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Iaen 001 2002

Este documento presenta una tesis sobre los menores de la calle y su incidencia en la comisión de delitos en Quito, Ecuador. El trabajo analiza el contexto social y legal de los menores, las causas endógenas y exógenas que los llevan a las calles, su situación legal como infractores, y los organismos encargados de su protección. Finalmente, propone una estrategia integral para prevenir su presencia en las calles y erradicar su participación en delitos.
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Este documento presenta una tesis sobre los menores de la calle y su incidencia en la comisión de delitos en Quito, Ecuador. El trabajo analiza el contexto social y legal de los menores, las causas endógenas y exógenas que los llevan a las calles, su situación legal como infractores, y los organismos encargados de su protección. Finalmente, propone una estrategia integral para prevenir su presencia en las calles y erradicar su participación en delitos.
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REPÚBLICA DEL ECUADOR

INSTITUTO DE ALTOS ESTUDIOS NACIONALES

XXIX CURSO SUPERIOR


DE SEGURIDAD NACIONAL Y DESARROLLO

TESIS
LOS MENORES DE LA CALLE Y SU INCIDENCIA EN
LA COMISIÓN DE DELITOS EN QUITO

Tesis presentada como requisito para optar al Título de Máster en


Seguridad y Desarrollo con Mención en Gestión Pública y Gerencia
Empresarial

Autora: Dra. Jurisp. Margarita Acosta Ruiz


Asesora: Dra. Nancy Cisneros de Villalba

Quito, Junio de 2002


INDICE GENERAL

CONTENIDO Pág.

INTRODUCCION I

CAPITULO I
ANTECEDENTES
1.1 Entorno Social de los Menores que sobreviven en las
calles de la ciudad de Quito 1
1.2 Evolución de los Derechos y Garantías del Menor 4
1.3 Marco legal vigente de producción al menor 12
protección del Menor
1.4 Importancia y actualidad del problema 26
1.4.1 Principales Indicadores 28

CAPITULO II
CAUSAS ENDOGENASY EXOGENAS DE LA PROBLEMATICA
DE LOS MENORES DE LA CALLE Y SU INCIDENCIA EN LA
COMISION DE DELITOS 35
2.1 Análisis e interpretación de las principales causas endógenas 37
2.2 Análisis e interpretación de las principales causas exógenas 41
2.3 Principales riesgos de los Menores de la Calle 48
2.4 Formas irregulares de comportamiento 54

CAPITULO III
SITUACION LEGAL DEL MENOR EN EL AMBITO DE LA
INFRACCION 61
3.1 Legislación ecuatoriana 64
3.2 Responsabilidad e Imputabilidad de los menores 68
3.3 El menor infractor y proceso de juzgamiento 72
3.4 El menor como sujeto pasivo: Régimen Penal protectivo,
vacíos legales 83
3.5 Principales Indicadores 93

CAPITULO IV
ORGANISMOS ENCARGADOS DE LA SITUACIÓN DEL 96
MENOR
4.1 Organismos Gubernamentales y no Gubernamentales 96
4.2 Rehabilitación 103
4.3 Principales programas de prevención, tratamiento y
protección 112

CAPITULO V
PROPUESTA INTEGRAL DE PREVENCION, INTERVENCION,
SEGUIMIENTO Y EVALUACION DE LOS MENORES DE LA
CALLE
Y ERRADICACION DE LA COMISION DE DELITOS 125
5.1 Propuesta Sugerida 125
5.2 Políticas a aplicarse 126
5.3 Estrategias 128

CONTENIDO Pág.
CAPITULO VI
6.1 Verificación de la Hipótesis 134
6.2 Conclusiones 139
6.3 Recomendaciones 143
ANEXOS
BIBLIOGRAFIA
i

INTRODUCCIÓN

Hablar de los niños es hablar del ciclo vital caracterizado por la inocencia,
amor, cariño, cuidado y afecto; sin preocupaciones, ni presiones; con muchas
horas de juego y travesuras; con la posibilidad de aprender en lo humano y en lo
académico todo aquello que permite al individuo la plena satisfacción de
necesidades para alcanzar un desarrollo integral.

Sin embargo, debido a la extrema pobreza reinante en los últimos años, existe
un alto nivel de marginación social, se aprecia un considerable número de niños,
niñas y adolescentes con acceso limitado a la educación, viviendo en un ambiente
de violencia o desintegración familiar y escasas oportunidades, por lo que con
frecuencia terminan trabajando o viviendo en las calles, siendo fáciles víctimas de
la mendicidad, prostitución, drogadicción, pandillerismo y delincuencia. De esta
forma enfrentan la vida cotidiana con enormes riesgos de seguridad y desarrollo
para las presentes y futuras generaciones.

Realmente, la situación de los menores del país, y específicamente de la ciudad


de Quito, expresa los efectos dramáticos de la crisis recesiva de la economía
nacional. Cuando presenciamos el abandono de los niños en las calles de Quito y
su participación en hechos delincuenciales, nos preguntamos ¿Qué ciudadanos
está produciendo la sociedad en que vivimos? ¿Acaso no comprendemos que el
futuro de los niños es el futuro del mundo?

Este trabajo de investigación no solamente mostrará los factores que


determinan la aparición del problema social y consecuencias en el cometimiento
de delitos; sino que será un aporte para solucionar este grave problema
fundamentándose en el requerimiento de una imprescindible política de Estado
que reivindique los derechos de los menores consagrados y tipificados en la
Constitución vigente.
ii

Los niños son la base sustancial del desarrollo nacional, por lo tanto de su
formación integral dependerá el futuro de la sociedad ecuatoriana. Mientras
existan niños y niñas en las calles, sin escuela, sin atenciones básicas, con
ausencia de cariño, afecto y cuidado, los ecuatorianos no podemos permanecer
tranquilos. En el Ecuador, actualmente no son pocos; sino muchos los niños que
sufren estas carencias y su número en lugar de disminuir aumenta cada día
proporcionalmente a la crisis socioeconómica que vive el país.
En momentos como estos deben plantearse propuestas y tomarse decisiones
que aseguren el presente y garanticen el futuro de la Patria, haciendo del bienestar
de los niños, niñas y adolescentes un objetivo nacional prioritario.
En el Capítulo I se estudia el entorno de los menores que sobreviven en las
calles; la evolución de los derechos y garantías del menor; así como la
importancia y trascendencia del problema.
En el Capítulo II se realiza un estudio de los principales factores que generan la
problemática de los menores de la calle, como la desintegración familiar, el
maltrato infantil, la pobreza, entre otros, que inducen a los niños a refugiarse en
el mundo de las calles, y a enfrentarse a sus amenazantes adversidades.
El Capítulo III hace un resumen de la situación de los menores infractores que
se encuentran en conflicto con la Ley, su característica como sujetos inimputables
dentro del campo penal; indicadores de su participación en la comisión de
infracciones; tratamiento y reeducación; así también, se estudia al menor como
sujeto pasivo.
El capítulo IV analiza los principales organismos gubernamentales y no
gubernamentales encargados de ejecutar programas de prevención, desarrollo
infantil, protección y rehabilitación de menores, constantes en el Sistema de
Información para la Infancia, SIPI 2002.
En el Capítulo V se establece una propuesta alternativa dirigida al Gobierno, a
su respectivo Frente Social, organizaciones no gubernamentales y organizaciones
populares, para que establezcan políticas y estrategias globales que permitan
disminuir la presencia de niños en las calles y su incidencia en la comisión de
iii

delitos, bajo una visión de intervención permanente, oportuna y preventiva; con


estrictos parámetros de seguimiento y evaluación.
En el Capítulo VI se realiza la verificación de objetivos y la comprobación de
las hipótesis planteadas al iniciar el estudio. Igualmente se armoniza y detalla las
conclusiones a las que se ha llegado y se determina las recomendaciones y/o
alternativas que permitan disminuir la presencia de niños en las calles evitando así
su participación en la comisión de delitos.

TITULO DE LA INVESTIGACIÓN
LOS MENORES DE LA CALLE Y SU INCIDENCIA EN LA COMISION
DE DELITOS EN QUITO

La presente investigación pretende analizar esta problemática social que


conlleva graves repercusiones en la Seguridad y Desarrollo del país.

Como se puede observar el presente tema es relevante en cuanto a su


actualidad social, política y económica, tanto en el ámbito nacional como
internacional; representa el enfoque de una grave situación social de las naciones
civilizadas, como consecuencia de la Injusticia Social en que se desenvuelven. Su
solución debe partir de la preocupación de todos los miembros de la sociedad.

OBJETIVO GENERAL:

Elaborar una propuesta para evitar la presencia de los menores de la


calle y erradicar su participación en la comisión de delitos.
iv

OBJETIVOS ESPECIFICOS:

Ø Realizar un análisis situacional del grave problema de los


menores de la calle y su incidencia delictiva en la ciudad de Quito.
Ø Analizar e interpretar las principales causas endógenas y
exógenas que determinan la problemática de los menores de la calle.
Ø Analizar la situación legal del menor en el ámbito de la
infracción
Ø Identificar los organismos encargados de la situación del
menor de la calle.

HIPÓTESIS:
HIPÓTESIS GENERAL:
La propuesta integral para eliminar la problemática de los menores de la
calle es una estrategia válida para erradicar su participación en la comisión
de delitos.

HIPÓTESIS PARTICULARES:

Ø La pobreza obliga a los menores a salir a las calles a buscar


trabajo, enrolándose fácilmente en el mundo de la delincuencia.

Ø Factores biológicos, sicológicos y sociales obligan al menor


a involucrarse tempranamente en el mercado laboral de las calles.

Ø No existe un efectivo amparo legal y rehabilitación del


menor infractor.
v

Ø No se efectiviza el seguimiento y evaluación de las políticas


sociales implantadas por los organismos encargados de la situación del
menor de la calle.
1

CAPITULO I
ANTECEDENTES

1.1. ENTORNO SOCIAL DE LOS MENORES QUE SOBREVIVEN EN LAS CALLES DE LA


CIUDAD DE QUITO

La situación de los menores expresa dramáticamente los efectos de la crisis recesiva de la economía del
país. Pues han sido los principales afectados de las medidas políticas, económicas y sociales que el Estado
ecuatoriano ha implementado para reactivar la economía. Más allá de las consecuencias inmediatas que
podemos observar, están aquellas de carácter mediato que repercutirán en el futuro, cuando las niñas, niños
y adolescentes sean los adultos del mañana.
De esta forma, la grave crisis económica que afecta a las familias de sectores populares ha obligado a
que día a día miles de niños del Ecuador tengan que salir a las calles a enfrentarse a una realidad de
sufrimiento que les impide su crecimiento y desarrollo normal. En cualquier ciudad ecuatoriana vemos
como algo ya común a muchos niños deambulando por las calles. En particular las calles de Quito, capital
de la República del Ecuador están siendo copadas por este estigma degradante; desde muy tempranas edades
menores quiteños o afuereños cumplen su necesaria función: conseguir algo de dinero para complementar
los ingresos familiares que les permitan subsistir un día más en la ciudad. Acompañan a sus madres y junto
a ellas, llevan adelante su penosa tarea de mendicidad; niños en malas condiciones de aseo, harapientos, a
veces con una bolsita de inhalante en la mano, hacen parte del paisaje cotidiano, venden caramelos, lustran
zapatos, limpian parabrisas en los semáforos o simplemente mendigan.
Desde hace algunas décadas se vive un proceso de acelerado despoblamiento del campo y crecimiento
desmedido y desorganizado de las principales ciudades. Esta migración del campo a la ciudad ha
provocado un proceso acelerado de urbanización del país, con metrópolis desproporcionadas sin
planificación y plagadas de sectores marginales; el mayor porcentaje de menores proviene del sector
indígena y campesino que atraviesa por una fase de pérdida de su identidad cultural y de cohesión social, su
subsistencia se debate en la informalidad de las calles, realizan tareas descalificadas, muy poco
remuneradas, laboran en jornadas de 10 y hasta de 12 horas, muchas veces sin la supervisión de sus padres,
y siempre en una situación de riesgo social que amenaza su vida diaria: la violencia, la delincuencia, las
drogas están muy cerca de ellos. Las enfermedades que más presentan los niños que se desenvuelven en las
calles son: pulmonía, infecciones sexuales y, sobre todo, las asociadas con el consumo o abstinencia de
drogas, además de discapacidades y trastornos mentales.
Cada mañana mientras cientos de pequeños se preparan para una nueva jornada de escuela y de juegos,
miles de niños menores dejan su casa para enfrentarse a los diversos peligros y repercusiones que supone su
2
vinculación temprana al mercado laboral. Muchos de estos niños también estudian; pero se ha constatado
que en su mayoría tienen un nivel de retardo escolar que obedecería a la intermitencia en su educación.
En la mayoría de los casos los muchachos provienen de hogares descompuestos, que carecen de
referentes sociales, psicológicos, ético-morales estables. Ellos han roto temporal o permanentemente la
relación con sus familias, han sido víctimas del maltrato familiar y de las angustias y tensiones por la
supervivencia.
Este grupo marginado económica y socialmente, en particular los menores de las calles de Quito ha
ocasionado una creciente pérdida de valores y un alto índice de jóvenes pandilleros que se refugian en el
alcoholismo, drogadicción y prostitución; muchas veces van desarrollando historias delincuenciales que
atentan contra la seguridad ciudadana.
Una vez que los menores han ingresado al mundo de las calles, la inercia lleva a que les sea muy difícil
salir de ese ámbito, es una forma de escape a la pobreza material y afectiva de sus hogares, al tormento y
sufrimiento diario de insatisfacción de necesidades, maltrato, violencia, desatención y olvido. En otros
casos, sus propios padres los inducen a pedir caridad en la calle: según averiguaciones diarias, los menores
que viven de la mendicidad ganan alrededor de tres dólares diarios, si ganan 3 dólares al día, esto quiere
decir que están ganando 90 dólares al mes; si el padre de familia tiene tres niños, está obteniendo 270
dólares al mes sin hacer nada y explotando a sus hijos como el sostén económico de la familia.
Confirmándose aquel mito, de que detrás de cada niño trabajador hay un adulto explotador, ya sea su padre
o su madre.
Con todo el panorama expuesto, se puede colegir que existen dos tipos de niños de la calle: los que se
dedican a la mendicidad y los que laboran.
El niño mendigo vive pidiendo dinero, tiene entre 4 y once años, presenta una apariencia andrajosa,
proviene de hogares en extrema pobreza y con antecedentes de violencia intrafamiliar, normalmente son
usuarios de drogas inhalantes, vaga durante el día, su razón de se es sobrevivir en las calles. El niño
trabajador vende o presta servicios, tiene entre seis y diecisiete años de edad, su razón de ser es el trabajo en
lugares específicos como en avenidas, mercados, terminales; por lo menos alguna vez han experimentado
con consumo de drogas; tiene horarios y días de trabajo; en algunos casos, combina escuela y trabajo; si no
han roto vínculos con su familia o no han huido del hogar, son explotados por sus padres.

Frente a esta situación, el Estado ha desarrollado diferentes programas en función de aliviar las difíciles
condiciones de vida de la población y específicamente de los niños; sin embargo estos han sido
insuficientes, por la calidad de sus servicios y por su limitado impacto en las causas y efectos de la
problemática que afecta a los menores. Los efectos de la crisis económica y de las medidas de ajuste
adoptadas por los diferentes gobiernos, no solamente han afectado los niveles de empleo, ingresos y
pobreza, tienden también a una reducción de los recursos para los programas sociales del Estado, lo que a su
vez agudiza los problemas de calidad, cobertura y eficiencia de los mismos.
3
En función de buscar y dar soluciones a esta gran problemática la sociedad civil se han organizado
durante los últimos años y se han generado una serie de respuestas institucionales, a favor de la defensa y
promoción de los derechos de los niños. En los años 80 se observó mucho más el fenómeno de los niños de
la calle, a partir de los 90 se agudizó y fue entonces cuando comenzaron a surgir Organizaciones Populares
y No Gubernamentales para atender este problema.
En fin son varias las instituciones que se ocupan del problema de los niños de la calle. Las públicas, con
una propuesta general y en dependencia a ordenamientos legales; las no gubernamentales con proyectos de
corte humanitario o caritativo. En ambas no han faltado las buenas intenciones y la diversidad de
metodologías; pero a la gravedad y crecimiento del problema el impacto de sus acciones ha sido relativo.
El ideal de las instituciones es lograr que el menor se reincorpore a la familia, pero en pocos casos se
logra este objetivo. En otros se restablece el vínculo familiar aunque siga viviendo fuera del hogar.
El tratamiento para este tipo de niños, debe ser multidisciplinario, pues se debe
restablecer tanto física como mentalmente, y para eso es necesaria la coordinación
interinstitucional de los programas de educación para la salud y el trabajo con los
involucrados.

1.2. EVOLUCION DE LOS DERECHOS Y GARANTIAS DEL MENOR

Para una mejor comprensión de la evolución de los derechos y garantías del menor se las analizará dentro
del contexto internacional y nacional.

Internacional:
El 20 de noviembre de 1959, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó por unanimidad la
Declaración de los Derechos del Niño, contenida en diez principios básicos. El espíritu del documento se
manifiesta en el preámbulo, el que dice en parte que “la humanidad debe al niño lo mejor que puede darle”.
Muchos de los derechos y libertades enunciados en la Declaración reiteraban párrafos de la Declaración
Universal de Derechos Humanos de 1948 y otros documentos anteriores, pero la comunidad internacional
tenía la convicción de que las necesidades especiales del niño eran tan urgentes que requerían una
declaración separada y más concreta.
En diez principios cuidadosamente redactados, la Declaración afirma los derechos del niño a disfrutar de
protección especial y a disponer de oportunidades y servicios que le permitan desarrollarse en forma sana y
normal y en condiciones de libertad y dignidad a tener un nombre y una nacionalidad desde su nacimiento; a
disfrutar de los beneficios de la seguridad social, inclusive nutrición adecuada, vivienda, recreo y servicio
médicos; a recibir tratamiento, educación y cuidados especiales si tiene algún impedimento; a crecer en un
ambiente de afecto y seguridad y, siempre que sea posible, al amparo y bajo la responsabilidad de sus
4
padres; a recibir educación; a figurar entre los primeros que reciban protección y socorro en casos
de desastres; a estar protegido contra todas las formas de abandono, crueldad y explotación; y a ser
protegido contra prácticas que puedan fomentar cualquier forma de discriminación. Finalmente, la
declaración recalca que el niño “ debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre
los pueblos, paz y fraternidad universal”.

El 21 de diciembre de 1976, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución en la
que se proclamó el año 1979 como Año Internacional del Niño. En esa resolución se alienta a todos los
países ricos y pobres, a que revisen sus programas de fomento del bienestar de los niños, y se recuerda que
el año 1979 será el del vigésimo aniversario de la Declaración de los Derechos del Niño y podría servir de
oportunidad para promover aún más su aplicación. Es así que la delegación polaca ante las Naciones
Unidas, presentó una propuesta de Convención sobre los Derechos del Niño. La iniciativa recibió
comentarios favorables, pero el texto fue criticado por considerar que su lenguaje no era adecuado para un
instrumento internacional y sólo contenía derechos económicos, sociales y culturales, dejando de lado los
derechos civiles y políticos.
Ese mismo año, la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas resolvió crear un grupo de
trabajo que examine a profundidad el texto presentado, este trabajo duró 10 años, finalizó con la entrega del
texto de la Convención sobre los Derechos del Niño a la Asamblea General, siendo aprobada el 20 de
noviembre de 1989, y ratificada por el Ecuador el 15 de febrero de 1990 (Registro Oficial NO. 378). Su
resultado es un documento jurídico, de carácter obligatorio (para los países que lo aprueben y la ratifiquen)
que contiene las garantías y derechos mínimos aplicables a los niños, niñas y adolescentes, en todos los
países del mundo, independiente de su cultura, ordenamiento jurídico o sistema político.
La Convención se ha convertido en el instrumento internacional que más ratificaciones y adhesiones ha
recibido en la historia de las Naciones Unidas, en la actualidad ha sido firmada por todos los países,
excepto los Estados Unidos, las Islas Cook, Somalía, Omán, Suiza y los Emiratos Arabes Unidos.
A partir de la Convención sobre los Derechos del Niño (1989), los niños, niñas y adolescentes pasan a ser
sujetos activos de derecho y se les reconoce los derechos humanos formulados para las personas,
especialmente el derecho a expresar su opinión, y a que ésta sea considerada (Art. 12). Obliga a los
gobiernos a proteger a los niños de “la explotación económica y de realizar ningún trabajo que pueda ser
peligroso o interferir en la educación del niño”.
El reto fue lograr que los niños se constituyan en “sujetos activos”, actores sociales, protagonistas de su
vida, personas con voz.
Con el propósito de monitorear la aplicación de sus normas, el instrumento estableció la creación de un
Comité de los Derechos del Niño que tiene como objetivo central revisar los informes que los Estados partes
deben presentar sobre los logros y dificultades generadas en la aplicación.
5
En 1990 y últimamente en el 2002 se llevaron a cabo dos importantes cumbres Mundiales a favor de
la Infancia. Más de ochenta países con sus delegados se reunieron y continúan haciendo promesas a los
niños, comprometiéndose a poner fin a los altos niveles de mortalidad y desnutrición infantiles y a velar por
la protección del desarrollo físico y mental normal de todos los niños del mundo.
Sin embargo, todos los esfuerzos continúan siendo relativos; millones de niños mueren víctimas del
hambre, enfermedades, guerra; sufren los efectos de la violencia, son arrestados y privados de la libertad
ilegalmente, torturados, ejecutados, tienen que trabajar, etc.
La convención planteó un reto, construir una sociedad donde se respeten y cumplan los derechos del
niño. Esta búsqueda ha sido, es y debe continuar siendo el paradigma de toda la humanidad.

Nacional:
A través de la historia en el desarrollo del derecho ecuatoriano, relacionado con la situación jurídica de
los menores de edad, se destacan los siguientes hechos:
“Desde las Partidas se distinguió jurídicamente a los menores de edad, aquellos que no habían cumplido
25 años ( VI, 19,2), y se adoptaron medidas de protección, así el infante no podía ser en modo alguno
separado de su madre durante el período legal de lactancia, que se extendía hasta los 3 años (VI, 19, 3); ni el
menor podía ser acusado por infracción hasta los 10 años (VII, 1, 9). En el orden civil y patrimonial el
reconocimiento de derechos y la protección, se aplicaban preferentemente a los hijos legítimos y en menor
medida a los naturales, pero no se les reconocía en absoluto a los que la legislación canónica llamaba
ilegítimos..”1
A partir de 1906 se habla en la Constitución de la educación como deber o función del Estado.
“Con la revolución liberal y particularmente con la Ley de Beneficencia de 17 de octubre de 1908, los
establecimientos de la Iglesia y de las comunidades religiosas pasan al Estado y sus rentas se asignan para el
funcionamiento de las Juntas de Beneficencia Pública. Pero, aparte de la secularización, no se produce
ningún cambio conceptual: los menores de edad se miran insertos en la familia y se entienden protegidos
por sus padres; los hijos extramatrimoniales y las situaciones de abandono se consideran anormales y frente
a ellas se busca, por una parte, fortalecer la familia mediante las diferencias en la filiación y, por otra, buscar
caritativo remedio a la situación de los afectados, invocando ahora la filantropía, manifestación secularizada
de la caridad.

