Lexis XXIX. 1 (2005): 79-96.
Transitividad, aglutinación y subordinación
en lengua quechua
Julio Calvo Pérez
Universidad de Valencia
Podremos preguntarnos, para empezar, cuántas voces del verbo hay
en quechua. Podríamos decir al terminar que no lo sabemos. De
hecho, se ha discutido desde siglos, desde la primera gramática del
quechua {Santo Tomás 1560), sobre la existencia de voz pasiva en
esta lengua. Como se puede ver en Calvo {2000), los principales
gramáticos clásicos {entre 1560 y 1648) defienden, no todos con la
misma convicción y desde la precariedad que quepa atribuir a su
método, la existencia de una voz seguramente inexistente. El tema
no está resuelto del todo aún y hay oraciones como
{1} wakin runakunaqa lluypa munasqanmi, huqkunataq ni pipas, algunas per-
sonas son queridas de todas y otras de nadie
que se prestan a confusión ya que de {1) no se sabe: si a) es una
falsa pasiva {solución por la que yo me inclino); si b) es una pasiva
completa y total con complemento agente -pa en genitivo y partici-
pio pasivo en -sqa (muna-sqa-nmi "amado 1 soy amado"); y si e) se
trata de un calco sintáctico del español como sugieren otros aspectos
de la oración citada.
Sirva lo dicho hasta ahora de introducción a un tema bastante
arduo: el de las voces del quechua. Sucede, sin embargo, que la
cuestión hay que plantearla en otros términos.
~O Lexis XXIX.l
Situados en el plano morfológico de la lengua quechua, es decir a
la hora de determinar las posibles voces, que no las múltiples diáte-
sis, hay que pasar por el cedazo todos y cada uno de los sufijos aglu-
tinativos de esta lengua andina, para decidir si aparecen unidos a
una base como elementos meramente semánticos (derivativos con
significado propio que para nada afecten al resultado argumental
final de la oración), si tienen una función meramente sintáctica y
rehúyen, por tanto, las explicaciones semánticas per se, constituyendo
cada uno de ellos una voz verbal pura diferente o bien si hay situa-
ciones intermedias en las que tomar una decisión final que excluya
de otras resulta, cuanto menos, arriesgado o por miedo a la comple-
jidad resultante, incorrectamente explicativo.
Tomemos una raíz divertida, como puklla- '~ug-ar" y aventuremos
una primera aproximación. De todos los sufijos que podríamos aña-
dirle, hay uno sólo que parece producir modificación diatética.
Veamos:
Puklla-chi-y "divertir"
PukUa-ku-y "chancear"
Puklla-paya-y "bromear, burlar"
Puklla-ykacha-y "juguetear"
(Entre los diccionarios de Lira (1944) y de Herrero-Sánchez de
Lazada (1983) se añaden pukllakamuy "ir a jugar por gusto", puklla-
kapuy "dedicarse a jugar", pukllapayachikuy compuesto a partir de
pukllapayay "burlarse", pukllanayay "entusiasmarse por jugar", puklla-
rikuy "recrearse", pukllaykuy "jugar a fondo, prolongar el juego", puk-
llarquy "jugar el todo por el todo, rifar", con pukllarquchiy y un largo
etc. de compuestos ... ).
Hay matices muy variados que nos descubren el incoativo -ri-, el
desiderativo -naya-, el frecuentativo -paya-, el irradiativo -ykacha-, el
exhortativo -rqu-... , pero solamente parece modificar el número de
argumentos el causativo -chi, ya que pukllachiy es "hacer jugar" y no
meramente '~ugar" como la base pukllay.
Ni siquiera -ku-, el reflexivo general (que no ha de confundirse
con el aumentativo -yku-) parece tener aquí su función de diátesis
reductora, regresiva (o recesiva como señala Tesniere 1959), la cual,
por lo pronto, nadie le negaría. Sólo -eh~ aumenta de modo claro
un argumento y constituye el apoyo morfológico de la diátesis cau-
sativa o factitiva (según el mismo Tesniere).
Calvo • Transitividad, aglutinación y subordinación 81
En realidad, ya hemos llegado al nudo gordiano del problema de
la modificación de la transitividad. Por verlo de manera sencilla, en
Calvo (1995: 41-42), se presentan tres tipos de suf~o -ku:
-el meramente sintáctico diatético, con valor reflexivo (hap'iy
"sujetar" 1 hap'ikuy "sujetarse").
-el meramente semántico no diatético, con valor reductivo o de-
bilitativo (waqay "llorar" 1 waqakuy "llorar a solas, lamentarse llo-
rando"
-el mixto, semántico sintáctico (kaniy "morder" 1 kanikuy "ladrar")
en que se produce cambio de significado y modificación diatética al
mismo tiempo.
En español sucede lo mismo: reír 1 reírse presentan apenas una
oposición aspectual (en proceso o como álgo terminado) o enfatiza-
dora, muy diferente de la de atar 1 atarse o de la de correr 1 correrse [-
mov.], entonar 1 entonarse [-sens.] o seguir 1 seguirse [abstr.] con lo que
el intransitivizador general de nuestra lengua se presta a una grada-
ción interna digna de ser estudiada en los mismos términos en que
planteamos aquí el problema de la diátesis quechua.
