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Buena Presencia

El joven Carlos Peñesi ha comenzado su primer día de trabajo en una nueva empresa. Llega antes para hacer una buena primera impresión y conversa animadamente con Elías, el portero, mientras espera la llegada de su jefe, el señor Jordán. Peñesi habla mucho sobre su pasado trabajo y compañeros, y expresa su entusiasmo por empezar en este nuevo rol. Cuando llega Jordán, parece no reconocer a Peñesi y está ocupado con otras tareas.
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Buena Presencia

El joven Carlos Peñesi ha comenzado su primer día de trabajo en una nueva empresa. Llega antes para hacer una buena primera impresión y conversa animadamente con Elías, el portero, mientras espera la llegada de su jefe, el señor Jordán. Peñesi habla mucho sobre su pasado trabajo y compañeros, y expresa su entusiasmo por empezar en este nuevo rol. Cuando llega Jordán, parece no reconocer a Peñesi y está ocupado con otras tareas.
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Buena Presencia

JOVEN: Un momento, no son épocas para abrirle a cualquiera. (Se coloca al lado de la puerta y engrosa
Victor Winer la voz) ¿Quién anda?

PRIMER CUADRO JORDÁN: (En off) Jordán.


Escenario a oscuras. Golpes en 1a puerta. Cuando Elíás abre se ilumina la escena. Entra el Joven.
E1 Joven quiebra su postura. Observa si está presentable, comienza a arreglarse. Va hacia la silla donde
JOVEN: ¿El señor Jordán? (Elías niega con La cabeza) ¿No vino todavía? (Elías ídem) Bueno, me alegro dejó su ataché. Elías abre. Entra Jordán, tíra sobre Elías sobretodo y bufanda, y cruza rápidamente hacia
de haber llegado antes que él. Sé que comienzan a las ocho pero a mí me gusta estar siempre unos su oficina dejando caer un "buenas" en el camino. El Joven, sin entender, queda mirándolo a Elías que ha
minutos antes, veo que usted es de los míos. (Pausa) Bueno, me presento. (Le extiende la mano) Carlos, ido a colgar el abrigo de Jordán en el perchero.
Carlos Peñesi. No sé si el señor Jordán le habrá adelantado algo: hoy es mi primer día de trabajo, bueno
dicho de otra manera, hoy me incorporo a la empresa. (Pausa. Silencio) ¿Sabe cómo hacían en la otra JOVEN: ¿Y?, no me presentó. Si hubiera sabido que usted no le iba a hablar lo hubiese hecho por las
empresa donde yo estaba cuando alguien se incorporaba? Buena suerte, ra, ra, ra. (Abre y cierra la mano mías. (Toma e1 maletín y se coloca un poco de colonia en aerosol que saca de éI. Terminado de arreglar,
con cada «ra») Uno que no lo hizo, a los cuatro meses lo echaron. Creer o reventar. Bueno, no era maletín en mano, queda açartonado y ejecutivamente parado, esperando 1a aparición de Jordán. Pausa.
ninguna joyita, parece que andaba en el... (Gesto de robo) Pero esas cosas en definitiva nunca se saben, Comienza a fastidiarse. A Elías) ¿Acostumbra encerrarse mucho tiempo? Quizá si usted le hace una
no las dicen. Y hacen bien, después alguno escucha y le empieza a trabajar la cabeza. (Cambia) ¿Sabe pregunta tonta lo obligue a salir y ahí advertirá mi presencia. (Cambia) ¿Prefiere anunciarme? ¿Mejor
que a ese tipo (gesto de robo) me pareció haberlo visto recién? ¡Lo que es la vida! Cuando estaba por no? Bueno, adelante, adelante. (Tose como para componer 1a voz y vuelve a la posición anterior. Elías se
entrar acá pasa un camión lleno de gente y, ¡zas!, me mancha todo el ambo. Levanté la cara para llenarlo acerca a 1a puerta. Lo detiene 1a voz de1 Joven) No, mire, mejor esperamos que salga, no creo
de insultos ¿y con quién me encuentro? Con la cara del jetón ese, tenía ganas de gritarle: ¡ladrón! Pero lo conveniente interrumpirlo. (Deposita el ataché sobre 1a mesa. Se despereza. Pausa) Quizás dejó trabajo
pensé mejor y me dije: si va con los otros en el camión pueden creer que se lo grito a todos. Entonces me atrasado de ayer. A mí no me gusta, pre fiero correr un poquito más pero terminar limpito para el día
la tragué. Ahora fíjese, un tipo que lo echan por ladrón me lo encuentro con la turba, gritando. (Pausa. Lo siguiente. Si hice cincuenta, hago cincuenta y uno. En fin, son formas de trabajo. ¡Por eso es mundo! No
mira) Tampoco es cuestión de generalizar, por ahí la otra es buena gente. (Pausa) Aunque la manzana sé si usted comparte mi opinión.
podrida pudre a las demás, ¿no? De cualquier modo es raro que el señor Jordán no haya hablado de mí.
La semana pasada estuvo en mi anterior empleo, nadie lo quería atender, todo el mundo convulsionado. Jordán abre 1a puerta sin darle tiempo de reaccionar a ninguno de 1os dos.
Después de todo era un ser humano y bastante esfuerzo le habría costado llegarse hasta ahí. Así que, pese
a que no era mi rubro, por lo menos lo saqué del paso... Y ya ve, una mano lava la otra, y charlando, JORDÁN: ¡Elias! (Eliás se acerca) Muchacho, ese escritorio está todo sucio. Por lo menos hubiera
charlando, se dio lo de esta vacante. Y aquí estoy, ¡hay que dar para recibir! (Pausa) Está bien que no me sacado la mugre de los papeles más importantes. ¡No se puede tocar nada! Termine con los demás y
haya mencionado, ¡silencio absoluto! Cuando hay un traspaso así, de empresa a empresa, lo mejor es el después venga. (Elías da media vuelta como para comenzar su tarea)
mutismo total. Si no se convierte en robo de personal, ¿y para qué?, después de todo son un par de años
que uno pasó allí y no hay que irse sin dejar las puertas abiertas. Aunque no me pude despedir de nadie, JOVEN: (Con voz gruesa, visiblemente ahuecada y fa1seada) ¡Buenas noches! (Jordán cierra 1a puerta.
la última semana no fue nadie a la empresa, ¿qué éramos?, yo y el gerente. (Confidencial) Le pido que AI segundo 1a abre como quien ha escuchado algo fuera de Iugar. Descubre a1 Joven. Confundido, se
todo lo que le comente quede aquí entre nosotros, no sé si el señor Jordán se lo hará saber... Aunque no acerca a éste)
sería extraño que alguno de los de acá pase para allá, en definitiva, una transferencia de tecnología,
aunque de cierto nivel, ¿vio? (Pausa. Recorre con 1a mirada el lugar) ¡Sabe que me lo hacía más grande! JORDÁN: ¿Cómo le va?
