DOCTRINA 16: CIELO NUEVO Y TIERRA NUEVA.
Creemos que finalmente el Señor nos dará un hábitat totalmente novedoso que rebosará
toda expectativa humana reuniendo las más sublimes condiciones para el bienestar y confort de
sus habitantes.
Se cree que habrá un cielo nuevo y una tierra nueva. La palabra “nuevo” (Kainos) se usa para
los nuevos cielos y la nueva Jerusalén, para significar que serán nuevos con respecto a forma o
calidad, de diferente naturaleza de lo que se contrasta con “viejo”. Lo que implica que la tierra y el
cielo nuevo y su ciudad, la nueva Jerusalén, se refiere a una nueva creación y nada tiene que ver con
los antiguos elementos.
Los habitantes de la Ciudad:
Dios (Ap. 21.1-3), “He aquí el Tabernáculo de Dios con los Hombres”.
a. La ciudad tiene la gloria de Dios (Ap. 21.11).
b. Tiene el trono de Dios (Ap. 22.3-4).
c. Será el lugar de gobierno (Ap. 22.5).
La iglesia (Ap. 21.10).
Los Santos del Antiguo Testamento (He. 11.10).
Los redimidos de Israel (Ap. 14.13).
La Vida en la Ciudad Eterna
La vida en esta ciudad será llena de esplendor y gloria y se resaltan las siguientes
características:
Una vida en comunión con Él (Jn. 14.3).
Una vida de descanso (Ap. 21.4).
Una vida de santidad (Ap. 21.27).
Una vida de pleno conocimiento (1Co. 13.12).
Una vida de gozo (Ap. 21.4).
Una vida de servicio (Ap. 22.3).
Una vida de gloria (Col. 3.4).