En 1926 se dictan una Ley y un Reglamento de Asistencia Pública, que ponen énfasis en la organización
administrativa y en el control sobre el empleo de las rentas, pero que evidencian además un significativo
cambio en la concepción, resumido en la sustitución del término “beneficencia” por la expresión
“asistencia”. Se proclama los derechos de las personas desvalidas e indigentes a recibir atención por parte
del Estado, y la obligación de éste, a través de las Juntas de Asistencia Pública, de prestar servicios de

1
WRAY, Alberto. “El menor ante la Ley”, 1991.
6
asistencia y protección para los enfermos, los alienados, los ancianos, los inválidos y mendigos, los
niños desamparados y las mujeres embarazadas y parturientas, así como protección especial a la infancia.
Como consecuencia de las nuevas disposiciones para recoger a los niños abandonados y delincuentes se
crean correccionales de menores den Quito, Portoviejo y Babahoyo y colonias cooperativas infantiles en
Quito, Machachi y Conocoto.
El 7 de octubre de 1928, se promulga la Ley de Trabajo de Mujeres y Menores y de Protección a la
Maternidad.
La Constitución de 1929 recoge y resume las nuevas tendencia que habían aparecido en forma clara con
la Revolución Juliana. Los derechos políticos de la mujer, la protección al trabajador, la igualdad de
derechos para los hijos legítimos y los ilegítimos se consagran entre los principios inspiradores de la
legislación.
En 1937 se designa una comisión para que “redacte un proyecto de Código del Niño y formule las bases
para el establecimiento del Tribunales de Menores”. Para justificar su decisión, el Jefe Supremo de la
República considera “que el problema de la delincuencia infantil en el Ecuador no ha sido resuelto todavía,
puesto que los niños que cometen faltas son enviados a las cárceles a adquirir vicios que no los han tenido,
siendo necesario tratar el problema desde los puntos de vista médico, pedagógico y jurídico con el fin de
arbitrar las medidas técnicas contra la delincuencia juvenil.”2
El Código de Menores, elaborado sobre el proyecto trabajado por la Comisión, fue promulgado en agosto
de 1938, con normas destinadas a regular lo relativo a la asistencia y protección de menores, como fruto de
un desprendimiento doctrinario y procesal del Código Civil. La nueva legislación abandona por completo
las perspectivas paternalistas. La protección al menor no es una cuestión privada, que puede quedar
relegada al ámbito familiar, sino un problema social, en el cual se descubren nuevas facetas: el maltrato de
los padres, la necesidad de la salud preventiva, la inconveniencia del trabajo prematuro.
En 1944 se promulga el nuevo Código de Menores, replanteándose en su avance doctrinario, su ámbito
de aplicación, al definir que : “...todo menor tiene derecho a la asistencia y protección del Estado,
independientemente de su condición social, económica y familiar...”La filantropía y la beneficencia
constituyen el asocio natural en la doctrina jurídica que representa sus intereses.
El tercer Código de Menores 1969, plantea “La presente ley consagra el derecho que tiene el menor a
nacer y vivir en condiciones que le permitan llegar a su completo y normal desarrollo físico, intelectual y
moral” y en su artículo 2 señala que “al efecto el Estado garantiza los medios y condiciones necesarias”.
En 1945 se estableció el derecho y deber de los padres de educar a sus hijos y escoger el tipo de
educación que habrá de darles. Es en esta constitución constan por primera vez, algunos derechos del niño,
formulados de acuerdo con la época. En las constituciones de 1945 a 1967 se reconoce el deber de los
padres a criar y educar a sus hijos y establece la “herencia” con distintos matices en relación a la filiación
legítima o ilegítima.

2
Ibídem
7
La Constitución de 1967 recoge las formulaciones de la de 1945. Vuelve a señalar el derecho a la
educación, a la vida de hogar y que los menores eran sometidos a una legislación especial, protectora y no
punitiva. La Constitución de 1967 se destaca por la “especial atención a la familia numerosa” (Art. 30).
La Constitución de 1979 también resulta “pobre” pues no reconoce específicamente ninguno de los
derechos de los niños. Señala la igualdad de los hijos, la protección especial a la maternidad y el amparo del
menor. (Art. 25).

A partir de los años 60 se fueron gestando cambios importantes en la familia, principalmente por la
insurgencia del movimiento feminista. En el derecho esa nueva visión da lugar a importantes
modificaciones entre las cuales desatacan: La igualdad de los derechos de los cónyuges, introducida en
nuestra legislación en 1988. en relación a los menores de edad implica especialmente compartir la tenencia,
la obligación de alimentos y ayuda prenatal, la patria potestad, entre los dos padres. Anteriormente se daba
en estos temas una odiosa división de trabajo por sexos. El reconocimiento jurídico del hogar de hecho y la
igualdad de derechos de los hijos nacidos fuera de matrimonio que benefician a los niños, niñas y
adolescentes en una realidad como la nuestra, en la que el matrimonio ha perdido el valor que tenía. La
igualdad absoluta de los derechos de los hijos desembocó también en la modificación del régimen de la
adopción, de la modalidad “semiplena a”plena”.
La visión del Estado se modifica en los años 80 de manera sustancial. El Estado se cuestiona dos de sus
principales características de etapas anteriores: el intervensionismo y el paternalismo. El Código de
menores anterior se basaba todavía en la imagen del Estado paternalista, que asume la protección de las
partes más débiles de las relaciones jurídicas (trabajadores, inquilinos, menores) e interviene a su favor en la
solución de conflictos. Se revisa también la manera en la que se da esa actuación, a través de la
“institucionalización” la creación de “niñotecas” para abandonados, infractores y maltratados.
A partir de 1979, año Internacional del Niño, se va dejando de lado la visión del menor como objeto de
protección para pasar a la del menor sujeto de derechos, actor-participante en la sociedad. Esta visión se
concentra principalmente en la Convención de los Derechos del Niño, en el año 1989, la cual es una de las
fuentes centrales para la redacción de un nuevo Código.
El Código de Menores de 1992, sin quitar la responsabilidad del Estado, asume que el problema de la
infancia y la adolescencia en el país es una responsabilidad de todos. Especialmente se recalca la
responsabilidad de la familia, la comunidad, la sociedad organizada. Adquieren relevancia problemáticas
que no fueron consideradas en las normas anteriores: los temas de maltrato y de menores trabajadores
independientes (no formales) que por condiciones socio-económicas y culturales en el Ecuador se
incrementan en los últimos años.
El Ecuador ha elaborado varios Planes Nacionales de Acción a favor de la Infancia a fin de cumplir los
compromisos contraídos con la Cumbre de 1990. Su elaboración ha involucrado la participación de
instituciones gubernamentales, no gubernamentales e internacionales.
8

El Plan de Gobierno 2000-2003 ha establecido lineamientos de política de corto, mediano y largo plazo y
acciones estratégicas para reducir la inequidad en la distribución del ingreso, tomando en cuenta la
restringida transferencia de recursos estatales hacia los hogares y sectores sociales vulnerables, lo que no ha
permitido un mejoramiento significativo de sus condiciones de vida.
“ El gobierno asume el deber y la responsabilidad de proteger y velar por el desarrollo de los grupos de
mayor riesgo: niños, ancianos, madres, indígenas. El gobierno deberá reasignar recursos disponibles del
Presupuesto y buscar fuentes permanentes de ingresos adicionales que permitan potenciar los fondos
públicos y orientar estas transferencias hacia los más pobres, mediante programas permanentes de
educación, salud, infraestructura social y acciones de beneficio múltiple tales como: el bono solidario, la
colación, almuerzo y beca escolar, la alimentación materna, el bono de la vivienda, medicina preventiva y
medicamentos genéricos. Ha establecido como acción estratégica: La orientación prioritaria del gasto
público hacia las zonas de menor desarrollo relativo, grupos objetivos de población y sectores sociales
prioritarios; y la reorientación de los recursos humanos y materiales disponibles hacia acciones de prestación
de servicios básicos: salud y educación. Para mejorar la calidad del gasto público tienen como acciones
estratégicas, entre otras: Orientar la participación ciudadana para : a) la concesión de la administración de
servicios públicos como guarderías, centros de atención a niños, niñas y adolescentes, comedores populares,
etc; b) la organización de redes escolares autónomas y de escuelas cuya gestión es descentralizada en todos
sus aspectos y con participación directa de las familias; ...”3
De esta manera con el establecimiento de metas es factible que las declaraciones y los compromisos
tanto nacionales como internacionales puedan concretarse en acciones medibles y verificables, mediante
implantación de sistemas que permitan evaluar los progresos realizados.
El Plan de Gobierno también supone una fuerte coordinación interinstitucional tanto de instituciones
públicas como privadas, pues el logro de las metas no es posible sin un esfuerzo convergente que optimice el
uso de los recursos y haga complementarias las acciones sectoriales. Finalmente el plan induce a prestar
particular atención al financiamiento de las acciones propuestas. Sin este elemento el Plan es un documento
declarativo.

Para finalizar es preciso entonces, destacar que la evolución y avances de la doctrina y el


procedimiento jurídico en materia de menores, no ha alcanzado la dimensión necesaria para
garantizar la defensa plena de los derechos del niño. Sus límites no pueden ser atribuidos a
mentalidades individuales de quienes legislan o administran justicia, sino por el contrario, deben
aludir a la estructura social, política, económica, cultural, jurídica que organizan la protección de
menores.

3
PLAN DE GOBIERNO 2000-2003, ODEPLAN.
9

1.3. MARCO LEGAL VIGENTE DE PROTECCIÓN AL MENOR

El estado de vulnerabilidad que generalmente caracteriza al menor de edad, se ha traducido en normas


jurídicas destinadas a protegerlo. Así, la legislación y el Estado asumen frente a los menores una función
tutelar, cuyas manifestaciones comprenden fundamentalmente limitaciones en cuanto a la capacidad y a la
responsabilidad civiles y un tratamiento de excepción en el ámbito de la infracción penal; medidas
especiales de protección orientadas a garantizar su desarrollo en cuanto persona, e instituciones jurídicas
llamadas a sustituir a los padres, sus protectores naturales, en caso de que estos llegaren a faltar.

La Constitución Política del Ecuador, en sus artículos 163 y 18 dispone que, las normas contenidas en los
tratados y convenios internacionales una vez promulgados en el Registro Oficial formarán parte del
ordenamiento jurídico de la República y prevalecerán sobre leyes y normas de menor jerarquía; y, serán
directa e inmediatamente aplicables por y ante cualquier Juez, Tribunal o Autoridad.

Reconociendo el Ecuador la Declaración de los Derechos del Niño de 1959; la Convención Internacional
de los Derechos del Niño; Las Reglas mínimas de las Naciones Unidas para la Administración de la Justicia
Juvenil (Reglas de Beijing) de 1985; Las Reglas mínimas de las Naciones Unidas para los Menores Privados
de la Libertad de 1990; Las directrices de las Naciones Unidas para la Administración de Justicia Juvenil
(Directrices de RIAD).

El Ecuador es parte de algunos Convenios y Tratados Internacionales en materia de menores; sin


embargo la Declaración y la Convención de los Derechos del Niño han sido los pilares fundamentales para
adoptar todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al
niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o cuidado negligente, malos tratos o
explotación, incluido el abuso sexual.

Los pasos más importantes en la búsqueda de la aplicación de todos los principios y preceptos de los
instrumentos internacionales están dados, básicamente, por las reformas constitucionales, reformas al
Código de Menores y la formulación de planes de Acción gubernamentales.

La última Constitución, vigente desde 1998, contribuye al interés descrito, pues por primera vez se
dedica una Sección para tratar el tema de niñez, desde una comprensión que se alinea en la Doctrina de la
Protección Integral al incorporar con vigor principios que consideran a la infancia y adolescencia
ecuatoriana como sujetos sociales de derechos. Estos aspectos en su conjunto, constituyen nuevos
referentes, pues analizadas las 18 Constituciones promulgadas en la vida republicana se puede advertir que
10
los niños conformaron una población anónima o una prolongación de derechos derivados desde los
adultos, en atención a que nunca fueron estimados sujetos socialmente activos, desconociendo el
protagonismo y el rol de los niños en el escenario de la vida nacional, no solo como su bien más preciado,
sino desestimando sus potencialidades, os ignorándolos como personas con derechos y obligaciones,
partícipes del desarrollo del país.
Por otra parte, la Constitución Política de la República del Ecuador de 1998, garantiza la protección
integral de los niños, niñas y adolescentes y es esta Carta Magna que rige a nuestro país dentro de un estado
de Derecho, por lo tanto, es responsabilidad del Estado, las instituciones y de todos los ecuatorianos el
garantizar, exigir y proteger los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

En la Sección Quinta: “De los grupos vulnerables” se señala entre otros artículos los siguientes:
“Art. 47.- En el ámbito público y privado recibirán atención prioritaria, preferente y especializada los
niños y adolescentes, las mujeres embarazadas, las personas con discapacidad, las que adolecen de
enfermedades catastróficas de alta complejidad y las de tercera edad. Del mismo modo se atenderá a las
personas en situación de riesgo y víctimas de violencia doméstica, maltrato infantil, desastres naturales o
antropogénicos.

Art. 48.- Será obligación del Estado, la sociedad y la familia, promover con máxima prioridad el
desarrollo integral de niños y adolescentes y asegurar el ejercicio pleno de sus derechos. En todos los casos
se aplicará el principio del interés superior de los niños y sus derechos prevalecerán sobre los de los demás.

Art. 49.- Los niños y adolescentes gozarán de los derechos comunes al ser humano, además de los
específicos de su edad. El Estado les asegurará y garantizará el derecho a la vida, desde su concepción; a la
integridad física y psíquica; a su identidad, nombre y ciudadanía; a la salud integral y nutrición; a la
educación y cultura, al deporte y recreación; a la seguridad social, a tener una familia y disfrutar de la
convivencia familiar y comunitaria; a la participación social, al respeto a su libertad y dignidad, y a se
consultados en los asuntos que les afecten.
El Estado garantizará su libertad de expresión y asociación, el funcionamiento libre de los consejos
estudiantiles y demás formas asociativas, de conformidad con la Ley.

Art. 50.- El Estado adoptará las medidas que aseguren a los niños y adolescentes las siguientes garantías:
1. Atención prioritaria para los menores de seis años que garantice nutrición, salud, educación y
cuidado diario.
2. Protección especial en el trabajo y contra la explotación económica en condiciones laborales
peligrosas que entorpezcan su educación o sean nocivas para su salud o su desarrollo personal.
3. Atención preferente para su plena integración social, a los que tengan discapacidad.
11
4. Protección contra el tráfico de menores, pornografía, prostitución,
explotación sexual, uso de estupefacientes, sustancias psicotrópicas y consumos de bebidas
alcohólicas.
5. Prevención y atención contra el maltrato, negligencia, discriminación y violencia.
6. Atención prioritaria en casos de desastres y conflictos armados.
7. Protección frente a la influencia de programas o mensajes nocivos que se difundan a través de
cualquier medio, y que promueven la violencia, la discriminación racial o de género, o la adopción
de falsos valores.

Art. 51.- Los menores de dieciocho años estarán sujetos a la legislación de menores y a una
administración de justicia especializada en la Función Judicial. Los niños y adolescentes tendrán derecho a
que se respeten sus garantías constitucionales.

Art. 52.- El Estado organizará un sistema Nacional descentralizado de Protección Integral a la niñez y
adolescencia, encargado de asegurar el ejercicio y garantía de sus derechos. Su órgano rector de carácter
nacional se integrará paritariamente entre Estado y sociedad civil y será competente para la difusión de
políticas.
Formarán parte de este sistema las entidades pública y privadas. Los gobiernos seccionales formularán
políticas locales y destinarán recursos preferentes para servicios y programas orientados a niños y
adolescentes.”

Como se puede observar la Carta Política de 1998 introduce un conjunto de reformas en el ámbito de la
descentralización (que afectan, también al ámbito de los menores) referidas a temas fundamentales tales
como la división política administrativa, la consulta local, rendición de cuentas, criterios de asignación de
recursos formación de los Consejos Locales, etc.

Los artículos 9 y 10 de la Ley de Descentralización se refieren a las transferencias de atribuciones y


responsabilidades a los organismos seccionales.
Su aplicación significaría que a través de convenios los Municipios podrían, por ejemplo, hacerse cargo
de la planificación, coordinación y evaluación de programas de salud, nutrición, seguridad alimentaria, de la
construcción y equipamiento de establecimiento educativos, de la planificación y administración de los
programas de vivienda.

En el citado Art. 52 de la Constitución se refiere la organización del Sistema de Protección Integral a la


niñez y adolescencia. En el inciso segundo de éste artículo se señala el papel de los gobiernos locales, esto
12
es: integrarán el sistema nacional, formularán recursos preferentes para servicios y programas
orientados a la niñez y a adolescencia.

Según el proyecto de la Nuevo Código de la Niñez y la Adolescencia el Sistema Nacional está integrado
por:
- Organismos administrativos de derechos: Consejo Nacional y los Consejos Locales de
Derechos de la Niñez y Adolescencia.
- Organismos administrativos de protección de los derechos: Juntas Locales.
- Organismos Judiciales: los jueces especializados de primera instancia salas. especializadas de
las Cortes Superiores y de la Corte Suprema de Justicia.
- Entidades de atención públicas y privadas.
- Las Defensorías de la Niñez y la Adolescencia.

Los Consejos Locales estarán constituidos de acuerdo a las normas y procedimiento generales que
apruebe el Consejo de Derechos y se integrará de la manera paritaria por representantes de los niveles
locales del Estado (municipios) y de la sociedad civil.
Según el Art. 190 del proyecto de Ley, corresponde a los Consejos Locales:
- Formular políticas, planes y programas de aplicación local y controlar su cumplimiento y
ejecución.
- Exigir a las autoridades locales la aplicación de las medidas legales, administrativas y de otra
índole que sean necesaria para la protección de dichos derechos.
- Denunciar ante la autoridad competente las acciones u omisiones que atenten contra los
derechos cuya protección le corresponde
- Registrar, supervisar y evaluar los programas y las entidades de protección que deban
ejecutarse u operen dentro de la respectiva localidad; y revocar el registro cuando no cumplan los
estándares obligatorios a los objetivos para los cuales fueron registrados.
- Conocer y sancionar las irregularidades cometidas por las entidades de atención, de
conformidad con lo dispuesto en el literal c) del Art. 252.
- Estudiar y proponer la asignación presupuestaria que será destinada para el funcionamiento y
para la ejecución de sus políticas, planes y programas.

Por su parte las Juntas Locales que igualmente estarán conformadas paritariamente por el Estado y la
sociedad civil estarán constituidas con un mínimo de cuatro y un máximo de seis miembros. Ellos son: un
representante del Alcalde, un representante del Gobierno central en la jurisdicción o su delegado, y dos
representantes de la sociedad civil, elegidos en cabildo abierto, en forma que determine el reglamento.
13
De esta forma se observa que la protección de menores se considera hoy como un imperativo del
Estado y un medio por el cual se equilibra la convivencia social. Es un derecho natural de la minoridad para
desenvolverse en un ambiente que le permita desarrollarse integralmente y al ser reconocida como un
derecho, su prestación se torna obligatoria para la familia y la sociedad. Para materializarla, el Estado
establece principios consagratorios de las garantías de la minoridad y procedimientos que permiten su
aplicación, dando paso a lo que se denomina protección declarativa y ejecutoria.
Los dos tipos de protección adoptan las formas de prevención y rehabilitación. La rehabilitación opera
cuando se dirigen a superar en la población menor de edad la situación irregular, el abandono y a la
aplicación de medidas para erradicar la conducta irregular, produciéndose en uno y en otro caso la
salvaguarda del interés del menor.
La protección preventiva se cumple cuando la familia entiende a cabalidad su papel en la formación del
niño, atiende debidamente su crecimiento físico y afectivo, le brinda la educación regular y especial que
necesita, respeta su recreación y le otorga la suficiente seguridad.

El Código de Menores vigente (1992) recoge con claridad el concepto de menor como sujeto de
derechos y da un especial énfasis a la participación de la familia, la comunidad no organizada, las
organizaciones no gubernamentales y populares en el proceso de aplicación y defensa de los derechos
contenidos en este cuerpo legal. Incluye un nuevo capítulo sobre maltrato y da un tratamiento diferente a lo
que en anteriores Códigos se llamaba conducta irregular y delincuencia juvenil, garantizando en forma
efectiva sus derechos.

La Ley contra la violencia a la mujer y la familia también establece normas claras que amparan al menor
como integrante del núcleo social familiar:
“Art.- 1. Fines de la Ley: tiene por objeto proteger la integridad física, psíquica y libertad sexual de la
mujer y los miembros de su familia, mediante la prevención y la sanción de la violencia intrafamiliar y los
demás atentados contra sus derechos y los de su familia.
Sus normas deben orientar las políticas del Estado y la comunidad sobre la materia.
Art.- 2. Violencia Intrafamiliar: Se considera violencia intrafamiliar, toda acción u omisión que consista
en maltrato físico, psicológico o sexual, ejecutado por un miembro de la familia en contra de la mujer y
demás integrantes del núcleo familiar.”

Además la violencia intrafamiliar ha sido reconocida por el Estado como un problema social, declarada
como problema de Salud Pública el 20 de noviembre de 1998 a través de Acuerdo Ministerial No. 1009,
instrumento legal que posibilita la reedificación de las políticas, incorporando el enfoque de género y dando
énfasis a la visibilización de otros riesgos en la salud como : es la violencia intrafamiliar y de género.
14

En la actualidad se encuentra en el Congreso Nacional en segundo debate, el proyecto del Nuevo Código
de la Niñez y Adolescencia, y se basa también en la doctrina de la Protección Integral que es el referente
filosófico para las definiciones jurídicas de la intervención de los niños, niñas y adolescentes.

