U7 Anne Cheng
U7 Anne Cheng
Anne Cheng
JOAQÜfN DELTRÁN
Historia del
pensamiento cñino
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Pero en el paso del siglo XVHi al XIX, ciertas comunidades letradas de Zhuang Cunyu (1719-1788), contemporáneo de Dai Zhen que sir-
Jiangnan, particularmente la de Changzhou (en la actual provincia vió al emperador Qianlong como secretorio, se vio llevado por la co-
de Jiangsu), tratan de remontar hasta los Han anteriores, cuya exége- rrupción reinante en tiempos de Heshen a interesarse por la escuela
sis, a partir de Dong Zhongshu, concierne los Clásicos «en escritura Gongyang de los Han anteriores.' Su Chunqiu zhengci (Rectificación
moderna» (jinwen)? Entonces es cuando empieza a desprenderse de de los términos en los *Anales de Primaveras y Otoños») puede con-
la erudición «de las verificaciones y pruebas», historicista y de ten- siderarse como el manifiesto de la vuelta a los «textos modernos» bajo
dencia racionalista, una i'[Link] qnr prntrmlr vnlvfrr n rinr a los Q á - la dinastía Qing: en oposición a la cxégesis de los «textos antiguos»,
sicos su jralor de tr rti n pirilndoir 1 d; vnrdndn intrmpnnilr-; que considera los Anales como un manual de precedentes históricos,
E l niievñ-gTliMir's frrTTTÚCÍdaHa tnidÍ''ÍÓP '^>' '"^ «teilos modernos» recupera la idea central de la escuela Gongyang, que cree encontrar
se cenHaen \osATiateT^é7nma\^^ que ha- en éstos «palabras sutiles portadora.s de un gran mensaje». En parti-
bían s¡do~o^eiu de lá «Eatalla de TosClásicos» bajo la dinastía Han. cular, Zhuang ve en los Anales un llamamiento a refonnar las institu-
Por su doble estatus de Clásico y de obra histórica, estaba, entre la tra- ciones presentes invocando las de la antigüedad (juogu gaizlit), lo que
dición canónica y el tompromiso político. Ya durante el período Han, equivale a explotar la autoridad de los Clásicos para justificar, inclu-
era el Clásico más estrechamente asociado al tema de la legitimidad so santificar una práctica política. Pero, con el tiempo, el centro de
de la dinastía: segtin los apócrifos, Qonfiicio, profeta visionario y «rey gravedad se desplaza cada vez más desde la «referencia al pasado»
sin corona», lo compuso supuestamente pTeviendo la llegada al poder hacia la «reforma del presente»; radical cambio de nimbo del pensa-
del clan L i u , fundador de la dinastía Han, y definió un código implí- miento, que [Link] de rumiar ei pasado a anticipar el futuro.
cito de crítica ético-política que iba dirigido a sus contemporáneos y, Mientras la lectura de los Anales por Zhuang Cunyu revela ya el
al mismo tiempo, perfilaba unmundo futuro ideal.' paso de una erudición tradicional a una forma de confíicianismo más
A pesar de situarlo de nuevo en el contexto general de la evolución voluntarista, el nieto de éste, Liu Fcnglu (1776-1829) introduce la di-
de los «estudios Han», hay que destacar el espíritu reformista subya^ mensión polémica y piolítica que quedaría asociada a la corriente de
ccnte en el resurgimiento de los «textos modernos» impulsado por los los «textos modernos» hasta finales del siglo xix. Fue el primero en
letrados de Changzhou. Foco de oposición a los eunucos durante la aplicar a sii alto cargo en el ministerio de los Ritos (y no sólo a nivel
década de 1620, esta región es cuna de una tradición exegéüca mar- local en la comunidad de Changzhou) principios que había extraído
cada por unas aspiraciones políticas heredadas de la lucha del Don- de sus estudios clásicos y filológicos. Su ideal de «conocer a fondo
glin contra la corrupción y el despotismo de finales de la dinastía los Clásicos para encontrar su aplicación práctica» (tongjing zhiyang
Ming y de la resistencia antimanchú de principios del período Qing. í l M S í f f l ) recuerda el de los letrados de principios de la dinastía
A medida que la administración china, y ya no manchú, va cobrando Qing, que trataban de combinar el estudio de los Clásicos con la or-
imftortancia después del reinado de Qianlong, los letrados van to- ganización del mundo actual,' y abre la vía a la explotación de las no-
mando consciencia de los límites de la disciplina textual y filológica ciones del Gongyang para la aplicación de reformas políticas.
de los «estudios Han» y de la necesidad de volver a un compromiso E l papel decisivo de L i u Fenglu fue el de legitimar, a los ojos de la
más activo en lo relativo a los problemas sociopolíticos del momen- erudición crítica, el activismo de su abuelo, inspirado en el Gongyang,
to. Más allá del ámbito de la erudición pura, la referencia a los Han, reavivando la controversia de los Han bajo su forma más polarizada
última dinastía constitutiva de la identidad china antes de las invasio- y, al mismo tiempo, más elaborada en el plano filológico e histórico.
nes de los «bárbaros», irá cargándose a lo largo del siglo xxx de una Se trataba de demostrar que toda la tradición textual considerada or-
connotación cada vez más claramente reformista al tiempo que na- todoxa tanto por el neoconfiicianismo de los Song y de los Ming como
cionalista, primero por oposición al despotísmo manchú, más tarde al por los «estudios Han» de los Qing se basaba en realidad en unos Clá-
imperialismo de las potencias occidentales. L a naturaleza política de sicos pretendidamente «antiguos» y en realidad totalmente falsifica-
debates en apariencia escolásticos no hace sino perpetuar unTcnómc- dos por el archivero Liu Xin (32 a.n.e.?-23) para justificar el ascenso
no constante en toda la historia china; en tanto que referencias obli- al trono de Wang Mang (9-23), el usurpador de la legitimidad de los
gadas y fundamenlós de los exámenes mandarinales, los Clásicos y la Han.' Era, pues, preferible apartar esas falsificaciones y basarse en el
elección de las versiones que había que adoptar representan una cues- comentario de Gongyang sobre los Anales de Primaveras y Otoños,
tión ideológica e institucional crucial. único vestigio intacto de la tradición textual de los Han anteriores, lo-
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davía defendida por He Xin (]29-lo2) dnraníc el período de los Han que había tenido durante los Han anteriores, llegado ai mundo «no
' posteriores.' porque el Cielo haya querido salvar a los Zhou orientales del caos,
Liu Fenglu acabó así de sembrar la duda acerca del origen de la.s sino porque quiso darle el mandato para .salvar del caos, a través de
versiones «antiguas» de los Clásicos, cuya autenticidad era imperati- los Anales de Primaveras y Otoños, a diez mil generaciones».'"
vo hacer remontar a antes de las manipulaciones de Liu Xin al sen'i- Al dar de nuevo un sentido profético a la vida y al mensaje de Con-
cio de Wanc Mang. Los alegatos de Liu Fenglu dieron la seña! de ata- fucio, Liu Fenglu trata de formular una exigencia política nueva en
ques concertados contra Liu Xin, ataques que proseguiría Liao Ping términos que siguen siendo clásicos por su referencia a las concep-
en Giiangzhou (Cantón) y que Knng Youwei llevaría al paroxismo en ciones cosmológicas del jinwen de los Han, asociadas a una literatu-
la década de 1 890. La disputa de escuela se radicalizaba en el [Link] ra apócrifa de. adivinación y presagios. A los ojos de Dong Zhongshu,
momento en que la vuelta a los «textos modernos» se revelaba com- jefe de fila de la escuela Gongyang de los Han anteriores, la captura
patible con un reformismo cada vez más audaz, incluso con las nue- del unicomio narrada al final de los Anales de Primaveras y Otoños
vas ideas venidas de Occidente. era señal de que Confticio, poco antes de su muerte, había recibido el
mandato celeste:
«Textos m o d e r n o s » r reformismo Cuando Yar Hui [el discípulo preferido de Confucio] murió, el Maes-
tro dijo: «¡Ay, es mi muerte lo que ha querido el Cielo!» Cuando Zilu
E l jinwen, corriente de ios «textos modernos» ds los Han, repre- [otro discípulo de Confucio] murió, el Maestró dijo; «¡Ay, es el tiilo de mi
.senta en la historia china la primera foniia de ideología imperial ba- propia vida lo que ha cortado el Cielo!» Cuando el unicornio fue captu-
sada en la interpretación de los Clásicos y conesponde al paso de una rado en una cacería en el oeste, el Maestro Kong dijo; «¡Mi Vía llega a su
estructura feudal a un imperio muy centializado. Paradójicamente, fin!»"
ésta es la forma de confucianismo que resurge después de casi dos
mil años jiara ^'ehicular un espíritu de reforma radical. En esa época, Soberano virtual, Confticio fue elegido por el Cielo, en una época
Ids chinos, confrontados a otro esquema de organización del mundo, de caos \ decadencia, para recibir el mandato y fundar nuevas insti-
se. ven obligados a admitir que su país no es ni la totalidad ni el cen- tuciones para las generaciones futuras. Aquí se destaca claramente el
tro del mundo, sinO sólo una nación, igual que las que se formaron aspecto institucional del ideal ooiifuciano, el de la «soberanía exte-
en Europa tras el final del Antiguo Régimen, Además, a mediados rior» (waiwang), por oposición a la «satitidad interior» (neisheng) pri-
del siglo XIX, la agresividad y la superioridad militares de Occidente vilegiada entre la dinastía Song y ei final de los Ming.'" Elegir a Con-
empiezan a quebrantar la confianza cliiiia en la enorme fuerza del im- fucio como ideal de soberanía era volver a poner en primer plano la
perio Qing. Desde luego, el cariz dramático que toman los aconteci- participación del «hombre de bien» en la «organización del mundo ac-
mientos contribuye a explicar en parte la conversión de la tradición tual», que se traduciría, para los letrados reformistas de finales del si-
del Gongyang de la ideología conservadora que sigue encamando en glo XDt, en la consciencia moderna del «compromiso» del intelectual.
