UNIVERSIDAD NACIONAL
SANTIAGO ANTÚNEZ DE MAYOLO
HUARAZ-ANCASH-PERÚ
“AÑO DEL BICENTENARIO DEL PERÚ:200 AÑOS DE INDEPENDENCIA”
FACULTAD DE INGINIERIA CIVIL
ESCUELA PROFESIONAL DE INGINIERÍA CIVIL
CURSO: Geología General
FORMACION DE MONTAÑAS
AUTORES:
Teodocio Bladimiro de la Cruz Vega.
Yhon Sánchez Reyes.
Hugo Cerna Mejía.
I. INTRODUCCION.
Desde su formación, nuestro planeta ha sido un sistema dinámico que siempre experimentó y
experimenta cambios en muchos aspectos, comenzando desde su comportamiento como uno de los
planetas del sistema solar, hasta los movimientos de placas que se producen en su interior. Estos
comportamientos dieron origen a transformaciones que de una u otra forma influyen en la vida de los
habitantes de esta, y más aun en la vida humana, a la que la naturaleza benefició y también
perjudicó.
I.1 Objetivos:
En este trabajo lo que se buscara es entender el proceso de formación de las montañas, como se
clasifican las montañas.
II. DESARROLLO
Montañas
Las montañas son impresionantes elevaciones de la corteza terrestre que sobresalen
nítidamente del terreno circulante; pueden encontrarse solas o agrupadas, cuando el
agrupamiento es en hilera constituyen lo que se llama una “cadena montañosa “.
El término cordillera se utiliza para las agrupaciones alargadas de varias cadenas montañosas
que tienes una misma dirección y que se hallan unidas por sus bases
Tipos de montañas básicos:
II.1 Según su altura:
Se distingue entre montañas medias, de formas generalmente redondeadas a consecuencia
de diferencias de altura escasas, y montañas altas, de formas agudas y pendientes abruptas,
consecuencia de una erosión intensa determinada por el carácter enérgico del relieve (los Alpes).
II.2Según su forma y extensión:
Se distinguen montañas en cadena (cordillera, cadenas montañosas), con una serie de
cadenas paralelas alargadas, y montañas-macizos, en las que la extensión es, más o menos, igual en
todas las direcciones.
II.3 Según su origen:
Se distinguen montañas volcánicas, surgidas por la actividad volcánica, y montañas
tectónicas, que, a su vez, pueden ser plegadas (en ellas los pliegues determinan aún las formas y el
agrupamiento de las cadenas), falladas o fracturadas (en ellas las fracturas y fallas son las que
determinan los rasgos esenciales de la estructura) y plegado-fracturadas (los plegamientos están
entremezclados en fallas).
Algunos montes se formaron por la confluencia de placas tectónicas en desplazamiento y la
afluencia de las rocas en sus límites. En este proceso las rocas sedimentarias originarias del fondo
oceánico se elevan y forman mesetas intermontañas donde enormes capas horizontales son
levantadas, como el Tíbet en el Himalaya a 4200 metros de altitud o la meseta de Colorado en el
Gran Cañón a 1600 metros de altura. También forman montañas plegadas, cuando el empuje contra
escudos supone el plegamiento de depósitos geosinclinales con espesores de 10 Km., ejemplo
Andes, Alpes, Himalaya y Rocallosas.
Otras montañas pueden alzarse por fractura; tales son las montañas de bloque como las de
Ruwenzori entre Uganda y Zaire. Un tercer tipo de montes puede formarse como resultado de la
actividad volcánica y ello puede ocurrir en regiones de plegamiento orogénico activo como a lo
largo de la costa Pacífico donde están los volcanes Santa Helena (USA), Ruiz (Col.) y Misti (Per.).
Hay otro tipo fundamental de montaña, la que nace empujada hacia arriba por una intrusión
magmática o de un diapiro salino bajo la superficie.
2. Criterios de clasificación de las montañas
Los criterios de clasificación de las montañas son muy numerosos. Se pude adoptar la forma de conjunto, la
dirección, altitud la antigüedad de la fase tectónica principal o del ultimo levantamiento, las disposiciones
estructurales, las redes hidrográficas, los paisajes, etc. Los aspectos, volumen topográfico, aspectos
morfoclimáticos y arreglos morfoestructurales, facilitan esta clasificación.
2.1 Volumen topográfico. La importancia del volumen montañoso varía entre límites muy altos, pues
existen montañas sencillas de algunos km. cúbicos, con una sola cumbre o restringidas cimas agrupadas. Es
el caso de volcanes erguidos en islas aisladas en las extensiones oceánicas o sobre tierra (el Vesubio, por
ejemplo), o de las estribaciones separadas de las cordilleras plegadas.
