DRAGONES EN EL
CAMINO RIOJANO
Texto: Almudena García-Orea Fotografías: Belezos
Sean los dragones temibles bestias, puertas abiertas a la sabiduría, manifestación
inequívoca del mal, enemigos que habitan en el interior de nosotros mismos,
transmutación de seres reales que nos descubre la paleozoología o criaturas
fantásticas de ilimitadas interpretaciones propias del mundo de los niños, aún
hoy nos siguen sorprendiendo encaramados en capiteles como el del Hospital de
San Juan de Acre en Navarrete, o en la magnífica sillería del coro de Santa María
La Real de Nájera, haciendo con nosotros el Camino que conduce desde la Rioja
a Santiago y al Finis Terrae.
En el Camino de Santiago, entendido como hoy pueblan el Camino, pero sin duda una
bestiario, como espacio en el que podemos de las más sugerentes porque forma parte de
acceder a una auténtica galería de animales, nuestros recuerdos infantiles y aparece ligado
cargados de fuerte simbolismo ejemplarizante, al mundo de la fantasía y la curiosidad por lo
el dragón, ocupa un lugar de gran interés. Es desconocido.
una de las muchas bestias que poblaron y aún
(23)
Sillería del Coro. Sta. María la Real de Nájera
Desde una visión procedente de la la boca añade cierto dramatismo a la figura
paleozoología, los dragones o lagartos-reyes de los dragones, capaces de triturar las rocas
podrían estar emparentados con especies fosfáticas que ingieren y que descompuestas
aún conocidas como el Varano de Kómodo por los jugos gástricos en un estómago
indonesio, de las que serían ejemplares fosforocatabólico, reaccionan y generan un
evolucionados o incluso con dinosaurios gas volátil que expelido, se combina con el
carnívoros como el Velociraptor. Sin embargo, aire y se inflama, dando lugar a llamaradas de
el dragón parece ser más bien un producto de hasta 200 metros de longitud y temperaturas
ficción, un ser imaginario del que hablan superiores a los 1000º C.
numerosas leyendas, según las cuales habría
numerosos tipos de dragones, aunque los
más conocidos entre los europeos sean los Asociado en algunas culturas
draco magnificens, cuadrúpedos con escamas
resistentes, garras de águila, larga cola, cabeza orientales a la sabiduría y al poder, en
de reptil con cuernos y alas de murciélago. el Cristianismo aparece identificado
En las profundidades del ensueño infantil,
en el lugar en el que residen las fantasías, tal con el mal, la tentación y el demonio.
vez estos dragones habiten cuevas situadas
en zonas montañosas, con largos pasadizos
de paredes calcinadas por el fuego, y suelos En el Camino riojano, la representación del
alfombrados de escamas y presas muertas, dragón, en unas ocasiones, aparece ligada a
viviendo en medio de la soledad, mientras un simbolismo cargado de connotaciones
-como hábiles cazadores al modo del gavilán negativas, como ocurre en Navarrete, y
o del halcón- se alimentan de mamíferos y en otras, como en Nájera, lo encontramos
-por qué no- de carne humana. La horrenda formando parte de un especial universo de
visión de dichas bestias emitiendo fuego por animales fantásticos.
