LOS DERECHOS DEL HOMBRE
Primera Parte
Entre las faltas de tacto con que las naciones y los
individuos se provocan u hostigan mutuamente, ocupa un
lugar destacado el panfleto de Mr. Burke acerca de la
Revolución francesa. Ni el pueblo francés, ni la Asamblea
Nacional se preocupaban en absoluto por los asuntos de
Inglaterra ni del Parlamento inglés, y el hecho de que Mr.
Burke, sin provocación ninguna, empezase un ataque contra
ambos -Parlamento y público-, constituye una conducta que
no tiene excusa en lo que a la cortesía se refiere ni disculpa
en lo que atañe a la política.
Apenas podemos encontrar en el idioma inglés un solo
insulto con el que Mr. Burke no abrume a la nación francesa
y a la Asamblea Nacional. Todo cuanto el rencor, los
prejuicios, la ignorancia o el conocimiento puedan sugerir,
es derramado con caudalosa furia en cerca de cuatrocientas
páginas. Y dada la forma y la tensión en que Mr. Burke
escribió, lo mismo hubiera podido cubrir varios millares.
Cuando en el frenesí de la pasión damos rienda suelta a la
lengua o a la pluma, el hombre y no el tema es lo que acaba
de agotarse.
Hasta el presente, Mr. Burke se ha visto chasqueado al
errar en sus opiniones acerca de la cuestión francesa; pero
son tales la ingenuidêd de su esperanza o la malicia de su
22 desesperación, que le proporcionan nuevos pretextos para no
darse por vencido, Hubo un tiempo en que era imposible hacer
Thomas Paine Los Derechos del Hombre
creer a Mr. Burke que pudiera haber revolución en Francia. Su derechos no existen ahora en la nación, ni en su conjunto ni
opinión era entonces la de que los franceses no tenían ni en parte, ni absolutamente en ningún sitio, es de un carácter
energías para intentarla, ni fortaleza para soportarla; y ahora tan fantástico y monstruoso como lo que anteriormente nos
que la hay, busca un escape condenándola. ha dicho; pues estos argumentos consisten en que las
No satisfecho con denigrar a la Asamblea Naciohal, personas o la generación de personas en la que aquéllos
dedica gran parte de su obra a injuriar al doctor Price (uno de existieron, han muerto, y con ellas ha muerto también el
los hombres más magnánimos que existen) y a las dos derecho. Para demostrarlo, cita una declaración hecha por el
sociedades inglesas conocidas por los nombres de Revolution Parlamento hace unos cien años, ante Guillermo y María,
Society y Society for Constitutional Information. con estas palabra: "Los Lores espirituales y los temporales,
El doctor Price pronunció un sermón el 4 de noviembre y los Comunes, en nombre del pueblo antes citado (se refiere
de 1789, aniversario de lo que en Inglaterra se llama la al pueblo inglés de aquel entonces), con toda humildad y
Revolución, y que tuvo efecto en 1688. Mr. Burke, hablqndo fidelidad os declaran su sumición, la de sus herederos y
de este sermón, dice: "El político predicador procede a afirmar Posteridades, para siempre". Cita también otra cláusula de
que, por los principios de la Revolución, el pueblo inglés ha otro acto del Parlamento, durante el mismo reinado, cuyos
adquirido tres derechos fundamentales: términos -dice Mr. Burke- "nos comprometen a nosotros (se
l. A escoger sus propios gobernantes. refiere al pueblo de nuestros días), a nuestros herederos y a
2. A despedirlos si obran desacertadamente. nuestra posteridad, con ellos (Guillermo y María), sus
3. A formarse por sí mismo su propio gobierno". herederos, y su Posteridad, hasta el fin de los tiempos"
Mr. Burke considera que su teoría está suficientemente
El doctor Price no dice que el derecho a hacer estas cosas
probada con la exposición de estas cláusulas que él refuerza
exista en esta o aquella persona, o en este o aquel tipo de
diciendo que excluyen el derecho de la Nación para siempre,
personas, sino que existe en el conjunto; que es un derecho
Y no satisfecho todavía con hacer estas declaraciones -
residente en la Nación. Mr. Burke, por el contrario, niega que
repetidas una y otra vez-, aún va más lejos afirmando:
semejante derecho exista en la Nación ni considerada en
"...que si el pueblo de Inglaterra poseyó semejante derecho
conjunto ni en parte, e incluso niega que exista en parte
(lo que él mismo reconoce haber sido el caso, no sólo en
alguna; y, lo que es aún más extraño y asombroso, dice "que
Inglaterra sino en toda Europa en una época aún más
el pueblo inglés rechaza terminantemente semejante derecho
temprana que en la nación inglesa) dufrante el período de la
y que se opondrá a su afirmación práctica con su vida y con su
revolución, renunció a él solemnísimamente y lo abdicó,
fortuna". El que los hombres hayan de empuñar las armas y
para sí mismo y para toda su Posteridad, para siempre
consumir sus vidas y sus haciendas, no para mantener sus
Puesto que Mr. Burke aplica ocasionalmente el veneno
derechos, sino para mantener que no tienen derechos, es una
extraído de estos horrendos principios (si no es una prof'&
clase de descubrimiento totalmente nuevo, y sienta
nación darles el nombre de principios) no sólo a la nación
admirablemente al genio paradójico de Mr. Burke.