ei siglo xviii en un discurso político reformista en el ,xix. Pero la mu- Respecto a lo que precede, se trata de saber cómo una concepción
tación se produce principalmente de manera interna, en la concepción cosmológica que se lernonta a los Han podía integrar nociones políti-
misma del orden imperial y de los fundamentos de su legitimidad, cas propiamente occidentales como el parlamentarismo. Sólo en el úl-
empezando por la autoridad de los Clásicos.' timo cuarto del siglo xtx empezó a extenderse un escepticismo que
Primero la imagen de Confucio, principal punco de referencia de la «ponía en duda no sólo la eficacia funcional del orden institucional,
aiiioridad de. las escrituras, evoluciona considerablemente. Tras haber sino también su legitimidad moral»." E l nuevo modelo parlamentario
sido el que definió, a través de los Clásicos (paiticularmente los Ana- ponía en tela de juicio las bases mismas de una concepción cosmoló-
les de Primaveras y Otarios), io.s principios de la autoridad política y gica de la soberanía, en la cual se confundían el orden civil y el reli-
de la lesistencia que había que oponerle, Confucio pasa de ser el mo- gioso, y el Flijo del Cielo era considerado como un eje del mundo que
[Link] de lo.s neocbnfucianos Song a ser el analista de los filólogos e irradia su autoridad universal.
historiadores de finales del siglo xvm. E s entonces rehabilitado por
Liu Fenglu eu su climensión de Santo profeta y de. «rey sin corona»
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«Textos m o d e r n o s » y legisrao •••^ A los ojos de los partidarios del jinwen, leyes penales y reglas ri-
tuales convergen en un mismo objetivo: preservar los valores huma-
Otro aspecto importante de la vuelta -di jinwen a finales de la di-¡ nos integrando la evolución de los tiempos y las costumbres. Para
nastía Qing es el redescubrimiento de la síntesis que llevó a cabo lat Gong Zizhen, Confucio escribió ios Anales de Primaveras y Otoños
tradición Dongyang de los Han anteriores entre ritos y leyes, en la cual para adaptar a los cambios de ios tiempos una visión moral confucia-
ei contrapeso de la ley, de alcance universal, era la autoridad particu-) na basada en relaciones sociales jerarquizadas. Estamos áhte una ree-
larista de los ritos. Habida cuenta del papel decisivo que desempeñó, laboración del tema, crucial en la tradición exegética del' Gongyang,
el Icgismo en la formación de la ideología imperial a principios de la de la «adaptación a las circunstancias» (quan ^ ) , síntesis de la ética
dinastía Han, la tradición interpretativa del Gongyang había estable confuciana y de las instituciones legistas, de los ritos y la ley, de los
Clásicos y la historia."
cido una relación entre la ley y los Anales de Piimaveras y Oioñoi
Todo el comentario se basa, efectivamente, en la idea de que los ma-., Las implicaciones de esta combinación de clasicismo confuciano
tices terminológicos y estilísticos del Clásico fticron deliberadamen- con la prael4caiegi«ta-seTfHft dcsaÍTolladas a loTügoTlel siglo XIX por
te introducidos por Confucio para expresar juicios morales, «alabanzas; letrados y fundonarioYdt espíitlti-reformista, que se vieron obligados
y censuras», sobre los hechos relatados y los personajes mencionadoi a rcconpcerquelos remedios Iradicionalés ya «OiíftstabaB-paKLtpsol-
A partir de entonces es posible leer entre líneas un mensaje moral en Venaigbl^mas tan graves como el [Link] la pnhlacjtjiTja co-
clave, susceptible de ser descodificado gracias a una clave inteipreta- nttpsÍÉ^"''°'=r4t4ear4fB-iTbetirm^ y las inoirsiones extran-
tiva que puede servir, por ejemplo, para definir precedentes cuando se jeras. A s T l a dimensión ideológica y política de los «textos niodemos»
trata de decidir en casos de justicia. • acabó coincidiendo con la.s preocupaciones pragmáticas de los letra-
das-funcionarios, jueces y especialistas del código. A través de su re-
Con Gong Zizhen (1792-1841) y Wei Yuan (1794-1856), los dos
flexión sobre la «oiganización del mundo actual» (jingslii S t í )> que
principales discípulos de Liu Fenglu, que en el apogeo de su carrera
ya en el siglo xvm se Inquieta por la proliferación de los reglamentos
en el ministerio de los Ritos los inició en la lectura del Gongyang, la
y de las disfunciones de] aparato administrativo y judicial, intentan
vuelta a los «textos modMnos» excede los límites geográficos de la co-
volver a principios más generales.
munidad de Changzhou para convertirse en una poderosa corriente a
Aparte de sus trabajos sobre los Clásicos de las Odas y los Docu-
escala nacional. Gong Zizhen. nieto del gran filólogo Duan Yuca! (que
mentos, Wei Yuan también es conocido por sus obras sobre temas tan
a su vez era discípulo de Dai Zhen), a la vez poeta y prosista de re-
prácticos como la defensa marítima, los impuestos, el monopolio de
nombre, es el autor de Analogías con los casos resueltos según los
la sal y la ingeniería hidráulica, hasta el punto de ser etiquetado por
«Anales de Priñiaveras y Otoños» (Chunqiu jueshi bi). Aunque el ti-
algunos de legista. En 1827 se publica su Compilación de textos de
tulo recuerde el de Casos de justicia resueltos en función de los «Ana-
la dinastíp Qing sobre la organización del mundo actual, que ejerce
les de Primaveras y Otoños» (Chunqiu jueyu) atribuidos a Dong
una influencia considerable en los medios letrados." Al igual que su
Zhongshu, se trata más bien de una «comparación de normas deduci-
discípulo Gong Zizhen, Wei Yuan trata sobre la inevitabilidad del
das del Chunqiu con las normas en vigor durante la dinastía Qing, pai -
cambio y su consecuencia necesaria, que es la reforma de las institu-
ticularmcnte con las que figuran en el código imperial»." Tiene como
ciones:
objeto determinar la naturaleza de la relación entre la antigüedad ve-
nerada por su sabiduría y los múltiples casos procedentes de la expe-
Desde los tiempos más remotos, antes de las Tres Dinastías, el Cielo
riencia presente. A l igual que Liu Fenglu, Gong Zizhen insiste en (1
nunca ha sido el mismo que el de hoy, la Tierra nunca ha sido ta misma
estrecho vínculo existente entre los ritos y las leyes: que la de hoy, los hombres nunca han sido los mismos que los de hoy, ni
siquiera las cosas han sido nunca las mismas que las de hoy. (...) Los le-
Hay quien pregunta: «¿Qué es mejor, practicar los ritos o practicar loS' trados Song se referían continuamente a las Tres Dinastías. Sin embargo,
castigos?» Yo les respondo: «Los códigos de castigos escritos es lo que - el [sistema de] campo cuadriculado, la estructura feudal, el reclutamiento
permite determinar ei sentido de [Link] cuanto se abandona [el ám- vigentes en las Tres Dinastías no pueden ser resucitados. Eso no sirve más
bito de] los ritos, se cae en [el de] los castigos, es imposible quedarse en- que para que las mentes pragmáticas critiquen los métodos coiifucianos
tre ios dos»." . . . por su ineficacia. Un hombre de bien que trate de establecer e! orden sin
conformarse al espíritu anterior a las Tres Dinastías se expone a ser tacha-
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do de virlgajridad; pero si.únp no reconoce la evolución ds las condiciones Nanjing, cuando empieza la segunda guetra del (Gpio contra Gran Bre-
desde las Tres Dinaslías^sfcéxpone a caer en la ineficacia," taña y Francia.
E n 1850la rebelión de los Taiping estalla en el sur, en Guangxi, en
Al dejar sin substancjiá:jas verdades eternas que supuestamente' nombre del «culto ai Dios de arriba», sectarismo sincrético que íntegra
contenían los Clásicos parS afirmar la incesante transfonnación de elementos Cristianos formulado por Hong Xiuquan (1814-1864)." Al
todo, la vuelta a ios «texíos-modernos», asociada a la exigencia de año siguiente, éste se proclama soberano supremo del «Reino celeste
«organización del munclbiactual», cuestiona la noción misma de ca- de la GraiíPáz» (Taiping tianguo), volviendo así a un tema recurrente
iionicidnd. Ahora bien, se puede dudar de la tradición clásica, se pu< en la literatura antigua)' objeto de numerosas especulaciones entre los
de dudar de todo, y ¿por qué no del régimen imperial? letrados reformistas como Kanig Youwei.^' E n muchos aspectos, el
Al dar primacía a lo político -que se impone como evidencia a nu igualitarismo autoritario de los Taiping recuerda el de los movimien-
merosos letrados-funcionarios, pero que, vale la pena subrayarlo, to- tos milenaristas e insurreccionales que contribuyeron a la caída de la
davía no ataca a la legitimidad de la dinastía manchú-, resurgen temas dinastía Han rejííndicando la misma «(Gran Pazj>. El «Reino celeste»,
legistas corno el provecho y la aplicación estricta de las leyes. Pero de que se imagina ya petpetuándose en una dinastía hereditaria, finaliza
un modo mucho más acuciante se impone la necesidad de llegar a una. con la caída de su capital, Nanjing, en 1864, cediendo ante un poder
reforma en profundidad de las instituciones; reesü-ucturación del sis imperial que aún no ha dicho la última palabra. Esta guerra suscita una
lema de exámenes, sustitución del ensayo en ocho partes por discipli- reacción ortodoxa, que propugna un orden moral ncoconfuciano,)' el
nas más adaptadas a las necesidades del momento, acercamiento en- resurgimiento de la escuela Tongcheng en Anhui, representada por
tre el emperador y los letrados deseosos de reconquistar su papel de Fang Dongshii (1772-1851) entre otros.=' Este abanderado de la orto-
consejeros, reivindicaciones que volverían a plantearse en todas las doxia Song a principios del siglo Xix «da su merecido a los estudios
empresas reformistas. Han» en su Hanxue shangdui dé 1824, que. es en realidad su acta de
defunción: les reprocha su método exclusivamente filológico, incapaz
de producir una reflexión a fondo sobre las cuestiones morales)' las si-
Primeros conflictos abiertos con las potencias extranjeras tiiacione.s de crisis como las que conocía China entonces.
