ARGUMENTOS DE LA DEFENSA
1. GARANTIAS Y DERECHOS DESCONOCIDOS EN EL ACTO MATERIAL
DE CAPTURA
“El deber del estado de prevenir el delito, procesar al capturado en flagrancia y
dictar sentencia, no se opone a la obligación que también le corresponde de
respetar sus derechos y garantías en materia de actuaciones judiciales”
(Sentencia Rad. 25136 30 de noviembre de 2006 M.P Julio Enrique Socha
Salamanca)
“La regulación y el control de la captura no solo tiene el propósito de asegurar que
la restricción a la libertad se realice de acuerdo a la ley y ante los funcionarios
competentes, sino que además tiene el propósito protector, en cuanto a que el
operador judicial debe verificar que la integridad personal del capturado se
mantuvo intacta” (Sentencia C-2511 de 2002 M.P Eduardo Montealegre Lynett y
Clara Inés Vargas Hernández) (El estado, por intermedio del juez, tiene la
obligación de garantizar la integridad física del capturado)
“La libertad encuentra así solo en la ley sus límites y en el juez su legítimo
garante, esta función por parte del juez control de garantías se da en 2 eventos,
cuando el operador judicial desarrolla la tarea de restringir el derecho a la libertad
(emite orden de captura), y cuando cumple la labor de controlar las condiciones en
las que esa privación de la libertad se efectúa (control de legalidad previa o
posterior).”
Si bien es cierto la flagrancia es una de las excepciones (Art. 32 C.N) al derecho
fundamental a la libertad y al criterio de reserva judicial consagrados en el artículo
28 constitucional; esta no es una facultad que pueda ser ejercida de manera
ilimitada o desproporcionada que abra la posibilidad a desconocer y vulnerar
derechos humanos, derechos fundamentales constitucionales, garantías
procesales y/o actuar contrario a la dignidad humana del aprehendido.
Con lo expuesto, se quiere evidenciar que irregularidades dentro del acto material
de captura pueden afectar la legalidad y legitimidad de la misma; cuestión que es
totalmente aplicable al caso en concreto, pues mi defendido EDUARDO MENDEZ
CARRILLO sufrió actos de violencia en contra de su persona e integridad física y
mental, lo que indudablemente conllevó a que todas sus garantías constitucionales
y derechos reconocidos por los tratados de derecho internacional humanitario
suscritos por Colombia fueran desconocidos integralmente (que conforman el
Bloque de constitucionalidad).
Esta captura debe ser declarada ilegal teniendo en cuenta el articulo 7 #3 del
CADH y el articulo 7 y el articulo 9 #1 del Pacto internacional de Derechos civiles y
políticos (suscritos por Colombia mediante Ley 74 de 1968 y Ley 16 de 1972,
respectivamente), en el entendido de que una de las múltiples causas por las
cuales una captura degenera en ilegal, es la que se realiza por medios o acciones
arbitrarias o de cualquier forma violenta, que desconozcan las cualidades del
humano, y por ende degraden su dignidad. (También véase el preámbulo de la
constitución política de Colombia de 1991, los artículos 1, 2, 4, 12, 24, 28, 29, 30,
32, 85, 93)
De acuerdo con lo anterior es evidente que al señor EDUARDO MENDEZ
CARRILLO no se le garantizo los más mínimos derechos, debido a que la
retención y captura ejercida por algunos civiles, es totalmente carente de
fundamento, en razón a que se utilizó una fuerza desproporcionada e innecesaria,
por medio de evidentes vías de hecho que atentaron su integridad personal y que
igualmente su vida estuvo en riesgo. De ello dan fe las declaraciones de la señora
ANGELA MONTOYA y JULIAN MOSQUERA -las cuales procedo a leer
textualmente- e igualmente este aspecto es mencionado dentro del informe que
presentan las autoridades de policía y que es exhibido por la señora fiscal
(numeral 9 del informe), además de las fotografías de las heridas en el rostro de
mi prohijado, producto de los actos violentos perpetrados contra él en el episodio
de la captura -las cuales procedo a exhibir-
Pero estas conductas no solo son reprochables a los civiles que atacaron al señor
EDUARDO MENDEZ CARRILLO, sino que además se estima reprochable la
actitud pasiva de la fiscalía, debido a que el inciso 4 del articulo 302 del Código de
Procedimiento penal dispone que “Si de la información suministrada o recogida
aparece que el supuesto delito no comporta detención preventiva, el aprehendido
o capturado será liberado por la fiscalía, imponiéndosele bajo palabra un
compromiso de comparecencia cuando sea necesario. De la misma forma se
procederá si la captura fuere ilegal”, lo que inexorablemente conlleva a que esta
defensa se pronuncie respecto a la función implícita que consagra el articulo en
comento, la cual va encaminada a que la fiscalía funge como encargado de
constatar y poder verificar que las garantías y derechos fundamentales se
respetaron, erigiéndose en la práctica como “el primer filtro de legalidad de la
aprehensión o control previo de legalidad para determinar si procede o no el
restablecimiento al derecho fundamental de la libertad (figura distinta a la
propiamente dicha que le corresponde al juez control de garantías)”, facultad
consistente en ordenar la libertad del aprehendido, en el caso de verificar
irregularidades en la actividad del agente o particular que materializó la privación
de la libertad (o cuando el supuesto delito no comporta detención preventiva).