Las gramáticas modernas de esta lengua andina añaden al reflexi-
vo -ku, el asistivo -ysi-, que supone el aumento de una valencia
verbal tan clara como la que se desprende de estos pares: pagay
"pagar" 1 pagaysiy "domiciliar", que no dan el par 'alguien paga un
recibo' 1 'alguien domicilia un recibo', sino 'alguien paga un recibo'
(2 valencias) 1 'alguien ayuda a otro a pagar un recibo' (3 valencias),
puñuy "dormir" 1 puñuysiy "ayudar a dormir= velar" (de 1 a 2 valen-
cias), llank'ay "trabajar" 1 llank'aysiy "colaborar", etc. Del mismo
modo que asociamos en español con tanta frecuencia pares como
matar 1 morir, deberíamos hacer lo mismo con otros en que la idea
de asistencia, como en e"l primero la de causa, debería considerarse
a efectos semánticos. Compárese: ir 1 acompañar, hacer 1 coadyuvar y
secundar, comprender 1 asesorar...
Pero por regla general, las gramáticas quechuas actuales (Calvo
1993) debaten otras maneras esenciales de constituir la causatividad
en quechua, la cual se produce en el ejemplo de pukllay mediante el
sufijo -chi. Este sufijo puede llegar incluso a duplicarse como wañuy
1 wañuchiy 1 wañuchichiy "morir", "matar", "hacer matar" ... , donde
82 Lexis XXIX.l
por cierto se da también la traducción "morir", "dejar o permitir
morir", "permitir matar".
Este sufijo encierra toda la potencialidad del aumento argumental,
frente a otros como el infinitivo -y, el negativo -na, el factitivo -cha
y su variante enfática -ncha y el transformativo -ya. A tenor del
orden de los sufijos en quechua, que se presentan en la siguiente
tabla (Calvo 1993: 302; Calvo 1995: 42), se podrá observar que los
diatéticos ocupan un lugar intermedio en la misma.
·pa -na -raya -yku ~ri -ysi -eh a -chi -na -ku -pu -pu -na -sha
-ya -rqu -ta -pa -m -pu
-ri -rpu -k u
Esto se aprecia de manera aproximada en la tabla adjunta (Calvo
1993: 172):
POSI1WA NEGATIVA
-y -na
1
!val
-ya
2<ral
-e ha
:r:
(J
3<ral 1
más -crli-chi
El significado, brevemente considerado, es el siguiente:
-y y el negativo correspondiente -na actúan a nivel básico, de ahí
que supongan meramente formación verbal positiva o negativa:
pirqa "pared" (valencia 0) pasa a pirqay "hacer pared" (valencia 1) y
sinp'a "trenza" a sinp'ay "hacer trenza, trenzar", pero sinp'anay "des-
trenzar", en que no existe coincidencia, sino encabalgamiento, entre
el número de valencias y la actuación sintáctica en cuanto a la
fuerza de la transitividad. No sólo juega en ello el paso a una valen-
cia más, sino el posible salto a la captación de un número de argu-
mentos en ocasiones discontinuo. Estos dos morfemas tienen poder
transcategorizador.
-ya indica proceso interno, algo que sucede en el interior del ob-
jeto, lo que le lleva a su transformación t'ika "flor" 1 t'ikay "florecer",
pero t'ikayay "ponerse como una flor, convertirse en flor".
Calvo • Transitividad, aglutinación y subordinación H3
-cha y -ncha son muy afines. Indican cambio externo, lo mismo
que -chi, pero con menor fuerza agentiva o control más débil. En
suti "nombre" tenemos todas las posibilidades: sutiyay "apodar, titu-
lar, llamar" 1 sutichay "nombrar, designar con algún nombre" 1 sutin-
chay "apellidar" 1 sutichiy "hacer nombrar". Aquí, entre -cha y -chi se
produce la máxima diferencia argumental (un argumento más). En
otros casos, la fuerza diatética es menor: hatun "grande", da hatunyay
"aumentar", hatuchay "combinar lo menudo con lo grande" y hatun-
chay "exagerar" de modo más o menos deliberado (aunque no existe
>:izatunchiy). Comparemos igualmente willachay "anunciar", con willa-
chiy "comunicar" en que el grado de control o deliberación es supe-
rior con -chi. Llevadas las cosas a sus extremos, las consecuencias
divergen en gran medida: la presencia reduplicada de -chi supone
un aumento actancial escalón por escalón:
wañun "x ha muerto 1 wañuchin "x ha matado a y" 1 wañuchichin "x ha
hecho que y mate a z"
mientras que el aumento paulatino de -cha sólo admite cambios cua-
litativos in extremis:
wasi "casa" 1 wasichan "x ha construido una casa" 1 wasichachay "x ha cons-
truido dos o más casas".