A continuación se detallan algunos principios y derechos de los menores consagrados en la legislación


ecuatoriana vigente:

Ø En términos generales la legislación ecuatoriana considera incapaces absolutos a los menores


impúberes (mujeres menores de 12 años y varones menores de 14) en cuyo caso ningún acto
realizado por ellos es considerado válido. Los menores púberes son incapaces relativos, es decir sus
actos pueden ser ratificados por sus representantes legales.
Ø En cuanto a la comparecencia en juicio, sea como actor , demandado o para rendir
declaraciones en los Tribunales, las leyes ecuatorianas mantienen disposiciones que deben ser
detalladas: El Art. 34 del Código de Procedimiento Civil, prohíbe en forma expresa la
comparecencia en juicio sea como actor o demandado a los menores e edad, sin embargo se admiten
excepciones tanto en esa ley como en otra leyes especiales.
Ø El Código Civil en los artículos 302 y 305 admite que el hijo de familia (menor de edad
sujeto a la patria potestad de sus padres) sea considerado como mayor de edad y, por consiguiente,
tiene el usufructo y la administración del peculio profesional o industrial (salarios o emolumentos), y
de los bienes adquiridos en el ejercicio de todo empleo, profesión liberal, industria y de todo oficio
mecánico, esto incluye empleos públicos (art. 301 Código Civil), es decir que pueden intentar
cualquier acción ante los tribunales en cuestiones relacionadas con los anteriormente descrito.
Ø El Código de Procedimiento Civil en el Art. 742 admite que el menor puede plantear el juicio
de discenso (por oposición infundada a su matrimonio), esta misma Ley admite en el Art. 34,
numeral 1ro que si el menor celebra contratos válidos comparecerá en juicio a defenderlos.
Ø El menor autorizado puede comerciar, actuar como mayor de edad, de acuerdo al Art. 10 del
Código de Comercio.
Ø Las indemnizaciones derivadas del trabajo, pueden ser reclamadas directamente por los
menores de edad que sean padres (Art. 376 del código de Trabajo).
Ø La Ley de la Jurisdicción Contencioso Administrativo autoriza a los menores mayores de 16
años a comparecer por si mismos en todos los actos en materia contencioso administrativa.
Ø La Ley del Seguro Social obligatorio considera al menor que se encuentra afiliado, como libre
administrador de sus bienes en contratos con el IESS y para percibir beneficios y para cualquier
imposición capaz.
15
Ø En cuanto a la capacidad de contraer matrimonio el Código Civil en el Art. 87
determina que los menores de 16 años no pueden contraerlo sin autorización, al igual que los
menores de 18 años por tanto el matrimonio de los menores de 16 años es nulo. El matrimonio
contraído por mayores de 16 años es válido, aunque se lo realice sin autorización. (Art. 89 CC).
Ø En cuanto a la declaración ante Tribunales ordinarios el Código de Procedimiento Civil en el
Art. 142 determina que no es posible exigir confesión al impúber (varones menores de 14 años y
mujeres menores de 12 años), en cambio la del púber puede ser a apreciada libremente por el juez.
De igual manera esta Ley en el Art. 212 determina que los menores de 14 años de edad no son
idóneos para atestiguar, sin embargo, en el Art. 213 se establece que los mayores de 14 años pueden
declarar para establecer algún suceso.
Ø De acuerdo al Código de Menores la opinión y declaración ante los tribunales de menores es
obligatoria prácticamente en todos los procesos en que los menores se encuentran involucrados:
tenencia Art. 52, Colocación familiar Art. 91, abandono Art. 130, maltrato Art. 144, menores
infractores Art. 165, adopción Art. 103. Existe una disposición general en el Art. 38 que determina
que al menor que esté en condiciones de formarse un juicio propio se le garantiza el derecho a
expresar su opinión libremente en todos los asuntos que afecten.
Ø El Código de Procedimiento Penal en el Art. 127 determina que los menores de dieciocho
años declararán sin juramento, pero con la presencia de un curador que en el mismo acto nombrará y
posesionará el Tribunal.
Ø Se establece en el Código de Menores Art. 166 párrafo 4to, la prohibición absoluta de privar
de la libertad a menores de 12 años.
Ø Existe la prohibición de expender licores, cigarrillos, sustancias estupefacientes, pegamentos
industriales y armas de cualquier tipo a los menores de 18 años. Art. 18 del Código de Menores.
Ø De conformidad con el Art. 35 del Código de Trabajo los mayores de catorce años y los
menores de dieciocho años necesitarán para contratar la autorización expresa de su representante
legal, y en su falta, la de sus ascendientes o personas que corran con su manutención o cuidado. A
falta de ellos otorgará la autorización el Tribunal de Menores, conforme a lo establecido en el Art.
157 del Código de Menores.
Ø En cuanto al empleo se prohibe el trabajo por cuenta ajena a los menores de 14 años (Art.
134 Código de Trabajo) en casos excepcionales, con autorización , se permite el trabajo de mayores
de 12 años y menores de 14 años, conforme a lo establecido en el Art. 157 del Código de Menores,
siempre que se acredite que han completado el mínimo de instrucción escolar exigido por la Ley o
que asisten a escuelas nocturnas, o a algún plantel de enseñanza primaria.
Ø Así mismo se prohibe el trabajo de menores de edad en minas, basurales, en trabajos que
impliquen la manipulación de objetos o sustancias sicotrópicas o tóxicas en trabajos nocivos para la
salud que impidan continuar con instrucción escolar, trabajos nocturnos, enganche al exterior,
16
destilación de alcoholes, fabricación o mezcla de licores, manipulación de pinturas,
esmaltes o barnices, en la fabricación de materiales colorantes tóxicos, o en la elaboración o locales
donde se depositen materiales caústicos, inflamables o explosivos, en pulimento o talla de vidrio, de
metales con esmeril, en donde sea habitual el desprendimiento de polvo con vapores irritante, a
bordo de barcos de pesca, en trabajos subterráneos o carreteras, de maquinista o fogonero, en
trabajos en que se maneje sierras circulares, correas o mecanismos peligrosos, en el transporte de
materiales incandescentes, en el expendio de bebidas alcohólicas, destiladas o fermentadas (Art. 137,
138, del Código del Trabajo; Art. 154, 155, 157 Código de Menores; Art. 36 del Código de Salud).
Ø Se permite a menores mayores de 16 años, firmar directamente un contrato de aprendizaje,
sin necesidad de consentimiento (Art. 158 del Código de Trabajo).
Ø Se considera como contraventor al que de a beber licor a menores de edad (Art. 605 numeral
28 CP).
Ø Normas Administrativas del Ministerio Salud consideran como niños a las personas hasta los
15 años, los menores de más de esta edad son atendidos en establecimientos para adultos.
Ø El principio de no discriminación lo recoge plenamente la Constitución en los dos sentidos,
tanto en la igualdad ante la Ley, como para la aplicación de los derechos. Art. 23 No. 3, Art. 47.
Además el Código Penal contiene un capítulo que sanciona cualquier forma de discriminación, la
promoción o la incitación al discrimen.
Ø El Código de Menores en su Art. 6 contiene una disposición amplia que cubre todos los
aspectos de la observancia al Interés Superior del Niño. En lo que se refiere a la decisiones o
medidas tomadas por la Administración de Justicia de Menores se establece la obligatoriedad de
estimar el Interés Superior del Niño sobre cualquier otra consideración. Art. 7
Ø El derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo es plenamente reconocido en la
legislación ecuatoriana. La Constitución Política en su Art. 23 numeral 1 y siguientes reconoce la
inviolabilidad de la vida, la supervivencia y el desarrollo. También se encuentra consagrado en el
Código de Menores en su Art. 10 . El Código Civil incorpora en su Art. 61 la protección legal del
menor que está en proceso de gestación. El Código de Menores cuenta con una disposición mucho
más general y amplia que fija los objetivos de la educación básica :"el desarrollo de la personalidad,
las aptitudes, y la capacidad mental y física del menor hasta su máximo potencial". Art. 26.
Ø Derechos y libertades civiles: Los derechos civiles en la legislación ecuatoriana (excepto el
derecho a un nombre y una nacionalidad ) a pesar de encontrarse consagrados en la Constitución para
todos los habitantes del país, no han sido aplicados a los menores de edad, debido a la "incapacidad"
plena o relativa que la Ley les atribuye. El Código de Menores consagra todos estos derechos, pero
se duda de su efectiva aplicación debido a que la percepción generalizada de la sociedad,
especialmente de los responsables de la ejecución de las políticas relativas a la infancia, consideran
17
incapaces a los menores y por lo tanto no permiten un ejercicio pleno de estos derechos
y libertades civiles. Por otro lado es notoria la falta de normas que viabilizan el ejercicio de estos
derechos.
Ø El país no cuenta con legislación para los niños en situaciones de excepción como refugiados.
Existe en el país un alto porcentaje de movilización poblacional desde Colombia generadas por las
condiciones de violencia política y los problemas con el narcotráfico que vive ese país. A pesar de
no contar con datos exactos se considera que el desplazamiento de colombianos a nuestro país es
sumamente alto especialmente a las provincias de Esmeraldas, Sucumbíos, Carchi, Imbabura y a la
ciudad de Santo Domingo de los Colorados .
Ø La administración de justicia de menores de acuerdo a la Ley se encuentra a cargo de la Corte
Nacional de Menores, las Cortes Distritales de Menores y los Tribunales de Menores (Arts. 206 y
siguientes del Código de Menores), estos dependen del Ministerio de Bienestar Social y en el caso de
las Cortes Distritales y los Tribunales de Menores estos tienen una composición multidisciplinaria
(abogado, educador o psicólogo y médico). En detalle se examinará todo lo referente al servicio
judicial de menores, sus realidad y reformas constitucionales en el capítulo tercero de esta tesis.
Ø Con respecto al uso indebido de estupefacientes, el Art. 24 de la Ley sobre Sustancias
Estupefacientes y Sicotrópicas dispone la obligatoriedad de que toda persona participe y colabore en
los programas de control y prevención que organicen las instituciones encargadas de la ejecución de
esta ley. Se colaborará manera especial en la protección del menor que se encuentra expuesto al
tráfico o consumo de sustancias sujetas a fiscalización. Se prevé la coordinación entre la Corte
Nacional de Menores y la Secretaría Ejecutiva del Consejo Nacional de Control de Sustancias
Estupefacientes y Sicotrópicas CONSEP para asegurar la debida protección de los menores de edad.
En el caso de los menores que utilicen ilícitamente "estupefacientes naturales o sintéticos o de
sustancias sicotrópicas" estos deben ser internados para su rehabilitación pero se agrega que si los
padres guardadores, instituciones públicas o privadas brinden garantías para el tratamiento del
mismo pueden hacerlo con la supervisión y asesoría del Tribunal.
Ø El Código de Menores en el Art. 144 determina como responsabilidad del Estado frete al
maltrato y abuso sexual señalar sanciones a quien atente contra las buenas costumbres ya sea
facilitando o excitando al menor para ello. Art. 521del Código Penal: atentado contra el pudor;
manifestaciones o conductas sexuales que no llegan al acto causal , artículos 506, 507; violación Art.
512 C.P; estupro Arts. 428, 510, 511 C.P.; homosexualismo, Art. 516 inc. 2 C.P.; rapto, Arts. 529,
530 ,531 C.P..

A más del ordenamiento jurídico regulador y protectivo indispensable para el equilibrio social, se
requiere la presencia de organismos especiales que hagan posible la aplicación y cumplimiento de las
18
normas, de esta forma, en el capítulo IV se revisarán los organismos encargados de la promoción y
defensa de todos los derechos de los menores.

1.4. IMPORTANCIA Y ACTUALIDAD DEL PROBLEMA

Alrededor del mundo, más de cien millones de niños trabajan, duermen, viven y frecuentemente mueren
en las calles de las ciudades. Su lucha diaria por sobrevivir, encontrar amor y dignidad, tener un futuro que
merezca tal nombre, es un nefasto recordatorio del olvido que las sociedades, ricas y pobres, les imponen a
sus miembros más vulnerables.
Este fenómeno social es casi inherente a la vida de las ciudades latinoamericanas. Nos hemos
acostumbrado a él, generándose una especie de ceguera social que ha hecho de éste una realidad lícita,
comprensible y tolerable, aunque se produzca en condiciones de peligro y desprotección. En particular, hay
zonas de las ciudades, donde se concentran en mayor medida los niños para realizar sus trabajos o sobrevivir
a través de limosnas: los mercados centrales, los terminales terrestres, los centros comerciales, los parques y
las avenidas comerciales.
Es necesario reconocer que el problema de los menores en la calle es uno de los más grandes obstáculos
para el desarrollo social, es tan complejo que en él convergen diversas situaciones, cada una de las cuales
necesitaría ser solucionada de manera independiente. Entre ellas aparece la realidad de grandes grupos de
población infantil que todavía no tiene formas de acceder a la escuela; los altos niveles de pobreza que han
obligado a miles de jóvenes a buscar trabajo en las calles para sostener a sus familias; el maltrato, heridas,
lesiones; afecciones provocadas por la falta de higiene; la absorción de altos niveles de plomo o mercurio en
la sangre, la falta de afecto; y, otros problemas y condiciones de riesgo para la integridad física y emocional
del menor que pueden dejar secuelas irreparables en su vida y en el sistema democrático de cualquier país.
En casos como el de los niños vendedores ambulantes, el solo contacto permanente con la frialdad de las
calles representa un grave riesgo para la vida de los pequeños, pues los hace más vulnerables a caer en las
drogas, la prostitución, el robo y otras actividades ilícitas. Tienen el trabajo como única actividad; y,
lamentablemente ésta resulta incompatible con su desarrollo escolar en condiciones satisfactorias. Y aunque
es verdad que muchos adolescentes que trabajan logran sacar adelante sus estudios, también es cierto que la
mayoría de ellos se desvincula totalmente de la escuela y opta por esa especie de espejismo representado en
el dinero.
Por su parte la CEPAL4 ha concluido que, al llegar a la edad adulta, estos jóvenes tienen un déficit
educativo de más de dos años escolares, con respecto a los que ingresan al mercado laboral entre los 18 y los
24 años. La misma entidad considera que esta situación conduce a una reducción del 20% de sus ingresos
mensuales en la vida del futuro adulto.
4
THOMAS DE BENITEZ, Sarah. CREANDO SOLUCIONES PARA NIÑOS EN SITUACIÓN DE LA CALLE, Manual para
organizaciones civiles: Una guía práctica del Proyecto META 2000, México,1999.
19
Entre los 12 y 17 años es el rango de edad establecido internacionalmente para definir al menor
trabajador. Sin embargo, día a día, podemos constatar otra realidad: miles de pequeños provenientes de
las zonas marginales del país tienen que trabajar prácticamente desde el momento en que pueden hablar y
caminar por sí solos.
Según estudios del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF)5, más del 30 por ciento de
los chicos de Ecuador son objeto de abusos. Para UNICEF, “el trabajo infantil se convierte en explotación
cuando el menor trabaja tiempo completo a una edad temprana, cuando asume prolongadas jornadas o
cuando su labor genera tensiones indebidas de carácter físico, social o psicológico”.
Frente a esta realidad, organizaciones internacionales como la UNICEF y la OIT han incrementado sus
esfuerzos para erradicar esta complicada problemática. Ejercen presión sobre los gobiernos para que se
establezca la enseñanza obligatoria y se respeten todos los derechos de los niños; además, han lanzado e
implementado programas y proyectos de becas escolares, de recreación y compromisos de lucha contra la
violencia infantil.
Es muy importante la misión de estas organizaciones por evitar la agudización de este problema, frente a
la falta de voluntad y compromiso de los gobiernos de turno y la falta de gestión e inercia de la sociedad
con el destino de los niños.
A la extremada gravedad del hecho de los menores en la calle, se une como factor alarmante y
perturbador, el cometimiento de delitos, cuyos autores son jóvenes, que ni siquiera han cumplido dieciocho
años y que por ello no están sujetos a la jurisdicción penal ni pueden ser sancionados con las penas
establecidas en el Código respectivo.
Casos aterradores de violencia y crimen han sido cometidos por menores de edad, generalmente dentro de
pandillas que constituyen grupos delictivos organizados de gran peligrosidad. Por todo esto el problema en
cuestión es tan trágico: vidas humanas sacrificadas, robos frecuentes; y, la paulatina pérdida de seguridad
que se va sintiendo en el país; situación que revela las profundidades de la crisis en que estamos hundidos,
dentro de un contexto de injusticia social, cuyas primeras víctimas son precisamente los niños y los
jóvenes.

1.4.1. PRINCIPALES INDICADORES

Incidencia de la pobreza:
La pobreza tiene muchas caras: bajos ingresos, falta de acceso a educación y atención de salud. De la
misma forma puede medirse de muchas maneras, la medida más frecuente de la pobreza se refiere a la
capacidad de consumo de los hogares: la pobreza de ingresos define a un hogar como pobre si sus ingresos
en un cierto período son menores al costo de una canasta mínima de bienes y servicios. La inseguridad

5
Ibídem
20
económica no solo limita la capacidad de los padres para dar a sus hijos condiciones de vida aceptables
sino que crea presiones para toda la familia. Al observar a los hogares pobres se puede también estimar el
número de niños/as cuya vida es difícil y cuyo futuro se ve limitado por las condiciones económicas de sus
hogares. En el año 2000, en el Ecuador, uno de cada dos pobres del país era un niño o niña menor de 18
años. El 63 % de los ecuatorianos menores de 18 años vivía en hogares cuyos ingresos monetarios eran
menores al valor de la línea o umbral de la pobreza. Es decir, más de 3.000.000 de niños/as pertenecían a
familias que sufrían privaciones o riesgos en la satisfacción de sus necesidades básicas de alimentación,
vivienda, educación y salud. Hoy en día, seis de cada 10 niños vive en la pobreza; y la mayoría pertenecen a
grupos indígenas.6

Se debe destacar también el acelerado aumento de la población urbana en el Ecuador, debido


fundamentalmente a las migraciones internas. El 51.1% del total de habitantes residen en las ciudades
grandes y medianas del país; según investigaciones de Carlos Larrea, la pobreza como tal, afecta
aproximadamente al 75% de la población urbana del Ecuador7.

La pobreza aumentó notablemente a partir de 1998 debido al aumento de la inflación y el desempleo; y,


la caída de los salarios reales que siguieron a la crisis financiera socavaron la seguridad económica de un
gran número de hogares del país. En 1999, la pobreza llegó a afectar a más de la mitad de la población
menor de 18 años de las ciudades (55%). En el año 2000, por cada niño/a en un hogar rico habían dos
niños/as en hogares en la extrema pobreza.

Mientras mayor es el ingreso de un hogar, mejores son las oportunidades de desarrollo personal que
tienen sus miembros y especialmente los niños/as. Por ello no es suficiente saber cuantos menores viven en
la pobreza. Es preciso conocer cómo están distribuidos en el país según el nivel económico de sus hogares.
La desigualdad en la distribución del ingreso de los hogares de los niños/as ecuatorianas aumentó en los
últimos años. La crisis económica y el estancamiento del desarrollo social durante el decenio pasado no solo
redujeron la capacidad de consumo de los hogares sino que exacerbaron las desigualdades entre ellos. La
distribución del ingreso es un ejemplo. En el curso de la década de 1990 la concentración del ingreso
percibido por los ecuatorianos se incrementó significativamente. La relación entre la proporción de los
ingresos percibidos por el 10% más rico y el 10% más pobre de los hogares urbanos pasó de 20 a 40 veces
entre 1990 y el 2000.8

Los niños del país pertenecen desproporcionadamente a los hogares más pobres. En el 2000, el quinto
(20%) más pobre de hogares tenía la mayor proporción de niños/as (26%), en tanto que el quinto más rico

6
“Los niños y niñas, ahora!!”. Fuente: INEC, EMEDINHO 2000. Elaboración: SIISE.
7
Fuente: DINAPEN, 2000.
8
Fuente: INEC, EMEDINHO 2000. Elaboración. SIISE.
21
tenía la menor proporción (14%).9 En consecuencia, los hogares más pobres tienen más niños/as, lo que
facilita la conformación de un segmento especialmente vulnerable a las privaciones socioeconómicas.

Migración:
Según indicadores del SIISE, más de 150.000 niños y niñas se quedaron sin uno o ambos padres, debido a
la emigración el año 2000. Una de las consecuencias de la emigración es la separación de las familias.
Muchos emigrantes se ven forzados a dejar en el país a sus hijos menores de edad. Más de la mitad de los
emigrantes de la última década (52%) dejaron a sus hijos en el país; la proporción es aún mayor entre
quienes emigraron a partir de 1999 (60%). Igual proporción de hombres y de mujeres emigrantes viajaron
dejando a uno o más hijos en el país. Como resultado de la emigración reciente se observa un drástico
incremento en el número de niños dejados atrás por uno o ambos padres: de aproximadamente 17.000 en
1990 a 150.000 en el 2000.10
La DINAPEN tiene la misión de proteger y garantizar los derechos humanos, consagrados en la
Constitución Política y demás Convenios Internacionales referentes a niños, niñas y adolescentes, pero su
labor es cada vez más difícil cuando ha detectado a más de 14.000 niños abandonados por sus padres,
deambulando por los centros de protección del país.11

Población infantil:
Según datos tomados del primer informe oficial de la aplicación de la Convención sobre los Derechos del
Niño en el Ecuador, de fecha mayo 1996, el Ecuador registro 11’220.000 habitantes; de este total, el 40.62
% eran niños entre 0 y 14 años de edad, esto es 3’908.703 habitantes la población comprendida entre los 15
y 19 años de 1’026.732 (10.67%). En conjunto la población de 1-19 años equivalía al 51.29% de la
población total. En otras palabras, la mitad de los ecuatorianos serían menores de edad y, si tomamos en
cuenta la tasa anual de crecimiento poblacional que es del 2.27%, es fácil darnos cuenta del progresivo
aumento de este conglomerado social.

Menores trabajadores:
Según estudios realizados por la DINAPEN, en el Ecuador el 24% de la población infantil entre los 0 y
14 años, necesita trabajar para su propia sobrevivencia o para complementar los ingresos familiares. Esto
quiere decir que un cuarto de la población comprendida entre esa edad atraviesa por situaciones de vida
potencialmente limitantes y atentatorias a sus capacidades, porque el rol de trabajadores les exige un
desgaste y una inversión de tiempo, en perjuicio de la escuela, la socialización, la recreación, el cuidado de
la salud, y en general, en perjuicio o detrimento del desarrollo personal y social de los menores.

9
Ibídem.
10
Ibídem
11
Fuente: DINAPEN, Estadísticas 2000.
22
Si bien el INNFA afirma que 92.000 menores entre los 5 y 14 años y 150.000 entre los 15 y 18
años tienen que trabajar, otros estudios plantean aproximadamente que existe entre 500.000 y 1.000.000 de
niños trabajadores en las ciudades del país. La DINAPEN sostiene que más de 500.000 menores trabajan en
Ecuador, 217.719 niños y niñas entre 10 y 14 años; 270.226 adolescentes entre 15 y 17 años; y, 24.751
tienen menos de 10 años. De esta población, unos 80.000 lo hace en lugares peligrosos como la calle o
sitios de construcción. Además determina que la mayoría de los niños que trabaja vive en el campo. De
todos los niños trabajadores, el 60% vive en el campo y el 40% en las ciudades, sus ocupaciones
principalmente son los empleos informales y las actividades que se realizan en las calles, tales como
vendedores de flores, confites, bebidas alcohólicas, prensa escrita, limpiadores de parabrisas, cuidadores de
automotores, cantantes en los vehículos de transporte público, limpiadores de calzado, etc. En los hogares
indígenas el porcentaje de niños trabajadores asciende a 28%.
De estas cifras se puede deducir que los niños y niñas ingresan tempranamente al mercado laboral y que
la calle constituye uno de los espacios más frecuentemente ocupados para realizar su trabajo informal;
consecuentemente, las situaciones de vida a las que se exponen son graves y demandan de una atención
preventiva y protectora. La mayoría de ellos se encuentran unidos a sus familias pero crece el número de
menores que pasan a depender exclusivamente de las calles para vivir.