inglesa, sino también a la Revolución francesa y a la
El método adoptado por Mr. Burke para demostrar que
Asarnblea Nacional, y ataca a los hombres de esta
el pueblo inglés no posee tales derechos, y que estos 23
corporación augusta, esclarecida y esclarecedora, con el
Thomas Paine Los Derechos del Hombre
epíteto de usurPadores, , yo voy a exponer sans cérémonie quienes hayan de vivir dentro de cien o de mil años. Cada
otro sistema de principios en oposición al suyo. generación es y debe ser lo bastante competente para
24 cualquier empresa que las circunstancias requieran. Son los
vivos y no los muertos los que tienen que adaptarse. Cuando
El Parlamento inglés de 1688 hizo una cosa que, por sí el hombre deja de ser, su poder y sus necesidades cesan con
mismo y por sus electores, tenía derecho a hacer, y que él; y al no tener ya ninguna participación en los asuntos de
parecía acertado se hiciese: pero además de este derecho - este mundo, no tiene ninguna 25
que poseía por delegación- estableció, por arrogación, otro
derecho: el de encadenar y dirigir la posteridad hasta el fin autoridad para señalar quiénes han de ser sus gobernantes, ni
de los tiempos. La cuestión, por lo tanto, se divide en dos cómo ha de ser organizado ni administrado su gobierno.
partesael derecho que poseían por delegación, y el derecho No combato ni en pro ni en contra de ninguna clase de
que establecieron por arrogación, El primero se admite, pero gobierno, ni en pro ni en contra de ningún partido, aquí ni en
yo, con todo respecto, me permito objetar al segundo. ningún otro sitio. Lo que toda una nación prefiere hacer, eso
tiene derecho a hacerlo. Mr. Burke dice que no. ¿Dónde reside,
Nunca existió ni existirá, jamás podrá existir ningún pues, el derecho? Yo lucho por los derechos de los vivos, y en
Parlamento, ningún linaje de hombres, en nación alguna, que contra de que se anule su voluntad y les sea controlada y
sea poseedor del derecho ni del poder de encadenar y restringida por la arrogada autoridad manuscrita de los
fiscalizar a la posteridad hasta el "fin de los tiempos", ni de muertos; Mr. Burke lucha por la autoridad de los muertos
disponer para siempre cómo ha de ser gobernado el mundo, sobre los derechos y'la libertad de los vivos. Hubo un tiempo
o quién ha de gobernarlo; y por lo tanto, todas aquellas en que los reyes disponían en su lecho de muerte de su corona,
cláusulas, actos o declaraciones, por medio de los cuales y traspasaban el pueblo como si de bestias de labor se tratase,
intenten sus autores llevar a cabo lo que no tienen ni el a cualquier sucesor que ellos mismos designaban. Esto está ya
derecho ni el poder de hacer, ni el poder de ejecutar, son en tan gastado que apenas se acuerda uno de ello, y es tan absurdo
sí mismos nulos e inanes. Toda época y toda generación debe que cuesta trabajo creerlo, pero las cláusulas del Parlamento
ser tan libre para obrar en cualquier caso, como lo fueron las sobre las que Mr. Burke edifica su fantástico credo son de la
épocas y generaciones que la precedieron. La vanidad y la misma naturaleza.
