UNIVERSIDAD ANDINA NÉSTOR CÁCERES VELÁSQUEZ
ESCUELA DE POSGRADO
SEGÚNDA ESPECIALIDAD PROFESIONAL EN
ALTO RIESGO Y EMERGENCIAS OBSTETRICAS
CURSO : ONCOLOGIA OBSTETRICA Y VIH SIDA
DOCENTE : DR. RENE MAMANI
TRABAJO : CASO CLINICO: CANCER DE MAMA
GRUPO : 2
INTEGRANTES: ADELA CANTOLIN CARDENAS
ROXANA ROSAS VELASQUEZ
YAQUELINE QUISPE QUISPE
DIANA YAYE TONCONI TONCONI
2020
CASO CLINICO
Acude al consultorio paciente femenina de 31 años de edad con un
embarazo de 13 semanas por fecha de última regla, antecedentes
personales: refiere que tía falleció por cáncer de mama hace 2 años
antecedente obstétrico gestaciones 5, cesáreas 3, aborto 1, al
descubrir durante autoexploración de mama derecha múltiples masas,
dolorosas a la palpación.
Durante la consulta, en la exploración física se aprecia masa de 7cm
aproximadamente en radio de las 8 h a 1cm de aréola en mama
derecha, además de masa palpable a 4cm en radio de las 9 h a 1,6cm
de aréola en mama izquierda. No se aprecia secreción por el pezón,
cambios en la coloración o temperatura.
Se decide realizar US y mamografía bilateral, reportando BIRADS V,
con evidencia de lesión en ambas glándulas mamarias. Se procedió a
la toma de biopsia percutánea, la cual reportó lo siguiente:
Mama izquierda: fibroadenoma.
Mama derecha: carcinoma ductal invasivo, moderadamente
diferenciado, grado histológico ii, invasión angiolinfática, además
de carcinoma ductal in situ de tipo sólido con calcificaciones.
Se decide realizar mastectomía radical modificada más ganglio
centinela a las 15 semanas de gestación, obteniéndose como
diagnóstico de patología lo siguiente:
Adenocarcinoma ductal infiltrante pobremente diferenciado,
SBR II, tamaño 9,5cm, IL positiva, 2/2 GC negativos, 1/1 ganglio
intramamario positivo, RE (+) 65%, RP (+) 25%, HER2 (–), Ki67
1% y estadio iiB (T3N1).
Posterior a esto, sobre la base de Adjuvant Online, se estima un riesgo
de recurrencia del 65%, que disminuye al 22% al recibir tratamiento
sistémico con quimioterapia y hormonoterapia; se decide iniciar
tratamiento a las 20 SDG con adriamicina (60mg/m 2) y ciclofosfamida
(600mg/m2), 5 ciclos, cada 3 semanas, sin presentar ninguna
complicación del embarazo o efecto adverso.
En la semana 37 de gestación, y previa valoración hematológica, se
decide el desembarazo de forma electiva, obteniendo un producto
único vivo de 2.900 gr, Apgar 9/9, sin alteraciones estructurales
aparentes, el cual pasó a cunas y acompañamiento materno sin
complicaciones.
La paciente fue dada de alta al tercer día poscesárea, teniendo una
recuperación satisfactoria. Posterior al alta, continuó su manejo por
oncología; una vez terminado el embarazo, se inició tratamiento con
paclitaxel adyuvante semanal por 12 aplicaciones, y al finalizar este se
dieron 25 sesiones de radioterapia adyuvante y se inició tamoxifeno
20mg cada 24 h por 5 años.
Actualmente, en su primer año pos nacimiento, sin secuelas en el
niño.
DISCUSIÓN
Como sabemos, el cáncer de mama es una de las principales
neoplasias diagnosticadas durante el embarazo, por lo que es
importante conocer el manejo adecuado ante la sospecha o
confirmación de la enfermedad.
