Qué son las plantas angiospermas
Las plantas angiospermas, comúnmente conocidas como plantas con
flor, son las plantas vasculares con semilla (espermatofitas) que
constituyen un grupo realmente diverso y lleno de características
sorprendentes en cuanto a la forma y coloración de sus flores.
Este hecho se debe, principalmente, a la estrecha relación que guardan
las plantas con flor con sus polinizadores. Ya sean insectos, pequeños
mamíferos o fenómenos naturales como el viento, las angiospermas han
tenido que desarrollar toda una serie de estrategias para que los
polinizadores se sientan atraídos por sus flores, lleguen hasta el polen y
se encarguen, posteriormente, de transportarlo hacia los órganos
reproductores que se encuentran en otras flores de la misma especie de
plantas, consiguiéndose así llevar a cabo el proceso de reproducción
vegetal.
Características de las plantas angiospermas
Las plantas angiospermas evolucionaron y se diversificaron de forma
asombrosa. El registro fósil recoge datos sobre la aparición de las
angiospermas durante el período del Cretácico, hace 130 millones de
años aproximadamente.
Entre las principales características de las plantas
angiospermas destacan:
Habitan prácticamente en todas las regiones del mundo (aunque
con menor presencia en las regiones polares), sobreviviendo tanto en
ecosistemas terrestres como en los acuáticos.
Podemos encontrar plantas angiospermas de diferentes tamaños y
estructuras (arbustivas o herbáceas).
Están constituidas por órganos vegetativos bien diferenciados: raíz,
tallo y hojas.
Sus flores son muy vistosas. Presentan sépalos, tépalos, carpelos, y
órganos reproductores femeninos (ovario con óvulos situados dentro del
pistilo, el cual cuenta en su estructura con el estilo y estigma), así como
órganos reproductores masculinos (estambres con granos de polen).