Nombre: Christian Rodríguez Zapata
Tarea de Investigación
1.- Pestel
Un análisis PESTEL es un marco o herramienta utilizada por los profesionales de
marketing para analizar y monitorizar los factores macro ambientales (entorno de
marketing externo) que tienen un impacto en una organización. El resultado servirá para
identificar amenazas y debilidades, que después se utilizarán para completar un análisis DAFO.
En marketing, antes de que se pueda implementar cualquier tipo de estrategia o plan táctico, es
fundamental realizar un análisis de la situación. Y el PESTEL forma parte de eso y debe
repetirse en etapas regulares (mínimo de 6 meses) para identificar cambios en el entorno macro.
Las organizaciones que controlan y responden a los cambios en el entorno macro pueden
diferenciarse de la competencia y crear una ventaja competitiva.
Un análisis PESTEL es un acrónimo de una herramienta utilizada para identificar las
fuerzas macro (externas) que afectan a una organización. Las letras representan políticas,
económicas, sociales, tecnológicas, del entorno y legales.
El primer paso de un análisis PESTEL es hacerse ciertas preguntas que dan una idea de
qué aspectos resultan más relevantes y deben tenerse en cuenta. Se trata de las siguientes:
¿Cuál es la situación política del país y cómo puede afectar a la industria?
¿Cuáles son los factores económicos predominantes?
¿Qué importancia tiene la cultura en el mercado y cuáles son sus determinantes?
¿Qué innovaciones tecnológicas pueden aparecer y afectar la estructura del mercado?
¿Existen legislaciones vigentes que regulen la industria o puede haber algún cambio en
esta normativa?
¿Cuáles son las preocupaciones ambientales para la industria?
El método PESTEL es una de las muchas técnicas de análisis de negocios. A través de él, los
emprendedores pueden realizar una evaluación de los principales elementos que tendrán alguna
influencia en su proyecto.
Se trata de una técnica básicamente descriptiva. La idea es detallar de la mejor manera el entorno
en el que operará la empresa en función de aspectos políticos, económicos, socio-culturales,
tecnológicos, ecológicos, jurídico-legales y otros que, de alguna u otra forma, tengan alguna
incidencia.
El método PESTEL parte de un ejercicio de previsión y probabilidad realizado por cada uno de
los emprendedores. Esto no quiere decir que en la metodología tengan cabida proyecciones sin
fundamento; al contrario, deben ser verosímiles y realistas.
Para precisar aún más el modelo, veamos con más detalle qué significa cada una de las
categorías que contempla el análisis PESTEL:
a) Factores políticos y económicos:
En este apartado se engloban elementos como las políticas desarrolladas en el país. los niveles de
pobreza del entorno, los índices de desigualdad, el desarrollo económico, el acceso a recursos de
sus habitantes, así como la forma en todo ello afecta a la actividad de la empresa.
b) Factores sociales:
La descripción del método PESTEL debe incluir cuestiones como la cultura, la religión, las
creencias compartidas, los imaginarios, las clases sociales y los papeles asignados en función del
género. En algunos casos, son complementarios a los factores económicos. Entre mejor esté
definida la sociedad en la que se insertará la nueva empresa, mayores posibilidades de éxito
tendrá ésta.
c) Factores tecnológicos:
No es lo mismo abrir una empresa en Amsterdam que en la India. Las posibilidades de acceso de
las personas a las herramientas informáticas, el manejo de Internet o el nivel de cobertura de
ciertos servicios, determinan en gran medida el alcance de un negocio y sus posibilidades de
integración en el entorno.
d) Factores jurídico-legales:
Cada lugar tiene unas leyes establecidas que es necesario respetar. Es obligación de las empresas
cumplirlas y actuar dentro del marco que establecen. Sin embargo, también es necesario conocer
la legislación sobre factores que puedan influir en la marcha del proyecto, como por ejemplo lo
relativo a los hábitos de consumo, los roles sociales, las libertades o la intervención del Estado,
entre otros.
e) Factores ambientales:
Incluye en los elementos que guardan relación directa o indirecta con la preservación de los
entornos y el medioambiente. Por ejemplo, los efectos del cambio climático, el nivel de
contaminación, la probabilidad de sufrir desastres naturales, incendios, terremotos, maremotos,
entre otros. Y, por supuesto, la legislación que regula la actividad de las empresas en este
terreno, sobre todo si el negocio mantiene un contacto directo con los recursos naturales o
materias primas.
