádicas: No influyen en éstas el plazo o la continuidad, sino la
necesidad de examinar en un momento dado. En esta auditoría se lleva a cabo la revisión
de los movimientos y al mismo tiempo se determinan los saldos, caso que no tiene
aceptación en la práctica por su alto costo.
Hoy en día, las auditorías han cobrado valor significativo, ya sea que el Estado exija
estados financieros auditados a empresas especiales a través de la superintendencia de
administración tributaria o que la junta de administración solicite los mismos, para dar un
valor extra a las cifras mostradas en los estados financieros; es por ello, la importancia del
trabajo que realiza un auditor, por lo tanto, según Mantilla (2005), se trata a fondo la
responsabilidad que tiene el auditor al momento de realizar una auditoría con respecto a
la detección de errores e irregularidades, que procede luego de la detección, que
impactos tienen en los estados financieros. En este sentido, el auditor debe:
1. Cumplir con los requisitos de auditoría aplicables.
2. Transmitir y aclarar al auditado los requisitos en base a los que se va a llevar a cabo la
auditoría.
3. Planificar y desarrollar con eficacia y eficiencia los cometidos que le sean encargados.
Ser profesional.
4. Documentar adecuadamente sus observaciones.
5. Recoger y analizar evidencias que sean relevantes y suficientes para establecer
conclusiones sobre el sistema de gestión auditado.
6. Mantenerse alerta para detectar las indicaciones que puedan afectar a los resultados
de la auditoría que pudieran requerir una investigación más profunda.
7. Elaborar los informes necesarios.
8. Cooperar con resto del equipo y con el jefe auditor.
9. Si lo solicita el cliente, verificar la efectividad de las acciones correctoras.
10. Garantizar en todo momento la confidencialidad de la información recibida (secreto
profesional) asegurándose por tanto de: (a) Devolver la documentación examinada
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cuando sea requerido; y (b) Dar el tratamiento de confidencialidad adecuado a la
documentación. Tratar con discreción la información “privilegiada” obtenida.
11. Actuar con independencia, sin prejuicios y con objetividad.
12. Ajustarse a los principios de ética y deontología profesional.
Así mismo, el jefe de la auditoría debe:
1. Planificar los trabajos de auditoría, preparar los documentos de trabajo y dar
instrucciones al equipo auditor.
2. Responsable último de todas las fases de la auditoría.
3. Disponer de la autoridad necesaria para resolver, mediante su decisión, todas las
situaciones que se vayan planteando a lo largo de la auditoría.
4. Llevar a cabo la selección de los restantes miembros del equipo.
5. Revisar la documentación del sistema de gestión para determinar su adecuación.
6. Dar cuenta de las no conformidades principales al auditado lo antes posible.
7. Notificar los principales obstáculos encontrados durante el desarrollo de la auditoría.
8. Actuar como portavoz del equipo auditor ante la dirección del auditado.
9. Supervisar y presentar el informe de auditoría.
10. Dar seguimiento a las acciones correctivas derivadas de la auditoría.
En el mismo orden de ideas, el cliente debe:
1. Poner en marcha todo el proceso, determinando la necesidad y propósito de la
auditoría.
2. Determinar quién llevará a cabo la auditoría.
3. Determinar el alcance de la auditoría y en base a qué normas o especificaciones va a
ser evaluado el sistema de gestión.
4. Ser el receptor del informe final.
5. Determinar también qué acciones deben llevarse a cabo a la vista del informe y lo
notifica al auditado.
Por último, la persona auditada debe:
1. Brindar toda la colaboración a los auditores. A este respecto, se debe tenerse en
cuenta que el obtener la información es misión del auditor, por lo que no debe
esperarse que el auditado muestre sin más, los defectos o debilidades de su
sistema de gestión. Es absolutamente lícito por su parte, el tratar de ocultarlos o
tratar de desviar la atención del equipo auditor hacia otras áreas de la organización.
2. Poner todos los medios para asegurar un efectivo y eficiente proceso de auditoría.
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3. Comunicar a los miembros más significativos de la organización la realización de la
auditoría, su alcance y objetivos.
4. Disponer de guías que acompañen al equipo auditor por las instalaciones. Estos
guías, serán personas de cierta responsabilidad, que puedan moverse con
suficiente libertad por las diferentes áreas a auditar.
5. Proveer al equipo auditor de todos los recursos necesarios para asegurar que el
trabajo se lleva a cabo con eficiencia y eficacia.
6. Dar facilidades al equipo auditor para obtener la documentación o las evidencias que
éstos puedan a lo largo de su trabajo de investigación. No obstante, el auditado está
en su derecho a ocultar todo aquello que el auditor no le pida.
7. Cooperar en la medida de lo posible con el equipo auditor para conseguir que se
cumplan los objetivos previstos.
8. Establecer y poner en marcha las acciones correctoras que se desprenden del informe
de auditoría.
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transparente y de alta calidad y otra información financiera que ayude a los inversores, a
otros partícipes en varios mercados de capitales de todo el mundo y a otros usuarios de la
información financiera a tomar decisiones económicas.
En la República Bolivariana de Venezuela, antes el proceso de internacionalización
de la contabilidad (Adopción de las NIIF), los Principios de Contabilidad (VEN-PCGA),
poseían un cuerpo de doctrinas asociadas con la contabilidad, que sirven de explicación
de las actividades corrientes o actuales y como guía en la selección de
convencionalismos o procedimientos aplicados por los profesionales de la Contaduría
Pública en el ejercicio de las actividades que le son propias, en forma independiente de
las entidades analizadas y que han sido aceptados en forma general; pero a partir del
2008 y 2011 para grandes entidades y pymes respectivamente, los nuevos PCGA en
Venezuela sería los VEN NIF, lo que significa que el cuerpo de doctrinas plasmado en la
DPC Nº 0 se sustituye por lo tipificado en el Marco Conceptual para la Información
Financiera.
Al respecto, son muchas las definiciones e interpretaciones y por ende, aplicaciones
que se le dan a los Principios de Contabilidad Generalmente Aceptados (PCGA), por
ejemplo, para Contreras de Ussher (2005), señala que los PCGA son “un cuerpo de
normativa que orienta las prácticas y procedimientos utilizados en el ejercicio contable y
que permite preparar y mantener informes financieros ciertos” (p. 51), mientras que para
Tostados (2005) son: “conceptos básicos que establecen las delimitación e identificación
del ente económico, las bases de cuantificación de las operaciones y la presentación de la
información cuantitativa por medio de estados financieros” (p. 48).
Por su parte, los contables como Romero (2005), citando al Instituto Mexicano de
Contadores Públicos, define los PCGA como: “los conceptos básicos que establecen la
delimitación e identificación del ente económico, las bases de cuantificación de las
operaciones y la presentación de la información financiera cuantitativa por medio de los
estados financieros” (p. 21); y Meigs, Meigs y Whittngton (2008) definen los PCGA como:
…las reglas fundamentales para los informes financieros. Estos principios
suministran el marco general determinado qué información deberá ser incluida
en los estados financieros y cómo se debe presentar esta información,
abarcando tanto los objetivos básicos de los informes financieros como
numerosos conceptos amplios y reglas detalladas (p. 39).
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PCGA?. De acuerdo al Diccionario de la (Real Academia Española, 2016) define el
término “principios”, como la “base, origen, razón fundamental sobre la cual se procede
discurriendo en cualquier materia”; mientras que “General”, como “común, frecuente,
usual”; en tal sentido, se evidencia que no existir una definición de aceptación
universalmente aceptada, pero si, en su esencia, la mayoría de las definiciones están
referidas a las bases u orígenes que utiliza un cuerpo autorizado para hacer reglas
contables y que a través del tiempo, la práctica de preparar y presentar información
financiera se ha aceptado como apropiada debido a su aplicación universal. Igualmente,
los PCGA son considerados como “postulados”, que de acuerdo al (Real Academia
Española, 2016) son propuestas de ideas o principios cuya verdad se admite sin pruebas,
ya que sirven de base en ulteriores razonamientos.
Para la Federación de Colegios de Contadores Públicos de Venezuela (1997), los
principios de contabilidad de aceptación general son un cuerpo de doctrinas asociadas
con la contabilidad, que sirven de explicación de las actividades corrientes o actuales y
como guía en la selección de convencionalismos o procedimientos aplicados por los
profesionales de la Contaduría Pública en el ejercicio de las actividades que le son
propias, en forma independiente de las entidades analizadas y que han sido aceptados en
forma general y aprobados por la FCPV; dividiendo los mismo en tres grupos, los cuales
se presentan a continuación:
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económica de la entidad (comercial, industrial, de servicios, financiera, aseguradora, sin
fines de lucro, entre otros).
Principios generales, elaborados en base a los postulados, los cuales tienden a que
la información de la contabilidad financiera logre el objetivo de ser útil para la toma
de decisiones económicas
a. Supuestos derivados del ambiente económico:
Entidad: Es una unidad identificable que realiza actividades económicas,
constituida por combinaciones de recursos humanos, recursos naturales y capital,
coordinados por una autoridad que toma decisiones encaminadas a la consecución de los
fines para los cuales fue creada. La entidad puede ser una persona natural o una persona
jurídica, o una parte o combinación de ellas. No está limitada a la constitución legal de las
unidades que la componen.
