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Libro Y Si Mi Hijo Se Droga

Libro Y si mi hijo se droga

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éYsimi ~- droga’ = Simin | (° Sane [cele - im + claves practicas para saber y actuar Cdl « 2) © prevenirlo, ©)’ saberlo, <<), °)actuar... ~alarmarse, resignarse --Y sentido comun Este libro es la respuesta a la incertidumbre que muchos padres sienten ante el consumo de drogas por los adolescentes. Lejos de la alarma innecesaria, los autores ofrecen pautas para situar el problema en su justa medida y, sobre todo, para anticiparse a lo que no tiene por qué ser inevitable: que nuestros hijos se droguen En élse ofrecen instrumentos para que los padres no sean los dltimos en enterarse y también indica salidas para cuando hay que enfrentarse al consumo esporadico 0 habitual. De ese modo, ante preguntas como: * cqué hacer si llega con una plante de «maria» a casa 0 confiesa que ya ha probado los porros?; + chasta donde hay que pelear por los horarios?; + ¢cémo debemos actuar si creemos que consume drogas?; qué hacen cuando van de marcha o asisten a una «raven?, esta obra proporciona respuestas claras, ponderadas y, sobre todo, eficaces, lo que la convierte en un instrumento valiosisimo para los padres que se enfrentan a esta preocupacién. ia del Pueyo y Alejandro Perales We): 1 Baltasar Garzon Iintroducci6n de /1) (0 |=1| (@) [pire) Grijalbo Begofia del Pueyo y Alejandro Perales éY si mi hijo se droga? Grijalbo Primers eicifn:junio, 2005 (© 2005, Boga del Pueyo y Alejandro Perales (© 2005, Grupo Baitorial Random Hose Mondados SL “Travezsern de Grits, 47-48. 08021 Barcelona ‘Queda prohibidos, dentro de los limites estabecios en It ley os apres legen revit repr sduccde total parla de srt obre por cualquier me edimiento, ya sea eleeronica 9 mecinico, el ataien {oinfocmitic, esque eulguir ovr formade cern de Ts obra sn ls aetorizacga preva y por escrito de los ula 1 del ecpyrigb Prine in SpsinImpreso en Espa ISBN: 24-253-3948-0 ‘Depésico legal B, 27822-2008 Fotocomposicién: Anglfort S.A. Iimpreso en Liber, S.L ‘Consus, 19. Barcelona GR 39480 INDICE Prssewzacidn, Luis del Olmo, director del programa Protagonistas ........24. Zerlaeraaaee Préxoco. Baltasar Garzén, juez de la Audiencia Nacional 0.0.00 ..00ceseeeeeseees Inrnopuccidn (y agradecimientos) ... Un test para padres y educadores. ¢Quésabemos realmente sobre las drogas? .. 1. UN PROBLEMA SINGULAR... QUE PUEDE AFECTAR A MUCHOS or qué la drogadiccién de menores y jévenes ha egado a convertirse en un fenémeno ten alar- mante? .,. winerew ne ee La realidad del consumo en Espafia ...........0.. Cinco razones que nos dan los j6venes para consumir alcohol, tabaco y drogasilegales «2.2.4.2... La personalidad adolescente favorece el consumo de drogas ...... menaueneeneee Cuidado con el «tetrato robot del drogadicto adolescen- ten: aveces, las apariencias engafian .... 1s v7 21 23 27 31 33 34 39 8 INpice 2, Para NO SER LOS ULTIMOS EN ENTERARNOS Los padres son padres, no amigos . Los limites son molestos, pero necesarios . : Mejor hijos responsables que hijos sobreprotesidos - No huis de la responsabilidad ni infravalorar el pro- blema . d Saber afrontar las contradicciones Ser padres requiere tiempo. O, al menos, dedicaci6n La paternidad no puede ser (s6lo) sactificio ....... Ser padre es estar atento y vigilante. También a lo que no seve El consumo «inocuor de los padres, un ejemplo peligroso 3. EsTRATEGIAS CON LOS HIJOS: COMPRENDERLES PARA REAFIRMARLES . Sages Diez formulas para fomentar la autoestima en nues- tr0s hijos Algunas pistas para mejorar las normasen familia Persuadir y convencer: criticar no facilita el cambio de conducta . . Cémo adoptar una actitud més comprensiva ....-++ La tendencia a satisfacer inmediatamente los deseos de nuestros hijos les hace més vulnerables frente alas drogas ........ Ayidales a ser responsables . El didlogo entre padres e hijos no se improvise .......« 4, ABC pe tas sustancias. UNA GUiA PARA NO PERDERSE Qué son las drogas? ... 55 58 62 6 67 68 70 7 B {INDICE ¢Cémo se clasifican las droges? . Como son las drogas? .....-- Cocaina ...- Anfetaminas Drogas de sintesis, Heroina ..... Alucindgenos Tnhalantes . Psicofaérmacos .... 5, LAS DROGAS DE ENTRADA: TABACO, ALCOHOL ¥ CAN- NaBIS Tabaco. “Las ventajas de dejar de furnar: cambios que se producen cen cl organismo después del iltimo cigartillo:........ Alcohol .......-+ Si bebes no conduzcas . . La regulacién legal del consumo y dela publicidad de alcohol y tabaco . Cannabis . . El cannabis terapéutico 6. COMO SABER St HA PROBADO DROGAS ¥ St LAS CONSUME REGULARMENTE . ¢Cudndo existen indicios racionales de consumo? 2Qué pasa si encuentras drogas o titles de consumo en casa? . oats 2Qué hacer cuando no hay duda, porque llega a casa bebido o bajo el efecto de alguna otra droga? . 74 76 101 104 105 12 12 4 122 125 128 131 BI 0 $xpICE eCémo actuat pasado el «dia después»? ........... 134 Les sustancias nocivas que tomamos los padres ... 137 7. ALGUNAS OTRAS COSAS QUE LOS PADRES DEBEN sapeR .. 141 ¢Qué son las raves? 143 2Qsié hacen cuando-wwn de marcha? 145 @ara qué sirven los programas de reduc TieSQO? oes eeveeeeeees 146 Qué son los parches de deteccién de sustancias? .. 147 eDebes preocuparte si tu hijo te habla del chill out dela discoteca? : 148 eEldeporte «vacunay contra las drogas? « 149 8. :QUE PAPEL DESEMPERAN LOS MEDIOS DE COMUNICACION? 151 La necesidad de una informacién util ............. 156 Lo que se dice y lo que se entiende en la informacién sobre drogas .. 157 Tas dvogus en las tetien de ice 162 Radio: las dos caras de un medio 164 Internet, el referente informativo para nuestros y no siempre el més adecuado ¢Qué nos vende la publicidad de alcohol? 9. CUALQUIERA QUE SEA LA ADICCION DE TU HIJO, PUEDE HABER SALIDA ' 171 Qué tener en cuenta cuando buscas un centro 5 de tratamiento 175 Los programas de reducci6n del dati ecuando recurrira ellos? .....,... 