Fundación universitaria de San Gil
Yopal-Casanare
Proceso de enfermia en el cuidado basico
Jhon Fredy Calderon Colmenares
1002674958
5 de Marzo 2021
HERIDAS
Las heridas son lesiones en las que hay una pérdida de continuidad en la integridad de
los tejidos blandos; entendiendo por tejidos blandos la piel, músculos, tejido
subcutáneo, órganos blandos, tendones y nervios, entre otros.
Las bacterias y el exudado que proceden de las heridas pueden producir una
cicatrización tórpida, que a su vez pueden resultar molestas para la persona. Para
minimizar la contaminación de las heridas, una limpieza y un efectivo desbridamiento
son muy importantes, de esta manera se favorece la curación; ya que se elimina el
ambiente propicio de incubación bacteriana.
En numerosos estudios se describen la bacteriemia como consecuencia a una mala
limpieza y a un inadecuado desbridamiento. Por tanto, a parte de un buen tratamiento
antibiótico se recomienda un adecuado desbridamiento en muchas úlceras.
Hay diferentes técnicas de desbridamiento de una herida, autolítico, enzimático,
osmótico cortante, quirúrgico y larval. La decisión de cuál es el tipo de desbridamiento
más adecuado, se deberá valorar teniendo en cuenta la situación general del paciente,
las posibilidades que tiene de cura el proceso, la expectativa de vida, patologías
asociadas y los beneficios para éste.
PROCEDIMIENTO DE CURACIONES
Previo al procedimiento
Realice la valoración de la persona.
Complemente la información de la persona con los datos de la ficha.
Realice valoración de la herida.
Explique el procedimiento a realizar a la persona.
Prepare a la persona para el procedimiento.
Lavado de manos
Retire anillos y reloj dejando los brazos descubiertos.
Adopte posición cómoda frente al lavamanos sin tocarlo con el cuerpo.
Abra la llave y ajuste el flujo de agua.
Moje las manos y muñecas, para lo cual se mantienen bajo el chorro del agua.
Aplique jabón o agente antiséptico en las manos.
Lávese las manos realizando movimientos circulares, entrelazando las manos y
frotando los espacios interdigitales. Friccione las yemas de los dedos de una
mano con la otra. para lavar las uñas. Frote las muñecas.
Mantenga el tipo de movimiento descrito anteriormente durante 10 a 15
segundos.
Enjuague las manos bajo el flujo del agua, manteniéndolas en declive (más baja
que los codos) con el fin de que el agua escurra hacia la punta de los dedos.
Seque las manos y antebrazos con una toalla de papel desechable.
Cierre la llave del agua con una toalla de papel.
Deseche la toalla de papel en receptáculo adecuado.
Recolección y preparación de los elementos de la curación
El material que será utilizado en la curación debe estar almacenado en superficies
limpias, secas, cerradas con acceso restringido y de uso exclusivo. Se debe realizar un
control periódico de las fechas de vencimiento de esterilización.
Recomendaciones:
Elija el área para dejar los elementos
Reúna el material necesario
Verifique las condiciones de esterilidad de los materiales
Coloque los materiales de curación sobre una superficie limpia, seca y segura
Materiales
Bandeja para colocar el material
Equipo de curación
Riñón estéril
Guantes estériles
Suero fisiológico
Jeringa de 20cc
Agujas optativo para irrigación
Tela adhesiva
SF ampollas
Apósitos
Gasas
Apósito hidrocoloide o hidrogel (de acuerdo al requerimiento de la curación)
Guantes de procedimiento
Postura de guantes limpios
Para ponerse guantes limpios no se necesita una técnica especial.
Retiro de apósitos
Desprenda los extremos de la cinta quirúrgica respetando la dirección del vello.
Retire el apósito y observe si contiene material de drenaje valorando calidad y
cantidad de exudado.
Elimine el apósito en la bolsa de desechos o recipiente adecuado para el
desecho de material contaminado.
Retiro de guantes contaminados
Retírelos cogiéndolos por la cara palmar a la altura de la muñeca, con cuidado
de no tocar nada más que el guante.
Tire por completo del primer guante, de manera que quede al revés o enrollado
de dentro a fuera.
Sujete el guante que se ha quitado al revés con los dedos de la mano que
permanece enguantada.
Ponga los dos primeros dedos de la mano sin guante por dentro del guante que
queda a la altura de la muñeca.
No debe tocar la parte externa del segundo guante sucio con la mano desnuda.
Tire el segundo guante hasta los dedos, sacándolo al revés, de esta forma, el
primer guante queda por dentro del segundo.
Tire los guante en una bolsa o recipiente de desechos
Si no utilizo la técnica anterior para el retiro de los guantes debe lavarse
nuevamente las manos.
Postura de guantes estériles
Ponga el paquete de guantes sobre una superficie limpia y seca (Los guantes
presentan un envoltorio externo e interno).
Abra el envoltorio externo sin contaminar los guantes ni el envoltorio interno.
Abra el envoltorio interno sin contaminar los guantes.
