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Proceso de Ejecución en Derecho Laboral

Este documento resume el proceso de ejecución laboral según la Ley Procesal del Trabajo de Perú. Explica que el proceso de ejecución tiene como objetivo hacer cumplir obligaciones establecidas en un título ejecutivo, el cual puede ser un fallo judicial previo, un acuerdo de las partes, o un documento como una liquidación de aportes que la ley considera presuntamente válido. El proceso es breve y limita las defensas del demandado a cuestionar solo la validez del título o la exigibilidad

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Proceso de Ejecución en Derecho Laboral

Este documento resume el proceso de ejecución laboral según la Ley Procesal del Trabajo de Perú. Explica que el proceso de ejecución tiene como objetivo hacer cumplir obligaciones establecidas en un título ejecutivo, el cual puede ser un fallo judicial previo, un acuerdo de las partes, o un documento como una liquidación de aportes que la ley considera presuntamente válido. El proceso es breve y limita las defensas del demandado a cuestionar solo la validez del título o la exigibilidad

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ASIGNATURA DE: DERECHO PROCESAL DEL TRABAJO

ESTUDIANTE: CURO VALLEJOS EDGAR

CICLO: Vl

DOCENTE OSCAR SANCHES CUBAS

TEMA: EL PROCESO DE EJECUCIÓN


.

I.- Introducción.
El proceso de ejecución previsto en la Nueva Ley Procesal del Trabajo, Ley N° 29497, en
adelante NLPT, define la competencia en el conocimiento de dicho proceso básicamente
en razón a la cuantía, salvo el caso de la cobranza de los aportes previsionales del Sistema
Privado de Pensiones, en cuyo caso la competencia es exclusiva de los Juzgados de Paz
Letrados, resultando irrelevante el importe materia de cobranza.

La regulación prevista sobre el proceso de ejecución en la NLPT, requiere establecer


previamente qué debemos entender como proceso de ejecución y qué como título
ejecutivo, sobre aquello se tratará de definir su diferencia con el proceso de
conocimiento, su estructura y finalidad y en cuanto al título  ejecutivo, se tratará de
verificar su contenido, es decir, la obligación que este puede contener y la limitación de
las defensas que contra el mismo, se puede generar.

Se revisará qué títulos ejecutivos ha señalado expresamente la NLPT, pueden ser


tramitados mediante el proceso de ejecución, haciéndose énfasis en los referidos a la
cobranza de aportes previsionales del Sistema Privado de Pensiones, dado que los mismos
constituyen aproximadamente el noventa por ciento (90%) de los expedientes que
conocen los Juzgados de Paz Letrados, verificándose entonces en ellos las incidencias que
surgen en la cobranza de los referidos títulos ejecutivos.

Finalmente, serán materia de análisis los supuestos de suspensión extraordinaria de la


ejecución, la multa por contradicción temeraria, definiendo para ello, lo que se debería
entender por conducta temeraria y distinguirla de la conducta procesal de mala fe, para
luego ingresar a la revisión del incumplimiento injustificado al mandato de ejecución, en el
caso de las obligaciones de hacer y no hacer y las consecuencias que se proponen
legislativamente y la forma de cálculo de los derechos accesorios.

II.- Proceso de ejecución.


La NLPT en el Título II, en su Capítulo V, desde el artículo 57 a 63, trata sobre el proceso de
ejecución.

En cuanto a la competencia el inciso 2º del artículo 1 de la NLPT, señala que los procesos
con título ejecutivo cuando la cuantía no supere las cincuenta (50) Unidades de referencia
procesal (URP) son competencia de los Jueces de Paz Letrados; salvo cuando se trata de la
cobranza de aportes previsionales del Sistema Privado de Pensiones retenidos por el
empleador, en cuyo caso los Jueces de Paz Letrados son competentes con prescindencia
de la cuantía.

Por su parte, el artículo 57 de la NLPT específicamente señala qué títulos ejecutivos, van a
ser tramitados mediante el proceso de ejecución. De esa forma, debemos tener presente
dos conceptos: el de proceso de ejecución y el de título ejecutivo.

Así, para el Juez Supremo ARÉVALO VELA, el proceso de Ejecución Laboral es un conjunto
de actos procesales a través de los cuales el acreedor de un derecho persigue el
cumplimiento por parte de su deudor de una obligación de dar, hacer y no hacer, para lo
cual sustenta su pretensión en la existencia de un proceso previo, donde se ha declarado
su derecho, o del documento denominado título al cual la ley le otorga la presunción de
legitimidad

En esa misma línea, ANACLETO GUERRERO señala que la finalidad del juicio ejecutivo no
consiste en lograr un pronunciamiento judicial que declare la existencia o inexistencia de
un derecho sustancial incierto, sino en obtener la satisfacción de un crédito que la ley
presume existente, en virtud de la peculiar modalidad que reviste el documento que lo
comprueba. Por ello, los dos extremos principales que ha de reunir el título son suficiencia
e integración; es decir, debe bastarse a sí mismo, sin que pueda ser completado con
prueba de otra índole, porque el título mismo es una suerte de prueba.

Al respecto PRIORI POSADA señala que, el proceso de ejecución supone partir de la


certeza que genera el título ejecutivo, por lo que únicamente corresponde ejecutar el
derecho. Con ello, lo que se hace frente a una demanda que cumple los requisitos es la
emisión de un mandato de ejecución que ordena al ejecutado cumplir con su obligación.
Por ello, la defensa que puede realizar un ejecutado es muy limitada: consiste únicamente
en oponerse al mandato de ejecución a través de una contradicción.