178 ce 1 Elpadre y la madre, motivacién fundamental ..... 180 Los tratamientos contra la cocaina .........- 181 10. De 1a Rava ALA SELVA. Ex PAPEL DE LAS DROGAS EN LA DESTRUCCION DEL MEDIO AMBIENTE Y LA INESTABI- LIDAD POLITICA .... 6065+ Laplanta del dinero (cose) arasael terreno Enel futuro, el Amazonas = puede set un vertedero liquido 186 La destruccién del poten natural de la eam nidad .. wecibttetevenaess 187 Solidatios con los demés, pero no con los nifios que se enganchan en la selva . 7 188 Las drogas financian guerras y actos terroristas ... 189 Sécales del error: creer que la coca es natural, porque se cultiva en la selva, es estar mal informado . 190 LL. gLEGALIZAR LAS DROGAS? «seers 193 Por qué no se legalizan las drogas para evitat + los efectos del narcotréfico? cee 1D Qué dice la Ley espaiola en relacién al consumo ytenencia de drogas 195 “Argumentos en pro yen contra dela legalizacién ... 198 Laexperiencia de Holanda: mito y realidad ......... 204 12. CLAVES PARA REACCIONAR... Y PARA ARGUMENTAR A LOS QUE WA LO CREEN SABER TODO? .. Mihijo se empeiia en llegar cada vez més tarde. casa y, como a sus amigos les dejan... .....++++ .. 207 205 2 INDICE ‘Me preocupa que mi hijo maneje demasiado dinero porque le puede hacer més facil tomar drogas .. 208 Pero ¢dénde consiguen los canutos? 209 A unos compaiieros de la clase de mi hijo les han pillado fumando «porto»... eee ceeeeeesee 209 ‘Mi hijo me ha confesado que cuando se fueron de campamento se fumaron unos potros. ¢Tengo que informar a los profesores 0 pedirles explica- ciones? Solemos marcharnos el fin de semana a una segunda residencia, pero a mi hijo cada vez Ie apetece menos... 2... Cada dia me angustia mas pensar en todoslos peligros que corre por la noche... e¥ si cuando le pregunto a mi hijo si se ha fumado algiin porro, me dice que si? ¢Cémo reacciono? 214 He encontrado una «china» entre las cosas de mi hijo y me preocupa que vaya a més. Le he pro- 2u1 212 213 puesto iraun centro de rebabilitaci6n... ....., 215 ‘Me preocupan las compaiiias de mi hijo, sé que alguna vez se ha fumado algin canuto... . 216 Me gustatfa saber algo de la jerga que emplean mis hijos, para que sean més receptivos cuando les hablo de los peligros de las drogas ......... 217 Mihijo se ha trafdo una planta de «maria» a casa. No sé siaceptar quela tenga onegarme.. ..... 218 «Sin retorno fours» . 219 APENDICE. ADICCIONES SIN DROGAS. Dr Los suEGOS DE AZAR AL «CIBERBOTELLON» {INDICE B Actividades placenteras que se convierten en adic- tivas 224 Los videojuegos no tienen por qué aislar a nuestros hijos 227 Ciberpeligros . . : 227 Los méviles, més psig ae le eeois quietpor la adiccién : 229 La droga de la feli Goslibremente 12:0. .eeecresseeesensens sown 230 Respuestas al test para padres, Qué sabemos realmente sobre las drogas? boo veeteeees 233 235 Direcciones tines .. PRESENTACION Begoiia del Pueyo es una de las ocultas artfices del éxito de Protagonistas. Lleva muchos afios en la redacci6n, en los fogo- nes donde se cocina la pauta diaria de un programa al que le faltan pocos nitmeros para cumplir sus diez mil ediciones. En muchas de ellas Begofia ha puesto su ardor, su entusiasmo, su sentido prictico y sobre todo su inagotable energia. Tengo que destacar, por lo relacionado que esté con este libro, su impor- tantisimo papel en la creaci6n y claboracién del espacio sema- nal «Todos contra las drogas», que ya ha merecido diversos ga- lardones y que es uno de los portavoces mas importantes que tiene la radio en la lucha contra la drogadiccién. Con respecto a Alejandro Perales, cabe destacar su trayectoria profesional, tan polifacética, en el mundo de la comunicacién y el macke- ting, la investigacién de mercados, la ensefianza universitariao Ja defensa de los consumidores y usuarios, siempre orientada, desde el interés y el rigor de sus trabajos, hacia probleméticas de primera magnitud social. Este libro, por tanto, se aguanta sobre unos formidables ci- mientos. Gracias a este buen fundamento, estos dos profesio- nales han escrito un libro eminentemente didactico, sencillo, 6 2YSIMLEIOSEDROGA? claro, que sdlo pretende un objetivo: Ayudar. Lo hace de mu- chas formas, aclarando dudas, proporcionando informacién, climinando t6picos, poniendo los puntos sobre las fes y suman- do consejos précticos. La lucha contra las drogas no es tan sélo un deber de la Administracién o de los educadores. La prime- ra batalla victoriosa debe plantearse en el propio hogar. Las drogas a veces son un sintoma de que algo esté fallando en las relaciones entre padres ¢ hijos, y es necesario atajar el mal des- de la raiz, Este libro no es alarmista sino todo lo contrario: uti- liza su capacidad de servicio para contribuir a una mayor pre- vencién. Publicar libros se ha puesto de moda, y ya lo hacen hasta los analfabetos. Lo importante no es publicar un libro. Lo realmente meritorio es que el libro sirva para ofrecer una ayu- da eficaz a quien lo lee. Este libro lo conseguiré. No han per- dido el tiempo quienes lo han escrito y no est4 escrito para que usted pierda el tiempo. Por el contrario, es una herramienta Util y practica para ayudar a los padres a luchar contra uno de Jos males més corruptores de nuestra juventud: las drogas, Luis pet Otmo PROLOGO Pocos temas, quiz, como la drogadiccién, son capaces de ha- ccernos visualizar la complejidad poliédrica dea condiciéa hu- mana. En mi caso, tanto por la experiencia en la Judicatura como por el descubrimiento vital de ese lado humano de los que se encuentran inmersos en la droga y de sus seres cerca- nos que también padecen las consecuencias de ese consumo, me ha sido dado ver el problema, y en primera fila, por asf de- cirlo, tanto en foto aérea como desde el microscopio, Creo, en este sentido, que una de las ventajas del libro es- crito por Begofia del Pueyo y Alejandro Perales es que oftece tuna panordimica del fendmeno de la drogadiccién entre los venes con informacién