Los «receptores benzodiacepínicos» son más abundantes en el bulbo olfativo, la corteza
cerebral, el cerebelo, el hipocampo, la sustancia negra y el tubérculo cuadrigémino inferior,
mientras que su densidad es menor en el estriado, el tronco encefálico inferior y la médula
espinal.
Las benzodiacepinas, al igual que la mayoría de los anestésicos i.v., ocasionan una depresión
del sistema respiratorio central relacionada con la dosis.
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Las benzodiacepinas son los fármacos más utilizados en la medicación preanestésica.
La magnitud de la dosis depende de diversos factores:
Sedación
Los objetivos clave de la sedación correcta son el alivio de la ansiedad y la ausencia de
recuerdos de sucesos desagradables en el transcurso de intervenciones quirúrgicas. La
posología debe ajustarse en esta indicación con el fin de lograr una sedación adecuada.
GRAFICA: Simulación de la evolución temporal de las concentraciones plasmáticas de
midazolam tras la administración de una dosis de inducción de 0,2 mg/kg. Las concentraciones
plasmáticas para la hipnosis y la amnesia en intervenciones quirúrgicas comprenden de 100 a
200 ng/ml, mientras que el despertar suele sobrevenir a valores menores de 50 ng/ml.
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El midazolam constituye la benzodiacepina de elección en la inducción de la anestesia. La
velocidad de acción del midazolam y otras benzodiacepinas en la inducción de la anestesia
general depende de numerosos factores:
La dosis de inducción de midazolam empleada habitualmente es de 0,1 a 0,2 mg/kg COMo lo
veremos mas adelante.
Curvas simuladas de concentración-respuesta
Las benzodiacepinas carecen de actividad analgésica, por lo que deben acompañarse de otros
anestésicos para producir una analgesia adecuada
Pacientes pediátricos menores de 6 meses: los niños menores de 6 meses son particularmente
vulnerables a la obstrucción de las vías respiratorias y la hipoventilación. Por este motivo, no
se recomienda el uso para sedación consciente en los niños menores de 6 meses.
Pacientes pediátricos de 6 meses a 5 años de edad: dosis inicial de 0,05 a 0,1 mg/kg. Puede
ser necesaria una dosis total de hasta 0,6 mg/kg para conseguir la sedación deseada, pero la
dosis total no debe exceder de 6 mg. Las dosis superiores pueden asociarse con sedación
prolongada y riesgo de hipoventilación.
Pacientes pediátricos de 6 a 12 años: dosis inicial de 0,025 a 0,05 mg/kg. Puede ser necesaria
una dosis total de hasta 0,4 mg/kg que no exceda de 10 mg. Las dosis superiores pueden
asociarse con sedación prolongada y riesgo de hipoventilación.
Pacientes de 12 a 16 años: la dosis debe ser la misma que para los adultos..