Estamos admitiendo, aparentemente, un concepto de transitividad
clásico en su concepción. En casos distintos, cabría proponer si los
enfoques sobre transitividad de autores como Hopper y Thompson
(1980) tienen cabida en este enfoque. El resultado es que sí, en tanto
que las modificaciones de los criterios que impulsan la argumentali-
dad se aplican proporcionalmente a estos esquemas, como en el teo-
rema de Tales. De hecho, sentimos preferencia por la aplicación de
un criterio personal (Calvo 1988 y 1994: § 6.3.2) según el cual más
que hablar de actantes unificados hemos de hacerlo de intervalos
actanciales que aparecen en forma de un espectro continuo, en que
los distintos motores de la fuerza argumental caben mejor que con
enfoques lineales.
Pero volvamos al quechua: es frecuente encontrar en esta lengua,
siguiendo la línea de la continuidad, estructuras en las que hay
aumento y disminución actancial al mismo tiempo. Por ejemplo, las
84 Lexis XXIX.!
estructuras en -chikuy que soportan un aumento causativo y una dis-
minución reflexiva al mismo tiempo:
Rantiy "comprar" 1 rantichikuy "vender":
Rantiy "comprar" (chanpunta rantiranpuway, cómpramelo el champú 1) 1 ran-
tichikuy "vender" (qhatu rinki rantichikuq, vas al mercado a vender)
presentan una igualación sorprendente: 'vender' es "hacerse com-
prar". Pero otros pares funcionan de distinto modo: ratay 1 ratichikuy:
ratay "adherir, pegar" (kiska ratarakamuwan pullirayman, un espino se
adhirió a mi falda) 1 ratachikuy "fam." "encariñar (= hacerse adherir o
querer)".
Obsérvese el cambio de /Físico/ a /Psíquico/ operado en ratay y
el aumento global de una valencia en ratachikuy 'x se adhiere 1 x
encariña a y'. En el par siguiente:
rawray (yawray) "encender {el fuego}, prender" (bilata rawrachimuy, en-
ciende la vela); "arder, echar {llamas}, estar {ardiendo}" 1 rawrachikuy
"prender {una vela por devoción}"
la pérdida de rawrachikuy apenas es perceptible respecto a rawray
transitivo y supone una valencia más que rawray intransitivo (q'uncha
rawrarishan, está ardiendo el fogón)
En el complejo siguiente sucede lo contrario, ya que es el verbo
doblemente marcado el que puede operar como transitivo o intran-
sitivo:
rikuy "ver; atestiguar {con la vista}, presenciar; distinguir, divisar, perci-
bir" (ña llaqta rikukushanña, ya se divisa el pueblo); "ver {+ adv.}" (allintaña
rikuni, lo veo claro); "atender, fijarse, reparar" 1 rikuchikuy (rikuriy) "mani-
festarse; asomar, asomarse"; <tr.> (rikuchiy), "mostrar" (rikuchiway wasiykita,
'enséñame tu casa'; [±act.], "delatar" (uyan rikuchikun, su cara lo delata);
[-mat.], describir".
Por último, tanto riqsiy 1 riqsichikuy, los dos verbos, presentan tran-
tividad e intransitividad, asociada a la distinta interpretación del
orden de los sufijos:
1 La oración transitiva quechua se manifiesta bien mediante el acusativo -ta (-o en la
subordinación oracional), bien mediante el acusativo pronominal -wa de 1a persona, -ki
de 2a. La tercera persona muestra continuidad con la intransitividad y no se manifiesta
con índice pronominal alguno.
Calvo • Transilividad, aglutinación y subordinación 85
Riqsiy "conocer {a una persona}; conocer, tener {trato}" (mana riqsinchu,
no tiene trato (con nadie]); (psíq.], "conocer, experimentar, sentir" (mana
clzirita riqsinichu, no siento el frío); (-mat.], ''conocer, entender {mediante el
estudio}; [col.], trascender" (ña riqsisqaña, ya ha trascendido); "distinguir
(riqsiykuy, riqsikapuy), "identificar, reconocer" 1 riqsichikuy "difundirse, tras-
cender (ña riqsichikushanña, ya está trascendiendo (esa persona]); "adquirir,
cobrar {fama}" (pisimanta riqsichikuq, poco a poco va ganando fama); <tr.>,
"catapultar".
