PUEBLO ORIGINARIO RAPA NUI
TRABAJO ESCRITO
A partir del pueblo originario de la zona asignada según el curso que están actualmente.
Deberás confeccionar un informe con las siguientes
características:
1. Introducción
2. Desarrollo
3. Conclusión
Elementos para el desarrollo de tu informe
1. Historia
2. Ambiente y localización
3. Economía
4. Artes
5. Organización social
6. Lengua
7. Mitos y leyendas
8. Problemática orientada a la zona que les toco
Trabajo individual.
Historia
Las fechas más tempranas de ocupación en Rapa Nui indican presencia humana desde más o
menos 100 años d.C. Fue Hotu Matu’a quien comandó la primera migración a Rapa Nui, la de los
Hanau momok, desde algún lugar de la Polinesia.; luego la isla recibió una segunda oleada de
hombres, la de los Hanau eepe. A la muerte de Hotu Matu’a, poco a poco, fueron apareciendo
conflictos generados por la asociación de una fuerte presión demográfica y la escasez de recursos
naturales. El punto culmine fue una crisis de la cultura clásica de Rapa Nui, traducida en una
revolución contra el grupo de elite Ariki y de las actividades religiosas que los representaban. La
reorganización social conllevó conflictos intergrupales, canibalismo y la destrucción de los Ahu-
Moai.
Con la llegada en 1722 del navegante holandés Jakov Roggeveen, Rapa Nui inició su fase
histórica, la de contactos y la aculturación a la sociedad occidental. Hasta 1833, los contactos con
europeos se limitaron al área del litoral y se caracterizaron por el intercambio de bienes (como
gallinas, agua y vegetales principalmente, a cambio de artículos de madera, metal, etc.) y el tráfico
sexual con las mujeres. Durante esta época, la sociedad Rapa Nui estaba en decadencia, los
alimentos escaseaban y había un alto grado de conflicto interno. Además, en el año 1862, una
parte de los Rapa Nui fueron excalvizados y trasladados al Perú, situación que terminó por
disminuir a la población en más de 50%.
Entre 1864 y 1872, los contactos con y europeos fueron sistemáticos a partir de la instalación de
dos misiones religiosas francesas en la isla. Esto conllevó cambios: poco a poco la religión católica
reemplazó las antiguas prácticas de culto, la población de la isla se concentró, la división territorial
tradicional colapsó, el sistema de producción se desintegró y la propiedad de la tierra se concentró
en manos extranjeras y se destinó a la ganadería. La población de Pascua quedó reducida a 175
personas que se transformaron en inquilinos.
En 1888, el capitán Policarpo Toro toma posesión formal de Rapa Nui a nombre de Chile. Se
enviaron funcionarios gubernamentales y tres familias de colonos, los contactos con la Polinesia
francesa disminuyen y los europeos radicados en la isla partieron. A pesar de ello, la Isla queda
totalmente abandonada por las esferas políticas chilenas. La economía isleña volvió a basarse en
actividades tradicionales de agricultura y pesca y muchos isleños volvieron a habitar sus tierras
ancestrales. En 1892, el Fisco firma un contrato de arriendo por las tierras y bienes públicos con un
ciudadano francés, y en 1895 se instala en la isla, Merlet y Cía., convirtiéndose Rapa Nui en una
hacienda ovejera, reiniciéndose a través de este sistema ganadero los abusos y la pobreza para la
población local. En 1953, Rapa Nui pasa a la administración de la Armada de Chile, la situación de
la isla se regulariza y comienza una fase de desarrollo en infraestructura y contacto con el mundo
exterior.