Póngase el primer guante en la mano dominante.
Coja el guante por el puño, en la cara palmar, con el pulgar e índice de la mano
no dominante tocando solamente el interior del puño.
Introduzca la mano dominante en el guante y tire de él.
Mantenga el puño doblado.
Coja el otro guante con la mano enguantada introduciendo los dedos
enguantados bajo los dobles del puño.
Adapte cada guante a las manos y desdoble los puños con cuidado, para lo cual
se introducen los dedos bajo el doblez del puño.
Curación
Lávese las manos.
Colóquese guantes de procedimiento.
Retire cuidadosamente la cinta quirúrgica siguiendo la dirección del vello.
Mientras más lento es la remoción de la cinta, menos es el daño y la
incomodidad del paciente
Retire el apósito y elimínelo en receptáculo.
Lávese las manos.
Colóquese guantes estériles.
Reciba y ordene material presentado por el colaborador preservando su
esterilidad:
Riñón estéril que recibirá el contenido del lavado de la herida.
Equipo de curación.
Suero fisiológico en riñón del equipo de curación, la cantidad necesaria.
Jeringa (aguja optativo).
Apósitos y gasas.
Prepare campo de curación y delimite áreas.
Realice el procedimiento
Realice arrastre mecánico irrigando con la jeringa con suero fisiológico.
Reciba el material de lavado en riñón que ha acomodado para tal efecto.
Debride el tejido susceptible de ser retirado y de acuerdo al grado de adherencia
que esté presente.
Limpie con gasa húmeda desde los bordes hacia el centro.
Revise cavidades que no tengan residuos de tejido que se pueda retirar.
Coloque apósito interactivo en caso de presencia de tejido gratulatorio que deba
preservar, considere presencia de exudado.
Aplique gel debridante en caso de presencia de tejido. esfacelado o necrótico y
sobre este coloque gasa húmeda en SF para fijar el gel y favorecer su acción.
Coloque apósito absorbente en caso de exudado moderado a abundante.
Coloque apósito antimicrobiano en caso de infección local.
Verifique indemnidad de los bordes y proteja de la humedad
Cubra con apósito secundario.
Coloque cinta quirúrgica sobre la piel limpia y seca.
Postura de apósitos y cintas quirúrgicas
Seleccione el apósito adecuado para la herida y solicite al colaborador que lo
abra.
Coloque el apósito utilizando pinzas o guantes estériles.
Aplique la cinta quirúrgica sobre la piel limpia y seca, colóquela desde el centro
del apósito hacia los lados aplicando una tensión adecuada y uniforme.
Retírese los guantes y elimínelos en la bolsa o recipiente adecuado.
Lávese las manos y registre el procedimiento.
Retire materiales y deje a la persona cómoda.
TIPOS DE DESBRIDAMIENTO
Desbridamiento autolítico: Se utilizan apósitos que proporcionen ambientes
húmedos que facilitan la autolisis. Es el método menos traumático, no es
doloroso y selectivo. Suele ser bien aceptado por los pacientes. Como
inconveniente su acción es más lenta que otros métodos y que macera la piel
perilesional.
Desbridamiento enzimático: Su base principal es la utilización de enzimas
exógenas de aplicación local. Estas enzimas actúan con las enzimas endógenas
degradando la fibrina, el colágeno desnaturalizado y la elastina que se encuentra
en la herida. Es una opción selectiva, que se puede combinar con otros
métodos, aunque es recomendable aumentar la humedad de la herida para que
la acción sea mayor. La zona perilesional se debe proteger para evitar la
maceración. Vigilar el contacto con otras soluciones que pueden neutralizarla,
como son algunos antisépticos (yodados) o metales pesados.
Desbridamiento osmótico: Este es un método selectivo, requiere cambios
cada 12-24 horas. Se realiza con intercambios de fluidos de distinta densidad,
como apósitos de poliacrilato activados con soluciones hiperosmolares.
Desbridamiento cortante: Al ser un método invasivo el paciente debe ser
informado de las alternativas y si es necesario tener un consentimiento
informado. Es un método rápido que reduce el riesgo de proliferación bacteriana,
se retira el tejido desvitalizado, se hace en diferentes sesiones hasta llegar a
tejido viable. La técnica debe ser estéril, permite combinarse con el
desbridamiento enzimático o autolítico. Indicado en tejido necrótico, exudado
abundante con posible infección. Contraindicado en úlceras no cicatrizables por
poco aporte vascular en el tejido. Sus principales inconvenientes son el riesgo
de sangrado (precaución con coagulopatías), técnica dolorosa y la posible
introducción de bacterias en tejido sano.
Desbridamiento quirúrgico: Se realiza en quirófano, en una sola sección y
bajo anestesia. Se retira tejido necrótico y tejido sano circundante.
Recomendado en tejidos con lesiones extensas, profundas y exudativas, se
suelen considerar de urgencia debido a los signos de sepsis o celulitis.