2.- Diamante de Porter
¿Cuál es el principal aporte del Diamante de Porter?
El diamante de Porter sugiere que existen razones concretas para que cada país, región,
localidad, sector de la economía o empresa sean más competitivos que otros. Es decir, analiza los
factores que generan ventajas competitivas que permiten que, por ejemplo, una marca se
consolide como la primera de su campo.
No obstante, lo interesante del esquema no son los factores en sí mismos, que por otra parte son
más bien conocidos y no sugieren ningún aporte; lo que realmente supuso una innovación fue la
relación entre ellos.
Al igual que con el esquema de las ‘Cinco fuerzas de Porter’, su autor busca con esta propuesta
que los países (y las empresas) sean capaces de identificar las causas de su alta competitividad;
en el caso contrario, la idea es analizar las razones de por qué no tienen ventajas competitivas y
qué soluciones pueden aplicar al respecto.
Los cuatro (o seis) componentes del Diamante de Porter
El esquema tiene en realidad forma de rombo y establece cuatro elementos esenciales para el
análisis de la fuerza competitiva de una empresa. Veamos en qué consisten:
1) Condiciones de los factores:
Hace referencia al entorno en el que intervienen los factores productivos de las empresas.
Es decir, a cosas como la dotación de recursos, la mano de obra, la infraestructura
especializada o la base científica que sustenta la idea comercial. También a la eficacia, la
capacidad de respuesta y las relaciones que establezca cada empresa con su medio. Porter
asegura que los factores que garantizan un alto posicionamiento en el mercado son los
creados por las propias compañías, contraviniendo la opinión de quienes consideran que
son los factores que se han heredado. Para él, la innovación y la creación están
directamente ligadas a la productividad y, por supuesto, a las ventajas competitivas.
Un ejemplo de ello lo vemos en la industria de las flores de Holanda, un país que pese a
no tener el mejor suelo ni las mejores condiciones climáticas para el cultivo de este
producto, es uno de los más prestigiosos en el mercado mundial. La explicación es que
las condiciones de sus factores productivos son mejores que las de otros países con mayor
capacidad de producción.
2) Condiciones de la demanda:
Porter asegura que también la demanda tiene una influencia indirecta cuando se trata de
generar ventajas competitivas. Si un grupo de compradores es exigente, está bien
informado y mantiene una actitud crítica frente a lo que le ofrecen, las empresas de ese
sector inexorablemente tendrán que hacer su mejor esfuerzo para satisfacer esa demanda.
O mejor dicho, se verán obligadas a innovar en cada nueva oportunidad y buscarán
nuevas alternativas de comercialización. De hecho, las empresas pueden ir un poco más
allá y tratar de anticiparse a lo que sus clientes podrían necesitar en un corto o medio
plazo.
3) Estrategia, estructura y rivalidad de las empresas:
La presencia de competidores en el mismo espectro comercial es otro factor que
promueve la aparición de ventajas competitivas. El solo hecho de saber que otra marca
busca lo mismo que nosotros genera un efecto estimulante que, a medio o largo plazo,
nos ayuda a mejorar la calidad de nuestro producto, crear nuevas estrategias de mercado y
emprender un proceso de mejora continua del cual se derivarán nuevas ventajas
competitivas. Este estímulo también se genera a nivel interno cuando la estructura de la
propia empresa genera competitividad como una forma de aumentar el rendimiento y la
productividad.
4) Sectores afines y auxiliares:
Este elemento es de carácter interno y se parecía mejor en los países que en las empresas.
Se refiere a la alta competitividad que existe entre ciertos sectores de la economía, algo
que a posteriori eleva los estándares de la oferta y beneficia al país frente a otros que
intentan competir con él en el mercado internacional. En el caso de las empresas, se
puede entender como la competitividad que puede existir entre sus miembros por alcanzar
ciertos márgenes de producción; en últimas, es la empresa la que se beneficia de esta
circunstancia.