Los macizos montañosos adoptan muy a menudo la forma de un arco en media luna (Jura, Himalaya), doble
forma de "S" (Alpes, Andes), a veces muy poco pronunciada (Urales), otras incluso exagerada (Cárpatos).
Pero también existen montañas de forma rectangular (Harz, Tian Chang), o de bordes rígidos (Vosgos,
Sierra de Córdoba en Argentina). Las formas circulares son excepcionales o están mal delimitadas (Macizo
Central Francés).
2.2 Aspectos morfoclimáticos. Las cordilleras de montañas llevan en su relieve la marca profunda de los
sistemas de erosión que las atacan. Estos dependen esencialmente del clima el que a su vez viene determinado
por el relieve actual y la latitud. El relieve actual, que provoca un descenso de la temperatura, de un grado por
180 metros de altitud, supone violentos contrastes térmicos, fuertes vientos y un gran aumento de la pluviosidad.
Son ellas montañas tipo templado (Vosgos y Jura, en Francia), montañas tipo polar (Antártida y Groenlandia),
montañas tipo escandinavo (Escocia, Escandinavia, Labrador), montañas tipo alto alpino (Alpes e Himalaya),
montañas semiárido (Sahara, Arabia), montaña tipo tropical (Macizo Brasileño).
2.3 Arreglos morfoestructurales. La clasificación morfoestructural, aunque es la más interesante de todas,
tropieza con numerosas dificultades como lo precario de los conocimientos actuales, la complejidad de los
conjuntos montañosos que jamás son homogéneos en grandes extensiones y el criterio clasificador que
integre elementos estructurales y morfológicos.
Los tipos regionales se han propuesto principalmente, bajo consideraciones estructurales. Aquí existirían en
espacios del orden de las decenas de km:
1º desniveles principales que reproducen directamente las últimas deformaciones tectónicas, donde las
cumbres corresponden a los puntos más elevados y las depresiones a los puntos más bajos.
2º Desniveles principales que se deben a la resistencia desigual de las rocas, donde los puntos altos
corresponden a las capas más duras y los bajos a las más blandas.
3º Desniveles principales que se sitúan entre crestas y depresiones, donde la red hidrográfica que se
desarrolla sobre un material rocoso relativamente homogéneo es la que crea por sí misma la organización
del relieve.
Los tipos planetarios se han propuesto a nivel continental como morfoestructural del orden de los cientos y
miles de km. Son las mismas cordilleras que se describirán adelante cuyos criterios no pueden ser los
mismos utilizados en los tipos regionales pues se distinguen porque aquí se ponen en evidencia los grandes
dominios estructurales que dividen el planeta.
3 Tipos de cordilleras o plegamientos
Se pueden distinguir cuatro tipos principales de cordilleras, cuyo origen e instauración derivan de procesos
distintos:
3.1 Cordilleras intercontinentales o intracratonicas. Se desarrollan en partes ya consolidadas de la corteza
terrestre y no en los fondos oceánicos. Se caracterizan por una tectónica de fondo y de recubrimiento que afecta
a una cobertura poco diferente de las cuencas sedimentarias vecinas. (Pirineos y Urales)
3.2 Dorsales mezooceanicas. Comprenden una provincia de cresta de aproximadamente 10 km de ancho, cuyo
eje lo ocupa una fosa o riff de una profundidad hasta de 3 km. En ocasiones las dorsales son el resultado de la
consolidación del basalto suboceanico y están en el origen de la expansión de los fondos oceánicos.
3.3 Cordilleras geosinclinales (tipo alpino). Se caracteriza por presentar mantos de corrimiento y la
compresión que ocurre en en el sedimento depositado, haciendo que este surja como una montaña.
3.4 Cordilleras liminares (tipo andino): No presenta mantos de corrimiento, pero el vulcanismo es activo.
4. GEODINAMICA
Es el estudio del conjunto de procesos que modelan y alteran la estructura de la corteza, donde se
incluyen las fuerzas externas que actúan hacia abajo desde la biosfera y las internas que actúan hacia arriba
y desde el interior del planeta. La geodinámica interna estudia pliegues, fallas, etc. y la externa el modelado
del paisaje debido al viento, agua, hielo, etc.
