FIMOSIS
INTRODUCCIÓN:
La fimosis es una estrechez de la piel que rodea el glande dificultando la visualización del prepucio.
Esta anomalía es muy común en los recién nacidos, de hecho, la mayoría de los niños nacen con
fimosis, llamado también adherencias balano - prepuciales. Sin embargo, con el desarrollo natural
van desapareciendo y dejando al descubierto el glande.
Generalmente, el pediatra durante las revisiones rutinarias observará la evolución de la piel, si
estas van desapareciendo de forma progresiva se dejará que sea el proceso natural quién lo
elimine. Se recomienda que se cuide la higiene y se retraiga la piel del pene, un poco, para facilitar
este proceso. Nunca hay que dar tirones puesto que puede producir dolor y cicatrices
permanentes.
El prepucio es la parte de la piel que recubre el glande y al meato uretral de las ulceraciones
amoniacales durante la época del pañal, por esto es innecesaria y desaconsejable la circuncisión
en el recién nacido. Un argumento a favor de la circuncisión precoz es que el carcinoma de pene
es casi desconocido en pacientes circuncidados, mientras que un 40% a 60% de los hombres que lo
padecen tienen fimosis, argumento que ha sido rebatido en varios estudios.
FIMOSIS:
Definición: La fimosis es la incapacidad para retraer el prepucio. La parafimosis es el atrapamiento
del prepucio en la posición de retracción; es una emergencia médica.
La fimosis es fisiológica en el recién nacido y lactante.
Cuando a partir de los 3-5 años se van separando prepucio y glande por el acúmulo de restos
epiteliales
(esmegma) y las erecciones naturales, hace que se produzca una dilatación progresiva del
prepucio, lo que
permite la retracción. A los 3 años el 90% de los prepucios descienden totalmente. Menos de un
1% de los
varones de 17 años presenta fimosis. Ver Fig. 1, tomada
de D. Gairdner
PARAFIMOSIS
INTRODUCCIÓN:
La parafimosis puede producirse cuando el prepucio se deja retraído (detrás del glande).
La retracción puede producirse durante el cateterismo o el examen físico. Si el prepucio
retraído está tenso, actúa como un torniquete, lo que produce edema del glande; éste
impide que el prepucio vuelva a su posición normal y empeora la constricción.
La parafimosis debe considerarse una emergencia, porque la constricción lleva
rápidamente al compromiso vascular y la necrosis del glande. La compresión
circunferencial firme del glande con la mano puede aliviar el edema lo suficiente como
para permitir que el prepucio vuelva a su posición normal. Si esta técnica no es eficaz, se
realiza una incisión dorsal con un anestésico local para aliviar el cuadro de manera
transitoria. Luego se realiza una circuncisión cuando el edema se ha resuelto.