Terapia larval: Es una terapia que utiliza las larvas estériles de la mosca Lucilia
Sericata criadas en laboratorio, sirven para limpiar tejido necrosado. Estas larvas
se alimentan sólo del tejido muerto; al no dañar el tejido sano favorecen la
cicatrización. Es una técnica alternativa a la quirúrgica, es segura y adecuada,
sirve para úlceras por presión y vasculares o lesiones por hongos de gran
profundidad, con tejido necrótico y exudado abundante. Generan una enzimas
que ayudan a combatir las infecciones clínicas como son el estafilococo aureus
resistente a la meticilina (SARM). Las larvas necesitan un medio húmedo sin
exceso de exudado, en el que las placas necróticas se hayan reblandecido
previamente para poder atravesarlas, por eso las curas deben estar bien
planificadas. Esta terapia está contraindicada en pacientes con coagulopatías y
en heridas que estén cerca de grandes vasos.
CLASIFICACIÓN DE LAS HERIDAS
Las heridas se pueden clasificar desde diferentes puntos de vista o aspectos. A
continuación veremos algunos de los más comunes, si bien se pueden encontrar otras
categorizaciones:
Según el objeto o el mecanismo causante:
Cortante o incisa: Es ocasionada por un objeto cortante, como un cuchillo o un vidrio.
Los bordes de la herida están limpios y definidos. En este tipo de heridas, el sangrado
suele ser abundante.
Punzante: Es producida por un objeto punzante, como un clavo. La gravedad de la
herida depende de la profundidad y de si daña nervios o vasos sanguíneos.
Contusa: Es ocasionada por el impacto de un objeto como una piedra o un martillo. En
estas heridas, los bordes son irregulares y suelen presentar un hematoma.
Por desgarro: Es producida por objetos con dientes en su parte cortante, como una
motosierra. Los bordes son irregulares.
Por raspadura: Producidas por objetos con dientes o palas, como una trituradora de
comida, o por el asfalto, cuando la piel se arrastra por él en un accidente de tráfico y la
carne queda al descubierto.
Según la profundidad:
Superficial: Cuando solo atraviesa la piel.
Profunda: Cuando la herida atraviesa el tejido subcutáneo.
Penetrante: Cuando penetra una cavidad, como puede ser la boca, el abdomen, la
vagina, etc.
Perforante: Cuando atraviesa el cuerpo.
Según la cicatrización:
Aguda: Es aquella que el organismo es capaz de cerrar o sanar en el tiempo esperado.
La cicatrización se producirá sin infección y en un periodo que suele oscilar entre siete
y catorce días.
Crónica: Es aquella que el organismo no puede cerrar o sanar en el tiempo esperado,
ya que la herida suele ser más profunda y la zona suele estar inflamada. El proceso de
reparación y cicatrización es desordenado se alarga en el tiempo.
Según su riesgo de infección:
Limpia: Es la realizada en un entorno aséptico, por ejemplo en un quirófano.
Contaminada: Ha estado expuesto a bacterias un corto periodo de tiempo.
Sucia o infectada: Ha estado expuesta a bacterias un periodo largo de tiempo
Según la integridad de la piel:
Abierta: Se observa la separación de los tejidos blandos de la piel. Estas lesiones
tienden a infectarse con facilidad.
Cerrada: No se observa lesión aparente, pero hay hemorragia debajo de la piel, en
cavidades o vísceras. Así, los tejidos dañados no están expuestos al exterior.
Según la gravedad de la herida: Es probablemente una de las categorizaciones más
representativa. Una herida puede ser leve o grave. La gravedad se medirá en función
de otros factores: si la herida es superficial o profunda, si está contaminada o no, si
está abierta o cerrada, si el objeto o mecanismo que lo ha causado puede quedar en el
interior del cuerpo, etc.
MAPA CONCEPTUAL
URL: [Link]
CONCLUSIONES
Se logra reforzar el conocimiento respecto a heridas y curaciones.
Utilizar métodos virtuales como aprendizaje y emplear todo esto como opciones de
aprendizaje autónomo.
Comprender la clasificación de las heridas y además relacionar los temas con
imágenes, esto facilitando lo comprendido para nuestras prácticas.
Abarcamos mejor los procedimientos para hacer una curación con todos los protocolos
y por esto manteniendo nuestros principios de enriquecer el conocimiento.
Se observa y se analiza respecto a los procesos patológicos.
REFERENCIAS
Las heridas: ¿Qué tipos hay y cómo debes tratarlas? (2021). Revisado 5 Marzo 2021,
de [Link]
curas/#:~:text=Una%20herida%20es%20una%20lesi%C3%B3n,como%20cortes%2C
%20quemaduras%20o%20golpes.
Rojas, A., Rufián, M., & Rubio, R. (2018). Tipos de desbridamiento de heridas. Técnica
enfermera - Revista Electrónica de Portales [Link]. Revisado 5 Marzo 2021, de
[Link]
tecnica-enfermera/
Manejo de Heridas. Revisado 5 Marzo 2021, de
[Link]