En la última década y en lo que lo que va de la presente, el crecimiento de los niños trabajadores urbanos
es extremadamente alarmante. En el caso de Quito, los niños y las niñas, claramente, van ocupando espacio
en el comercio informal y de servicios. La mayoría de ellos son hijos de migrantes y de familias en
condiciones de crisis ubicadas en los sectores marginales de la urbe.
De acuerdo con el Sistema Integrado de Indicadores Sociales del Ecuador (SIISE), al finalizar el año
2000, el 45% de los niños y niñas de 5 a 17 años, realizaban actividades laborales o productivas y estaban
incorporados a la PEA. Las tres cuartas partes de los niños/as que trabajaban entregaban sus ingresos a sus
padres o parientes; es decir, presumiblemente aportaban al ingreso de sus hogares. En otras palabras, el
trabajo infanto-adolescente en el país es motivado principalmente por la necesidad económica. La cesión
de los ingresos percibidos a la familia tiende a ser más frecuente entre los niños/as menores y entre los
varones.
Las explicaciones de base para esta situación se remite a las condiciones de crisis que vive el Ecuador y a
las duras exigencias de la políticas de ajustes, las mismas que no pueden ser asimiladas por las familias
pobres, quienes, para completar la canasta familiar, deben optar por enviar a los niños a trabajar.

Maltrato Infantil:
El índice de maltrato infantil es elevado; los primeros maltratadores son los padres y profesores. La
DINAPEN ha revelado un dato alarmante: siete de cada 10 niños en el Ecuador son víctimas de maltrato
físico, sexual o psicológico.
23
Esta oficina especializada de la Policía Nacional ha realizado un trabajo de investigación e
intervención frente a las denuncias de maltrato infantil. Registró 531 quejas, durante el año 2001; 140
están pendientes. Los menores han sido víctimas de abandono, acoso sexual, abuso sexual, explotación
laboral, violación, atentado al pudor, agresión, maltrato físico y psicológico, entre otros. Un buen
porcentaje del maltrato infantil es perpetrado por los propios padres o familiares.

Delincuencia Juvenil:
Según datos de la Dirección Especializada de Policía para Niños, DINAPEN, existen más de mil
pandillas en el Ecuador y algunas de ellas se han transformado en grupos delictivos de gran peligrosidad
como “Los Bayardos” en Quito y “Latin Kings” en Guayaquil.
Según estadísticas de la DINAPEN entre enero y diciembre del 2001, se registraron 740 menores y
adolescentes detenidos; 688 eran hombres; y, 52 mujeres. Habían cometido delitos como abigeato,
adulteración de documentos, asalto y robo, intento de asesinato, intento de violación, intento de homicidio,
muerte, robo, violación, tenencia de droga, robo de vehículos, robo de documentos, entre otros.
En este mismo período, además, se registraron 705 contravenciones; 683 realizadas por hombres y 22
cometidas por mujeres; contravenciones como agresión física, arranche, daños materiales, escándalo, falta
de palabra, heridas, identidad falsa, pandilla juvenil, tenencia de armas, entre otras.
En total en el año 2001 la DINAPEN, registró e investigó 1445 infracciones; 1371 cometidas por
hombres y 74 por mujeres.
24

CAPITULO II

CAUSAS ENDOGENAS Y EXOGENAS DE LA PROBLEMATICA DE LOS MENORES DE LA


CALLE Y SU INCIDENCIA EN LA COMISION DE DELITOS

Para entender mejor la realidad de los menores que trabajan y/o viven en la calle, es importante tomar en
cuenta que cada niño responde a un tipo de familia muy concreto. Sin embargo en términos muy generales
se puede afirmar que los niños de la calle son miembros de familias generalmente pobres, que viven en la
miseria, de madres prostitutas, de parejas fugaces o con relaciones desintegradas; de familias inestables
acosadas por toda clase de problemas o de familias en las que impera la violencia y el maltrato físico o
psicológico. Todas estas situaciones resultan del subdesarrollo humano que se vive, no solamente en el
Ecuador; sino en muchas partes del mundo.

Los niños de la calle se caracterizan por los siguientes rasgos, más o menos comunes: trabajo prematuro,
trabajo explotado, desamparo físico, hostilidad y maltrato por parte de los adultos, violencia, alta incidencia
delincuencial con batidas y redadas de la policía, vínculos familiares rotos, minusvalía de capacidades,
desnutrición, deficientes condiciones de salud, tensión psicológica permanente, desequilibrio emocional,
analfabetismo, deserción, repitencia escolar, uso de drogas (sobre todo inhalantes), alcoholismo, indigencia
económica, precocidad sexual, peligro de involucrarse en la prostitución. Los chicos de la calle de una u
otra manera, han roto los vínculos familiares y el proceso de callejización se acentúa en poco tiempo.

Se reconocen como factores de esta situación los siguientes:

- Factores estructurales

El desarrollo inarmónico de la sociedad, cada vez más injusto y excluyente; la desigual distribución de la
tierra y la baja productividad que obliga a la migración; la inadecuadas y/o nulas políticas sociales con
respecto al trabajo y al empleo, a la educación y a la salud; las políticas de ajuste monetarias (dolarización),
recesión económica, deuda externa; el alto grado de desorganización comunitaria, altos niveles burocráticos
y de corrupción y otras situaciones afines.

- Factores psico-socio-familiares
25
Desintegración y/o desorganización familiar; abandono y despreocupación familiar, fuga del
hogar, familia migrante no instalada, maltrato y explotación familiar, necesidad de colaborar con la familia
mediante el trabajo callejero e informal. Desarticulación de la personalidad, pérdida de identidad y
autoestima. Resentimiento social.

- Factores socio-educativo-culturales

Pérdida del grupo de referencia; crisis de valores de control social; asociación a grupos de conducta
irregular; carencia de recreación.
Analfabetismo real o funcional; deserción y repitencia escolar; presencia de elementos maltratantes en el
sistema escolar; falta de oportunidades para la capacitación en y para el trabajo; insuficiente educación de
los padres para formar a sus hijos. Falta de conciencia ciudadana y política.

- Factores socio-económicos

Desempleo y subempleo en altos porcentajes; empobrecimiento creciente de la mayoría de la población ;


ausencia de capacitación para responder a la demanda de mano de obra calificativa; falta de responsabilidad
y honestidad en el manejo de los recursos; necesidad de aportar con el trabajo a la sobrevivencia familiar.
Carencia de los recursos básicos para una vida digna: vivienda, salud, educación.

- Factores por participación en el mundo de calle

Explotación del trabajo callejero de los niños, inserción en redes de tráfico y delincuenciales, explotación
sexual. Deterioro humano provocado por la pérdida de referencias familiares o comunitarias, escolares y
laborales.

La realidad ecuatoriana demuestra la prevalencia de los distintos y numerosos factores que confluyen en
la grave problemática de los menores de la calle y a su vez, revela la incidencia de éstos en las conductas
antisociales y delincuenciales de los niños y adolescentes, que con detenimiento serán analizados a
continuación, desde el punto de vista endógeno y exógeno; aclarando que estos factores no actúan
necesariamente, en forma independiente; sino que en muchos casos son interdependientes, actúan
coordinadamente y se expresan en una gama de comportamientos irregulares.

2.1. ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE LAS PRINCIPALES CAUSAS ENDÓGENAS


26
Los factores endógenos son aquellos que provienen del individuo mismo, provocados por
anomalías internas o por los mismos factores exógenos.

La Herencia.-
Todo individuo de la especie humana está sujeto a un constante evolucionar hasta alcanzar la etapa de la
plena madurez. Esta evolución se da desde el momento mismo de la concepción, en que el nuevo ser
adquiere su propia carga genética, que hereda de su padre y madre, posteriormente su evolución continúa en
el período de gestación hasta la adultez y experimenta cambios en su estado morfológico, fisiólogico y
sicológico. Cada persona es una individualidad, un mundo diferente capaz de procrear sus propios rasgos y
especificidad, dentro de esta especificidad propia de cada individuo influyen características positivas y
negativas del medio que le rodea y que han sido a su vez el resultado de la capacidad de atracción o
repulsión hacia ellas.

El Alcoholismo y la Drogadicción.-
El alcoholismo constituye un fenómeno importante, que debe considerarse como factor complementario
en la perpetuación de delitos, más que como causa de los mismos. Al ingerir alcohol se mezcla éste con la
sangre y la transforma por medio de dañinas oxidaciones con sustancias nocivas, que luego se convierten en
ácido acético y carbónico que destrozan las células, alcanzando su toxicidad, con verdaderos estragos en la
conducta. El menor es inducido a beber alcohol, llevado por un falso sentido del "encuentro del placer"
como un mecanismo de evasión de la realidad, que lo priva del conocimiento en el momento que cometió el
acto. El consumo excesivo del alcohol en los jóvenes arrastra consigo crimen y violencia que tienden a
destruir las restricciones e insatisfacciones sociales.
De la misma forma el abuso de drogas se ha convertido en un grave problema médico y social; existe
gran afluencia de drogadictos en los centros de rehabilitación de menores. Los menores y jóvenes
desajustados en su personalidad, sea momentáneamente o en forma persistente, tienden a drogarse como el
medio más apropiado para solucionar sus problemas, lo que implica su agresividad, protesta, desafío y
rebelión contra lo injusto, rompiendo normas y principios éticos, morales y jurídicos que regulan el convivir
social.
La falta de políticas de educación preventiva del Gobierno lo hace también responsable del uso y
consumo de drogas, pues la represión no es, exclusivamente, su misión para combatirlas. Al descuidar el
bienestar social de las grandes mayorías, propicia el hambre, la miseria, la fragmentación social, e
insatisfacciones de las necesidades vitales, sociales y culturales, situaciones que llevan a la desorientación e
inconformidad; y, muchos de los inconformes, por desgracia, se suman al batallón de los consumidores de
drogas que prefieren este camino para relajarse y abrirse paso en un mundo hostil e inhumano.
Los volátiles inhalables como cementos plásticos y solventes comerciales, por su fácil consecución y por
su bajo costo, son los más utilizados en el medio, especialmente por niños y jóvenes. La sintomatología se
27
presenta con temblores, espasmos musculares, convulsiones, baja temperatura, amoratamiento,
palidez, dolor de cabeza, confusión mental, etc. Estos síntomas traen consigo otros efectos similares a los
producios por los estupefacientes sicotrópicos tales como: comprensión distorsionada, incoherencia y
descoordinación, problemas en el lenguaje y en la comunicación, que a su vez provocan el aislamiento.
Además traen consecuencias orgánicas como la depresión de la médula ósea, daños hepáticos y renales,
degeneración de los nervios ópticos, hemorragia y muerte por sofocación.

La Desnutrición.-
El niño requiere de su satisfacción primaria que es la alimentación, pues fisiológicamente es una función
primordial de su desarrollo. Si la función nutritiva es menor a la materia y energía perdida, surge la
degeneración fisiológica y orgánica con graves consecuencias en los niños y adolescentes, como deficiencia
mental, violencia, vagancia, hurto, alcoholismo, delitos sexuales, suicidio y otras manifestaciones de
inconducta del menor. Son los padres respecto de los hijos quienes tienen el deber moral y legal de atender
con los alimentos, a más del vestido, habitación, salud y educación.
Según la Defensa de Niños Internacional del Ecuador DNI, el nivel de desnutrición infantil entre niños de
0 a 5 años llega al 57 por ciento. Por otro lado, 7 de cada 10 escolares poseen una talla menor a la que
deberían tener a su edad. Además el 15 % de los recién nacidos presenta bajo peso en el alumbramiento,
cifras que ponen al país a la cabeza del cuadro de desnutrición en América Latina. 12
Es el Estado quien debe proteger al menor, le compete resguardar los intereses de la familia, del
matrimonio, del menor en general; de esta forma, los principales llamados, son el Ministerio de Bienestar
Social y el Ministerio de Salud y sus respectivas dependencias para que con un real sentimiento humanitario
y de servicio presten todo su contingente, y de esta manera la protección del Estado sea una verdadera obra.

Oligofrenias.-
Este factor, como anomalía mental y moral, constituye fuente del delito. Los niños en condición de
debilidad mental se muestran torpes, presentan reacciones negativas para el estudio, insuficiencia de
condiciones frente a la vida; además, sin la protección debida ni la comprensión del adulto o del Estado para
prevenir su futuro, se conducen por los caminos de la vagancia, mendicidad, y el delito. Son individuos
afectados por anomalías intelectuales, entre éstos, cabe anotar a los apáticos e irritables; los primeros,
inofensivos propensos a realizar trabajos rudimentarios; los segundos con tendencias violentas y con
propensión a la destrucción y a causar daño; de allí que se puede clasificar en oligofrenias de la inteligencia
y oligofrenias de la moral; estos últimos, con manifestaciones como la violencia, indisciplina, afición al
alcoholismo, drogadicción, etc.

12
Fuente: DEFENSA DE NIÑOS INTERNACIONAL, Sección Ecuador. Estadísticas 2001.
28
Esquizofrenias-Paranoias.-
Son estados frecuentes en la infancia con tendencias delictivas, especialmente, en el período inicial de
las esquizofrenias y las acciones delirantes o alucinantes de las paranoias. La esquizofrenia o demencia
precoz tiene su expresión en el período de la infancia, apreciándose las siguientes manifestaciones: a)
simple; b) catatónica; c) paranoias; el período esquizofrénico con mayores manifestaciones de inconducta se
ha observado en el primero; por ello, es necesario conocer y tratar a tiempo al enfermo. Aparecen grandes
impulsos agresivos y peligrosos y que se traducen en homicidios, lesiones, atentados sexuales; y otros como
la vagancia, injurias, irrespeto a los padres y autoridades, hurtos. Por lo general, estos delitos son originados
por las ideas de persecución, alucinaciones, sensaciones atormentadoras que "obligan" al enfermo a
reaccionar contra algo o alguien.13

Cabe aclarar, que todos estos factores síquicos requieren un estudio cabal y científico para poder
enmarcarlos dentro del Derecho, que claramente establece que la imputabilidad penal tiene como base la
conciencia y la voluntad, cuando éstas no existen o se encuentran gravemente perturbadas, no hay
imputabilidad. Por lo tanto el menor con perturbación mental , de ninguna manera será responsable de los
hechos dañosos realizados y no podrá ser considerado como delincuente; pues es un enfermo que requiere
atención y tratamiento en centros especializados y la protección comprensiva de la sociedad.

2.2. ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE LAS PRINCIPALES CAUSAS EXOGENAS

Son aquellas causas consideradas como sociales. Desde el punto de vista de en donde se desarrolla
el menor, son aquellos factores que hacen que éste se rebele contra una sociedad que nada le ofrece y
crea las bases propicias para desencadenar su inconducta por la falta de protección y por la carencia
de ayuda en la satisfacción de sus necesidades.

La Familia, desorganización y desintegración.-


El concepto clásico de familia que ha perdurado por muchos siglos es el que la concibe como la célula
matriz de la sociedad, concepto de gran importancia dentro de la escala de valores que señala a la familia
como núcleo integrado de un todo.
Para la mayoría de los miembros de la sociedad, una familia está formada por un matrimonio, sus hijos y,
eventualmente, algunos otros parientes estrechamente ligados a este núcleo básico. Todas o casi todas las
personas que conocemos, nacieron y fueron criadas dentro de un grupo con dichas características, y por lo
tanto, muchas de sus manifestaciones conductuales son el resultado de aquellas iniciales manifestaciones
desarrolladas dentro de la familia.

13
ROBALINO, Marco Dr. PSICOLOGÍA JURÍDICA Y PSIQUIATRIA FORENSE, SUR Editores.
29
Es en el medio familiar, donde se define en gran parte, el desarrollo de la personalidad y el proceso
de integración social del menor. La socialización se traduce en un proceso educativo sistemático que se
desarrolla en el hogar. De este modo, las relaciones que surgen entre el menor y la familia son
fundamentales para el presente enfoque, pues la familia como tal asegura la supervivencia del ser humano
desde el momento en que nace, ya que es un ser que requiere de cuidados y atenciones durante toda su
infancia y aún más adelante, hasta alcanzar una madurez firme que le permita atender estas necesidades,
además como miembro de la sociedad requiere de ella para asegurar su permanencia. De su conformación
equilibrada dependerá el que pueda ser considerado como un ser útil a sí mismo y a la comunidad.
La familia debidamente organizada e integrada efectivamente es un factor poderoso del desarrollo de la
personalidad. El ambiente negativo caracterizado por las malas interrelaciones entre padres e hijos, exceso
o carencia de afecto, falta de comunicación entre sí, incomprensión a los problemas propios de la infancia o
adolescencia, padres dominantes o exageradamente permisivos, tiranía o falta de control de la conducta,
dentro y fuera del hogar, etc, origina desadaptación entre los miembros de la familia, particularmente entre
los niños y adolescentes que responden con conductas atípicas como respuestas a estas situaciones.
Como se observa, por causas muy diversas este núcleo familiar se ha deteriorado y está perdiendo su
poder dentro de la formación de valores. En la actualidad los padres hacen menos esfuerzos por fijar normas
de conducta para sus hijos, los jóvenes cada vez más son irrespetuosos consigo mismos y con la familia;
existe inestabilidad en los hogares, se disgregan frecuentemente, por separación, divorcio, muerte o ausencia
de los padres.
Los hogares formados a base de la unión de hecho o de amor libre, se estima, son inadecuados para la
formación de la personalidad del menor. Se considera que es inadecuado este tipo de hogares, tanto en el
orden moral como en el familiar, ya que ofrece un relajamiento de los vínculos familiares, afecta la
disciplina y hay una acción tutelar incompleta, pues generalmente, el niño vive solo con su madre y el padre
casi siempre está ausente.
Indudablemente, el hogar es el factor crítico en el origen de la conducta delictiva. La crisis de la familia,
da origen a una pérdida de valores ético sociales. El desequilibrio hogareño, la conducta irregular de los
padres o su ausencia dan paso a la inseguridad y desorientación del menor que provoca en los hijos el deseo
de evadir de un mundo sofocante, es ahí que recurre a otras dimensiones o tubos de escape que abundan en
esta sociedad eminentemente consumista y deshumanizada.
La familia que se desarrolla en un ambiente de excesiva miseria y pobreza obliga a lo niños a buscar la
calle, a sumirse en el abandono, la mendicidad, la violencia y la delincuencia.
El hogar desquiciado como consecuencia del divorcio influye notoriamente en el comportamiento asocial
y delincuencial del menor y produce perturbaciones y tensiones que convierten al pequeño en un ser
inseguro.
Según el Instituto Nacional del Niño y la Familia, INNFA, 7 de cada 10 niños es víctima de alguna clase
de abuso dentro de su propio entorno familiar, lo que ha empujado a miles de ellos a huir de sus hogares.
30

Migración.-
Salir del país está en la mente de muchos habitantes de diferentes lugares geográficos del Ecuador,
quienes ven en la migración hacia Canadá, Estados Unidos y Europa como su única puerta de salvación.
La migración internacional se ha convertido en una alternativa normal para numerosos sectores de la
población ecuatoriana, con las consiguientes implicaciones económicas, sociales, culturales y políticas, que
afectan a la sociedad, a la familia y a los individuos: redistribución del trabajo rural (feminización del
mismo) pérdidas de organicidad social-cultural, desajustes a nivel individual, familiar y grupal, desarraigo,
sobredimensionamiento de lo foráneo en la cultura, acumulación de bienes materiales, consumismo, etc.
Dentro de toda esta realidad, quienes más sufren las consecuencias de la migración son los niños. Al
romperse su entorno afectivo con la falta de sus padres o uno de ellos, usualmente quedan al amparo de los
parientes que constituyen un respaldo para que de alguna manera no se les considere como víctimas del
abandono; pero que no pueden reemplazar las interrelaciones afectivas que se generan únicamente con los
padres.
Los padres de familia migrantes, luego de que se han estabilizado, envían cada cierto tiempo los dólares
fruto de su trabajo, sin embargo estos no pueden compensar la falta de afecto que sienten sus hijos lo que
incide en su rendimiento personal en la escuela, desajustes de orden psico-afectivo, desintegración.
Los padres permanecen entre cuatro y cinco años sin regresar a su tierra, a veces ni siquiera logran
conocer a los hijos que quedaron en el vientre de sus esposas.
Según los indicadores del SIISE 2000, más de 150.000 niños y niñas se quedaron sin uno o ambos padres
debido a la emigración el año 2000.
Toda esta situación suele generar una especie de resentimiento que se traduce en las frases comunes de
niños hijos de emigrantes, cuando afirman que no les importa que les manden juguetes, ropa y artefactos
eléctricos. Todo esto lo cambiarían por un poco de su afecto y su ternura. Esto hace concluir que la
migración es una de las causas de maltrato y abandono infantil y uno de los factores que coadyuvan en la
problemática de los menores de la calle.

El Urbanismo.-
La vida del menor se desenvuelve en su ambiente, al cual tiene que adaptarse para lograr sus aspiraciones
y crecimiento en general; su vida se condiciona por la sociedad; así el urbanismo es un factor negativo en el
ámbito formativo del menor. La concentración marginal poblacional crea ciertos estigmas sociales que
conducen al menor por el camino de la vida callejera, el vicio y de la delincuencia.
El movimiento migratorio del campo a la ciudad, produce congestión poblacional creando un déficit de
vivienda; las familias se hacinan en covachas, cuartuchos, creando una promiscuidad perjudicial para los
menores e incrementándose en forma alarmante el comercio informal de menores y la mendicidad. La
forma urbana de vida produce tensiones, dislocaciones, desorganización que quebrantan las normas
31
tradicionales y exigen una acción social capaz de hacer frente a aquellas. Las grandes ciudades tienen
sus enfermedades, que es preciso curarlas constantemente con mayor amparo familiar, proyección
educativa y orientación que escude al menor frente al delito.

La Educación.-
Guizot manifestó "una escuela que se abre, es una cárcel que se cierra".
Se ha dicho que la familia es el núcleo central de la sociedad y que por tanto de ella depende, en gran
medida la preparación del menor para su ingreso a la escuela. Efectivamente los padres consideran que la
escuela pasa a ser para sus hijos un segundo hogar en el que encuentran guía y orientación.
Es necesario puntualizar a la educación familiar como la primera y más persistente influencia para todo
niño, puesto que a lo únicos a quienes conoce en primera instancia son sus padres, de quienes capta los
iniciales modos de conducta. Las experiencias posteriores son percibidas, entendidas y representadas
emocionalmente conforme a las bases ya establecidas por la familia.
Todo esto trae como resultado que los padres se ocupen en un principio de la educación de sus hijos, para
lo que deben desarrollar dos tipos de funciones: la de socialización y la de culturización; lo que implica a su
vez, las funciones de crianza, de estructuración de la personalidad del niño y la de enseñanza de los roles y
de las costumbres sociales básicas. Por tanto, el papel de los padres debe encaminarse a ayudar al buen
desarrollo de este nuevo ser para que llegue a ser el adulto integrado y a la vez independiente del futuro.
Frente a esta situación, planteada por la Psicología actual, los consejeros familiares, sociólogos y
educadores, vislumbran que la función educadora de la familia ha perdido enorme campo de acción ,
provocado por múltiples factores, como son:
- Aquellos factores de índole externo a la vida de los niños y jóvenes, sean estos: televisión,
internet, juegos virtuales, las modas, el cine que han deteriorado el grado de influencia y de intervención
de la familia en la vida de los hijos.
- El limitado nivel educativo cultural de un gran número de padres, que en muchos casos no
poseen el suficiente grado de escolaridad, ni ejercen la autoridad moral necesaria, ni crean un ambiente
adecuado para la comunicación de temas de interés o de actualidad.
- Una falta de interacción entre educadores y padres, debido a fallas en los sistemas educativos,
que provocan los innumerables fracasos escolares en los momentos actuales.
- Se suma a esto, la falta o la deficiente comunicación entre padres e hijos, debido a horarios de
trabajo, la influencia de la televisión, y factores internos como: la falta de amor y comprensión,
provocando desajustes emocionales entre los miembros de la familia (pareja, hijos y relaciones entre
padres e hijos).