Énfasis en el aspecto económico: La contabilidad financiera enfatiza el aspecto
económico de las transacciones y eventos, aun cuando la forma legal pueda discrepar y
sugerir tratamiento diferente. En consecuencia, las transacciones y eventos deben ser
considerados, registrados y revelados en concordancia con su realidad y sentido
financiero y no meramente en su forma legal.
Cuantificación: Los datos cuantificados proporcionan una fuerte ayuda para
comunicar información económica y para tomar decisiones racionales.
Unidad de medida: El dinero es el común denominador de la actividad económica y
la unidad monetaria constituye una base adecuada para la medición y el análisis. En
consecuencia, sin prescindir de otras unidades de medida, la moneda es el medio más
efectivo para expresar, ante las partes, los intercambios de bienes y servicios y los
efectos económicos de los eventos que afectan a la entidad.
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de: A) Los recursos económicos de los cuales dispone para la realización de sus fines y
B) Las fuentes de dichos recursos.
Negocio en marcha: La entidad normalmente es considerada como un negocio en
marcha, es decir, como una operación que continuará en el futuro previsible. Se supone
que la entidad no tiene intención ni necesidad de liquidarse o de reducir sustancialmente
la escala de sus operaciones. Si existiesen fundados indicios que hagan presumir
razonablemente dicha intención o necesidad, tal situación deberá ser revelada.
Realización contable: La contabilidad cuantifica Cuantificación: Los datos
cuantificados proporcionan una fuerte ayuda para comunicar información económica y
para tomar decisiones racionales.
Unidad de medida: El dinero es el común denominador de la actividad económica y
la unidad monetaria constituye una base adecuada para la medición y el análisis. En
consecuencia, sin prescindir de otras unidades de medida, la moneda es el medio más
efectivo para expresar, ante las partes, los intercambios de bienes y servicios y los
efectos económicos de los eventos que afectan a la entidad.
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impedimento para la introducción de mejores políticas contables, consecuentemente
cuando existan opciones más relevantes y contables, la entidad debe cambiar la política
usada y advertirlo claramente en la información que se presenta, indicando, debidamente
cuantificado, el efecto que dicho cambio produce en la información financiera. Lo mismo
se aplica a la agrupación y presentación de la información.
Revelación suficiente: La información contable presentada en los estados
financieros debe contener en forma clara y comprensible todo lo necesario para juzgar los
resultados de operación y la situación financiera de la entidad; por lo mismo, es
importante que la información suministrada contenga suficientes elementos de juicio y
material básico para que las decisiones de los interesados estén suficientemente
fundadas.
Prudencia: Las incertidumbres inevitablemente circundan muchas de las
transacciones y eventos económicos, lo cual obliga a reconocerlos mediante el ejercicio
de la prudencia en la preparación de los estados financieros. Cuando se vaya a aplicar el
juicio profesional para decidir en aquellos casos en que no haya bases para elegir entre
alternativas propuestas, deberá optarse por la que menos optimismo refleje; pero
observando en todo momento que la decisión sea equitativa para los usuarios de la
información contable. Sin embargo, el ejercicio de la prudencia no justifica la creación de
reservas secretas u ocultas o provisiones en exceso, ni realizar deliberadamente,
subvaluación de activos o ingresos o sobreestimación de pasivos o gastos.
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Cualidades de un Auditor
Los auditores deberían poseer las cualidades y formación necesarias que les
permitan actuar de acuerdo con los principios de la auditoría deben de demostrar un
comportamiento profesional durante el desempeño de las actividades de auditoría,
destacando las siguientes cualidades:
- Ser Empático: Tanto con el resto de equipo auditor como con el personal de la
organización Auditada.
- Ser Íntegro: Deben ser honestos, diligentes, responsables y cumplir a cabalidad
con todos los requisitos legales que este cargo exige, mostrarse competente.
- Ser Imparcial: No dejarse influenciar por nada ni nadie mientras están auditando.
Ser exacto y veraz en la información que otorga como lo son reportes, documentos,
registros, evaluaciones, controles, entre otros. Está en la obligación de dar a
conocer todo lo que observó e identificó durante la auditoría. La comunicación debe
ser directa, transparente, verídica y completa.
- Ser Confidencial: Uno de sus principios debe ser el manejo de la información y la
seguridad de la misma, la discreción es algo muy importante mientras está
realizando la auditoría, pues durante este proceso adquiere bastante información
que debe ser protegida. Cabe resaltar que no puede hacer uso de estos datos de
manera inapropiada
- Poseer Mentalidad Abierta: Estar dispuesto a considerar ideas o puntos de vista
alternativos.
- Ser muy Observador
- Receptivo y Perceptivo: Debe ser consciente y capaz de entender las situaciones.
- Capaz de adaptarse: Adaptarse a diferentes situaciones.
- Tenaz y con un objetivo claro.
- Analítico: Debe ser capaz de alcanzar conclusiones oportunas basadas en el
análisis y el razonamiento lógico.
- Capaz de actuar y funcionar independientemente: Al momento de interactuar
eficazmente con otros. Siempre deben ser objetivos con el fin de adquirir los
hallazgos y las conclusiones verídicas.
- Ser capaz de actuar de manera responsable y ética: Aunque estas acciones
puedan no ser siempre populares y en alguna ocasión puedan causar desacuerdos
o incluso confrontación.
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- Capaz de demostrar firmeza en sus conclusiones.
- Abierto a la mejora y a las distintas diferencias culturales.
- Dispuesto a aprender: De las situaciones y esforzarse por conseguir mejores
resultados de auditoría
- Ser Colaborador e interactuar de forma eficaz con los demás: Incluyendo los
miembros del equipo auditor y el personal del auditado.
Normas de Auditoria
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los procedimientos que deben seguirse y estimar los resultados obtenidos; y (c) En virtud
de que un cliente cree no sólo en la capacidad técnica de su auditor, sino en sus
cualidades personales que le generan confianza hacia el trabajo a desarrollar, se hace
indispensable que existan normas que definan las cualidades personales de este
profesional.
Por otra parte, las normas de auditoria se clasifican en:
Normas Personales
Se refieren a las cualidades que el auditor debe tener para poder asumir, dentro de
las exigencias que el carácter profesional de la auditoría impone un trabajo de este tipo.
Dentro de estas normas existen cualidades que el auditor debe tener pre adquiridas antes
de poder asumir un trabajo profesional de auditoría y que debe mantener durante el
desarrollo de toda su actividad profesional. Entre las cualidades:
Entrenamiento técnico y capacidad profesional: El trabajo de auditoría, cuya
finalidad es la de rendir una opinión profesional independiente, debe ser desempeñado
por personas que, teniendo título profesional legalmente expedido y reconocido, tengan
entrenamiento técnico adecuado y capacidad profesional como auditores.
Cuidado y diligencias profesionales: El auditor está obligado a ejercitar cuidado y
diligencia razonables en la realización de su examen y en la preparación de su dictamen o
informe.
Independencia mental: El auditor está obligado a mantener una actitud de
independencia mental en todos los asuntos relativos a su trabajo profesional.
Normas de Ejecución del Trabajo
El auditor está obligado a ejecutar su trabajo con cuidado y diligencia. Aun cuando
es difícil definir lo que en cada tarea puede representar un cuidado y diligencia
adecuados, existen ciertos elementos que, por su importancia, deben ser cumplidos.
Estos elementos básicos, fundamentales en la ejecución del trabajo, que constituyen la
especificación particular, por lo menos al mínimo indispensable, de la exigencia de
cuidado y diligencia, son los que constituyen las normas denominadas de ejecución del
trabajo. Entre ellas:
Planeación y supervisión: El trabajo de auditoría debe ser planeado
adecuadamente y, si se usan ayudantes, éstos deben ser supervisados en forma
apropiada.
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Estudio y evaluación del control interno: El auditor debe efectuar un estudio y
evaluación adecuados del control interno existente, que le sirvan de base para determinar
el grado de confianza que va a depositar en él; asimismo, que le permita determinar la
naturaleza, extensión y oportunidad que va a dar los procedimientos de auditoría.
Obtención de evidencia suficiente y competente: Mediante sus procedimientos
de auditoría, el auditor debe obtener evidencia comprobatoria suficiente y competente en
el grado que requiera para suministrar una base objetiva para su opinión.
Normas de Información
El resultado final del trabajo del auditor es su informe. Mediante él, pone en
conocimiento de las personas interesadas los resultados de su trabajo y la opinión que se
ha formado a través de su examen. El informe del auditor es en lo que va a reposar la
confianza de los interesados en los estados financieros para prestarles fe a las
declaraciones que en ellos aparecen sobre la situación financiera y los resultados de
operaciones de la empresa. Por último, es principalmente a través del informe como el
público y el cliente se dan cuenta del trabajo del auditor y en muchos casos, es la única
parte, de dicho trabajo, que queda a su alcance. La importancia que el informe tienen para
el propio auditor, para su cliente y para los interesados que van a descansar en él, hace
necesario que también se establezcan normas que regulen la calidad y requisitos mínimos
del informe correspondiente. A esas normas, se clasifican como normas de dictamen e
información y son las que se exponen a continuación.