Por otro lado, para VINATEA y TOYAMA en los procesos de ejecución ya no se discute la
existencia del derecho contenido en el título ejecutivo, pues ya está reconocido en el
propio título, aunque naturalmente se concede al demandado, llamado ejecutado,
mecanismos de defensa destinados a cuestionar únicamente la validez del título o la
exigibilidad de la obligación, entre otros motivos taxativamente contemplados. Señalan
además los citados autores, que dicho proceso tiene por fin último la materialización de
las decisiones judiciales o de los derechos reconocidos por las partes, o declarados por un
tercero, satisfaciéndose así los intereses respecto de los cuales se solicita tutela
jurisdiccional.

Por su parte, PAREDES INFANZON señala que el proceso de ejecución es uno diferente al
proceso de conocimiento, tanto por su contenido como por su estructura y finalidad, ya
que aquel no parte del conflicto de derechos, que es atendido más bien por este último, el
que lo resuelve en forma declarativa o constitutiva a través de una sentencia. El proceso
de ejecución no tiene por finalidad resolver un conflicto, por lo que en su interior no existe
debate posicional, ni actuación probatoria ni expedición de una sentencia, sino por el
contrario se inicia con la acreditación de un derecho reconocido o declarado a través de
un Título que se encuentre pendiente de cumplimiento para luego de calificarlo
debidamente se expida un Mandato de ejecución que no permite la discusión del origen
del derecho, sino únicamente la argumentación sobre la exigibilidad de la obligación que
contiene el título, la misma que en caso no tener fundamento adecuado, induce al Juez a
emplear todos los medios imperativos, forzosos, coactivos o coercitivos que la Ley
franquea para lograr el cumplimiento de la obligación de parte del deudor y ofensor. Ello
determina que sea un proceso breve, expeditivo y conminatorio que no admite mayor
debate entre las partes, prohibiéndose los artículos de nulidad y la concesión de medios
impugnatorios con efecto suspensivo, hasta que no se haya dado cumplimiento a la
obligación ejecutada.

A lo anteriormente expuesto por la doctrina citada, debo agregar que la única excepción
por la cual el proceso de ejecución no termina con la expedición de un auto, sino con la
emisión de una sentencia, será aquel referido a la cobranza de aportes previsionales del
Sistema Privado de Pensiones, como se explicará más adelante, por lo demás, el proceso
de ejecución como se ha señalado, es aquel referido a una serie o sucesión de actos
procesales, mediante los cuales se pretende hacer cumplir forzosamente y
consecuentemente materializar en forma objetiva y efectiva, lo resuelto por una
autoridad judicial, autoridad administrativa, por los árbitros o lo acordado o transado por
las partes y finalmente, también el documento (liquidación) emitido para la cobranza de
aportes previsionales del Sistema Privado de Pensiones, en el entendido de que los
mismos reflejan un derecho cierto y auténtico; es decir, les otorga la Ley una presunción
de certeza y autenticidad, por ello las defensas son taxativamente enumeradas por el
artículo 690-D del Código Procesal Civil y en su caso, por el artículo 38 del Texto Único
Ordenado de la Ley del Sistema Privado de Administración de Fondo de Pensiones,
estableciendo en ellos plazos breves y perentorios.

II.- Títulos ejecutivos.


Un título ejecutivo, señala ARÉVALO VELA es una declaración contenida en un documento,
por el cual una persona natural o jurídica reconoce una obligación cierta y exigible a su
cargo.[Continúa señalando el citado jurista, que el título ejecutivo tiene dos requisitos uno
de fondo y otro de forma. El requisito de fondo está dado por el reconocimiento de la
existencia de una obligación, mientras que el requisito de forma está dado por la
existencia de un documento donde conste el reconocimiento antes mencionado.[7]

Para VINATEA y TOYAMA solamente se puede promover un proceso de ejecución si el


derecho del acreedor, que demanda (llamado ejecutante) está contenido en el título
ejecutivo donde conste que el deudor que es demandado (llamado ejecutado) se obliga o
es obligado a satisfacer cierto crédito. Cabe precisar que los derechos contenidos en los
títulos ejecutivos, y que habilitan a iniciar un proceso de ejecución de estas características,
no solamente pueden referirse a obligaciones de dar sumas de dinero o bienes
determinados, sino también a obligaciones de hacer y de no hacer. Naturalmente, en los
casos regulados en este artículo las obligaciones a ejecutar deben estar referidas o
derivarse de una relación laboral.

En línea de lo anteriormente señalado, mediante el proceso de ejecución se va promover


este, en virtud de títulos ejecutivos de naturaleza judicial o aquellos como los señala LINO
PALACIO citado por HINOSTROZA MINGUEZ,  denominados títulos ejecutivos
extrajudiciales, los mismos que la ley, en razón de tratarse de documentos que contienen
una autodeclaración de certeza del derecho proveniente del deudor o de la
administración pública, asigna efectos equivalentes a los de una sentencia condenatoria.
Esto por cuanto, ya no existe un tratamiento diferenciado desde las modificaciones
realizadas al Código Procesal Civil por el Decreto Legislativo N° 1069 del 28 de junio del
año 2008, entre títulos ejecutivos y títulos de ejecución, ahora todos se denominan títulos
ejecutivos y así se refleja en la NLPT de fecha 15 de enero del año 2010.

Siendo que cuando el artículo 690-A del Código Procesal Civil indica que a la demanda se
debe acompañar el título ejecutivo, además de los requisitos y anexos provenientes en los
artículos 424 y 425 y los que se especifiquen en las disposiciones especiales, es por qué en
este tipo de procesos señala PAREDES INFANZÓN el contradictorio se invierte. La sola
afirmación contenida en la demanda y sustentada en el título que se adjunta es suficiente
para que el órgano jurisdiccional expida el mandato ejecutivo.[10]

De lo hasta aquí expuesto, los títulos ejecutivos deben contener como requisito
indispensable, una obligación cierta o veraz, expresa es decir indubitable y exigible, por lo
que, si está sujeta a plazo debe encontrarse vencido y si la obligación está sujeta a
condición, ésta debe haberse cumplido. Cuando se trata de un título que contiene una
obligación de dar suma de dinero, ésta debe ser, además, líquida o liquidable mediante
una simple operación aritmética.