El planeta está sometido a un proceso de gradación continua, donde intervienen fuerzas de
degradación que tratan de nivelar los continentes, asociadas a la meteorización, la erosión y los
movimientos masales, y fuerzas de agradación opuestas a las anteriores, que tratan de reconstruir el relieve,
como son el vulcanismo y el diastrofismo.
Las fuerzas endógenas son sistemáticas y las exógenas son aleatorias o estocásticas. Las fuerzas
endógenas se asocian a movimientos epirogénicos (de ascenso y descenso) y orogénicos (horizontales o
verticales) de la corteza.
Al examinar los problemas que conciernen a la corteza y a la superficie del globo parece que el
núcleo no interviene en la orogénesis. Los principales problemas están relacionados con el estado térmico
de la corteza (el problema del gradiente geotérmico), los antecedentes del vulcanismo (el carácter
constructivo del relieve), los antecedentes de la sismología (los terremotos acompañan a la orogénesis), las
anomalías magnéticas (las perturbaciones magnéticas pueden preceder los sismos y obedecer a
desplazamientos de magma), el paleomagnetismo (la alternancia de períodos de polaridad normal e inversa
en las rocas de los fondos oceánicos), los sondeos oceánicos (los sedimentos marinos muestran antigüedad
creciente conforme nos alejamos de las dorsales) y la isostasia (los continentes siálicos penetran tanto más
el Sima cuanto más se elevan).
4.1 Formas del movimiento de la corteza:
Las tres grandes formas del movimiento de la corteza son dictiogénesis, epirogénesis y orogénesis:
Dictiogénesis Movimiento que genera grandes abombamientos, arqueamientos, plegamientos y
umbrales sin cambiar la estructura de las rocas.
Epirogénesis. Movimiento causa de regresiones y transgresiones marinas, de formación de umbrales
y depresiones (geoanticlinales, y geosinclinales) como espacios de erosión y sedimentación. Son
movimientos lentos de ascenso y descenso de la corteza a nivel macro, pero sin perturbación ni
fracturamiento de estratos.
Orogénesis. Movimientos tectónicos que forman montañas y en general los relieves de la corteza. Se
originan en varios estadios y se acompañan de ciclos magmáticos. En la actualidad el mecanismo
orogénico casi únicamente aceptado es el de la tectónica global o tectónica de placas, aunque existen
y han existido otras teorías de las que algunas cuentan con defensores.
4.2 Estadios de la orogénesis:
Los estadios de la orogenia son cinco a saber:
Geosinclinal. Deposición de espesas capas de sedimentos en los geosinclinales lábiles y hundidos.
Altorógeno (paroxismal). En lo profundo de los geosinclinales, y unidos al estrechamiento del
espacio, tienen lugar movimientos en los que las capas se pliegan y fracturan.
Flysch (calizas arenosas o amargosas). Las montañas aparecen en la superficie como grupos aislados
y el flysch, traído de la superficie, se deposita en el fondo marino.
Posorogénico. Los orógenos formados en los dos primeros estadios son presionados a partir del
subsuelo plástico y se levantan formando montañas.
Estadio de las molasas (areniscas de cemento calcáreo). Comienzo de la erosión intensa, así el
material erosionado es depositado en las depresiones situadas delante de las cordilleras.
Es importante conocer los cimientos de las montañas, es decir, los geosinclinales y su evolución. La
palabra geosinclinal tiene un origen que se basa en dos constataciones, el extraordinario espesor de los
sedimentos depositados en ciertos puntos del globo (13 Km. en los Apalaches y 20 Km. en las Montañas
Rocosas), durante un período relativamente corto de tiempo (algunas decenas de millones de años), y
después la desigualdad de espesor de los depósitos correspondientes a la misma duración en regiones
vecinas, relación comprendida entre 1/2 y 1/100 (y que entre los Apalaches y la cuenca del Mississippi es
1/10).
Para explicar estos dos fenómenos se supone que el fondo de la depresión donde se efectúa el
depósito penetra progresivamente en el magma bajo el peso de los sedimentos, formando una extensa cubeta
o sinclinal de Sial dentro del Sima. Cálculos precisos han mostrado que el peso de los sedimentos era por sí
sólo insuficiente para explicar este hundimiento progresivo, llamado también subsidencia. Hundimiento que
se ve favorecido por causas que provienen de la orogénesis, compresión lateral o succión del Sial mediante
movimientos de convección del magma según se mostrará en los estadios y ciclos siguientes.
