El director cubano
Machito afirmó que la salsa era lo que él había tocado durante cuarenta
años (entre 1930 y 1970 aproximadamente) antes de que el género musical se
denominara así.6 Por otro lado, el músico neoyorquino de ascendencia puertorriqueña, Tito
Puente, negaba la existencia de la salsa como género en sí, afirmando que «lo que llaman
salsa es lo que he tocado desde hace muchísimos años: se
llama mambo, guaracha, chachachá, guaguancó, todo es música de influencia cubana».
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El músico Eduardo Morales define la salsa como «un nuevo giro de los ritmos tradicionales
al son de la música cubana y la voz cultural de una nueva generación», «una
representación de la identidad cubana e hispana en Nueva York».[cita requerida]
No obstante, aunque el son cubano es la espina dorsal de la salsa, el elemento
fundamental en el surgimiento de la salsa es el papel de los músicos puertorriqueños y su
cultura, tanto en la isla de Puerto Rico como en su diáspora neoyorquina. En ese sentido,
se señala el peso específico de los puertorriqueños en Nueva York que, aunque minoría,
eran numéricamente muy superiores a cualquier asentamiento latinoamericano.
También se aduce que el corte en el intercambio cultural entre puertorriqueños y Estados
Unidos en la escena musical latina de Nueva York.
La salsa presenta las siguientes características:
Ritmo: Utiliza como base la clave de son, el patrón rítmico del son cubano, que
puede ser 2-3 o 3-2.
Melodía: En muchos casos las melodías usadas en la salsa se corresponden con
las empleadas tradicionalmente en el son montuno aunque puede asimilarse también
a otros géneros de la música cubana y caribeña tradicional, inclusive melodías de la
música popular latinoamericana.
Armonía: Se corresponde con la utilizada en la música occidental.
Instrumentación: Usa instrumentos de percusión cubanos popularizados desde
los años 1920 como pailas o timbales, bongó, güiro cubano, cencerro,
dos maracas y conga. Arsenio Rodríguez se presentó como el primer músico en
incorporar la conga o tambó a las orquestas de baile.8
Amén de la percusión, la instrumentación se completa con piano, contrabajo (en muchos
casos bajo eléctrico), trompetas, saxofón, trombones, flauta y violín. La influencia del jazz
afrocubano viene determinada por el arreglo aunque no es una condición imprescindible
en la salsa.