La historia del dinero
I. Origen del dinero
Trueque mudo
Los xavantes son una tribu indígena ubicada en la selva de Brasil central. Ellos tenían la creencia
que los hombres blancos traerían desgracia, por lo que no permitían la colonización, manteniendo
así sus costumbres.
En 1997, el italiano Metarosso visitó a la tribu en una expedición con el fin de enriquecer la
investigación sobre sociedades primitivas. La expedición, para demostrar que iban de manera
pacífica, dejaban en las costas de la isla objetos que eran recogidos por la tribu y sustituidos por
objetos de ellos que consideraban del mismo valor, estableciendo un trueque mudo, uno de los
más antiguos sistemas de cambio.
Según el texto de Heródoto en el “Padre de la historia”, los cartagineses ya habían realizado esto
antes en Libia, dejando mercancías a la orilla del mal y esperando en los barcos a que fuera
sustituida por la cantidad de oro que ellos consideraban justa.
¿Dónde comienza el intercambio de mercancía?
La investigación de Metarosso confirmó que las civilizaciones antiguas se desarrollaron sin la idea
del dinero. La tribu de los xavantes utilizaban modelos de producción primitivos, por lo que
requerían de trabajo colectivo para sobrevivir ante las amenazas. Todo era de propiedad común y
los recursos conseguidos se repartían equitativamente según lo que se necesitara para subsistir.
El intercambio se daba entonces con otras comunidades y no dentro de la misma, debido a que
ciertos materiales necesarios solo se daban en lugares específicos.
Para que existiese este trueque debía haber un excedente que se estuviera despuesto a
intercambiar, comenzando la producción destinada al trueque sistemático. En este proceso se
desarrolló la producción y permitió que distintas tribus se dedicaran más específicamente a ciertas
actividades, siendo la primera gran división de trabajo.
Después surgieron los oficios y quienes se dedicaban a ellos se comenzaron a separar de las
comunidades, ocurriendo la segunda división y ampliando el intercambio. Antes, el intercambio se
realizaba entre pocas personas, representantes de las tribus, pero el desarrollo de la producción
permitió que se requirieran menos personas para una tarea, dando paso a la propiedad privada, el
trabajo individual y el enriquecimiento personal. Esto causó que la mayoría de la comunidad
quedara sin nada, y terminaron siendo sometidos como esclavos
El enriquecimiento fue más rápido para aquellos que conseguían esclavos y apareció la sociedad
esclavista y sociedades clasistas
¿Qué es mercancía?
La mercancía puede ser comprendida como un producto útil, producido para la venta. La
propiedad de la mercancía que sirve para satisfacer necesidades humanas es llamado valor de
consumo, mientras que la proporción en que un valor de consumo se puede cambiar por otro es el
valor de cambio.
Los artículos se diferencian según su utilidad y el motivo por el que se efectúa el cambio, y se da
según la necesidad que se tiene de distintos objetos, por lo cual esta puede ser distinta para cada
persona. Para determinar qué tanta mercancía debe darse a cambio de otra, se utiliza la única
similitud que es la cantidad de trabajo que se utilizó para fabricarla. Esto es llamado valor de la
mercancía
¿Cómo se determina el valor de la mercancía?
El valor de la mercancía se puede determinar según el esfuerzo invertido para su producción, lo
que la hará más o menos valiosa. La variación de tiempo para fabricar la misma mercancía
demuestra que las habilidades o herramientas de los fabricantes son distintas, por lo que el valor
de mercancía no puede ser solo medido con tiempo específico, por lo que debe obtenerse un
promedio de todos los fabricantes.
Una mercancía original
La expresión de un producto y su equivalente para el intercambio antiguamente se le conocía
como forma de valor simple, individual o casual. La mercancía comenzó comparándose con un
solo producto, pero comenzó a compararse con más artículos según las necesidades. El problema
de esta forma de valor era que el trueque era inmediato, por lo que solo dos personas podían
intercambiar únicamente lo que necesitaba el otro.