Ignorar el hecho de que la familia es el primer centro de formación del individuo, es negarle el papel de
educador que cumple la familia, olvidando que en ella se siembran los primeros principios ético-morales,
32
ciertas actitudes de confianza, seguridad, sociabilidad; además, hábitos de aseo, orden,
disciplina y muchos otros criterios como son el de responsabilidad, libertad, respeto, justicia, equilibrio
personal, entre otros, etc.
La vida en familia está definida como una universidad doméstica, por eso la sociedad actual debe iniciar
una serie de acciones y mecanismos que permitan recobrar el papel de primera educadora, que tiene la
familia. La educación impartida por los padres, parte del ejemplo y de las vivencias diarias, es una
educación en la que el amor, el respeto, la comprensión, juegan una función vital en la vida del individuo, ya
que generan valores y comportamientos positivos hacia sí mismos y la sociedad.
Los centros educativos, realizan una tarea complementaria, desempeñando funciones como la de
orientación, guía y, transmisión de conocimientos, avances de las ciencias actuales, desarrollo de la
tecnología y técnica moderna, lo que le posibilita al menor ir formándose en determinada carrera
profesional, técnica o tecnológica; labor que es realizada por los profesores.

La obra importante que realiza la escuela, de todos modos, precisa de la fase inicial que se da al interior
de la familia, por ello se requiere: una cooperación entre el hogar familiar y la escuela así como entre la
escuela y la colectividad en general, la misma que no se ha desarrollado por muchas razones.
Por lo que se puede concluir manifestando que la educación de los niños depende necesariamente de
estos tres elementos: padres, maestros y colectividad, aunque está por demás mencionar que los hijos
respecto de los padres guardan una relación más estrecha y profunda que la que se da entre alumnos y
maestros.

Las estadísticas demuestran que el índice delincuencial de menores es equivalente al índice de deserción
escolar, de bajo rendimiento y de analfabetismo; demuestran también que mientras mayor es el grado de
instrucción y aprovechamiento menor es el riesgo delictivo.
La realidad educativa de el país se refleja en una gran cantidad de problemas, que en mucho tiempo no
han sido soluciones. Existe un alto índice de analfabetismo y deserción. La Defensa de Niños Internacional
de Ecuador, DNI, destaca que son más de 350 mil menores los que han desertado de la escuela desde el 99,
lo que ha contribuido al acelerado engrosamiento de la población infantil trabajadora, que hoy supera el
1.200.000, ubicándose como la más grande del cono sur, después de Brasil.
La falta de educación reproduce la pobreza familiar y social. Los niños que no estudian constituirán en
un futuro muy próximo la población analfabeta del país, accediendo a los niveles más bajos del mercado
laboral. El Estado pierde cada año millones de dólares por la repitencia y deserción de niños trabajadores.
Además recursos humanos poco capacitados restan competitividad a la economía ecuatoriana.
El bajo presupuesto para la educación se refleja, además, en los locales escolares infrahumanos, con
carencia total de material didáctico y laboratorios, niños mal nutridos y enfermos, frente a un mal
33
planificado sistema de estudios y programas. Antecedentes que nos hacen entrever graves
consecuencias en la formación del niño y del adolescente.
Los criminalistas y sociólogos establecen una estrecha relación entre el analfabetismo y el delito en los
menores, pues la falta de instrucción escolar predispone a conductas que hacen más fácil la posesión del
medio para delinquir.14

Vagancia y Mendicidad.-
El abandono predispone a la vagancia; en nuestro medio tiene especiales circunstancias como las
fragmentaciones sociales o la crisis económica, que conducen al vagabundaje.
El espíritu vagabundo de los jóvenes, sociológicamente, ha sido considerado como : "una
reincorporación del nomadismo frente a la vida sedentaria de los adultos"15; sin embargo, no se trata de un
vagabundeo excursionista propio de épocas anteriores, sino una "forma de vivir" yendo de un lugar a otro,
trabajando aquí y allá en ocupaciones esporádicas, creándose ideas propias de su experiencia; rompiendo
con la sociedad, con sus leyes y normas; y, desarrollando una juventud que carece de capacidad
adquisitiva, que no tiene otra alternativa que luchar por su integración o tomar por la violencia los bienes de
consumo a través del robo o del asalto.
La mendicidad, producto de la miseria, lleva a los seres a la caridad pública; inclusive, en muchos casos
valiéndose del engaño .
Los niños abandonados en las calles siguen el camino de la vagancia, el niño vago sigue los caminos del
vicio y de la degeneración; y, cuando llegan a adultos son delincuentes. Si el menor vago no sigue este
camino, necesariamente, termina de mendigo.

2.3. PRINCIPALES RIESGOS DE LOS MENORES DE LA CALLE

Los niños son el espejo de la sociedad. El mejor termómetro para medir el grado de bienestar de un
pueblo es precisamente el bienestar de los niños. En efecto, la escasa o nula satisfacción de las necesidades
básicas de la población ecuatoriana, recae con mayor peso en los grupos más vulnerables contándose dentro
de ellos a los niños, niñas y adolescentes de escasos recursos económicos.
En pobreza extrema vive alrededor del 80% de las familias ecuatorianas y sus hijos, siendo esta la
principal forma de falta de atención social, pues la pobreza conlleva altas probabilidades de muerte infantil,
desnutrición, enfermedad y ausencia de cuidados diarios.
En términos generales, en el Ecuador existe un alto porcentaje de niños considerados en condiciones de
riesgo; pues la mayoría de hogares de escasos recursos económicos no encuentran una forma adecuada de
dar apoyo y promover un mediano desarrollo de la niñez; se observa que el menor no cuenta con ningún
14
MENSIAS PAVON, Fabián. PSICOLOGÍA JURÍDICA. Segunda Edición. Quito, 1997.
15
DE DAVILA, Violeta J.. FUNDAMENTOS DE SOCIOLOGÍA GENERAL, 1981.
34
tipo de protección, quedando toda la legislación existente en un mero enunciado teórico; ya que los
niños desde el mismo momento de su nacimiento, son víctimas del maltrato, desprotegidos y desprovistos
de los elementos básicos de subsistencia.
Los niños trabajadores son fruto de un instinto de autodefensa por la vida, pues por supervivencia frente
a la pobreza, miseria, desintegración familiar huyen de sus hogares para enrolarse en el abandono,
mendicidad y trabajo prematuro, constituyéndose en fáciles víctimas de situaciones de alto riesgo infantil,
en especial los niños de las calles que laboran en el sector informal de la economía donde los ingresos son
menores y la protección del Estado es prácticamente inexistente.
Entre los principales riesgos a los que están expuestos, se identifican los siguientes:

MALTRATO.-
El maltrato infantil en nuestro medio constituye un grave problema que se presenta a lo largo y ancho del
país. Cualquier niño sin discriminación de edad, sexo o condición socioeconómica puede ser víctima de
maltrato infantil en sus diversas formas, con mayor incidencia cuando sobreviven en las calles.
Se considera maltrato cuando un niño, niña o adolescente ha sido víctima de agresión o cuando su salud
física, mental o su seguridad están en peligro; sea por acciones u omisiones llevadas a cabo por la madre, el
padre u otras personas responsables de su cuidado; produciéndose, de esta forma, el maltrato por acción,
omisión o negligencia.
Dentro del maltrato, la DINAPEN16, establece las siguientes categorías:
1. Maltrato Físico.- Se define como maltrato físico a cualquier lesión infringida contra un niño
o niña (hematomas, quemaduras, fracturas u otras lesiones) mediante mordeduras, pinchazos, golpes,
tirones de pelo, torceduras, puntapiés u otros medios con los que se lastime al niño. En el maltrato físico
es importante destacar el carácter intencional y nunca accidental de la agresión, llevados a cabo por los
responsables del cuidado del niño o niña con el propósito de lastimarlo o injuriarlo. El castigo corporal
es una práctica muy difundida en nuestro medio. A propósito de disciplinar al niño, se utiliza el castigo
físico con el empleo de la fuerza con la intencionalidad de causar dolor no siempre con lastimaduras con
el fin de corregir o controlar una conducta inadecuada.
2. Abandono o Negligencia.- Significa una falta intencional de los padres o cuidadores en no
satisfacer las necesidades básicas del niño, niña o adolescente en cuanto a alimento, abrigo o en actuar
deliberadamente para no ofrecer seguridad personal, salud, educación, etc. En general no ofrecer el
bienestar mínimo que necesitan los niños.
3. Maltrato Emocional.- Esta es una de las formas más sutiles de maltrato. Se refiere los niños
habitualmente ridiculizados, insultados, regañados o menospreciado. Se les somete a presenciar actos
de violencia física o verbal hacia sí mismos o a otros miembros de la familia. Algunos consideran
como maltrato psicológico, entendiéndose como tal a toda acción que produce un daño mental o

16
MANUAL DE PROCEDIMIENTOS, DINAPEN.
35
emocional al niño, causándole perturbaciones de magnitud suficiente para afectar la dignidad,
alterar su bienestar o incluso perjudicar su salud. Actos de privación de la libertad, como encerrar a un
hijo o atarlo a una cama, no sólo que genera daño físico, sino afecciones sicológicas severas. Lo mismo
ocurre cuando se amenaza o intimida permanentemente al niño, alterando su salud síquica.
4. Abuso Sexual.- Se considera abuso sexual a los actos o acciones recíprocas entre un niño/a y
un adulto en los cuales el niño/a está siendo usado para gratificación sexual del adulto, sin su
consentimiento y bajo amenazas. Puede incluir desde la exposición de los genitales por parte del adulto
hasta la violación del niño/a. La mayoría de estos delitos se producen en el ámbito del hogar, siendo el
abusador miembro de la familia, conocido de ésta y del niño/a. Una forma común de abuso sexual es el
incesto, definido como acto sexual entre familiares consanguíneos: padre-hija; madre-hijo; o entre
hermanos.

Según la DINAPEN17, en el 2001 se receptaron 367 casos de maltrato, 161 en hombres y 206 en mujeres,
por múltiples causas, entre ellas el abandono, abuso sexual, acoso sexual, explotación laboral, maltrato físico
y psicológico, violación entre otros. Cifras alarmantes, tomando en cuenta que muchas de las víctimas
prefieren el silencio y la impunidad que enfrentar las tensiones sicológicas que implica la denuncia e
investigación del caso.

El Menor Trabajador.-
En el Ecuador el 24% de la población infantil entre los 0 y 14 años, necesita trabajar para sobrevivir,
apoyar la subsistencia de su familia18. Esto quiere decir que un cuarto de la población comprendida entre esa
edad atraviesa por situaciones de vida potencialmente limitantes, porque el rol de trabajadores les exige un
desgaste y una inversión de tiempo, en perjuicio de la escuela, la socialización, la recreación, el cuidado de
la salud, y en general, en detrimento del desarrollo personal y social.
Las explicaciones de base para esta situación se remite a las condiciones de crisis que vive el Ecuador y a
las duras exigencias de la políticas de ajustes, las mismas que no pueden ser asimiladas por las familias
pobres, quienes, para completar la canasta familiar, deben optar por enviar a los niños a trabajar.
Muchos niños desarrollan actividades laborales en ramas industriales como en la fabricación de ladrillos;
en la construcción; en el reciclaje de la basura de productos de papel, cartón, plástico y vidrio; en las
plantaciones agrícolas, especialmente de flores. Hay otro tipo de actividades que realizan los niños, fuera
del sector industrial, como el trabajo doméstico y el trabajo informal en las principales calles comerciales de
las ciudades.
Los niños que trabajan en las calles de las ciudades desarrollan sus actividades principalmente como
vendedores informales de flores, confites, bebidas alcohólicas, prensa escrita, limpiadores de parabrisas,
cuidadores de automotores, cantantes en los vehículos de transporte público, limpiadores de calzado, etc.
17
Fuente: Estadísticas DINAPEN, 2001
18
Ibídem.
36
Consecuentemente, las situaciones de vida a las que se exponen los niños y niñas son graves y demandan
de una atención preventiva y protectora. La mayoría de ellos se encuentran unidos a sus familias pero día a
día, crece el número que pasa a depender exclusivamente de las calles para vivir.

Actividades nocivas del trabajo de los Niños.-


- Manipulación de desechos o substancias tóxicas como: desperdicios orgánicos e inorgánicos
en los basureros.
- Utilización de químicos para fumigar en plantaciones agrícolas.
- Permanencia prolongada en ambientes contaminados, inhalación de altos niveles de plomo.
- Trabajo en jornadas extenuantes y horarios que no les permiten continuar sus estudios, como
en el servicio doméstico y el trabajo informal en las calles.
- Trabajo en lugares peligrosos para su vida, su salud y su integridad moral.
- En el trabajo industrial, manejan herramientas peligrosas que atentan contra su integridad
física.
- En las labores de construcción soportan pesos mayores a los adecuados a su edad.

Principales consecuencias:
- Discapacidades permanentes en el organismo infantil en pleno desarrollo.
- Víctimas de atropellamientos vehiculares.
- Desnutrición y decrecimiento físico.
- Sufren enfermedades cutáneas y otras afecciones provocadas por la falta de higiene como
sarna, úlceras y tétanos.
- Por la absorción de altos niveles de plomo o mercurio en la sangre, se ven afectados por
enfermedades crónicas de las vías respiratorias, tuberculosis, neumonía y cáncer a los pulmones.
- Alteraciones sicológicas como depresión, baja autoestima, pasividad o agresividad, trastornos
del sueño.
- Son fácilmente manipulados por bandas callejeras, involucrándoles en el tráfico de drogas,
delincuencia y prostitución.
- Las largas jornadas de trabajo son incompatibles con la asistencia de los niños a la escuela y
con un rendimiento escolar óptimo, lo cual ocasiona altos índices de deserción escolar y el consecuente
analfabetismo.
- Además de los innumerables riesgos de tipo físico, son muchas las secuelas sicológicas y
sociales que el fenómeno del trabajo infantil va dejando en una sociedad y que se repiten generación tras
generación. La mayoría de niños que trabaja ve afectada su capacidad de relacionarse con los otros,
tiene una imagen deteriorada de sí mismos, potencializa recurrentemente ideas negativas y de fracaso, ve
37
limitada su capacidad de gozo y termina postergando su infancia para asumir la
responsabilidad de sostener económicamente a los demás miembros de su familia.
Para miembros de organizaciones de protección a la niñez, también es preocupante la frecuente
desaparición de menores en condiciones misteriosas, asegurando que no se descarta que muchos hayan sido
utilizados por narcotraficantes, para fines de prostitución o pornografía infantil, e inclusive para extraer sus
órganos y venderlos a ricos receptores en países desarrollados.

En la actualidad, el crecimiento de los niños trabajadores urbanos es extremadamente alarmante; a más


del impacto negativo que esto tiene para la situación de la infancia en el Ecuador, las cifras demuestran que
el trabajo infantil es un indicador sumamente sensible de la situación socio-económica del país. En el caso
de Quito, los niños y las niñas “visiblemente” van ocupando espacio del comercio informal y de los
servicios. Un gran porcentaje de ellos son hijos de inmigrantes tanto de origen indígena como grupos
afroecuatorianos, familias en condiciones de crisis ubicadas en los sectores marginales de la urbe, que
sufren a causa de su precaria inserción social.

Hay que enfatizar que la carencia de efectivas políticas públicas en relación a los niños de la calle, crea
una grave situación de indefensión y vulnerabilidad para ellos. En los últimos tiempos han proliferado las
denuncias sobre abuso sexual y grave maltrato en contra de los niños trabajadores de las calles y terminales
terrestres. Hay que destacar así mismo que los niños desaparecidos-posibles casos de tráfico ilegal- son en
su mayoría niños trabajadores y de la calle. La explotación sexual y laboral como el tráfico ilegal son
realidades concretas que están viviendo los niños de la calle.

2.4. FORMAS IRREGULARES DE COMPORTAMIENTO

El ambiente dentro del cual se desarrollan los menores de la calle les hace sumamente vulnerables a
seguir pautas de comportamiento que van en detrimento de los valores familiares y humanos en general,
rodeándose de elementos como la violencia, el consumismo, la pornografía, la drogadicción, el
alcoholismo, etc.
Cuando los menores, se enfrentan a la pobreza, al poco acceso a la educación, al desempleo paterno y a la
desorganización y desintegración familiar y cuando en sus relaciones con la familia no hallan lazos afectivos
que les den seguridad, optan por hacer de la calle su casa, buscando en muchas ocasiones refugio en
pandillas juveniles, convirtiéndose en drogadictos o infractores de la Ley.
Las drogas que más consumen los menores en las calles son las delirantes, es decir aquellos
elementos químicos volátiles que se encuentran como componentes de substancias y productos para usos
diversos, por ejemplo: pegas, gomas disolventes de pintura, líquidos para encendedores, gasolina y otros
combustibles. Estas substancias no tienen ningún uso médico, su uso es industrial, por lo tanto, los efectos
38
en el organismo son desastrosos. El menor intoxicado con los delirantes se muestra incoherente
en el hablar, tambalea, tiene la vista nublada, experimenta nauseas, mantiene un estado de estupor en el que
no se da cuenta de la realidad, manifiestan alteraciones mentales y su conducta es psicopática. Y como daños
permanentes pueden causarle la destrucción de las células hepáticas, el envenenamiento de la sangre, daños
irreparables en el sistema nervioso central y en los riñones. Sin embargo es asombroso que existan menores
derrumbándose fatalmente por esos caminos.
El menor drogadicto se va convirtiendo en una isla que rompe el equilibrio social al atentar contra la
sociedad mediante el robo, el crimen, el escándalo; se convierte en una carga o en un parásito social.
Por otra parte, dentro del ambiente callejero , los menores son presionados por el grupo de amigos de la
calle, para realizar ciertos actos que en un principio surgen como curiosidad, luego como distracción. Al
comienzo estos actos se traducen en deambular por las calles, por los parques, fumar, beber, organizar
juegos; pero poco a poco estos juegos dan escape al instinto agresivo: rompen cristales de ventanas, disparan
piedras contra los bombillos de alumbrado público, y en casos especiales, hurtan cosas pequeñas, muchas
veces , no por necesidad, sino por sentir las emociones de una aventura. En lo posterior, si no se detiene a
tiempo esta práctica, el menor comienza a hurtar, a robar, a asaltar, convirtiéndose en un miembro más de la
delincuencia infantil.
Con estas referencias se puede colegir que el resentimiento familiar y social, le empuja al menor de la
calle a buscar con quien intimar y se une a otros jóvenes también frustrados. De esta forma comienza a
desarrollarse su vida junto a la jorga de la esquina o la banda o pandilla callejera, éste es el único incentivo
valedero que el muchacho acepta. La admisión a estos grupos convierte al recién adaptado en uno de los
más firmes y leales propulsores de esta unión intergrupal. La lealtad del grupo es extraordinaria y aún
mayor que dentro de la familia. Los menores así reunidos, tienen la profunda convicción de rechazo a todo
lo que les rodea y dentro de un perfil práctico se esfuerzan en sancionar su actitud de resentimiento y
agresividad. Principian entonces las prácticas delictivas como parte activa del grupo, mediante la acción de
conductas escandalosas, que se ven apoyadas por el mutuo aliento de sus integrantes. Nace así la pandilla
juvenil o la "pata" como se la conoce en la jerga delictiva.

¿Qué es una pandilla juvenil?


Es un grupo de niños y jóvenes, desde los ocho años de edad hasta los veinte y cinco años,
aproximadamente. Puede tener de 30 a más de 100 miembros, a donde ingresan por presión, por venganza,
rivalidad, por saberse parte de cualquier cosa menos de esa realidad de pobreza, marginación y
desintegración familiar. Para sus miembros la pandilla es la Ley. Tienen su propio lenguaje, con una
organización bien definida y disciplinada, donde el líder se llama "corona" y es dueño de la vida y de la
muerte de sus subordinados, es casi siempre el más hábil, con mayor destreza en el manejo de armas y
capacidad para liderar el grupo. Realizan actos cada vez más audaces para hacerse respetar en el medio
hostil de las otras pandillas. Todos los integrantes de las pandillas tienen su apodo (mote, chapa, etc.). La
39
zona en que operan es limitada geográficamente, por calles o manzanas, y últimamente hasta por
ciudades, en cuyas paredes pintan gráficos y leyendas que los identifican. Cada pandilla tiene un nombre,
generalmente tomado de la fantasía de la televisión o de grupos de rock pesado, como Latin boys,
Bayardos, Killers, My family, Masters of the Street, entre otros.
Según el sociólogo Carlos Merino, las pandillas constituyen “la expresión más gráfica de la
descomposición social que vive la juventud urbana, al tiempo que son el producto de la peligrosa influencia
de los medios de comunicación visuales que alientan a los jóvenes a copiar patrones negativos de conducta,
a través de la glorificación de la violencia, las drogas y el sexo".19
Por el número de miembros, las más pequeñas son denominadas pandillas; la agrupación de estas se
conoce con el nombre de "ciudades", y su conjunto como "naciones".
Se sabe también que el 5% de los integrantes de las pandillas son mujeres y que generalmente mantienen
relaciones sentimentales con alguno de sus integrantes.

¿De dónde provienen los pandilleros?


Los niños y jóvenes inmersos en este fenómenos social que, en la actualidad, está cobrando gran
protagonismo, por lo general, provienen de hogares desorganizados o desintegrados por el divorcio, el
abandono, la migración de los progenitores, lo que hace imposible la educación y control de sus hijos.
Provienen de familias golpeadas por la pobreza y la miseria, en donde la insalubridad y la falta de servicios
básicos campea. Es así, que un conjunto de jóvenes con las características descritas se agrupa y dan origen a
las asociaciones juveniles de pandillas, cuyos integrantes unen fuerzas negativas con el propósito de causar
daño a la moral, a las costumbres, a la familia, inclusive, cometen actos que verdaderamente son delitos. Tal es
la magnitud del problema que los medios de información social en grandes titulares dan a conocer a la
ciudadanía de los actos graves que se le imputa.

¿Cómo ingresan a una pandilla?


Según la DINAPEN, las bandas más grandes se han dedicado a reclutar adeptos en localidades pequeñas
con el fin de formar células, lo que revela su alto poder de organización. Los grupos pandilleros
denominados "naciones", por ejemplo, operan a nivel nacional y agrupan entre 200 y 500 miembros.
El modus operandi del proceso de reclutamiento consiste en recoger menores de las calles y enquistarse
en las afueras de los centros educativos y ofrecer a los estudiantes drogas, armas y diversión. "Los más
vulnerables son los chicos problema o aquellos que acusan problemas familiares, a quienes se les convence
fácilmente con el argumento de que en la pandilla encontrarán todo lo que no tienen en sus hogares", dice la
psicóloga clínica Betty Galarza20.