En tal sentido, para la NLPT son títulos ejecutivos los siguientes:

1. Las resoluciones judiciales firmes.


Se ejecutan exclusivamente ante el juez que conoció la demanda y dentro del mismo
expediente, es decir, si la demanda si hubiese iniciado ante una Sala Laboral, es
competente el Juez especializado de trabajo de turno, siendo que en este caso ya no
existe el turno, será competente el Juez especializado de Trabajo, en forma aleatoria
según su ingreso al Sistema Integrado Judicial (SIJ).

Se trata entonces de aquellas decisiones judiciales autos y sentencias emitidas y que


tengan la condición de consentidas o ejecutoriadas, para ARÉVALO VELA son aquellas que
gozan de autoridad de cosa juzgada, es decir que contiene una decisión inimpugnable,
inmutable y coercible, no siendo ejecutables en esta vía agrega el citado autor, las
resoluciones judiciales expedidas en procesos referidos a otras materias.

Siendo que dichas resoluciones deben establecer una condena, es decir, aquellas en la que
se tenga que cumplir una obligación de dar, de hacer o de no hacer.
1. Las actas de conciliación judicial.
Son aquellos acuerdos totales o parciales a los que arribaron las partes, de conformidad
con lo dispuesto en el artículo 30 de la NLPT, teniendo las mismas la autoridad de cosa
juzgada y que se ejecutan exclusivamente también ante el juez que conoció la demanda y
dentro del mismo expediente. De igual manera, que en el caso anterior si la demanda se
hubiese iniciado ante una Sala Laboral, sería competente el Juez Especializado de Trabajo,
en forma aleatoria en la medida que ya no existe el turno, como forma de determinar la
competencia.

1. c) Los laudos arbitrales firmes que, haciendo las veces de sentencia, resuelven un
conflicto jurídico de naturaleza laboral.

En palabras de ARÉVALO VELA, el laudo puede definirse como decisión final que emiten
los árbitros dentro de un proceso arbitral condenando a una de las partes a cumplir una
obligación de dar, hacer o no hacer.

Sin embargo, debemos estar frente un laudo arbitral firme, por el cual se haya resuelto un
conflicto jurídico y no aquellos que resuelvan conflictos económicos de naturaleza laboral,
el que va ser tramitado conforme a la norma general de arbitraje, prevista en el Decreto
Legislativo N° 1071, en los que no se haya otorgado facultades de ejecución a los árbitros,
según inciso 1) del artículo 67 del referido Decreto Legislativo, pudiéndose tratar de
laudos arbitrales firmes emitidos en derecho o en equidad.

Por su parte, entre otro supuestos cuando estamos frente a una controversia jurídica
entre el empleador y el trabajador, ambos acuerden firmar un convenio arbitral y la
remuneración mensual del trabajador supere las setenta (70) unidades de referencia
procesal, el laudo arbitral que se emita, una vez firme, constituirá un título ejecutivo.

1. d) Las resoluciones de la autoridad administrativa de trabajo firmes


que reconocen obligaciones.
Se refiere a resoluciones firmes, es decir, aquellas contra las cuales ya no cabe interponer
recurso impugnatorio alguno en la vía administrativa, las que se constituirán en títulos
ejecutivos.

Estas resoluciones pueden ser emitidas por el Ministerio de Trabajo y Promoción del
Empleo o por la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral – SUNAFIL, a través de
las cuales se reconocen obligaciones.
ELIAS MANTERO señala que las resoluciones administrativas por su propia naturaleza
pueden ser cuestionadas en la vía judicial a través del proceso contencioso administrativo,
siendo el requisito esencial de procedencia la interposición de la demanda dentro del
término de tres meses señalados en el artículo 17 de la Ley N° 27584, (Ley que Regula el
Proceso Contencioso Administrativo). La interposición de la demanda no determina de por
si la interrupción de la ejecución, en cuyo caso se requeriría una medida cautelar, no
necesariamente fácil de obtener en razón de que los pronunciamientos de la autoridad
están premunidos de una presunción de legalidad, lo que hace difícil, aunque no
imposible, cumplir con el requisito de la apariencia del buen derecho o verosimilitud dela
obligación.

1. e) El documento privado que contenga una transacción extrajudicial;


en donde se hayan abordado asuntos laborales.

Son títulos ejecutivos en este caso las transacciones extrajudiciales, cuando las
mismas aborden asuntos laborales, no debe tratarse de aquellos casos en los cuales ya
existe un proceso judicial, sino previas al mismo y que contengan concesiones recíprocas y
no equivalentes.

En estos casos el Juez al calificar el título ejecutivo deberá observar especial cuidado, es
decir, verificar de lo expuesto en los documentos y en su caso requerir a la parte, que
señale si existe algún tercero que pueda afectarse con lo acordado en la transacción
extrajudicial, por cuanto, muchas veces mediante estos documentos, se quiere generar
supuestas obligaciones para otorgarles un derecho preferencial y/o generar un derecho
persecutorio y burlar de esa forma el cobro de acreedores reales y no ficticios; así como,
deberá apreciarse al calificar el título ejecutivo, que el trabajador en la transacción no este
renunciando a derechos laborales.

f) El acta de conciliación extrajudicial, privada o administrativa .