Sintéticamente en wañuchikuy "suicidarse" podría darse también la
interpretación "hacerse matar" con paso de un actante a dos. De
hecho, tenemos:
Wañuchiy "x matar¡" + -ku- "sobre sí mismo¡'' = "suicidarse" con una
valencia semántica única (x se mata, como x se cae o x se lamenta)
Wañuchiy "x matar y¡" + -ku- "sobre sí mismo¡" = "hacerse matar"
Cuando hablamos de subordinación, estamos pensando no que
en las oraciones subordinadas esta estrategia del quechua se modifi-
que de alguna manera, que no lo hace; sino en que hay una morfo-
logía que opera internamente con criterios de aglutinación bidirec-
cionales: en ocasiones parece que la raíz integra al primer morfema
y, constituyendo un grupo semántico cohesionado con él va admi-
tiendo nuevas modificaciones hasta llegar a la periferia de la palabra
en que ésta definitivamente se cierra; en otras ocasiones, una fuerza
de cohesión externa permite aglutinaciones sobre las que se forman
otras aglutinaciones con sufijos adicionados que operan paulatina-
mente hacia el núcleo de la palabra. Como si tuviéramos:
R* 1 [R + sufJ [R + sufx + suf ]. . . en unos casos y
R* 1 [R + sufy] (R + sufy + su(J ... en otros casos
Sabiendo que el orden final de la palabra será R + sufx + sufy +
sufz···
En Calvo (1993, § 7), además del diseño de una morfología cons-
tructiva o integrativa, preveíamos ya la discontinuidad de la morfo-
logía quechua. Una cosa es que aparentemente, superficialmente, los
suf~os del quechua estén uno al lado de otro y otra muy distinta que
operen en ese mismo orden o en idéntico nivel: es como el conoci-
do caso español de invencible con las paráfrasis 'que no puede ser
vencido' o que 'puede ser no vencido'. Sí, esa interpretación que
86 Lexis XXIX.!
lleva a decir a algunos ?el marcador permanece inalterable y ejemplos
de este tipo.2
Lo cierto es que en quechua existe discontinuidad, y lo vimos con
detalle (Calvo 1993 y Calvo 2003):
ESTRUCI'URA MORFOLÓGICA GENERAL DE IA PAI.ABRA QUECHUA
r---------------- ---------,
1 Sdo +- st~ Sdo + st~ 1 st~ +- ~~ 1
~---------------------------,
1
Sdo -t Sdo 1 Sdo + St~ Sdo -t Ste
-t
L- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - ______ .J
Sdo 1 Sdo + Ste 11 Sdo + Ste...
+-
...Sdo + Ste l 1 Sdo + Ste l S\e 1
Sdo 11 Ste
-na ya -(y )k u ~rqu -pu -m u -sha -sqa -puni
-raya _-_r_l_ - - - -_ -rqa . -ri
-man
-(y )kacM -·'tll. -ou - -nq, -m 1-y -paq -m á
-ku
y -q J "-(n/y)ki
-y si -w a -sqa -n -pi -yó
-rpari -na -manta -n/-mi
-rqari -rayku -qa
-qti__j
-nya -spa -q/-pa
-tiya
-y
-man
Apreciamos una fuerza de atracción que va de la semántica, del sig-
nificado, a los enclíticos pragmáticos, más exteriores y otra, que cons-
tituye aparente par con ella, que va del exterior pragmático de la
palabra a la sintaxis que la organiza en el discurso, para acabar per-
diéndose en las fronteras de la raíz. Si ambas fuerzas fuesen iguales,
la palabra no podría orientarse, pero la primera de esas fuerzas prima
sobre la segunda, que habitualmente le está subordinada, y permite
la codificación.
Para terminar la exposición bastaría completar la cuestión de la
transitividad que hemos dejado abierta más arriba. Si lo dicho hasta
ahora es verdad, se debe desprender un cierto corolario que ha de
~ Es conocida la triple interpretación de inmoviljzable ('que puede hacerse inmóvil' 1
'que puede ser inmovilizado' 1 'que no puede ser movilizado'). Cf. Mascará 19Hti.
Calvo • Transitividad, aglutinación y subordinación 87
ser apreciado desde los datos léxicos. Los tenemos abundantes en
Calvo (en prep.). Los sufijos transcategorizadores y diatéticos, que
constituyen voces del quechua como hemos visto, tienen un valor
sintáctico inapreciable, con un mínimo apoyo semántico (o con un
menor apoyo semántico, para dejar zanjada la cuestión), pero deben
existir, en contraprestación, otros sufijos quechuas muy próximos a
la raíz, mucho más ricos en valores semánticos aspectuales, locativos
o temporales, que deben mostrar también valores diatéticos débiles,
perceptibles en modificaciones argumentales, aunque no suelan operar
transcategorizando la raíz de la palabra. Si esto es así, tendremos:
1) Unas voces verbales conocidas y descritas de antemano y otras
intuidas apenas, hasta ahora, o desconocidas para los lingüistas.
2) Una transitividad fuerte y otra débil en quechua.
3) Una subordinación de la semántica a la sintaxis con otra inver-
sa que parte desde ésta
4) La imposibilidad de separar no sólo semántica de sintaxis, sino
diccionario de ambas, de modo que las estructuras léxicas de la len-
gua se deben imbricar directamente en la descripción gramatical.