¿Esto es todo, no? (Elías ausente) No sé por qué, será por el nombre. Además como el señor Jordán
hablaba de nosotros, nosotros, me hacía la idea de vaya a saber cuántas personas. (Lo mira) ¿No hay más JOVEN: ¿Recuerda el trámite de la semana pasada?
personal, o están afuera? (Elías niega) Así que solamente ustedes dos. ¡La pelo... (cambia) pipeta! Hay
que darle para mantener una empresa así. No hay nada que hacer, es la fuerza del grupo. ¿Usted sabe que JORDÁN: (Haciendo visibles esfuerzos por recordar) ¿Sí?
dos ya son un grupo? Uno, no es nadie, dos ya son un grupo. ¡Increíble! ¿no? (Levanta un dedo de cada
mano) Usted tiene dos dedos, uno por acá y otro por allá, y nada. Los fusiona. (Acerca 1os dedos) Y JOVEN: Ya le di curso. (Luego.)Y a mi trámite también. (Ríe solo)
¡grupo! Fuerza, empuje. Eso le faltaba a la otra empresa donde yo estaba. Éramos catorce pero todos uno.
Mire usted qué lástima. Había cinco o seis que andaban juntos; pero ¿para qué? (Enuncia con 1os dedos) JORDÁN: (Con un mínimo de claridad) Ah, sí, ¿cómo le va joven?
Fútbol, política y mujeres. No, no, yo paso... En fin, así se escribe la historia. (Cierra los ojos) Mire lo
que es la comunicación, ya casi le conté la mitad de mi vida y recién lo conozco. Es que es así, con la JOVEN: Bueno, muy bien. Dispuesto a empezar cuando usted diga.
gente uno se da o no se da. Yo cuando me doy voy hasta el fondo, no me gusta la media pizza. (Cambia)
¡Uy! para qué hablé de comida, ¡me agarró un hambre! ¿Usted desayunó? (Elías asiente) Se le nota; JORDÁN: (Idem) Ah, sí, claro, no lo esperaba esta semana, con lo que está ocurriendo.
¡panza llena, corazón contento, eh! Cuánta verdad que hay en algunos dichos, ¿no? Bueno, no quiero
hacerle perder más su tiempo, haga, haga nomás, que yo voy a esperar al señor Jordán. JOVEN: Claro, pero si no nos ponemos fuertes cuando pasan estas cosas, qué vamos a hacer cuando
ocurra algo realmente grave.
El Joven se sienta. Elías entra al baño, sale con una escoba, trapo rejilla y balde. E1 Joven 1o mira
asombrado. JORDAN: Sí, sí, es cierto. (Se produce una pa usa embarazosa. Jordán en un último esfuerzo trata de
agotarsus instancias para recordar al sujeto que tiene delante) Bueno, usted se ocupaba...
JOVEN: (Se levanta) Pero, por favor, me hubiera dicho, le ayudo, estoy ahí como una estatua. (Toma los
elementos en sus manos) ¿Dónde los pongo? (Elías señala e1 piso) ¿Pero cómo? (Sospecha del "cargo" JOVEN: (Mecánico, recitando) Todo tipo de tramitería en general, recepción y despacho de notas, cartas
de Elías) o documentos ya sean confidenciales o de cualquier otro nivel. Excepcionalmente puedo recepcionar
encomiendas, siempre y cuando estén debidamente lacradas.
Golpean a la puerta. El Joven inmediatamente apoya los elementos de limpieza contra la pared. Se
palmea las manos sacándose la tierra y detiene a Elías antes que coloque la llave en la cerradura.
JORDAN: (A quien se Ie ha hecho la luz) Ah, sí, el trámite, claro. ¿Cómo resultó eso? (Sonríe y palmea)
¿Positivo? JOVEN: A ver, correte. (Separa con el pie un bollo de papeles que mueve a manera de pelota. Observa
fugazmente 1a oficina de Jordán. Luego toca a ELIAs) Ponete allá. (Señala la pared del espejo) Ahí va,
JOVEN: (Levanta el pulgar) Positivísimo. Usted sabe que a ciertos niveles se pueden mover montañas. ¡guarda con el amague! (Elías lo mira sin ningrín entusiasmo) ¿Qué pasa, querés patear vos? Tomá. (Le
Aunque usted tuvo suerte, es como si su trámite hubiera agarrado el último barco. ¡Vaya ahora a hacer acerca la ‘pelota’: Adopta una exagerada posición de arquero) Tirá, tirá que te la saco de codito. (Ríe)
algo! Aunque yo no me quejo. A mí también me tocó mi parte, ¿eh? Justo vengo a dar con esta vacante. Esperá. (Se escupe las manos y se las frotá entre sí enérgicamente) Ya está. (Elías patea de forma. El
(Jordán lo mira sin entender. Cambia. Lo mira cómplice) ¿Quiere que le diga la verdad? Era cuando más Joven para la pelota con la mano, la hace golpear contra su pecho) Vale pechito. (Avanza, amenaza
lo necesitaba, las cosas no se estaban poniendo bien para mí. Mucho grupo, mucho fútbol, usted me patear. Elías se corre) La hace, la engancha, y gol, gol, gol (vuelve a patear con violencia contra la pared,
entiende, ¿no? enfervorizado Ievanta sus brazos, reconoce su cara en e1 espejo), gol, oh, oh, oh. (A Elías) ¿Qué mirás,
nunca viste un macho? (Se da vuelta, se recompone, acomoda su camisa, va hacia la mesa) Guardá el
JORDÁN: (Confundido) Sí, sí... Elías, ¿ya lo conoce al señor? balón y después vení. (Elías guarda el bollo y va hacia e1 Joven) ¡Te divertís conmigo, eh! (Le da una
cachetadita amistosa) Me gusta que mi gente esté contenta, yo pido pero también doy. (Toma el maletín,
Elías se acerca al Joven. saca un par de zapatos) Vení, tomá. Que le pongan tacos nuevos, como sea. Algún zapatero tiene que
trabajar hoy. Ojo, que no sean de los tacos modernos; clásicos, vos decile clásicos. ¿Entendés? Y apurate
JOVEN: (Le extiende la mano y sin que medie palabra de Elías) El gusto es mío. que son los que me combinan con el ambo. (Le da unos billetes) Tomá. (Le agrega uno por separado)
Este es para vos, comprate alguna golosina. (Le pone e1 billete en e1 bolsillo) Y si encontrás una
JORDÁN: (Mira incrédulo al Joven que sólo espera instrucciones para empezar) ¿No tuvo dificultades tintorería abierta, avisame. Pero que trabajen rápido, una o dos horas, más no puedo esperar. Si quiere
para llegar hasta acá? que se le pague el doble no hay problema, si hay que pagar se paga, ¡pero que lo hagan! (Elías
permanece inmóvil) ¿Qué pasa? ¿Querés avisarle a Jordán? Andá, andá, que yo le digo que te mandé.
JOVEN: Muchas, señor, pero mis obligaciones eran más fuertes que las dificultades. De alguna manera (Elías va hacía 1a puerta) Esperá. (El Joven golpea en la puerta de Jordán) Señor Jordán, señor Jordán, el
las tomé como las vallas que nos pone la vida. (A Elías, que ha quedado, secador en mano, escuchando la cadete va a salir, ¿usted necesita algo de la calle? (Silencio) Andá, andá tranquilo, pero rapidito, eh. Las
conversación) Haga, haga nomás. (Elías continúa con su trabajo) mujeres y las revistas las miramos después.