presunción de gobernar hasta más allá de la tumba, es la más Las leyes de los diversos países deben tener algún
ridícula e insolente de todas las tiranías. El hombre no tiene principio común. En Inglaterra ni padres ni amos, ni toda la
dominio permanente sobre el hombre. Ninguna generación autoridad del Parlamento -aun cuando éste se considera
tiene tampoco dominio sobre las generaciones que hayan de omnipotente-, puede encadenar ni fiscalizar la libertad
sucederle. El Parlamento y el pueblo de 1688, y los de personal de un individuo cuando éste ha cumplido ya los
cualquier otra época, no tenían más derecho a disponer del veintiún años. ¿En qué derechos podría, pues, fundarse el
pueblo de la época actual, ni a gobernarlo ni controlarlo en Parlamento de 1688, ni otro Parlamento alguno para
cualquier foma que fuese, que el que tienen el Parlamento y encadenar para siempre a la posteridad?
el pueblo de la actualidad a disponer, encadenar o dirigir a
Thomas Paine Los Derechos del Hombre
Los que ya han abandonado el mundo y los que aún no las tentativas de abuso de poder, y para evitar que éste se
han llegado a él, son tan extraños unos a otros como pueda precipite en el exceso. Es verdaderamente asombroso que el
concebir la imaginación mortal. ¿Cómo, pues, ha de ser delito que valió a Jacobo II ser destronado -el de establecer
posible ninguna obligación entre ellos, y qué regla ni qué poderes arrogados-, fuese repetido bajo distinta forma y
principio puede establecerse mediante el cual, dos entidades estructura por el mismo Parlamento que expulsó al rey. Esto
negativas, la una fuera ya de la existencia, la otra no existente demuestra que los derechos del hombre eran comprendidos
aún, y que no podrán encontrarse nunca en este mundo, una de muy imperfectamente en la revolución y es evidente que el
ellas haya de gobernar -a la otra hasta el fin de los tiempos? derecho que este Parlamento estableció para siempre por
Se dice en Inglaterra que no se puede quitar del arrogación (pues no lo tenía por delegación ni podía tenerlo,
bolsi110 el dinero a la génte sin su consentimiento. Pero ya que nadie hubiera podido dárselo) sobre las personas y la
¿quién libertad de la posteridad, era del mismo tipo gratuito y tiránico
26 que el que Jacobo intentó imponer al Parlamento y la Nación,
y por lo cual fue destronado. No difieren en principio; la única
diferencia entre ellos es que el uno defraudaba a los vivos y el
autorizó o quién pudo autorizar al Parlamento de 1688 para
otro a los que aún no habían nacido; y como uno no tenía más
encadenar y anular la libertad de una posteridad (que no tenía
27
entonces existencia para conceder o negar su consentimiento)
y para limitar o confinar para siempre su derecho a obrar en
autoridad para mantenerse que el otro, ambos habían de ser
determinados casos?
igualmente nulos, vanos y sin efecto.
No puede presentarse al entendimiento humano absurdo
¿Cómo o dónde puede hallar Mr. Burke las pruebas de
mayor que lo que Mr. Burke ofrece a sus lectores. Les dice, y
que exista un poder humano capaz de comprometer para
le dice también al mundo venidero, que cierta corporación de
siempre a la posteridad? El ha expuesto sus cláusulas, pero
hombres, que existió hace unos cien años, hizo una ley, y que
debe mostrar también las pruebas de que semejante derecho
no existe en la nación ni existirá, ni podrá existir nunca, un
ha existido y de cómo existió. Si alguna vez existió, debe
poder capaz de alterarla. iCon cuántas sutilezas y absurdos ha
existir ahora, porque el hombre no puede aniquilar lo que
sido impuesto a la credulidad humana el derecho divino a
una vez perteneció a su naturaleza. En la naturaleza del
gobernar! Mr. Burke ha descubierto un nuevo absurdo y ha
hombre está el morir, y el hombre continuará muriendo en
abreviado su viaje a Roma apelando a este infalible
tanto no deje de nacer. Pero Mr. Burke ha fabricado una
Parlamento de tiempos pretéritos; nos presenta lo que este
especie de Adán político al cual toda la posteridad está
Parlamento hizo como emanado de autoridad divina, pues
encadenada para siempre; y por lo tanto, tiene que demostrar
forzosamente ha de estar por encima de lo humano ese poder
que su Adán poseía ese poder y ese derecho.
que, hasta el fin de los tiempos, ningún poder humano será
Cuanto más débil es una cuerda menos tensión puede
capaz de alterar.