Parece que todo esto es así. El español, por ejemplo, muestra
múltiples ejemplos en que el sufijo es transcategorizador y el prefijo
no: mover 1 movimiento, pero mecer 1 remecer. Pero el quechua no tiene
prefijos. García-Medall (1994) ha mostrado en sus investigaciones
cómo los elementos adyacentes discontinuos operan en la palabra
con carácter sintáctico y también semántico y lo mismo sucede en
quechua entre unas áreas de sufijos y otras. De igual modo, mientras
poblar y repoblar difieren en cuanto a la aspectualidad, iterativa en el
segundo, flotar y reflotar lo hacen también, siendo el segundo transi-
tivo, sin serlo el primero: el barro flota 1 *el barco flota la carga, ~clos
marineros reflotan 1 los marineros reflotan el barco. Y viceversa: Juan res-
bala 1Juan se resbala muestra cambios semánticos de voluntariedad,
de perfección de la acción u otros que no son diatéticos, mientras
que en curar 1 curarse no sucede lo mismo. Así: el médico cura al enfer-
mo, pero el paciente se cura solo, etc. Este par -fJ 1 -se es bastante com-
plejo en nuestra lengua.
En quechua, los sufijos del primer grupo como -ri-, -ykacha-, -rqu-,
etc. manifiestan directamente la modificación semántica de ser inco-
ativos, irradiativos, imprevisivos, etc., pero según el corolario ante-
rior promueven también cambios sintácticos en condiciones muy
gs Lexis XXIX.l
especiales. Los del tercer grupo ( -mu, -pu .. .), una vez que se han
cruzado en el camino los sintácticos analizados en la primera parte
( -chi, -ya, -cha, etc.), soportan menores tensiones sintácticas. Excepto
-ku, el reflexivo general del quechua: takay "golpear", takakuy "gol-
pearse", que opera en la frontera entre el segundo y el tercer grupo.
Esas modificaciones son las que vamos a mostrar con ejemplos
(comenzando por -rz):
Kachay <tr.>: "enviar, mandar: (t'anta rantiqta kachay, envía a comprar el
pan); <intr.>: "desbordarse {en canales}, difluir" (quehamanta unu kaehashan,
el agua ha difluido del lago) 11 kachariy <tr.>: "abrir" (kachariway punkuyki-
ta, ábreme tu puerta); "aflojar"; "soltar, dejar caer"
el cual, para intransitivizarse, requiere por lo general del apoyo de
reductores de la diátesis (<intr.>: "soltarse; manejar[se]" (ña kachari-
kunña k'irikusqan qhipata, ya se las maneja tras el accidente); "llevar
{suelto el vientre})".
O estos otros:
Aytiy <intr.>: "agitarse, balancearse"; <tr.>: "enjuagar" 1 aytiriy <intr.>:
"mecerse" y como transitivo especialmente "mercer al bebé" (aytiriy wawatan,
mece al bebé [en brazos para que duerma]").
Ch'iqiy <intr.>: "esparcirse, salpicar; (+cant.], desparramarse; [cont.],
diseminarse, dispersarse, propagarse'' (yunkamanmi eh 'iqiripushayku, nos esta-
mos dispersando hacia la selva), manifiesta claras diferencias de transiti-
vidad con ch'iqiriy <intr.>: "dispersarse {las partes}, disiparse; [-mat.], di-
vulgarse"; <tr.>: "dispersar" (eh 'iqirinku ayaq usphanta mar quehaman,
dispersaron sus cenizas mortales en el mar).
Khuyay <tr.>: "amar, querer"; e intr.>: "compadecerse, condolerse,
dolerse; tener {piedad}; apenarse" (qanmanta khuyayraqsi kashan, parece que
sigue apenada de ti); "fig." "atravesar {mal momento}", se hace directamen-
te transitivo en khuyariy: "conmover", necesitando el reflexivo reductor -ku
para intransitivizarse (mayu wasikunata apaqtin, llaqtantin khuyarikun, habién-
dose llevado el río las casas, la ciudad entera se conmueve).
Llanllay "resplandecer las plantas" se intensifica en llanllariy "hablar de"
(sumaq t'ikakunan llanllarin, las flores hablan de la belleza [= siendo bellas]),
sin dejar de ser intransitivo.
El incoativo -ri, -se habrá observado en los ejemplos-, con valo-
res semánticos de reinicio, de iniciativa, no transitiviza de modo
directo y primario como -chi o -cha, sino que promueve construc-
ciones transitivas o las hace, según tenemos comprobado en nueve
Calvo • Transitividad, aglutinación y subordinación 89
años de diccionario, estadísticamente más frecuentes. Obsérvese que
en caso de intransitividad compartida ·con su primitivo se afianza a
fronteras casi transitivas (resplandecer por, con aditamento 1 hablar de,
con suplemento, aún no implemento, en español) (Alarcos, 1994).
Este sufijo es semánticamente relevante, prioritariamente aspectual y
secundariamente sintáctico, aportando valores de transitividad débil
y, en ocasiones, de crecimiento frustrado hacia la transitividad. En
otras, presenta nitidez amplificadora en tanto que capta objetos es-
pecíficos como en aytiriy y aún más claramente en eh 'iqiriy. 3 Lo
mismo sucede con los demás sufijos:
Haykuy (yaykuy) [gen.] <intr.>: "entrar, pasar, penetrar"; "invadir,
ocupar" (chakrayman haykuramusqaku, habían ocupado mi chacra [sin que yo
me diera cuenta]), pero haykurpariy: <tr.>: "allanar {una vivienda}" 1 hay-
kurquy <tr.>: "invadir {en profundidad}" (llaki haykuruwan, me invadió la
tristeza), pero <±intr.>: "propasarse" (haykuramuwasqanki, te me habías pro-
pasado [entrando más de la cuenta]); <intr.>: "meterse, participar" (pay hay-
kurunqa pukllayman, ella participará en el juego).