19
Fuente: Periódico Tiempos del Mundo, 21 de marzo del 2002.
20
Fuente: Ibídem
40
Muchos adolescentes ingresan a la pandilla por medio de amistades de barrio, pero no sin antes
cumplir con un "ritual de iniciación", que por lo general consiste en cometer algún delito, como robar o
fumar alguna droga. Si pasan la prueba, son admitidos, se hacen tatuajes y reciben un arma como
recompensa.
"Una vez adentro, no hay salida. Desertar se paga con la misma vida, pues se jura lealtad más allá de la
muerte. Uno termina involucrándose demasiado, e incluso se ve forzado a transitar por el mundo del
consumo y comercio de la droga, la prostitución y el homosexualismo", dice un revelador testimonio de un
pandillero de 17 años.21

¿Cómo visten, y cómo se comunican?


Visten pantalones flojos, zapatos gogoteros, camisa o blusa anudados al ombligo; siguiendo con los
patrones extranjeros, la mayoría de los pandilleros se perforan diferentes partes del cuerpo, visten de negro,
oyen heavy metal, como una clara expresión de rebeldía ante el sistema, síntoma evidente de la pérdida de
identidad cultural y social. El tatuaje es fundamental, y generalmente consiste en un rústico dibujo con los
apodos propios o impuestos por el grupo. Requieren aprender un alfabeto propio, complicado, con rasgos
góticos e indescifrables.
Por otra parte, se conoce que la mayoría de los pandilleros portan armas de fuego, cartucheras adquiridas
libremente en el mercado por un máximo de 30 dólares, navajas punzantes, y hasta cadenas para infundir el
pánico.

¿Qué hacen las pandillas?


Las pandillas son organizaciones muy independientes, fuman y beben toda clase de drogas y licores, los
fines de semana salen a bailar, roban para divertirse; en fin su lema es "hacer de todo y todo lo que quieren".
Si bien no todas las pandillas juveniles están asociadas con el bajo mundo de la delincuencia, éstas
constituyen la principal fuente de reclutamiento para los grupos criminales organizados, con los que más
adelante terminan involucrándose de lleno.
Más allá de la planificación de fechorías y entrenamientos entre bandas, la práctica de ritos considerados
como "ocultistas o satánicos": sacrificio de animales, práctica de orgías y realización de misas negras,
también forman parte de las actividades de algunas pandillas juveniles.

En el 2001, la Dirección Nacional de Policía Especial para Niños y Adolescentes, DINAPEN, detectó la
presencia de alrededor de 500 bandas juveniles organizadas entre Quito, Guayaquil, Cuenca, Ambato e
Ibarra. En cuanto al número total de jóvenes que integran estas bandas, la cifra es incierta. Se estima, sin
embargo, que tan sólo entre Quito y Guayaquil superan los 40.000 miembros, entre los 14 y 25 años.

21
Fuente: Ibídem
41
También se ha podido determinar que la mayoría de ellos provienen de sectores marginales, tienen escasa
preparación académica, y en muchos casos, poseen antecedentes policiales.
Esto ha derivado en un despunte en los índices de delincuencia juvenil. Según evaluaciones realizadas
por las brigadas de menores de la Policía Nacional y el Centro de Orientación Juvenil Virgilio Guerrero, más
de dos mil menores han sido detenidos provisionalmente en los últimos seis meses, lo que representa un
20% más con respecto al año pasado durante el mismo período. En promedio al día se cometen 20 delitos
protagonizados por adolescentes.

En fin, la peligrosa proliferación de las pandillas como aliadas de la delincuencia y puertas de entrada a la
drogadicción y otros vicios, mantiene en constante alarma a la población ecuatoriana, especialmente frente a
los últimos delitos de notoria gravedad cometidos y que atentan contra la contra la paz, tranquilidad social
y seguridad ciudadana, al estar constantemente amenazada, exponiendo diariamente su integridad física, sus
bienes y hasta la vida.
42

CAPITULO III

SITUACIÓN LEGAL DEL MENOR EN EL AMBITO DE LA INFRACCION

Para comprender mejor las manifestaciones del delito en el menor, conviene recabar los criterios
doctrinarios y las disposiciones legales acerca de la infracción.

Dentro del contexto del Derecho Penal ecuatoriano la infracción comprende tanto a contravenciones
como a delitos. el Art. 10 señala como criterio de clasificación: “según la naturaleza de la pena peculiar”.
Se reserva el término de contravención para la infracción más benigna y el término delito para las
infracciones más graves.

Cabanellas, da una definición de contravención manifestando que “es la falta que se comete al no cumplir
lo ordenado”22; de acuerdo a esto; contravenir es obrar contra lo mandado, contra lo establecido por las
leyes. Siempre que se quebrante lo ordenado existe contravención; pero de acuerdo a la naturaleza de la
Ley contravenida y de las normas penales en general, unas veces es sancionada y otras no.

El delito, dice Carrara, consiste en “la violación de un derecho protegido por la ley penal”, y esto según el
mismo tratadista es distinto de las contravenciones, que según el mismo autor “ son violaciones de las leyes
que protegen la prosperidad, no el derecho, leyes que tienen su fundamento en la utilidad”23.

El delito infringe un deber específico y lesiona efectivamente un derecho determinado; la contravención,


por el contrario, viola un deber genérico, expone un derecho, indeterminadamente, o un peligro; y por ello,
el delito es inseparable del dolo y del daño; elementos no requeridos en la contravención.
Pero no toda acción antijurídica es delito, es preciso que corresponda a un tipo legal, a una figura de
delito, definido en la ley con una pena; es decir es un acto típico, lo que quiere decir, que al delito le
caracteriza una antijuridicidad típica. El acto tiene que ser culpable, imputable a dolo (intención) o a
culpabilidad (negligencia); y una acción es imputable cuando puede ponerse a cargo de determinada
persona; la ejecución o la omisión del acto debe estar sancionada con una pena, sin la cual no hay delito.
Si concurren estos aspectos esenciales como son: la acción, antijuridicidad, tipicidad, culpabilidad y
punibilidad; hay delito.

El Art. 14 del Código Penal, divide a la infracción en dolosa y culposa:


22
DICCIONARIO JURÍDICO ELEMENTAL. CABANELLAS, Guillermo, Editorial Heliasta, Argentina, 1998.
23
ENCICLOPEDIA JURÍDICA OMEBA, Ob. Citada.
43
“La infracción dolosa, que es aquella en que hay el designio de hacer daño; es intencional cuando es
querido y previsto por el agente como consecuencia de su propia acción u omisión”. Esto quiere decir que
no basta que el agente prevea como consecuencia cierta o posible de su conducta un resultado contrario a la
Ley; es necesario que el resultado sea voluntario, sea intencional.
Una comprensión del delito en los menores, merece un mayor análisis en sus manifestaciones, puesto que
el deambular de los jóvenes, el agruparse en pandillas, el deseo de sobresalir, los lleva muchas veces a
realizar actos contra la paz pública, contraviniendo las disposiciones y cometiendo las faltas guiados por una
mal entendida rebeldía juvenil que, inconsciente e imprudentemente, los lleva a cometer actos
verdaderamente delictivos.

Actualmente, se mantiene al menor desligado del Código Penal. La doctrina recogida por la ley penal
señala:
Art. 2.- “Nadie podrá ser reprimido por un acto previsto por la ley como infracción, si el acontecimiento
dañoso o peligroso de que depende la existencia de la infracción, no es consecuencia de una acción u
omisión”.
Si el acto no es antijurídico por concurrir una causa de justificación, por ejemplo, legítima defensa o si no
es imputable cuando el agente es menor de edad no existe acto punible. De esto se deduce que el menor no
puede ser delincuente en todas sus características, ni sus actos delictivos son tales; puesto que, el agente que
concurre en un acto típico, antijurídico, puede no ser imputable por carecer de un cabal discernimiento; o
no tener el dominio total de sus facultades mentales como en el caso de locura o si se tratara de un niño o de
un adolescente.
Además, la mayoría de las figuras delictuosas que contemplan las leyes penales son ajenas a los menores,
en razón de la capacidad intelectual y física de los mismos; circunstancias que recoge el legislador para
señalar en el Art. 40 del Código Penal, que dice : “Las personas que no hayan cumplido dieciocho años de
edad estarán sujetas al Código de Menores”. La legislación nacional no sigue en esta materia, el mismo
criterio que se utiliza en el caso de la responsabilidad civil extra contractual (arts. 2246, 2247 CC) la cual se
atribuye al menor que haya cumplido dieciséis años, siempre que hubiere actuado con discernimiento. En
materia penal, la minoría de edad es elemento suficiente para considerar al menor sujeto inimputable y, por
tanto, exento de responsabilidad.
Del análisis de estos aspectos doctrinarios y legales, inclusive, se puede deducir ciertos criterios básicos
en el conocimiento del menor delincuente: los menores de edad no están sujetos al procedimiento penal y
en casos de conducta desviada o socialmente peligrosa, la ley ha establecido medidas tendientes a la
reeducación que en lo posterior serán examinadas.
En el capítulo IV “de los menores infractores”, el Art. 165 del Código de Menores, establece que “se
entenderá que existe infracción cuando el menor realice un acto que se encuentre tipificado en las leyes
44
penales. Ningún menor podrá ser declarado autor o partícipe de una infracción que no está expresamente
consagrada en la ley penal vigente al momento en que ésta se cometió”.
Como se observa, uno de los temas del Código de Menores es el relacionado con los niños infractores, y
en el respectivo capítulo se pone énfasis en tres aspectos: derecho a la defensa-asesorías; privación de la
libertad sólo en casos excepcionales (sea por boleta legal expedida por un Tribunal de Menores y en
infracción flagrante); y, confidencialidad de los procesos, entre otros aspectos.

Desde 1992 desarrollar estos puntos ha representado un gran reto para el Servicio Judicial, para la
Policía , para los medios de comunicación, para las estructuras administrativas del Ministerio de Bienestar
Social, para las ONG’s vinculadas a estos temas. Sin embargo, en el país se siguen adoleciendo de
tremendas deficiencias, pues se siguen por ejemplo, deteniendo a niños en redadas o batidas ilegales
(sospecha de sustracción); los niños siguen careciendo de defensores públicos que los defiendan y los
medios de comunicación siguen incumpliendo las normas referentes a la confidencialidad de los procesos.

3.1. LEGISLACIÓN ECUATORIANA

La Constitución Política vigente contribuye a garantizar los derechos de los menores, ya que por primera
vez se dedica una Sección para tratar el tema de la niñez desde una comprensión que se alinea en la
Doctrina de la Protección Integral. Además, respecto a las reflexiones que se formulan sobre
administración de justicia de niñez, legislación, justicia especializada, interés superior del niño, opinión del
niño, niña y adolescente, se las asume con profunda responsabilidad e intenta mantener una lógica
argumental en la pretensión de contribuir a la construcción jurídica, armónica y solidaria por y para la niñez
y adolescencia ecuatoriana.

Con respecto a la situación de dependencia de la administración de justicia de menores, desde que se


publicó el primer Código de Menores en el año de 1938 hasta el año de 1998 en se expidió la última
Constitución Política de la República, los Tribunales de Menores dependieron de la Función Ejecutiva; esta
relación y la función asignada-administrar justicia- no se correspondían, sin embargo se los fusiona en el
propósito de “proteger y rehabilitar a los menores de edad” que habían contrariado a los patrones sociales,
implementando un sistema de protección-control en el cual el niño y adolescente constituían el objeto de
protección. Un giro de enorme significación , provoca la Constitución señalada, al precisar en su Art. 51
que los menores de dieciocho años estarán sujetos a la legislación de menores y a una administración de
justicia especializada en la Función Judicial, como protagonistas y sujetos sociales de derechos.
La disposición citada sugiere dos aspectos plenamente identificables, que ha conllevado alineamientos y
posicionamientos ideológicos que se han visto confrontados : unos, manteniendo usos, prácticas,
45
costumbres y una legislación que data desde el primer Código de Menores y sus consecuentes
variantes y modificaciones; y otros que, desde una óptica diferente intentan instaurar un nuevo derecho que
se fundamenta en la Convención de los Derechos del Niño, mismo que a su criterio accionará obligadamente
los ejes legislativo, ejecutivo y judicial.
La experiencia que se tuvo en el año de 1992, en la redacción del Código de Menores debe enseñarnos a
rectificar, pues si bien dicho texto contiene algunas disposiciones de derechos humanos de la niñez,
evidencia la incipiente formación conceptual y académica del legislador en la elaboración del referido
instrumento, peculiaridad que no es propia de quienes discutieron el texto y lo elevaron a la categoría de
Código, sino de aquellos que estando involucrados en el tema, durante la última década del siglo, ONGs y
organismos gubernamentales, no orientaron y asesoraron al Congreso Nacional debidamente, por lo que a mi
juicio toda la sociedad ecuatoriana se encuentra en mora, en una deuda intelectual para con la infancia y
adolescencia.
Es precisamente por esta razón que varias organizaciones que trabajan con y por los derechos de niñas,
niños y adolescentes en el país, se unieron para impulsar el proceso de construcción del nuevo Código de la
Niñez y Adolescencia.
El proyecto de Ley del nuevo Código está orientado a superar las deficiencias del actual Código de Menores,
inspirado en la vieja doctrina asistencialista de la situación irregular. Hoy se considera a los niños, niñas y
adolescentes como ciudadanos y ciudadanas, fundamentándose en el mandato de la Constitución Política de
1998 y la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño.
La nueva legislación propone un marco jurídico e institucional que regule y propicie el desarrollo de la
personalidad, la satisfacción de las necesidades básicas y la garantía de los derechos fundamentales, que
privilegia el rol de la familia y la participación de las comunidades locales, y ofrece a la niñez y
adolescencia del Ecuador una Administración de Justicia Especializada, con mecanismos de exigibilidad que
aseguren la restitución de sus derechos.
En 29 ciudades, más de 18 mil personas, entre niños, adolescentes, profesionales, autoridades locales y
nacionales de todas las regiones urbanas y rurales del país, pertenecientes a 200 instituciones públicas y
privadas, han participado en el proceso de consulta y validación de la nueva Ley.
Además, se han realizado más de 300 talleres de análisis de temas como: sistema de protección integral,
derechos y deberes, adopción, trabajo, maltrato, salud, educación, alimentos y responsabilidad del
adolescente infractor.
Ecuatorianos de todos los sectores sociales, edades, raza, condición social y económica, plantearon lo que se
debía legislar en esta ley, que contó con una coordinación interinstitucional y ciudadana para discutir cómo
garantizar los derechos de la niñez y adolescencia. A partir de este proceso participativo, se logró conformar
29 comités de Gestión Local, a nivel nacional.
Tras un extenso trabajo de elaboración, validación y consulta con niños, niñas, adolescentes, sociedad civil,
representantes de ONG's, del Ejecutivo y del Legislativo, se concluyó la creación del nuevo Código de la
46
Niñez y Adolescencia, que fue entregado al Congreso Nacional, hace casi tres años.
Los parlamentarios recibieron en Comisión General a más de 100 niños, niñas y adolescentes, representantes
del INNFA, UNICEF, Foro de la Niñez y Adolescencia, Ministerio de Bienestar Social y del grupo de
organizaciones que trabajan por los derechos de la niñez y la adolescencia.24

En la actualidad el referido proyecto se encuentra en segundo y definitivo debate en el Congreso


Nacional.

Entre las propuestas innovadoras del nuevo Código se encuentran las siguientes:

- Establecer mecanismos y procedimientos para garantizar todos los derechos de los niños y
adolescentes.
- Define derechos y responsabilidades del adolescente; así como asegura el derecho de los
padres a proteger a sus hijos y el buen trato en la familia, la escuela y la comunidad.

- El nuevo Código busca descentralizar la atención del menor al crear consejos locales de
derecho en cada ciudad o cantón que serán los encargados fijar las políticas a favor de la niñez, así
como la instauración de espacios administrativos que atenderán los casos de violación individual de
derechos del niño que no sean materia jurídica.
- Define y establece una administración de Justicia especializada en Niñez y Adolescencia en la
Función Judicial, a través de jueces especializados en infancia al interior de la Función Judicial, los
mismos que deberán manejar un proceso especial abreviado que conste todas las garantías de un
debido proceso. Este tipo de juicio será oral y corto, a fin de responder a las exigencias de rapidez y
eficacia que requiere la protección a los niños.
- El nuevo Código crea el Consejo Nacional de Derechos de la Niñez, que será integrado por
los Ministros de Bienestar Social, Salud, Educación y Trabajo y cuatro ciudadanos más, elegidos
entre las organizaciones nacionales que trabajan por la niñez. Este organismo dictará las políticas
nacionales a favor de la infancia. Además, evaluará los avances de las entidades seccionales en lo
que a ejercicio de derechos se refiere.
- También introduce cambios en la manera de juzgar a los niños infractores. De acuerdo a la
nueva Ley, el niño será considerado irresponsable hasta los doce años, de dicha edad en adelante
deberá responder por sus actos y efectuar labores de reinserción social.
- Garantizar mayor control de las adopciones y mecanismos para priorizar la adopción
nacional.

24
Comisión de la Mujer, el Niño y la Familia del H. Congreso Nacional. Expedientes de aprobación del proyecto de Ley del
Nuevo Código de la Niñez y Adolescencia.
47
- Establece los mecanismos a utilizar para que entre en vigencia la instauración del
Sistema Integral de Protección a la Niñez (SIPI).

Dentro de la legislación ecuatoriana, el cuerpo legal rector del menor en el ámbito de la infracción es el
Código de Menores vigente y su Reglamento General; y posiblemente muy pronto el nuevo Código de la
Niñez y Adolescencia. Sin embargo, como normas supletorias debe recurrirse al Código Penal, Código del
Trabajo, Ley de la Juventud, Decreto Ejecutivo 2590, que contiene las normas para la vigencia del Servicio
Judicial de Menores de que trata el capítulo III del Código de Menores; y, el Decreto Ejecutivo 908,
mediante el cual se crea la Dirección Nacional de Policía Especializada para niños, niñas y adolescentes,
DINAPEN.

3.2. RESPONSABILIDAD E IMPUTABILIDAD DE LOS MENORES

El delito es ante todo, un acto humano; una modalidad jurídicamente trascendente de la conducta
humana; es una acción que consiste en la conducta exterior voluntaria encaminada a la producción de un
resultado. El resultado de la acción es una lesión de los bienes jurídicos, penalmente protegidos; o, el peligro
de que tal lesión llegue a producirse. El movimiento voluntario de la gente y el resultado deben hallarse en
relación de causalidad, sin tal relación no hay acción; desde luego la acción, como lo expresa la ley penal,
tienen que ser voluntaria, ya sea imputable a intención o a negligencia. La voluntad, es pues, la primera
condición. La acción debe ser una actividad corporal externa, perceptible por los sentidos. El Código Penal,
proclama, implícitamente, el principio de que los pensamientos, las ideas, las intenciones solas, no caen bajo
la sanción de la ley penal. La gran mayoría de las figuras delictivas previstas en el Código Penal, están
constituidas por un hacer activo, es decir, por acciones; integrando delitos de los llamados de ACCIÓN o
violaciones de un mandato penal.
Como ya se manifestó anteriormente, el delito es un hecho culpable; no basta que sea antijurídico. Por
tanto, para que un individuo sea penado no basta que su acto sea antijurídico y típico; es preciso, que sea
personalmente reprochable; el reproche contenido en la culpabilidad recae solo sobre las relaciones de
causalidad psíquica existentes entre el agente y el acto; en este sentido, la peligrosidad y el carácter
antisocial de la gente no son fundamento de la culpabilidad; y, solamente, puede influir en la medidas de
protección, y de seguridad. Por ello, el agente antes de ser culpable debe ser IMPUTABLE Y
RESPONSABLE; así, pues, imputabilidad y responsabilidad son supuestos previos de la culpabilidad.

La imputabilidad, dice EUGENIO COELLO CALÓN, es:


48
“Un estado espiritual del agente, un conjunto de condiciones psíquicas existentes en el momento de la
ejecución del acto, que lo capacitan para responder por él ante el Poder Judicial y Social.”25
En consecuencia, imputar un hecho a un individuo, es atribuírselo para hacerlo sufrir las consecuencias;
es decir, hacerlo responsable; de allí que se deduce que:
“Es responsable quien tiene capacidad para sufrir las consecuencias.”
El concepto de la inimputabilidad, se basa en la existencia del libre albedrío y la responsabilidad moral;
en tal sentido, el Código Penal, en su artículo 32, expresa:
“Nadie puede ser reprimido por un acto previsto por la ley como infracción, si no lo hubiere cometido
con voluntad y conciencia.”
Se señala como presupuesto de la imposición de la pena: la voluntad y conciencia. Entiéndese que tener
conciencia, es el “darse cuenta” de la conducta exteriorizada de un acto; o, como en Psicología se expresa:
“Es la presencia del YO en la acción”. Y, ésta significa una instancia valorativa que, en cierto modo, se
aproxima a lo que en el psicoanálisis se llama “Super Yo”.
Esta introducción de tipo doctrinario, permite apreciar, con mayor sentido, el verdadero criterio de
aplicabilidad de la ley a los agentes del delito, en cuando éstos son menores de edad.
Se determina para aquellos, ciertas situaciones especiales de apreciación de imputabilidad. El tratadista
Luis Jiménez de Azúa, en su Tratado de Derecho Penal, al respecto, dice y señala:
“La menor edad se reconoce en los códigos como eximente de responsabilidad; pero, varía el plazo de
exención, que en los más antiguos se fija en los diez años de edad; en otros, los más, en doce; y en los más
adelantados en los dieciséis y hasta los dieciocho.”26
Ahora bien, conviene hacer cierto análisis, para poder aseverar criterios de la imputabilidad del menor.
Las características físico-biológicas y psicológicas del niño y del adolescente, evidencian su propio
desarrollo; adquiriendo recursos que les capaciten para apreciar el alcance de sus actos.
Cuando el agente de delitos carece de capacidad de conocer y de querer, es inimputable; esta capacidad
falta cuando no se ha alcanzado, aún, un determinado grado de madurez física y psíquica; o, cuando la
conciencia y la voluntad están anuladas o gravemente perturbadas, de modo permanente o transitorio.
Imputabilidad y responsabilidad tienen, en el fondo, la misma acepción; sin embargo, para el estudio
presente conviene aclarar que la primera tiene sus elementos constituidos en la persona con sus facultades
(capacidad); mientras que la segunda, forma un matiz de causas y circunstancias del delito. De esta manera,
se afirma que el menor no es imputable por sus elementos intrínsecos o facultades inmateriales (inmadurez
mental y moral); y, por esto, no es culpable; puesto que, las circunstancias en que lo hicieron caer en
inconducta tienen elementos especiales , tales como: VOLUNTAD (elemento psicológico de culpabilidad);
y, por otra, las referencias de la acción a la total personalidad del autor (parte integrante del desarrollo psico-
biológico); por lo visto, el acto debe ser adecuado a la personalidad del autor. Además, y como lo expresa el

25
TORRES CHAVEZ, Efraín. Apuntes de Código Penal del Ecuador, Escuela de Derecho, Universidad Central del Ecuador,
1997.
26
Ibídem
49
27
positivista FERRY: “La voluntad sola no basta” .- debiéndose distinguir, claramente, la mera voluntad
del DOLO propiamente dicho; y se establece que el menor puede obrar con voluntad aunque no con dolo.
La voluntad humana está sometida a influencias de orden físico y psíquico. Varios estudios e
investigaciones demuestran la sumisión de la voluntad a las influencias del medio físico y social
(desorganización familiar, desnutrición, abandono, mendicidad, etc.)
Las distintas legislaciones han adoptado diversos criterios para regular la responsabilidad penal de los
menores. Generalmente se establecen dos opciones, tales como:
A.- Que durante la infancia, no existe imputabilidad.
B.- Durante la pubertad y adolescencia, debe presumirse la irresponsabilidad; como regla general, pero se
estima que el adolescente, en ciertas circunstancias, actúa con conciencia, siendo preciso examinar su grado
de discernimiento al momento de la comisión del acto delictivo.