(Sala Penal CSJ, 26 de mayo de 2007, Rad. 26310 M.P Sigifredo Espinoza Pérez)
Finalmente, dentro de este asunto es menester recordar el “criterio de inmediatez”
frente a los derechos del capturado, si bien es cierto que dentro del informe de
policía de esta captura se evidencia que existe una puesta en conocimiento de los
derecho del articulo 303 de la ley 906 de 2004; es una clara actuación que
desconoce el criterio en mención, pues erróneamente dentro de la práctica de
estas diligencias se ha tomado una “costumbre” que tiende a creer que la
información o comunicación sobre estos derechos debe hacerse hasta que se
realiza el informe respectivo, después de que han trascurrido varias horas entre la
aprehensión y el diligenciamiento de la correspondiente acta, lo que constituye un
desconocimiento a la ley penal procesal, teniendo en cuenta que el articulo 303
“Derechos del capturado” establece: “Al capturado se le informara de manera
inmediata lo siguiente. (Derechos consagrados del numeral 1 al 4)”. Esto se trae a
colación puesto que la declaración y narración de hechos bajo gravedad de
juramento realizada por la señora ANGELA MONTOYA y por el señor JULIAN
MOSQUERA, dan constancia de ello al afirmar que “la policía lo subió en una
patrulla sin decir nada y se lo llevaron”(Angela Montoya) y “cuando pasaron como
15 o 20 minutos, la policía sin decir nada levanto al señor que estaban golpeando
y lo subieron a la patrulla y hasta ahí se.”, recordando que se presume la buena fe
de los declarantes (Articulo 83 C.N). Además, no sobra advertir que esta
restricción a la libertad puede decantar en una prolongación indebida e ilegal de la
libertad y esto acorde a la constitución se puede restablecer con la aplicación de la
figura del habeas corpus.
Dicho lo anterior, a mi defendido también le fue cercenado parcialmente su
derecho a la defensa técnica (literales e. y g. del articulo 8 C.P.P y artículo 29 C.N)
debido a la morosidad en la comunicación de sus derechos como capturado, dado
que su asignación de defensa publica fue tardía y por tal razón el presente
defensor contó con poco espacio de tiempo para entrevistarme adecuadamente
con el señor EDUARDO y posteriormente realizar las diligencias necesarias para
estructurar la debida defensa, de ahí la importancia de observar y cumplir con
diligencia el criterio de inmediatez.
2. FLAGRANCIA Y CONDUCTA PUNIBLE
“En todos los eventos el sorprendimiento de la persona esta inescindiblemente
ligado a la captura, que permita establecer la inmediatez de un delito, predicar la
identificación e individualización y la presunta autoría del aprehendido”
El concepto flagrancia indica que un actuar se está ejecutando actualmente.
- ACTUALIDAD O INMEDIATEZ SOBREVINIENTE DE LA CONDUCTA
PUNIBLE + SORPRENDIMIENTO EN EL HECHO + IDENTIFICACION E
INDIVIDUALIZACION + CAPTURA = FLAGRANCIA
Este supuesto (el de la flagrancia) indica un desconocimiento racional a la premisa
de reserva judicial establecida por el constituyente primario. (C-198 de 1997 Corte
constitucional).
La corte constitucional ha precisado que para que se configure fácticamente la
flagrancia se requiere que efectivamente las personas se encuentren en el sitio,
que puedan precisar si vieron, oyeron o se percataron de la situación, y que hayan
individualizado o identificado al sujeto activo de la conducta, lo que
indudablemente permite definir el grado de certeza de que fue esa persona y no
otra quien ha realizado el hecho. Por lo tanto, si no es posible individualizar a la
persona debido a que el hecho acaeció en un lugar muy concurrido de personas o
por el contrario ha ocurrido en un lugar apartado y solitario donde solo fue
presenciado por los coautores y la víctima entonces no se adecua a la flagrancia a
estos eventos (C-024 de 1994), en el entendido de que a mi defendido se
le señala de hostigamientos, secuestro extorsivo y hasta hurto agravado y
calificado; todas estas conductas supuestamente cometidas en flagrancia, cuando
se indica que los presuntos hechos sucedieron en una zona boscosa aislada, y
esto dificulta la plena individualización física del presunto sujeto o presuntos
sujetos activos y la relación entre estos y los hechos, que en ultimas constituiría el
requisito subjetivo de la flagrancia, y que además si los hechos ocurrieron como lo
señala la presunta víctima, estos no encajan en los requisitos constitucionales,
legales y jurisprudenciales que establece el ordenamiento jurídico para la
flagrancia. Por ende, en la parte señalada sobre este aspecto especifico no
procede la captura excepcional en flagrancia, y en tal sentido debe ser declarada
ilegal y en efecto cesar las restricciones al derecho fundamental a la libertad.
Por otra parte, las declaraciones testimoniales que se exponen ante usted señor
juez dan crédito de que el señor EDUARDO MENDEZ CARRILLO se encontraba
hablando en un espacio público con otras 2 personas, quienes repentinamente
(entre ellos el señor FLAVIO ALBERTO ARBOLEDA RESTREPO) empezaron a
ser agresivos con el señor EDUARDO, de lo cual los testigos no comprende esta
reacción, pues parecía una simple conversación del préstamo de un dinero; con
esto no solo existen dudas sobre la ocurrencia de los hechos sino que además no
es posible deducir que se ajuste al criterio objetivo de la flagrancia, es decir que la
actuación del señor EDUARDO MENDEZ CARRILLO en algún momento
constituya una conducta punible (típica, antijuridica y culpable) (Principio de
legalidad).