Tal vez -rpariy, compuesto históricamente de -rpu y -ri, afianza la
transitividad adventicia de modo integrativo o diferencial, es decir,
aproximándose paulatinamente al grado máximo de transitividad
representado morfológicamente por -chi. 4 Compárese, además, ruway
"hacer", verbo prototípicamente transitivo con sus derivados, en que
la transitividad se intensifica hasta el límite léxico:
Ruway +(ruray) "hacer" (t'antata ruwasun, haremos pan); "actuar, obrar,
operar, realizar"; confeccionar (hukkuna ruwan traguta, hukkunataq bininuta,
licores confeccionan unos y venenos otros) 1 ruwariy "promover" y "matar
el gusanillo", con objeto interno 1 ruwarpariy "ejecutar, perpetrar" 1 ruwar-
3 Otros ejemplos son ruway "hacer" 1 ruwariy "promover", q'aqchay, aterrorizar 1 q'aq-
chariy "despavorir ". Apay presenta una conducta aparentemente perversa: significa "lle-
var" (kay allquchata apay, a este perrito llévate), mientras que apariy se reduce a "cundir,
propagarse" (kukin khuyayta aparimushan, el cuqui se ha propagado mucho), es transitivo
en "llevar cerca; coger para llevar" y sólo secundariamente significa "aniquilar, diezmar".
Apay no registra valores intransitivos, salvo en "ir, llevar a un lugar", por lo que no se
aprecian diferencias diatéticas importantes: se ha neutralizado, aparentemente al menos,
la proclividad sintáctica que comentamos.
4 Compárerse kachay y kachariy con kacharpariy, "soltar {de improviso}" (ama hap'iychu,
rupasunki, kacharpariy, no lo cojas, te quemará, suéltalo); "despedir {al viajero}" (sumaqta
kacharpariwan, me ha despedido cortésmente), siempre transitivo.
90 Lexis XXIX.l
quy "consumar"; "fig.", "enjaretar" (hawan ukhunta ruwaruy, enjarétalo y ya
está).
Otros ejemplos, en que la tensión se manifiesta semánticamente
sobre todo, son los siguientes:
Astay O{apay) "acarrear, transportar 1 astarquy "trasladar" (huq wasimanta
huq wasiman astarukun, se ha trasladado de una casa a otra); "mudar, traste-
ar"; O{aysay) "llevar {arrastrando} (astarusun, lo llevaremos arrastrando) 1
astaykuy "jarrear" (sirbisata astaykunku machanankukama, les jarrearon cerve-
za hasta emborracharse):~
Khuyapayay "dar {lástima}" (khuyapayashasunki, te da lástima); <intr.>:
"sentir {pena}", refleja la doble adscripción diatética, pero intensificada de
khuyay.
K'iriy <tr.>: "herir" (imarayku k'iriwanki?, ¿por qué me has herido?); "las-
timar, lesionar, vulnerar" (k'irishan, lo está lastimando); "accidentar" (ama
chayta hap'iychu, k'irisunkimantaq, no cojas eso, porque te accidentarías);
"contusionar, ulcerar", se hace brusco y definitivo en k'irirquy "lesionar"
(huk hayt'awan chakinta k'irirusqa, lo lesionó en la pierna de una patada), sin
que haya modificaciones sustanciales en la argumentalidad.
Pasay "pasar" 1 pasaykuy "pasar {al interior}, penetrar)".
Qichuy [gen.] "arrebatar; privar {de algo}; gafar; despojar, expoliar,
quitar, usurpar; llevar" (lapistan qichurushanmi, le está llevando el lápiz);
"relevar; confiscar" (chakrata llipinta qichurun mamanmanta, quitó a su madre
todas las tierras); "saquear" 1 qichurquy [+f.] (hap'irquy) "interceptar".