Debido a esto tuvo que desarrollarse el cambio. Un artículo podía cambiarse por otros varios y
esto era llamado valor general. Con el paso del tiempo, este sistema de utilizar un artículo único
como intercambio dio paso a la forma del dinero de valor.
Pieles, lanzas, conchas…
El rol de dinero fue cumplido por distintos artículos en distintas partes del mundo. Para los
húngaros y eslavos, el cuero y pieles tenían valores constantes. En el siglo XI y mucho tiempo
después el rol de dinero lo cumplió el ganado. En algunas islas, como Sumatra, Micronesia y
Ponapi se usaban anillos, pulseras o brazaletes. Incluso en América se usó el cacao y en África y
Norteamérica se usaban conchitas cauris, por el extenuante trabajo que consideraba encontrarlas.
El desarrollo de oficios dio paso a nuevos objetos con valor constante.
“La carrera” del oro
Los metales fueros los principales artículos que funcionaron como dinero. Los primeros en
conocerse fueron cobre, oro y plata. El oro durante mucho tiempo el oro no se usó como dinero
debido a lo complicado de su extracción, por lo que muy pocas personas lo tenían. Por lo tanto, se
usaron otros metales como el cobre si acuñar, que luego fue marcado y comenzó el dinero
acuñado y contrastado.
Después comenzó el uso de la plata y, por último, durante el imperio Romano, el oro, que se
propagó con rapidez debido al desarrollo de comercio. Esto fue necesario debido a la gran
cantidad de artículos que existían, y que debían poder ser cambiados por un solo artículo. El oro
representaba un elevado valor por el gran trabajo que requería y se transportaba con facilidad,
además de ser un material estable que lucía lujoso por su color y brillo. Su extracción se destinaba
principalmente para el cambio y su calidad era la misma independientemente del lugar de donde
se obtuviera. Su valor se reducía proporcionalmente al grado de fraccionamiento.
Para analizar el desarrollo del oro como dinero se debe considerar también el desarrollo social,
que ya tenía un régimen esclavista. Este régimen permitió el aumento de riquezas y la creación de
grandes talleres y sistemas. Las guerras requerían dinero y la circulación de mercancía, que
requerían de una moneda estable, que terminó siendo el oro.
Origen de la moneda acuñada
La plata y oro comenzaron a usarse como dinero en forma de barrar fundidas, pero esto dificultaba
el intercambio debido a que tenían que verificar su peso y ley. Por esto, las barras comenzaron a
acuñarse por los ricos para garantizar su validez. Rápidamente los gobernadores también
utilizaron este método. Los registros marcan que el primero en realizarlo fue Creso, rey de Lidia,
en 550 a. C., y después los persas y griegos, cien años después.
La llamada “fiebre del oro” comenzó cuando Alejandro d Macedonia, en el siglo III a.C., comenzó
campañas contra Asia e India, y acaparó tesoros de todo el Oriente, apoderándose del oro
mediante saqueos e incorporándolo al intercambio de mercancía. En Roma inició después de
tomar Tarento en 272, acuñando monedas de plata llamadas denarios y a finales del siglo II a.C.
empezaron a usar también monedas de oro.
Debido a que las monedas eran acuñadas en diversos pesos, y por lo tanto tenían diversos
valores, se prestó a confusiones. El emperador Constantino puso en circulación las monedas de
oro “solidus”, con las que pagaba a los mercenarios alemanes al servicio de Roma, para ordenar
el sistema mercantil. Este sistema avanzó por la gran parte de Europa que estuvo bajo el control
Romano.
Tras caer el imperio y el paso de 1500 años, el oro fue usado como dinero en algunas partes y
siempre acompañado de la plata. En el siglo VIII todavía circulaban denarios de plata y solidus,
aunque su valor había disminuido gracias a la falsificación sistemática del dinero en la dinastía de
los Menovingios en Francia. Los diferentes valores de las monedas regresaron a las confusiones,
por lo que también se regresó al uso de metal no acuñado y a su comprobación de peso.
