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Dislexia y Disgrafia

La dislexia y disgrafía son trastornos del aprendizaje que causan dificultades para leer y escribir. La dislexia se caracteriza por problemas con la memoria a corto plazo, la coordinación y la organización. Aunque las definiciones varían, entre el 1-20% de la población podría tener dislexia. La disgrafía causa dificultades para escribir de manera legible. Ambos trastornos pueden deberse a factores neurológicos, genéticos y psicológicos y a menudo
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Dislexia y Disgrafia

La dislexia y disgrafía son trastornos del aprendizaje que causan dificultades para leer y escribir. La dislexia se caracteriza por problemas con la memoria a corto plazo, la coordinación y la organización. Aunque las definiciones varían, entre el 1-20% de la población podría tener dislexia. La disgrafía causa dificultades para escribir de manera legible. Ambos trastornos pueden deberse a factores neurológicos, genéticos y psicológicos y a menudo
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DISLEXIA Y DISGRAFIA

1.- Introducción

La dislexia y disgrafía son trastornos que están estrechamente ligados, puesto que
son dificultad para leer y escribir con fluidez. Los especialistas no se ponen de
acuerdo a la hora de definirla: la Organización Mundial de la Salud (OMS) la define
como “trastorno específico de la lectura”, mientras que otros organismos afirman
que es un “desorden específico del lenguaje”. La dislexia está asociada a
deficiencias de la memoria a corto plazo y las personas que la padecen suelen
tener problemas de coordinación y organización. El cociente intelectual de estas
personas es normal y no padecen problemas físicos o psicológicos que puedan
explicar sus dificultades.

El número de personas que sufren este trastorno varía debido a la ambigüedad de


su definición: mientras algunos investigadores estiman que puede afectar a un 1 o
2% de la población mundial, otros opinan que entre un 10 y un 20% de la
población presenta rasgos disléxicos. Este trastorno puede aparecer con
diferentes niveles de intensidad, especialmente durante el periodo de aprendizaje
de la lectura. La dislexia suele ser detectada durante la infancia, aunque puede
afectar a cualquier persona a lo largo de su vida. Son numerosas las personas con
dislexia que desarrollan capacidades compensatorias, como una mayor agudeza
visual-espacial o algún talento creativo especial después de manifestar dificultades
para aprender a leer y escribir.

2.- Definición

DISLEXIA

El término dislexia se emplea para designar un síndrome o conjunto de causas


determinado, que se manifiesta como una dificultad para la distinción y
memorización de letras o grupos de letras, falta de orden y ritmo en la colocación,
mala estructuración de frases, etc.; que se hace patente tanto en la lectura como
en la escritura.

Dificultad en el aprendizaje de la lectura, la escritura o el cálculo, frecuentemente


asociada con trastornos de la coordinación motora y la atención, pero no de la
inteligencia. Incapacidad parcial o total para comprender lo que se lee causada por
una lesión cerebral.
Incapacidad de reproducir total o parcialmente rasgos escritos.

Tipos de dislexias

Se pueden distinguir dos grupos de dislexias: la dislexia adquirida o alexia, en la


que la alteración se produce después de haber completado el proceso de
adquisición de la lectura debido a una lesión neurológica; y la dislexia evolutiva o
dislexia propiamente dicha, que se manifiesta durante el proceso natural de
aprendizaje. Dentro de esta última podemos distinguir entre dislexia fonológica,
que es una dificultad en la adquisición y en el uso de las correspondencias
grafema-fonema, y dislexia superficial, que es la dificultad en la adquisición de
fluidez para el reconocimiento de las palabras.

DISGRAFIA.-

Se trata de un trastorno en el que el niño tiene fuertes dificultades para escribir


inteligiblemente. Este problema suele tener una base ansiosa aunque en
ocasiones puede tratarse de una verdadera dispraxia: en estos casos la dificultad
motriz no sería simplemente "tensional", es decir, debida a un bloqueo psicomotor
de origen emocional, sino expresión de un bloqueo ideopráxico de base
neurológica.

Se recomienda la derivación de estos niños a un equipo multiprofesional para


diagnóstico y seguimiento, desde el momento en que se observen dificultades de
aprendizaje o trastornos de conducta social y de relación

3.- Causas

Las investigaciones sobre las causas de la dislexia han establecido ciertas


diferencias en la estructura celular del cerebro de las personas con este trastorno.
También existe un componente hereditario, pues tiende a aparecer con mayor
frecuencia en determinadas familias; y afecta en mayor medida a los niños que a
las niñas. A pesar de que la dislexia se suele diagnosticar a partir de los 5 o 6
años, que es cuando empieza el aprendizaje sistematizado de la lectura y la
escritura, existen indicadores que incluso a la edad de 3 años detectan si un niño
tiene dificultades. La dislexia puede estar unida a la disortografía, problema con el
que el niño se enfrenta a la hora de aprender ortografía.