Los sedimentos del geosinclinal son de facies profunda o batial. Esta opinión ha sido combatida
ulteriormente ya que el flysch, que se halla presente en todos los geosinclinales, es el resultado de una
sucesión de lechos de esquistos finos y de sedimentos más groseros y mal calibrados (areniscas,
conglomerados), que se repiten rítmicamente en un espesor considerable. Cabría pensar pues, que el
depósito se efectúo cerca de las orillas en un mar poco profundo (facies nerítica). Pero ni las causas de la
ritmicidad (hundimiento por tirones, variaciones climáticas, corrientes de turbidez), ni la profundidad del
depósito, son conocidas actualmente con certeza.
4.3 Ciclos magmáticos:
Los estadios de la orogénesis se acompañan de ciclos magmáticos que son cinco, a saber:
Inicial: Magmas básicos son movilizados durante el período geosinclinal.
Sinorógeno: Transformación de magmas graníticos en gneises durante el plegamiento.
Tardiorógeno: Presencia de magmas ácidos que ascienden al final del plegamiento.
Subsecuente: Magmas intermedios son movilizados al final del plegamiento.
Final: Magmas básicos cerrando el ciclo magmático.
5. CAUSAS DE LAS FUERZAS ENDÓGENAS DE LA OROGENIA
Las teorías más importantes en la orogenia son: contracción termal, corrientes de convección, deriva
continental y tectónica de placas.
5.1 Contracción termal
La pérdida de energía de acreción de la Tierra (enfriamiento) ocasiona la disminución de su volumen y
el encogimiento consecuente de la corteza. El enfriamiento no se da en el núcleo, tampoco en la corteza,
ocurre fundamentalmente en la zona de desorden atómico del manto. En contra de la teoría se discute la
no distribución de las cordilleras en arcos de círculos máximos y de manera más regular, según los
criterios de uniformidad con los cuales se pierde el calor es un modelo de capas esféricas concéntricas.
5.2 Corrientes de convección
Las corrientes de convección someten al manto a un flujo plástico entre el núcleo caliente y la
corteza fría; la velocidad del flujo es de 12 cm por año. Las corrientes emergen por las dorsales, se
desplazan horizontalmente arrastrando las placas tectónicas para sumergirse por las zonas de
subducción. En las zonas de subducción se arrastran materiales y se forma geosinclinales; aquellos
ocasionan un freno local de las corrientes de convección y como consecuencia los materiales que se
fusionan generan las montañas. Se discute en contra de la teoría el que el manto tenga zonas de
discontinuidad.
5.3 Deriva continental (Wegener 1912)
Supone la existencia de un sólo continente Pangea, que se subdivide en dos grandes continentes
Laurasia al norte y Gondwana al sur; pero ellos se subdividen en otros. Los continentes por menos
pesados (SIAL) flotan sobre el SIMA. África y América se separan para dar origen al Atlántico
mientras el Pacífico, el más primitivo de los océanos, perdió espacio; también de África se
desprendieron la India anterior y la Antártica, mientras que América se separó del bloque
Euroasiático; la deriva empezó hace 150 millones de años (Mesozoico) fue intensa hace 50 millones
de años (Cenozoico) y sólo en el pleistoceno tomó el planeta su actual fisonomía.
Por la rotación de la Tierra los continentes se desplazan del polo al Ecuador, donde la fuerza
centrífuga es mayor; simultáneamente los continentes se van retardando por inercia al occidente
mientras la Tierra gira hacia el oriente. Por el efecto de “aplanadora” en los dos movimientos se
pueden explicar montañas así: en el primer caso el Himalaya y los Alpes en el costado de avance y
en el segundo los Andes y las Rocallosas, sobre el costado occidental.
En la corteza se diferencian los fondos oceánicos siempre jóvenes con sus dorsales, y los continentes
más antiguos emergidos con sus cordilleras. La corteza de la Tierra, se regenera y destruye,
conforme se mueve a modo de banda transportadora, impulsada por las corrientes de convección del
manto plástico.
En el metamorfismo regional y dinámico, por la presión, la roca fluye y así sus minerales tienden a
alargarse y aplanarse formando bandas paralelas por lo que la roca toma una propiedad llamada
foliación. En otros ambientes, la roca se transforma sin tratar de fluir ni bandearse con lo que la
textura puede ser foliada o no foliada. La textura o clivaje foliado, puede ser pizarrosa, filítica,
esquistosa o gnéisica; la textura no foliada puede ser densa o granular.