El valor del dinero siguió disminuyendo y la llegada de la depresión económica requirió una
reforma monetaria. Los Carlovingios, Pipino y Carlomagno, eliminaron el oro acuñado y pusieron
en circulación las divisas de plata, la libra de los Carlovingios, similar al sistema de Califa árabe
con quien Carlomagno estaba relacionado. En el siglo X, tras desaparecer los Carlovingios, cada
gobernador acuñaba su propio dinero y este volvió a deteriorarse.
Después, en el norte de Italia, se puso en circulación dinero estable con oro acuñado. En el siglo
XIII ciertas ciudades alemanas volvieron al uso de moneda de oro, marcándolas para garantizar su
pureza. En Colonia se acuñó la moneda más popular, que todavía se usaba hacia 1857
II. Origen del dinero
Dinero cómodo
Durante la dinastía Tan en China se puso en circulación la moneda de cobre “iuan-pao”, pero por
su poco valor individual era necesaria una gran cantidad de estas monedas para tener un valor
considerable. El conteo de estas monedas para grandes pagos se volvió una tarea pesada. Para
facilitar esto se emitió un papel llamado “pao-tsao”, que representaba el valor de varias monedas,
y que solo se utilizaba para grandes pagos. Este papel podía cambiarse en cualquier momento por
su equivalente en monedas y era de fácil transporte y cuidado, lo que lo hizo rápidamente popular
y pocas veces se cambiaba por monedas.
Tras la derrota por parte de los árabes y las guerras contra tibetanos el pao-tsao perdió valor y el
aumento de impuestos no alcanzaba para cubrir los gastos de guerra. El emperador dio orden de
emitir papel monedo sin estar respaldado en cobre y los mercaderes, entrados en pánico, se
deshicieron del papel moneda que poseían. Al intentar salvar el pao-tasao, se decretó pena de
muerte para quien tuviera más cantidad de la permitida de uan-pao, pero no fue posible salvarlo y
quienes invirtieron en el papel terminaron en la ruina.
El papel moneda fue necesario y de utilidad hasta que empezó a emitirse más del que era
estrictamente necesario, momento en el que perdió totalmente su valor. Años después, en 1370,
la dinastía Sun volvió a emitir papel moneada llamado “pen-tsen” o dinero cómodo, y para
garantizar su uso se decretó amenaza de muerte para quien no lo usara. Además, el emperador
prometió que mantendría un valor estable. Sin embargo, ante la escasez y la falta de circulación
llevo a la inflación y la caída del valor. De nuevo no fue posible salvarlo y en 1448 en China dejó
de emitirse papel moneda.
Otros países, sin embargo, mantuvieron el intento de usar papel moneda, como en 1294 con los
persas y 1337 con los japoneses. El emir Yusuf de Mauritania incluso puso en circulación papeles
firmados con su puño y letra que prometía cambiar por metales una vez finalizado el ataque de los
enemigos. Países bajos también emitió papel moneda durante la lucha independentista y
Midelburgo en 1573 puso uno en circulación de carácter provisional, al igual que Leyden en 1574 y
Kampen en 1595.
Los papelitos de John
John Law fue un joven escoces que acostumbró a usar un sistema de pago novedoso. Firmaba
papeles que podían ser intercambiados en la famosa joyería de su padre. El almacenista de esta
joyería le explicó a John que era necesario comprobar la pureza de las monedas, debido a que se
desgataban y a veces eran acuñadas con aleaciones de metales de menor valor. Pocas veces la
gente se preocupaba de la pureza de las monedas ya que rápidamente se intercambiaban por
otros productos, y la comprobación solo ocurría cuando el dinero cambiaba de país y estos tenían
que pagar un equivalente al oro contenido en moneda.
Esto comprobó que el dinero no necesitaba un valor real para estar en circulación, y lo único
importante es que pudiera ser intercambiado por otra mercancía. Sin embargo, como se había
demostrado antes, el oro y la moneda no lograban ser remplazados.
