Modelo atómico de
Rutherford (1911 d.c.)
En su modelo atómico, Rutherford propuso que los átomos tienen un núcleo central donde se
encuentra el mayor porcentaje de su masa. Además, según esta teoría, este núcleo tiene carga
eléctrica positiva y es orbitado por partículas de carga opuesta y menor tamaño (electrones).
Según sus consideraciones, el átomo operaba como un sistema solar de electrones que orbitan
alrededor de un núcleo atómico más pesado, como hacen los planetas alrededor del sol.
Rutherford no solo propuso esta estructura para el átomo, sino que además calculó su tamaño y lo
comparó con el tamaño del núcleo, y llegó a la conclusión de que una buena parte de la
composición del átomo es espacio vacío.
Modelo atómico de Bohr (1913 d.c.)
El modelo de Bohr establece que los átomos tienen diferentes configuraciones electrónicas en que
los electrones se mueven en órbitas circulares alrededor del núcleo.
El modelo de Bohr se parece al modelo planetario de Copérnico, los planetas describiendo órbitas
circulares alrededor del Sol. En este caso, los electrones solo pueden orbitar por determinadas
órbitas permitidas. Los radios de las órbitas no pueden tener cualquier valor.
Según el modelo atómico de Bohr, el electrón en movimiento circular al nivel de energía más
cercano al núcleo es estable, no emite luz. Si se le da suficiente energía al electrón, el electrón
saltará a un nivel de energía más alto que el nivel de energía en el que se encuentra.
En este estado el átomo es inestable. Para estabilizarse, el electrón vuelve a su antiguo nivel
energético, lanzando un Fotón (partícula de rayo / onda) con una energía igual al nivel de energía
que recibió.
Modelo atómico de Sommerfeld (1916 d.c.)
El modelo atómico de Sommerfeld es una versión mejorada del modelo de Bohr, en el que el
comportamiento de los electrones se explica por la existencia de diferentes niveles de energía
dentro del átomo.
El destacado físico alemán encontró que en algunos átomos los electrones alcanzaban velocidades
cercanas a la de la luz. En vista de ello, decidió basar su análisis en la teoría relativista. Esta
decisión fue controvertida por aquel entonces, ya que la teoría de la relatividad aún no había sido
aceptada en la comunidad científica.
Las propuestas de este modelo, en términos generales, son las siguientes:
– Los electrones describen órbitas circulares alrededor del núcleo, sin irradiar energía.
– No todas las órbitas eran posibles. Sólo se habilitan aquellas órbitas cuyo momento angular del
electrón cumple ciertas características. Cabe señalar que el momento angular de una partícula
depende de un compendio de todas sus magnitudes (velocidad, masa y distancia) con respecto al
centro de rotación.
– La energía liberada cuando un electrón desciende de una órbita a otra se emite en forma de
energía luminosa (fotón).