JORDAN: Si me disculpa tengo algunos asuntos urgentes. Cuando Elías se dispone a salir abre rápidamente la puerta e1 Hombre. El Joven y Elías quedan
sorprendidos.
JOVEN: ¡Por favor, adelante!
HOMBRE: (Trae unos papeles en la mano) ¿Dónde está ese estafador?
JORDÁN: (Va hacia su oficina, se detiene) Voy a ocuparme mucho tiempo, ¿no prefiere volver en otro
momento? JOVEN: ¿Qué pasa, señor?

JOVEN: Tómese todo el tiempo que quiera, esperaré lo que sea necesario. (Jordán se encamina hacia su HOMBRE: ¿Dónde está el señor Jordán?
oficina) Señor.
El Hombre recorre rápidamente 1a ofÍcina con la mirada y finalmente se dirige hacia la oficina de
JORDÁN: ¿Sí? Jordán. El Joven se adelanta a las intenciones de1 Hombre, recuesta su espalda contra 1a puerta de
Jordán impidiendo e1 paso de1 Hombre.
JOVEN: Traje papel y lápiz por cualquier cosa.
JOVEN: ¿Qué quiere, señor?
JORDÁN: Ah... De acuerdo, pero acá tenemos.
HOMBRE: Le pido que me deje pasar.
JOVEN: Sí, pero es como dice mi madre: uno tiene hasta que se le acaba, es ahí donde aparece el
previsor. Como en la fábula cuando... JOVEN: Va a ser imposible.

JORDÁN: (Interrumpiéndolo) Perdóneme. (Se encierra en su oficina) JORDÁN: (Desde adentro) ¡Ábranme, ábranme!

JOVEN: (Orgulloso con su presentación vuelve a Elías) ¿Qué tal? ¿Caí parado, no? ¡Qué importante es JOVEN.- No salga, señor Jordán, aquí hay un hombre que quiere pegarle.
la presencia! (Cambia) A ver, limpia mugre, vení, pasale un poco el trapo a tus parientes. (Le señala la
mesa) JORDÁN: ¡Ábrame por favor!

Elías se acerca y comienza a limpiar. A su espalda el Joven le alborota el pelo. JOVEN: (Al Hombre) Colóquese allá.

JOVEN: Ah ¡negrito lindo! Así que entre los dos empujaban la empresa. ¡Aramos dijo un mosquito! Está E1 Hombre se aparta. El Joven abre la puerta. Sale Jordán, reconoce al Hombre.
bien, está bien, no limpies más, es suficiente para mí... por ahora. (Lo toma fuerte de1 brazo, lo mira fijo)
Vos seguime a mí que yo con ésta la rompo. (Se señala la boca) ¿Qué pasa, te duele? Andá tomando la JORDÁN: Es usted. ¿Qué quiere?
sopa, que ésta va a dejar de ser una empresa de niñas. ¿Vos me entendés, no? (Cambia) Eh, qué seriedad,
¿tengo algo en la cara? Ojo, yo acá soy uno más, no vengo a sacar a nadie. HOMBRE: (Cabizbajo) Mi dinero.

Elías se ha ido a buscar el cesto que está debajo del espejo y vierte su contenido sobre un papel que JORDÁN.- (A Los demás) ¿Quién lo dejó entrar?
previamente dispuso sobre el piso.
JOVEN.- Yo no, señor Jordán. Elías salía para hacerle unas reformas a mis zapatos y este hombre
aprovechó nuestro desconcierto. Yo supongo que habrá estado agazapado detrás de la puerta. Vaya a HOMBRE: (Cambia; se recompone) Discúlpenme, señor Jordán. (Mira a su alrededor) No tendría que
saber cuánto tiempo estuvo así, como una fiera al acecho. (Al Hombre) ¿No podía golpear? Mire las haber hablado así, discúlpeme. Tome. (Le acerca los bonos. Jordán no los toma) Tómelos por favor. Si le
complicaciones que me trajo. parece déselo a los muchachos para que lo cuenten. No me siento bien, quisiera un poco de agua.

JORDÁN: (Al Hombre) ¿Qué se le adeuda? JORDÁN: Elías, acompáñelo al baño.

HOMBRE: Todo. Elías lo toma del brazo, el Hombre deja los bonos EN la mesa.