soportar y peor es la política que la estira, a no ser que intente
Pero Mr. Burke ha hecho un bien, no a su causa sino a su
romperla. Si alguien se hubiera propuesto destruir las
pueblo, al exponer ante el público estas cláusulas, que sirven
posiciones de Mr. Burke, hubiera obrado exactamente como
para demostrar cuán vigilantes hemos de estar siempre contra
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él ha hecho. Hubiese exaltado la autoridad, con objeto de
poner sobre el tapete la cuestión de su derecho; y en el
momento en que se suscitase la cuestión del derecho, la
autoridad tendría que rendirse.
A poco que se recapacite se da uno cuenta de que, si
bien es cierto que las leyes hechas en una generación
continúan en vigor a través de sucesivas generaciones, sólo
continúan derivando su fuerza del consentimiento de los
vivos. Una ley no derogada continúa en vigor, no porque no
pueda ser abolida, sino porque no lo es; y su no-derogación
pasa por consentimiento.
Pero las cláusulas de Mr. Burke ni siquiera tienen esa
atenuante a su favor. Se convierten en inútiles, a fuerza de
intentar ser inmortales. Su naturaleza excluye todo
consentimiento. Destruyen el derecho que pudieran tener, al
basarlo en un derecho que es imposible tengan. El poder
inrnortal no es un derecho humano, y por lo tanto, no puede
ser un derecho del Parlamento. Lo mismo hubiera podido el
Parlamento de 1688 haber aprobado una ley autorizándolo a
vivir eternamente, que la ley que hiciese perdurar
28 Thomas Paine Nacional, el ll de julio de 1789, tres días antes de la toma de
la Bastilla. Y no puedo por menos de advertir con asombro
eternamente su autoridad. Así pues, la forma en que se deben cuán opuestas son las fuentes de que este caballero y Mr.
interpretar esas cláusulas, es más bien como un formulismo Burke extraen sus principios. En lugar de hacer referencia a
oral, y les da la misma importancia que si aquellos que lo rancios protocolos y mohosos pergaminos para de29
empleaban se dirigiesen mutuos plácemes, y a la manera
mostrar que los derechos de los vivos se han perdido, por
oriental de la antigüedad hubiesen dicho: iEterna vida a ti, oh
haberlos "resignado y haber renunciado a ellos para
Parlamento!
siempre", los que ya no existen -como ha hecho Mr. Burke-,
En este mundo, tanto las circunstancias como las
M. de La Fayette apela al mundo viviente, y enfáticamente
opiniones de los hombres cambian continuamente; y, como el
dice: "Recordad los sentimientos que la naturaleza ha
Parlamento es para los vivos y no para los muertos, son sólo
grabado en el corazón de cada ciudadano, sentimientos que
los vivos los que tienen derechos en él. Aquello que en una
cobran nueva fuerza al ser solemnemente reconocidos por
época parece y se considera conveniente, puede en otra
todos: para que una nación ame la libertad, basta que la
resultar un error y encontrarse inoportuno. En tales casos,
conozca; y para que sea libre, basta que lo desee". iCuán
¿quién ha de decidir, el vivo o el muerto?
seca, estéril y obscura es la fuente de donde Mr. Burke extrae
Desde el momento en que casi. un centenar de páginas
sus materiales! Y, por muy floridos que aparezcan, icuán
del libro de Mr. Burke están dedicadas a estas cláusulas, se
ineficaces resultan todas sus declamaciones y todos sus
sigue en consecuencia, que puesto que estas mismas cláusulas
argumentos, comparados con estos sentimientos concisos y
imponen para siempre a la posteridad una soberanía usurpada
vehementes! Pocos y breves como son, nos conducen a un
y arrogada, están desautorizadas y son por naturaleza nulas e
vasto campo de pensamientos generosos y varoniles, y no
inanes, y el voluminoso corolario y las peroratas que de ellas
terminan, como los períodos de Mr. Burke, con música en el
se deriven o en ellas se encuentren son, por ende, nulas e
oído y nada en el corazón.
inanes; y en esta base fundamento mi exposición.