Otra consecuencia de la guerra de los Taiping; un movimiento de
modernización, es decir de occidentalización en los ámbitos científi-
Al aplicar la doctrina de la escuela de Changzhou a la crítica de las . co y técnico, teorizado por Feng Guifen (1809-1874). L a distinción '
instituciones, los discípulos de Liu Fenglu contribuyen a difundir la que establece entre las tradiciones chinas que hay que salvaguardar y
idea de una refonna progresiva. Pero este espíritu que todavía bebe en las técnicas occidentales que hay que introducir reproduce la distin-
las fuentes clásicas se radicaliza a partir de la segunda mitad del si- ción clásjca entre constitución (ti É))' función (yong S): «Las en- |
glo xtx, cuando los contactos se convierten en conflictos con los paí señanzas chinas como base constitutiva, las de occidente como prác- ^ vi Qtfc
.ses occidentales, impulsados por su afán de dominación y su volun- tica funcional» (zhongxue wei ti, xixiie wei yong). Fórmula célebre que'vpvS. •y?^
tad de proteger Las misiones cristianas." Gong Zizhen muere en 1841, utilizarían muchos, como Zhang Zhidong (1837-1909) poco antes de ^
tin año después del principio de la primera guetra del Opio. Cuando las reformas de 1898. SlP /rp^
ésta finaliza en 1842 con el acuerdo de Nanjing, que otorga a las po-
A xmsP: de la década de. J8á¿Lsp fnrmn, a la cabeza de la burocra- '
tencias occidentales numerosos derecltos y privilegios en territorio
cia imperial, un movimiento a favor del «[Link].n» (ziqiang)
chino, como la apertura de los «puertos de tratado», Wei Yuan acaba
-expresión proeettEñtédel Libro de las Mutaciones-, es deckjfi cons-
de [Link] su Memoria ilustrada sabrv las países de ultramar, que
truccifln_de uno poteneia-militar y econémica-anipttTiTñgmiri^
propone luchar contra los extranjeros con sus propias armas y opo-
É " lasJécnicas europea.s. B i esaÍasi^4>astantETí5rclirErcuafldo se im-
nerlos entre sí, según el viejo principio consistente en «vencer a loi
pone la idea-de qiif. el peligixLiuás directo para-l-a-ditmatta viene del
bárbaros mediante los .bárbaros». L a obra tuvo un gran éxito, no sólo
exterior y qtie-hayLzute-ejriTeníarsc con Occidente utilizando sus pro-
en China, sino también en Japón, donde sin duda conUibuyó a inspi-
pias-armaft, Al misrnotiernpojiparece la consciencia de pertenecer a
rar las reformas de la era Meiji.'" Wei Yuan muere en 1856, tres añoi
Clnna c o m ü j s n í i d a d ^ n ^ pÓGoposi-
después del establecimiento de la «Capital celeste» de los Taiping en 1... i
ción aTos-»*»r4>aiQs». Ya no se trata del tradicional .sentimiento de su-
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perioridad cultura] y política, sino de una auténtica sacudida nacional. - presenta un componente importante del espíritu reformista de la dé-
Aunque sigue siendo el «País del Centro»," C\}im ú[Link] que rendkse. cada de 1890. Entre 1900 y 1910, publica una serie de traducciones,
a la evidencia drqilé el orden que habiá ifflpuesiO a Ciña gran parte del acompañadas de conieiitarios personales y redactadas en una refina-
mundo estaba amenazado. da lengua clá,sica que las convierte en auténticas transposiciones al te-
Si esta toma de consciencia se produjo tan tarde es porque fue ne- rreno chino; The Study ofSociology (Qunxue siyan) de Herbert Spen-
cesario mucho tiempo para reconocer la superioridad objetiva de Oc- cer, TVie Wealth af Nations (Yuanfu) de Adam Smith, On Liberty
cidente, no sólo en el terreno científico y tecnológico, siuo también en (Qunjiquan Jielun) de John Stuart Mili, L'Esprit des lois (FayL) de
la gestión de recursos humanos y materiales, en una época en que el Montesquieu.
sistema político chino estaba socavado por una continua degradación
desde finales del siglo xvm y profundamente afectado por la grave cri-
sis de los Taiping. Para observadores cómo Wang Tao (1828-1897), K a n g Youwei (1858-1927) y el apogeo del reformismo de los
fascinado por el ejemplo de Inglaterra y colaborador durante un tiem- «textos m o d e r n o s »
po del sinólogo escocés James Legge (1815-1897), resulta claro que
es inútil adoptar técnicas extranjeras si los métodos administrativos Durante la se|undamitad del siglo xtx, con la intensificación de
son inadecuados y los fundamentos mismos del Estado están a punto los inteinamhms cultürStes-e^te orrii1rTttr''"i| sobre lodo misione-
de hundirse." ros, nuevas iHp,j»« » m p l » » n n n nhrirr» rtiminn f-qnio la dc UU prinCIpio
Otro ferviente admirador de Gran Bretaña, Yan Fu (1853-1921) ha- parliunfntarifi n H» una parrieipariñn fir.l [Link] e.n el poder a través
bía recibido formación de inglés y disciplinas científicas en la Escue- de los periódicos, yehículo.s de la opinión piíhlica (minqing Sfi?, ex-
la del Arsenal de Fuzhou. Tras una estancia de dos añas en la Royal presión que evoca los tradicionales «juicios puros», qingyi "ffislÉ). A l
Navy a finales de la década de 1870, quedó profundamente marcado mismo tiempo, los letrados hacen lo posible por reforzar sus ideas re-
por la filosofía y el pensamiento político ingleses, en particular por el formistas. rebuscando en los reco'vccos de la lierencia cuTñjM-de la
darwinismo, cuya tesis sobre la supervivencia de los más aptos apli- que mucfaos-ttspestos habían quedado ocultos por la ortodoxjalm^e-
ca a las sociedades humanas. E s lo que se desprende de sus ensayos rial. Como señala Léon Vandermeersch, «el confucianismo se enfren-
publicados entre 1895 y 1898," y de su traducción anotada de la obra ta, en los medios progresistas, a la crítica severa de lodos aquéllos
deThomas Huxíey, Evblution and Ethics (Tianyan lun), terminada en -como Yan F u - que lo consideran responsable de:l atraso de la socie-
1896. En el mundo humano, proclama Yan Fu, la lucha perpetua por ' dad china y de dejar el país sin defensa ante la agresividad de los im-
la supervivencia se produc» primero entre comunidades que, en el prrinliitif-; nrnrirnlnli i j jiipiiiinn; qnirnnfi ru-iicn rrrycndn fn f)
contexto moderno, toman la forma de estados-naciones. Para traducir confucianismo no pueden, pues, no sentir la necesidad de renovarlo.
esta noción, Yan Fu recurre a gun término del vocabulario clási- Sin embaigtj, éstos piensan, poi' ótra parte, que la tradición china es lo
co elaborado en la época preimperial por Xunzi que inicialmente sig- suficientemente rica para alimentar esa renovación»."
nifica «rebaño de animales» y reviste, desde Confticio, una connota- Kang Youwei ilustra eminentemente esta voluntad de movilizar to-
ción positiva por oposición a dang 'j^, término peyorativo aplicado a dos los recursos del fondo tradicional," Formado en la academia del
las «facciones»." Para superar el prejuicio negativo que se asocia a Océano de Erudición establecida en 1820 por Rúan Yuan en Guang-
dang, cuando resurgió el [Link] del Donglin entre finales del si- zhou (Cantón)," empieza absorbiendo todo lo que puede y en todas las
glo xvm y principios del xtx, se prefirió el término qun para referirse direcciones.. A l encontrarse cerca de la colonia británica de Hong
a los grupos o asociaciones que querían hacer oír sus opiniones en Kong, está en contacto con la influencia occidental y es testigo de los
cuestiones de política. signos precursores de la guaira sinofrancesa de 1884-1885. De impe-
Convencido de que las comunidades, sociales a nacionales, no pue- tuosa personalidad y muy convencido de su gran misión de salvador
den prosperar más que si sus miembros son individualmente fuertes, del mundo, Kang se ve desde su juventud bajo el aspecto de un santo
Yan F u llama a los chinos a una regeneración, física, intelectual y mo- o de un bodhisattva. E n eso es representativo de un auténtico renaci-
ral. Denunciando su apatía, su hipocresía, su pusilanimidad y su falla miento del budismo Maháyána hacia finales del período Qing, que pa-
de sentido del honor, quiere convertirlos en ciudadanos dinámicos y radójicamente afecta sobre todo a los intelectuales laicos y progresis-
responsables. A este respecto, el mensaje darwiniano de Yan Fu re- tas. Asimilado desde hace tiempo por la cultura china, el budismo
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demás: la emperairlz regente Cixi restablece la situación apoyando el Asociación dc estudio del sur (Nan xuehui). Su obra más conocida,
movimiento de los Boxcrs. Esta sociedad secreta promanchú que quie- Estudio sobre la hwnanidad, muestra la influencia de Kang Youwei:
re acabar con los occidentales fracasa lamentablemente frente a las partiendo de una fusión del ideal ncoconfuciano y del budismo
potencias que poseen concesiones a lo largo de las costas chinas: Fran- Mahayána, a la que se atñaden elementos de espiritualidad cristiana y
cia, Gran Bretaña, Alemania y Rusia. de teorías científicas occidentales, Tan Sitong reintégrela la virtud
Por su pape) protagonista én el movimiento reformista, Kang You- confuciana de la humanidad (ren) como una fuerza dinamizante del
wei entra én la Historia por la puerta grande, pero lo que lo distingue universo y garante de la igualdad fundamental entre los seres huma-
de muchos de sus contemporáneos con las mismas aspiraciones es que nos. E n un arrebato místico, ve en el ren un estado universal de soli-
fundamenta su acción política en una crítica radical de orden cultural citud mutua y de infinita compasión en que todos los seres entran en
basada en una rcinterpretación de la herencia escrituraria. Tras el de- nirvána, rompiendo así las relaciones jerárquicas de la sociedad tra-
sastre dc 1898, incluso exiliado en el extranjero, permanecería fiel a dicional. A un objetor ficticio que le dice que todas esas hermosas teo-
su concepción de los Clásicos y a la idea de monarquía constitucio- rías no valen nada si no conducen a la acción, le responde:
nal, a contracorriente de la oleada revolucionaria creciente.