(24) arte e historia
Entre los restos del desaparecido monasterio
de San Juan de Acre, luego hospital de
peregrinos y actual portada del cementerio de
Navarrete, podemos encontrar, en uno de sus
capiteles, la representación de San Miguel y el
dragón. El tema del arcángel San Miguel que
aplasta con su lanza la cabeza de la Bestia, que
no es otra que el Anticristo, sufrió mutaciones
posteriores en las que el arcángel, vestido
con indumentaria militar frente al dragón,
se identificaría con San Jorge y el dragón. La
veneración de dicho santo se extendió tras
su martirio en Lydda (Palestina), a lo largo
del siglo IV por todo el imperio romano
de Oriente, alcanzando gran popularidad
un siglo después en el imperio romano
occidental. En la Edad Media, San Jorge se
convertiría en protector de los cruzados en
la conquista de Jerusalén, como militar de
Cristo, convirtiéndose desde el siglo XII Capitel del Hospital de San Juan de Acre. Navarrete
en santo patrón de los caballeros y soldados
y santo protector de las órdenes religiosas San Miguel y San Jorge vendrían a simbolizar
militares. No es extraño que en el Monasterio respectivamente, la oposición celestial frente al
de San Juan de Acre (perteneciente a la orden demonio, y la lucha del caballero combatiendo
militar de los Hospitalarios de San Juan), se la herejía. Ambos, sobre todo cuando aparecen
recogiera la imagen de San Miguel como armados como soldados, son imágenes
héroe que mata al dragón, símbolo del infiel, intercambiables.
entendido éste como encarnación del mal. Esta escena de San Miguel y el dragón que
Otra versión del combate a caballo entre San aparece en Navarrete, es una fiel reproducción
Jorge y el dragón se recogería más tarde en de la eterna lucha entre el Bien y el Mal, en
la Leyenda Dorada de Jacopo de la Vorágine, la que no sólo nos hallamos ante la lucha
desde mediados del siglo XIII. del arcángel frente a Satán, sino también
del hombre contra la bestia que lo habita,
entendida ésta como el orgullo, la envidia, o la
El dragón representaría el paganismo ira, sentimientos que forman parte de la otra
y el mal, identificado con Satán; naturaleza del hombre, la que se opone a la
luz, el amor, o la paz. Es en definitiva, la lucha
San Miguel y San Jorge vendrían a contra el enemigo exterior y contra nosotros
mismos. En la misma portada del Hospital de
simbolizar la oposición celestial San Juan, y abundando en esta interpretación
frente al demonio. de la lucha de los contrarios, aparecen sendos
capiteles con imágenes del león y el águila
Si nos atenemos a la pura simbología y a lo que como ávidos depredadores a punto de devorar
recogen los bestiarios, el dragón representaría a sus inocentes presas, reiterándose con ello la
en ambos casos el paganismo, la idolatría y misma idea que encontraremos mas adelante a
el mal, identificado con Satán, mientras que lo largo de todo el Camino de Santiago.
El monstruo de los monstruos,
máximo exponente de la pura
animalidad, contiene en su
indefinición a todas las bestias.
Existe, en la Rioja, otra iconografía
relativa a los dragones, que nada
tiene que ver con la anterior leyenda
referida, y que aparece en la sillería Ilustración: Santiago Pelarra
del coro de Santa María La Real de
Nájera, en donde se nos presentan
magníficos ejemplares de dragones
esculpidos en madera de nogal,
como auténticos espejos del animal
total, del híbrido que contiene en su
indefinición a todas las bestias. En el
dragón confluyen no sólo caracteres
del bestiario telúrico, del mundo de los
reptiles que se arrastran y del mundo
de los cuadrúpedos dotados de patas y
garras, sino también caracteres propios
del bestiario aéreo como las alas, o la sabiduría, o dragones del umbral, como se
incluso del bestiario ígneo como la capacidad los denomina por asociarlos con la muerte
de despedir fuego, además de disponer de iniciática que conduce a la sabiduría.
cuernos y de largos colmillos que asoman
de sus fauces, auténticos símbolos de su Los dragones están entre nosotros, nos
potencia y fuerza. Todo ello le convierten en habitan, nos retan, nos recuerdan que
el monstruo de los monstruos, en el máximo la vida y la muerte, forman parte de
exponente de la pura animalidad. una misma realidad. Los dragones son
metáforas ilimitadas que ilustran la
Finalmente, las leyendas y los mitos nos transformación que sufrimos mientras
los presentan también como implacables transitamos por el Camino que nos
vigilantes de tesoros, tal vez guardianes de conduce a Santiago.
Sillería del Coro. Sta. María la Real de Nájera