John comprendió posteriormente que la gente solo aceptaba sus vales firmados porque sabían
que había dinero existente que lo respaldara, y que ese había sido el principal fallo del papel
moneda en la antigüedad.
En el reinado de Luis XIV, Francia se encontraba en bancarrota debido a la deuda externa. Felipe
de Orleans, que para ese momento gobernaba en nombre del muy joven Luis XV, acepto el
sistema de John Law para poner en orden las finanzas de Francia, que consistía en poner papel
moneda en circulación, siempre que este papel estuviera respaldado con oro.
Así, en junio de 1716, se fundó el primer banco emisor de Francia, donde John Law tenía el
derecho de emitir papel moneda. Rápidamente llegaron grandes cantidades de metales preciosos
para ser cambiados por papel. En 1718, la agencia de Law se transformó en el banco real. Los
ciudadanos estaban obligados a aceptar el papel moneda y la falsificación estaba prohibida bajo
pena de muerte. La única autoridad financiera para ese momento era John Law, quien para
cumplir su promesa de liquidar la deuda externa del país puso en circulación una nueva moneda
metálica acuñada con menos oro, fabricadas con las monedas viejas. La gente fue obligada a
cambiar las monedas viejas por nuevas, y gracias a esto puedo acuñar más monedas de las que
recibió, devolver la misma cantidad de libras que había recibido y utilizar el sobrante para la
deuda.
Sin embargo, estas libras habían sido cubiertas por poseedores de grandes cantidades de oro que
se volvieron enemigos de Law, quienes exigieron cambiar una gran cantidad de papel moneda por
oro al banco. Law, ya esperando esta ofensiva, volvió a devaluar la moneda metálica y
rápidamente la población intentó deshacerse de ellas para obtener a cambio papel moneda.
John Law fundó la Compañía de la India con las empresas fracasadas de la corona y terminó por
cancelar la deuda externa y ordenaba nuevas emisiones si el rey necesitaba más dinero. Con el
fin de sustituir por completo el dinero metálico siguió reduciendo la cantidad de oro en las
monedas y expedía cada vez más papel moneda. El valor de las monedas se redujo demasiado y
el poder adquisitivo del papel era cada vez menor. En un intento de salvar su sistema incineró
grandes cantidades de papel y restableció brevemente el orden hasta que, en 1721, cediendo a
los ruegos del regente, volvió a emitir papel moneda y ante el rumor de esto, 3 banqueros de Paris
fueron rápidamente a cambiar su dinero por oro y luego cada vez más personas se unieron a esto.
Tras 3 días, millones de personas se fueron a la quiebra ante la escasez de oro para cambiar el
papel.
El secreto del papel moneda
El sistema de John Law comprobó que el dinero, como era el caso del papel moneda, podía
carecer de valor debido a que las personas lo tendrían constantemente en circulación y pocas
veces lo guardaban. Este sistema era útil siempre y cuando la cantidad de papel moneda emitida
no sobrepasara la necesaria para seguir circulando mercancía.
Para John Law no fue posible saber qué cantidad de dinero era necesaria para la circulación en
Francia, y se basó en que era posible emitir cuánto dinero estuviera respaldado por oro. Sin
embargo, para llevar a cabo la circulación, es necesario tanto dinero como resulte de la suma de
todos los artículos en circulación dividida entre la cantidad de transacciones, marcada por la
velocidad de circulación del dinero.
Entonces, el papel moneda solo tendría que sustituir la cantidad de oro indispensable para la
circulación de mercancías, por el oro solo es una mercancía más, y no sería capaz de tener un
valor mayor al necesario, aunque haya un respaldo mayor. Si este respaldo no entra en la
circulación de mercancía, entonces será totalmente inútil.