Aclaración de la relación con estados financieros y expresión de opinión: En
todos los casos en que el nombre de un contador público quede asociado con estados
financieros; deberá expresar de manera clara e inequívoca la naturaleza de su relación
con dicha información, su opinión sobre la misma y, en su caso, las limitaciones
importantes que haya tenido su examen, las salvedades que se deriven de ellas o todas
las razones de importancia por las cuales expresa una opinión adversa o no puede
expresar una opinión profesional a pesar de haber hecho un examen de acuerdo con las
normas de auditoría. El auditor, al opinar sobre estados financieros, debe observar que:
(a) Fueron preparados de acuerdo con principios de contabilidad; (b) Dichos principios
fueron aplicados sobre bases consistentes; y (c) La información presentada en los
mismos y en las notas relativas, es adecuada y suficiente para su razonable
interpretación. El auditor debe mencionar claramente en qué consisten las desviaciones y
su efecto cuantificado sobre los estados financieros
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Técnicas de Auditoria
Las Técnicas de Auditoría, son los métodos prácticos de investigación y prueba que
el Auditor utiliza para lograr la información y comprobación necesaria para poder emitir su
opinión profesional. Los Procedimientos de Auditoría, son el conjunto de técnicas de
investigación aplicables a una partida o a un grupo de hechos o circunstancias relativas a
los estados financieros, u operaciones que realiza la empresa. Es decir, las Técnicas son
las herramientas de trabajo del Auditor, y los Procedimientos es la combinación que se
hace de esas herramientas para un estudio en particular. Se pueden clasificar así:
Estudio General
Es la apreciación y juicio de las características generales de la empresa, las cuentas
o las operaciones, a través de sus elementos más significativos para elaborar las
conclusiones se ha de profundizar en su estudio y en la forma que ha de hacerse.
Análisis
Es el estudio de los componentes de un todo. Esta técnica se aplica concretamente
al estudio de las cuentas o rubros genéricos de los estados financieros. El análisis
generalmente se aplica a cuentas o rubros de los estados financieros para conocer cómo
se encuentran integrados y son los siguientes:
Análisis de saldos: Existen cuentas en las que los distintos movimientos que se
registran en ellas son compensaciones unos de otros, por ejemplo, en una cuenta de
clientes, los abonos por pagos, devoluciones, bonificaciones, son compensaciones totales
o parciales de los cargos por ventas. En este caso, el saldo de la cuenta está formado
por un neto que representa la diferencia entre las distintas partidas que se registraron en
la cuenta. En este caso, se pueden analizar solamente aquellas partidas que forman parte
del saldo de la cuenta. El detalle de las partidas residuales y su clasificación en grupos
homogéneos y significativos, es lo que constituye el análisis de saldo.
Análisis de movimientos: En otras ocasiones, los saldos de las cuentas se forman
no por compensación de partidas, sino por acumulación de ellas, por ejemplo, en las
cuentas de resultados; y en algunas cuentas de movimientos compensados, puede
suceder que no sea factible relacionar los movimientos acreedores contra los movimientos
deudores, o bien. Por razones particulares no convenga hacerlo. El análisis de la cuenta
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debe hacerse por agrupación, conforme a conceptos homogéneos y significativos de los
distintos movimientos deudores y acreedores que constituyen el saldo de la cuenta.
Inspección:
Es la verificación física de las cosas materiales en las que se tradujeron las
operaciones, se aplica a las cuentas cuyos saldos tienen una representación material,
(efectivos, mercancías, bienes, entre otros).
Confirmación
Es la ratificación por parte del Auditor como persona ajena a la empresa, de la
autenticidad de un saldo, hecho u operación, en la que participo y por la cual está en
condiciones de informar válidamente sobre ella. Esta técnica se aplica solicitando a la
empresa auditada que se dirija a la persona a quien se pode la confirmación, para que
conteste por escrito al auditor, dándole la información que se solicita y puede ser aplicada
de diferentes formas:
Positiva: Se envían datos y se pide que contesten, tanto si están conformes como
si no lo están. Se utiliza este tipo de confirmación, preferentemente para el activo.
Negativa: Se envían datos y se pide contestación, sólo si están inconformes.
Generalmente se utiliza para confirmar pasivo o a instituciones de crédito.
Investigación:
Es la recopilación de información mediante entrevistas o conversaciones con los
funcionarios y empleados de la empresa.
Declaraciones y Certificaciones
Es la formalización de la técnica anterior, cuando, por su importancia, resulta
conveniente que las afirmaciones recibidas deban quedar escritas (declaraciones) y en
algunas ocasiones certificadas por alguna autoridad (certificaciones).
Observación
Es una manera de inspección, menos formal, y se aplica generalmente a
operaciones para verificar como se realiza en la práctica.
Cálculo
27
Es la verificación de las correcciones aritméticas de aquellas cuentas u operaciones
que se determinan fundamentalmente por cálculos sobre bases precisas.
28
Marcas de Auditoria
29
30
Informe de Auditoria
31
empresa contaba. Es decir, que sirve para conocer si una empresa está haciendo un buen
trabajo o si, por el contrario, es necesario redefinir la estrategia para equilibrar los
ingresos y los gastos y asegurar de este modo la continuidad de la misma.
El informe de auditoría debe presentarse oportunamente, con el objeto de que la
información en él contenida sea actual, útil y valiosa, así como para que las autoridades a
quienes corresponda, adopten de forma inmediata las medidas correctivas a que hubiere
lugar a fin de subsanar las deficiencias señaladas. En el informe de auditoría se
describirán los hechos o situaciones detectadas, de tal forma que se expongan las
observaciones y/o hallazgos, de acuerdo con los objetivos planteados en la auditoría. La
misma debe servir para: (a) Verificar el cumplimiento de los planes, programas y
presupuestos; (b) Rendición de cuentas; (c) Monitoreo del desempeño de las actividades
de la institución y el desempeño de los funcionarios y empleados responsables de las
áreas operacionales; (d) Asignación de recursos; y (e) Toma de decisiones.
El informe de auditoría debe presentar las siguientes características:
Objetivo: Describir los hechos sin exagerar ni minimizar las deficiencias
observadas. Sus comentarios deben basarse en situaciones concretas y no sobre
rumores. Debe ser imparcial y sin prejuicios al exponer sus observaciones.
Claros: La redacción debe hacerse de manera que atraiga la atención del lector,
expresando las ideas en forma clara, que sea fácilmente comprensible. Debe evitarse el
uso de una terminología muy técnica por cuanto los usuarios pueden no comprender lo
que el auditor está reportando.
Concisos: Ir a los hechos y evitar detalles innecesarios.
Constructivos: La información que se exponga en el informe debe ayudar a la alta
dirección y al auditado, de tal manera que permita mejorar los procesos, los registros, así
como cumplir o mejorar el sistema de control interno
Oportunos: Los informes deben emitirse sin retrasos, a fin de que la alta gerencia
pueda tomar las decisiones correctivas del problema planteado lo más pronto posible.
32
2. Opinión con salvedades: Se trata del caso en el que el informe refleja que, aunque
las cuentas están limpias, existen ciertas desviaciones en las cuentas que no
permiten que estas sean consideradas como “completamente limpias”.
3. Opinión adversa o negativa: Se da cuando se confirma que las desviaciones en
las cuentas son importantes y ponen en riesgo la limpieza de la compañía.
4. Abstención u opinión denegada: Se trata del peor escenario posible, ya que se da
cuando el auditor en cuestión no ha tenido acceso o facilidades a la información de
las cuentas, necesaria para la correcta elaboración del informe de auditoría.
33
Organización del informe. Los informes deben dividirse y ordenarse en
determinadas partes: sección inicial, estudio principal y conclusiones. Valencia (s/f),
propone tres secciones para llegar a un adecuado informe:
1. Material preliminar: Es la parte introductoria y abarca: (a) Portada; (b) Carta de
presentación; (c) Prefacio; y (d) Sumario.
2. Informe (contenido principal). En esta parte del informe se recomienda incluir los
alcances y limitaciones del trabajo, sección que debe ser breve y en ella
identificarse los objetivos del trabajo realizado; las operaciones sujetas a examen
(así como las que se excluyen cuando pudiera existir alguna confusión); el criterio
de prioridades establecido; la contratación específica, en su caso; las limitaciones; la
participación de otros profesionales, si la hubo, y la responsabilidad asumida sobre
las labores que hayan realizado.
También es conveniente presentar un resumen jerarquizado en el que resalten los
hallazgos más significativos y se destaque el efecto de ellos, haciendo referencia a
una descripción más extensa en el que se proporcionen mayores datos sobre los
problemas detectados, sus causas y consecuencias. Además, se incluirán breves
comentarios sobre el propósito de la auditoría, métodos utilizados, cuestionarios
empleados y personal entrevistado, recomendando para los informes de auditoría el
siguiente contenido: (a) Deficiencias de las áreas funcionales; (b) Deficiencias de la
administración general; (c) Apreciación de la empresa; y (d) Conclusiones y
recomendaciones.
Es importante que las sugerencias se incluyan inmediatamente después de que se
señalaron las situaciones que afectan desfavorablemente la eficiencia de operación.