Ya que os he presentado a M. de La Fayette, me tomaré
Llegamos ahora más particularmente al caso de Francia.
la libertad de relatar una anécdota referente a su despedida al
El libro de Mr. Burke tiene el aspecto de haber sido escrito
Congreso Americano de 1783, anécdota que acudió con
como una enseñanza a la nación francesa, pero me permitiré
presteza a mi imaginación cuando vi el atronador ataque de
el empleo de una extravagante metáfora, que se ajusta a la
Mr. Burke a la Revolución francesa. M. de La Fayette llegó
extravagancia del caso: es la obscuridad intentando iluminar
a América en los primeros momentos de la guerra y siguió a
a la luz.
su servicio como voluntario hasta el final. Su
Mientras escribo, tengo casualmente a la vista unas
comportamiento durante toda la contienda es de lo más
propuestas para una declaración de derechos redactadas por
extraordinario que se pueda encontrar en la historia de un
el marqués de La Fayette (a quien suplico me perdone por
joven de apenas veinte años. Hallándose en una tierra que era
darle su antiguo tratamiento, lo que hago tan sólo en
como el regazo de la sensualidad, y con medios para
consideración a su alto rango) y dirigidas a la Asamblea
entregarse a sus placeres, aqué pocos podríamos hallar
Los Derechos del Hombre
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capaces de cambiar semejante escenario por los bosques y 2 Gobierno por sucesión hereditaria.
los desiertos de América, y de pasar los floridos años de la La primera es conocida generalmente por el nombre de
juventud en medio de infructuosos peligros y penalidades! república; la segunda por el de monarquía y aristocracia.
Y, sin embargo, ése es el caso. Al terminar la guerra, cuando Estas dos formas distintas y opuestas, se levantan a su
estaba a punto de partir definitivamente, se presentó ante el vez sobre esas dos bases distintas y opuestas que son la razón
Congreso; y en su afectuosa. despedida, al considerar la y la ignorancia.
revolución que había presenciado, se expresó con las Como el ejercicio del gobierno requiere talento y
siguientes palabras: "iOjalá este gran monumento levantado habilidad, y como el talento y la habilidad no suelen
a la libertad sirvax de lección al opresor y de ejemplo al transmitirse por herencia, es evidente que la sucesión
CONCLUSION hereditaria exige del hombre una confianza contra la que su
razón se rebela, y que sólo puede ser cimentada sobre su
La razón y la ignorancia -principios opuostos- ejercen ignorancia. Así, cuanto más ignorante es un país, más apto se
influjo sobre la gran masa de la humanidad. Si cualquiera de encuentra para este tipo de gobierno.
ellas consigue extenderse lo bastante en un país, el mecanismo Por el contrario, en una república bien constituida, el
del gobierno funciona fácilmente. La razón se obedece a sí gobierno no exige del hombre ninguna confianza que su
misma; la ignorancia se somete a todo lo que se le dicta. razón no pueda otorgar.
Las dos formas de gobierno que prevalecen en el mundo Por el contrario, el hombre percibe lo racional de todo el
son: sistema, su origen y su funcionamiento, y como se sopor-
1 0 Gobierno por elección y representación.
140 Thomas Paine cantidad de razón que el partido hereditario; por lo tanto, se
hace necesario acapararla.
ta mejor un régimen cuanto mejor se le comprende, las Un gobierno mixto, es una mezcla imperfecta que no
facultades humanaS actúan valientemente y adquieren bajo hace sino pegar y soldar por medio de la corrupción las partes
este sistema de gobierno una gigantesca virilidad. discordantes, para poder actuar como un todo. Mr. Burke
Por lo tanto, como cada una de estas formas actúa desde parece muy ofendido porque Francia, ya que ha hecho una
una base distinta, moviéndose la una libremente por la razón, Revolución, no ha adoptado lo que él llama "una Constitución
la otra por la ignorancia, vamos a considerar aho. ra los británica"; y el dolorido acento con que se expresa en esta
móviles que conducen a esa especie de gobierno llamado ocasión sugiere la sospecha de que la Constitución británica
gobierno mixto, o, como a veces se le califica burlonamente, necesita algo que modere sus defectos.
gobierno de esto, de aquello y de lo de más allá. En los gobiernos mixtos no existe la responsabilidad: los
La fuerza motriz en ese tipo de gobierno, es partidos se escudan mutuamente hasta que la responsabilidad
necesariamente la corrupción. Por muy imperfectas que se pierde; y la corrupción, que pone en marcha la máquina,
puedan ser en los gobiernos mixtos la elección y la arbitra al mismo tiempo su propio escape. Cuando se ha
representación, ponen siquiera en movimiento mayor sentado como un axioma que un rey no se puede equivocar,
se le ha colocado en un estado de seguridad similar a la de asombra ante el talento, la liberalidad y el desinterés del otro,
los idiotas y las personas anormales, y la responsabilidad está y todos juntos suspiran melancólicamente ante las cargas de
descontada en lo que al rey se refiere. la nación.