Siqsiy "escocer; picar" (siqsiwashanraqmi ruwawasqan, todavía me escuece
lo que me ha hecho) 1 siqsiykachay "reconcomerse",
5
En algunos casos, estos serían muy difíciles, sobre todo de expansión, ya que el
sufijo tiene claro significado reductor. Sucede con el desiderativo -naya en que el la idea
de futuro, nos obliga a aceptar que el deseo no es todavía una acción completada {el caso
de -rqu o de -pu, sí nos lleva a esa solución): ismuy (hismuy) "pudrir, pudrirse; corrom-
perse" (ayanqa ismurapunñachá, su cadáver ya estará corrompido); "gangrenarse, infectarse"
(k'irikusqanmi ismurapushasqa, la herida {profunda) se había estado infectando); "corroerse"
1 ismunayay "empezar {a pudrirse}" (chay ruruqa ismunayashanña, ese fruto está empezando
a pudrirse) 11 pichay "barrer, limpiar {con escoba}" 1 pichanayay "difuminar"(ruwasqayta
pichanayapun~ he difuminado el dibujo [que he hecho]) 1 pantay [-lib.] (yukakuy) "equivo-
carse (pantapun~ me he equivocado); "±cult. ", "errar" 1 pantanayay "desviarse"; (manana-
yay) "estar {indeciso}, vacilar"// paray ?(paramuy) "llover"; (pisillata paray) "chispear"//
paranayay "avecinarse {la lluvia}" 11phuyuy "nublarse; aborregarse; [-cant.), enmarañarse;
[+cant.], enfoscarse; condensarse {en nubes}" (phuyurunqa, se condensará [el vapor que
sale)) 1 phuyunayay [met.] "amenazar {lluvia}" (phuyunayashan, amenaza con llover [por las
nubes que se han acumulado)).
Calvo • Transitividad, aglutinación y subordinación 91
llegando a la posible igualación semántica, en usos muy concretos:
Sayk'uy [gen.) "cansarse, rendirse"; "[+cant.), agotarse, extenuarse; desga-
narse" 1 sayk'uykachay "desganarse" (qankuna ña sayk'uykachashankichisña,
ustedes ya están desganados) 11 Tapuy "interrogar, preguntar"; "demandar"
1 tapuykachay (tapukachay), indagar 11 Tusuy "bailar, danzar" (tususharqan
t'aqllakuypi, bailó al son de las palmas); "fam.", girar; titilar 1 tusuykachay
"bailotear".
Pero no hay que olvidar que la sintaxis se beneficia de las tensio-
nes nuevas creadas por estos sufijos, acrecentándose en el discurso:
Apaykachay (batiyapi apaykachay) "esportear"; "descolocar" (nuqan
apaykachani, yo lo he descolocado [todo]), transitiviza con facilidad, y
lo hace siempre, tal vez no sólo como irradiativo o frecuentativo que
es, sino porque históricamente es un compuesto causativo externo,
producto ya de la sinergia del sufijo -cha con algún otro sufijo pre-
vio, ya de la gramaticalización de kachay "enviar" sobre la raíz ver-
bal o la que modifique. O bien:
Suskhuy (sutkhuy) "entrar {por un agujero}" (t'uqunta suskhuy, entra por el
agujero); resbalar; introducirse {a hurtadillas}; acostarse, meterse {en la
cama}" (suskhullayña puñunaykiman, métete ya a la cama) 1 suskhuykachay
[sex.], "vulg.", metérsela (chay runaqa suskhuykachan huk huk warmiman, ese
cachirulo se la mete a cualquier mujer).
Tuyuy (mawk'ayay) "ajar, ajarse" (/rasada tuyuykushan, la frazada se está
ajando; asentarse {el poso, en la superficie}" ltuyuykachay, <tr.>: "batir,
mover {para que flote}".
Aplicaríamos de la misma manera el procedimiento a otros sufijos
del grupo:
Machay "emborracharse, embriagarse" (aman machankichu, no te embo-
rraches); "cargarse {de beber}" (macharamusqa, se había cargado [de alco-
hol)); "alcoholizarse" (chay qhari machan, ese hombre está alcoholizado) 1
macharquy (machachiy) "embriagar {a otro}" (pisquwan macharusqa, lo había
embriagado con pisco), por más que tenga la lectura esperada de su intensi-
ficación aspectual, que lo vuelve brusco en el tiempo, inesperado y definiti-
vo: "embriagarse rápidamente o de modo sorprendente". 6
h En efecto, pisquwan macharusqa es ambiguo y se interpreta también como "se había
embriagado con pisco". No obstante con un OD explícito la ambigüedad se deshace. Payta
pisquwan macharusqa, "lo había embriagado con pisco", ya no tiene sino una lectura simple.
9:l Lexis XXIX.l
Hay casos en que los significados se reducen considerablemente y
queda nítida la diferencia sintáctica considerada:
Panquy <intr.>: "alimentarse"; (mikhuy) "nutrirse, sustentarse" //
Panqurquy (wayk'uy) <tr.>: cocinar {fmtos con cáscara o vaina} (hawasta
panquramuni mikhunanchispaq, he cocinado habas para que comamos).
Pukllay "jugar; "fam.", divertirse, holgarse; "cult.", expansionarse, expla-
yarse, holgarse" (eh 'isi pukllamuni wasipuraykunawan, anoche me explayé con
mis vecinos); "apostar, jugar" (pukllasunchis lutiriyata, apostaremos a la
lotería; apostarse; echar {suertes}, sortear} 1 pukllarquy, rifar
T'uruy "hacer {barro}" (t'uruy tikanaykipaq, haz barro para fabricar
adobe); "fig.", empalagar {un terreno}"// t'uruykachay "enfangar" (karruraq-
si t'uruykachawan p'achayta, puede que el carro [antes que otra cosa] me haya
enfangado la ropa).