clara y abundante, con un estilo égil y sencillo, sin miedo a mojarse en el consejo concreto, pero tam- bien sin perder de vista la dimensién global del fendmeno, En el libro se abordan temas tan candentes como las impli- caciones psicol6gicas, sociales y culturales de la drogadicc:én; su dimensién biol6gica y médica; la falsa visién tranquiliza- dora ante el cannabis, el alcohol o las pastillas; los problemas derivados de las nuevas adicciones y sustancias; el marco juri- dico actual y los argumentos a favor y en contra que se utilizan 8 oY SIMTHTIOSEDROGA? sobre la legalizaci6n de las drogas. Se ofrecen ejemplos y reco- mendaciones que serén muy titiles en la vida diaria a padres y educadores. Pero también, y ello no suele ser comiin en libros de esta naturaleza, se recuerdan aspectos claves que pertenecen igual- mente al fenémeno de la drogadiccién: el auge del narcotrafi- co; su papel como motor y combustible de la delincuencia internacional; su relaci6n con el terrorismo y el 11-M, 0 el pro- blema de los cocaleros y la desforestacién de la selva. Esta visién ayuda a entender que los poderes piblicos de- ben responder al problema del narcotrafico con legalidad, con contundencia y con agilidad, lo que implica tanto la accién po- licial como la judicial dentro de la ley y en el marco de los acuerdos internacionales. Pero también requiete de la con- cienciacién social y, especificamente, de los més jévenes. En especial es interesante, en este sentido, el capitulo «De la raya a la selva, una especie de flash back que puede concienciar a muchos jévenes sobre las consecuencias geopo- Iiticas de una decisién de consumir que puede parecer banal y cotidiana. Con frecuencia, muchas personas, y especialmente muchas madres, me preguntan qué hacer cuando descubren que algu- no de sus hijos esté consumiendo drogas. No es facil dar un consejo. Por eso, cuando los autores me enviaron su libro me parecié que me encontraba ante un material muy recomenda- ble para empezar a entender el problema y vislumbrar algunas soluciones. ‘A todos aquellos que deseen estar preparados para afron- tar el problema de la drogadiccién, o estar informados sobre el mismo, yo les invito a leer este libro. PROLOGO 9 Sin lugar a dudas se sorprenderdn de la agilidad del relato y de la profundidad de algunas de las ideas y de las conclusio- nes. En un tema en el que parece que ya est todo dicho, y ese es precisamente uno de los problemas, que no esté todo dicho, comprobaran que todavia puede aportarse elementos de dis- cusién y, especialmente, un testimonio que nos ensefia que no todo esté perdido sino por hacer. Quizé sobran organismos y algunas normas y faltan compromiso y responsabilidad, no s6lo de las instituciones sino de la sociedad en general. Debe- mos concienciarnos, y este libro contribuye a ello, de que las drogas, en todas sus vertientes, son un problema de todos y que entre todos debemos coadyuvar a su control, creando siner- gias en todos los ambitos y escenarios. Ni es un tema manido, ni superado, sino por el contrario muy actual y perturbador, aunque parezca que ya esté ampliamente discutido y supera- do. Ese es ¢! problema, una vez més confundimos el deseo con la realidad. Afortunadamente este libro contribuye a que esos ojos de la comodidad y de la indiferencia no se nos vuelvan a cerrar una vez mas. Baxrasar Garzon INTRODUCCION (y agradecimientos) Este libro busca aportar a los adultos, especialmente a padres ymadres, pero también a educadores y a cualquier persona in- teresada, conocimientos sitiles y orientaciones eficaces pera afrontar de forma adecuada el actual 0 futuro consumo de drogas por parte de nifios y jévenes De una forma préctica, amena, pero también rigurosa, queremos ofrecer una visi6n del problema ponderada y reals. ta. Sin banalizaciones frivolas y contraproducentes, pero tam- bién sin alarmismos prematuros ¢ innecesarios, igualmente perjudiciales. Para ello recogemos en el libro informaciones bésicas so- bre las diferentes sustancias adictivas, Aportamos claves que ayudan a entender la atraccién que las drogas suscitan entre los jévenes. Ofrecemos consejos sobre cémo actuar ante de- terminadas situaciones e insistimos en otro aspecto muy im- Portante: que no bay educacién contra las drogas si no hay, an- tes y al mismo tiempo, educacién para la responsabilidad educacién para la salud, El consumo habitual de drogas por parte de nuestros hijos «s, sin duda, un problema en s{ mismo. Pero generalmente ¢s oi eXSIMIHOSEDROGA? también sintoma de conflictos asociados a la propia evolucién psicol6gica y emocional, al clima familiar, al entorno escolar, a la relacién entre amigos o de pareja. Incluso se ve influido por los cambios hist6ricos y culturales que han experimentado conceptos como «infancia», «uventud «droga». De esos temas también se ocupa este libro, Muchas son las personas que nos han ayudado con sus cono- cimientos y observaciones. Especialmente queremos agradecer aqui su colaboracién a Lino Salas, director de Comunicacién dela Asociacién Proyecto Hombre, por su disponibilidad ala hora de aclarar conceptos y proporcionarnos diferente mate- tial. A Josep Rovira, responsable del programa Energy Con- trol de la Asociacién Bienestar y Desarrollo (ABD) por su in- formacién sobre casos reales; a la periodista Nuria Moina, por sugerirnos lo que teniamos tan al alcance; a Eduardo Martin de Pozuelo, con el que hemos compartido tantas inquietudes sobre el tema; a Pilar Fernandez, directora de la Escuela de Ciencias de la Salud, por proporcionarmos la ocasién de con- frontar muchas de las ideas recogidas en este libro, Y por su- puesto, al periodista Luis del Olmo y al juez Baltasar Garzén por su cjemplo de constancia en una causa de la que son pio- netos y que nunca han dado por perdida. TEST PARA PADRES Y EDUCADORES {QUE SABEMOS REALMENTE SOBRE LAS DROGAS? Qué comienzan consumiendo la mayorla de los adolescentes? a) Cannabis, cocaina, éxtasis b) Alcohol, tabaco, cannabis, ©) Cannabis, cocaina, heroina d) Alcohol, cannabis, éxtasis Cul de estas sustancias no es una droga sintética? a) GHB b) Extasis ©) Polvo de Angel d) Heroina 2Qué es una «raver? a) Una droga sintética b) Una bebida alcoholica ©) Una fiesta alternativa 4d) Una seta alucinogena El cannabis puede ser terapéutico porque ... a) Cura enfermedades ») Alivia los sintomas de algunas dolencias, como los vomites ce los enfermos de cancer ) Se dispensa en farmacias y hospitales d) Al fumarlo nos tranquiliza éCudnto cuesta un porro? a) Seuros b) 50 céntimos de euro ©) Poco mas de un euro ¢) 10 euros eYSIMTHTTO SE DROGA? 