Expediciones científicas como las de Thor Heyerdahl y William Mulloy reintroducen a los Rapa Nui
en su pasado e interés por su patrimonio cultural, revitalizándose la industria artesanal. Los isleños
comienzan a demandar y adquirir mayores derechos. A partir del año 1965, se amplía la apertura
de la isla hacia el mundo exterior gracias a la mejora de las comunicaciones, la creciente llegada
de extranjeros e importantes movimientos migratorios entre Pascua, el continente y Tahiti. El
contexto familiar tradicional de hoy en día se ha revigorizado, pudiéndose considerar la tierra como
clave para la continuidad cultural Rapa Nui. El turismo se ha constituido en pieza central de la
economía isleña. En la actualidad 4647 individuos se adscriben a la etnia Rapa Nui, representando
el 0,67% del total de los indígenas del país.
Ambiente y Localización
La isla de Pascua o Rapa Nui se halla en medio del Océano Pacífico sur, a 3700 km de las costas
americanas, aproximadamente, frente al puerto de la ciudad de Caldera. Es de origen volcánico y
no posee cauces de agua permanente pero sí subterráneos. Antiguamente, tuvo una masa de
bosques importantes, hoy presenta una sabana cubierta por matorrales y arbustos. Su fauna es
escasa, todos los animales son introducidos salvo dos reptiles. Contrariamente, su mar presenta
una rica diversidad. Su clima es subtropical con una temperatura media de 21°C.
Economía
Se basa en la agricultura, complementada por productos marinos (pequeños moluscos y peces, el
atún principalmente). Esta actividad –que debió ser más importante durante tiempos prehistóricos-
se realizaba con redes, lienzas, trampas y anzuelos de hueso, madera y piedra. Se cultivaban
especies traídas por los primeros colonizadores de la isla: diversas variedades de ñame y de
batatas, taro, plátano, caña de azúcar, entre otras especies. También plantas de utilidad y de
adorno como las calabazas, el ngaoho, el pua y la pía y varias especies de árboles. Los Rapa Nui
enfrentaron varias dificultades para implementar su sistema económico: las lluvias son muy
variables y causan alternativamente inundaciones y sequías, el suelo no es muy favorable al
cultivo, pues hay rocas bajo una pequeña capa de tierra fértil.
Para superar estas dificultades y proteger las plantas conservando la humedad del suelo,
implementaron los manavai o jardines subterráneos. Según la leyenda fue el Ariki Hotu Matu’a
quien organizó las tierras de la isla deslindándolas de forma radial, dando a cada linaje acceso a
los recursos de cada piso ecológico. Los lugares donde se hallaban los bienes escasos, como las
canteras de piedras, fueron de uso común. Los medios para trabajar la tierra se caracterizaron por
su extrema sencillez: eran el akaúve, un palo grueso y largo usado para abrir hoyos grandes y el
oka, palo más corto y delgado empleado para limpiar la tierra de los pastos, aporcar y plantar
aquellos cultivos que no requerían hacer hoyos profundos.
Además de recursos vegetales, los primeros colonos trajeron gallos y gallinas. A la luz de los
relatos y de la precisión que caracteriza la terminología respecto a las aves domésticas, se infiere
que su crianza representaba una actividad especialmente importante para los isleños. Con el paso
del tiempo, la población de la isla se incrementó y especializó en labores no productivas, como la
creciente construcción de edificios monumentales. Para obtener terrenos cultivables, se cortó y
quemó la vegetación original, trayendo consecuencias desastrosas para los suelos y el agua. La
falta de árboles repercutió en todos los ámbitos de la vida rapa nui: dificultó la preparación de
alimentos, las salidas de la isla y el transporte de los Moai hasta los Ahu.
Arte
Poco antes del año 690 d.C., la producción de un superávit económico permitió el comienzo de una
arquitectura religiosa monumental en el sector costero: los Ahu. Se caracterizan por un patrón de
rampas con alas laterales y pavimento de rocas de playa, alineadas alrededor de una plataforma
central plana y alargada, rellena de ripio. Sobre ésta descansan los Moai, en solitario o en filas de
hasta quince, aunque están ausentes en los ahu más tardíos. Estas enormes estatuas de piedra
corresponderían a imágenes de antepasados. Cada uno lleva el nombre de la persona que
representa. Eran casi completamente esculpidas en las canteras ubicadas en las laderas de los
volcanes, antes de ser transportadas a su destino final. Aparentemente, eran mudadas en posición
horizontal con la cabeza adelante por una red de caminos que bordeaba casi toda la costa.