El fenómeno de emitir más papel moneda de lo necesario y, por lo tanto, el alza de precios, se
llama inflación, que también puede ocurrir por la escasez de mercancía. El caso contrario, la
ausencia de papel moneda, se llama deflación y se aplica para evitar la inflación, lo que lleva a la
reducción de precios, pero la también la producción y los salarios
Papel y oro
El sistema fracasado de John Law sirvió para que los economistas obtuvieran conclusiones y
pudieran perfeccionarlo, poniéndolo a prueba en sus propios países. En el siglo XVIII gran parte
de países europeos empezaron a utilizar papel moneda y ya para los siglos XIX y XX se difundía
por todo el mundo. El papel moneda sustituyo al oro en la circulación, pero a nivel internacional
seguía usándose oro y en cada país los billetes sustituían también al oro
Esto sirvió para garantizar que en cualquier momento el papel moneda podía ser intercambiado
por oro. Hasta que, en la Primera Guerra Mundial, los grandes imperios emitieron más papel del
que podían respaldar para gastos de guerra y la posibilidad de cambiar billetes por oro se detuvo.
Entre 1924 y 1928 los países capitalistas volvieron a intentar restablece el sistema de papel
moneda, pero utilizando otros métodos. Se introdujo el sistema de barras de oro, donde los
bancos se comprometían a cambiar el dinero por oro solo si se entregaba cierta suma o más. Aun
así, la inflación hizo fracasar el sistema.
En 1933, Estados Unidos dejó de usar el sistema de papel moneda. En esa época los billetes no
se cambiaban por oro en ninguna parte, aunque era posible hacerlo. En la Segunda Guerra
Mundial la devaluación de la moneda alcanzó limites excesivos a causa de la especulación de los
capitalistas.
III. En búsqueda del dinero
Los precios son establecidos por Dios
Los precios de los productos no fluctúan solo porque sí, sino que varían según su disponibilidad y
la necesidad que tienen los compradores por determinado producto. Si una mercancía escasea,
pero es muy solicitada, su precio aumentara. Si, por el contrario, la mercancía abunda, pero poca
gente la desea, entonces disminuirá.
Aunque un producto se iguala tanto en oferta, como en demanda, un necesario pagar por el
porque se obtuvo gracias al trabajo, que establece cuanto habrá que pagar
El precio de un producto expresa su valor en unidades monetarias. El valor de la mercancía
depende del valor del dinero, y el esfuerzo que se ha necesitado para conseguir ambos. Si el
dinero, el oro, requiere menos esfuerzo para conseguirse, entonces aumentará el precio de la
mercancía.
Llegó un momento en que el sistema esclavista terminó por hundirse porque dejó de producir,
pues los esclavos perdieron interés ya que solo recibían lo mínimo indispensable. Por esto surgió
un sistema donde fuera posible obtener mayores bienes: el feudalismo.
En el feudalismo existían 2 clase sociales: los señores feudales y los siervos, quienes ya no
pertenecían a los terratenientes, pero seguía a disposición de él. La diferencia radicaba en que, si
más producía, podía disponer más de los productos. En este sistema también se desarrollo una
dependencia entre artesanos, pero aun así no hubo propiedad personal y relaciones poco
casuales, por lo que no podían saber con seguridad que tanto producto necesitaba la sociedad,
por lo que se producía demasiado de un producto y muy poco de otro, por lo que la producción se
controlaba con el precio, por lo que la regulación se hacía espontánea y eventual.
Los artesanos no se encontraban en igualdad de condiciones, pues unos trabajaban más que
otros gracias a sus herramientas. El precio era determinado de manera general, y no individual, lo
que mantenía un precio nivelado en el mercado. Debido a esto un artesano que empleaba más
tiempo para un producto o fabricaba de aquel que tenía poca demanda terminaría en la ruina,
mientras que el que fabricaba de aquello que había escasez y usaba menos tiempo y esfuerzo, se
enriquecía, dando paso al feudalismo
Por los senderos del comercio
Desde la sociedad esclavista comenzaron a aparecer mercaderes, personas que se dedicaban
exclusivamente a la compra y venta de productos, y separados de agricultores y artesanos dieron
paso a la nueva división social.