JORDÁN: ¿Qué es todo? ¡Concrete! HOMBRE: (Luego de unos pasos) Está bien, joven, está bien, puedo seguir solo.

HOMBRE: (Extiende su mano con la pila de papeles) Esto que está acá y algunas deudas menores. JOVEN: (Se acerca a Jordán, mientras observa al Hombre) Parece un buen hombre.

JORDÁN: ¿Cuánto suma? JORDÁN: No lo es.

HOMBRE: Usted sabrá. JOVEN: Es lo que pensé.

JORDÁN: ¿Cómo usted sabrá? ¡Si usted viene a reclamarme algo tiene que saber qué es lo que pide! quedan observando al Hombre mientras las luces disminuyen.
(Pausa. El Hombre ha quedado cabizbajo, estático) ¿Qué pasa?

HOMBRE: Me está gritando, señor Jordán.


SEGUNDO CUADRO
JORDÁN: A ver, Joven, vea cuánto es lo del señor.
Al iluminarse la escena vemos al Joven sentado displiscentemente al lado de la mesa. Elías limpia. El
JOVEN: (Se adelanta) ¿Esto cómo va, por kilo? Hombre sale del baño. Va hacia la oficina de Jordán. Su aspecto ha cambiado. Está visiblemente
mejorado. Interrumpe su trayectoria la voz del Joven.
JORDAN: Está bien, déjelo. Elías, súmele al señor.
JOVEN: Se fue. (E1 Hombre mira sin comprender) ¿Qué hará, dos minutos que se fue? Sí, prácticamente
Elías se acerca, e1 Hombre aprisiona los papeles contra su pecho. recién se fue.

HOMBRE: Quiero que lo haga usted personalmente, sé que no soy oportuno, pero he tenido pocas HOMBRE: Pero... ¿Cómo es posible? ¿No dijo si iba a volver?
oportunida- des en mi vida, nunca sé cuándo es el momento justo para algo.
JOVEN: Volver tiene que volver, ahora a qué hora... (Levanta los hombros en expresión de ignorancia)
JORDÁN: Está transpirando.
HOMBRE: No entiendo cómo pudo haber salido. ¿Qué iría a hacer a la calle? ¿No estará en su oficina?
HOMBRE: (Trata de ocultar sus manos) No fue fácil llegar hasta acá. Las calles... (Avanza)

JORDÁN: (Interrumpiéndolo) ¿Por qué corrió? JOVEN: (Se levanta, autoritario) ¿Qué le dije yo?

HOMBRE.- No corrí, señor Jordán, hace días que transpiro, como poco, me cuesta dormirme. (Mira al HOMBRE: Que no estaba.
Joven incitándolo a retirarse para continuar)
JOVEN: ¿Y entonces?
JOVEN: (A Jordán) ¿Prefiere que nos retiremos?
HOMBRE: Es que a veces uno se equivoca, cree que alguien no está y resulta que...
JORDÁN: No, quédense.
JOVEN: Suele ocurrir, no es mi caso.
HOMBRE: (Acercándose a Jordán) Mis días pasan y no sé qué hacer.
HOMBRE: Pero usted vio, joven, yo había quedado con él... (Se corta. Su expresión denota una
JORDÁN: (Cortante) ¿Y entonces qué? repentina angustia) Mis bonos, no tengo mis bonos. (Va hacia la puerta de salida, intenta abrirla, no
puede) Ábranme, se llevaron mis bonos, tengo que ir a buscar mis bonos.
HOMBRE: (Se detiene, advierte que no es escuchado) ¿Para qué ahorré, señor Jordán, para qué ahorré?
El Joven saca la pila de papeles de1 bolsillo de su traje, 1os tira sobre la mesa.
JORDÁN: No es una pregunta para hacerse hoy, tendría que haberlo sabido desde hace tiempo.
JOVEN.- Tome, tome, ¡cabezón! Va a ser la última vez que le devuelvo algo. La beneficencia la hago
HOMBRE: ¡Pero no lo sé, no lo sé, señor Jordán! ¿Qué hago con todo esto? Antes todo me parecía bien, con los pobres, no con la gente distraída. (E1 Hombre toma los bonos) Todavía quedamos gente decente
ahora sé que junto con esta pila de papeles tengo una pila de años y... en este país. Y no quiero nada, ni porcentaje ni gratificación, nada, yo ya estoy satisfecho con la buena
acción, así, anónima. 112e siento contento conmigo y eso es lo más importante. (Señala 1os bonos) Ahí
JORDÁN: ¿Terminó? nomás, ¿cuánta plata le devolví?
JOVEN: (Irónico, socarrón) No la habrá dado del momento que está aquí gritando. ¿Qué es la vida sino
HOMBRE: No sé. un pedazo de torta? ¿No se habrá guardado algunas migas? (Ríe y busca complicidad en Elías que sólo
mira)
JOVEN: ¿Cómo no sé? No sea desagradecido hombre. Por lo menos, déjeme conocer el volumen de mi
acción. (Se acerca al Hombre, amistoso) ¿Cuántos ceros pasaron por mis manos? (Lo palmea) HOMBRE: Hice mucho por todo esto, si usted supiera, Joven, esto era un terreno baldío cuando
empezamos. El señor Jordán y yo estuvimos trabajando hombro a hombro. Todo lo construimos desde
HOMBRE.- Le insisto que no sé. Usted escuchó lo que hablé con el señor Jordán. abajo, nadie nos regaló nada. Mire en el año treinta y uno yo estaba...

JOVEN: (Enojado) Escúcheme, (Le toma la cara) ¿por quién me tomó? ¿Por un gil? Se cree que no me JOVEN: ¡Uh, cómo me revienta las bolas hacer números!
di cuenta lo que se hablaba? (Lo suelta) Yo conozco esto de los negocios. Todos flirtean con los
números, el primero que larga una cifra ¡zás! perdió. Pero eso se hace con quien debe hacerse, no con los HOMBRE: (Recordando) Me acuerdo que cinco años después el señor Jordán conoció a la que iba a ser
amigos. Ahí tenés Elías, lavale la cola al burro. Por eso Jordán lo tuvo cortito. su futura esposa.