La conciliación extrajudicial es el acuerdo de las partes para poner fin una controversia
evitando que la misma llegue a la vía judicial

Sobre la conciliación extrajudicial privada, esta posibilidad se encuentra prevista en el


artículo 7 de la Ley N° 26872 – Ley de Conciliación, que establece que la conciliación en
materia laboral se llevará a cabo respetando el carácter irrenunciable de los derechos del
trabajador reconocidos por la Constitución Política del Perú y la Ley. Se indica además que
la misma será atendida por los Centros de Conciliación Gratuitos del Ministerio de Justicia,
Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo y por los Centros de Conciliación privados
para lo cual deberán de contar con conciliadores acreditados en esta materia por el
Ministerio de Justicia. En la audiencia de conciliación en materia laboral las partes podrán
contar con un abogado de su elección o, en su defecto, deberá de estar presente al inicio
de la audiencia el abogado verificador de la legalidad de los acuerdos.

Por su parte, la Cuarta Disposición Final de la Ley de Conciliación, Ley N° 26872 señaló que
la Conciliación Administrativa a que se refiere el Capítulo III del Título III del Decreto
Legislativo N° 910, Ley General de Inspección del Trabajo y Defensa del Trabajador,
mantiene su plena vigencia.

En ese sentido, el artículo 27 del citado Decreto Legislativo señala que el área de
Conciliación Administrativa, está destinada a promover el acuerdo entre empleadores y
trabajadores o ex trabajadores a fin de encontrar una solución autónoma a los conflictos
que surjan en la relación laboral. La asistencia del trabajador y del empleador a la
Audiencia de Conciliación es de carácter obligatorio. La Audiencia de Conciliación puede
ser solicitada por el trabajador, ex trabajador, la organización sindical, por el empleador o
por ambas partes. Para la realización de la Audiencia de Conciliación debe notificarse a
ambas partes, con una anticipación no menor de diez (10) días hábiles.

Siendo que por su parte, señala el artículo 28 el plazo de caducidad en materia laboral, se
suspende a partir de la fecha en que cualquiera de las partes presenta la solicitud de
Audiencia de Conciliación y hasta la fecha en que concluya el procedimiento.

Las partes, indica el artículo 29 pueden intervenir en la conciliación a través de sus


representantes o apoderados. La designación puede constar en una carta simple, con la
facultad expresa para conciliar, acompañada de la copia del poder del otorgante.

Si el empleador o el trabajador no asisten a la conciliación por incapacidad física, caso


fortuito o fuerza mayor, deben acreditar por escrito su inasistencia, dentro del segundo
día hábil posterior a la fecha señalada para la misma.     Admitida la justificación se notifica
oportunamente a las partes para una segunda y última diligencia. La notificación en este
caso se efectúa con una anticipación no menor de veinticuatro (24) horas. Si en el plazo
señalado en el primer párrafo del presente artículo, el empleador no presenta la
justificación pertinente o ésta es desestimada, se aplica una multa de hasta una (1) Unidad
Impositiva Tributaria vigente, según los criterios que establece el Reglamento. Contra la
resolución por la que impone la multa, el empleador, dentro del tercer día hábil de su
notificación, puede interponer Recurso de Apelación, el que es resuelto en el término de
diez (10) días hábiles de su presentación, agotándose la vía administrativa.

Finalmente, en la conciliación sólo se levanta acta cuando las partes lleguen a un acuerdo
total o parcial del tema controvertido, en caso contrario únicamente se expide una
constancia de asistencia. Dicho acuerdo debe quedar reflejado en el acta de conciliación
que debe contener una obligación cierta, expresa y exigible la que constituye título
ejecutivo y tiene mérito de instrumento público.

1. g) La liquidación para cobranza de aportes previsionales del Sistema


Privado de Pensiones.
La NLPT viene siendo implementada en nuestro país y no dudo que con éxito, sin
embargo, la misma fue diseñada bajo el criterio de especialidad y bajo el modelo del
Despacho Judicial Corporativo, conforme a la Resolución Administrativa N° 127-2012-CE-
PJ de fecha 4 de julio del año 2012, dicho modelo requiere de al menos un Juzgado de Paz
Letrado y un Juzgado Especializado de Trabajo para su funcionamiento.

Sin embargo, resulta ser que aproximadamente el noventa por ciento (90%) de los
expedientes que conocen los Juzgados de Paz Letrados, están referidos a la cobranza de
aportes previsionales del Sistema Privado de Pensiones, situación que se ha visto
acentuada con lo acordado en el Segundo Pleno Jurisdiccional Supremo en Materia
Laboral, que en el Quinto Tema del mismo, en relación a la competencia de los Juzgado de
Paz Letrados, se precisó lo siguiente: “5.1. ¿Son competentes los juzgados de paz letrados
para conocer pretensiones no cuantificables? El pleno acordó por unanimidad: Los
juzgados de paz letrados no son competentes para conocer pretensiones no
cuantificables, pues de conformidad con el artículo 1 de la Ley N° 29497, Nueva Ley
Procesal del Trabajo, sólo son competentes para conocer pretensiones cuantificables
originadas en demandas de obligación de dar sumas de dinero y títulos ejecutivos, cuyas
cuantías no sean superiores a cincuenta (50) Unidades de Referencia Procesal (URP). 5.2.
¿Son competentes los juzgados de paz letrados para conocer pretensiones no
cuantificables acumuladas con una pretensión cuantificada que sí es de su competencia
por la cuantía? El pleno acordó por unanimidad: En la Nueva Ley Procesal del Trabajo, los
juzgados de paz letrados no son competentes para conocer pretensiones no cuantificables
acumuladas con una pretensión cuantificada que si es de su competencia por la cuantía;
pues éstos únicamente pueden conocer las materias expresamente señaladas en el
artículo 1 de la Ley N° 29497”; en conclusión, los juzgados de paz letrados no pueden
conocer pretensiones no cuantificables, aún estas estén acumuladas con pretensiones
cuya cuantía no supere las cincuenta (50) Unidades de Referencia Procesal, lo que casi
convierte a los mismos en órganos jurisdiccionales a exclusividad para conocer la cobranza
de aportes previsionales del Sistema Privado de Pensiones, significando que la mayoría de
las pretensiones sean conocidas por los Jueces de Trabajo, los que tienen que afrontar una
gran cantidad de procesos, atentando con ello el principio de celeridad que inspira al
nuevo proceso laboral, lo que hace necesario una modificación legislativa al respecto, para
que los Juzgados de Paz Letrados asuman competencia frente a pretensiones no
cuantificables acumulada a una cuantificable no mayor a cincuenta (50) Unidades de
Referencia Procesal, dado que son órganos jurisdiccionales que han sido creados bajo el
criterio de especialidad en dicha materia.

