Danza creativa terapéutica
El programa de Danza Creativa Terapéutica está basado en las teorías de la Danza Movimiento
Terapia, (DMT), por tanto, es necesario saber cuál es su definición y principios básicos. Se define
la DMT, según la Asociación de Danza movimiento Terapia Española, ADMTE, como: El uso
psicoterapéutico del movimiento dentro de un proceso creativo que persigue la integración
psicofísica (cuerpo-mente) del individuo. Esta técnica proporciona un canal de comunicación
empleando la forma de lenguaje más ancestral e instintivo que es el movimiento. Las pinturas, los
instrumentos musicales y el propio cuerpo —a través de la danza y del teatro— se transforman en
frases que transmiten las vivencias más primitivas de la persona.
La DMT pertenece al grupo de las Artes Creativas en Psicoterapia, y nace de la unión de dos
campos la Danza y la Psicología. Ésta, propone conectar la emoción, el movimiento y el
pensamiento. Su objetivo no es una estética en el movimiento ni una coreografía, el proceso
psicoterapéutico es lo relevante. El movimiento se analiza y se observa, así como todos los
aspectos corporales de la persona dentro de un encuadre psicoterapéutico.
Teniendo en cuenta todo esto podemos decir que: Los tres principios básicos son (Wengrower H.
y Chaiklin S., ―La vida es Danza‖, Gedisa Editorial, 2008 Barcelona):
1. La concepción del ser humano como unidad indisoluble cuerpo-mente.
2. El potencial terapéutico del proceso creativo por medio de la danza y el movimiento.
3. El trabajo se realiza dentro del marco de una relación terapéutica.
1. ¿Consideras que la danza creativa terapéutica puede tener una repercusión positiva en
personas con demencia?, ¿Por qué?
La persona con demencia tiene afectadas sus funciones cognitivas principalmente en el área
social, mental y físico. Poco a poco la esencia de la persona es destruida, su yo, se va
fragmentando, pero sigue existiendo, se ve afectada su capacidad de comunicación, pero no así
su deseo de sentirse integrado a su entorno.
Las personas con demencia van perdiendo sus recuerdos, son presas de la depresión y cuadros
intensos de ansiedad, pero mantienen la capacidad de crear, conservando su emoción y
sentimientos e incluso y sus propias vivencias más importantes. Al estar presente la Danza en los
actos más relevantes de nuestra existencia como celebraciones o ritos suelen llevar asociadas un
baile representativo que hace que surjan en la persona con demencia todas las emociones
vividas en ese momento.
Cuando nuestro cuerpo escucha y siente ese ritmo, nuestra mente viaja al pasado y revive el
instante, de esta manera podemos estimular la memoria inmediata, remota y autobiográfica,
asociando un baile o unos movimientos a los momentos más significativos de la vida. La persona
al expresarse a través de su cuerpo puede crear un canal de comunicación, recuperar su
autonomía, mantener su identidad y proporcionarles un principio de realidad y normalidad en un
espacio y tiempo que pueden ser libres para expresar sus emociones.
FLAMENCO PARA RECORDAR.
El bailaor y coreógrafo Paco Mora vio cómo su vida daba un cambio radical cuando su madre,
hoy difunta, fue diagnosticada con Alzhéimer. Su experiencia como cuidador le ha llevado a
crear “Flamenco para recordar”, un proyecto terapéutico enfocado tanto a enfermos de
demencia y Alzhéimer como a sus cuidadores.
2. ¿Cómo responde la danza terapéutica al apoyo psicosocial a los usuarios, a la creación
de nuevas relaciones y a la mejora de la comunicación del usuario con su entorno?
Cuando las personas con Demencia participan en El programa de Danza Creativa Terapéutica,
esta se convierte en una herramienta muy potente para que las personas mejoren su percepción
corporal, estimulen su sensibilidad y estética ante aspectos no verbales y kinésicos, fortalezcan
su empatía y reestablezcan su relación con otras personas, sintiéndose parte de un grupo.
Crear a través de la conjunción indisoluble cuerpo y mente mejora los niveles de ansiedad, puede
disminuir los síntomas de depresión y ayudar a la persona a reconectarse con su yo.