HOMBRE: (Lo mira con atención) ¡Qué me quiere decir, señor? Yo no noté nada raro en el trato del JOVEN: ¡Ya se separó Jordán! No esta más con esa mina, ahora tiene otra. (A Elías) ¿Es casado Jordán?
señor Jordán.
HOMBRE: Aquí no había ni sábados ni domingos.
JOVEN: Usted lo llamó estafador. Ésa es una palabra muy dura para algunas personas.
JOVEN: Yo tengo un calendario con un montón de sábados y domingos.
HOMBRE: Después pedí mis disculpas.
HOMBRE: ¡Toda una vida! ¡Toda una vida! Y cuando uno viene a buscar el pan que ganó...
JOVEN.- ¿Disculpas? Aquí nadie oyó disculpas, sólo lágrimas y lamentos. Hay que elegir mi amigo, el
corazón o la plata, parece que los años no le enseñaron nada de eso. JOVEN: (Se acerca) ¿Sabe viejito? Ya me está cansando. ¡Me hinchó! Noto cierto aire de molestia en
usted por encontrarnos en estos puestos. ¿Qué pasa? No se da cuenta de que ya arrugó? No va más, finí.
HOMBRE: ¿Eso le ha dicho el señor Jordán? Hay que hacer un paso a la derecha que hay otras filas que viene marchando.

JOVEN.- ¿Qué importa quién lo dijo? Él, yo, es lo mismo. Aquí somos todos una gran familia. (Se sienta HOMBRE: No es eso lo que me preocupa. Sé que he llegado a cierta edad, es que... Quiero recoger los
y comienza a rehacerse e1 nudo de la corbata) frutos de mi esfuerzo. Cobrar mis bonos.

HOMBRE: ¿Dijo algo más?... Joven... Disculpe que insista pero es importante para mí..: (Advierte que el JOVEN: Ah, si hablamos así ya es otra cosa, quizás nosotros podamos gestionarle algo. A ver, siéntese.
Joven está ajeno a su requisitoria, se dirige a Elías) ¿Usted escuchó algo? (Le acerca una silla. A Elías) Café para el señor. (Elías gesticula que no hay. Al hombre) ¿Alguna otra
infusión?
JOVEN: (Molesto) ¿Qué es lo que quiere saber?
HOMBRE: Le agradezco, Joven, tengo prohibido todo eso. Usted ve. (Le muestra los bonos) No es una
HOMBRE.- (A Elías) Si usted sabe dónde está el señor Jordán yo le retribuiría... cantidad como para despreciar.

JOVEN: (Interrumpe) Diríjase a quien corresponda, si no, va a ir a esperar a Jordán afuera... con sus JOVEN: ¿Pero usted ya cobró algo?
amigos. (Ríe)
HOMBRE: Le mentiría si le dijera que no. Lo básico. Lo demás es lo que iba ahorrando. Ahora no
HOMBRE: Es que usted no quiere... quiero tener más los bonos, no quiero tener más ahorros. Me quedan pocos años de vida.

JOVEN: ¿Y por qué tengo que hablarle de mis cosas y usted se guarda todos los números? JOVEN: ¿Usted compró algo alguna vez con esto?

HOMBRE: ¿Qué más puedo decirle? HOMBRE: No.

JOVEN: (Fastidiado) Bah, dejemos las cosas como están. JOVEN: ¿Se lo aceptaron en el almacén o en la verdulería? ¿En algún lado?

HOMBRE.- Recibía mis bonos y guardaba todo cuidadosamente para mañana. Fui un arriesgado, yo HOMBRE: No, nunca. Era aquí donde se cotizaba y se valorizaba. Era aquí donde yo me capita...
aposté al futuro. ¿Capitalizaba se dice? (El joven afirma) No digo que tengo una fortuna peores una cifra importante.

JOVEN.- ¡Y a mí qué carajo me importa! JOVEN: (Hace una pausa; luego) ¿Usted vio las palomas?

HOMBRE: ¡Joven insolente! HOMBRE: (Sorprendido) ¿Sí?

JOVEN: ¡Viejo idiota! JOVEN: ¿Vio cuando están en lo alto a veces dejan caer algo sobre algún transeúnte?

HOMBRE: No vuelva a llamarme así y menos en mi propia casa. Yo he dado la vida por esto. HOMBRE: (Idem) ¿Sí?
JOVEN.- Bueno, a ese pedacito lo amasan y salen los bonos de tres colores. (Cambia) ¡Lo cagaron viejo! JOVEN: (A Elías) Dame, dame la escoba que lo tengo. (Se a cerca a Elías, le arrebata la escoba. Vuelve
¡Lo cagaron! ¿Qué otra cosa le puedo decir? Le mandaron los treinta años por la cadena del inodoro. al hombre, levanta la escoba en el aire como para descargarla sobre éste)