Esta responsabilidad recae entonces sobre el ministerio, En cambio, en una república bien constituida, no pueden
que se resguarda en el Parlamento tras una mayoría, a la que tener lugar esas soldaduras, esas alabanzas, ni esas
por medio de destinos, pensiones, y corrupción siempre conmiseraciones; como en todo el país la representación es la
puede dominar; y a su vez, la mayoría se escuda en la misma misma, y completa por sí misma, pues aun cuando puede
autoridad con la que protege al ministro. En este movimiento dividirse en legislativa y ejecutiva, tienen todas una fuente
de rotación, la responsabilidad es rechazada por las partes y natural única, las partes no son extrañas entre sí, como lo son
por el todo. la democracia, la aristocracia y la monarquía. Y como no
Cuando en un régimen existe una parte que no se puede existen distinciones discordantes, no se puede corromper con
equivocar, esto significa que no hace nada, y es solamente la promesas, ni confundir con maquinaciones. Las medidas
palanca de otro poder, bajo cuyo consejo y dirección actúa. públicas apelan por sí mismas al buen sentido de la nación, y
Lo que se admite ser el rey, en los gobiernos mixtos es como descansan en Sus propios méritos, rechazan los
el gabinete; y como el gabinete es siempre parte del aduladores memoriales que se dirigen a la vanidad. El
Parlamento, y sus miembros justifican bajo un carácter lo que monótono gemido ae condolencia por la carga de los
aconsejan y hacen con el otro, resulta que un gobierno mixto
se convierte en un continuo enigma, vinculado al país por la
cantidad de corrupción necesaria para soldar sus partes, por
el gasto de sostener al mismo tiempo los distintos poderes,
que acaban resolviéndose en una especie de gobierno por
delegación, y en el que consejeros, agentes, responsables y no
responsables, los que aprueban y los que justifican, son las
mismas personase
Gracias a la invención de esta pantomima, y a los
cambios de escena y de personajes los partidos se ayudan
unos a otros en aquellos asuntos que ninguno de ellos se
hubiera atrevido a afrontar solo.
Cuando se trata de conseguir dinero, la diversidad
aparente desaparece, y entre los partidos se cruza una
profuSión de alabanzas parlamentarias. Cada uno de ellos se
Los Derechos del Hombre
Thomas Paine ahora no percibimos, que entonces pareció inverosímil, y que
hoy causaría asombro con mayor motivo que el que pueda
impuestos, que, puesto en práctica por un gobierno mixto haber ahora
puede tener tanto éxito, es incompatible con el sentido y el en una revolución.
espíritu de una república. Si los impuestos son necesarios Cuando consideramos la mísera condición del
serán desde luego ventajosos, pero si precisan justificación, hombre bajo los sistemas monárquico o
la misma justificación implica un impedimento. ¿Por qué, hereditario, arrancado a su hogar por un poder y
pues, le son impuestos al hombre y por qué tiene él que arrojado en él por otro, empobrecido por los
aceptarlos? impuestos más que por los enemigos, se hace evi-
Cuando se habla de los hombres en tanto que reyes y 143
súbditos, o cuando se nombra un régimen con las menciones
de monarquía, aristocracia y democracia, ¿qué debe deducir dente que esos sistemas son malos, y que es necesaria una
de estos términos un hombre que razona? Si existieran revolución general en los principios y la constitución de los
realmente en el mundo dos o más elementos distintos y gobiernos.