Para mC, el conocinúcnlo, y no la acción, es lo que tiene más valor. E l
conocimiento es cosa del alma, la acción es cosa del cuerpo. Confucio dijo:
L i a n g Qichao (1873-1929) y T a n Sitong (1865-1898) «Saber que se sabe cuando se sabe, saber que no se sabe cuando no se sabe,
ése es el verdadero conocimiento». Saber es conocimiento, pero no saber
también lo es. La acción tiene sus límites, no asi el conocimiento. La ac-
Cuando el joven Liang Qichao, niño prodigio destinado a la carre-
ción puede agotarse, no así el conocimiento. La acción no puede igualar el
ra mandarina!, acaba de terminar su formación tradicional en la aca-
conocimiento, es algo contra lo que nada puede hacerse. Lo que la mano
demia del Océano de Erudición de Guangzhou, conoció a Kang You-
o el pie pueden tocar no llega tan lejos como lo que perciben el ojo o el
wei, que le hizo rechazar toda la «inútil erudición antigua» y del que oído; lo que la memória puede almacenar no abarca tanto como la intui-
se convertiría en el discípulo más eminente." En 1895, tras la derrota ción; la medida tomada con la balanza o la regla no será nunca tan justa
china frente a Jos japoneses, Liang entra en la política fundando con como el cálculo (mediante la inteligencia]; toda la belleza de la realidad
sil maestro un periódico de poca tirada destinado a los oficiales de Bei- no llega á igualar la pureza del principio absu^cto. ¿Acaso son cosas que
jing y, más tarde, siendo redactor jefe del Shiwu bao (conocido en in- puedan cambiarse? Si los letrados pedantes se quejan de saber sin poder
glés como The China Progress). Este periódico, recién fundado en es porque su conocimiento no es verdadero. El verdadero conocimiento es
Shanghai, constituiría una verdadera plataforma del movimiento re- el que puede ponerse en práctica en todo momento."
fonnista. En sus eállOriales.'Liiilié íéélanta-tnrtggimen parlamentario
y «derechos panr-gppnéfilo», una reToTBTa-dcl sistema dcxxáiiienes y
de ia*fcdtt«a«ón (con la integración de métodos y disciplinas occiden- E l espíritu de reforma entre el universalismo y el nacionalismo
tales), la iguáidadUie los sexos, la creaciónrieesciiffln.';femenina,»: y la
a b o l k j á a d e la costumbre oe vendar ios pies a las mujeres. Dc hecho, Frente a la tendencia pragmática fuertemente marcada por el dar-
durante los añoFqutí piumiltuui'l S 1898, ttotl éTímpulso decisivo de winismo social de Yan Fu, intelectuales como Tan Sitong y Kang You-
Kang y Liang, aparecen numerosas escuelas y «asociaciones de estu- wei, integran la idea de evolución en la cosmología china. De un
dio» (xuehui) deseoMsd£jrUefrarer«saber occidental», principal- modo significativo, cada vez que Kang se esfuerza en traducir térmi-
mente en China del sur: Jiangsu (región de Shanghai), Guangdong (re- nos tomados de la teoría política liberal de Occidente, recurre a la tra-
gión dc Guangzhou) y Hunan. dición dc los «textos modernos» (Jinwen); así, en la visión Han de la
Esta última provincia es adonde Liang Qichao fue a llevar su men- unidad del Cielo y el Hombre aparecen las nociones dc libertad indi-
saje en 1897. Patria de Wang Fuzhi -símbolo de la resistencia contra vidual, igualdad y democracia. Del mismo modo, interpreta la visión
el despotismo manchú- y (más tarde) del ilustre Meo Zedong, Hunan Jinwen de la historia-que seguía siendo esencialmente cíclica- según
es entonces escenario del primer experimento en tamaño natural de una concepción lineal y evolucionista, reorientando toda la perspecti-
organización social sobre bases refonnistas. Tan Sitong es un actor va tradicional en un esquema de progreso dirigido hacia el futuro. E n
protagonista con su Nuevo diario de Hunan (Xiangxue xinban) y su su Libro de la Gran Unidad, Kang asigna lo que denomina -utilizan-
538 539
parece apto para hacer frente tanto a la moral cristiana como a la espe- tidad para alterar su santa ley. Uu Xin lo sustituyó por el duque de Zhou,
culación filosófica occidental." Sin embargo, por [Link]ío a la ortodo- pero nada de esto sucedía antes de la dinastía Han. Antes de la dinastía
xia [Link]. todavía oficialmente vigente en su época, Kang coma de Han, Confticio e-ra iiniversalmente conocido como un jefe religioso que ha-
la antigüedad china una concepción del mundo vitalista, naruiaüsta y bía reformado las instituciones, un santo-rey de divina luz."
cosmológica heredada de Mencio y de Dong Zhongshu, centrada en el
gi, energía prima del universo, y en la unidad del Cielo y el flombre. E l objetivo, difícilmente defendible en materia de historia textual,
En las dltirnas décadas del siglo xiX, resulta urgente evaluar por es volver a centrar toda la tradición china en la persona de Confucio,
completo la tradición clásica para tener alguna posibilidad de salvar transfigurada de modo que pudiera rivalizar con las principales figu-
la nación de una alienación total. L a corriente de los «textos moder- ras de las demás grandes religiones, Buda, Cristo o Mahoma:
nos», cada vez más radical, encuentra una caja de resonancia en los
escritos de Kang Youwei. E n 1891. al tiempo que abre una escuela en El Cielo tuvo piedad de los muchos sufrimientos de los hombres que
Guangzhou donde tiene como distn'pulo a Liang Qichao, se publica su viven en nuestra inmensa tierra y ordenó al Emperador negro que enviara
Estiutio crítico de los falsos Clásicos establecidos por los eruditos de su simiente para crear un ser capaz de salvai a los hombres de sus males,
la dinastía Xin (el interregno de Wang Mang entre los años 9 y 23). un ser de divina luz. un santo-rey, un maestro de diez mil generaciones,
Kang acusa a la corriente entera de los «texto.? antiguos» de haber amparo de diez mil pueblos y jefe religioso de la tierra entera. Nacido en
tiempos de desorden [Confucio] los tomó como punto de partida para es-
constituido un obstáculo constante para el espíritu de leforma, una or-
tablecer el modelo de las Tres Exlades concenmándose en el de la Gran Paz.
todoxia que no ha hecho más que anquilosar y esterilizar toda la tra- Luego tomó como punto de partida su país natal [de Lu] para deteiminar
dición intelectual china: el contenido de las ires Edades fijándose en la Gran Unidad en que se fun-
dirían todos los seies de la inmensarierra,desde los más lejanos hasta los
El primero en componer falsificaciones e intioducii la conftisión en las más próximos, desde los más grandes hasta los más humildes."
iiLStitiicioncs del Santo.[Confucio] fue Liu Xin. La propagación de estos
falsos Clásicos y la usurpación de la herencia de Confucio fueron llevadas Kang Ytíuwei toma elementos de la literatura apócrifa dc la dinas-
a calvo por Zheiig Xuan. Durante el vasto período de dos milenios, a lo lar-
tía Han desde la perspectiva de una religión confuciana que apela a
go del uña, del mes, del día. de la hora, la erudición ds cientos, de miles,
de millones de letrados y el i'igor de las instituciones rituales y musicales las tendencias, más proféticas que racionales, de los «textos moder-
de veinte dinastías fueron movilizados para erigir esos falsos Clásicos en nos». Su intención clara es hacer frente a la influencia [Link], recu-
modelo.s de. referencia del Santo. Los hemos leído y recitado con fervor, rriendo a la vez a su visión de un progreso de la humanidad hacia la
exaltado en la práctica; quienes se oponían eran considerados como des- liberación definitiva, inspirándose en el advenimiento del reino de
leales, de modo t|ue nadie se atrevió nunca a oponerse a ellos o cuestio- Dios. A l enaltecer a Confucio como el mayor santo y reformador de
narlos." todos los tiempos, Kang se ve sin duda a sí rnísmo como un sabio, más
aún cuanto que sus iguales lo consideran como «el Martín Lutero del
Como intelectual chino confrontado al desafío occidental, Kang se confucianismo». Pero paradójicamente, la universalización de una
ve obligado a reconsiderar el conjunto de sti propia tradición cultural, nueva religión confuciana implicaba en realidad una desconfticlani-
empezando por el origen mismo, la «figura del padre» que es Confu- zación de la tradición.
cio. En su Estudio crítico de Confucio como reformador de las insti- Después de la suprema humillación que supusieron la derrota chi-
tuciones, publicado en Shanghai eti 1897, Kang recurre al coipiis de na frente a Japón en 1895 y la ocupación en 1897 de la balría de Jiao-
los «textos modernos» para describirlo como un progresista arvant la zhoii por Alemania. Kang consiguió por fin que. él emperador lo es-
¡etire: cuchara. Emprendió reformas políticas efectivas, logrando de este
modo llevar a buen término las ideas de los «textos moderiros». Du-
Que las Odas, los'Documenlos los Riros, la Milsica, las .Mutaciones rante los «cien días», entre el '12 de junio y el 30 de septiembre de
Sean textos arcaicos debidos a los reyes antiguos y al duque de Zhou, y que 1898, ICang y sus partidarios, entre los que figuran Liang Qichao y
PriniaveiCLS y Otoños [Link] sólo en pi'oclamaeiones y disposiciones ofi- Tan .Sitong, consignen por primera vez proponer la instauración de
ciales, todas estas ideas aparecieron cuando Liu Xin decidió componer fal- una monarqui-a constinicional basada en el modelo del Japón de la era
sificaciones en escritura antigua: lOueriendo privat a Confucio de su saiv-
Meiji." Pero es precisamente en e,sta reforma donde tropieza todo lo
536 537
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fJ-T do l.'i expresión clásica- la «Edad de la Gran Paz» c o Y r f ^ ^ ^ ^ ^ ^ , l a i llegado aún al gobierno por los ciudadanos del mundo. (...) En la Edad de
"¡lU- evolución progresiva de la humanidad," objetivo [Link]á*coñ,%Í;íición la Gran Paz, todas las pati ia.s del mundo, las más lejanas y las más próxi-
pasa por la instauración de un régimen parlamentario y deñma-mo- mas, las grandes y las pequeñas, serán una sola cosa." ,;
narqtiía constitucional.