HOMBRE: ¿Qué está diciendo? (Se levanta) ¿Qué está diciendo? ¡Imbécil! Es cuestión de que yo espere HOMBRE: (Desfalleciente, levanta la mano) ¡No!
al señor Jordán y él me canjee mi capital.
JOVEN: ¿No qué?
JOVEN: Espere a quien le parezca. (A Elías) ¿Cómo se puede ser tan mediocre, sin brillo?
HOMBRE: No me pegue, me siento mal.
HOMBRE: ¡Yo no soy ningún estúpido!
JOVEN: ¿Dónde le duele?
JOVEN: ¡Bah! ¡Un hombre que le cambiaron la vida por figuritas!
El Hombre señala un lugar en la nuca, el joven le da un golpe seco en ese lugar. El Hombre se desploma.
HOMBRE: (Agita los papeles en su mano) ¡Estas no son mis figuritas! Son mis bonos, mis ahorros.
JOVEN: (A Elías, mientras presiona con la escoba sobre el cuerpo del Hombre) Vení, patealo que te lo
JOVEN: (Le arrebata los papeles de la mano y se los ofrece a Elías) A ver Elías, dale unos pesos, así no tengo. Vení, no seas idiota, él haría lo mismo si pudiese (Se escuchan quejidos y lamentos del Hombre.
espera que es una persona mayor. El Joven lo patea) ¡Silencio! (A Elías) ¿Y? ¡Cómo te falta mundo! Si estuviera el señor Jordán nos
entenderíamos bien. (Habla al espacio) ¿Qué hago señor Jordán? Mueva el dedo y decida. ¡Como los
HOMBRE: Déme eso. gladiadores! Yo soy el gladiador, yo acato. (El Hombre sollozante le toma el pie al joven) Eh, viejito,
dice Jordán que gané. (Golpea con la escoba en la mano del Hombre que dolorido le suelta la pierna)
JOVEN: (Se aparta del Hombre) Espere que estamos haciendo una vaquita así por lo menos no se va con ¿Escuchaste? Gané, gané, gané, gané. (Descarga un escobazo sobre e1 hombre con cada "gané".
las manos vacías. Finalmente, con el últímo "gané" tira la escoba hacia un costado, camina como un gigante atolondrado,
se reconoce en el espejo.) ¡Vamos, Carlos, todavía! (Va hacia Elías, lo abraza y palmea fraternalmente.
HOMBRE: (Lo persigue) ¡Déme eso ladrón! Se desprende de él, se deja caer sobre la silla) Uff, quedé agotado. Haceme una infusión. No mejor
esperá. (Cómplice en voz baja) Aprovechá ahora y sacale los bonos que Jordán se va a poner contento.
El hombre se va encima del Joven. Éste, acorralado, hace volar los papeles por el aire. ¿Y?, dale, infeliz. (Amenaza levantarse, Elías se acerca al Hombre que ha quedado boca abajo, antes de
tocarlo mira al Joven) Aprendió el viejito, no llora más, se la aguanta de frente.
JOVEN: Pero tomá, qué tanta preocupación por lo ajeno.
Elías da vuelta al Hombre. Éste, muerto ya, cae fláccidamente. Elías asustado retrocede.
HOMBRE: (Fuera de sí le da una bofetada) ¡Imbécil! (Luego se inclina a recoger los bonos del suelo)
JOVEN: ¿Qué pasa, te pegó? (Se levanta. Llega al lado del cadáver. Advierte que está muerto. Queda
JOVEN: (Luego de unos instantes, tocado, reacciona; a Elías) Ponete en la puerta para que no se escape. pálido. Pausa, luego, como para sí mismo) ¡Qué viejo pelotudo! ¿Cómo se va a morir? Está loco. ¿Cómo
(Gira hacia el hombre, toma la cola del sobretodo y tira hacia atrás) ¿Adónde va el perrito arrastrado? se va a morir? (A Elías, que mira fijamente el cadáver) ¿Qué mirás idiota, nunca viste un muerto?
(Camina sin rumbo) ¡Qué mal perdedor! ¿Cómo se va a morir? (Sollozante busca refugiarse en el pecho
HOMBRE: Suélteme. Cuando venga el señor Jordán le voy a contar todo esto de Elías, éste permanece rigido. El Joven se apoya y va deslizándose hacia el piso mientras repite) Qué
mal perdedor. ¿Cómo se va a morir? (Las luces disminuyen)
JOVEN.- (Suelta e1 sobretodo; le toma la cara y se la aprieta) El primero que le va a contar todo lo que
pasó soy yo. Y le voy a preguntar cómo tuvo tantos años un idiota al lado suyo.

El Hombre empuja al Joven. Éste cae hacia atrás. Luego ambos se incorporan. Quedan enfrentados. TERCER CUADRO

JOVEN: Bueno, bueno, esto me gustó. (Se pone en guardia.) Esperá. (Se escupe las manos y las refriega Elías sentado frente a la mesa duerme apoyando su cabeza sobre ella. El Joven dormita en el suelo, a los
entre sí) Ahora sí, que venga la antigüedad. (Hace amagues de pelea) pies del muerto recostado contra la pared. Jordán reclinado sostiene en sus manos el torso del Hombre.
En el perchero ahora vemos nuevamente el sobretodo y la bufanda que Jordán ha dejado al entrar.
HOMBRE: No quiero pelear. (A Elías) Dígale a su amigo que se tranquilice.
JOVEN: (Despierta, ve a Jordán, se sobresalta) Resbaló. Quiso apurarse, tropezó y golpeó la cabeza en el
JOVEN: ¡Eh! ¿Ya se terminó? (Baja la guardia) Bueno, si no hay guerra, entonces amigos. (Se acerca y suelo. Hice todo lo que pude. Fue terrible, fue terrible, señor Jordán. Yo pensaba que era un sueño, abría
Ie extiende la mano. El Hombre luego de un momento de duda, hace lo propío. El Joven con un rápido un poco los ojos y lo veía de vuelta. Tuve ganas de gritar pero no tenía fuerzas. ¡Por Dios! Un muerto
gesto elude la mano del Hombre y le da una bofetada) ¡Amigos las pelotas! (Se aparta) ¿Te creíste que delante mío.
no la conocía? Tengo un defecto: me doy cuenta de todo. (Cambia. Sonríe) Ahora sí viejito, estamos
empatados. Así que vía. (Chasquea los dedos) Aprovechá ahora que me agarrás bueno. Jordán apoya el cadáver en el suelo.

HOMBRE: (Lo mira fijamente) No me pienso ir. JOVEN: ¿Está vivo? (Jordán niega) No, claro yo vi enseguida que tenía color de muerto. Quizás si
hubiera venido alguien con conocimientos se podría haber hecho algo, no sé, ¿cómo están las cosas
JOVEN: (Irónico) ¡Qué mirada penetrante! Ves Elías, somos dos pero no somos un grupo, somos uno afuera?
más uno. (Comienza a caminar alrededor del Hombre) Y está bien que así sea, no nos gusta el empate.
Ganará la astucia, el más cauteloso. (Cuando logra ubicarse a espaldas del Hombre toma rápidamente el JORDÁN: (Se levanta) No hubiera conseguido a nadie, encima corría el riesgo que lo bajen de un balazo.
cenicero de Ia mesa y golpea con éste la nuca del Hombre que trastabilla y cae al suelo) Tápelo.
El Joven cubre el cadáver con su saco. Jordán va hacia la mesa, saca unos papeles de su ataché y los más nada que hacer aquí. (Va a recoger su saco, en el camino deja las llaves en la mesa. Se detiene
comienza a a comodar. cortantemente delante del muerto. Pausa. Cambia su semblante, sonríe) ¡Qué pregunta la mía! A
preguntas tontas respuestas tontas. (Se imita) ¿Vengo mañana? ¡Venga cuando quiera! (Ríe.) ¡Y claro,
JORDÁN: Esto es lo que va quedando de este país: calles desiertas y tiros a lo lejos. idiota! ¿Cuándo... vas a venir, el domingo? (Ríe. Fija su mirada en el muerto y queda envuelto en un
profundo silencio)
JOVEN: Violencia, Jordán, ¿qué hace la gente con tanta violencia? (Se acerca a Jordán, le toma en
brazos) ¡Puede contar conmigo! ¿Usted me entiende, no? JORDÁN: (Inquieto por el silencio reinante, deja por un momento sus papeles) ¿Qué le pasa?