Además de estos cuatro factores, que son los que conforman el Diamante de Porter, el
autor de este esquema definió otros dos elementos que, si bien no influyen de forma
directa en la creación de una ventaja competitiva, sí que tienen un rol que merece ser
valorado y analizado. Esos factores adicionales son:
5) El Gobierno (la dirección):
El modelo de gestión de los recursos importa cuando se trata de generar una ventaja
competitiva. En el caso de los países, este papel lo asume el Gobierno; en el de las
empresas, la dirección, que es la que puede decidir hasta qué punto apoya elementos
como la innovación o la investigación.
6) El azar:
Al hablar de competitividad, Porter también atribuye importancia al azar. En concreto,
habla de los eventos imprevistos capaces de generar discontinuidades y que pueden, por
ejemplo, anular ventajas competitivas de nuestros rivales en un mercado y relanzar las
nuestras, o viceversa. Aunque es un factor que no está reflejado en el diamante, genera
efectos súbitos y asimétricos.
3.- Las 5 fuerzas de Porter
¿Qué son las 5 fuerzas de Porter?
Analizan un sector en función de cinco fuerzas existentes a través del análisis y la identificación.
Esto permite a la empresa conocer la competencia que tiene el sector en el que opera. Así, se
puede realizar un análisis con el objetivo de hacer frente a la situación.
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Son un gran concepto de los negocios con el que se pueden maximizar los recursos y superar a
la competencia.
Se comienza desarrollando la visión de la empresa. Después se establece la estrategia necesaria
para cumplir la visión de la empresa. Hay que tener en cuenta desde los factores cuantitativos y
cualitativos hasta el poder y la jerarquía dentro de una empresa.
¿Cuáles son las 5 fuerzas que Porter consideró que existían
en todos los mercados?
Rivalidad entre las empresas: Es el resultado de las otras cuatro fuerzas. En función de la
rivalidad existente entre la competencia, la rentabilidad obtenida en el sector será mayor o
menor.
Poder de negociación de los clientes: Si el mercado cuenta con pocos clientes, se corre el riesgo
de que estén bien organizados y se pongan de acuerdo en cuanto a los precios que consideran
que tienen que pagar. Esto se convierte en una amenaza para la empresa.
Poder de negociación de los proveedores: Amenaza que corre a cuenta de los proveedores
debido al gran poder de negociación.
Amenaza de los nuevos competidores entrantes: Existen ciertas barreras de entrada a los
nuevos productos que se quieran introducir en un determinado mercado.
Amenaza de productos sustitutos: En los mercados en los que existen productos muy similares
entre sí supone una escasa rentabilidad para la gran mayoría.
Las seis barreras de entrada de Porter
La economía de escalas: Las grandes compañías logran niveles de producción enormes en
comparación con pequeñas empresas. Así, los volúmenes altos en las empresas permiten que
los costos se reduzcan y la posibilidad de volver a ser competitivos en el mercado.
La diferenciación de productos: Si se consigue posicionar el producto claramente en el mercado
ofreciendo algo diferente, y se establecen firmemente los productos, los competidores tendrán
mucha dificultad para adelantarlos.
Las inversiones de capital: Otro problema es cuando los nuevos participantes tienen que
invertir grandes recursos financieros para competir en la industria. La empresa puede mejorar
su posición aumentando el capital en sus productos y hacer que sobreviva ante empresas
parecidas más pequeñas.
Desventaja de costos: Esto juega a nuestro favor cuando las otras empresas no pueden imitar el
precio de nuestros productos. Si tienen costos más elevados, las empresas, deben adecuarse y
tratar de llegar a niveles de producción con costos competitivos.
Acceso a los Canales de Distribución: Las empresas ya establecidas en el mercado cuentan con
muchas más facilidades para hacer llegar el producto a los consumidores. Por lo que es
complicado que puedan aparecer competidores. Los nuevos competidores deben comenzar a
negociar con los distribuidores para poner los productos a disposición de los clientes. Esto lleva
a los nuevos participantes a reducir sus costos o aumentar la calidad. Lo que se convierte en una
clara desventaja ante las empresas ya establecidas.
Política gubernamental: Las políticas de los Gobiernos pueden dificultar la entrada de nuevas
empresas a los mercados por las leyes. Por lo que, son muchas veces, las políticas
gubernamentales las que impiden la llegada de nuevos competidores.