A partii de mediados del siglo xtx, parece que el «nactonalrsmD ét- Y cita la,s mismas fuentes clásicas que Liu Fenglu y Kang Youwei: vUiji^i
nico», alimentado por el resentimiento contra la dommacióanianclm,
Los Anales de Primaveras y Otoños no estaban destinados a un .solo
va cediendo el paso a un nacionalismo nuevo, corno leacción contra
país sino al mundo ciiteio, no eran válidos pata una sola época sino para
las intrigas imperialistas dc las potencias occidentales. De la consig-
la eieiTiidad."
na que instiga a «restaurar a los Ming y derrocar a los Qing», se pasa
a la de los Boxers, que en 1900 quieren «restaurar a los Qing y derro-
Tan Sitong se suma a este impulso universalista. Mientras el hom-
car a los extianjeros». -Según la concepción tradicional, China no está
bre aborde los problemas sociopolíticos con un espíritu de amor -bajo
en el centro del mundo, es el mundo niteialmente: «cuanto hay bajo
la forma confuciana de sentimiento de humanidad—, la «Gran Paz» de
e! cielo», tianxia), un todo cósmico y moral. Semejante representa-
que hablan las fuentes clásicas como el Gongyang podría advenir, en
ción, en que la bttrbarie (la petiferia) no tiene relaciones con la civili-
la libertad y la igualdad, sin que haya discriminación entre lo.s pueblos
zación (el centro) si no es pagándole tributo, no favorece mucho a
ni separación entre las naciones. Sin embargo, a fíñales del siglo xtx
priori el surgimiento de un nacionalismo basado en el -sentimiento de
existían maneras de combinar ese ideal de universalidad con un na-
irenenecet a un país entre otros.'" La prioridad para los reformistas que
cionalismo de aquí y ahora: muchos reformadores «aspiraban a la rea-
reivindican los «textos modernos» era reconstituir un orden del mun-
lización futura de un mundo universa! que reutiiera todas las naciones,
do cohetenie, fundamentalmente universalista, y si numerosos pensa-
propugnando para el presente un estado-nacióii chino reformado. L a
dores eran conscientes de la necesidad de crear un sentimiento de co-
universalidad seguía siendo el objetivo final del esquema evolutivo
munidad nacional, no parecen haber concebido el nacionalismo como
hecho de cambio gradual y de prognsso que planteaban los reforma-
un fin en sí. En la línea de la interpretación que hace Liu Fenglu de
dores. (...) Era peifectamente coherente reconocer la realidad presen-
los Anales de Primaveras y Otoños, Kang Youwei orienta la visión
te de naciones en guerra sin perder de vista la idea de un mundo me-
culturalista hacia un ideal universalista:
jor y de paz universa! para el ftituro».'"'
Todo hombre ha nacido del Cielo. Por eso no debe .ser considerado
como ciudadano de un país (guomin), sino como ciudadano del Cielo (lUiii-
min). Habiendo nacido del Cielo, el hombre .sólo puede someterse al Cic- E l «post-1898»: la tradición clásica entre reformismo y
lo. [Por lo tanto], todos los hombres .son autónomos e iguales." revoIinniSn~ — " ~ =>' ^ I
Chang Hao cuenta que en el período más agitado de! movimiento- Tras el fmgagg de las tentativas de reforma dc 1808,.iQdofcinij>.fpg
de refonnas de 1898, Liang Qichao [Link]ó a su maestro para recor- de [Link]>t&.fiifTon ejenmcitásTcanig Tan Sitong, mártir a
darle que su «afán de actual políticamente no debía hacerles olvidar les treinta- s licj JflüS. u ublieados a exiliaraa. como Kang Youwei y
su objetivo siipreino, es decir la idea universalista de extender las en- Liang Qichao, qué>*ejsfiigiaFon en Japón. L a vuelta a los «textos mo-
señanzas morales y espirituales de Confucio y salvar el mundo; obje- dernos», después de alcanzar su apogeo político con el reformismo de
tivo preferible al político y "particularista" de defender China como la década de 1890, deja de ser de actualidad en 1899, si bien conser-
nación».'" E n su ensayo De la comunidad (sociopoltticñ), Liang per- va cierto prestigio en los círculos intelectuales por haber inspirado el
jmanece en la universalidad sin dejar de destacar, ya no el aspecto hu- primer movimiento constitucional de toda las historia de China. Kang
mano, como Kang, sino los problemas cniciales ds participación y de Youwei nunca abandontina sus convicciones; en cambio, Liang Qichao
iegitimación; acabó por re-ndirse a la es'idcncia de que China no podría sobrevivir
más que a costa de üna ruptura definitiva con la tradición, declarando
Hay ciudadanos de una nación y ciudadanos de! mundo. Los países oc- en 1902 que, a los .30 años, había renunciado a cualquier discusión so-
cidentales están bajo el régimen del gobieino por la nación, pero no hati bre los «falsos Clásicos»."
.540 541
Fue en Japón donde, bajo la probable influencia de reformistas Zhang se sitúa en la línea de erudición crítica de los Qing y desacra-
como Fukuzawa Yutóchi, Liang escribió su obra maestra. De la nue- liza definitivamente a los Clasicos.
va ciudadanía fXinmin simo), en que la posición crítica que le da su En sus acometidas contra los «textos modernos», Zhang llega a
exilio en el extranjero lo lleva a rechazar toda la herencia china y a "i „3
presentar a L i u Xin como el mayor erudito de toda la tradición escri-
adoptar ideas radicalmente nuevas. E l historiador Mark Elvin la con- • turarla china con el único fin de vilipendiar la figura sagrada de Con-
sidera «la primera obra importante publicada en el serió de la tradición
erudita china que corta los lazos con el confucianismo escriturario» y
^13 fucio, a quien describe con rasgos poco halagüeños én su Libro de
burla y tacha de letrado oportunista y sin escrúpulos en' su Sneve jem-
que marca su muerte «en el sentido en que había perdido el poder de blanza de los maestros de los Reinos Combatientes.^ En una Refuta-
autorreproducirse como sistema viable de creencias y valores de las ción de la religión confuciana (Bo Kongjiao yi), especialmente co-
clases cultas»." rrosiva, el confucianismo es descrito como una creencia que no
fomenta la claridad mental y que propugna, en lugar de moralidad,
egoísmo e hipocresía. Esta virulencia, que prefigura la tendencia ico-
Zhang Binglin (1869-1935) noclasta del movimiento del 4 de mayo de 1919, demuestra que des-
pués del fracaso del confucianismo al estilo de Kang Youwei, la úni-
ca salida para China es deshacerse de los valores culturales basados
Después del fracaso del reformismo y del universalismo inspira-
en la sacralidad de Confucio y dc los Clásicos para acabar con el or-
dos en los «textos modernos», g n i ^ ^ n p c - b u ^ a h a n H c a q i h i n n o Wi-
den cosmológico-político tradicional.
vieron mfe-ehetnailva que una taJlcalizadéB resueltamoBte revolu-
cionaria^nacionalista. Kang Youwei y lodo lo que representabá Pese a ello, Zhang busca todo lo qúe puede conservarse de la iden-
fueron recusados por los intelectuales progresistas de la generacióii tidad cultural china, combustible que considera indispensable para el
siguiente, empezando por Zkaog-Binglin (también conocido como mantenimiento del sentimiento nacionalista. En su voluntad dc opo-
Zhang Taiyan).*' Formado en el más puro espíritu de los «estudios nerse a la sacralización de Confucio en los «textos modernos» y, a la
Han», se adhirió al movimiento reformista en 1895. Después de co- vez, a la ortodoxia zhuxista todavía dominante a finales del siglo xix,
laborar en el Shiwu bao, el periódico progresista de Liang Qichao; Zhang vuelve a dar relevancia a Xunzl en detrimento de Mencio, que
fue cofundador del Jingshi bao (Diario de la organización del mun- • i * llevaba un milenio alimentando la filosofía china. Frente al idealismo
do actual). menciano, Xunzi propone una concepción mucho más realista del
hombre y del mundo, en particular en su elaboración de la noción de
Pese a que Zhang figura entre los primeros intelectuales chinos
«comprometidas», conservaría durante [Link] vida su afición a la . «comunidad» (qim). Como muchos de sus contemporáneos, Zhang la
erudición clásica. E n 1899, después del fiasco de los «cieíi días», es- asocia al materialismo científico y al darwinismo social que ha bebi-
cribió un artículo titulado «De las distinciones entre textos modernos do dc los escritos y traducciones dc Yan F u . Después del fiasco de
y antiguos», en que refutaba las opiniones de Liao Ping, defensor de 1898, su concepción darwiniaiia de la comunidad tiende a cristalizar-
ios «textos modernos», atacando, en realidad, las ideas de Kang You- se en el nacionalismo antimanchú de que se ha nutrido desde su in-
wei." Ese mismo año, Zhang publicó en el periódico reformista Qing- * fancia en la provincia de Zhejiang, volviendo a la idea de Wang F u -
yi bao (Diario de los juicios puros) una «Discusión verídica sobre el zhi de que la mayoría de chinos de etnia Han está ilegítimamente
confucianismo» (Rushu zhenlun), que ataca abiertamente a Kang You- dominada por una minoría inferior desde lodos los puntos de vista, so-
wei y a Tan Sitong. bre todo el cultural." Sólo cuando el fracaso del reformismo abre la
vía a la revolución el debate en tomo a la noción de qun se convierte
Un siglo después dc Zhang Xuedieng, Zhang Binglin se hace aban-
en una ofensiva contra los manchúes, considerados a la vez como mi-
derado de los «textos antiguos», declarando que los Clásicos son his-
toria, y no ficción ni profecía, como piensa Liao Ping, que llega a ver
en los Anales de Primaveras)' Otoñas, no las crónicas de L u , sino una
n ñona étnica extranjera y como régimen político represivo.
E n 1903, por haber insultado al emperador Guangxu en un edito-
rial,. Zhaqg Binglin es encarcelado durante tres años. Después se re-
visión del mundo moderno (el señorío de Zhcng representa China, Qin
es Gran Bretaña, L u es Japón, etc.). A l esforzarse, al contrario, en de- fugia en Japón, donde edita el Diario del pueblo (Minbao) y se reúne
nunciar la utilización del Chunqiu que hizo la corriente adversa de los con compatriotas como Liang Qichao. A lo largo de sus catorce años
apócrifos y en cuestionar la atribución de los Anales a Confucio, de exilia, éste prosigue sus actividades políticas: publica en periódi-
543
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.'-i^pf:
eos y organiza cap su maesiro Kang Youwei un partido para la refor- cual tiene que forjarlo (gao ming j £ ^ ) . .AI igual Dai Zhen, ataca el
ma constiiucional opuesto a las ideas revolucionarias de Sun Yat-sen
(1866-1925). Después de la revolución de 1911, que estableció la Re-
piiblica, esta competencia se prolongaría con la del Partido Progresis-
m carácter elitista, de la concepción del principio heredada de los Song,
que sólo condena los deseos y las emociones de la gente corriente
para sentir a los intereses de los piivilegiados, afianzando el orden
ta (Jinbudang), al que se adhiere Liang, y el Partido Nacionalista jerárquico establecido. Este radicalismo moral queda ilustrado en el
{Guomindang), fundado por Sun Yat-sen." ,..-jf Manual de ética (Lunlixue jiaokeshu), también de 1905, compuesto
basándose en el modelo claásico del Gran Estudio. E l término de lun-
lixue. neologismo tomado -corno tantos otros de la é p o c a - del japo-
L i l i Shipei (.1884-1919) nés (corno ziyou para «libertad», gcren zhuyi para «individualismo».
zhexue para «filosofía», etc.), se refiere al «estudio de las relaciones
Quince años menor que Zhang Binglin, L i u Shipei es uno de los sociales y de los principios éticos» desde una perspectiva histórica y
pensadores radicales mús importantes del siglo xtx y uno de los últi- evolucionista, opuesta a los valores morales de la tradición confu-
mos en recibir una educación tradicional en el «post-1898», en una ciana.