Dichas sugerencias podrán ser específicas en los casos en que se tengan
elementos para ello; en otras ocasiones las recomendaciones tendrán un carácter
general. Estas recomendaciones deben estar enfocadas a que se mejore la
eficiencia citando los casos específicos en los cuales puedan modificarse los
procedimientos o criterios, cuantificando en lo posible los resultados previsibles de
un cambio.
3. Material complementario: En este apartado se incluirá la información diversa, útil a
algunos lectores del informe, pero no esencial para la exposición básica; se clasifica
como material complementario (anexos), y entre los más comunes están las
gráficas, cuadros, formas, diagramas de flujo, cuestionarios, hojas de trabajo, hojas
de datos (entrevistas) y programas de trabajo.
34
Control de las conclusiones y recomendaciones. El objetivo principal del informe
de auditoría administrativa es lograr que las recomendaciones propuestas por él se sigan
y se cumplan. Aunque en ocasiones las recomendaciones presentadas en el informe no
se efectúen por el auditor, éste deberá:
- Cerciorarse de que las acciones correctivas se lleven a cabo y observen los
resultados obtenidos.
- Persuadir a la dirección de que algunas sugerencias requieren de tiempo para
alcanzar los resultados deseados.
- Convencer a la dirección superior de que la auditoría administrativa es una técnica
que da a la empresa mayor capacidad para lograr los objetivos y planes
establecidos.
Finalmente, un decálogo propuesto para preparar un buen informe de auditoría
administrativa, podría ser:
1. Enfatizar los aspectos significativos que mejoren la operación del negocio.
Cualquier ejecutivo estará interesado en cambios de procedimientos que resulten en
reducción de costos.
2. Omitir partidas o hechos poco significativos que no requieran la atención de
los ejecutivos.
3. Limitar el informe al mínimo indispensable.
4. No esperar que el funcionario conozca tecnicismos. Escribir el informe en el
lenguaje que él está acostumbrado a usar. Que todo el que lo lea lo entienda.
5. Sólo plantear críticas que vayan acompañadas de sugestiones
constructivas o que estén respaldadas por hechos. En aspectos técnicos, en los que
el auditor esté capacitado para hacer una recomendación específica, los hallazgos
deben ser informados con la sugestión de que sean estudiados con mayor detalle
por expertos calificados cuando la situación parezca requerir dicha acción.
6. Discutir el informe con todos los responsables que se vean afectados por
sus observaciones y recomendaciones.
7. En la medida de lo posible, obtener el acuerdo de los funcionarios
afectados por las recomendaciones y, en su caso, presentarlas como sugestiones
conjuntas.
8. Si no se cuenta con la aprobación de los afectados, cuando menos
asegurarse de que sí están de acuerdo respecto a las circunstancias y hechos que
35
se informan. Así los directivos superiores podrán ver la posición del afectado y la del
auditor y tomar una decisión.
9. Enviar copia (o síntesis) del informe final a todos los encargados de
departamentos operativos que se vean afectados, así como al funcionario superior
responsable de la empresa auditada (si se usan sumarios, debe tenerse cuidado
que sean lo suficientemente amplios para dar una idea adecuada de los
antecedentes y de las razones para la recomendación).
10. No circular material que no contenga el propio informe.
El auditor, al elaborar su informe, siempre deberá tener en mente que es el
resultado final de su trabajo. El auditor podrá haber hecho un excelente trabajo en campo,
pero si no es capaz de plasmarlo es su informe, y que éste tenga el impacto deseado, no
apreciarán ese buen trabajo.
36
UNIDAD II: PAPELES DE TRABAJO
Concepto
En Auditoría, se puede afirmar que los papeles de trabajo son todas aquellas
cédulas y documentos que son elaborados por el Auditor u obtenidos por él durante el
transcurso de cada una de las fases del examen. Según Blanco (2012): “Los papeles de
trabajo son la evidencia de los análisis, comprobaciones, verificaciones, interpretaciones,
etc., en que se fundamenta el Contador Público, para dar sus opiniones y juicios sobre el
sistema de información examinado” (p. 72). Los papeles de trabajo constituyen un medio
de enlace entre los registros de contabilidad de la empresa que se examina y los informes
que proporciona el Auditor.
Algunos papeles de trabajo son elaborados por el propio Auditor, y se denominan
Cédulas. Otros son obtenidos por medio de su cliente o por terceras personas (cartas,
certificaciones, estado de cuentas, confirmaciones, entre otros), pero al constituirse en
pruebas o elementos de comprobación y fundamentación de la opinión, se incorporan al
conjunto de evidencia que constituyen en general, los papeles de trabajo. El cumplimiento
de la segunda Norma de Auditoría referente a la "obtención de evidencia suficiente y
competente" queda almacenada en los papeles de trabajo del Auditor.
Clasificación
Los papeles de trabajo, según Leonard (1980), pueden clasificarse desde dos
puntos de vista: Por su uso y su contenido.
Por su Uso
De acuerdo a la utilización que tengan los papeles de Auditoría en el período
examinado o en varios períodos de clasifican en Archivo de la Auditoría y Archivo
Continuo o Permanente de Auditoría.
Archivo de la Auditoría: Son papeles de uso limitado para una sola Auditoría; se
preparan en el transcurso de la misma y su beneficio o utilidad solo se referirá a las
cuentas, a la fecha o por período a de que se trate. El contenido del archivo de la
auditoría puede ser: (a) Estados financieros del período sujeto a examen y el período
anterior; (b) Hojas de trabajo de los estados financieros sujetos a examen; (c) Cédulas
37
sumarias de los rubros de los estados financieros; (d) Cédulas analíticas y subanalíticas
de las cédulas sumarias; (e) Resultados de las circularizaciones; (f) Análisis de las
pruebas de auditoría practicadas; y (g) Documentos preparados por el cliente utilizados en
la auditoría.
Archivo continuo de auditoría: Como su nombre lo indica, son aquellos que se
usarán continuamente siendo útiles para la comprobación de las cuentas no sólo en el
período en el que se preparan, sino también en ejercicios futuros; sus datos se refieren
normalmente al pasado, al presente y al futuro. Este expediente debe considerarse como
parte integrante del conjunto de papeles de trabajo de todas y cada una de las auditorías
a las cuales se refieran los datos que contiene. También se conoce como el archivo
permanente. El contenido del Archivo Permanente puede ser: (a) Historia de la
Compañía; (b) Contratos y Convenios a largo plazo; (c) Sistema y Políticas Contables; (d)
Estados Financieros de los últimos años; (e) Estado Tributario; (f) Conclusiones y
recomendaciones de las últimas auditorías; y (g) Hojas de trabajo de la última auditoría.
Por su contenido
De acuerdo al contenido de cada papel de trabajo, estos se clasifican en Hojas de
Trabajo, Cédulas Sumarias y Cédulas Analíticas
Hoja de trabajo: Son hojas multicolumnares en las cuales se listan agrupamientos
de cuentas de mayor con los saldos sujetos a examen. Sirven de resumen y guía o índice
de las restantes cédulas que se refieran a cada cuenta. Estos papeles representan los
estados financieros en conjunto. Aquí se inicia la técnica del análisis pues se empieza a
descomponer el todo en unidades de estudio más pequeñas. El método usado es el
deductivo. Puede hacerse este listado como simple balance de comprobación, sin buscar
orden alguno en las cuentas; pero se encontrará muy conveniente hacerlo siguiendo el
ordenamiento del Balance General y del Estado de Resultados.
Cada rubro de la Hoja de Trabajo estará representado por una Cédula Sumaria. Es
de advertir que no necesariamente el rubro debe representar una cuenta de mayor, pues
a criterio del Auditor, este puede agrupar dos o más si así se le facilita el examen. El
criterio para agrupar las cuentas en cédulas sumarias es la homogeneidad de las cuentas
agrupadas, pues se requiere que las conclusiones del examen del grupo sean aplicables
a todas las cuentas examinadas. Las hojas de trabajo contendrán los saldos del ejercicio
anterior con el fin de hacer comparaciones. También se anotarán en estas hojas de
38
trabajo los ajustes y reclasificaciones que resulten de la revisión, para obtener en ellas las
cifras finales o de Auditoría que son las referidas en el dictamen.
El esquema de una Hoja de Trabajo es el presentado cuando se describió la
estructura de las cédulas de auditoría. Es importante destacar que la columna que
contiene los saldos a examinar representa el primer término de la ecuación de auditoría,
es decir, la evidencia primaria. Estos saldos son la primera evidencia que el auditor tiene
acerca de los estados financieros a dictaminar, por tanto, él debe comprobar la
razonabilidad de estos saldos para emitir su opinión, en otras palabras, debe obtener
evidencia corroborativa de esta evidencia primaria para encontrar la evidencia suficiente y
competente que le exige la norma relativa a la ejecución del trabajo.
En la hoja de trabajo, la evidencia primaria la constituye los saldos a examinar los
cuales se encuentran en la columna "Saldo a Dic. 31 año de examen", mediante el uso de
técnicas y procedimientos de auditoría, que ocupan la labor del trabajo de campo se
encuentra la evidencia corroborativa, la cual se plasma en las columnas "Ajustes y
Reclasificaciones" si existen discrepancias con la evidencia primaria. A continuación, se
obtiene la evidencia suficiente y competente que es el saldo que le consta al auditor el
cual se encuentra en la columna "Saldo a dic. según auditoría".