5.4 Tectónica de Placas
De la última glaciación del paleozoico quedan sobre rocas de varios continentes, huellas que
sumadas a sus rasgos comunes permiten ensamblar el anterior Pangea. Los pasados depósitos de
tillita dejaron surcos sobre la roca de base que advierten la posición ensamblada de los continentes
en la pasada edad del hielo. Esas direcciones concordantes se explican por la dirección de avance y
retroceso de los hielos en ese período. Resulta interesante estudiar si los depósitos de arena de
pasados ambientes eólicos muestran una dirección concordante a la de los vientos en el hipotético
ensamblaje del Pangea.
En 1950 se descubre el paleomagnetismo y se advierte con él un desplazamiento continuo de los
fondos oceánicos; en las rocas se ha fosilizado la alternancia en la dirección del dipolo magnético
terrestre con período del orden de los 700 mil años. En el fondo oceánico las rocas no superan los
150 millones de años de antigüedad, mientras que en los continentes alcanzan los 3000 millones de
años. Supuestamente el fondo oceánico está regenerándose de continuo: el borde constructivo de las
placas lo constituyen las dorsales oceánicas, el borde destructivo las zonas de subducción (márgenes
continentales activos y arcos de islas) y el borde pasivo de ellas son las fallas de transformación. La
corteza de la Tierra se conforma por doce placas, subdivididas en otras menores.
Respecto al flujo convectivo la dirección del desplazamiento de las placas puede ser concordante; si
el flujo contribuye el desplazamiento, o contraria si el desplazamiento de la placa tiene que vencer la
fricción del flujo convectivo.
6. SUCESION Y CLASIFICACION DE LA OROGENESIS
El numero de ciclos de actividad orogénica es cercano a cien periodos, considerados en otros
tiempos como de clama revelan unos plegamientos. La mayor parte de cordilleras circunpacificas se
remontan a la era secundaria(paleozoica), relativamente tranquila en Europa occidental, mientras
que los montes Salair de Asia central se plegaron en el cámbrico.
No obstante, aunque algunos geólogos estimaron que tales paroxismos tectónicos eran universales y
sincrónicos y que apenas se distinguían unas cuarenta fases de 300 mil años cada una, tal opinión fue
firmemente combatida señalando discordancias terciarias en varios lugares.
7. EDADES DE LAS PRINCIPALES FASES DE PLEGAMIENTOS EN AMERICA
Cuadro de plegamientos en América
PERIODO TIEMPO FASE DE
PLEGAMIENTO
(millones de
años)
Cuaternario 2 Fase pasadeniense (Coast Rangers,
Sierra Nevada)
Plio-mioceno 15 a 25 Orogenia de Coast Rangers
Eoceno 65 Plegamientos laramienses (Montañas
Rocosas)
Jurásico 135 a 180 Plegamientos nevadienses (Sierra
Nevada, Andes)
Pérmico 225 a 280 Revolución apalachiana
Devónico 345 a 400 Plegamientos acadienses (Apalaches)
Ordovícico 440 a 500 Plegamientos tacónicos (Apalaches,
América del Sur, Groenlandia)
Precámbrico 570 a 700 Plegamientos Keweenawanienses
(Canadá)
Algónquico 700 a 1000 Plegamientos uronienses (Canadá)
Arcaico 1000 a 2000 Plegamiento laurentienses (Canadá)
7.1 Velocidad del proceso. Hay que admitir que una velocidad orogénica de 10
cm por siglo puede acelerarse y se puede citar como ejemplo la península Idu en
Japon que se eleva 20 cm cada año. También depósitos de sedimentos rítmicos y
molasas suponen periodos de levantamiento bastante superiores a los 300 mil
años. Se deduce de lo anterior que la orogénesis es un proceso lento y continuo
cuyo ritmo desigual puede dar lugar a paroxismos que no aparecen
mundialmente ni de manera simultánea. Se puede por otra parte disociar la
orogénesis de la tectogenesis, pues es posible que los movimientos de cobertura
aparezcan continuos, mientras que el levantamiento del zócalo procede por
sacudidas.
7.2 Neotectonica. El cuaternario no es ciertamente una época singular: Se da el
nombre de neotectonica a la tectónica reciente que se traduce a veces por
levantamientos de varios centenares de metros(islas de la
Sonda,Calabria,,Tunicia), medidas muy precisas de nivelación y minuciosos
estudios de geomorfología permiten ponerla de manifiesto en áreas calificadas
de tranquilas(PAYS DE BRAY Y PICARDIA).Para los ingenieros, la
neotectonica da información fundamental sobre procesos que tienen y que
pueden comprometer la estabilidad de importantes obras.
CONCLUSIONES.