época en que la influencia cultural dc Occidente empieza a propagar- Mientras que cierta concepción liberal occidental insiste en la au-
se ampliamente más allá de los «puertos de tratado» de la costa, hacia tonomía externa del individuo frente a otios individuos o a la socie-
los centros urbanos del interior. Originario de una familia de letrado.s dad, la tradición ética confuciana, al privilegiar la autonomía interna
de la pi efectura de Yangzhou, gran centro de los «estudios Han» en ¡a por la cultura moral y el perfeccionamiento de uno mismo, tiene me-
tradición de Dai Zhen desde finales del siglo xvm, Liu tuvo una sóli- nos posibilidades de desembocar en una reflexión sobi-e el lugar del
da formación clásica que le habría merecido una brillante carrera ofi- individuo en la sociedad. De ahí el interés del paso de Liu de una au-
cial si no hubiera renido otros planes y si, además, el sistema de exá- tonomía moral puramente interna (sentido de Ib justo, clásicamente,
menes mandarinales no hubiera sido abolido en 1905." opuesto al de la conveniencia personal) hacia una autonomía externa
Al igual que Zhang Binglin, Liu estaba muy marcado por e! senti- (sentido de la conveniencia general, opuesto al de la conveniencia par-
miento antimanchú de su familia y se oponía al reformismo universa- ticular). Sus términos pertenecen a la tradición confuciana, pero tie-
lista de Kang Youwei. Su Libro del rechazo (Rangshu), el primero que nen claramente en cuenta la nueva problemática occidental. En Lo
publica, expresa un nacionalismo étnico claramente [Link] en el Li- [Link] de las ideas chinas acerca del contrato social (Zhongguo
bro amarillo de Wang Fuzlii." En él «rechaza» las tres relaciones minyue jingyi), de 1903, Liu desairoUa su concepción del interés ge-
constiitirivas de la sociedad china, en las que se superponen las es- neral en una interpretación populista y antimonár-quica influida por
tnicturas del imperio y de la familia, que a su vez se basan en un or- Jean-Jacques Rousseau. Compuesto según el modelo del Plan para el
den cósmico universal cuyo centro es China. Más allá de la simple principe de Huang Zongxi, esta obra aparece como el complemento
modificación de las reglas del juego imperial que habría bastado para del Ubro del rechazo inspirado en el Libro amarillo de Wang Fuzhi.
comentar a los reformistas como Kan Youwei, L i u ataca los pilares Al margen de sus referencias confucianas )• de su compromiso ra-
mismos de, toda la organización sociopolítica tradicional. dical, Liu muestra una atracción paradójica hacia el desprendimiento
Pese al tono polémico de su Explicación general del sentido de los budista, resen'ado al teneno personal y existencial y expresado en sus
términos de la escuela del principio (Lixiie ziyi tongshi), publicada poemas. L a exigencia moral y la negación budista del yo conveigen
en 1905. Liu no puede evitar, corno buen letrado chino, tomar de la sin embargo en el lecliazo de la noción de interés individual propia de
herencia filológica y filosófica de Dai Zhen una visión monista del las teorías de Bentham, ampliamente difundidas a través de Yan Fu.
mundo centrada en la energía vital. Pero roietitras que éste piensa el Esta recusación del utilitarismo anglosajón y la elaboración de un pen-
principio desde la perspectiva cosmológica tradicional, L i u , proba- .samiento político igualitarista reflejan, en el recorrido intelectual de
blemente bajo la influéncia de las ciencias occidentales, elimina rodo Liu, una radicalización que se produce durante una estancia en Japón,
ese aspecto para conservar sólo el de la cultura moral. E l monismo en 1907-1908. Escribe entonces vehementes artículos para el Diario
de Dai Zhen le pemtite concebir una moralidad imerior y, a la vez, del pueblo, órgano de un grupo revolucionario de Tokyo editado por
extei iorizada en los actos, cuyo voluntarismo se opone al quietismo Zhang Binglin. En contacto con anarquistas japoneses, se adhiere ac-
Song y Ming; el destino no es una fatalidad que uno padece, cada tivamente al anarcosocialismo, que profesa en periódicos editados en
544 545
colaboración con su esposa, feminista convencida. En ellos expone su 9. Thomas A. Mctzgor describé el concepto Qing de autoridad bajo U forma de im
visión de una sociedad ideal de la que desaparecerían todas las fonnas • eaquenu triangular, «La autoridad soberana del principe Qun) estaba contra' restada por
de desigualdad: gobierno, propiedad privada (abolida por una revolu- el pape] que d e s e m p e ñ a b a ei "hombre de bien" Qimii) como portador por'excelencia
de una visión ética, y la autoridad de los C l á s i c o s dominaba ambas funciones», v é a s e
ción campesina que redistribuiría las tien as), dominación de los hom- . Escape From Piedtcament: Neo-Coriftictanism and China 's Evolving Palilical Cultu-
bres sobre las mujeres, demarcaciones entre países, discriminaciones re, Columbia Univcrsity Press, Nueva York, 1977, p. 179.
raciales... Visión utópica que recuerda a la de Kang Youwei, más aún 10. Chunqiu lun (Tratado sobre los «Anales ¡le Priñiaveras y Otoños»¡, en Isulibu
cuando L i u la llama también «Gran Unidad»," con la diferencia de Ji (Escritos de Uu Fenglu). 3. ed. 1827, p. 20a.
11. Chunqiu fanlu 9, ed. Xinbian ihuiijtcheng, 23ionghua shuju. fleijing. 1992.
que aquél la imagina como resultado dc un proceso histórico largo y
p. 137. Para el episodio del unicornio, véase U m b i é n el Comentario de Gongyang so-
gradual, mientras que éste la ve realizarse en una brusca sacudida de bre los Anales de Primaveras y Otoños, duque A i , 14* a ñ o , y Diálogos de Confucio,
la voluntad y la acción humanas, y en la luptura violenta de todas las X I , 8.
estructuras sociopolíticas. Así, pese a que ambos parten de fuentes clá 12. Acerca de esta doble dimensión, véase cap. 2, « S e m b l a n z a del príncipe como
sicas y desembocan en un mismo idealismo, Kang Youwei y L i u Shi- hombre dc bien», cap. 12. nota 34, y cap. 17, nota 13.
13. Chang l i a o . Chínese Intellectuats in Crisis: Search for Onler and Meaning,
pei representan dos vías incompatibles en los albores del siglo xx: el
1890-19]J, University of California Press, Berkeley, 1987, p. 5.
reformismo y la revolución. 14. Jérñme Bourgon, ghen Jiahen et te Dioii chináis á la fin des Qing. tesis docto-
ral, E H E S S , Pan's. 1994. p. 498. [Link] aspecto de la tradición e x e g é t i c a del Gongyang
provoca un nuevo interés por parte de toda una corriente «jurista» en la segunda mitad
de! siglo XIX. Para los «casos de justicia de Dong Z h o n g s h u » . v é a s e cap. 12. nota 37.
Notas
15. Gong Ziziten quanji (Obras completas de Gong Zizhen), Shanghai Rcnmin cbu-
.banshe. .Shanghai, 1975. p. 233.
1. V é a s e D s v i d S. Nivison, «Ho-stien and his Accuscrs: Idoology and Polilical Be
16. V é a s e cap. 12, nota 38.
havior in the 18* Centuty», en David S . Nivison y Arthur F. Wrighi, eds.. Confiicianism
17. - E l Huangchao jingshi weitbian (Compilación de textos de la dinastía Qing so-
in Áciion, Stanford Univemiiy Press, Stanrord, 1969, pp. 209-243; y Susan Mann-Jo
bre la organizacián del mundo actual) reúne ensayos redactados por funcionarios y le-
oes, « S c h o l a s l i c i s m and Pólitics in Late 18* Century China», Ch 'ing-M wen-i'i (Late
trados Qing acerca dc problemas prácticos de gobierno (administración, organización
Imperial CIOiui), val. 3, n.'4, (1975). 28-49.
social y poUtica,.siilema tributario, estrategia y armamento, agricultura, etc.). Dirigida
Este capihilo reproduce on parle el artículo de Anne Cheng, «Tradilion canonique
por Wei Yuan y He Changling (1785-1848), esta obra está inspirada en su modelo Ming,
el csprit téformiste i la fin du xix sitcle eai Chine; la t é s u i g e n c e de la conlrovebe j i n -
el Mingdai Jingshi wenbian. Se reeditó bajo el título de Qing Jingshi wenbtan. 3 vols.,
wen/gutven sous les Q i n g » , Études chinaises, vol. 14, n . ' 2 (1995), pp. 7-42.
Zhonghua shuju, Beijing, 1992, V é a s e Benjamín A . Elman. «The Rclevance of Sung
2. Acerca de los «Juicios puros» (gingyO ds la dinastía Han, véase ei cap. 12, nota
Learaing in ihe Late Ch'ing; Wei Yuan and the Huang-ch 'ao ching-shih ven-pien».
63; sobic la luolia entre los partidarios del Donglin y los eunucos a finales del período
Late Imperial China, yol. 9, n.* 2 (1988), pp. 56-85.
Ming, v é a s e cap. 20, nota 64.