Durante el embarazo, cualquier masa o inflamación que se presente
en la mama requiere evaluación por un médico especialista para
determinar la etiología exacta de la sintomatología; ante la sospecha
de malignidad, es necesario realizar los estudios pertinentes (estudios
de imagen, biopsias, etc.) para obtener un diagnóstico definitivo y así
poder tomar la decisión terapéutica adecuada ante determinada
situación.
Una vez que se diagnostica y estadifica el cáncer de mama, se valoran
las distintas opciones terapéuticas, que abarcan desde procedimientos
quirúrgicos hasta tratamientos farmacológicos. Es importante tomar en
cuenta en esta discusión que la tendencia actual y en creciente es la
de los embarazos a edades más avanzadas, edades a las que se les
atribuye un mayor riesgo de desarrollar un cáncer y un mayor riesgo
de complicaciones por sí solas.
Es de esperarse que, si esta tendencia sigue en creciente, también lo
hará la del cáncer de mama durante el embarazo.
TRATAMIENTO QUIRÚRGICO
Durante un embarazo, la elección de una mastectomía como
tratamiento para el cáncer de mama debe seguir los mismos
lineamientos que en una mujer no embarazada; en términos
generales, cualquier cirugía puede ser realizada con seguridad en una
mujer gestante, un tratamiento quirúrgico durante el embarazo es
seguro y se puede realizar durante cualquier etapa del embarazo,
siendo importante también destacar que los fármacos utilizados
durante la anestesia han demostrado no provocar ningún efecto
adverso en el desarrollo del feto.
La cirugía debe ser abordada por todo un equipo multidisciplinario que
incluya a cirujanos, anestesiólogos y ginecoobstetras con el fin
prevenir cualquier tipo de eventualidad durante la cirugía que pueda
asociarse a defectos adversos en el desarrollo del feto.
Es importante enfatizar que el dolor de una cirugía durante el tercer
trimestre se ha asociado a un inicio prematuro del trabajo de parto, es
por eso que el buen manejo de la anestesia es crucial en estos
procedimientos; así mismo es recomendable una vigilancia continua
con tocometría para identificar actividad uterina enmascarada por la
analgesia postoperatoria.
TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO
En los últimos años, se ha puesto especial interés al estudio de los
posibles efectos que tiene el manejo del cáncer de mama durante el
embarazo, valorando el riesgo que conllevan los estudios diagnósticos
y la terapia en el desarrollo fetal, al igual que el impacto y pronóstico
en la salud materna.
El embarazo se divide en 3 etapas principalmente, la primera es la de
mayor importancia para el desenlace fetal. La fase más importante es
la de organogénesis, que se lleva a cabo durante las primeras 10
semanas de gestación. Diversa información indica que la quimioterapia
durante esta etapa se asocia a un riesgo aumentado de
malformaciones congénitas de hasta el 20% en comparación con el
resto de la población. Después de la organogénesis, los efectos son
menores; sin embargo, se han reportado varios casos de restricción de
crecimiento intrauterino o parto prematuro tras la administración de
agentes citotóxicos.
Actualmente, las guías europeas recomiendan iniciar
quimioterapéuticos después de las 14 semanas de gestación, siempre
valorando riesgo-beneficio. Por otro lado, se han reportado casos en
los que el cáncer se encuentre aún en estadios tempranos, se detecte
después del segundo trimestre y que no se presente con metástasis, el
tratamiento podría ser diferido hasta el final del embarazo.
CONCLUSIÓN
La exploración ginecológica en las pacientes embarazadas es
fundamental para establecer el estado de salud de nuestras pacientes.
Ante la presencia de una masa palpable o sintomática en la paciente
embarazada, es una buena conducta profundizar en la etiología de esa
anormalidad.
El abordaje quirúrgico de las pacientes embarazadas es seguro y debe
ser abordado de forma multidisciplinaria. El manejo farmacológico con
antineoplásicos debe ser un tratamiento de elección en esta patología
y los beneficios deben ser evaluados en relación con la edad
gestacional de la paciente. El trabajo en equipo del cirujano, el
oncólogo y el obstetra es fundamental para el buen pronóstico de esta
patología.