39
Esquema de una Hoja de Trabajo para Activos
Cédulas sumarias o de resumen. Son aquellas que contienen el primer análisis de
los datos relativos a uno de los renglones de las hojas de trabajo y sirven como nexo
entre ésta y las cédulas de análisis o de comprobación. Normalmente no incluyen pruebas
o comprobaciones; pero conviene que en ellas aparezcan las conclusiones a que llegue el
Auditor como resultado de su revisión y de comprobación de la o las cuentas a la que se
refiere. Se elaboran teniendo en cuenta los rubros correspondientes a un grupo
homogéneo, que permita el análisis de manera más eficiente. Para cada sumaria debe
existir un rubro en la Hoja de Trabajo.
40
Esquema de una cédula sumaria de efectivo
41
trabajo de campo de la auditoría y se procede entonces a la labor de evaluación para
emitir el dictamen. Es necesario efectuar referencias cruzadas de los saldos que obtiene
el auditor a raíz de su examen, estas consisten el anotar frente al valor y dentro de un
círculo el índice de la cédula a la cual se traslada el saldo obtenido y en la cédula que lo
recibe igualmente anotar el índice de la cédula de donde procede. Ambos valores deben
coincidir exactamente para que se considere referencia cruzada.
42
del mismo banco llevará el índice 111005-02/1, de igual manera la cuenta 0008-987-766-
89-2 tendrá como índice 111005-03/1. De idéntica manera se procederá con los restantes
documentos que se desprendan del análisis de cada cuenta de este banco, el índice
variará en el número consecutivo que le corresponda.
Preparación
Para realizar el trabajo de acuerdo con las normas profesionales, el contador público
debe conceder importancia a la preparación de los papeles de trabajo. Para cumplir con
esta finalidad, debe en primer término, efectuar un trabajo completo y libre de información
superflua y organizar los papeles de trabajo en forma tal que facilite la rápida localización
y entendimiento fácil por parte de otras personas. Según Aguirre (2016):
Los papeles de trabajo, se consideran completos cuando reflejan en forma
clara los datos significativos contenidos en los registros, los métodos de
comprobación utilizados y la evidencia adicional necesaria para la formación
43
de una opinión y preparación del informe. Además, deben identificar
claramente las expresiones informativas y los elementos de juicio o criterio.
Cualquier información o cifras contenidas en el informe del contador público
deberán estar respaldadas en los papeles de trabajo (p. 27).
Propiedad
Por la importancia que los papeles de trabajo tienen para la formación de la opinión
del auditor y para la determinación de responsabilidades posteriores, es absolutamente
indispensable dejar establecido que la propiedad absoluta e irrestricta de los
correspondientes papeles de trabajo es del auditor que ha realizado el examen. En tal
sentido, es menester agregar que debe existir la reserva del caso en lo que se refiere a la
información contenida en dichos papeles y por las exigencias ineludibles del deber ético
de secreto profesional que todo auditor posee. Vale la pena mencionar que la NICC 1
44
(Norma Internacional de Control de Calidad 1), en su párrafo A63, indica de manera
expresa que la documentación del encargo (papeles de trabajo) es propiedad de la firma
de auditoría. Así mismo, la NIA 230 (Documentación de Auditoría) expresa tácitamente la
misma idea en lo que se refiere a la compilación de la documentación del encargo de
auditoría.
En general, los papeles de trabajo deben elaborarse junto con el desarrollo de la
auditoría. Como ya se mencionó, son de propiedad del auditor o de la firma de auditoría,
quienes deben adoptar las medidas necesarias para garantizar su custodia y su
confidencialidad. Los papeles de trabajo contienen datos que pueden considerarse como
confidenciales y, por lo tanto, el auditor se encuentra obligado a mantener absoluta
discreción respecto de la información que contienen. Esto está relacionado con el secreto
profesional y con los estándares de ética profesional del contador público, los cuales
impiden que revele información a la que haya tenido acceso en el desarrollo de su labor,
salvo que sea autorizado por los interesados o medie orden judicial.
Como regla general (véase párrafo A23 de la NIA 230), los papeles de trabajo
deben conservarse un mínimo de cinco años a partir del informe de auditoría (salvo
obligación legal, en este sentido, que sobrepase ese período). Es importante tener
presente que aun cuando los papeles del auditor pueden servir ocasionalmente como
fuente de información útil para el cliente, estos no deben considerarse como parte, ni
mucho menos como sustituto de los registros contables del cliente. Debido a la
importancia de los papeles de trabajo, el auditor debe adoptar procedimientos razonables
para su custodia, debiendo conservarlos por un período de tiempo suficiente de acuerdo a
las necesidades de su práctica y disposiciones legales en cada jurisdicción. A modo de
analogía, se podría indicar que los mismos principios aplicables a los libros, registros y
documentos contables, que respaldan la elaboración de los estados financieros por parte
de las empresas, así también los papeles de trabajo constituyen la base principal con la
que el auditor emite su informe o dictamen.
Propósito
45
de trabajo deben ser suficientes para proporcionar una comprensión clara, según Blanco
(Ob. cit.), de lo siguiente:
1. Soporte por escrito la planeación del trabajo de auditoría (NIA 300).
2. Ejerce como medio de supervisión y revisión del trabajo de auditoría (NIA 220).
3. Registra la evidencia como respaldo de la auditoría y de informe.
4. Se constituye en soporte legal en la medida de requerir pruebas.
5. Memoria escrita de la auditoría.
6. Señala la naturaleza, tiempo y alcance de los procedimientos de auditoría aplicados.
7. Indica los resultados de los procedimientos de auditoría.
8. Establece la evidencia obtenida y su fuente.
9. Proporciona una base para la revisión de supervisión del trabajo realizado.
10. Proporciona información para evaluar el desempeño laboral del personal que los
prepara.
11. Proporciona un punto de partida para la auditoría del año siguiente.
De igual manera, debe proporcionar quién y cuándo realizó y revisó el trabajo. La
documentación debe ser lo suficientemente detallada para que un auditor experimentado
sin conexión previa con la auditoría pueda comprender el alcance, los resultados y las
conclusiones alcanzadas del trabajo.
Contenido
Los papeles de trabajo deben contener los productos del sistema de información
financiera sujeto a examen, desglosados en su mínima unidad de análisis, las técnicas y
procedimientos que el Auditor aplicó, la extensión y oportunidad de las pruebas
realizadas, los resultados de las técnicas y procedimientos tales como confirmaciones de
tipo interno o externo y las conclusiones que obtuvo en cada una de las áreas
examinadas. Por lo tanto, según Blanco (2012), los papeles de trabajo están constituidos
por:
1. Programas de trabajo.
2. Planillas con análisis y anotaciones obtenidas de la empresa.
3. Las cartas de confirmación enviadas por terceros.
4. Manifestaciones obtenidas de la compañía.
5. Extractos de documentos y registros de la compañía.
6. Planillas con comentarios preparados por el Auditor o Revisor Fiscal.
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7. Memorandos preparados por el Auditor o Revisor Fiscal, para exponer algunos
hechos, que complementan la información de las planillas.
Archivo
Con el fin de dejar constancia formal que documente y justifique las actuaciones que
realiza respecto a un encargo específico, el auditor llevará un archivo de auditoría. Es
decir, llevará una o más carpetas u otros medios de almacenamiento de datos, físicos o
electrónicos, que contienen los registros que conforman la documentación de auditoría
correspondiente a dicho encargo.
El archivo del trabajo de auditoría se refiere a la organización y recopilación en
archivos del conjunto de la información que un auditor prepara en el transcurso del trabajo
de auditoría, junto con otra documentación recibida, que también debe almacenar. Dicho
de forma más sintética, el archivo del trabajo de auditoría es la organización y recopilación
de la documentación de auditoría. La Norma Internacional de Auditoría 230 adaptada para
su aplicación en España (NIA-ES 230), lo define como: “…una o más carpetas u otros
medios de almacenamiento de datos, físicos o electrónicos, que contienen los registros
que conforman la documentación de auditoría correspondiente a un encargo específico”.
La propia NIA-ES 230 define el término “documentación de auditoría” como el
registro de los procedimientos de auditoría aplicados, de la evidencia pertinente de
auditoría obtenida y de las conclusiones alcanzadas por el auditor (a veces se utiliza
como sinónimo el término "papeles de trabajo"). En cuanto a su naturaleza y propósito, la
NIA-ES 230 establece que documentación de auditoría que cumpla sus requerimientos y
los requerimientos específicos de documentación de otras NIA-ES aplicables proporciona:
(a) evidencia de las bases del auditor para llegar a una conclusión sobre el cumplimiento
de los objetivos globales del auditor; y (b) evidencia de que la auditoría se planificó y
ejecutó de conformidad con las NIA-ES y los requerimientos legales o reglamentarios
aplicables.