Considerando que una gran cantidad de estatuas todavía se encuentra en las canteras o en su
periferia, se puede pensar que el proceso de transporte fue la parte que más dificultades presentó.
Una vez en el Ahu, los Moai eran gradualmente puestos en posición vertical sobre la plataforma. El
proyecto de ingeniería más complejo seguramente fue el de disponer sobre las cabezas de los
Moai los bloques cilíndricos de escoria roja que llevan como sombreros. La actividad escultural fue
al parecer fruto de varios equipos de trabajo independientes, sugiriendo la existencia de una
competencia interna.
La cultura Rapa Nui cuenta con una amplia gama de otras manifestaciones artísticas, entre ellas
las estatuillas que se obtenían de la madera del toromiro: el Moai Kavakava y el Moai Pa’apa’a
Hiro. Eran copias de espíritus llamados Akuaku y eran consideradas sagradas. Existe además una
gran diversidad de adornos y figuras utilizadas en ceremonias festivas. Destacan esculturas en
madera de peces y lagartos y los Rona u hombres-pájaro. Igualmente utilizaron perfumes, tatuajes,
pinturas corporales y se dilataron el lóbulo de las orejas como signo de prestigio. También
poseyeron una suerte de escritura, aún no bien comprendida, utilizando signos que grababan en
tabletas llamadas Kohau rongorongo. En ellas “escribián” himnos religiosos, hazañas y hechos y
relatos de personajes importantes y, quizás, genealogías históricas. Sólo algunos sabios y
especialistas, llamados maori podían leerlas.
Hoy existe un pequeño número de estas tableras y se desconoce su verdadero contenido. Otra
manifestación artística importante son los grabados rupestres, muy abundantes en la Isla. En bajo
y sobre relieve sobre rocas se plasmaron diseños de peces, aves, tortugas, embarcaciones, figuras
humanas de grandes ojos, el hombre pájaro, el dios Make Make, etc. Muchos de estos motivos se
repiten en pinturas murales al interior de las casas, así como en otras partes de Polinesia (Hawai,
Nueva Zelanda o Islas Marquesas, por ejemplo).
Organización Social
Hotu Matu’a fue el primer Ariki Henua o rey de la tierra Rapa Nui, pero en sentido amplio Ariki eran
también la reina, los príncipes y los nobles. Esta elite poseía además ´de un poder político, uno
mágico – el Maná- que hacía crecer los frutos y los animales de la tierra y el mar. Al interior de la
familia real los hijos se jerarquizaban por primogenitura. Cada uno de los descendientes de Hotu
Matu’a constituyó grupos diferentes, llamados Mata, que poseían un jefe, personas de rango,
distintas clases sociales y especialización de sus actividades: un jefe militar, policías, maestros,
sacerdotes, constructores de casa, escultores, agricultores, pescadores, etc. Las fuentes históricas
distinguen 12 grupos semi independientes principales. Cada Mata, a su vez, se dividía en clanes
con un área claramente delimitada y vedada a los individuos pertenecientes a otro clan. En esta
zona residían y ejercían sus actividades económicas. En la primera época de la civilización Rapa
Nui no hubo grandes conflictos intergrupales, pero a causa de la crisis demográfica, éstos habrían
aparecido y, poco a poco, agudizado hasta acabar en una guerra total.
Lengua
El rapa nui es una lengua viva que pertenece al subgrupo polinésico de la gran familia de lenguas
austronésicas. En esta lengua un mismo elemento morfológico puede cumplir las funciones de
sustantivo, adjetivo o verbo. Y las categorías gramaticales de género, número, tiempo, se expresan
mediante prefijos y sufijos. Su uso es oral y de uso corriente.
