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Cartas Terapéuticas para el Duelo

El documento describe cómo las cartas pueden usarse como una herramienta terapéutica para despedirse de un ser querido fallecido o para resolver un conflicto con alguien con quien se ha perdido la comunicación. Proporciona una guía para escribir una carta terapéutica respondiendo preguntas que ayuden a expresar sentimientos, recuerdos, cosas por decir y una despedida.
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Cartas Terapéuticas para el Duelo

El documento describe cómo las cartas pueden usarse como una herramienta terapéutica para despedirse de un ser querido fallecido o para resolver un conflicto con alguien con quien se ha perdido la comunicación. Proporciona una guía para escribir una carta terapéutica respondiendo preguntas que ayuden a expresar sentimientos, recuerdos, cosas por decir y una despedida.
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Las cartas pueden ser utilizadas en distintas

situaciones y circunstancias, es por esto, que me


pareció pertinente realizar un recorte para la presente
actividad.
El recurso psicológico tendrá como objetivo realizar
una carta terapéutica para:
1) Poder despedirte de un familiar que ha fallecido,
siendo útil sobre todo en situaciones donde el
proceso de duelo ha sido dificultado (como lo es
en este contexto actual de pandemia).
2) Poder realizar una carta a una persona con la que
existe un conflicto, siendo útil sobre todo en
situaciones donde falla la comunicación.
Nuestra historia, esa que vamos construyendo a partir
de nuestras vivencias buenas y malas, está marcada
por distintos eventos cargados de sentimiento y
emociones. Esos acontecimientos a veces son
compartidos y otras no. En muchas ocasiones,
optamos por callarlos, por guardarlos.
Los motivos que llevan a no apalabrar son infinitos,
tanto como personas existentes.
Pasa el tiempo y eso todavía está ahí formando parte
del conflicto, de lo no dicho.
Una situación similar ocurre cuando nos enfrentamos
al vacío que sentimos cuando muere una persona que
fue significativa en nuestra vida.
Algo que escuchamos con frecuencia en sesión es:
“Quedaron muchas cosas por decir” … ¡Claro que sí!
Como dice Rolón, G. “No importa lo preparados que
creamos estar para enfrentar una pérdida, esa
preparación jamás será suficiente. Cuando ocurre
todo se desmorona y por un tiempo, nada tiene
sentido. Algo se quiebra en nosotros, el mundo se
derrumba y nos muestra su aspecto más cruel”.
El duelo siempre es doloroso y para atravesarlo
realizamos distintos rituales como el velorio, el
entierro, la misa, entre otros, que nos ayudan a
tramitar el proceso de despedida.
Hoy, estos rituales no están o están a medias y ante
esto, se presenta una imposibilidad por acompañar y
despedir a lxs nuestrxs. Quedando muchas cosas por
decir, por apalabrar.
Aquí es donde cobra importancia la carta de
despedida con un fin terapéutico: poner en palabras
eso que no dijimos.
Es por esto que te invito a conectarte con vos mismx,
con ese dolor para poder exteriorizarlo.
En ambas situaciones te servirá esta “mini guía”
para realizar tu carta terapéutica.
Busca un lugar cómodo, cálido, sin muchas
interrupciones, que te permita conectarte con vos mismx.
En el siguiente apartado hay hojas, pero podés realizar el
ejercicio de escritura en cualquier cuaderno/hojas que
tengas a tu alcance.
Una vez que hayas encontrado tu espacio, teniendo las
hojas en mano, te invito a que registres la fecha y el/la
destinatario/a a quien será dirigida tu carta terapéutica.
Podés guiarte con las siguientes preguntas disparadoras,
pero es importante que, al escribir, lo hagas sin juzgar tus
pensamientos. La idea es que puedas registrar tu mundo
interno, de la forma que salga, sea en frases, oraciones,
párrafos, entre otros.

Comenzá la carta saludándolo/a por su nombre.


Imaginate que estas en un lugar cálido, disfrutando del
día, respirando profundo el aire, sintiendo el calor del sol,
mirás a un costado y está esa persona ahí, junto a vos:
¿Qué le dirías?
¿Qué le preguntarías?
¿Qué recuerdo te gustaría compartir?
¿Qué sentís que falto en ese vínculo?
¿Qué cosas sentís que sí estuvieron bien?
¿Qué cosas harías con esa persona?
¿Cómo te sentís? Contale cómo estas transitando en la
actualidad tu vida y lo que el/ella significa para vos.
¿Le pedirías perdón por algo?
¿Le agradecerías algo?
¿Qué cosas le reprocharías?
Al escribir su nombre:
¿Qué es lo primero que se te viene a la mente?
¿Qué sentimientos están asociados a esa persona?
¿Cuáles son los motivos que te llevan a sentir eso?
Llega el momento que esa persona se tiene que ir, te
invito a que puedas despedirte, expresando un deseo.

Una vez que termines de escribir, te invito a que leas tu


carta, pienses en esas palabras que fueron surgiendo,
conectándote con tu mundo interno. Registrá como te
sentiste durante y después de la escritura.

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