separados del poder humano, distinguiríamos los diversos ¿Qué es el gobierno sino la gerencia de los asuntos de la
orígenes a los que dichos términos podrían aplicarse nación? No es, ni puede serlo por su naturaleza, propiedad de
descriptivamente; pero como sólo hay una especie de ninguna persona ni familia particular, sino de toda la
hombres, no puede haber sino un solo elemento de poder comunidad a cuyas expensas se sostiene; y aunque por fuerza
humano, y ese elemento es el hombre mismo. La monarquía, o por engaño haya sido usurpado para formar una herencia,
la aristocracia y la democracia, no son sino criaturas de la la usurpación no puede alterar el derecho natural. La
imaginación y, por lo tanto, lo mismo podrían forjarse un soberanía, como cuestión de derecho, pertenece únicamente
millar que a la nación, y no a ningún individuo; una nación tiene en todo
tres. momento un derecho inherente a ella e irrebatible, a abolir
De las revoluciones de América y de Francia y de los cualquier forma de gobierno que encuentre improcedente y a
síntomas que han aparecido en otros países, se deduce que la establecer aquella que convenga a sus intereses,
opinión del mundo con respecto a los sistemas de gobierno ha circunstancias y bienestar. Esa separación bárbara y,
cambiado, y que las revoluciones no entran en el ámbito de romántica de los hombres en reyes y súbditos, aunque puede
los cálculos políticos. resultar satisfactoria para la condición de cortesano, no puede
El proceso del tiempo y de las circunstancias que el serlo para la de ciudadano, y se ve refutada por los principios
en que ahora se fundan los gobiernos. Todo ciudadano es
hombre requiere para la realización de los grandes cambios, es
miembro de la soberanía, y como tal no está obligado a
demasiado mecánico para medir la fuerza de la mente y la rapidez de la
sumisión personal alguna: deberá únicamente obediencia a
reflexión por las que son engendradas las revoluciones. Todos los
las leyes.
antiguos regímenes han re5 cibido alguna conmoción que nosotros
Los Derechos del Hombre
Cuando los hombres piensan en lo que es el gobierno, supondrán calculados para hacer resaltar el talento y la
necesariamente que éste posee conocimiento de todos los asuntos y capacidad, y para aprovechar ambas virtudes en
materias sobre las que ha de ejercer su autoridad. Así considerado el beneficio público, no en el medro y
gobierno, el sistema republicano, como el establecido por América y engrandecimiento de algunos sectores particulares
Francia, actúa abarcando el conjunto de la nación; y el conocimiento de hombres y familias. La soberanía monárquica,
necesario a los intereses de todas las partes ha de ser hallado en el núcleo enemiga de la humanidad y manantial de miseria
que por representación forman las partes. Pero los gobiernos antiguos queda abolida, y se restaura en el puesto que le
son de una estructura que excluye el conocimiento, así como la corresponde a la soberanía de la nación. Si estos
felicidad; el gobierno de los frailes, que no conocen nada del mundo principios se extendiesen por toda Europa, la causa
más allá de los muros de su convento, es tan absurdo como el gobierno de las guerras habría desaparecido.
de los reyes. Se atribuye a Enrique IV de Francia, hombre de
Lo que antiguamente llamábamos revoluciones eran poco más que corazón noble y magnánimo, la iniciativa de un
un cambio de personas, o una alteración de las circunstancias locales. proyecto que, hacia el año 1610, propuso para abolir
Surgían y se venían abajo como 144 Thomas Paine la guerra en Europa: el proyecto consistía en la
constitución de un congreso europeo, o, como lo
cosas sin importancia, y no había ni en su existencia ni en su denominaron los autores franceses, de una república
suerte nada que pudiese influir más allá del lugar en que se pacífica, integrada por representantes de las
produjeron. Pero a partir de las revoluciones de América y de distintas naciones, y que había de actuar como
Francia, lo que vemos en el mundo es una renovación del orden tribunal de arbitraje en cualquier diferencia que
natural de las cosas, un sistema de principios tan universal pudiese surgir entre nación y nación.
como la verdad y la existencia del hombre, y que combina la 145
moral con la felicidad política y la prosperidad nacional.
I. Los hombres han nacido libres, libres continúan Si aquel plan hubiera sido adoptado cuando fue
siempre, e iguales con respecto a sus derechos. Por lo tanto, las propuesto, los impuestos de Inglaterra y Francia, por citar
distinciones civiles sólo podrán fundarse en la utilidad pública. sólo a dos de las partes interesadas, hubieran sido inferiores
II. El objetivo de todas las asociaciones políticas es la en diez millones de libras esterlinas en cada nación a lo que
protección de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre; eran cuando dio comienzo la Revolución francesa.
esos derechos son: libertad, propiedad, seguridad y resistencia a la Para comprender la causa de que el proyecto no fuese
opresión. adoptado (y en lugar de llamársele congreso para evitar la
guerra, se le llamó solamente congreso para terminar una
III. La nación es esencialmente la fuente de toda soberanía; guerra, y eso tras de varios años de infructuosos gastos), sería
ningún individuo, ni ninguna corporación pueden ser revestidos de
necesario considerar el interés de los gobiernos como distinto
autoridad que no derive directamente de ella.
del de las naciones.
