La energía es un recurso necesario para producir bienes y servicios, es clave para
el desarrollo económico en un país, sin embargo es la causa de algunos
problemas asociados al medio ambiente.
Ante esta situación, usted como vendedor o comercializador de productos debe
realizar un ensayo argumentando los cambios necesarios que se deben realizar al
actual modelo energético, para obtener reducciones en el consumo energético,
mejorar la eficiencia de equipos y sustituir fuentes de energía convencional por
renovables y de esta manera implementar el Etiquetado de Eficiencia Energética
en el país.
Para este desarrollo debe tener en cuenta:
El material de estudio y anexo que se presenta.
Investigar en internet: Consumo y recursos energéticos
ENSAYO
En los últimos años estamos viendo cambios importante en las sistemas
energéticos que llevaran a canastas energéticas más diversificadas con tendencia
a incorporar energéticos y tecnología más limpias, a propiciar mejores usos de la
energía y a contar nuevas formas de hacer negocios. Las preocupaciones por la
seguridad del suministro energético, por reducir los impactos sobre el medio
ambiente mejorar las condiciones de adaptabilidad a los cambio del clima y por
incorporar elementos de competencia en la entrega de los servicios energéticos
hacia una mayor eficiencia; unido a los desarrollo en las tecnologías de
información, comunicaciones y a las metodologías de control y monitoreo han
producido resultados interesantes. Un aspecto importante a señalar es que en el
mundo ha venido tomando fuerza desde hace ya algunos años algo que se ha
dado en llamar la “transición energética”2 (energiewende3 en alemán). Algunos la
definen4 como “un conjunto significativo de cambios en los patrones de uso de la
energía en una sociedad, afectando los recursos, los portadores, los equipos y los
servicios energéticos”. Esta transición está caracterizada por un cambio hacia
energías renovables como principal medio de producción energética, reduciendo
progresivamente la producción con combustibles fósiles y carbón. Varios países
como Alemania siguen con el propósito de desmontar el parque nuclear. El
motivador principal ha sido la preocupación de los países desarrollados por el
cambio climático y la producción de dióxido de carbono (CO2) como aportante
principal a la concentración atmosférica de gases de efecto invernadero. La
seguridad de la oferta energética y la diversificación de la canasta son un segundo
motivador, debido principalmente a aquellas corrientes que consideran que
estamos muy cercanos a llegar al pico de la producción petrolera y que estaríamos
próximos a entrar en una fase declinante. También se ha visto cada vez más la
dificultad de continuar renovando y expandiendo la red de transmisión (obsoleta
en muchos países) debido a los costos, problemas de servidumbres y oposición a
su construcción, por los impactos que generan, muchos de ellos no claramente
identificados. Se ha buscado así un cambio de la producción centralizada y
alejada de los puntos de consumo a una producción o generación distribuida,
cercana a estos, y de tamaño pequeño. Esto implica que el número de actores en
el mercado aumentará considerablemente, siendo necesario un cambio en la
forma de operar y conectar los sistemas eléctricos. Se está pues caminando hacia
una democratización en la producción energética
HACIA UN FUTURO INTELIGENTE Y CONECTADO: REDES INTELIGENTES
(RI), CIUDADES INTELIGENTES, INTEGRACIÓN Y SOSTENIBILIDAD El
acápite anterior mostró un futuro en los sistemas de transporte tendiente a la
utilización intensiva de tecnologías de información y comunicación. Esta tendencia
no es exclusiva del sector transporte. En el sector eléctrico se lleva años
desarrollando visiones para avanzar hacia un manejo distribuido de las redes,
utilizando su infraestructura de redes existente para montar sobre ellas una red de
comunicación por la cual se transmitan datos que permitan operar en forma mucho
más eficiente la red. Esta arquitectura de red inteligente (RI), si bien ha avanzado
considerablemente, no es uniforme en los diferentes países. La IEA desarrolló una
hoja de ruta para esta tecnología40, de la cual mostramos sus principales
resultados: a. Las redes inteligentes (RI) son esenciales para la seguridad
energética, el desarrollo económico y la mitigación ambiental. b. Las RI permiten el
manejo de la demanda, la integración de las renovables, sistemas de
almacenamiento, vehículos eléctricos y aumento de eficiencias. c. La complejidad
física e institucional de los sistemas eléctricos vuelve improbable que las
empresas acometan el cambio por iniciativa propia. Se requiere organización y
coordinación de esfuerzos entre agentes. d. Si bien las redes inteligentes han
venido avanzando, se requieren proyectos demostrativos de gran escala. e. Los
esquemas legales y regulatorios actuales frenan el desarrollo de estas
tecnologías. f. La implementación de redes inteligentes podría reducir la demanda
pico agregada en niveles que oscilan entre 13% y 24% entre 2010 y 2050. g. Se
requiere desarrollo de capacidad profesional para trabajar en hojas de ruta
específicas por país
MERCADOS TRANSFORMADOS La maduración que han venido alcanzando los
sistemas de producción de energía “de tamaño de consumidor” (user-scale), unido
con los desarrollos en redes distribuidas y micro-redes está generando, además
de un cambio en la filosofía y arquitectura de la red, un cambio en la arquitectura
del mercado. Se han venido presentando desarrollos conceptuales sobre este
nuevo modelo que algunos acuñan como “Transactive Energy”45, o “energía
transactiva”. Esta línea de desarrollo proviene de los Estados Unidos. La California
Public Utilities Comission, en su documento Transactive Energy46, trae la
siguiente definición: “un conjunto de mecanismos económicos y de control que
permiten el balance dinámico de oferta y demanda a lo largo y ancho de la
infraestructura eléctrica usando el valor como un parámetro operativo clave”. De la
Conferencia de Energía Transactiva, realizada en Portland, Oregon, surgió esta
definición47: “La energía transactiva es una forma de utilizar señales o incentivos
económicos para involucrar todos los dispositivos inteligentes en la red eléctrica
(desde el consumidor hasta el sistema de transmisión) para obtener una forma
más óptima de asignar los recursos e involucrar la demanda en formas antes no
vistas”