Mitos y leyendas
La leyenda de los siete exploradores
Un ejemplo es la leyenda de los siete exploradores, a partir de la cual se han deducido muchos
hechos.
Los historiadores han aceptado la existencia de Hotu Matúa y las circunstancias de su llegada a la
Isla de Pascua. Y en este marco analizan el relato de los siete exploradores:
El mito señala que, precediendo al viaje de su rey y por instrucciones de un vidente, siete
navegantes llegaron a la isla buscando un lugar adecuado para instalarse y sembrar “ñame”
(tubérculo base de la alimentación de los inmigrantes). Dos de ellos traían, además, un moai y un
collar de madreperlas, que escondieron y que luego dejaron abandonados cuando regresaron a su
tierra de Hiva. Sólo un explorador se quedó en la isla.
Varios estudiosos han rescatado de este mito algunos hechos comprobables: que cuando Hotu
Matúa llegó a la isla, ésta ya estaba poblada; que ya existía en ella el “ñame”; y que también había
moais.
Otros deducen además, que los siete exploradores simbolizan a siete generaciones que habitaron
el lugar; o tal vez a siete tribus inmigrantes, de las cuales sólo una sobrevivió y se mezcló con la
gente de Hotu Matúa.
Los hechos han permitido establecer que el rey Hotu Matúa murió 20 años después de su llegada a
la isla y que le sucedió su hijo mayor, Tuu Maheke. El último de esta dinastía fue Gregorio o
Roroko he tau, llamado también el rey niño, que falleció en 1886, y aunque los pascuenses gustan
de pensar que la sucesión dinástica no tuvo desvíos ni interrupciones, hay varios indicios de que el
linaje dinástico tuvo muchas alteraciones.
Se sabe que poco después de los primeros polinesios llegó a la isla una segunda inmigración. El
origen de estos nuevos pobladores es polémico, ya que sus características raciales difieren de las
de aquellos que entonces se consideraban “nativos”.
A los nuevos habitantes se les llamó Hanau eepe, lo que literalmente quiere decir “raza ancha”, y
en efecto, éstos eran más corpulentos y robustos que los Hanau momoko o raza delgada que
ocupaban desde antes el lugar.
Los Hanau eepe tenían muy desarrollados los lóbulos de las orejas razón por la cual muchos
antropólogos los asocian con los incas y sus nobles orejones descritos por Francisco Pizarro en
sus informes. Pero éste, como muchos otros es un misterio no desentrañado aún. Por el momento,
los orejas cortas y los orejas largas son protagonistas históricos de orígen confuso, pero cuya
existencia está afianzada con reales testimonios en el pasado.
Make-Make, creador del mundo
Make-Make había creado la Tierra, animales y plantas, pero como se sentía solo, pensó en crear
un ser que hablase y pensase igual que él. Fecundó la piedra, sin resultados. Fecundó el agua y
creó los peces. Fecundó entonces la tierra y nació el hombre. Contento con su creación, se dio
cuenta de que el hombre necesitaba compañía y así nació la mujer.
Cómo nació el Aku-Aku (versión de Oreste Plath)
“Unos diablos, una tarde calurosa, se despojaron de sus ropas para entregarse al sueño. Pero
aconteció que pasó un joven de apuesta figura y pudo observar con gran admiración que sus
cuerpos carecían de carne y se les podía ver y contar las costillas. A Takuihu -que así se llamaba
el joven- se le quedó fuertemente grabado en la memoria tan extraño espectáculo.
Otro diablo por ahí cercano había estado observando la escena y prorrumpió en grandes gritos,
hasta despertar a sus colegas y les refirió que Takuihu los había sorprendido durmiendo.
Los diablos, por temor al ridículo en que caerían entre los isleños si Takuihu contaba algo sobre su
curiosa contextura, resolvieron salirle al encuentro, jurándose darle muerte si les decía que los
había visto desnudos.