6. ¢Cuéles de estas sustancias pueden considerarse drogas «duras» y cudles drogas «blandas»? a) Alcohol b) Tabaco Cannabis 4) Cocaina 7. La cocaina es completamente natural porque procede de una planta, O Verdadero O Falso 8. Buscar en los objetos personales de nuestros hijos y someterles a analisis de deteccién de drogas ayuda a combatir el consumo. Oi verdadero 1 Falso 9. Consumir drogas en Esparia no es ilegal. CO verdadero CO Falso 10. Situ hijo llega a casa bajo los efectos de una droga hay que ha- lar con él nada més verle, para que no lo niegue después, 1 verdadero CO Falso * Respuestas en pagina 233 1 UN PROBLEMA SINGULAR... QUE PUEDE AFECTAR A MUCHOS El consumo de drogas no es nuevo. Durante siglos, los hom- bres han empleado todo tipo de sustancias para modificar sus estados de conciencia, y no sdlo en entornos rituales, sino tam- bién de ocio y recreativos. Sin embargo, nunca las drogas han sido tan accesibles y tan abundantes como en nuestra época, ni ha sido tan baja la percepcién de los riesgos que se corren con- sumiéndoles. @POR QUE LA DROGADICCIGN DE MENORES ¥ JOVENES HA LLEGADO A CONVERTIRSE EN UN FENOMENO TAN ALARMANTE? + Poraue propicia la banalizaci6n de su Namado spatrén de consumo»: el abuso de las sustancias, su empleo casi compulsivo concentrado en determinados dias y franjas horarias. La peligrosidad de este consumo afecta a dro- {gas muy incorporadas a nuestra cultura como el alcohol; sc extiende a las sustancias ilegales «clisicas» como el hachis 0 Ia cocaina, y ¢s también muy preocupante en el caso de sustancias nuevas, sintetizadas en laboratorio 28 eYSIMTHTOSE DROGA? (as mal lamadas «drogas de disefion), cuyos efectos a medio y largo plazo son todavia desconocidos. Es deci, existe un peligro teal para la salud fisica y mental, a ve. ces itreversible, detivado de la nocividad de las sustan- cias en sf. Pero ese peligro se ve potenciado por los efec. tos que los habitos de consumo tienen para la evolucion Psicolégica, interpersonal, social y educativa de nifios y jovenes. * Porque la edad en la que se empieza a consumir es muy temprana y va descendiendo. Muchos menotes, en su afin de ser adolescentes cuanto antes, se apresuran a adoptar aquellos habitos que definen Ja imagen social construida del adolescente, Entre ellos, el consumo de determinadas sustancias adictivas. Cuanto antes se inicia el consumo de drogas més posibilidades hay de caer en la drogadiccién y en la politoxicomania a través de «drogas de entrada» como el alcohol y el cannabis (los «portos»), * Porque el consumo esté cada vex més extendido entre os diferentes segmentos de poblacién. Hoy, el consu- mo de drogas ilegales no se asocia ya s6lo a tribus utba. ‘nas muy especificas y mucho menos a marginalidad © delincuencia; se compatibiliza con planteamientos conservadotes 0 progresistas, con habitos solitarios 0 srupales, con actividades intelectuales o fisicas, con personalidades introvertidas 0 extrovertidas, con el cumplimiento de la norma en los estudios, los horatios, Ia ocupacién del ocio, etc. Esta amplia penetracién hace dificil en ocasiones detectar y abordar el pro- blema. LUN PROBLEMA SINGULAR. . QUEPUEDE AFECTAR A MUCHOS » + Porgue los intentos de reduccion de la oferta chocan con el complejo entramado de intereses a nivel mundial basado en la fabrcacn, distribuciin y venta de drogas. Se ata de un negocio con importantes implicaciones politicas y econémicas, que afecta muy negativamente a problemas como la desigualded social, el atraso del Tercer Mundo, Ja financiaci6n del terrorismo 0 el deterioro medioam- biental, En el caso de las sustancias legales, sélo en los il- timos tiempos se han adoptado medidas rigurosas para el control de su distribuciéa, venta y publicidad, y se ha hecho patente que el gasto sanitario que conlleva el abu- so de estas sustancias es més elevado que los importantes ingresos econémicos que su venta aporta via impuestos a Ios Estados. + Porque los padres no sabemos cémo actuar eficazmen- te para apartar a nuestros bijos del consumo de drogas. Debemos procurar que no las usen en absoluto o sélo que no abusen? ¢Debemos mantener la misma actitud ante todas las sustancias? Si establecemos diferencias, eDebe seren funcisn de su consideracién legal o en fun- cién de su peligrosidad? En muchos casos nos debati- ‘mos entre una actitud autotitatia, rigida, que ademés de indtil puede resultar contraproducente, 0 en el otro ex- tremo, el modelo del padre/colega, incapaz de establecer limites que deja a los menores y 2 los jévenes abandona- dos a su suerte, / * Porque los educadores no cuentan con recursos y babil- dades para actuar en el émbito escolar. En ello influye la pérdida de prestigio y autoridad que afecta a maestros y profesores en los iltimos afios, ¢ incluso la creciente ac- 30 eYSIMIHYOSEDROGA? titud de muchos padzes de complicidad con los hijos frente a la autoridad de la escucla. Hay también educa- dores que consideran que este tema «se sale de su fun- cin» e incluso lo infravaloran como problema + Porque existe en nuestra sociedad, en definitiva, una am- bivalencia fundamental en torno al consumo de drogas Por un lado, se generaliza cada vez mas la opinién con- traria al consumo, como un deber ser «politicamente correcto» con el que todo el mundo parece