JORDÁN: No. JOVEN: (Angustiado) Estoy contento.

JOVEN: (Por Elías) ¿El muchacho es de confianza? Escuchó todo. Ojo, no comentó nada... El hombre JORDÁN: No parece.
habló, señor Jordán. ¡Destapó la olla!
JOVEN: Sí, sí, algo dentro mío me dice que estoy contento.
JORDÁN: ¿Qué olla?
JORDÁN: (Guardando los papeles) Lo felicito, ser feliz en estas épocas es todo un privilegio. Alcánceme
JOVEN: Los bonos, Jordán, los bonos. Se dio cuenta de todo. Empezó a hablar, largó todo el rollo, no el sobretodo.
había forma de pararlo. De haber estado solo no hubiera sido problema. Pero el muchacho se enteró de
todo. JOVEN: ¿Usted está contento?

JORDÁN: (Sacude a Elías para que se despierte) ¡Eh, muchacho! JORDÁN: Bueno, por estar vivo y gozar de buena salud se puede decir que estoy contento.

JOVEN: No lo despierte. (Lo retiene) Antes tomemos una decisión. JOVEN: (Se acerca a Jordán) Señor, ¿yo le gusto?

JORDÁN: ¿De qué? JORDÁN: ¿A qué se refiere?

JOVEN: (Toma a Jordán para hablarle más confidencialmente) Señor, más de dos ya no es secreto. JOVEN: ¿Mi presencia le es agradable? ¿Mi elocuencia? Si hay algo en mí que no le agrada no tenga
reparo en corregírmelo... Señor... ¿Estoy en sus proyectos? (Cierra los ojos) Sea sincero conmigo, señor
JORDÁN: (Se desprende de él) ¡Eh, muchacho! (Sacude nuevamente a Elías) Jordán, no juegue con mi futuro.

JOVEN: Espere, señor. JORDÁN: (Va hacia el perchero y toma la bufanda; luego) A modo de ser sincero me permito darle un
consejo. Vuelva a su anterior empleo. Ahí tiene una trayectoria y un prestigio ganado. Aquí no queda
JORDÁN: ¡Basta, joven! (Luego) Elías, arriba que nos vamos. nada por hacer, nosotros ya nos vamos, usted llegó para la despedida. ¡Elías!

JOVEN: ¿Cómo, ya terminó la jornada? Elías despierta de su profundo sueño. Observa al joven y a Jordán aún sin estar definitivamente
conectado con la realidad.
JORDÁN: Sí, ¿por qué? ¿Todavía le quedan ganas?
JORDÁN: (A Elías) Vamos, vaya al baño, lávese la cara y haga lo que tenga que hacer. (Elías entra al
JOVEN: No, pero quisiera hacer una evaluación de lo hecho, saber qué puesto voy a tener. Hay que baño)
mandar a hacer las tarjetas.
JOVEN: ¿Qué le pasa señor Jordán? ¿Le sobro? ¿Tiene miedo de mí? Le habla a ese infeliz que no sabe
JORDÁN: (Lo mira con sorna) ¿Qué puesto quiere? juntas dos palabras y no es capaz de escucharme a mí que terlgo toda una formación detrás. (Levanta la
voz) ¿Qué tengo que decirle para que me escuche? ¿Qué tengo que decirle? ¿Qué yo lo maté? Sí, señor,
JOVEN: (Ruborizado) En principio quisisera el manejo de las llaves. No es que Elías lo haga mal, pero yo lo maté, yo lo asesiné y volvería a hacerlo si fuera necesario. (Se acerca a Jordán) No, no se
hace a la seguridad de la casa y eso se maneja a cierto nivel. sorprenda, detrás de este muchacho hay un hombre que piensa, que sabe lo que quiere, un hombre capaz
de latir con la empresa si usted lo quisiera. ¿Qué lo retiene? Juéguese. (Señala el baño) ¿Quiere incluir al
JORDÁN: (Saca su manojo de llaves, desprende tres de ellas) Tome, la oficina y la puerta de calle. muchacho? Hágalo, no pretendo ser el único. (Jordán consulta su reloj) No lo veo muy entusiasmado.
¿Cuál es su problema? Ya nadie lo va a juzgar por el pasado. Si fue una estafa se silenció. Si perdió un
El Joven toma las llaves y se dirige rápidamente a probar la correspondencia de cada una de ellas con las socio aquí tiene otro. (Se señala a sí mismo)
puertas.
JORDÁN: No necesito de usted. ¡Elías! (Va hacia el baño)
JORDÁN: Deje abierto que ya nos vamos.
JOVEN: (Estalla) ¡Pare un poco con ese muchacho! ¿Pero hay que disfrazarse de negro para tener un
JOVEN: ¿Mañana vengo, señor? puesto en esta empresa? La gente se rodea de lo que se le parece y discúlpeme si lo ofendo, señor Jordán.

JORDÁN: Venga cuando quiera. JORDÁN: (Desde la puerta del baño, a Elías) ¿Qué le pasa, muchacho? ¿Está descompuesto?

JOVEN: (Lo mira.) No entiendo, señor, me da una responsabilidad y después me habla con vacilaciones. JOVEN: (Sigue hablándole a Jordán) Pero a esta altura de mi trabajo hay cosas que no entiendo. Si le
¿Estoy en el cargo o no estoy en el cargo? Si usted cree que Elías se desempeña mejor que yo no tengo quedo grande a la empresa me lo hubiera dicho desde un principio, ahora quemé las naves. Mi tiempo
también vale, señor. Aquí todo es apuro, parece que hay mucho que olvidar y yo no voy a pagar los
muertos que habrán dejado. (Va hacia la ventana, la abre y grita) ¡Estafa! ¡Estafa! Vengan pronto que se JOVEN: Por mi muerto.
escapan, ¡estafa!
JORDÁN: ¿De qué quiere hablar?
Jordán se acerca con calma pero con firmeza al Joven. Aparta con fuerza a éste de la ventana y cierra la
misma. JOVEN: Yo lo maté, voy a decirles lo que hice.