18. Wei üianji (Obras de Wei Kio/ij. Zlionghua shuju, Beijing, 1976, L l , p p . 4 7 -
3. Sobre las comunidades letradas en Jiangnan, véase cap. 21, nota 66; acerca de la
49. Las Tres Dinastías son las dc la antigüedad china; X i a , Shang y Zhou.
escuela de Changzhou, véase Benjamín A. E l m a n , Claíriclsm, Pólitics and Kínship
19. Sobre U percepción china dc las inflncncias occidcutales en la segunda mitad
The Ch'ang-chou Scliool ofNew Texl Cotifucumism hiLate Imperial China, Univcrsily
del siglo ;<ix, véase Teng Ssu-yü, John K . Fairbank, el ai. China 'r ¡lesponse to lite West:
of California Press, Berkdey, 1990. Sobre la controversia dolos Han, v é a s e el cap. 12
A Documentary Stirvey (1839-1923), Harvard University Press, 1954; Paul A. Cohén,
«La batalla de los Clásicas».
China and Christianity: The Missianary Movemeni and the Gnowth of Chínese Antifo-
4. .Sobre los apócrifos de los Han, v é a s e el cap. 12, notas 4 0 y 41.
reignism, I860-IS70, Harvard Univcrsily Press, 1963; L i u Kwang-ching, « 1 9 * Ccnlury
5. Acerca del comentario de Gongyang sobre los Anales de Primaveras y Otoños
China; Ttie Disintegration of the O í d Ordcr and the linpact of the West», en Ho Ping-
v é a s e cap. 12, notas 36 a 39.
ti y Tsou Tang, eds., O i í n a írr Crisis, t. l . China i Heritagé and lite Communisi Potili-
6. L a expresión es de su discípulo Wei Yuan (acerca del cual véase, m á s adelante). cal System, Univcrsity of Chicago Press, 1968. pp. 93-178.
Sobre el ideal de los letrados de principios del periodo Qing, vé[Link] el cap. 21, nota 5.
20. V é a s e Jane Kale Leonard, H'eí línin and China's Rediscovery uflhe Maritime
7. V é a s e L i u Fenglu, Zuoihi Chunqiu kaoiheng (Examen crítica de ePrimaverasy
World, Harvard University Piess; y Pctcr Mitcholl, « T h e Limits of Reformism; Wei
Otoños del señor Zuo»!. publicado en 1805 y reproducido en el Huang Qing jingjit
YUan's Reaction to Western Intrusión», Modem Asían Studies, n.* 6 (1972). Hecho sig-
(Exégesis sobre los Clásicos de la dinastía Qing), Juan 1.294-1.295.
nificativo del aislamiento en que se mantenía al emperador publicado por primera vez
8. E l comentario dc Ijongyang, acompañado del subcomenlario de H e X i u , que L i u
en 1844, revisado en 1847 y 1852, y iraducido al j a p o n é s en 1854-1856, la Memoria
Fenglu tiene en gran consideración, es la única obra de la Uadición de los «textos mt»
ilustrada sobre los países de ultramar (Haiguo tuzhi), que durante mucho tiempo fue
dernos» seleccionada de lodo el conjunto de los Clásicos editados durante la dinastía
una de las escasas fuentes de información acerca de los países occidentales a disposi-
Tang. Acerca de H e X i u , v é a s e Anne Cheng, Étude sur le confiicianismo Han: l'Éla-
c i ó n del público chino, no fiie presentada al emperador hasta 1858.
horation diine tradition rxégéiique sur les Classiques, Collfcgc de France, Instituí des
21. Cabe señalar que el « D i o s de arriba» de los Taiping no es sino el « S o b e r a n o de
hautes études chinoises. París, 1985.
arriba» (shangdi) de la antigüedad china ( v é a s e cap. 1). V é a s e Eugcnc P. Boardmaii,
546
547
Oirísiimi ¡nfhiencf iipoii Ihe ldeolog\ RebclUtm, I8U-1S6-Í. Univcrsity como resultado de! encuentro entre su madre con un « E m p e r a d o r negro» que vio en
of Wisconsin Press. ;.1adlsoM. 1952 V i n e e B t T C * S h i h The Taiping hleologv. lis Sour- sueños, cuyo carácter milagroso io convierte en una semi-divinidad. Sobre las Tres Eda-
i:es. Inlerpieiaiinn. ami liifliieiices, [Link]?of Wnshington Piess. Seatíie; Rudolf G . des, v é a s e más adelante, nota 39.
Wagner. tieenaciing ihe Henvenly Visioii: The Rale ofReligirm in the Taiping Rebellion,' 35. Véase, por ejemplo, Liang Qlcliao, «Biographie de K a n g Youwei» (Nanhai
[Link] ol California [Link], Berkeley, I9S2. Kang .xiansheng zhuan), en Yinbhigshl wenji (Escritos de Liang Qichao), Zhongliua shu-
22. L.T era de la «Gran Paz» ílgiira, |)0i ejemplo, en iiii eapímio del Timado ele los ju, Shanghai, 1939, 39, p. 67a; y Tan Sitong, Renxue (Estudio sobre la humanidad) en
Itihis (Liji), «ÍJi e v o l u c i ó n de lo.s ritos» (Liyiml, citado poi Hong .Xiuquan en 1845- Ton Sitong quanji (Obra completa de Tan Sitong). Sanlian shudian. Beijing, 1954, p. 55.
1846 en sii.r «Insinicciones paia despenar el munrio por la Vio original» y medio siglo 36. V é a s e Philip Huang. «Liang Ch'l-ch'ao: The Idea of the N c « ' Citizen and the
iTiiis (arde por Ksittg Yoinvei, vé[Link] más [Link] nouis M y 39. Iníluence of Meiji Japan», en David C . Buxbaum y Frederick W. Mote, eds.. Transition
23. Véase \V. T. de Bary, The Tiouble wilh Conñiciaiiism, Harvard University Press, and Pcrmanence: Chínese líistory and Culture. A Fesischrifi in Honor of Dr. Hsiao
Cambridge, 1991, pp. •'•I y «s. Kung-ch'ilan, Cathay Express Ltd., Hong Kong, 1972, pp. 71-102. E n el mismo volu-
24. Recordemos que este nombre, que se remonta a la antigüedad cliinn, se aplicó men, véase el artículo de Wong Young-tsii, «The Significance of the Kiiang HsK E m -
inicialmente a lo.s señorío.s de la llanura central, v é a s e final del cap. 1. peñar to the Reform Movemeni of 1898». pp. 169-186.
25. Véase Paul A. Cohén. «Wang T ao and Incipiem Chínese Nationalismv., Jour- Acerca de los «cien días», véase Lukc S. I C ICwong, A Mosaic oftlie Hundred Days:
nal ofAsian Siiiilies. vol 26 (1967), |ip. 559-574. [Link], Pólitics and Ideas oflS9S, Harvard University Press, 1984.
26. Cuatro de esos ensiiyos, escritos en 1895, e.síán traducidixs ai francés por 37. Sobre Liang Qichao. véase Jo,seph R. Levenson, Uang Ch 'i-ch'aa and the Mind
Fninfois Houaiig, Us Manifesies de Ven Fon, F,iyard, París, 1977. Acerca dc Yang F u , of Modem China, Harvard University Press, 1953; Chang Hao, Uang Ch'i-ch'no and
vé«.se Benjamín .Scinvarci, In Seonah of VVenWi an/l Power: Ten Fn and ihe West, Har- Intellecrual Transition ih China, Harvard Univcrsity Press, 1971; Philip Huang, Uemg
vard University Press, Cambridge, (964, Ch'i-ch'ao and Modem Chínese Uberalism, University of Washington Press, Seaitle,
27. V é a s e Diálogos, XV. 22, «Los liombies dc bien .son sociable.s {ciim) sin ser par- 1972.
tid»! ios (dong)». Sobre la palabra riniig en el .seniido de «facción», v é a s e cap, 20, nota 38. [Link] (Estudio sobre la humanidad, acabado en 1896 pero publicado varios
64. meses [Link]és de la muene de Tan Sitong en 1898), 2." parte, en Tan Sitong quanji
28. « U n e visión confucianiste modenie dii houddhisme: le notivcou cognitivisroe (Obra compelía de Tan Sitong). Sanlian shudian, Beijing. 1954. p. 86. L a cita de Con-
de Xiong .Shili», en Jean-Pierre Drige, ed., De Dunhuang au Japón Études chinoises fucio es de los Diálogos. 11, i 7, Existe una traducción al inglés de! Renxne par Chan
et houddliiqiies nfferres ó Micliel Soymié, Droz. Ginebra, 1996, p. 301. Stn-wai, Aíi Exposilion ofBenevoience: The Jen-hsUeh ofTan Ssu-I'ung, Chinese Uni-
29. Vé[Link]. por ejemplrr, Richaid C . fUnvard, «JCang Yu-we¡ f I85S-192.7): His In- versity Press, Hong Kong, 1984; del mismo especialista y en la misma editorial, r<Jf;
tellecttial Qnckgronnd and Early TImugiü». en Aitliut F . Wrighl y Denis Twitcheit, cd.s., Ssu-l'ung: AnAimatated Bibliography. 1980; véase también L u k e S. K . Kwong, « R e -
Cnnftician Peisonaiilies, Stanford University Press. Stanford, 1962, pp. 294-316; L o flections on an [Link] of Modera China in Transition; T'an Ssu-l'ung (1865-1898) as
Jiiiic paiig. ed.. K tmg ¡'u-u ei, IS5S-I927: A Biogiaplty and a Symposinm, University a Reformer», y Richard H . Shek, « S o m e Western Influences on T'an Ssu-t'ung's
of Arizonn Press, Tiicson. 1967; Hsiao ICnng-cli'Uaii'. A Modem China and a New Tliought», en Paul A. Cohén y John E . Schrecker, eds., Reform in / P * Centuty China,
World: K'ang Vn-wei. Refoiniei and C/iapian, 7 Í 5 S - / 9 2 7 , Universitv of Washineton East Asían Resenrch Ccnter, Har vard University. Cambridge (Mass.), 1976, pp. 184-
Press. .SeaiHe, 1975. 193 y 194-203; David Wright, «Tan Sirong and the Ether R e c o n s i d e r e d » , Biilíetin of