comulgar, incluidos los consumidores de drogas. Por otro, deter. minados pensadores, personajes populares y medios de comunicacién asocian cotidianamente (y de forma més 0 menos explicita) el consumo de drogas con li- bertad de eleccién, con progresismo, con modernidad, con atractivo personal, con creatividad. En el caso de las Iamadas drogas legales, ademés, la importancia de retrasar al menos la edad de inicio del consumo cho- ca con la actitud permisiva de muchos adultos, con el ejemplo que ellos mismos aportan y con una publicidad que, aunque en retroceso, sigue asociéndose a activi- dades muy cercanas a los jévenes como la misica o el deporte. La drogadiccién de nuestros hijos puede evitarse. Y si se produce, podemos ayudarles a salir de ella. Por dificil que pa- rezca en muchas ocasiones. Peto los padres debemos empezar por conocer, si queremos comprender, pata luego actuar ade- cuadamente. LUN PROBLEMA SINGULAR... QUE PUEDE AFECTAR A MUCHOS 1 La REALIDAD DEL CONSUMO EN EsPAtia Conocet pasa por ser conscientes de que existen factores ge- netales que afectan hoy a Ja infancia y a la juventud y que con- tribuyen a propiciar el consumo de drogas por parte de meno- res y adolescentes. Los estudios realizados en los tiltimos afios, especialmente Jos difundidos por el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanias y por el Plan Nacional sobre Drogas, ponen de relieve datos como los siguientes: + El patron de consumo de drogas dominante entre me- noresy adolescentes sigue siendo experimental u ocesio- nal, vinculado al ocio y al fin de semana. * El alcohol sigue siendo la sustancia con mayor consumo: mis dela mitad de los estudiantes declara haberlo ingeri- do en los iltimos treinta dias. Le siguen a distancia el taba- co (casi un 30%) y el cannabis (algo mas del 36%). A con- tinuacién sesitian, por este orden, la cocaina, el éxtasis las anfetaminas, los alucindgenos, los disolventes o la heroina, con porcentajes de consumo que no superan el 4%. + El tabaco presenta el inicio de consumo més temprano, seguido del alcohol: en torno alos 13 afios. Los 14 afios son la edad de inicio del consumo de tranquilizantes y cannabis. Los 15 de éxtasis, cocaina y alucinégenos. * Por lo que se refiere a las otras sustancias, suben el can- nabis (cuyo consumo entre os jéyenes entre 14 y 18 afios se ha duplicado en los iltimos diez afios) y la cocaina (es- tamos equiparados en consumo con Estados Unidos y Reino Unido). eYSINIHTO SE DROGA? + Un porcentaje elevado de j6venes son consumidores de varias drogas, y se observa una relaci6n bastante estre- cha entre los consumos de alcohol, tabaco y cannabis. + En coherencia con las edades de inicio de consume, la etapa de mayor riesgo de acercamiento al alcohol, taba- coy cannabis se da entre los 13 y los 16 afios. Al éxtasis yale cocaina, entre los 16 y los 18 afios, * Los chicos presentan mayores niveles de consumo de drogas que las chicas, aunque en diez afios se ha triplica- do el néimero de mujeres adictas a las drogas. Entre és- tas, los tranquilizantes y sobre todo el tabaco son las sus- tancias mas extendidas. + La continuidad en el consumo es muy alta en el caso del tabaco y del alcohol, con porcentajes entre el 70% y casi 190%. Es menor, pero muy significativo, en el caso de cannabis y cocaina (en torno al 60 y 40%, respectiva- mente). La continuidad en el éxtasis esté en un también preocupante 30%. + La busqueda del placer, la experimentacién y la diver- sién son las motivaciones mas mencionadas por los con- sumidores jévenes, por delante de la evasién, la relaja- cidn y la superaci6n de ciertos problemas. + Elconsumo de drogas por parte de los amigos, la permi- sividad de los padres, la frecuencia de salidas nocturnas yllas horas tardias de regreso aparecen también muy aso- ciados al consumo de los encuestados. LUN PROBLEMA SINGULAR, QUEPUEDE AFECTAR A MUCHOS » Cinco RAZONES QUE NOS DAN LOS JOVENES PARA CONSTR [ALCOHOL, TABACO ¥ DROGAS ILEGALES 1. Para sentirse adultos ‘Allos jévenes les gusta imitar a sus mayores. Para un nifio ser adulto es algo deseable, significa «libertad», Equivale a tomar ‘uno mismo sus propias decisiones, a comer y beber lo que uno quiere, a satisfacer sus deseos y caprichos sin dar cuentas a na- die, Hay que tener cuidado para no dara nuestros hijos esa fal- sa (0 contraproducente) impresién de que nosotros hacemos «lo que queremos cuando queremos». 2. Para integrarse y pertenecer a su grupo Los jévenes quieren gustar a sus iguales. A veces empleardn el alcohol y las drogas ilegales para superar la ansiedad, cambiar su personalidad o darse valor frente a los demés. 3. Para relajarse-y sentirse bien Las drogas les permiten alterar el estado de animo, experi- mentar sensaciones nuevas y placenteras, porque no calibran sus efectos « largo plazo. 4 eXSIMIEOSEDROGA? 4, Para correr riesgos y rebelarse Paraun adolescente el umbral de percepciGn del peligro es mu- cho més bajo que para un adulto. Las consecuencias de furnar alargo plazo, a los 40 afios, les parecen tan lejanas que este tipo de mensajes no les llegan. Por otra parte, necesitan transgredit las normas, porque el estereotipo de la juventud es rebeldia. 