JORDÁN: (Al joven) Váyase. JORDÁN: ¡Pero no sea idiota, hombre! Hay miles de muertos apilados ahí afuera y usted va a ir a contar
cómo fue que agregó uno más. ¡Vaya y apile el suyo! ¿Qué le hace una mancha más al tigre? Elías,
JOVEN: ¿No era usted el que se iba? ayúdelo. (Elías se coloca a los pies del muerto. Al Joven) ¿Y? No pretenderá que lo levante solo.
Bastante hace el muchacho ofreciéndose a ayudarlo.
JORDÁN: ¡Váyase ahora mismo!
JOVEN: No lo toquen, no quiero llevarlo afuera, quiero ser juzgado por lo que hice. (Gíra como para
JOVEN: Usted me usó hasta que le serví, ahora quiere desprenderse de mí, eso no va a ser tan fácil. Hay salir)
leyes que me amparan.
JORDÁN: Si sale sin rumbo terminará apilado junto conel hombre.
JORDÁN: También las leyes lo juzgan.
JOVEN: ¿Dónde tengo que ir?
JOVEN: ¿Por qué van a juzgarme, por levantarme a trabajar? ¿Entonces por qué no juzgan al negrito, o a
usted? Todos vinimos a cumplir la jornada. JORDÁN: Tendrá que esperar.

JORDÁN: Venga, joven. (Lo toma de un brazo y lo lleva delante del cadáver) JOVEN: ¿Esperar? No puedo esperar, no puedo perder más años. Necesito ser juzgado cuanto antes y
volver a empezar.
El joven empalidece y queda observando el cadáver por unos instantes. Luego a Jordán.
JORDÁN: No podrán juzgarlo. Simplemente no hay quién pueda hacerlo. Es que usted mató
JOVEN: ¿Qué pasa? oportunamente. ¿En qué otro momento de la vida va a estar la justicia balanceándose de una vereda a
otra sin tener tiempo para nada más? Si usted olvida, todos olvidarán. Si usted lo mezcla él pasará a
JORDÁN: Nada, por ahora nada. Aquí nadie lo ha juzgado, ¿por qué insiste en hacerlo con nosotros? engrosar la historia de los demás.

Elías sale del baño, ambos lo advierten. JOVEN: No puedo hacerlo, no puedo tocarlo. Debo confesarle que quedé fuertemente impresionado con
lo ocurrido. De pronto algo se detuvo en mí y vi más allá. Empecé a ver algunas cosas diferentes. ¿Sirve
JORDÁN: (A Elías) Guarde todo. esta lucha para un mañana? Es que somos tan frágiles, tan mortales. (Queda cabizbajo)

JOVEN: ¡Suélteme! (Se desprende de Jordán, observa al muerto) ¿Cómo se paga esto? Pausa. Luego Jordán consulta su reloj.

JORDÁN: Afuera con un juicio, aquf con el silencio, simplemente con no molestar. JOVEN: Quisiera rehabilitarme. Empezar con cualquier cosn, mínima aunque sea y tratar de olvidar.
Pero necesito que sea ahora. Saber que al caer la noche voy a estar encaminado en algo. ¿Pero quién va a
JOVEN: ¡Me siento estafado! Si alguna intención tuve al venir aquí fue la de mostrar lo mejor de mí. ¿Y estar dispuesto a darme una oportunidad? ¿Hay alguien que quiera ayudarme a vislumbrar un horizonte?
para qué? ¿Para qué la cultura? De haber elegido la carrera del ignorante hoy tendría un puesto de
privilegio. JORDÁN: Es probable, siempre hay alguien que trabaja en las revueltas.

Finalmente Elías recoge la escoba y entra al baño a dejar todos los elementos. JOVEN: Sí, ¿pero dónde? No puedo salir a la calle y golpear puerta por puerta.

JOVEN: ¡Cuidado, Jordán, este muchacho tiene muchas facetas! (Jordán sonríe) ¿Se ríe? Es evidente que JORDAN: Va a ser la única manera.
usted no se pone en mi lugar un individuo enfrentando a un grupo. Un grupo con sus claves propias, que
acosa a los gladiadores solitarios como yo. Está bien, no pienso molestarlos más, sé lo que debo hacer. JOVEN: Pero, ¿qué clase de inicio sería ése? Si al menos me demuestran un interés inicial yo me
(Se encamina hacia la puerta) encargo del resto. No es limosna lo mío, es ganas de ir hacia adelante.

JORDÁN: ¿Dónde va? JORDÁN: (Agotado) Si usted lo cree así, haga lo mejor que le parezca. (A Elías) Vamos. (Se encaminan
hacia la puerta)
JOVEN: Me voy.
JOVEN: (A Jordán) Usted va a salir, quizás ahora vea a alguien, o por ahí, algún amigo. Mándemelos,
JORDÁN: Espere que salimos todos juntos. Jordán. (Sigue a Jordán hasta la puerta) Pero recomiéndeme, ¿eh! no los mande en frío. Agrándele un
poco la cosa.
JOVEN: (Solemne; su actitud hasta el final se mantendrá entre "reflexiones" de supuestos cambios ya
operados en él y los últimos intentos por ganar el reconocimiento de Jordán) ¿Con quién hay que hablar? Sale Elías; tras él Jordán que cierra la puerta.

JORDÁN: ¿Para qué? JOVEN: Jordán. (Jordán se asoma sonriente) Y dígales que vayan pensando en una sociedad. (Ríe solo)
Jordán cierra. El Joven, sonriente, se dirige hacia el muerto. Recoge su saco y lo sacude prolijamente. Se
lo coloca, acomoda su corbata. Toma el maletín en mano, queda sonriente, acartonado y ejecutivamente
parado al Iado del muerto mirando hacia la entrada. Por la ventana se filtran los primeros reflejos de la
noche. Las luces disminuyen.

Apagón.

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