Además, la documentación de auditoría es útil para algunos propósitos adicionales,
como son los siguientes: (a) Facilitar al equipo del encargo la planificación y ejecución de
la auditoría; (b) Facilitar a los miembros del equipo del encargo responsables de la
supervisión la dirección y supervisión del trabajo de auditoría, y el cumplimiento de sus
responsabilidades de revisión de conformidad con la NIA-ES 220 Control de Calidad de la
Auditoría de Estados Financieros; (c) Permitir al equipo del encargo rendir cuentas de su
47
trabajo; (d) Mantener un archivo de cuestiones significativas para auditorías futuras; (e)
Realizar revisiones de control de calidad e inspecciones de conformidad con la Norma de
Control de Calidad Interno de los auditores de cuentas y sociedades de auditoría (NICC 1)
o con los requerimientos nacionales que sean al menos igual de exigentes; y (f) Realizar
inspecciones externas de conformidad con los requerimientos legales, reglamentarios u
otros que sean aplicables.
48
UNIDAD III. CONTROL INTERNO
Concepto
Cuando dentro de una organización se le pregunta a las personas “¿Que cree usted
que es el control interno?”, es muy común que la respuesta sea “auditoria”, y es que en el
pasado se entendía que el responsable del control en una organización era la auditoria, y
por lo tanto esta debía participar en los procesos revisando y dando aprobación a todas
las operaciones de pagos, ingresos, nómina, kardex y otras funciones que realmente son
propias de cada área, lo cual se convertía en lo que conocemos como control previo. Este
concepto ha evolucionado, y hoy se promueve un marco de control interno moderno el
cual fortalece la gestión y el control de la documentación, el registro y la ejecución de
transacciones y eventos, la segregación de funciones, la supervisión en los distintos
niveles, el acceso y responsabilidad de los recursos, el autocontrol, el mejoramiento
continuo, la evaluación de la gestión y la gestión de riesgos, entre otros.
A nivel mundial, las buenas prácticas de auditoria recomiendan aplicar en las
empresas el modelo de control interno COSO (Committee of Sponsoring Organizations of
the Treadway). El modelo COSO (citado en PWC, 2013), define control interno, como:
…un proceso ejecutado por el consejo directivo, la administración u otro
personal de una Organización, diseñado para proveer seguridad razonable en
relación con el logro de los objetivos relativos a la eficiencia y eficacia de las
operaciones, a la confiabilidad de la información (financiera y no financiera) y
al cumplimiento de leyes y regulaciones (p. 13).
49
Hay que mencionar además, que el control interno agrega valor a la gestión cuando
se protegen los recursos y bienes de posibles riesgos, se garantiza la evaluación de la
Gestión de la organización, se asegura la oportunidad, confiabilidad y seguridad de los
datos e información, se definen y aplican medidas para prevenir riesgos y fraudes, se
promueve que el sistema disponga de mecanismos de verificación y evaluación, se vela
porque se disponga de procesos de planeación, se logra la adhesión a la normatividad
tanto interna como externa, se fomenta la cultura de autocontrol a través del
fortalecimiento de prácticas, herramientas y metodologías que faciliten el análisis y
evaluación autónoma en la gestión individual de los funcionarios, entre otros.
Independientemente del cuidado que se tenga en el diseño e implementación del
control interno, todo sistema de control interno tiene limitaciones inherentes originadas por
factores como la falta de adecuación del direccionamiento estratégico como condición
previa para el control interno, el criterio profesional en la toma de decisiones erróneo o
sujeto a sesgos, los fallos humanos conscientes o inconscientes, la capacidad de la
dirección y demás miembros de la organización para anular el control interno y eludir los
controles mediante confabulación entre ellos. No obstante, estas limitaciones, la dirección
debe ser consciente de ellas al momento de definir, poner en funcionamiento e
implementar controles que puedan minimizar, en la medida de lo posible, estas
condiciones.
Se puede decir entonces, que el control interno en las empresas es una tarea de
todos y es ineludible para alcanzar las metas y lograr con ello la competitividad, ya que
una empresa que implementa un control interno eficaz disminuye la ocurrencia de errores
y fraude, generando un impacto positivo dentro de la organización y en las partes
interesadas, quienes tendrán un alto grado de confianza sobre la empresa.
Objetivos
50
organización. El siguiente se refiere a la confiabilidad de los datos que en general emanan
de ella y el último es apoyar el éxito de las operaciones de la institución. Los mismos se
asocian a su capacidad de corregir fallas cuando ocurran errores, a la promoción de la
eficiencia operativa y a la adhesión a las políticas establecidas.
El objetivo de la salvaguarda o protección de los activos de la empresa se puede
lograr con la existencia de controles internos que eviten o minimicen las pérdidas
económicas originadas por los mismos. Debe existir mecanismo que dificulten el extravío,
hurto o robo de los activos. De ocurrir esto, el sistema de control interno debe tener la
capacidad de detectarlo de inmediato. Se debe contar con políticas de uso y preservación
de los bienes en las mejores condiciones posible. Es importante tener la certeza de la
existencia real de esos activos, por lo cual su constante verificación es fundamental.
Quiénes y cómo puede acceder a esos activos de la organización es otro elemento que se
debe reglar. En fin, el debido cuidado de los bienes de la empresa debe tener especial
preferencia para la administración del negocio.
La empresa debe contar con sistema de gestión de su información que sea útil y
confiable. En tal sentido debe contar con mecanismos, métodos y recursos que le permita
identificar y registrar solamente las operaciones reales. Esas transacciones que
efectivamente se originan por las operaciones rutinarias deben cumplir de forma estricta
con los criterios de registros que establece la dirección de la organización. Es
imprescindible que las transacciones que ocurran describan de forma adecuada su origen,
naturaleza y características que hagan posible su debida clasificación. Adicionalmente, las
transacciones deben proceder de acciones económicas y financieras que puedan
asignársele valor monetario de manera razonable. El control interno en uso debe asegurar
que los registros ocurren en el periodo en el cual sucedieron los hechos que los originan.
Todo esto debe permitir presentar las cifras en los estados financieros y demás informe
que emite la empresa con una seguridad razonable de la transparencia de las mismas.
El sistema de control interno debe propender a apoyar la eficiencia de los procesos,
procedimientos, actividades y tareas que se ejecutan en la organización. Para ello debe
contar con documentos escritos que sirvan de guía de acción para los miembros de la
institución. Es importante que cuenten con manuales de organización, organigramas,
manuales de descripción de cargos, de normas y procedimientos, instructivos, entre otros
documentos formales. Con ello se evita la improvisación, el uso de criterios personales y
la informalidad de las operaciones. El control interno como elemento estratégico coadyuva
a que la organización pueda alcanzar sus fines, siendo un medio de administración de los
51
riesgos, especialmente el operacional. Estos riesgos de acuerdo al Comité de Basilea
(2001), mencionado por Fernández-Lavad y Martínez (2007), son:
…aquellas posibles pérdidas que pueden ocurrir directa o indirectamente por
existencia de inadecuados procesos internos, por fallas de personal,
debilidades de los sistemas o por eventos externos imprevistos. Salvo la
última variable, el control interno que se diseña e implanta de manera
adecuada puede reducir a niveles aceptables las deficiencias antes
comentadas (p. 39).
Para Navas (2005), los objetivos del control interno son, entre otros, asegurar la
ejecución autorizada, es decir, que las transacciones se realicen de acuerdo a las normas
y políticas aprobadas por la organización. También busca lograr que la información se
registre de forma completa y exacta, así como de forma oportuna. Adicionalmente, otro
objetivo que pretende el control interno es la de detectar errores o prevenir los mismos
con la mayor prontitud posible. Todo sistema de control interno que se diseña e implanta
de forma debe tener la capacidad del monitoreo constante de los procedimientos,
actividades y tareas que se ejecutan en la empresa. Ello con el propósito de hacer los
ajustes necesarios cuando ocurran eventos o hechos que se desvíen del margen
aceptable.
Principios
Los Principios de Control Interno son indicadores fundamentales que sirven de base
para el desarrollo de la estructura y procedimientos de control interno en cada área de
funcionamiento institucional. Se dividen en tres grandes grupos:
52
Aplicables a la estructura orgánica
La estructura orgánica necesita ser definida con bases firmes, partiendo de una
adecuada separación de funciones de carácter incompatible, así como la asignación de
responsabilidades y autoridad a cada puesto o persona, para lo cual son aplicables los
siguientes Principios de Control Interno:
Responsabilidad delimitada. Permite fijar con claridad las funciones por las cuales
adquiere responsabilidad una unidad administrativa o una persona en particular; es decir,
a nivel de unidad administrativa y dentro de esta, el campo de acción de cada empleado o
servidor público; definiéndole, además, el nivel de autoridad correspondiente, para que se
desenvuelva y cumpla con su responsabilidad en el campo de su competencia.
Separación de funciones de carácter incompatible. Evita que un mismo
empleado, ejecutivo o servidor público, ejecute todas las etapas de una operación dentro
de un mismo proceso, por lo que se debe separar la autorización, el registro y la custodia
dentro de las operaciones administrativas y financieras, según sea el caso, para evitar
que se manipulen los datos y se generen riesgos y actos de corrupción. La separación de
funciones sustenta incluso la organización física de la empresa, ya que las actividades
afines se concentran y se asignan a una unidad administrativa, llámese Gerencia,
Dirección, Departamento, Sección, etc. que en el futuro será la única responsable de
ejecutar esas operaciones asignadas, controlar e informar de sus resultados.