Los mercaderes revendían los productos a mayor precio, ya que en los tiempos esclavistas el
comercio era difícil y peligroso. El transporte se daba principalmente por mar, y los principales
puntos comerciales eran Fenicia, Cartago y las ciudades-estados de Grecia, posteriormente Roma
y tras su caída a Bizancio y Arabia, donde comenzó el transporte terrestre ayudados de
guardaespaldas.
El comerció prosperó en las ciudades de Italia y se realizaban grandes intercambios con el oriente.
Para defender sus ideales la iglesia comenzó las cruzadas contra los árabes para defender el
transporte terrestre durante el siglo XI y hasta 150 años después, con el pretexto de recuperar el
lugar del Santo Sepulcro
El desarrollo de las ciudades comerciales alemanas activó la economía de Europa en el siglo XII,
uniéndose en una liga política-económica llamada Hansa, que se mantuvo activa hasta el siglo
XVII tras el fortalecimiento de países vecinos
Tras el descubrimiento de América se abandonaron rutas marítimas antiguas y a Europa
empezaron a llegar grandes cantidades de riquezas. El comercio exigía gran disponibilidad de
artículos. Los comerciantes empezaron a entregar a los productores caídos en miseria materiales
e instrumentos con la condición de que produjeran más productos, perdiendo su independencia y
volviéndose productores asalariados
El comerciante empezó a intercambiar con oro y plata, y las monedas acuñadas de cada país y a
acumular grandes cantidades de moneadas de distintos lugares, surgiendo cambistas, dedicados
al intercambio de dinero, además del surgimiento de la actividad de guarda y presta de dinero. Se
entregaba cierta cantidad de dinero para que fuese invertida y que debía ser devuelta luego de un
plazo junto a una suma más, iniciando las transacciones crediticias, que podían llegar cifras
demasiados altas. Estos intereses recibieron el nombre de usurarios.
Los cambistas realizaban su trabajo sentado en bancos, surgiendo las palabras banco y banquero.
Los primeros bancos fueron creados por sacerdotes, cuando la sociedad confiaba al sacerdote
custodiar el oro por ciertos intereses, desarrollando esta actividad a gran escala. La iglesia no
permitía cobrar intereses por el dinero que ellos prestaba, con la idea de asegurar el monopolio
Los terratenientes hipotecaban haciendas que podían pasar a propiedad de la iglesia si no
liquidaban su deuda, permitiendo a la iglesia hacerse con grandes territorios. Sin embargo, el
desarrollo del comercio exigió una amplia red bancaria, dando inicio en Italia
Posteriormente apareció la cuenta corriente, donde los poseedores de dinero depositaban cierta
cantidad de dinero en el banco y si después necesitaba realizar un pago, firmaba un papel llamado
cheque con el que se podía reclamar el dinero en el banco y que la deduzca del dinero
depositado, evitando así riesgos de portar el dinero, realizando grandes transacciones sin dinero
efectivo
La letra de cambio consistía en la venta de un producto que no se pagaba independistamente,
pero se comprometía a liquidar en cierto plazo, que el banco podía aprovechar para obtener
ganancia con una carta de crédito. Gracias a esto surgió el billete de banco. De un hombre más
rico y seguro fuese un cliente con más seguridad se aceptaba una letra de cambio, y más plazo
podía darse. Entre más confianza hubiese de que las letras de cambio estaban respaldadas, más
fácilmente serían aceptadas. La diferencia entre el papel moneda, emitido por el estado, y el billete
de banco, es que el uso del billete no se imponía. En el siglo XIX el estado limito a un solo banco
la emisión de billetes, que pasó a ser llamado emisor y parte de la ganancia pasó a manos del
estado. Sin embargo, en la carrera armamentista ordenaron a los bancos volver a emitir y los
ciudadanos estaban obligados a aceptar billetes desvalorizados, lo que llevó al empobrecimiento
de pequeños productores y el enriquecimiento de banqueros
El umbral de los nuevos tiempos
El desarrollo de las fuerzas de producción causó la creación de grandes empresas que absorben
grandes cantidades de trabajadores. En el siglo XVIII, durante la revolución industrial y la creación
de máquinas, comenzó la gran producción de artículos, frenados por el sistema debilitado.