La dislexia es el efecto de múltiples causas, que pueden agruparse entre dos


polos. De una parte los factores neurofisiológicos, por una maduración más lenta
del sistema nervioso y de otra los conflictos psíquicos, provocados por las
presiones y tensiones del ambiente en que se desenvuelve el niño.

Estos factores llevan a la formación de grupos de problemas fundamentales, que


se encuentran en la mayor parte de los trastornos del disléxico, cuya gravedad e
interdependencia es distinta en cada individuo.

Por lo tanto, la dislexia sería la manifestación de una serie de trastornos que en


ocasiones pueden presentarse de un modo global, aunque es más frecuente que
aparezcan algunos de ellos de forma aislada.
Estos trastornos son:

Mala lateralización:
La lateralidad es el proceso mediante el cual el niño va desarrollando la
preferencia o dominancia de un lado de su cuerpo sobre el otro. Nos referimos a
las manos y los pies. Si el predominio es del lado derecho, es un sujeto diestro; si
es del lado izquierdo, se denomina zurdo; y si no se ha conseguido un dominio
lateral en algunos de los lados, se llama ambidiestro.

En general, la lateralidad no está establecida antes de los 5 ó 6 años, aunque


algunos niños ya manifiestan un predominio lateral desde muy corta edad.

Los niños que presentan alguna alteración en la evolución de su lateralidad,


suelen llevar asociados trastornos de organización en la visión del espacio y del
lenguaje que vienen a constituir el eje de la problemática del disléxico.

El mayor número de casos disléxicos se da en los niños que no tienen un


predominio lateral definido La lateralidad influye en la motricidad, de tal modo que
un niño con una lateralidad mal definida suele ser torpe a la hora de realizar
trabajos manuales y sus trazos gráficos suelen ser descoordinados.

Alteraciones de la psicomotricidad: Es muy frecuente que los niños disléxicos, con


o sin problemas de lateralidad, presenten alguna alteración en su psicomotricidad
(relación entre las funciones motoras y psicológicas). Se trata de inmadurez psico-
motriz, es decir, torpeza general de movimientos. En el niño disléxico estas
anomalías no se dan aisladas, sino que acompañan al resto de los trastornos
específicos como:

Falta de ritmo: Que se pone de manifiesto tanto en la realización de movimientos


como en el lenguaje, con pausas mal colocadas, que se harán patentes en la
lectura y en la escritura.

Falta de equilibrio: suelen presentar dificultades para mantener el equilibrio


estático y dinámico. Por ejemplo, les cuesta mantenerse sobre un pie, saltar,
montar en bicicleta, marchar sobre una línea, etc.

Conocimiento deficiente del esquema corporal. Muy unido a la determinación de la


lateralidad y a la psicomotricidad está el conocimiento del esquema corporal y
sobre todo la distinción de derecha-izquierda, referida al propio cuerpo. Así el niño
diestro (normalmente escribe, come, etc. con la mano derecha) y el zurdo (escribe,
come...con la izquierda) tienen su mano derecha e izquierda, respectivamente,
como puntos de referencia fundamentales sobre los que basar su orientación
espacial. El niño mal lateralizado, al poseer una imagen corporal deficiente, carece
de los puntos de referencia precisos para su correcta orientación. El cuerpo sitúa
al sujeto en el espacio y es a partir del cuerpo como se establecen todos los
puntos de referencia por medio de los cuales se organiza toda actividad.
Trastornos perceptivos: Toda la percepción espacial está cimentada sobre la
estructura fundamental del conocimiento del cuerpo. Se sitúan los objetos
teniendo en cuenta que la posición del espacio es relativa, una calle no tiene
realmente ni derecha ni izquierda, dependiendo ésta de la posición donde esté
situada la persona.

También el concepto que tenga de arriba-abajo, delante-detrás, referido a sí


mismo, lo proyectará en su conocimiento de las relaciones espaciales en general.

Del mismo modo, en la lectura y la escritura, el niño tiene que fundamentarse en


sus coordenadas arriba-abajo, derecha-izquierda, delante-detrás; y plasmarlas en
la hoja de papel y en la dirección y forma de cada signo representado. El niño que
no distinga bien arriba-abajo tendrá dificultades para diferenciar las letras.

