0% encontró este documento útil (0 votos)
31 vistas2 páginas

Cuba

La llegada de los primeros pobladores a Cuba se remonta a 6000 a.C., con migraciones sucesivas de aborígenes taínos que desarrollaron una cultura agrícola. Cristóbal Colón llegó a la isla en 1492, bautizándola como 'Juana' en honor a Juan de Aragón y Castilla. En el siglo XIX, José Martí lideró el movimiento independentista cubano, que culminó en la Guerra Necesaria de 1895 y, tras varios conflictos, resultó en la intervención de Estados Unidos y la eventual independencia de Cuba.

Cargado por

NICOLL FRANCO
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
31 vistas2 páginas

Cuba

La llegada de los primeros pobladores a Cuba se remonta a 6000 a.C., con migraciones sucesivas de aborígenes taínos que desarrollaron una cultura agrícola. Cristóbal Colón llegó a la isla en 1492, bautizándola como 'Juana' en honor a Juan de Aragón y Castilla. En el siglo XIX, José Martí lideró el movimiento independentista cubano, que culminó en la Guerra Necesaria de 1895 y, tras varios conflictos, resultó en la intervención de Estados Unidos y la eventual independencia de Cuba.

Cargado por

NICOLL FRANCO
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Primeros pobladores y llegada de Colón

La presencia del hombre en Cuba data de aproximadamente el año 6 000 a..n.e, cuando los
cazadores paleolíticos se desplazaron desde hasta la desembocadura del Missisippi y a través de la
Florida y usando también la ruta de las Bahamas llegaron a Cuba tras el perezoso gigante.

Posteriormente se realizaron otras cuatro migraciones, siendo la última en el siglo XV. Según
Bartolomé de las Casas, estos últimos aborígenes eran taínos, procedentes de la costa de
Venezuela y estaban más adelantados que sus predecesores, practicando la agricultura del maíz y
la yuca, además de la cerámica. Sus casas de madera y guano de palma -los bohíos- agrupadas en
pequeños poblados aborígenes, constituirían durante varios siglos un elemento fundamental del
hábitat del campesinado cubano.

El 27 de octubre de 1492 Cristóbal Colón llegó a tierras cubanas procedente posiblemente de la


actual isla de Watling en las Bahamas. En la actualidad todavía se debate sobre el lugar exacto al
que el almirante llamó Puerto de Mares, ya que no se llega a consenso sobre si desembarcó por
Gibara o Bariay.[4] Colón había partido entusiasmado en la búsqueda de la isla a la que los nativos
llamaban "Colba" (Cuba), convencido de que era Cipango.

Bautizó a la isla con el nombre de "Juana" en honor a Juan de Aragón y Castilla quién aún vivía y
era el heredero a la corona de los Reyes Católicos patrocinadores del viaje.

Guerra de Independencia en Cuba

Entregado desde su adolescencia al ideal independentista, José Martí y Pérez (La Habana, 1853)
sufrió prisión y destierro durante la Guerra de los Diez Años.

Sus vínculos con movimientos conspirativos posteriores, le permitieron comprender que la


revolución cubana debía asentarse sobre nuevas bases programáticas y organizativas, tarea a la
cual se entregó por entero. Martí llegó a poseer un profundo pensamiento político, enriquecido
por la experiencia de sus años de vida en España, Estados Unidos y distintos países
latinoamericanos.

Su labor de esclarecimiento y unificación, centrada en los núcleos de emigrados cubanos,


principalmente en Estados Unidos, pero con amplia repercusión en la Isla, cristalizó en 1892 con la
constitución del Partido Revolucionario Cubano. Concebido como la organización única de todos
los independentistas cubanos, el partido debía conseguir los medios materiales y humanos para la
nueva empresa emancipadora, e investir a los jefes militares de la imprescindible autoridad
política para desencadenar la Guerra Necesaria.[7] Esta estalló el 24 de febrero de 1895.

Martí, que desembarcó en Cuba acompañado por Máximo Gómez, Jefe del Ejército Libertador,
caía poco después en la acción de Dos Ríos. Pese a esta pérdida irreparable, la revolución se
desarrolló en la provincia de Oriente, donde Maceo –llegado en una expedición desde Costa Rica–
había asumido el mando de las fuerzas mambisas, y se extendió poco después a Camagüey y Las
Villas. Reunidos en Jimaguayú, los delegados del Ejército Libertador elaboraron la constitución que
regiría los destinos de la República en Armas.
En diciembre de 1896 se produce la caída de Maceo en el combate de San Pedro, y es sustituido
en el cargo de Lugarteniente General del Ejército Libertador por Calixto García, otro brillante
general de la Guerra de los Diez Años. Gómez decide entonces concentrar sobre sí lo mejor de las
fuerzas españolas, a las que somete a una demoledora campaña de desgaste en el centro de la
Isla. Deja así las manos libres a García, quien libra importantes combates en Oriente, y logra la
captura de las plazas fortificadas de Las Tunas y Guisa. Mientras, en occidente se producen miles
de acciones de mediana y pequeña escala. La suerte del colonialismo español estaba echada.

En febrero de 1898 ocurre la explosión del Acorazado Maine en el puerto habanero, hecho que
Washington tomará como pretexto para movilizar la opinión pública e intervenir directamente en
la guerra.[8] Aunque admite formalmente la independencia de Cuba, sin reconocer sus
instituciones, Estados Unidos entra en guerra con España y, con la colaboración de las fuerzas
mambisas, desembarca sus tropas en la costa sur de la zona oriental de Cuba. Las acciones se
libran en torno a Santiago de Cuba.

El 2 de diciembre de 1956, Fidel Castro desembarcaba al frente de la expedición del Yate Granma
en Las Coloradas, Provincia de Oriente. Dos días antes, los combatientes clandestinos del
Movimiento 26 de Julio, al mando de Frank País, habían llevado a cabo en Santiago de Cuba un
levantamiento de apoyo al desembarco. Al no coincidir ambas acciones, el levantamiento
terminaba en un fracaso. Tras el revés del lugar llamado Alegría de Pío, que dispersara al
contingente expedicionario, Fidel Castro y un puñado de combatientes lograban ganar el firme de
la Sierra Maestra para constituir el núcleo inicial del Ejército Rebelde. Su carta de presentación
sería, un mes después, la toma del pequeño cuartel de La Plata, acción que serviría para desmentir
las versiones propaladas por la dictadura acerca del total exterminio de los expedicionarios.

A principios de 1958, el movimiento revolucionario decide acelerar la caída del tirano mediante
una huelga general con características de insurrección. En la Sierra Maestra, Fidel Castro crea dos
nuevas columnas al mando de los comandantes Raúl Castro y Juan Almeida, respectivamente,
quienes deben abrir dos frentes guerrilleros en otras zonas montañosas de Oriente. La huelga
convocada el 9 de abril se malogra con graves pérdidas para las fuerzas revolucionarias.

El 1 de enero de 1959 y ante toda posibilidad por detener el empuje rebelde, Batista abandona el
país. En una maniobra de última hora, bendecida por la embajada norteamericana, el general
Eulogio Cantillo intenta crear una junta cívico–militar. Fidel Castro conmina a la guarnición de
Santiago de Cuba a que se rinda y al pueblo a una huelga general que, apoyada masivamente por
todo el país, aseguraría la Triunfo de la Revolución.

También podría gustarte