1. La liquidación para cobranza:

Es un documento con mérito ejecutivo, emitido por una Administradora de Fondo de


Pensiones en el cual se determina el monto de los aportes adeudados por el empleador.
[15]

2. Normas que rigen la cobranza de aportes previsionales del Sistema Privado de


Pensiones:

Conforme a la modificatoria realizada por la Segunda Disposición Modificatoria de la NLPT


al artículo 38 del Texto Único Ordenado de la Ley del Sistema Privado de Administración
de Fondo de Pensiones, aprobado por Decreto Supremo N° 054-97-EF, en la misma se
señala que la cobranza se efectuará de acuerdo con el Título II de la Sección Séptima de la
NLPT, estableciendo a continuación reglas especiales para dicha ejecución, es decir, que si
bien el proceso de cobranza de los aportes se tramita con arreglo a la NLPT, lo cierto es
que existen en el Texto Único Ordenado de la Ley del Sistema Privado de Administración
de Fondo de Pensiones, reglas especiales que priman sobre las disposiciones generales
que son las establecidas por la NLPT.

Al respecto ELIAS MANTERO, señala que el proceso de ejecución de los adeudos


contenidos en la liquidación de cobranza que debe preparar la AFP, se debe llevar a cabo
de acuerdo con lo señalado en la NLPT. El tema está regulado por el artículo 38 del D.S.
054-97-EF (Texto Único Ordenado de la Ley del Sistema Privado de Administración de
Fondo de Pensiones). Este dispositivo señala las pautas especiales para la tramitación de
la ejecución y las razones para sustentar la contradicción de la ejecución. [16]

En ese sentido, siguiendo el principio que rige para la solución del conflicto de normas,
que la norma especial rige sobre la norma general,[17] se tiene que habiéndose establecido
expresamente en la norma especial, incisos c), d) y e) del artículo 38 del Texto Único
Ordenado de la Ley del Sistema Privado de Administración de Fondo de Pensiones,
aprobado por Decreto Supremo N° 054-97-EF,  que para la ejecución de los adeudos
contenidos en la Liquidación para Cobranza de aportes previsionales del Sistema Privado
de Pensiones que si se formula contradicción, el juez expedirá sentencia dentro de los
cinco días de realizada la absolución o sin ella, no se efectuará audiencia y que
independientemente de la cuantía de la pretensión, conocerá la apelación el Juez de
Trabajo, quien expedirá sentencia dentro de los diez días de recibido el expediente, no
admitiéndose informe oral, primando dichas normas especiales, sobre cualquier otra de
carácter general.

Es importante resaltar por otro lado, que las normas del Código Procesal Civil, no son de
aplicación supletoria en forma directa a la cobranza de aportes previsionales, en la medida
que existe normas especiales que establecen el proceso a seguir, su aplicación estará
supeditada a que al respecto no exista nada regulado ni en la norma especial, ni en la
NLPT.

3. Resolución que pone fin al proceso:


Habíamos ya señalado que en el caso del proceso de ejecución de las liquidaciones para
cobranza de aportes previsionales del Sistema Privado de Pensiones, el proceso no
concluía con un auto sino con una sentencia.

Para ello debemos indicar que conforme a lo precedentemente expuesto, existen dos
supuestos:

 Con contradicción: Es supuesto está previsto expresamente por la referida norma


especial, que señala que formulada contradicción con la absolución o sin ella, se
emite sentencia e interpuesto el recurso de apelación, en este caso, en aplicación
supletoria del artículo 691 del Código Procesal Civil, en el plazo de 3 días contados,
desde el día siguiente a su notificación, la resolución que se emite en revisión de
los actuados, conforme se señala en la norma especial, es la de una sentencia de
vista.

 Sin contradicción: El segundo supuesto que puede generar dudas sobre el tipo de
resolución a emitirse, es aquel en el cual no se ha formulado contradicción y se
emite resolución ordenando llevar adelante la ejecución, supuesto no señalado en
la norma especial, pero siguiendo la misma lógica, si interpuesto el recurso de
apelación contra la citada resolución, está debe ser resuelta por el Juez de Trabajo
por una sentencia, no puede ser la resolución materia de apelación un auto sino
una sentencia, por cuanto dicha resolución también al igual que en el primer
supuesto, resuelve llevar o no adelante la ejecución. Por otro lado, cualquiera sea
la posición que se adopte tratándose de una resolución que pone fin al proceso de
ejecución, interpuesto el recurso de apelación debe ser concedido con efecto
suspensivo conforme al artículo 371 del Código Procesal Civil y no sin efecto
suspensivo y sin la calidad de diferida, en cuyo caso se remitirá un cuaderno de
copias certificadas, lo que atenta contra los principios de celeridad y economía
procesal que inspiran al nuevo proceso laboral, conforme al artículo I del Título
Preliminar de la NLPT.
4. Prueba tasada o libertad probatoria:

Surge de las normas especiales previstas en el artículo 38 del Texto Único Ordenado de la
Ley del Sistema Privado de Administración de Fondo de Pensiones, aprobado por Decreto
Supremo N° 054-97-EF, duda en cómo se debe interpretar lo dispuesto en el inciso b)
literales 1), 3) y 4) del referido artículo, cuando señala que: “El ejecutado podrá
contradecir la ejecución solo por los siguientes fundamentos: 1. Estar cancelada la deuda,
lo que se acreditará con copia de la Planilla de Pagos de Aportes Previsionales
debidamente cancelada; (…) 3. Inexistencia del vínculo laboral con el afiliado durante los
meses en que se habrían devengado los aportes materia de cobranza, lo que se acreditará
con copia de los libros de planillas. 4. Error de hecho en la determinación de monto
consignado como deuda en la Liquidación para Cobranza, lo que se acreditará con copia
de los libros de planilla o de las boletas de pago de remuneraciones suscritas por el
representante del demandado; (…)”.

La norma examinada delimita en números clausus los supuestos que van a permitir
justificar y sustentar la contradicción a la ejecución de las Liquidaciones para Cobranza
emitidas por las Administradoras de Fondo de Pensiones en ejercicio de la obligación que
bajo responsabilidad le impone el artículo 37 de la misma Ley del Sistema Privado de
Fondo de Pensiones, que dentro de este marco jurídico su mérito ejecutivo sólo va a
poder ser válidamente enervado acudiendo a cualquiera de las hipótesis taxativamente
determinadas; empero no podría también sostenerse que la acreditación de la
configuración de cada supuesto señalado se encuentre en estricto vinculado al mérito
exclusivo y excluyente de dichos documentos: planilla de pagos previsionales
debidamente canceladas y copia del Libro de Planillas o con las boletas de pago de
remuneraciones, con lo cual estaríamos implícitamente tipificando un supuesto de prueba
tasada ajena al ámbito y contornos del Principio de Libertad Probatoria bajo el cual se
estructura el Sistema Probatorio que acoge la Nueva Ley Procesal del Trabajo concordado
con el Código Procesal Civil.[18] Pues en realidad la finalidad del citado artículo es relevar
en forma enunciativa cual es el instrumento que en forma directa, adecuada e idónea
cumpliría con tal propósito sin descartar que pueda ser alcanzado vía otros elementos de
prueba o sucedáneos probatorios que incidan en demostrar la cancelación de la deuda, la
inexistencia del vínculo laboral acusado o el error de hecho en la determinación del monto
consignado como deuda, salvo bajo la limitación procesal que se traten sólo de
documentos conforme el último párrafo del inciso b) del artículo 38 del Texto Único
Ordenado de la Ley del Sistema Privado de Administración de Fondo de Pensiones,
aprobado por Decreto Supremo N° 054-97-EF que indica: “(…) No se admitirá prueba
distinta a los documentos. (…)”, lo cual por lo demás resulta razonable y proporcional a la
naturaleza del proceso de ejecución; de lo que se desprende que si es admisible cualquier
documento cuyo mérito sirva para el objetivo y propósito de probar el supuesto de
contradicción denunciado, es decir, otorgan la habilitación para respaldar la configuración
de un supuesto de contradicción en el mérito de cualquier documento que en forma
valida, razonable y proporcional sirva para demostrar su existencia con lo cual el sentido
interpretativo fijado se ve incluso respaldado desde un criterio de interpretación
sistemática.

5. Oportunidad de presentación de los medios de prueba:

Si bien el inciso b) del artículo 38 del Texto Único Ordenado de la Ley del Sistema Privado
de Administración de Fondo de Pensiones, aprobado por Decreto Supremo N° 054-97-EF,
señala que a la contradicción se deberá presentar acompañada de la prueba instrumental
que acredite sus fundamentos, salvo los casos a que se refiere el numeral 2 del citado
artículo (nulidad formal o falsedad de la liquidación para cobranza) y el inciso 3 del
artículo 446 del Código Procesal Civil (referido a la excepción de representación
defectuosa o insuficiente del demandante o del demandado), suele suceder que la
presentación de la documentación que acredita la cancelación de la deuda, inexistencia
del vínculo laboral o el error de hecho en la determinación de monto consignado como
deuda, se realiza no con la contradicción, sino con la apelación, esto quedaría solucionado
de raíz, si como sucede con el Sistema de Planillas Electrónicas Web (PLAME), los Jueces
Laborales contaran con el Sistema AFP Net, sin embargo, ello no se encuentra previsto, ni
existe convenio alguno entre el Poder Judicial y la Superintendencia de Banca, Seguros y
AFP, pero que sin embargo, se hace necesario por cuanto directamente se contaría con la
verificación de haberse o no realizado el pago de los importes materia de cobranza, es
decir, se accedería no sólo a lo declarado sino a lo efectivamente pagado y la oportunidad
del mismo.

Mientras ello sucede, queda en manos del Juez de Trabajo, adopte alguna alternativa de
solución, la formal sería simplemente que al no haberse acompañado las documentales
con la contradicción y no encontrándose los documentos presentados en alguno de los
supuestos previstos en el artículo 374 del Código Procesal Civil, es decir, se trate de
medios probatorios referidos a la ocurrencia de hechos relevantes para el derecho o
interés discutido, pero acaecidos después de concluida la etapa de postulación del
proceso o documentos expedidos con fecha posterior al inicio del proceso o que
comprobadamente no se hayan podido conocer y obtener con anterioridad, procederá a
confirmar la sentencia apelada y ordenar se prosiga con la ejecución.