4.- Características del niño que padece el trastorno

Falta de atención. Debido al esfuerzo intelectual que tienen que realizar para
superar sus dificultades perceptivas específicas, suelen presentar un alto grado de
fatigabilidad. Por esta causa los aprendizajes de lectura y escritura le resultan
áridos, sin interés, no encontrando en ellos ningún atractivo que reclame su
atención.
Desinterés por el estudio. La falta de atención, unida a un medio familiar y escolar
poco estimulantes, hacen que se desinteresen por las tareas escolares. Así, su
rendimiento y calificaciones escolares son bajos.

Inadaptación personal. El niño disléxico, al no orientarse bien en el espacio y en el


tiempo, se encuentra sin puntos de referencia o de apoyo, presentando en
consecuencia inseguridad y falta de estabilidad en sus reacciones. Como
mecanismo de compensación, tiene una excesiva confianza en sí mismo e incluso
vanidad, que le lleva a defender sus opiniones a ultranza.

5- Manifestaciones escolares

La dislexia se manifiesta de una forma más concreta en el ámbito escolar, en las


materias básicas de lectura y escritura. Según la edad del niño, la dislexia
presenta unas características determinadas que se pueden agrupar en tres niveles
de evolución. De modo que aunque el niño disléxico supere las dificultades de un
nivel, se encuentra con las propias del siguiente. De esta forma, la reeducación
hará que éstas aparezcan cada vez más atenuadas o que incluso lleguen a
desaparecer con la rehabilitación.

Niños de edades comprendidas entre los 4 y los 6 años

Esta etapa coincide con la etapa preescolar. Los niños están iniciándose en la
escritura y en la lectura, pero como no se ha producido la adquisición total de
éstas, los trastornos que presenten serán una predisposición a la dislexia y se
harán patentes en el próximo nivel o en edades más avanzadas.
Las alteraciones se manifiestan más bien en el área del lenguaje, dentro de éstas
podemos destacar:

 Supresión de fonemas, por ejemplo "bazo" por "brazo", o "e perro" por " el
perrro".
 Confusión de fonemas, por ejemplo "bile" por "dile".
 Pobreza de vocabulario y de expresión junto con una comprensión verbal
baja.
 Inversiones, que pueden ser fonemas dentro de una sílaba, o de sílabas
dentro de una palabra. Por ejemplo: "pardo" por "prado"y "cacheta" por
"chaqueta".
 Mala estructuración del conocimiento del esquema corporal.
 Dificultad para distinguir colores, tamaños, formas...
 Torpeza motriz con poca habilidad para los ejercicios manuales y para
realizar la escritura.

Niños de edades comprendidas entre los 6 y los 9 años

En este periodo la lectura y la escritura ya deben estar adquiridas por el niño con
un cierto dominio y agilidad. Es en esta etapa donde el niño disléxico se encuentra
con más dificultades y pone más de manifiesto su trastorno.

Las manifestaciones más corrientes en este periodo son:

 Confusiones sobre todo en aquellas letras que tienen una similitud En su


forma y en su sonido, por ejemplo : "d" por "b"; "p" por "q"; "b" por "g"; "u"
por "n"; "g" por "p"; "d" por "p".
 Dificultad para aprender palabras nuevas.
 Inversiones en el cambio de orden de las letras, por ejemplo "amam" por
"mama"; "barzo" por "brazo"; "drala" por "ladra".
 Omisión o supresión de letras, por ejemplo "árbo" por "árbol".
 Sustitución de una palabra por otra que empieza por la misma sílaba o tiene
sonido parecido, por ejemplo: "lagarto" por "letardo".
 Falta de ritmo en la lectura, saltos de línea o repetición de la misma.
 En la escritura sus alteraciones principales son en letras sueltas.
 En una fase más avanzada, cuando escribe comienza a hacerlo por la
derecha y termina la palabra o frase por la izquierda, y sólo es legible si
leemos la cuartilla con un espejo, con la consiguiente alteración en la
colocación de las líneas.
 Mezcla de letras minúsculas y mayúsculas.
BIBLIOGRAFIA

 www.saludalia.com/docs/Salud/web_saludalia/vivir_sano/doc/psicologia/doc
/doc_dislexia_1.htm
 Microsoft Encarta
UNIVERSIDAD AUTONOMA GABRIEL RENE MORENO
FACULTAD DE HUMANIDADES
CARRERA DE PSICOLOGIA

Estudiante:
Ana Julia Gonzáles Revollo

Registro:
200618105

Materia:
Dificultades de Aprendizaje

Santa Cruz- Bolivia

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