La legislación vigente de menores, considera penalmente inimputable al menor de dieciocho años. Se


presume de derecho que no tiene capacidad para delinquir; que no posee inteligencia suficiente para que se
le pueda imputar moralmente un hecho, eximiéndole, por tanto, de responsabilidad.

Al analizar la inimputabilidad debe enfocarse el término DISCERNIMIENTO; conviene pues, aclarar su


significado. Se conceptúa éste como: “la facultad intelectual o recto juicio que permite percibir y declarar la
difencia existente entre varias cosas, así como distinguir el bien del mal, midiendo las consecuencias
posibles de los pensamientos, dichos y acciones.”28
De acuerdo con esto, la capacidad o aptitud válida para obrar en derecho, presupone el discernimiento. En
Derecho Penal, la falta de discernimiento moral exime de responsabilidad al menor de edad, considerándole
sin la aptitud de distinguir, conscientemente, el alcance de sus actos.
Por esto y más aspectos, el menor, para su juzgamiento, sale del Código Penal para ser tratado en base a
los postulados de protección, rehabilitación y bienestar. Cada caso es resuelto en base a estudios de su
personalidad, ambiente exterior, familiar, etc.; con cuyos informes el Tribunal y los jueces conforme a su
convicción, determinarán las medidas apropiadas en defensa del menor y de la sociedad.

3.3. EL MENOR INFRACTOR Y PROCESO DE JUZGAMIENTO

En razón de la capacidad intelectual y física de los menores, la mayorías de las figuras delictuosas que
contemplan las leyes represivas son ajenas a ellos. De las investigaciones realizadas se ha podido constatar
que las infracciones comunes en esta zona de delincuencia, consiste en contravenciones o en delitos de
hurto, robo, lesiones leves, adulteración de documentos, tenencia de droga, entre otros.

27
MENSÍAS PAVON, Fabián Dr.. PSICOLOGÍA JURÍDICA, 2da Edición, Quito, 1997.
28
CABANELLAS, Guillermo. Ob. Citada.
50
Según datos proporcionados por la DIRECCIÓN NACIONAL DE POLICIA ESPECIALIZADA
PARA NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES, DINAPEN, Las infracciones, delitos y contravenciones más
comunes cometidas por los menores son:

Hurto.- “Son reos de hurto los que, sin violencia ni amenazas contra las personas, ni fuerza en las cosas,
sustrajeren fraudulentamente una cosa ajena, con ánimo de apropiarse. Además son considerados como reos
de hurto los individuos de reconocida conducta delictuosa, que habitualmente se dedicaren a la comisión de
delitos contra la propiedad...” Art. 547 del Código Penal.
Robo.- “El que mediante violencia o amenazas contra las personas o fuerza en las cosas sustrajere
fraudulentamente una cosa ajena con ánimo de apropiarse es culpado de robo, sea que la violencia tenga
lugar antes del acto, para facilitarlo, en el momento de cometerlo, o después de cometido para procurar su
impunidad.”Art. 550 del Código Penal.
Las estadísticas proporcionadas por la DINAPEN, demuestran que en el 2001, dos menores accesoristas
fueron detenidos; por arranche, nueve; por asalto y robo, ciento noventa; por robo cuatrocientos treinta y
tres; por robo de documentos, uno; por robo de vehículos, cinco menores.

Los menores tienen una especial inclinación para apropiarse de los ajeno; hasta llegar a creer que el
menor incurre, con mayor frecuencia, en delitos contra la propiedad porque éstos le ofrecen una más fácil
ejecución. Es necesario tomar en cuenta que hay niveles en los cuales el menor intervine conformando
pandillas de alta peligrosidad, ejecutando órdenes delictuosas de éstos y cayendo en el camino del crimen;
esto conlleva al cometimiento de actos delictivos; o, a su vez, recaen y reinciden en sus inconductas.
Descubrimientos sociológicos, apoyados por estudios sicológicos han llegado a deducir que delinquir, y
más concretamente, robar, puede ser, también expresión del deseo de obtener amor y seguridad; esto
significa que el menor que vive en condiciones económicas marginales aprende pronto que los objetos
materiales son una fuente de seguridad; se diría que robar objetos, para los niños es un intento de robar
seguridad. Lo difícil se encuentra en la rehabilitación ya que cuando el menor ha robado frecuentemente
cierto tiempo sin ser detenido, es difícil convencerlo de que su conducta es mala; y de esta clase de menores
predomina en los Centros de Rehabilitación de Quito. Además como la drogadicción se ha generalizado
entre los adolescentes, ha aumentado, también la necesidad de robar cuando se requiere el dinero para la
adquisición de las drogas.
Abigeato.- “El hurto o robo de ganado caballar, vacuno, porcino y lanar, cometidos en sitios destinados
para la conservación, cría o ceba de los mismos constituye el delito de abigeato, sin consideración a la
cuantía del ganado sustraído” (Art. 554 del Código Penal). Al respecto, se registraron cinco casos de
abigeato en el 2001.
Extorsión.- Comete extorsión “el que con intimidación o simulando autoridad pública o falsa orden de la
misma, obligue a otro sin privarle de la libertad personal a entrar, enviar, depositar o poner a su disposición
51
o a la de un tercero, cosas, dinero, o documentos que produzca o puedan producir efectos jurídicos” (Art.
557 del Código Penal). Las estadísticas destacan en el 2001 tres casos.
Estafa.- “El que fraudulentamente hubiere distraído o disipado en perjuicio de otro, efecto, dinero,
mercancías, billetes, finiquitos, escritos de cualquier especie que contengan obligación o descargo, y que
hubiera sido entregado con la condición de restituirlos, o hacer de ellos en uso o empleo determinado”, Art.
560 del Código Penal. La DINAPEN registró en el 2001, tres casos de estafa.

Entre los delitos contra las personas, encontramos los siguientes:


Homicidio.- El homicidio cometido con intención de dar muerte pero sin ninguna de las circunstancias
del asesinato es un homicidio simple, Art. 449 del Código Penal. Aunque raramente cometido por menores,
ocurren con frecuencia. En el 2001 fueron detenidos diecinueve menores por muerte, y doce por intento de
homicidio. A criterio de varios autores, los niños que cometen homicidio, muestran tendencias a manifestar
actitudes antisociales. Evidentemente, las estadísticas causan mucha preocupación tanto como si se tratara
de cualquier otra forma de delincuencia grave.

Asesinato.- Es asesinato el homicidio que se cometa con algunas de las circunstancias siguientes:
- Con alevosía o promesa remuneratoria.
- Por precio o promesa remuneratoria.
- Por medio de inundación, veneno, incendio o descarrilamiento.
- Cuando se ha imposibilitado a las víctimas para defenderse.
- Por un medio cualquiera capaz de causar grandes estragos.
- Buscar a propósito la noche o el despoblado para cometer el homicidio. Art. 450 del Código
Penal.
La DINAPEN no registró asesinatos; pero sí, intentos o tentativa de asesinato en un número igual a
diecinueve casos.

Lesiones.- (agresión, heridas) Responde por lesiones “el que hiriere o golpeare a otro, causándole una
enfermedad o incapacidad para el trabajo personal, que pase de tres días...”, Art. 463 del Código Penal. Los
datos demuestran que treinta y tres menores fueron detenidos por agresión física y cinco por heridas.
Tenencia de Armas.- “Los que dispararen armas de fuego sin necesidad, dentro de la poblaciones, en
las plazas, calles o paseos públicos. Serán además comisadas dichas armas”, Art. 604-No. 15 del Código
Penal. “Los que llevaren consigo armas prohibidas, o de las permitidas, sin la correspondiente autorización
escrita, debiendo ser comisadas las primeras, si no constituyere delito”, Art. 604-N. 54 del código Penal. Se
han registrado datos en la DINAPEN, por tenencia de armas en manifestaciones , diez casos de menores
detenidos.
52
Otros delitos con menores porcentajes de incidencia registrados por la DINAPEN son:
Abuso sexual, adulteración de documentos, atropellamientos, documentación falsa, rapto, tenencia de
droga, tráfico ilícito de armas y municiones, violación, entre otros. En total han sido 740 los delitos
registrados cometidos por menores, de los cuales 688, fueron perpetrados por hombres y 52 por mujeres;
465 a diciembre del 2001 se encontraban en etapa de investigación y 275 , ya habían obtenido la libertad.29
En cuanto a contravenciones, la DINAPEN, determina las siguientes: agresión física, arranche,
conducción sin credenciales, daños materiales, escándalo, embriaguez, estrellamiento, falta de palabra,
heridas, invasión de propiedad, tenencia de armas , daños materiales, lesiones, secuestros en
manifestaciones, alteración de la paz pública en manifestaciones, pandillas juveniles, entre otros. Suman un
total de 705 contravenciones, 683 cometidas por varones y 22 por mujeres; hasta diciembre del 2001, 406 en
investigación y 299 en libertad. (Ver subcapítulo: principales indicadores).
Las estadísticas son reveladoras y se traducen en una alarma social con consecuencias para el menor
muy graves en su vida futura; entonces, se debe prestar mayor atención al problema para prevenir el delito.
En todo caso su juzgamiento tendrá que relacionar la acción de inconducta con la voluntad manifestada;
ciertas observaciones, indagaciones del menor con su conducta, en su medio ambiente, su sicología, etc,
permitirán establecer ciertos criterios que pueden servir como fundamentos para un tratamiento del menor
más que imponerle una determinada pena sancionadora y castigadora.

Una vez que se tiene una apreciación real de la incidencia en el delito de los menores durante el año
2001, es preciso revisar cual es el tratamiento judicial que los mismos reciben.
Dentro del capítulo que se refiere a los menores infractores, el Art. 165 del Código de Menores establece
que el Servicio Judicial de menores está llamado a respetar los derechos de los menores y fomentar su
bienestar físico y mental.
De conformidad con el Art. 206 del Código de Menores el Servicio Judicial de Menores está integrado
por la Corte Nacional de Menores, las Cortes Distritales, los Tribunales de Menores y más organismos
determinados en el Código de Menores.
Este cuerpo legal, en concordancia con el Principio de Legalidad, reconoce y establece que ningún menor
podrá ser declarado autor o partícipe de una infracción que no esté expresamente consagrada en le ley penal
vigente al momento en que ésta se cometió.
Para los efectos de la presente Ley, se considera penalmente inimputablemte al menor de 18 años, quien
estará sujeto a las medidas previstas en este Código. El Tribunal de Menores competente para conocer
estos asuntos es del domicilio del menor. Art. 165 C.M.
En cuando a la privación de la libertad, ningún menor de edad será privado de la libertad, sino por
flagrante infracción o por orden escrita y fundamentada del Tribunal de Menores, limitándola a casos
excepcionales de violencia, atentados contra la vida e integridad física de las personas y reincidencia

29
Gráficos: Ver anexos.
53
permanente. Sin embargo, en ningún caso se podrá privar de la libertad a un niño menor de doce años.
En estos casos el Tribunal de Menores deberá resolver la medida socio-educativa que más convenga al
menor, con el fin de promover su desarrollo, dignidad y responsabilidad. Art. 166 C.M.

En cuanto a los lugares de detención, todo menor detenido por infracción flagrante deberá ser conducido
inmediatamente ante las autoridades de Policía, Centro de Recepción Temporal o Tribunales de Menores.
Los miembros de la Policía Nacional que realicen la detención de un menor deberán identificarse, informarle
sus derechos y las causas de su detención. Además se prohíbe el traslado de menores mediante la utilización
de esposas , cuerda o cualquier otro medio que atente contra su dignidad y tampoco podrá usarse la presión
física o sicológica. La Policía deberá informar al respectivo Tribunal de Menores, en el término de veinte y
cuatro horas de la detención realizada, adjuntando el informe respectivo. En ningún caso se detendrá a los
menores en lugares junto a adultos. En caso de no existir Centro de Recepción Temporal de Menores, estos
serán internados de manera provisional en establecimientos especiales previamente aprobados por los
Tribunales de Menores y la dirección Provincial de Protección de Menores. Arts. 176, 172 C.M.
El Centro de Recepción Temporal de menores informará en el plazo de veinte y cuatro horas a los
Tribunales de Menores el ingreso del menor con los preliminares exámenes médico, social y sicológico.
Art. 173 C.M.
Se prohíbe la incomunicación del menor detenido; las autoridades de Policía y las de los Centro de
Recepción Temporal tienen la obligación de informar a la familia o a la persona que se indicare, so pena de
su destitución. Art. 174 C.M.
El Director del Centro de Recepción Temporal está facultado para liberar al menor si la infracción
flagrante es leve o el hecho no se encuentra tipificado en la Ley penal. En todo caso, si existe privación de
la libertad el Tribunal de Menores realizará la audiencia en un plazo de veinte y cuatro horas desde el
momento en que avocó conocimiento; en toda orden de privación de libertad de un menor acusado deberá
constar que es un período máximo de cuarenta y ocho horas y que tienen como finalidad establecer la
existencia del hecho y los indicios de participación del menor. Si no hay privación de libertad la Audiencia
deberá realizarse en un plazo de ocho días. La audiencia será reservada, en la cual se oirá en primer lugar al
menor, posteriormente a los padres, representantes, afectados, testigos, organismos de defensa, abogados de
las partes. Arts. 167, 171, 175 del C.M.
Se realizará la investigación preliminar, que tendrá un plazo máximo de quince días prorrogables de
quince días más, siempre que el Tribunal lo considere necesario. Si se establece la existencia del hecho y
serias presunciones de participación del menor, el Tribunal de Menores tendrá que dictar la orden de
internamiento provisional hasta que concluya el proceso. Concluida la etapa de investigación del Tribunal
de Menores, éste convocará a una audiencia, en la que dictará la resolución correspondiente, previo los
alegatos finales de las partes. Art. 176 C.M.
54
Si en los plazos señalados no se prueba la existencia del hecho o no existen pruebas claras, el
Tribunal deberá ordenar la inmediata libertad del menor. Art. 178 C.M.
El Código también contempla la remisión del proceso a organismos no judiciales que cuenten con
programas de rehabilitación y tomen las medidas correspondientes, esta remisión tienen como efecto
jurídico la supresión o extinción del proceso; sin embargo, las medidas aplicadas por estos organismos
pueden ser revisadas por los Tribunales a petición del menor o un tercero interesado. Art. 177 C.M.
Una vez que esté probada la existencia del hecho emitirá la resolución el Tribunal de Menores en la que
se declara al menor partícipe o autor de un hecho, y podrá tomar una o varias de las siguientes medidas de
reintegración de carácter socio educativo:
a) Amonestación y advertencia al menor, familiares, tutores o representantes de éste;
b) Participación obligatoria en programas de atención, orientación y supervisión;
c) Libertad asistida;
d) Prestación de servicios comunitarios;
e) Régimen de semi-libertad;
f) Ubicación institucional; y, Obligación de reparar económicamente el daño causado. Art. 184
C.M.

En cuanto al tiempo máximo de internamiento que un Tribunal de Menores puede resolver es de cuatro
años. Las medidas b), c), d) y e) no pueden exceder de un año.
Los menores tienen el derecho de apelar las medidas resueltas ante las respectivas Cortes Distritales. Art.
185 C.M.
Si el menor cumpliere dieciocho años mientras se encuentra en vigencia una medida de reintegración, el
Tribunal de Menores deberá resolver si ésta continúa en vigencia; pero en ningún caso se mantendrá la
vigencia de la medida si el menor cumple veinte y un años, ni tampoco el menor que ha cumplido los
dieciocho años cumplirá la medida en instituciones destinadas a adultos. Art. 187 C.M.
El Código de Menores en el Art. 168, establece las siguientes garantías procesales básicas que deberán
observarse en todo procedimiento en el que se encuentre involucrado un menor:
a) Se presumirá la inocencia del menor frente ala comisión de un hecho;
b) Todos los actos procesales serán notificados al menor y sus representantes;
c) El menor no será obligado a declarar, y podrá guardad silencio;
d) El menor podrán confrontarse con los testigos;
e) Se respetará el derecho a la presencia de los padres o tutores en todos los actos procesales;
f) Derecho a la defensa. Se proveerá al menor que lo necesitare de asistencia jurídica y técnica
gratuita; y,
g) Los procesos en los cuales esté implicado un menor deben ser tramitados rápida y
reservadamente.
55
Además se garantiza al menor su derecho de impugnar la orden de privación de libertad y a
ejercer el derecho constitucional del Habeas Corpus. Art. 169 C.M.
Se garantiza el proceso reservado, los funcionarios judiciales, administrativos y de Policía no podrán
proporcionar información alguna a los medios de comunicación de los resultados de las diligencias que se
realicen. Si considera conveniente , el Tribunal de Menores podrá proporcionar información o copia del
proceso a los organismos o instituciones que los solicitaren con justa causa. Art. 183 C.M.
Por otra parte, el Art. 189 establece las garantías para la rehabilitación de los menores:
a) Derecho a la educación;
b) Derecho a una formación profesional;
c) Derecho a realizar actividades recreativas;
d) Derecho a profesar su religión;
e) Derecho a recibir atención médica;
f) Derecho a no ser maltratado por las autoridades;
g) Derecho a impugnar las medidas disciplinarias resueltas por las autoridades del Centro.
En cuanto al uso ilícito de estupefacientes , el menor que infringiere la Ley de Control y Fiscalización del
Tráfico de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas, será puesto a órdenes del Tribunal de Menores de la
respectiva circunscripción, para que éste tome las medidas pertinentes, asimilando el caso a la situación de
menores infractores. Art. 192 C.M.
Los menores que hicieren uso ilícito de estupefaciente, naturales o sintéticos o de sustancias
psicotrópicas, deberán ser internados para su tratamiento de desintoxicación y de rehabilitación por el
tiempo que sea necesario. Art. 193 C.M.

El principio de la “Ley de Talión” ha perdurado en las mentes de los seres humanos desde el principio
de los tiempos. Con el progreso de la civilización, el establecimiento de la responsabilidad y el castigo del
culpable, han quedado fuera de manos del individuo, transformándose en cometido de una autoridad
especial; y, todo iría bien, mientras esa autoridad cumpla con sus funciones de acuerdo con las tendencias
nuevas de reeducación y de readaptación en la sociedad y comunidad. Si se quiere progresar en el
tratamiento, importa reconocer las tendencias impulsivas; comprender las causas que motivan la
inconducta; de esa manera, el criterio de los jueces estará desligado de emociones o influencias, y dictará
con convicción científica su resolución más conveniente para el menor. Su veredicto deberá basarse en
hechos y no en apreciaciones “a priori” contrarios a los métodos científicos de tratamiento.

En muchos casos, la precocidad del delito en los menores conlleva a determinar ciertas medidas radicales
con el fin de detener las influencias negativas de agentes extraños al medio, así no debe confundir el afán
proteccionista con demasiada tolerancia en la aplicación de medidas correctivas, el mito de la
irresponsabilidad, al que se acogen los menores, determina cierta predisposición para su inconducta, puesto
56
que “están protegidos por su edad”; la ley se debe aplicar ante todo pensando en reeducar a los niños y
adolescentes con un sistema de rehabilitación eficaz.

La realidad deja ver con claridad que el actual Servicio Judicial de Menores no ha podido solucionar los
problemas de la niñez. Esto se debe a muchas causas, entre las que se destacan : la ausente política social a
favor de los niños del Ecuador, la falta de dotación de recursos, toda vez que el gasto social del Estado se ha
reducido en el 10% desde 1993. El Estado no invirtió y no invierte eficientemente en la administración de
justicia, afirmación que alude a la no capacitación, a la no tecnificación, a la aislada promoción y falta de
incentivos salariales de sus empleados y a la imperceptible política judicial. Sin embargo, con el propósito
de ser justos, se debe reconocer que no todo los defectos descritos son atribuibles al Estado, también tiene
responsabilidad la sociedad civil organizada, pues el sector Justicia no solo lo conforman las Cortes, los
Tribunales y Juzgados,; también tienen mucho que ver los Abogados, los Colegios de Abogados, la
Universidades, las Escuelas de Derecho, todos los que deben dar respuestas y soluciones que permitan
instaurar un Servicio Judicial de Menores adecuado que redunde en beneficio de la comunidad y de quienes
la integran, en especial de aquella población menor de dieciocho años que aspira desarrollarse en un
ambiente con seguridad jurídica y con conocimiento de los derechos y obligaciones que se derivan de su
misma condición.

En lo específico, si bien es cierto que la justicia social en el ámbito de la administración de justicia


ordinaria no ha tenido su mejor experiencia, el traslado de los Tribunales y Cortes de Menores a la Función
Judicial, es un acontecimiento importante que marca un cambio de paradigma confirmado y sustentado por
el principio de unidad jurisdiccional. Sin embargo, es de advertir que, la transferencia de la justicia de niñez
y adolescencia del Ejecutivo a la Función Judicial no garantiza por sí sola, la eficiencia del servicio al
usuario, lo que garantiza es la independencia de funciones o poderes; es más, la transferencia no se produce
por diagnóstico de ineficiencia, sino por cuanto la justicia de menores, en el tiempo y espacio ha sido
minimizada, desatendida, empobrecida por los gobiernos de turno, como por la desacertada actitud del
legislativo. Por todo esto se estima que la actividad judicial especializada de niñez y adolescencia, no sólo
estará comprometida a atender los supuestos fácticos y a cumplir con el rigor procesal, su obrar debe estar
ligado al análisis sesudo de especialidad, a fin de no perjudicar el interés que precisamente intenta proteger y
obtener ese valor agregado que, que se denomina eficiencia y efectividad, posibilitando de esta manera: que
el derecho se ejercite plenamente; y, que exista credibilidad ciudadana respeto de esta justicia.