Las grandes industrias requerían obreros para satisfacer la creciente capacidad de producción,
por lo cual los campesinos se veían obligados a trabajar tierras, ocurriendo la acumulación
primitiva de capital, logrando que las grandes fortunas crecieran rápidamente
IV. El poder del dinero
¿Puede el dinero engendrar más dinero?
Es posible que el dinero genere más dinero si se encuentra una mercancía que por si misma
genere valor. A lo largo del tiempo ha existido una tendencia de los ricos a hacerse más ricos
La fuerza del trabajo como mercancía
La fuerza de trabajo se convirtió en una mercancía indispensable para la producción. El valor de la
fuerza de trabajo como mercancía se reduce a que es fuente de un valor mucho más alto que el
suyo propio, el trabajo asalariado
Como se enriquece el capitalista
El capitalista, al ir al mercado, obtiene materias primas y fuerza de trabajo, luego en su empresa
combina estos factores y obtiene nuevas y mejores mercancías, con valores superiores al de la
fuerza y las materias primas, obteniendo así más ganancias con el plusvalor, el monopolio, la
aniquilación de las pequeñas empresas y el canibalismo económico
Magnates de las finanzas
De entre los capitalistas surgieron los rentistas, quienes vivían del prestamos de dinero y los
intereses, estos entrarían en la clase de los banqueros
La lucha por las colonias
La colonia son países que no se han independizado y se encuentran bajo dominio de una
potencia. Las potencias manejan estas colonias por vía política, incluyendo su economía
V. ¿Es posible vivir sin dinero?
Derrocamiento del dinero
Los sueños se convierten en realidad
En 1917, tras la gran revolución socialista, los obreros rusos derrocaron al capitalismo y crearon el
nuevo régimen llamado socialismo. Su triunfo indicaba que la propiedad privada debía ser
remplazada por la propiedad socialista, para todo el pueblo, se liquida la explotación. La
producción se determina según planes económicos y sirve no para el enriquecimiento sino para el
bienestar, siendo repartidos según en calidad y cantidad de trabajo
Los medios de producción y la fuerza de trabajo han perdido valor de mercancía, y pertenecen a
los mismos trabajadores
¿Es eterno el dinero?
En el socialismo se mantuvo el dinero, pero desapareciendo su poder, perdiendo el carácter de
capital y dejando de ser medio de explotación. Los países socialistas determinan para cada
empresa el tipo y cantidad de producción, la cantidad de dinero indispensable y el precio de la
producción
Según los intereses la venta puede tener un precio mayor o menor, asegurándose de que los
precios para lo indispensable sean accesibles
La muerte del dinero
El socialismo y comunismo son 2 etapas del mismo orden, donde el primero se transforma en el
segundo, ya que ambas necesitan ciertos rasgos comunes
Los medios de producción de propiedad social, y buscan satisfacer las necesidades y no existe la
explotación, los ciudadanos están obligados a dar lo mejor de sí y los bienes materiales son
distribuidos de manera equitativa
El capitalismo requiere un desarrollo de las fuerzas productivas mayor que en el socialismo, y
garantizar abundancia de bienes. Los miembros de la sociedad podrán recibir instrucción y
escoger se actividad según desee y beneficie a la sociedad. Con el desarrollo de las fuerzas de
trabajo y la garantía de abundancia de bienes, estos pueden ser entregados según las
necesidades y no el trabajo
Esto puede llevar a la desaparición de producción para la venta y, por lo tanto, el valor, las
mercancías e incluso el dinero. El dinero inicia con la división de clases y de la misma manera
termina con la desaparición de estas