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Cuando La Esperanza Se Discipa

El documento habla sobre la esperanza y cómo se puede perder. Menciona varias razones por las que la esperanza se puede desvanecer, como cuando la vida no cumple nuestras expectativas o cuando sentimos que Dios está distante. También describe características de la desesperanza como culpar a otros y ver solo lo negativo. Sin embargo, la historia bíblica muestra que Dios actúa soberanamente aun en tiempos difíciles y que debemos confiar en él a pesar de no poder ver el final.

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Cuando La Esperanza Se Discipa

El documento habla sobre la esperanza y cómo se puede perder. Menciona varias razones por las que la esperanza se puede desvanecer, como cuando la vida no cumple nuestras expectativas o cuando sentimos que Dios está distante. También describe características de la desesperanza como culpar a otros y ver solo lo negativo. Sin embargo, la historia bíblica muestra que Dios actúa soberanamente aun en tiempos difíciles y que debemos confiar en él a pesar de no poder ver el final.

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CUANDO LA ESPERANZA SE DISCIPA

Cita Bíblica: Proverbios 13:12

“La esperanza que se demora es tormento del corazón;


Pero árbol de vida es el deseo cumplido.”

Esperanza:

Estado de ánimo que surge cuando se presenta como alcanzable lo que se desea. (RAE)

En el cristianismo, virtud por la que se espera que Dios otorgue los bienes que ha prometido.

Frases de cajón: “la esperanza es lo último que se pierde” o “mientras haya vida hay esperanza”

Es preciso aclarar que cuando la esperanza se pierde, atrae consigo la depresión

¿Por qué se pierde la esperanza?

La vida no siempre llena nuestras expectativas. Incluso cuando hacemos planes de acuerdo con la
dirección de Dios, podemos encontrarnos con algo que los interrumpa. La frustración por el
obstáculo puede desalentarnos y hacernos perder las esperanzas.

Cuando las cosas no van de acuerdo con nuestro plan, podemos sentirnos abandonados por el
Señor.

¿Cuantos planes que se trazó, no se han cumplido?

Por desgracia estamos viviendo una época en la que es fácil perder la esperanza.

 La crisis económica
 La crisis de valores
 La enfermedad nos ataca

Nos están golpeando sin misericordia alguna y a veces por muy fuertes que nos sintamos
cristianos la desesperanza se adueña de nosotros. También cuando el silencio de Dios nos hace
perder la paciencia.

Desesperanza significa literalmente “estar sin salida; estar completamente perdido y sin recursos”

Jeremías 29:11
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz,
y no de mal, para daros el fin que esperáis.”

El profeta Jeremías profetizó (alrededor del año 600 a. C.) sobre el tiempo del exilio,
afirmando que duraría 70 años (Jer. 25:11-14). Dios también habló por medio de Jeremías
que, cuando se cumpliese ese tiempo, Él visitaría a su pueblo y despertaría sobre ellos su
buena palabra para hacerlos volver a su tierra

Este castigo acompañado de restauración ya lo había hablado el Señor en el capítulo 29 y


30 de Deuteronomio

Durante esos 70 años ya no había templo, no había sacrificios expiatorios, no había


sacerdotes. Cada judío debía ser fiel al Señor y guardar la fe en medio de una sociedad
secular divorciada de las leyes ceremoniales y espirituales de Israel

La orden de Dios a su pueblo cautivo en Babilonia fue edificar casas y vivir en ellas, plantar

huertos y comer de su fruto, tomar mujeres y hacer familia, y buscar el bienestar y la paz

de la ciudad donde estaban desterrados (Jer. 29:4-7). De ahí podemos derivar que nuestro

llamado como creyentes en la Babilonia en donde nos toca vivir es integrarnos en la

cultura sin capitular ante ella (Jn. 17:15 “No ruego que los quites del mundo, sino que los

guardes del mal.”; 1 P. 2:11 “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del

mal.”)

Jeremías 24:07

“Y les daré corazón para que me conozcan que yo soy Jehová; y me serán por pueblo, y yo
les seré a ellos por Dios; porque se volverán a mí de todo su corazón.”

Nuestro corazón desfallece y se preocupa cuando vemos la agenda anticristiana de los


gobiernos del mundo. Sin embargo, la historia del exilio babilónico es una evidencia de
que Dios tiene control y actúa soberanamente como Él quiere, cuando Él quiere, con quien
Él quiere, porque Él reina (Sal. 93:1; Ap.19:16)
Filipenses 4:07

“Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y


vuestros pensamientos en Cristo Jesús”

Vale la pena recordar que Dios llamó a Jeremías a ministrar a los pobres que
permanecieron en la ciudad devastada en Jerusalén (Jer. 40:6-7). Dios también envió a
Ezequiel a ministrar a los cautivos en Babilonia junto al río Quebar (Ez. 1:1). Además, Dios
comisionó a Daniel al enviarlo al palacio del más poderoso emperador del mundo, el rey
Nabucodonosor, quien fue sorprendido por la gracia de Dios por medio de Daniel como
instrumento (Dan. 4:1-37).

Hebreos 12:3

Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que
vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.!

Hombres que casi Desmayan:

Pablo: Viaje misionero a Asia (2 Corintios 1:4-10)

Habacuc: Viendo la maldad y la injusticia (Habacuc 1:2-4)

Hombres que Desmayaron y perdieron:

Saúl: El rey Saúl constituye un ejemplo de lo mortal que puede ser la desesperanza para la fe de
uno. Y así la derrota que sufrió en el monte Gilboa, no se debió a la fuerza de los filisteos, sino a la
desesperanza en la que cayo Saúl que destruyo la seguridad y la confianza en el poder de Dios. La
fe de Saúl fracasó, su espíritu se deprimió, y su ánimo se destruyó. Se dejó vencer por la
desesperanza. Sin fe sus tropas tenían poca posibilidad de vencer en la batalla que iban a librar al
día siguiente. La angustia de Saúl había sido causada por la ausencia de Dios en su vida (leer 1ª
Samuel 28:15-20).

CARACTERISTICAS DE LA DESESPERANZA

La desesperanza ESTIMULA LOS CONFLICTOS, LOS PLEITOS Y LA AMARGURA


Los que pasan por alto la Palabra de Dios, se distinguen por estar siempre preparados para culpar
a otros por sus problemas. Llegan a ser expertos en criticar y guardan rencor a todos los que no
están de acuerdo con la “sabiduría” de ellos.

La desesperanza CULPA A DIOS

A menudo culpamos a Dios por lo que Él no ha hecho. Y así al igual que Job decimos a Dios:
“Porque me has quebrantado con tempestad y has aumentado mis heridas sin causa” (Job 9.17).
Con frecuencia olvidamos que todo lo que hace Dios es bueno

La desesperanza SIEMPRE VE LO NEGATIVO, NUCA LO POSITIVO

La desesperanza quiere LA SOLUCIÓN AHORA MISMO

La desesperanza destruye TODA ESPERANZA PARA EL FUTURO

LA DESESPERANZA DESTRUYE LA FE EN DIOS

Dios ve el final desde el comienzo, nosotros sólo vemos el comienzo, pero como cristianos que
somos, hemos recibido una “esperanza” eterna que es segura y firme. Esta “esperanza” nos debe
permitir confiar en Dios, aunque no podamos ver el final, ni entender los “motivos”.

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