5. Para satisfacer su curtosidad Nuestra sociedad esta repleta de mensajes que, inintenciona- damente, nos estimulan a nosotros y a nuestros hijos a con- sumir para mejorar nuestra vida y desarrollar habilidades sociales, No estimules su curiosidad ni su complicidad con pe- ticiones tan aparentemente inocuas como pedirle que traiga ‘una cerveza del frigorifico 0 un cenicero. ‘LA PERSONALIDAD ADOLESCENTE FAVORECE EL. CONSUMO DE DROGAS Como ya hemos dicho, conocer no es suficiente. Es necesario también comprender: Desde un punto de vista menos socialé- ico y més psicoldgico (0 psicosociolégico) los padres debemos tener en cuenta que el consumo de drogas y el abuso de estas sustancias se ven favorecidos por las caracteristicas dela cons- truccién de la personalidad adolescente y por los problemas emocionales que conlleva, También en este émbito hay modas, patrones de conducta, valores y estilos que se repiten. Sefialabamos antes, que los j6venes declaran consumir dro- LUN PROBLEMA SINGULAR.. QUE PUEDE APECTAR AMUCHOS ca gas por placer cuando se les pregunta en las encuestas; sin em- bargo, los estudios mas cualitativos y en profundidad ponen de relieve el vacio, le angustia, la impotencia y el miedo que se esconden muchas veces tras ese supuesto placer. Comprender ese contexto emocional, cultural y simbélico que rodea al con- sumo de drogas puede ayudamos a reaccionar mejor ante las situaciones concretas a las que podemos enfrentarnos. La grupatidad Los j6venes buscan su identidad y construyen su personalicad en el grupo, entre sus iguales. El grupo ha cumplido tradicio- nalmente un papel de intermediaci6n entre la integracién en el entorno familiar y Ja individualizacién (0 la relacién de pa- reja). Parece l6gico, por tanto, que la ingesta de alcohol y de otras drogas que favorecen inicialmente la extroversién sea también mayoritariamente grupal. La grupalidad permite de- sartollar también Ja seguridad, la relacién de pertenencia, la diferenciaci6n frente a otros colectivos o tribus. E] adulto tiene hoy un papel menos activo en la tesolu- cién de los problemas juveniles. Es propio de la evolucién de Ja infancia a la adolescencia el que la familia quede en la 2e- taguardia ofreciendo seguridad econémica, pero no seguri- dad «axiolégica», de valores. Los jévenes buscan la teferencia de autoridad en otros lugares: los medios de comunicacién de masas, las nuevas tecnologias, la miisica; pero sobre todo en Jos grupos de iguales. El grupo de iguales como émbito bisico convierte a la juventud actual en autorreferencial y autosocia- lizadora. Esta relacién horizontal les aporta puntos de apoyo, 36 eYSIMIHTIOSEDROGA? un entramado de creencias basicas para construir y significar la realidad social. La red interpersonal, horizontal, ha expan- dido ademas sus limites gracias « las nuevas tecnologias (foros, chats, e-mails, juegos on line, multillamadas) ofteciendo inme- diate2, practicidad, incluso anonimato. Simetriay ritualidad El consumo de drogas de un adolescente dependeré en buena medida de los habitos mantenidos por sus compa- fieros/competidores. La voluntad propia, en definitiva, se supedita a la presin del grupo. Los jévenes se refieren mu- cho a esa presién externa, lo que les permite elaborar un dis- curso exculpatorio que desplaza su propia responsabilidad al grupo. Una consecuencia significativa de la grupalidad y Ia simetria es la ritualidad, que se deriva de las diferentes formas de consumir droga, desde el compartir un porto y pa- sarse pastillas a hacer el «botellén» y a los diferentes juegos de emulacién y de alarde en los que se enmarca el consumo de alcohol. Laexperimentacién Elentorno de seguridad que ofrece el grupo permite al menor desplazar la relacién de simetria de un plano interpersonal a un plano intrapersonal: probarse a sf mismo la posibilidad de dominio sobreel propio consumo, Confluyen en el menor y en el adolescente una serie de rasgos suficientemente estudiados LUNPROBLEMA SINGULAR . QUE PUEDE AFECTAR A MUCHOS x que contribuyen directamente a la intensidad e impulsividad de ese consumo: atraccién por el riesgo, como un modo deco- nocer y ampliar los propios limites; falsa conciencia de invul- nerabilidad («Yo controlo», «A mi no me pasaté», et.). Cuan- do esta fuerza interna es muy fuerte, puede dar lugar a consumes solitarios y més dificiles de detectar. La evasion y el proyecto de futuro Las razones de tipo reactivo (consumir para olvidar, pata aguantar) van adquiriendo més significado que las de tipo proactivo (consumir para sentirse mejor, por placer, etc.), aun- que no siempre los j6venes estan dispuestos a teconocerlo: les devuelve una imagen de si mismos que no les gusta. El hecho de que las drogas cumplan una funci6n valvular y de huida en- trelos jévenes (es significativa su recurrencia a términos como «desfasarsen, «desmadrarse», «descontrolarse»...) parece “us- tificarse, entre otras razones, por la extrema competitividad a la que se ven sometidos; por la falta de certezas en un mundo cambiante ¢ inestable; por la angustia ante un futuro incierto (tener una buena preparaciéa no es suficiente, trabajos intta- agados y circunstanciales, renuncia a la vocaci6n); por el exceso de actividades extraescolares, complementarias 2 la educacién reglada (idiomas, deportes, musica, etoétera, que en muchos casos responden tan solamente a deseos insatisfe- chos de los padres), e incluso por lo rutinario de sus activida- des de ocio. Diferentes estudios sefialan, en este sentido, la importancia {que tiene para los jévenes el contar con un proyecto de futuro 38 eYSIMTEOSEDROGA? y su efecto beneficioso como factor reductor de las priicticas de consumo de drogas. Tener una «visi6n estratégica» de la propia vida obliga a superar las dificultades 0 el tedio coticla. 1o, a supeditar en muchos casos la gratficacién inmediata por una recompensa mejor en el futuro, La minimizacton del riesgo Como ya hemos sefialado, los j6venes tienen una baja percep- Cin del riesgo, tanto del consumo como de sus efectos fisicos y psiquicos, incluso econémicos, En todo caso, se trata para ellos de riesgos muy remotos o lejanos, Los menores valoran asimismo de forma especialmente ne- sativa las pricticas de consumo que no siguen la norma juve- nil dominante: el consumo solitario se considera un vicio y constituye en realidad para ellos un signo de marginalidad. Frente al consumo supuestamente ocasional, las practicas co- tidianas se entienden también como el verdadero peligro ya ue «si consumes sélo los fines de semana no te puede pasat nada, aunque te excedas», Enfrentatles con la imagen del con- sumidor adulto y ctdnico, dependiente de su dosis 0 con se. cuelas es duro pero necesario, porque socava sus esperanzas