Instrucciones por escrito. Las instrucciones por escrito dictadas por los distintos
niveles jerárquicos de la organización que se reflejan en las políticas generales y
específicas, así como en los procedimientos para ponerlos en funcionamiento, garantizan
que sean entendidas y cumplidas esas instrucciones, por todo empleado, ejecutivo o
servidor público, conforme fueron diseñados.
53
de pruebas de exactitud que el auditor debe estar en condiciones de evaluar, para
verificar si las mismas son beneficiosas para el proceso o si contribuyen a complicar el
mismo; un ejemplo de ellas es que el sistema arroje la suma de un lote de transacciones
ingresadas, que los valores ingresados cuadren con un documento de autorización o
solicitud de proceso, dependiendo, por supuesto, de cómo está estructurado el control.
Uso de numeración en los documentos. El uso de numeración consecutiva, para
cada uno de los distintos formatos diseñados para el control y registro de las operaciones,
sea o no generados por el propio sistema, permite el control necesario sobre la emisión y
uso de los mismos; además, sirve de respaldo de la operación, así como para el
seguimiento de los resultados de lo ejecutado. La numeración de un documento es
fundamental porque permite que se relacione con otros datos que pueden ayudar a
descubrir malos manejos o pagos duplicados; por ejemplo: en un sistema integrado donde
existen fondos rotativos, cuya forma de reposición exige que cada fondo detalle sus
gastos y luego en la unidad financiera se consolidan los datos para pedir la reposición,
existe la posibilidad de que se paguen las mismas facturas con el fondo rotativo pero
también que se paguen en la forma normal, sin que el sistema como tal, detecte el
número de factura para indicar que esa factura ya fue pagada.
Uso de dinero en efectivo. Muchas organizaciones aún manejan dinero en efectivo
por el uso de fondos de caja chica, lo cual si no existe un buen control, puede convertirse
en una fuente de desperdicio constante que a la larga, puede constituirse en una gran
estafa. La alta tecnología actual del mercado aplicable a los sistemas integrados, permite
que los pagos se realicen sin el uso de dinero en efectivo ni chequeras, utilizando los
servicios bancarios de redes computacionales que ayudan a ordenar el pago a través de
transferencias bancarias, directamente a las cuentas de los beneficiarios, según las
necesidades y facilidades del mercado, esto es para empleados y proveedores.
Uso de cuentas de control. La apertura de los sistemas integrados de contabilidad,
debe ser lo suficientemente amplia para facilitar el control de los distintos momentos de
las operaciones, así como de aquellos datos que, por sus características, no formen parte
del sistema en sí; por ejemplo: control de existencias, control de consumo de gasolina,
control de mantenimiento y otras operaciones. Se deben diseñar los registros auxiliares
que sean necesarios para controlar e informar al nivel de detalle que la operación
requiera; por esto, el contador público debe hacer un análisis de las necesidades de
control para armar los procesos, de tal manera que le permita agrupar datos, integrar y
54
consolidar la información según las necesidades de los ejecutivos y demás personas
instituciones que necesitan de dicha información.
Depósitos inmediatos e intactos. Probablemente es el punto donde mayor
esfuerzo se ha dedicado, por lo que se ha escrito mucho al respecto, y es de lo que más
se preocupan los auditores internos que pierden su tiempo realizando arqueos del efectivo
recibido, sea por la venta de productos, o por el cobro a sus clientes. Según la tecnología
utilizada actualmente, las recaudaciones pueden ser captadas por entes ajenos al ente
beneficiario, quienes informan de la gestión realizada, así como de las transferencias que
se han realizado a la cuenta principal de la organización.
Uso mínimo de cuentas bancarias. La aplicación del concepto de Cuenta
Principal, Cuenta Única o cualquier otra denominación, minimiza el uso de cuentas
bancarias ya que utilizando la tecnología disponible en el mercado, el pago se puede
efectuar a través de transferencias bancarias, sin que se cuente con una chequera. Sin
embargo, en los casos necesarios, su uso debe ser limitado a las cuentas exclusivamente
necesarias, para facilitar el control del movimiento y disponibilidad de fondos asignados
para las operaciones; el concepto de mínimo, no necesariamente se refiere a una o dos
cuentas bancarias; por ejemplo: si se trata de un ente público, que maneja o administra
proyectos, el mínimo de cuentas bancarias será tantas cuentas como proyectos existan.
Por supuesto que lo recomendable es que sea un número razonable que ayude a que el
control sobre el movimiento y disponibilidad de recursos, sea fácil y efectivo.
Uso de dispositivos de seguridad. En las organizaciones que disponen de
equipos informáticos, mecánicos o electrónicos, formando parte de los sistemas de
información, deben crearse las medidas de seguridad que garanticen un control adecuado
del uso de esos equipos en el proceso de las operaciones, así como para que permitan la
posibilidad de comprobación de las operaciones ejecutadas. Los dispositivos de seguridad
dependerán de los sistemas, si son de última tecnología, los mismos paquetes traen
incorporados dispositivos que ayudan a darle seguridad a los procesos; por ejemplo: una
bitácora que registra las operaciones del día; además puede producir un informe que
salga en la pantalla de un supervisor, para que este vea que una clave no autorizada está
ingresando a un sector del sistema.
Uso de indicadores de gestión. Este debe formar parte de los sistemas, para que
permitan medir el grado de control integral de las operaciones y su avance tanto físico
como financiero, de tal manera que se puedan hacer análisis de la gestión en los distintos
sectores y proyectar de mejor manera a la organización, ayudando a reorientar las
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acciones, en los casos específicos. Los auditores internos pueden ser una gran ayuda en
el establecimiento de estos indicadores, ya que ellos son los que más conocen de las
operaciones de todos los sectores, bien podrían aportar con la identificación de los
sectores o temas donde se pueden diseñar indicadores para controlar y medir la gestión
Aplicables a la administración de personal
La administración del personal requiere de criterios básicos para fijar técnicamente
sus responsabilidades, para lo cual se aplicarán los siguientes:
Selección de personal hábil y capacitado. La aplicación de este principio permite
que cada puesto de trabajo disponga del personal idóneo, seleccionado bajo criterios
técnicos que se relacionen con su especialización, el perfil del puesto y su respectiva
jerarquía, así como dentro del marco legal correspondiente. Las unidades administrativas
encargadas de esta actividad, deberán coordinar con las unidades solicitantes, para que
el proceso de selección sea el más adecuado a los intereses de la organización, ya que
de esto depende la eficiencia que tengan las operaciones.
Capacitación continúa. La aplicación de este principio permitirá que una
organización o ente público, disponga de los recursos humanos capacitados para
responder a las demandas del mercado, para lo cual la organización deberá programar la
capacitación de su personal en los distintos campos y sistemas que funcionen en su
interior, para fortalecer el conocimiento y garantizar eficiencia en los servicios que brinda.
Vacaciones y rotación de personal. Desde el punto de vista humano y social, las
vacaciones generan la recuperación de las energías pérdidas durante el trabajo, por lo
que la aplicación de este principio, es importante para que los trabajadores de los distintos
niveles de la organización convivan con armonía. Las vacaciones y rotación de personal,
generan la especialización de otros y motiva el descanso anual de aquellos que hacen
uso de este derecho; además permite el descubrimiento de nuevas ideas de trabajo y
eventuales malos manejos.
Cauciones (pólizas de seguro). La aplicación de este principio, generalmente está
en directa relación al riesgo que representa el trabajador para la organización en el sector
que ha sido colocado, especialmente en las áreas que tienen que ver con el manejo y
custodia de bienes y valores, donde es prudente promover el uso de cauciones o pólizas
de seguros contra siniestros, de tal manera que se eviten pérdidas innecesarias, y se
asegure la recuperación del bien. Actualmente existen muchas posibilidades, ya que las
compañías de seguros ofrecen paquetes que hacen más baratas las posibilidades de
asegurar los riesgos existentes; por otro lado, no olvidemos que las organizaciones, al
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momento, casi no manejan dinero en efectivo, lo cual reduce los riesgos de pérdida en
este espacio.
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En cuanto a los principales elementos del Sistema de Control Interno (SCI), el
autor citado anteriormente, manifiesta que son los siguientes:
Ambiente de Control. Lo conforman los elementos de la cultura organizacional que
fomentan en todos los integrantes de la entidad los principios, valores y conductas
orientados hacia el control. Es el pilar de todos elementos del sistema de control interno.
Gestión de Riesgos. Se debe contar con un sistema de administración de riesgos
que permita minimizar los costos y daños que estos causen, buscando con esto prevenir o
evitar que se materialicen eventos que puedan afectar el desarrollo normal de los
procesos y el cumplimiento de los objetivos empresariales.
Actividades de Control. Son las políticas y los procedimientos que se deben seguir
para lograr que las instrucciones de la administración que se relacionan con los riesgos y
sus controles se cumplan.
Información y Comunicación. Aquí los sistemas de información y comunicación
son la base para identificar, capturar e intercambiar información, que le permita al
personal cumplir con sus responsabilidades y a los usuarios externos contar con
elementos de juicio para adoptar las decisiones que le corresponden en relación con la
entidad respectiva.
Monitoreo. Es un proceso en el cual se busca verificar la calidad de desempeño del
control interno a través del tiempo. Se realiza por medio de la supervisión continua de
jefes o líderes, así como por las evaluaciones periódicas que lleven a cabo la auditoría
interna u órgano equivalente.