A punto de terminar con estas reflexiones, nos encontramos con
que en nuestro corpus, habría dos claras excepciones: mientras
chutay es "tirar hacia sí de algo" y "atirantar, estirar", parece que chu-
taykuy tiene sólo el resgistro "yacer" (chutaykayushan: puñunallapi
kachin unquynin, está yacente: la enfermedad le hace estar en la
cama; "fam." (puñuy), "echar {un sueño}"). Consultada nuestra infor-
mante habitual, encontramos que también tiene valores transitivos
como "apretar {el lazo}". Y nos propone en seguida: chay wasakhata
chutaykuy mat'ikunanpaq "esta soga, tira de ella hacia dentro, para cin-
char". Vale también para la acción de tensar una soga dos bandos,
en ese juego característico de fuerza de muchas culturas antiguas. Es
más: el significado de "yacer", intransitivo, es aparente, puesto que
en quechua hemos de entender chutaykuy como "estirar con delica-
deza el cuerpo hallándose en posición horizontal". Pero aunque
fuese intransitivo, como chutay tiene también registros intransitivos:
Chutay <intr.>: "venir {largo}" (p 'achaymi chutarakapusqa, me había
venido largo [= se me había estirado] el vestido; pandearse"
la norma deja de estar conculcada. El verbo modal atiy "poder", que
encierra todas las modalidades conocidas (epistémica, deóntica,
dinámica ... ) proporciona atiykuy" esforzarse", pero se trata del equi-
valente semántico del transitivo "intentar": kay pirqata atiykuy "inten-
ta [hacer] esta pared". Ni con trampas de traducción la hipóteisis
quedaría falsada. La colección de derivados de atiy, salvo el reflexi-
Calvo • Transitividad, aglutinación y subordinación 93
vo atikuy "poderse", presenta indefectiblemente transitividad: atirpay
"hacer una proeza", atipayay, "forzar", atiparquy "aplastar" ...
En el tercer grupo de sufijos se hallan los deícticos -pu y -mu, que
siguen al reflexivo -ku con el recíproco -naku, y otros que no sufren
variación ninguna en el sentido sintáctico. El caso de -pu ha sido
muy discutido y presenta una falsa transitividad que en el castellano
andino se ha traducido en el lo expletivo (se en castellano peninsular)
y que no significa sino un acrecentamiento modal de consunción o
terminación, como el caso del inglés up: apapuy "llevarse"(apapun
t'antata, se lo ha llevado el pan [todo]) (Calvo ed: 2000).
Conclusión:
Vistos todos los ejemplos comentados y otros muchos que
podrían añadirse y que no quebrantan la teoría, podemos sacar en
claro las siguientes conclusiones:
1) Hay sufijos, amplificadores y reductores natos de la transitivi-
dad en quechua, que sólo de modo secundario o recesivo presentan
valores semánticos. SINT-SEM.
la) Estos sufijos pueden combinarse entre sí, produciendo altera-
ciones sintácticas, que en ciertos casos quedan oscurecidas por las
semánticas que también producen.
2) Hay sufijos, modificadores diversos del significado de la raíz en
quechua, que sólo de modo secundario o recesivo presentan valores
sintácticos: SEM-SINT.
2 a) Estos sufijos pueden combinarse entre sí, alterándose en pro-
porción el significado que aportan, y acrecentando sólo de modo
muy débil los efectos sintácticos.
2b) Estos sufijos sólo actúan a nivel de transitividad primaria, de
<intr.> a <tr.> y no de >tr.> a <+tr.> (doble transitivo).
2c) El acrecentamiento de la transitividad queda a veces en mero
afianzamiento, lo que demuestra que hay una continuidad en la
manifestación argumental que no va de unidad en unidad. De hecho
los sufijos citados hacen que los resultados transitivos sean, en térmi-
nos generales, más frecuentes. Es el caso de la transitividad contem-
plada como límite léxico entre aparentes sinónimos.
3) Con ello se cumple la ley gramatical de que la semántica y la
sintaxis sólo pueden escindirse a nivel teórico, pero nunca en el dis-
94 Lexis XXIX.l
curso, y que el diccionario ha de considerarse, de entrada, en la
base de cualquier estrategia de construcción lingüística. De hecho, la
teoría ha de adecuarse a este comportamiento.
4) Con ello se cumple también que la morfología ha de leerse en
dos direcciones: de la raíz a la periferia de la palabra (sufijos o pre-
f~os) para el significado; y al revés para el significante (la concor-
dancia), quedando la regulación general última como de responsabi-
lidad de la pragmática y en las modificaciones propias de la
interpretación fónica final. Ello lleva a considerar que la morfología
no procede sólo por la regla de la palabra y el orden y que igual
que hay procesos morfonológicos y morfopragmáticos, morfosemán-
ticos y morfosintácticos diversos como producto de la interferencia
entre los diversos componentes, los hay también, como acabamos
de ver, de carácter semántico-sintáctico y sintáctico-semántico.
Calvo • Transitividad, aglutinación y subordinación 95
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