de un futuro control y dominio sobre sf mismos y les escamo- tea uno de los factores de indueci6n al consumo: la rebeldia, [UNPROBLEMA SINGULAR... QUE PUEDE APECTAR A MUCHOS 8 ‘CUIDADO CON EL «RETRATO ROBOT DEL PROGADICTO ADOLESCENTED: [A VECES, LAS APARIENCIAS ENGARAN “Todos los indicadores recogidos en este capitulo son importantes, porque ponen de relieve patrones de conducta y rasgos de la per- sonalidad con mayores posibilidades de producirse. Para los padres es bueno saber que no estan solos, que su problema no es tnico, que hay, sin duda, factores biologicos, gené- ticos, familiares 0 sociales que faciitan la caida en determinados hdbitos y adicciones. Aunque ello no debe hacernos caer en el fata- lismo victimista 0 en el determinismo de las «personalidades adic:i- vvas, que acaba siendo una excusa para no hacer nada. Al inal, cada padre y madre debe poner esta informacién al servicio del caso concreto de un hijo concreto, al que también, y sobre todo, debemos conocer y comprender. Para ayudarle a evitar el peligro de la drogadiccion. Para ayudare, siya consume, a asu- mir su responsabilidad en ello, a recuperar su autoestima y a en- contrar motivaciones positivas para el abandono de ese consumo. Es importante, ademas, que «el bosque» de datos no nos imei- da ver «los arboless: nuestros hijos pueden ser consumidores aun- que no respondan al «retrato robot» mayoritario del wdragadicto adolescente». Pueden ser consumidores atipicos, sin que ello sigri- fique necesariamente que sean consumidores esporédicos. EI hecho de que consumian més los chicos no supone que una hija no pueda ser también consumidora. Se consume més en grupo, pero como deciamos, también hay consumos solitarios en ocasiones mas ocul- tos y dificiles de detectar. Los consumidores pueden adomarse de una cierta rebeldia, pero también pueden consumir los «buencs chicos», Existe un alto nivel de consumo miltiple (policonsumo), Pero también puede ser gran consumidor de hachis, cocaina o & tasis el que no prueba el alcohol ni el tabaco, etc. Hoy el consumo de drogas esté muy relacionado con la socializaci6n, pero tambiéa puede ser clave la dificultad para soportar la frustraci6n, la incape Cidad para el esfuerzo y para afrontar la realidad. 2 PARA NO SER LOS ULTIMOS EN ENTERARNOS Ante el consumo de drogas de auestros hijos, los padres sole- ‘mos preguntarnos, con una mezcla de decepcién, dolor y per- plejidad: «gComo es posible que nos esté pasando esto?», En realidad, Io que queremos decir en bastantes ocasiones es: «éCémo es posible que esto me pase a mi». «¢Por qué, con lo que quiero a mis hijos y la buena relacién que he mantenido siempre con ellos, no he visto llegar el problema?» «Por qué he sido el dltimo en enterarme?» La relacién mantenida con los hijos, el estilo familiar, es un factor basico en su adquisicién de habitos en edades tem- pranas, Ello no significa reivindicar la figura de los padres om- nipotentes, que se consideran responsables para lo bueno y para lo malo de todo Io que hacen sus hijos. Muchas veces, es esa visién deformada de la paternidad la que lleva a los pa- dees a preferir no ver, a ignorar la realidad de sus hijos ante la imposibilidad de asumir una culpa tan exacerbada. Mucho menos se trata de desempolvar la figura de los padres cutori- tarios, que controlan férreamente la vida de sus hijos. Figu- ra que, ademas de indefendible, es en esta época claramente inctil, “4 eYSIMTFIVO SE DROGA? Los padres y madres, y también sus hijos e hijas, se mueven hoy en un entorno de complejidad, sutileza ¢ inestabilidad muy superior al de otras etapas hist6ricas. No hay, pot tanto, respuestas tinicas ni sencillas sobre cémo afrontar este entor- no cambiante y las relaciones paterno-filiales. Tampoco en el caso del consumo de drogas. Pero es importante tener en cuenta que las medidas que deben tomar los padres para pre- venir o abordar este problema no salen dela nada, sino de una sistemética previa de atenci6n a los hijos, No se trata sélo de educar contra las drogas, sino de integrar este problema, aun antes de presentarse 0, al menos, cuando se presenta, en el marco de una educacién familiar basada en dos pilares bési- cos: la confianza y la responsabilidad, La defensa de la confianza entre padres ¢ hijos se basa en la idea de que las relaciones sinceras son las mas beneficiosas a medio y largo plazo entre personas que se quieren, aunque en ocasiones puedan generar conflictos inmediatos en su convi- vencia, Dificilmente podremos conocer, y conocer a tiempo, cualquier problema que estén padeciendo nuestros hijos (des- de las dificultades en la socializacién o en el aprendizaje al con- sumo de drogas) si no existe esa confianza, Pero es importante no olvidar que dicha confianza entre padres e hijos debe ade- cuarse a la naturaleza especifica de las relaciones entre ambos. Los PADRES SON PADRES, NO AMIGOS Hoy, quizé como nunca en Ja historia, le juventud se ha con- vertido en un valor positivo en si mismo, y la madurez en un signo de decadencia sin paliativos. Por eso hoy todo el mundo ‘PARANO SER LOS OLTIMOS EN ENTERARNOS ° quiere ser joven. Los nifios son vistos cada vez.mas como «prea- dolescentes» por sus hébitos, su modo de vestis, su ocupa- cién del ocio; ellos mismos asumen esa condicién, a veces con angustias asociadas a la pérdida de la seguridad infantil cuan- do se acercan al mundo de la adolescencia. Los adultos no quieren dejar de ser jévenes y se ven a si mismos como «jéve- nes adultos», tal y como son llamados en los estudios de estos de vida, por su resistencia a abandonar esa etapa dorada. El sindrome de la eterna juventud, cuando ataca alos padres, les lleva en muchos casos a intentar mantener con el hijo prea- dolescente y adolescente una falsa relacién de iguales. El efecto negativo del mito del padre-amigo, del padre-colega, del padre- cémplice no esté en el hecho, positive en simismo, de mantener con nuestros hijos relaciones de