Interrogado el joven, que no tenía un pelo de tonto, negó con todo aplomo. Juró en tal forma, que
los diablos lo creyeron sincero.
Los diablos lo acompañaron hasta su casa y no dejaron de vigilarlo y escuchar sus
conversaciones, por si hacía comentarios sobre sus escuálidos cuerpos. Durante dos días
estuvieron escuchando pero el joven les había espiado y guardaba la más absoluta reserva.
Después de este tiempo se retiraron, seguros de que el secreto de sus ridículos cuerpos no era
conocido por ningún mortal.
Pero cuando Takuihu se vio libre de los diablos, cogió un trozo de toromiro y talló en él la figura
descarnada que tenía en su memoria.
Tal fue la razón de las primeras imágenes de Akauaku que se tallaron en Pascua y éste el medio
de comunicación que encontró el nativo sin recurrir al lenguaje, para contar lo que había visto”.
Problemática orientada a la zona que les toco
Falta de autonomía en la toma de decisiones en su territorio
Desde su anexión al Estado de Chile, el pueblo Rapa Nui ha debido luchar por mantener la
autonomía dentro de su territorio insular. El Estado de Chile jamás respetó las investiduras de los
jefes tradicionales, las cuales recaen en el Consejo de Ancianos o “HONUI” : un ente compuesto
por los jefes de cada uno de los 36 clanes, que hoy están sometidos ante las autoridades políticas
propias de un Estado constituido mil años después de la existencia de su pueblo.
En la actualidad, todas las decisiones que recaen sobre asuntos de desarrollo político, económico,
social y cultural, sobre el territorio Rapa Nui, son tomadas exclusivamente desde un Estado
centralizado a más de 4.000 kilómetros de distancia, con nulo conocimiento de su realidad y de sus
verdaderas necesidades.
En este contexto el Estado de Chile, mediante la Ley N° 19.253, llamada “Ley Indígena”, creó una
Comisión, que consiste en un órgano estatal compuesto por distintos miembros del gobierno
nacional, además de una minoría de representantes del pueblo Rapa Nui, que gozan de dietas y
asesorías que emanan del Estado. De esta manera, el Gobierno dice consultar en su toma de
decisiones a los “representantes” del pueblo indígena, sin tener esta la validez de su comunidad y
vulnerando así el consentimiento y participación real de los Rapa Nui en la administración de su
propio territorio y en las medidas estatales que les afectan.
En este sentido, los principales órganos que han permitido el desarrollo del pueblo Rapa Nui, han
sido el “Honui”, el Consejo de Ancianos Rapa Nui y la Municipalidad Indígena Rapa Nui, que actúa
como un gobierno local que lleva adelante las demandas específicas contra del Estado.
Históricamente, el pueblo Rapa Nui ha luchado por obtener un estatuto especial de autonomía que
le permita tomar decisiones y, administrar su territorio y su comunidad conforme a sus costumbres
ancestrales y a su propia cosmovisión.
En efecto, el Estatuto Especial de administración, que tanto anhela el pueblo Rapa Nui, nunca
pudo ser desarrollado porque no existen voluntades políticas a nivel gubernamental para avanzar
en esta temática. Los Rapa Nui entienden que la implementación efectiva de un Estatuto Especial
sobre su territorio, permitiría solucionar la gran mayoría de los constantes e innumerables conflictos
que hoy tienen con el Estado de Chile y que asegure su efectivo derecho a la autodeterminación.
Este Estatuto Especial debe nacer y ser trabajado desde el pueblo Rapa Nui, con sus
consideraciones y sus necesidades, y creado bajo su cosmovisión y entendimiento de la cultura y
tradiciones ancestrales. Esta lucha continúa arduamente y los enfrenta a un Estado Chileno que
niega la plurinacionalidad de su territorio e impide a los pueblos indígenas desarrollarse como
colectivo en su propia tierra. En consecuencia, están imposibilitados de ejercer su derecho a la
libre determinación.