CASA DEL VIDRIO OPTICO
Autor Hiroshi Nakamura
Arte
El arte se ve plasmado en su fachada principal, la forma en que estos ladrillos han
sido diseñados específicamente para esta casa, la manera en que encajan
perfectamente los 6000 ladrillos que forman una barrera acústica que al mismo tiempo
permite tener una “visual” hacía la carretera transformando así algo que en un
principio podría considerarse desagradable en algo abstracto y bello.
Poética
Una de las peticiones del cliente fue crear un santuario en medio de la ciudad, esto
lográndose mediante su fachada que aísla el ruido exterior, su vegetación y también
con su espejo de agua el cual ayuda a iluminar la parte más oscura de la casa
generando un cambio de luz al atravesar el agua generando así una sensación “zen”.
El compromiso poético del arquitecto tiene que ver con la naturaleza de sus
intenciones creativas, es aquí donde las emociones se materializan
“La obra en sí, en tu materialidad, su espacialidad, en su relación con el entorno,
posee la capacidad de inducir sentimientos poéticos”. En esta obra lo podemos ver
reflejado ya que posee un entorno caótico y al ingresar a la vivienda encuentras un
refugio que induce armonía.
Invención y creación
La creación de esta casa puede entenderse como un proceso, es decir la sucesión de
momentos para que el arquitecto pueda materializar la idea.
La creación del arquitecto se basa en los principios de poder generar sensaciones
pacificas donde al habitar los espacios diseñados por el autor logra desconectarlos del
presente y llevarlos a un ambiente de meditación.
Semejante a las casas coloniales las cuales otorgan una sensación de estar en la calle
y la casa al mismo tiempo mediante sus balcones aunque en este caso es mediante
su patio el cual funciona como el afuera del adentro de la casa, hay espacio para la
luz, el aire, el frio y el calor siendo el pulmón de la vivienda.
Capilla Ribbon
CASA DE VIDRIO – Lina Bo Bardi
Arte
El aprovechamiento pictórico de la escenografía natural del contexto
Así cómo la presencia de una masa arbórea en medio de la urbe simboliza
un espacio de tranquilidad y escape del ajetreo de la ciudad en este caso la
vivienda se adentra en la vegetación siendo esta el lugar único en el
entorno.
Los residentes de la vivienda alcanzan el sueño de habitar discreta, pero
intensamente, la esencia más recóndita de la naturaleza al estar en medio
de un bosque le permite enfatizar la experiencia sensible que despierta el
entorno.
La intención de la edificación era minimizar el impacto de su asiento, esto
llevo al arquitecto a acoplar la estructura al terreno evitando modificar la
pendiente de este mismo.
La rampa hace un gesto de comunicación con el entorno al no pasar un de
un choque directo de tierra a cemento si no más bien tener una suave
transición
Poética
Entorno de jardín tropical con los colores y olores de la vegetación y los
sonidos de la vida animal que a su vez destaca la cultura de Brasil país
donde fue construida.
Para establecer una relación con su entorno se implementa una planta baja
de acceso libre que interactúa directamente con su ambiente natural
prácticamente haciendo parte de el.
ética y poética son los motivos que inspiran en el proyecto la interpretación
de «la lógica de la naturaleza a través de medios sencillos para interferir lo
menos posible en su libre devenir»
Las líneas organicas del pabellón se basan en un cuidadoso estudio de los
arboles circundantes respondiendo a las posiblidades del espacio y al
mismo tiempo ofreciendo una nueva relación con la casa de vidrio y una
cercania mayor con los esplendidos arboles del jardín.
Estas sensaciones que quieren generar la casa y su espacio circundante se
pueden percibir solamente si el ser esta dispuesto a oir poéticamente su
alrededor
Al igual que en la ciudad colonial, esta vivienda permite reunirse, recorrer, estar y vivir
el lugar. Afuera está lo publico, adentro está lo privado.
La fachada define el limite entre los 2 mundos y al mismo tiempo permite comunicarse