Sin embargo, también en justicia podría tomar la alternativa de admitirlo de oficio los
medios probatorios acompañados con el escrito de apelación, con arreglo a lo dispuesto
en el artículo 22 de la NLPT, en cuyo caso podría afectar el derecho de contradicción de la
contra parte, o teniendo en cuenta el primer párrafo del artículo III del Título Preliminar
del Código Procesal Civil que indica que: “El juez deberá atender a que la finalidad
concreta del proceso es resolver un conflicto de intereses o eliminar una incertidumbre,
ambas con relevancia jurídica haciendo efectivos los derechos sustanciales, y que su
finalidad abstracta es lograr la paz social en justicia. (…)”. Para efectos de obtener un fallo
justo, y no soslayar los elementos fácticos que fluyen del proceso y obtener una decisión
mucho más analítica, exhaustiva e integral del caso y en la medida que resulta
imprescindible determinar con la mayor certeza,  si la parte ejecutada, en base a los
documentos adjuntados a su recurso impugnatorio, resulta ser la obligada para atender el
monto devengado, ello a fin de evitar un posible enriquecimiento indebido por parte de la
ejecutante, podría ordenar que el Juzgado de Paz Letrado evalúe bien los documentos
aportados por la ejecutada en su escrito de apelación y los que fueran necesarios, en
tanto que los primeros no se consideraron para la emisión de la resolución materia de
apelación; tanto más, si el Juez de Paz Letrado puede acceder a otros tipos de
instrumentos tales como: Sistema de Planillas Electrónicas Web (para verificar la fecha de
ingreso y cese de cada trabajador afiliado) o solicitar a las partes información relevante
respecto de lo peticionado, concediéndole a la ejecutante el traslado respectivo para que
pueda exponer los argumentos que considere pertinentes a su derecho y a la ejecutada
para que se pronuncie sobre la situación de los aportes previsionales, que pretende
desvirtuar con la documentación acompañada con el escrito de apelación, preservando
con ello el derecho de contradicción de la parte ejecutante, contra la documentación
presentada; abonan a una solución en justicia el hecho de que el sistema de pagos AFP
Net, al efectuarse el mismo, solicita el ingreso mediante el sistema de la planilla de pago, y
el pago se puede efectuar con un comprobante con el cual se hace efectivo directamente
en las oficinas bancarias o inclusive debitado directamente de las cuentas de la
empleadora, mientras que por su parte, la norma le exige la planilla de pagos de aportes
previsionales (la que es ingresada al sistema AFP Net) debidamente cancelada, (lo que
puede acreditarse con el comprobante de pago o el estado de cuenta en la que figure el
débito en la cuenta respectiva de la ejecutada), sin perjuicio de indicarse que por lo menos
desde el punto de vista normativo, el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo
debería permitir a todos los Jueces Laborales, el acceso a la información de las planillas
electrónicas.

1. h) Otros títulos ejecutivos.


Debemos señalar que a diferencia de lo que sucede en la norma procesal civil (inciso 11
del artículo 688), en el caso de la Nueva Ley Procesal del Trabajo, no se ha previsto que
tengan mérito de título ejecutivo, otros títulos a los que la Ley les da ese mérito, pero
nada quita que el legislador, mediante una norma de ese rango así lo establezca. Al
respecto VINATEA y TOYAMA señalan que por la redacción de este dispositivo se entiende
que no existen otros títulos ejecutivos distintos de los específicamente mencionados, a
diferencia de la norma procesal civil que utiliza el esquema de númerus apertus.[19]

III.- Suspensión extraordinaria de la ejecución


El artículo 60 de la Nueva Ley Procesal del Trabajo, indica que tratándose de la ejecución
de intereses o de monto liquidado en ejecución de sentencia, a solicitud de parte y previo
depósito o carta fianza por el total ordenado, el juez previo traslado a la parte contraria
entendemos, puede suspender la ejecución en resolución fundamentada, esto dada su
carácter extraordinario, siendo la citada resolución impugnable. Es decir, no basta que se
presenten todos los requisitos señalados en la norma, sino que, una vez verificada la
existencia de ellos, el juez debe fundamentar porque ha decidido suspender la ejecución.[

A diferencia de lo que sostiene VINATEA y TOYAMA que indican que el supuesto de hecho
del artículo 60, se refiere a los casos de ejecución de sentencia firme, respecto tanto del
capital como de los intereses,lo que señala literalmente la citada norma, es que la
suspensión extraordinaria de la ejecución, trata “de la ejecución de intereses o de monto
liquidado en ejecución”, por tanto, no se trata entonces del capital, sino de los importes
liquidados de intereses, de los costos y/o de las costas e inclusive de remuneraciones
devengadas.

IV.- Multa por contradicción temeraria


Si la contradicción no se sustenta en alguna de las causales señaladas en la norma
procesal civil, se impone al ejecutado una multa no menor de media (1/2) ni mayor de
cincuenta (50) Unidades de Referencia Procesal (URP), esto apunta a evitar los casos de
temeridad que supone una conducta procesal objetiva carente de fundamentos
defendibles en derecho.

Esta multa es independiente a otras que se pudiesen haber impuesto en otros momentos
procesales, estas están referidas a las reglas de conducta en las audiencias u otras
aplicadas en el transcurso del proceso, como sería el caso de la mala fe, impuesta por falta
de razón procesal o abuso de maniobras dilatorias.

