FARMACIA COMUNITARIA
Las farmacias son el primer eslabón
de la cadena de salud, ya que
siempre se acude en busca de
orientación y bienestar.
La Farmacia Comunitaria es un
establecimiento sanitario privado de interés público, definido expresamente por las
leyes estatales y autonómicas, desde los que el farmacéutico comunitario asegura a la
población el acceso a los medicamentos y productos sanitarios, ayudando a los
pacientes al correcto proceso de uso seguro, efectivo, eficiente y responsable,
implicándose en la consecución de resultados en salud. Un servicio asistencial que goza
con una alta estima de pacientes y usuarios.
La farmacia comunitaria (oficina de farmacia) es una pieza fundamental del entramado
de los sistemas de salud. Aunque su actividad principal consiste en la dispensación de
fármacos, esta no es exclusiva, puesto que la farmacia realiza una enorme labor en el
campo de la prevención de
enfermedades y en el seguimiento de
pacientes crónicos.
El servicio de dispensación está
encaminada a garantizar, tras una
evaluación individual que los pacientes reciban y utilicen medicamentos de forma
adecuada a sus necesidades, en las dosis precisa según sus requerimientos individuales y
durante el periodo de tiempo adecuado, con la información para su correcto uso y de
acuerdo con la normativa vigente.
Es un hecho muy consolidado la evolución constante hacia una farmacia asistencial
más orientada al paciente. En consecuencia, el futuro del farmacéutico comunitario se
dirige a la implantación de servicios profesionales que suponga una implicación más
activa en los procesos de salud de cada paciente.