Evaluaciones independientes. Es necesario la realización de evaluaciones
adicionales que se centren directamente sobre la efectividad del sistema de control
interno, y deben ser realizadas por personas independientes al proceso, para que se
garantice la imparcialidad y objetividad.
En el mismo orden de ideas, Viloria (2005), presenta los beneficios de un sistema de
control interno:
1. Establece las normas de comportamiento y actuación, funcionando como dirigente
del establecimiento del sistema de control interno.
2. Apoya para reducir novedades, generando confianza en el cumplimiento de los
objetivos, promoviendo un seguimiento del funcionamiento del negocio.
3. Implementa las maneras de actuación para todos los sectores de la organización,
por medio de metas claras, medibles y controlables.
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4. Genera seguridad de forma razonable sobre la idónea administración, sin
olvidarnos de los riesgos del negocio.
5. Promueve mecanismos de revisión formales para la solvencia de las desviaciones
ocurrida por el funcionamiento de un sistema de control.
Por último, el autor citado anteriormente, presenta las limitantes para un sistema de
control interno:
Limitante cultural e institucional: Esto se genera cuando la indiferencia de los
ciudadanos, los cuales no han tomado la conciencia necesaria sobre la importancia de
su rol, como proveedora y copartícipe de la idónea utilización de los recursos del estado
y su resultado.
Limitante económico y financiero: Se da por la no presencia de la coordinación
de las entidades públicas, las cuales están comprometidas al desarrollo de los
programas integrales de control interno.
Limitante organizacional y de gestión: El poco interés y de conocimiento de la
administración pública para darle nuevo enfoque o eficiencia al diseño, a la implantación,
evoluciona y mejora continua del sistema de control interno.
Nuevos Enfoques
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Barrios (2007), aseveran que luego de realizado el estudio sobre el control interno por la
comisión COSO, a partir de la propuesta presentada sobre el tema en cuestión, logra
amplia aceptación internacional, produciéndose de esta manera un cambio de paradigma.
Para Cabrera y Ortega (2013) el informe COSO es un compendio que define el
control interno, reglas y cómo tener buenas en una organización:
Es un compendio de definiciones, reglas y buenas prácticas acerca del control
interno en una organización. Si bien todas las organizaciones necesitan llevar
a cabo prácticas de control, este informe está especialmente orientado a
aquellas en las que, por su envergadura, requieren y están en condiciones de
aplicar mecanismos formales y preestablecidos de control, para evitar o
reducir los fraudes (p. 99).
En este sentido se puede afirmar, que el cambio que plantea el modelo canadiense
respecto al anterior, consiste en que en lugar de conceptualizar los procesos de control
interno como un componente y elementos interrelacionados entre sí, este busca
proporcionar un marco de referencia más sencillo y comprensible a través de criterios
generales, agrupados en cuatro grupos los cuales se presentan de manera flexible al
personal de toda la organización, de tal manera que estos los puedan diseñar, desarrollar,
modificar y evaluar el control, conformando un ciclo lógico de acciones que permiten dar
cumplimiento de los objetivos de la organización. De acuerdo a Laski (2006), a partir del
estudio COCO hay una nueva conceptualización del control interno, al que señala como
un enfoque integrado, pero con una definición mucho más amplia sobre control interno, al
mismo tiempo señala que el control interno debe ser una parte natural de la cultura
organizacional.
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En un primer momento, es preciso aclarar que el modelo COSO es el primer informe
derivado, tras años de estudios y discusiones, con el propósito de dar un referente común
en materia de control interno, su aparición fue en el año de 1992 y fue elaborado en
Estados Unidos, mientras que el modelo COCO, aparece tres años más tarde en
Canadá,1995, cuyo objetivo fue plantear un informe sobre control, pero de manera
sencilla y comprensible que el COSO, en cuanto a las dificultades que presentaron
algunas organizaciones en su aplicación. En este sentido, Quinaluisa (2018, p. 279),
infiere que ambos guardan muchas similitudes, pero “contienen diferentes definiciones y
opiniones acerca de su función y sobre cómo debe establecerse o evaluarse”.
Por su parte, López y Guevara (2015, p. 188), consideran que existe un modelo
original, sobre el cual se han generado otros modelos, es decir que el modelo COCO,
parte del modelo COSO, con muchas similitudes al original, como los cinco componentes,
aunque el éste último “destaque en las personas los aspectos de compromiso, propósitos,
evaluación de desempeño y aprendizaje”. Esta premisa, es compartida por Montilla,
Mejías y Montes (2007), porque dichos autores refieren que el modelo COCO parte del
modelo COSO, pero con nuevas premisas en las que reconoce la importancia de los
factores psicológicos y sociales que pueden afectar el comportamiento, por ello plantea
que los miembros de la organización deben asumir normas y políticas, y se les supervisa
para un proceso de aprendizaje continuo.
No obstante, para Rivas (2011 p. 136) los modelos de control interno COCO y
COSO, mantienen aspectos similares, por cuanto ambos informes dan la importancia
merecida al control interno dentro de una organización, pero considera que se debe tener
presente los diversos cambios que presenta la globalización económica en cuanto al
aumento y crecimiento de los mercados, la tecnología, de la misma organización, lo que
provoca cambios continuos en todo los sistemas e implica la revisión y ajuste de los
sistemas de control interno. Por su parte, Carmona y Barrios (2007), consideran que el
modelo COCO no trata sobre el control interno, sino el “Control con letras mayúsculas”, tal
como lo indican:
El tema del COCO no es el control interno, sino el Control con letras
mayúsculas. Según este estudio el control son aquellos elementos de una
organización, incluyendo sus recursos, sistemas, procesos, cultura, estructura
y tareas que tomados en su conjunto apoyan a las personas para la
consecución de los objetivos de la organización (efectividad, fiabilidad,
cumplimiento). En este nuevo enfoque el control se basa más en las creencias
y valores éticos de las personas que en normas y mecanismos de
cumplimiento (p.166).
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Comparación con el enfoque tradicional
El control interno puede ser abordado bajo dos enfoques, uno tradicional y otro
contemporáneo; el primero, comprende el plan de organización y conjunto de métodos; el
segundo, como un proceso integral de gestión establecido en el Informe COSO. Bajo este
primer enfoque, se puede señalar el concepto de control interno del Instituto Americano
de Contadores Públicos en la Declaración las Normas de Auditoría (SAS por sus siglas en
inglés) N° 1, citado por Viloria (2005), queda definido como:
El control interno comprende el plan de organización, todos los métodos
coordinados y las medidas adoptadas en el negocio, para proteger sus
activos. Verificar la exactitud y confiabilidad de sus datos contables, promover
la eficiencia en las operaciones y estimular la adhesión a la práctica ordenada
por la gerencia (p.88).
Según Estupiñán (2006), el control interno tradicional es un plan lógico y claro de las
funciones organizacionales y el conjunto de métodos y procedimientos que sirven para
proteger los activos y mostrar una información contable confiable y transparente. En
palabras de Laski (2006, p. 11), una definición tradicional o antigua que se tenía sobre
control interno se basaba en la idea de concebir al control interno como un elemento
añadido a las actividades organizacionales y “era visto como una carga inevitable dentro
del sistema”.
De igual manera, Mantilla y Blanco (2005), develan tres generaciones de control
interno, la primera comprende, a su criterio a un control empírico y poco profesional, a lo
cual adjudican la falta de profesionalización de quienes depende el control interno; la
segunda generación, se rige por el marco legal y el conjunto de normas y procedimientos
para salvaguardar los activos, registros contables y fiel cumplimiento de las directrices
emanadas por la administración. Estas dos primeras generaciones, corresponden al
enfoque tradicional y la tercera va referida al enfoque contemporáneo, ya alineado a los
esfuerzos presentados en el informe COSO, desarrollado en la década de los 90.
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REFLEXIONES FINALES
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productivos y de sus inventarios, difieren significativamente entre unas organizaciones y
otras. Cada una implementa sus controles de acuerdo al tipo de empresa, a la dimensión
de sus instalaciones, a su estructura organizacional, a la variedad de sus operaciones, a
los objetivos planteados, o a cualesquiera otros factores que pueden ser peculiares a
determinada empresa en particular.
Ahora bien, la inexistencia o la deficiencia en la aplicación de controles internos en
las organizaciones puede ocasionar problemas como pérdida de dinero y de activos, falta
de exactitud y confiabilidad de los datos suministrados en los informes contables,
paralizaciones innecesarias de los procesos productivos, deterioro acelerado de los
equipos de producción, productos con calidad cuestionable, baja productividad y el riesgo
de que sucedan accidentes laborales con más frecuencia, entre otros.
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REFERENCIAS
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Mendivil, V. (2010). Elementos de Auditoría. México: E.C.A.S.A.
Plasencia, C. (2010). El Sistema de Control Interno: garantía del logro de los objetivos.
MEDISAN, 14(5).
Documentos en línea:
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66
https://cursos.aiu.edu/Introduccion%20a%20la%20Auditoria/PDF/Tema%203.pdf
https://www.bschileconsultores.cl/cuales-son-las-tecnicas-de-auditoria-que-todo-auditor-
debe-conocer/
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auditor-interno-efectivo/
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