30. V é a s e cap. 21. nota 88. the School of Oriental and Afr'ican Studies, n.° 57 (1994). pp. 551-575.
31. V é a s e Chan Sin-wiii, Buddhism in Late Ch'ing China. C h í n e s e Univeraitv 39. E n el Datong shn (Libro de la Gran Unidad), del que en vida s ó l o publicó frag-
Press. Hong Kong, 1985. mentos )' que no fue publicado íntegramente hasta 1935, ocho años después de su muer-
32. Prólogo al Xhisne weijing kao lEsindio critico de ¡osfalsos Clásicos estoble- te, Kang desarrolla la teoría Gongyang de las Tres Edades ( v é a s e notas 23 y 34 de este
cidns por lo.s eruditos de la a'inastía Xiní. publicado en Guangzhou en 1891 )' prohibi- capítulo), segt'in la cual la historia del país de L u que cubren los Anales de Primaveras
do por decreto impeiial en 1894, Zhonghuti shujii, Beijing, 1956, p, 2. y Otoños consta de Ires períodos: el pasado lemoto, que Confucio sólo c o n o c í a por la
. . Los dos «culpables» aquí mencionados son Liii X i n (32 [Link].e.?-23),.bibliotecario de Iradición; el [Link] reciente, tfel que había oído hablar directamente; y el préseme, del
los Archivos imperiales rinranle el reinado de Wang Mang, v ci gran escgeta de ios Han que era testigo. Esta períodizacíón .sería desarrollada en la dinastía Han posterior por
posteriores, Zheng Xiiaii (127-200), véase cap. 12. «L.i batalla de los Clásicos» y «Los He X i u (129-1821, que vio er> los anales Ires etapas de la e v o l u c i ó n de la humanidad:
Han |iosleriorcs». de una era de «decadencia y caos» pasa a una «paz emergente» para desembocaren la
33. Koligzt gaizhi koo (Eslndin critico de Coníncio como reformador de las insii- «gran paz» (taiping). V é a s e nota 8 de este capítulo y Anne Cheng. Étiide sur le coitfit-
Iliciones), Zhnngima shuju, Beijing, 1958, pp. 243-244. A ! iguni que. e! Xinxiie weijing ciarUsme Han, pp, 207-240. Para una traducción al inglés del Datong shn, v é a s e L a u -
kan, el Kongzi gaizhi kao podría estar ampliamente inspirado en ci Jingxne kao (Exa- tence G . Thompson, Ta Tuiig Shn. 77ic One-Worid Phiiosophy ofK'ang Yn-wei, Alien
men crítico de las tradicione.s moderna y nntigno) de Liao Ping (1852-1932), cuyo ma- and Unwin, Londres, 1958.
nu-scrito había leído ICang en 1886, lo cual da cierta ha-se a la hipótesis de plagio. Acer-
Esta imegración de la idea de evolución darwiniana en el esquema c o s m o l ó g i c o tra-
ca (ie. L i a o Ping, v é a s e Josgph R. Levenson, «Liao P'ing .and the Confucian Departurc
dicional permite a Charlotte Fiirth hablar de « c o s m o l o g í a e v o l u c i o n i s t a » en ei pensa-
fiom H i s t o i y » , en Atthur t. Wriglit y Denis Twiichett. eds.. Confucian Persanaiiiies,
miento reforiiiisia, véase «Inielleclual Change; From the Reform Movement lo the May
.Stanford [Link] Press, Stanford, 1962, pp. 31'/.325.
Fourlh Movement. 1895 1920». en John I C Fairbank, ed., Tlie Caittbiidge Hisrorx of
34. P r ó l o g o al Kongti gaizhi fon, p. 1. E n este pasaje. Kang hace teferencia a un ^ ""' ""R"'''''^"" <=>•'"" ¡912-1949. 1.' parte. Cambridge Universitv Press. 1983.
apilcrifo de la [Link]ía Han en que se encuentra un relato del nacimiento de Confucio pp. 322-405.
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40. V é a s e Joseph R . Leveaon, Confucian China and tu Modem Fate, t. 1, Uniyer^i,
lity of California Press. Berkeley, 1958, p. 99. ,. V Epílogo
41. Mengii wei (Significado acuito dei Mengii), Guangihl shuju, Shanghai, ifi^a
l.p.ób.
42. Chínese Inteiiectuais in Crisis (referencias en !a nota 13 de esle capítulo), p..65.,
43. Prefacio al Shuoqun (Oe la comunidad), en Ytnbingshi wenji (Escritos de UaugL
Qichao). 3, p. 45b. Sobre la palabra qun, v é a s e nota 27 dc este capitulo. ,ej¿- _
44. Prefacio al Chunqiu zhongguo yidi bian (Distiiiciones hecluu en los Anales liéi'
Primavetm y Otoños entre chinos y bárbaros), en ünbingshi wenji. 3, p. 49b. ^v
4 5 . Wong Young-tsu, « T h e Itleal of Universality», en Paul A . C o h é n y fohnjE. :_;.^
Schrecket, eds.,/fe/orm m / 9 * Cemury China, p. 150. -
46. Qingdai xueshu gailun (Compendio de la erudición de io época Qing), | 2fi, en i 'jfr
Zhu Weizheng, cd., Uang Qichao lun Qingxueshi erzhong (Dos escritos de Uang Qi-z «
chao sobre ta huioria de la erudición Qing), Fudan daxue chubanshc, Shanghai, 1985,( A
p. 70. Este Compendio de la erudición de la época Qing, publicado en Shanghai en
1921 fue Iraducido por Imruanuel C . Y . Hsü bajo el título liiteilectuai Trends in the;
Ch'ing Period. Harvard University Press, 1939. .j^ - •
47. «Tlie Coilapse of Scrtptural Confucianism», Papers on Far Eastem Histqry Hasta principios del siglo XX, incluso las principales figuras de la
(Canbeira), n.'41 (1990), pp. ¿ 4 y 7 1 Pero cabe preguntarse si, en este caso, Liang Q h -
intelectualidad revolucionaria, corno Zhang Binglin o Liu Shipei se-
chao no habrá servido simplemente de caja de resonancia para unas ideas ya expresa?,'
das antes cpie é l , por ejemplo en los manifiestos tk Yan Fu,, en q u é la tradición se ve de-; guían tratando sobre nociones que ya circulaban ocho siglos antes. L a
sacralizsda con una radicniidad s'm pretxdentes. ,7 - perennidad del pensamiento Song y Ming no es, pues, desdeñable.
48. V é a s e Charlotte Furtli, « T h e Sage as Rebel: The fnner World of Chang Ping?'; Pero si bien los intelectuales chinos persisten en referirse ampliamente
lin», én The Limits of Change: Essays on Conservative Alternatives in Republicaii Chi- j a su propia tradición, ya sea de inspiración confuciana. daoísta o bu-
no. Harvard Univcrsity Press, 1976; Warren Sun, «Chang Ping-lin and his Polilkai '
dista, se ven obligados a llevarla en direcciones impuestas por los nue-
Thooglit», Papers on Far Fuuiem History, n.' 32 (1985), pp. 57-69.
49. V é a s e Jinguwen bianyi (De las ^tinciones entie textos modernos y antiguos)
vos desafíos y cuestiones de Occidente.
reproducido en Tang Zliijun, etl., Zhang Taiyan zhehgitut xuanji (Antología de escritos' Más allá del aparente simplismo de la fórmula «L3s"'enseñanzas
políticas de Zliang Taiyan), Zhonghua shuju, Beijing. 1977, pp. 108-115. Acerca de Igl chinas como base constitutiva, las occidentales como práctica funcio-
idea de que K a n g Youwei podría haber plagiado los escritos de Liao Ping, v é a s e nota : nal», se hace un esfuerzo considerable para formular de nuevo los da-
33 de esie capitulo. ^iij
tos y esquemas tradicionales en función de nuevas problemáticas que
50. E l Qiushu (Ubro de burla), del que hubo diferentes ediciones, incluye ensayos);
escritos hacia 1900. E l Zhuzixue iUeshuo (Breve semblanza de ios nuiesiros de ios ReU ?
ios acorralan en sus últimos reductos, revelando su relatividad y exa-
nos Comharie/uesj es un importante ensayo tle 1906. - .. ¡f cerbando sus contradicciones internas hasta ei punto de hacerlas esta-
51. L o s escritos de Wang Fuzhi consliluyen sin duda la fuente intelectual más inv,! llar. Como observa Chang Hao, «tas ideas y valores occidentales han
portante del « n a c i o n a l i s m o étnico» de lipo tradicional en pensadores de finales del si-i: actuado como catalizadores culturales, acentuando ciertas tensiones
glo X I X . Cabe .señalar que Zhang Binglin se o c u p ó en 1933, hacia el final dc su vida, de.>j
radicales inherentes al pensamiento chino y provocándo así una rup-
la publicación de una c o l e c c i ó n de obras todavía cxisteiiles de Wang Fuzhi, el Chitan- ^
shan yishu í u n n / í ( v é a s e cap. 21, nota 26). .-.•si 7''"
tura del equilibrio tradicional capaz de hacer emeiger esa.s tensiones
52: V é a s e Maric-Claire Bcrgfere,.Lo Bourgeaisie chinoise et la Révoiution dc 1911, "i en posición dominante».' Un ejemplo de ello es la virtud confuciana
Mouton, París y U Haya, 1968, y .9im Yat-sen, Fayard, París. 1994; Maiy C . Wrigbt,! de humanidad cuyo universalismo se trata de conciliar con los valo-
ed., CfiSna m Révoiution: The First Phase, 1900-1913. Yalc University Press, New Ha- J res ritualistas, familiares y jerárquicos.
ven, 1968; Harold Z . Schifffin, Sun Yat-sen and the Origins of the 1911 /íevoiurion„Unt'.| ¿
versity of California Press, Berkeley, 1968; Michacl Gasster, Chínese Inteiiectuais aíd :t "
Se produce un giro radical en las conciencias y los acontecimien-
lite Révoiution of 1911: The Birth of Modem Chinese Radicalism, University of WasliJ-'í tos de China en la primera parte del siglo xx." Mientras se rompen los
ingion Press, Seaitle, 1969. . . csi'^* esquemas del pensamiento tradicional bajo la presión de las ideas oc-
53. V é a s e E p í l o g o , nota 3. Acerca de U u Shipei, véase Martin Bernal, «Liu Shípct'J cidentales y se intensifica el impulso revolucioníuio, los «diálogos in-
and National E s s e n c e » , en Charlotte Furth, ed., 77ie Limits ofaiange, pp. 90-112. . : ¿ ternos» ceden el paso a los desafíos urgentes de la modernidad. E n una
54.
KA V - , , «El
\íA.é a s e cap. 21, ..en seniido de 1. chistoria».
« _ la : " T
.-sii'ij época en que se desmoronan los cimientos y los valores de la cultura
55. Acerca del Ubto de la Gran Unidad de Kang Youwei. véase nota 39 de estece»? J china, resulta imperativo para lo.s intelectuales disociarlos de China
en tanto que Estado político moderno. L a transformación dolorosa e
551