cordialidad y franqueza, sino en ignorar que lo que los hijos demandan y —sobre todo— necesitan de sus padres es precisamente eso: que sean padres. Los jévenes gozan hoy también, en términos generales, de mayor autonomia, movilidad, libertad y capacidad adquisitiva; ademés, superan a los adultos en habilidad y conocimientosen relaci6n a los nuevos saberes audiovisuales y tecnol6gicos. Al mismo tiempo, sin embargo, permanecen dependientes del ho- gar hasta edades més tardias que las generaciones anteriores. Todo esto es, més alla de bueno 0 malo (que de todo hay), sencillamente inevitable. Y ha removido en sus cimientos la clisica relaci6n jerarquica entre padres c hijos, sustituyéndola por nuevas formas de relacién. La mayoria de las familias de hoy se encuentran, afortuna- damente, lejos de los modelos rigidos y autoritarios del pasa- do, Ello ha traido a los hogares un entomo de més tolerancia, de més comprensién, de més afectividad, y en ocasiones —no 46 €YSIMIHIJOSEDROGA? siempre— de més comunicacién y didlogo. Pero son muchos también los padres y madres que no han podido o no han sa- bido ejercer, alternativamente, «modelos de autoridad no au- toritarios» que permitan introducir en ese entorno familiar el sentido de la norma, de la educacién, de la responsabilidad, del compromiso. De los limites. Los LIMITES SON MOLESTOS, PERO NECESARIOS Como ya hemos sefialado, el desarrollo evolutivo de los meno- resy de los adolescentes esté muy asociado a aspectos como la experimentacién, el «coqueteo con el riesgon, el alarde, el gre- garismo, la simetria con los otros, la imitacién y la construc- cidn dela identidad entre los iguales. Es muy dificil, por tanto, que asuman interiormente los limites, y de ahi la importancia de los limites externos. La rebeldia de os hijos ante las normas Ies lleva a cuestionarlas, aunque eso no signifique necesaria- mente que no las reconozcan, ni tampoco que no las acepten o que incluso internamente no las deseen, El joven vive de forma muy problemética la ausencia de normas, ya que las necesita tanto pata respetarlas como para incumplirlas. Su relacién con los limites es de transgresién, de «probar a ver qué pasa», por- que sabe que pata crecer y evolucionar necesita cambiar y romper con las reglas de la infancia. Todos esos aspectos gené- ricos de la personalidad del adolescente (y del preadolescente) son, obviamente, un factor de riesgo desde el punto de vista del consumo de droges. Cuando los padres, ante el miedo a dejar de ser amigos de sus hijos, a generar un efecto bumerén, a no saber qué hacer, PARA.NO SERILOS ULTIMOS EN ENTERARNOS a hacen dejacién de su obligacién a poner limites, acaban por preferir, consciente o inconscientemente, no darse por entera- dos para no actuar. Un hijo no confia en sus padres cuando éstos sélo actiian desde la norma rigida, desde la incomprensién, desde el casti- go. Pero tampoco confia cuando cree que sus padres se limitan aser espectadores, cuando no le aportan puntos de referencia, cuando no le ayudan a encontrar soluciones. Cuando, auncue sea por indiferencia, aparecen como cémplices de aquello cue Je angustia o le domina, ‘Tan importante es para los padres poner limites como saber poner limites. Limites sistematicos, realistas, coherentes con el «estilo de paternidad» adoptado. Limites claros, firmes y siste- :miticos: las normas deben cumplitse, y nada hay mas contra- producente que el menor y el joven comprueben que «no pasa nada» cuando las transgreden. Pero también limites razona- bles, inteligentes, flexibles, que no sean producto del «calenta- miento» de la situacién. No hay que olvidar que, si un limite obliga tanto al que lo establece como al que lo debe respetar, un ultimatum, esclaviza sobre todo a quien lo pronuncia. Major HIJOs RESPONSABLES QUE HIJOS SOBREPROTEGIDOS La combinacién entre la falta de limites y el proteccionismo a ultranza de los hijos es una mezela tan explosiva como exten- dida en nuestra sociedad. Si antes hablébamos del mito del padre-amigo como deri- vacién del sindrome de la eterna juventud, hay otro fendmeno de igual importancia asociado a dicho sindrome: la tendencia 8 eYSIMIFOSEDROGA? a mantener a los hijos en el estadio de infancia el mayor tiem- po posible, Evidentemente, si nuestros hijos no se hacen mayores, tam- poco nosotros envejecemos. Pero ademas, manteniéndoles en la infancia mantenemos también activo el mito de ese padre comnipotente, capaz de construir la personalidad, los gustos y el carécter de su hijo como un Pigmalién, y capaz también de pro- tegerle y aislarle de cualquier influencia perniciosa El problema del padre omnipotente est sobre todo en que, ante los problemas del hijo, suele actuar inconsciente- mente més desde la preocupacién por si mismo que desde la preocupacin real por ese hijo con problemas. Desde la «hu- millacién» de ser un «mal padre», desde la «mala suerte que le ha tocado», desde la critica proyectada en la valoracién de los otros padres, de los amigos, de los familiares («eQué pensarén demi?»). ¥ tras el orgullo viene la culpa, que, como hemos vis- to, tampoco ayuda demasiado a afrontar el problema: Hay que tener en cuenta que un hijo no es la prolongacién desus padres. Noes pura arcilla moldeable. No depende, para Jo bueno y para lo malo, sdlo de nuestra voluntad, disposicién y saber hacer. Hay que prepararse para ayudar a los hijos, ha- cerse cargo de sus problemas, aconsejarles e incluso ordenar- les desde el papel fundamental que tienen los padres. Pero sin el «natcisismo negativon de cteetse responsables de todo. Los peligros del entorno —entre ellos, y de forma muy des- tacada, el consumo de drogas— no pueden solucionarse, ade- més, slo desde el control o desde el proteccionismo. Vivimos en una sociedad muy compleja. Las costumbres y las nuevas tecnologias ponen al alcance de nuestros hijos multitud de ofertas sin que podamos evitarlo,

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