En estos principios no hay nada que pueda sumir a un país De un modo o de otro, las causas de los impuestos en
en la confusión despertando su codicia, puesto que están una nación se convierten automáticamente en motivos de
Los Derechos del Hombre
ingresos para el gobierno. Como todas las guerras terminan con un individuo, la sabiduría de una nación debería
aumento de impuestos, y, por lo tanto, con un aumento de ingresos, la aplicarse a la reforma del sistema.
fuerza y los intereses del gobierno aumentan con cualquier No se trata ahora de decidir si las formas y
acontecimiento bélico, dada la forma en que ahora se inician y terminam máximas de gobierno que aún están en vigor, se
Así, pues, la guerra, por su rendimiento al proporcionar un pretexto para adaptaban a la condición del mundo en la época en
nuevos impuestos y para aumentar sinecuras y destinos, se convierte en que fueron establecidas. Cuanto más antiguas son,
uno de los elementos más importantes de los viejos sistemas de menos en consonancia se hallarán con el actual
gobierno; y cualquier plan para abolirla, por onerosa que ella sea para estado de cosas.
las naciones, arrebataría a esos gobiernos la más lucrativa de sus fuentes El tiempo, y el cambio de circunstancias y de
de ingresos. Los fútiles motivos que determinan la guerra muestran la opiniones, tienen el mismo efecto progresivo al
avidez de los gobiernos por mantener el sistema de la guerra, y pone en arrinconar viejas formas de gobierno, cuando
evidencia los móviles que los impulsan. modifican las costumbres o la indumentaria. La
¿Por qué las repúblicas no se lanzan a la guerra, sino porque la agricultura, el comercio, la industria y las partes
naturaleza del régimen no admite intereses distintos que los de la apacibles que dan impulso a la prosperidad de las
nación? La misma Holanda, a pesar de ser una república mal cimentada naciones, exigen hoy un sistema de gobierno
y con un comercio que se extiende por el mundo entero, vivió cerea de diferente, y distinta clase de conocimientos en los
un siglo sin guerras; en cuanto a Francia, en el instante en que cambió gobernantes, que los necesarios en el mundo
el sistema de gobierno, los principios republicanos de paz y prosperidad primitivo.
nacional y economía se impusieron con el nuevo régimen: Es, pues, Como a la parte civilizada de la humanidad no
seguro que, en las demás naciones, las mismas causas producirían le resulta difícil comprender que los regímenes
idénticas consecuencias. hereditarios marchan hacia su ocaso, y que las
146 Thomas Paine revoluciones, sobre una base amplia de soberanía
nacional y gobierno por representación, van
Como la guerra es el sistema de gobierno en las naciones abriéndose camino en Europa, sería un acto de
de vieja estructura, la animosidad que los países mantienen sensatez el anticipar su llegada, y producir
entre ellos no es más que la que determina la política de los revoluciones por razón y por conveniencia, en lugar
gobiernos, de acuerdo con el espíritu de su sistema. Cada de someterlas al resultado de convulsiones
gobierno acusa al otro de perfidia, intriga y ambición, como espontáneas.
medio para enardecer los ánimos en sus respectivas naciones y Por lo que estamos viendo, en el mundo
de exasperarlas hasta llegar a las hostilidades. El hombre no es político no debería considerarse improbable
enemigo del hombre, sino por influjo de un falso sistema de ninguna reforma. Atravesamos una era de
gobierno. Por lo tanto, en lugar de clamar contra la ambición revoluciones de la que todo se puede esperar.
de los reyes, los clamores deberían alzarse contra los principios 147
de semejantes regímenes, y, en lugar de intentar la reforma del
Los Derechos del Hombre
La intriga de las cortes, que permite conservar el sistema bélico,
puede provocar la creación de una confedera» ción de naciones para
abolirlo; y se encuentra más cerca de lo factible un congreso europeo
que patrocine el régimen de la libertad y favorezca el mutuo influjo
civilizador de las naciones, que lo estuvieron algún día las revoluciones
y la alianza de Francia con América.