V.- Incumplimiento injustificado al mandato de ejecución


El artículo 62 de la norma Procesal Laboral, señala que tratándose de las obligaciones de
hacer o no hacer, a diferencia de las obligaciones de dar en las que sí es posible emplear
medidas coercitivas contra el deudor, generalmente el empleador, para que cumpla con la
prestación a su cargo, por ejemplo, con el embargo de sus bienes u otro tipo de medidas
cautelares; en las obligaciones de hacer y de no hacer que están asociadas a la conducta o
comportamiento del obligado no es posible utilizar las mismas medidas de presión, ya que
significaría emplear violencia física, lo cual está prohibido por el ordenamiento jurídico,
[23] en ese sentido, habiéndose resuelto seguir adelante con la ejecución, el obligado no
cumple, sin que se haya ordenado la suspensión extraordinaria de la ejecución, el juez
impone multas sucesivas, acumulativas y crecientes en treinta por ciento (30%) hasta que
el obligado cumpla el mandato; y, si persistiera el incumplimiento, procede a denunciarlo
penalmente por el delito de desobediencia o resistencia a la autoridad, previsto en el
Código Penal en el artículo 368, tratándose de una persona jurídica, quien sería
denunciado sería su representante legal.

Al respecto ARÉVALO VELA señala que este artículo tiene su fundamento en el derecho a
la tutela jurisdiccional efectiva de que goza toda persona, una de cuyas dimensiones es el
cumplimiento oportuno de los mandatos judiciales, es por ello que se autoriza la
utilización de medidas de coacción para que se dé cumplimiento a lo ordenado por el
Poder Judicial.

VI.- Cálculo de derechos accesorios

Finalmente, en el artículo 63 de la Nueva Ley Procesal del Trabajo, señala que los derechos
accesorios a los que se ejecutan, como las remuneraciones devengadas que son conocidas
también como salarios caídos no percibidos por el trabajador durante el periodo en que
no prestó efectivamente servicios por razón de haber sido despedido y encontrarse
siguiendo un proceso para lograr su readmisión en el empleo[25] y los intereses, se
liquidan por la parte vencedora, la cual puede solicitar el auxilio del perito contable
adscrito al juzgado o recurrir a los programas informáticos de cálculo de intereses
implementados por el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo.

La liquidación presentada es puesta en conocimiento del obligado por el término de cinco


(5) días hábiles siguientes a su notificación. En caso de que la observación verse sobre
aspectos metodológicos de cálculo, es decir, la fórmula o ecuación empleada, en este
caso, el obligado debe necesariamente presentar una liquidación alternativa.

Vencido el plazo el juez, con vista a las liquidaciones que se hubiesen presentado, resuelve
acerca del monto fundamentándolo.

Si hubiese acuerdo parcial, el juez ordena su pago inmediatamente, reservando la


discusión sólo respecto del diferencial.
 

XI.- Conclusiones.
 El proceso de ejecución es aquel referido a una serie o sucesión de actos
procesales, mediante los cuales se pretende hacer cumplir forzosamente y
consecuentemente materializar, lo contenido en el título ejecutivo.

 El título ejecutivo debe contener como requisito indispensable, una obligación


cierta o veraz, expresa o indubitable y exigible, es decir, si está sujeto a plazo este
debe encontrarse vencido y si está sujeto a condición, esta debe haberse
cumplido.

 Las normas especiales previstas en el T.U.O. de la Ley del Sistema Privado de


Administración de Fondo de Pensiones, priman sobre las generales establecidas en
la NLPT y en su caso, en el Código Procesal Civil.

 Cuando en la cobranza de aportes previsionales del Sistema Privado de Pensiones,


no se formula contradicción y se emite resolución ordenando llevar adelante la
ejecución, interpuesto recurso de apelación el mismo debe ser concedido con
efecto suspensivo, al tratarse de una resolución que pone fin al proceso.

 La acreditación de la contradicción en la cobranza de aportes previsionales del


Sistema Privado de Pensiones, no está supeditada al mérito exclusivo y excluyente
de ciertos documentos, pues ello sería contrario al principio de libertad probatoria,
siendo admisible cualquier documento siempre que en forma válida, razonable y
proporcional sirva para demostrar su existencia.

 que permita que los Jueces Laborales puedan acceder al Sistema AFP net, con lo
cual en forma directa, podrían verificar la existencia o no de la obligación, su
cumplimiento y la oportunidad del mismo, siendo que ello contribuiría hacer
efectivo el principio de celeridad y economía procesal que inspiran al nuevo
proceso laboral.
REFERENCIAS BIOGRAFICAS
 ARÉVALO VELA, Javier. “Comentarios a la Nueva Ley Procesal del Trabajo, Ley N°
29497”, Juristas Editores, febrero 2011, página 249. ANACLETO GUERRERO,
Víctor. “Manual de Derecho del Trabajo”, LEX & IURIS Grupo Editorial, agosto 2015,
página 772.
 PRIORI POSADA, Giovanni F.; CARRILLO TEJADA, Santiago; GLAVE MAVILA, Carlos;
SOTERO GARZÓN, Martín; PÉREZ-PRIETO DE LAS CASAS, Roberto. “Comentarios a
la Nueva Ley Procesal del Trabajo”,  Ara editores, 2011, página 278.
 [VINATEA RECOBA, Luis y TOYAMA MIYAGUSUKU, Jorge. “Análisis y comentarios
de la nueva Ley Procesal del Trabajo”, Gaceta Jurídica, Primera Edición noviembre
2012, página 292-293.
 PAREDES INFANZÓN, Jelio. “Análisis de la Nueva Ley Procesal del Trabajo, Ley N°
29497”, Edición 2010, Editorial Multiservicios La esperanza S.A.C, página [Link]
citada. ARÉVALO VELA, Javier. Página [Link] citada. ARÉVALO VELA, Javier.
Página 250. Obra citada. VINATEA RECOBA, Luis y TOYAMA MIYAGUSUKU, Jorge.
Página 293.
 HINOSTROZA MINGUEZ, Alberto. “Procesos de ejecución”, Segunda Edición, Jurista
Editores, página 16.
 Obra citada. PAREDES INFANZÓN, Jelio. Página 361.
 Obra citada. ARÉVALO VELA, Javier. Página 251-252.

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