3.4. EL MENOR COMO SUJETO PASIVO: RÉGIMEN PENAL PROTECTIVO, VACÍOS


LEGALES
57
El Estado es el llamado a brindar protección al menor de manera integral, para lo cual es necesario
que le garantice un normal desarrollo. En los casos, en el que el menor aparece como principal víctima de
una infracción cometida por un adulto, nos encontramos en el ámbito del Derecho Penal. De esta forma el
Estado ecuatoriano protege al menor, según los consagrado en la Constitución y en la Convención
Internacional sobre Derechos del Niño y para ello existen normas penales –aunque no las suficientes- que
precautelan los derechos del menor, sancionando severamente a quienes atenten contra su persona o bienes.
La legislación ecuatoriana protege al menor desde el momento mismo de su concepción, en su desarrollo
y crecimiento con el propósito de garantizarle integridad moral, mental y física. En ese sentido la ley pone
especial énfasis en el desenvolvimiento del menor en la vida del hogar.
Así por ejemplo, el Código Penal ecuatoriano, Art. 58, establece la prohibición de que se notifique a una
mujer embarazada con un sentencia que le imponga pena de reclusión, hasta que hayan transcurrido sesenta
días después del parto.
A continuación se mencionan algunos de los delitos que con frecuencia atentan contra los menores:
- El aborto es un delito contra la vida, que priva al ser humano de su derecho de nacer. Se
interrumpe el período de gestación provocando la muerte del producto de la concepción, por
extracción o expulsión violenta del feto. Si el aborto es natural y no provocado. El acto no se
considera delito. La legislación penal ecuatoriana contempla como el aborto intencional, honoris
causa y el aborto terapéutico, este último no es punible, siempre y cuando se configure en base a
circunstancias específicas y exclusivas que se señalan en el Art. 447 del Código Penal.
- El Art. 453 del Código Penal tipifica el infanticidio honoris causa como la conducta delictiva
que ocasiona la muerte del menor recién nacido para ocultar la deshonra de la madre; en este delito
sólo pueden ser sujetos activos del delito la madre del menor o los abuelos maternos, pues si lo
comete un tercero es homicidio.
- El homicidio asume la forma especial de filicidio cuando alguien, a sabiendas y
voluntariamente, mata a su hijo; según el Art. 452 del Código Penal. Son sujetos activos del
filicidio, el padre o la madre, quienes deben actuar con conocimiento de que la víctima es su hijo.
- El abandono es un delito contra la integridad física y sicosocial del menor que se puede
cometer de varios modos, según las circunstancias en que se realice o el lugar donde se efectúe, esos
modos son:
a) Abandonar a un niño en un lugar no solitario (Art. 474);
b) Abandonar a un niño en un lugar solitario (Art. 478);
c) Exponer o hacer a otro exponer a un niño (Art. 474);
d) Arrebatar a un menor (Art. 475).
La legislación penal ecuatoriana considera sujetos activos de delito de abandono a los padres del
menor, y a las personas bajo cuyo cuidado estaba. En estos casos la pena es mayor (Art. 475),pero
puede ser sujeto activo cualquier otra persona que incurra en la conducta descrita. El abandono cometido
58
por los padres del menor, conlleva la suspensión del ejercicio de la patria potestad al no considerarlos
aptos para representar a sus hijos, además sufren prisión de seis meses a dos años, si fue en un lugar
solitario.
- El menor de edad puede ser sujeto de violación, considerada ésta como el acceso carnal a una
persona, sea de uno u otro sexo, con utilización de fuerza o violencia. De forma especial, la legislación
ecuatoriana considera delito de violación a cualquier acto sexual realizado con un menor de doce años,
sea varón o mujer, haya mediado o no violencia; cuando la persona ofendida se hallare privada de la
razón o del sentido, o cuando por enfermedad o por cualquier otra causa no pudiere resistir; y, cuando se
usare la fuerza o intimidación. En las formas manifestadas es común la falta de consentimiento. En
efecto, el menor de doce años carece de un conocimiento total y su facultad intelectiva está únicamente
en vías de desarrollo, es decir, que no puede dar consentimiento, ni desde el punto de vista jurídico, ni
sicológico, ni funcional. En el segundo caso hay falta total de su razón o sentido, tal falta puede ser
provisional o definitiva permanente o transitoria, por enfermedad natural o procedimiento buscado.
Finalmente, el uso de la fuerza o su intimidación anula la voluntad.
Pocas son las violaciones que se castigan porque muchas ocurren dentro del hogar y la madre y demás
familiares se vuelven cómplices del marido o conviviente, de los hijos, parientes o amigos que violan a los
niños y jóvenes. Desvergozadamente se oculta la vergüenza y los delitos se siguen repitiendo. Son pocos
los que se atreven a denunciar la violación por temor a las investigaciones y la publicidad.

- El estupro es el acceso carnal realizado mediante seducción o engaño en una mujer honesta e
incapaz de prestar su libre consentimiento. Para efectos de la sanción, la legislación penal
ecuatoriana considera que pueden ser sujetos pasivos de estupro: la mujer de doce a catorce años y la
mujer de catorce a dieciocho años.
- El atentado contra el pudor está constituido por el conjunto de manifestaciones o conductas
sexuales que sin llegar al acceso carnal, se cometen en contra del menor. Para la aplicación de la
sanción el sistema punitivo ecuatoriano distingue varias situaciones, según las circunstancias en que
se cometió el delito: si fue sin violencias, ni amenazas en un menor de catorce años; si se cometió en
las mismas circunstancias pero en un menor de doce años; si el delito se consumó con violencias y
amenazas en un menor de catorce años o en un menor de doce años.

- En cuanto a la protección al patrimonio del menor, el Código Penal ecuatoriano, en el Art. 561
considera como caso especial de fraude el cometido en perjuicio del menor haciéndole suscribir
obligaciones en su contra, abusando de sus necesidades.
59
La Dirección Nacional de la Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescentes, en el caso de
conocer sobre algún caso de maltrato y delito contra menores, realiza, entre otros, los siguientes
procedimientos policiales30:
- En los casos de atentado contra el pudor, violación y estupro , la DINAPEN cumple con el
siguiente procedimiento:
1. En caso de delito de flagrante se procede a la detención del autor, autores, e l
perjudicado o representante legal deberá presentar la denuncia ante la autoridad competente;
2. El menor perjudicado, debe ser traslado a un establecimiento de salud para su atención
médica, de requerirse al Departamento Médico Legal de la Policía Nacional para su
correspondiente examen;
3. Realizar la inspección ocular del lugar del suceso;
4. Efectuar la entrevista dentro de la investigación preliminar, el menor deberá estar
acompañado de un adulto que no sea el ofensor o violador, en ningún caso se podrá hacer un
careo entre el menor y su agresor;
5. Colaborar con la localización y captura del ofensor o violador cuando así lo dispongan
las autoridades de justicia;
6. Al informe correspondiente se adjuntarán los informes técnicos para que el Tribunal
de Menores avoque conocimiento y tome las medidas pertinentes tanto para con el ofensor o
violador, como para el ofendido.

- En los caos de inducción a consumir bebidas alcohólicas o a la prostitución, la DINAPEN, se


encarga de lo siguiente:
1. Receptar la denuncia, con los datos completos, nombres, apellidos, dirección de los
sospechosos;
2. Verificar los datos y realizar inteligencia en el lugar para obtener información;
3. Realizar el informe a su superior para que éste a su vez oficie al Tribunal de Menores
y se disponga lo pertinente.

- En cuanto a la explotación laboral , tomando en cuenta que el Estado debe proteger al menor
contra la explotación económica y contra el desempeño de cualquier trabajo o ambiente de trabajo
que pueda entorpecer su educación o que sea nocivo para su salud o para su desarrollo físico, mental,
espiritual, moral, social. Así como el hecho de que se prohibe el trabajo de menores de edad en
minas, basurales, en trabajos que impliquen la manipulación de objetos o sustancias psicotrópicas o
tóxicas y en jornadas nocturnas, la DINAPEN actúa de la siguiente manera:

30
MANUAL DE PROCEDIMIENTOS, DINAPEN.
60
1. Realiza la investigación de denuncias sobre explotación laboral o
utilización de niños en trabajos o actividades prohibidas y peligrosas para los menores como son:
casas de citas, bares, prostíbulos, moteles, minas, bombas de gasolina, distribuidores de gas,
empresas editoras, plantaciones;
2. Apoya, protege y auxilia a los menores que trabajan por cuenta propia garantizando su
seguridad;
3. Controla y detecta a los familiares que exploten a los menores en actividades como
mendicidad, basurales, el informe deberá ser enviado al Tribunal de Menores, para que este
ordene las medidas a tomar;
4. Controla la venta de fármacos y pegamentos en ferreterías, farmacias y en otros
lugares de expendio.

- En cuanto a los menores desaparecidos o perdidos , esta es una realidad en todo el país, que
responde a factores de orden social, económico, político, cultural y que se concreta en el ámbito
familiar donde se genera conflictos que conllevan situaciones de maltrato. El niño al no disponer de
un ámbito social y familiar seguro y agradable, opta muchas veces por buscar alternativas fuera de su
familia. Son muy pocos casos en que los adultos los abandonan intencionalmente. El destino de los
niños, niñas y adolescentes perdidos o desaparecidos puede ser variado llegando incluso a ser sujeto
de secuestro, rapto, tráfico de drogas, venta y trata, explotación sexual, explotación laboral.
Frente a esta situación , la DINAPEN opera en la forma siguiente:
1. Recepta la denuncia, información reservada o disposición legal;
2. Entrevista los familiares y amigos más cercanos en barrios, colegios y lugares que
frecuentan por costumbre;
3. Inspecciona el lugar en donde se presume desapareció el menor;
4. Coordina con las instituciones de niños perdidos y los medios de comunicación social;
5. Elabora el Identi Kit del presunto captor y el menor cuando los familiares no cuenten
con una fotografía reciente;
6. En caso que se conozca que el menor está en otro país coordina con la Interpol y de
acuerdo a los convenios internacionales procura recuperar al menor.

- Por otra parte, el maltrato es toda acción u omisión que conduce a una agresión, abuso o
descuido físico, psicológico o social infringido a un menor por los padres, hermanos, familiares u
otras personas. También se da el maltrato cuando se utiliza a un menor como objeto para satisfacer
necesidades económicas y sexuales de otros.
El Código Civil ecuatoriano (Art. 267) considera que si el maltrato es habitual, con peligro a la
vida o grave daño al menor, es causa de emancipación judicial.
61
El Código Penal ecuatoriano no tipifica como conducta delictiva específica el maltrato a un
menor. Debe por lo tanto considerarse incorporado al delito de lesiones corporales.
Una definición completa de lo que debe entenderse por maltrato la da el Art. 145 del Código de
Menores.
La denuncia de maltrato podrá ser recetada por los organismo con los que la Dirección Nacional
de Protección de Menores coordine, los que deberán tomar medidas provisionales de protección al
menor y realizar las investigaciones para hacer conocer al Tribunal de Menores.
Si la denuncia es conocida por el Tribunal de Menores, éste dispondrá inmediatamente las
investigaciones sociales y las pericias que consideren necesarias tomando en cuenta las realizadas
por las entidades autorizadas y convocará una audiencia dentro del plazo máximo de ocho días desde
dicho auto.
En el primer semestre del año 2001, la DINAPEN, registró un total de 367 casos de maltratos,
161, cometidos contra hombres y 206 contra mujeres.(Ver el siguiente subcapítulo: principales
indicadores).
En caso que la Policía Nacional conozca un asunto de maltrato deberá enviar la causa a un
organismo interesado en el plazo máximo de 24 horas.
Según la Dirección Nacional de la Policía especializada para Niños, Niñas y Adolescentes, en
casos de maltrato cumple con el siguiente procedimiento policial31:
1. Receptar la denuncia de maltrato de que ha sido objeto el menor, la denuncia puede
ser realizado por un niño, un adulto o una institución;
2. Según el caso, trasladar inmediatamente al menor a un establecimiento de salud para
su atención médica, a una institución de protección o donde sus padres o tutores si el caso amerita
obtener orden del Tribunal de Menores o de una Comisaría para realizar el examen médico legal,
el resultado se adjunta al informe;
3. Detener bajo orden legal o por acción flagrante a las personas acusadas o causantes
del maltrato grave;
4. Realizar la inspección ocular del suceso;
5. Receptar de los menores la narración de los hechos. Deberán estar acompañados de
un adulto que no sea el maltratante;
6. En ningún momento se podrá hacer un careo entre el menor y su agresor;
7. Realizar entrevistas o interrogatorios dentro de las investigaciones preliminares;
8. Trasladar a los niños o adolescente a los lugares establecidos por la autoridad
competente;
9. Colaborar con la localización y captura de las personas que maltraten a los menores,
cuando así lo dispongan las autoridades de justicia;

31
Ibídem.
62
10. Realizar el informe sobre todas las diligencias investigativas y
entregar al Jefe de Servicio de intervención, quien hará conocer a su superior y éste a su vez al
Tribunal de Menores dentro del plazo máximo de 24 horas.

- Con respecto a casos de explotación sexual, definida esta como la acción de contratar u ofrecer el
servicio de un niño para realizar actos sexuales a cambio de dinero, la DINAPEN sigue el siguiente
procedimiento policial:
1. Receptar la denuncia, información reservada, sobre los casos de explotación sexual;
2. Reunir evidencias como videos, fotografías, grabaciones, documentos;
3. Registrar los nombres completos y datos reales de testigos;
4. Hacer inteligencia para descubrir la red;
5. Luego de las investigaciones, si está seguro que en algún lugar se está produciendo
explotación sexual con menores, debe informar a su superior y éstos a su vez al Tribunal de
Menores;
6. Cuando realice el allanamiento debe tomar contacto con el dueño o administrador.
La legislación penal ecuatoriana sanciona el delito de corrupción de menores en el Capítulo III, Título
VIII, Libro II, Arts.: 521, 522, 523, 524; sin embargo, no existe norma que castigue al instigador, salvo "que
su acción haya sido pública".

- Con respecto , al delito de plagio, este se comete apoderándose de otra persona por medio de
violencia, amenazas, seducción o engaño, sea para venderla o ponerla contra su voluntad al servicio de
otro, o para obligarle a pagar rescate o entregar una cosa mueble o firmar un documento, para que se
ejecute la liberación del plagio. En estos delitos la DINAPEN, cumple con el siguiente procedimiento:
1. Obtener la mayor cantidad de información sobre personas u organizaciones que conozcan y
que han estado en contacto directo con el plagio o rapto;
2. Registrar los nombres completos, direcciones y datos reales de los testigos y de quienes
pudieren tener alguna información;
3. Elaborar el informe;
4. Poner el caso en conocimiento de las Unidades de Antisecuestros UNASE.

- Está cometiendo rapto de menores el que con fines deshonestos por medio de violencia, artificios o
amenazas, hubiere arrebatado o hecho arrebatar a un menor de más de siete años de edad. Frente a este
delito, la DINAPEN cumple con el siguiente procedimiento :
1. Obtener la mayor cantidad de información sobre personas u organizaciones que conozcan que
han estado en contacto directo con la víctima;
63
2. Registrar los nombres completos, dirección y datos reales de los testigos y de
quienes pudieren tener alguna información;
3. Enviar el informe al Tribunal de Menores, para solicitar la orden de allanamiento, y la
detención de las personas que estuvieren involucrados en este ilícito;
4. Dar cumplimiento a la orden que emite el Tribunal de Menores y elaborar el informe final.

Como se puede observar, en la legislación ecuatoriana, se presentan serios vacíos legales, puesto que no
existe específicamente una normativa que tipifique conductas, y de el tratamiento que se merece, en materia
de protección al menor en el campo penal.
El Código Penal ecuatoriano recoge una serie de instituciones y regulaciones de cuerpos normativos
extranjeros, por ejemplo: el Código italiano de 1930, Código argentino, Código español y Código francés, lo
que ha llevado en mucho de los casos a no reflejar la realidad ecuatoriana. Se conservan instituciones
obsoletas y hay ausencia de normatividad en otros aspectos, como el que ya se planteó anteriormente, con
respecto que no existen normas que tipifiquen el maltrato a menores.
Si bien es cierto que el Código Penal tipifica las conductas que afectan bienes jurídicos, como la vida, la
integridad física o la integridad moral de las personas; usando el término persona como una abstracción
generalizada, pero no especifica, la categoría de "niño"; por ello, no hay un tratamiento jurídico específico
sino general. Sin olvidar que en materia penal no cabe la analogía de las conductas delictivas, por lo que
muchas quedan en la impunidad.
Por esto es necesario que se instauren urgentes regulaciones, reformando el Código Penal, en materia de
maltrato a menores, especialmente dirigido a padres maltratantes, reformas que deben ser concebidas con un
sentido rehabilitador y no solamente punitivo.

3.5. PRINCIPALES INDICADORES

La estadística es uno de los instrumentos y herramientas dentro del estudio de las sociedades; pero dentro
de la presente investigación el propósito no es la estadística pura, sino que interesa la estadística en cuanto
se la relacione a los hechos sociales; no interesa conocer a la sociedad cuantitativamente, sino
cualitativamente; los números, cantidades, porcentajes, etc, son medidas que demostrarán la realidad de los
menores en su medio; su incidencia en el delito y las causas más frecuentes de maltrato de las que son
víctimas.
Los datos se transcriben a medida del interés del presente trabajo; y en base a la información
proporcionada por la DINAPEN y el Centro de Orientación Juvenil “Virgilio Guerrero”.
En cuanto a la estadística proporcionada por la DINAPEN, que se refiere a los delitos cometidos desde el
1 de enero hasta el 31 de diciembre del 2001, se hizo ya un análisis en uno de los subcapítulos anteriores; sin
64
embargo se puede destacar que el mayor número de delitos atentan contra la propiedad, sólo en
infracciones de asalto y robo, suman un total de 623. Con esto se constata que por la situación crítica de
pobreza que vive la sociedad ecuatoriana, muchos jóvenes han tenido que salir a las calles a asaltar y robar,
y de la forma más fácil conseguir los medios para su subsistencia; por lo que se hace urgente la acción de
gobierno para atender en especial a este sector vulnerable del país y evitar que se vayan perdiendo valores y
principios como la honestidad, la honradez y el respeto al derecho ajeno.
En menos proporción, pero sí en un número considerable se destacan delitos contra la integridad física y
dignidad sexual como la tentativa de asesinato, tentativa de violación, tentativa de homicidio, muerte y
violación.
Llama la atención el incremento de delitos contra la dignidad sexual, lo que indica la desviación que se
está operando en los menores, que puede tener más de tres razones y causas para explicar esta situación;
pero que en forma urgente, obliga a buscar estrategias y acciones, empezando por la educación en el hogar y
educación escolar, para así, disminuir este número de infracciones.
La estadística de las contravenciones registradas en el 2001, revela que el mayor número de detenciones
fueron provocadas por las manifestaciones callejeras, representando el 44,54% del total de contravenciones.
Lo que demuestra que la violencia sigue tomando fuerza en los menores, sin darse cuenta que con
enfrentamientos frecuentes en manifestaciones, los único que hacen es darle razón a la agresión y al
salvajismo como única forma de solución a los problemas.

En lo que tiene que ver con el maltrato, la estadística general de maltratos investigados por la DINAPEN
en el primer semestre del año 2001, deja ver con claridad que existe gran incidencia de maltrato físico en la
provincia de Pichincha, habiéndose registrado en este primer semestre un total de 119 casos, 61 cometidos
en hombre y 58 en mujeres. Se investigaron 43 casos de abandono. Es alarmante que en este corto período
se hayan registrado 53 casos de abuso sexual; 45 casos de maltrato físico y sicológico; 14 violaciones, entre
otras formas de maltrato.
Es curioso, que tan sólo se hayan registrado 3 casos de maltrato y explotación laboral, cuando día a día
observamos en las calles de Quito a cientos de niños víctimas de la explotación laboral de sus padres,
vendiendo y pidiendo limosnas a toda hora.

Según la estadística y evaluación continúa que realiza el Centro de Orientación Juvenil “Virgilio
Guerrero”, existe un dato alentador, cual es el hecho de que en los últimos cinco años han disminuido los
ingresos al Centro de chicos detenidos por infracciones a la Ley:

Ø - 1997 2519 menores aprehendidos


Ø - 1998 2174 menores aprehendidos
Ø - 1999 2175 menores aprehendidos
65
Ø - 2000 1849 menores aprehendidos
Ø - 2001 1248 menores aprehendidos

Como se puede observar de 1997 a 1998, las aprehensiones disminuyeron en un número de 345 menos;
de 1998 a 1999, no disminuyeron; pero sólo se incrementaron en una aprehensión más que en el año 1998;
de 1999 al 2000, existe una reducción de 326 aprehensiones; y, del 2000 al 2001 fueron 601 aprehensiones
menos.

De conformidad con los datos proporcionados por el Centro Femenino de Recepción Temporal y
Diagnóstico “Buen Pastor”, el movimiento de ingreso de jóvenes, en relación al año anterior ha tenido una
disminución del 18.91 %.

Estos dos Centros de rehabilitación de menores de Pichincha, reconocen que los mencionados resultados,
son el producto de un trabajo de total entrega de todo el personal involucrado en un proceso de formación
integral, sujeto estrictamente a las disposiciones del Código de Menores, al Reglamento Interno de cada
Institución, y atendiendo sólo a jóvenes que ingresan con orden de los Tribunales de Menores del país;
siendo muy importante destacar el campo de educación y reflexión espiritual a cargo de la congregación de
Religiosos Terciarios Capuchinos y de las Hermanas educadoras del Buen Pastor, respectivamente.

CAPITULO IV
ORGANISMOS ENCARGADOS DE LA SITUACIÓN DEL MENOR

El Código de Menores establece que los organismos de control, coordinación y protección de los
derechos del menor son: el Consejo Nacional de Menores, que de conformidad al Art. 1 del Decreto
Ejecutivo 750 (RO-159: 30-marzo-1999), fue sustituido por la creación del Consejo Nacional de la Niñez y
la Adolescencia, como un cuerpo colegiado multisectorial y autónomo; la Dirección Nacional de Protección
de Menores; el Servicio Judicial de Menores; y, la Brigada de Menores; además de las organizaciones
privadas y comunitarias que deben cumplir funciones de coordinación y protección de los derechos del
menor.

4.1. ORGANISMOS GUBERNAMENTALES Y NO GUBERNAMENTALES

Organizaciones Gubernamentales
66
1. MINISTERIO DE BIENESTAR SOCIAL.- Tiene como misión establecer políticas de acción
social en procura de mejorar la calidad y las condiciones de vida de la población pobre y vulnerable,
especialmente en las comunidades y grupos humanos en los que se ha intensificado la situación de pobreza,
para encaminarla dentro de una política de desarrollo humano, con capacidad de respuesta frente a efectos
negativos de situaciones coyunturales.32
Es la entidad que abarca la mayoría de instituciones a nivel nacional que se encarga de los menores, de
las mujeres, de los ancianos, de los bomberos, en fin de todos los sectores marginales y vulnerables del
sistema. A pesar de ser el Ministerio que preside el Frente Social, es uno de los Ministerios más pobres lo
que imposibilita que esta instancia se constituya plenamente y fije un rumbo claro en el campo social.
Actualmente cuenta con el SIPI que es el Sistema de Información para la Infancia, en el cual se ingresan
todos los casos de niños, niñas y adolescentes que han sufrido algún tipo de maltrato y que son atendidos
por varias instituciones que están financiadas por este Ministerio. Entre otras, las instituciones que se
registran en el SIPI 2002 son las siguientes: Flora Pallota; Hogar juvenil No.1; Tali Takumi; Campi de
Yoder; Hogar Buen Pastor; Laura Vicuña; Albergue la Dolorosa; Polidoro Arellano; Hogar de Tránsito
Buen Pastor; San Vicente de Paúl; Hogar Juvenil Alberto Enríquez Gallo; Hogar Santa Lucía; Hogar del
niño Inmaculada Roca.

2. CONSEJO NACIONAL DE LA NIÑEZ Y LA ADOLESCENCIA.- De acuerdo al Código de


Menores vigente, es el organismo del Ministerio de Bienestar Social, encargado de diseñar las políticas y
estrategias nacionales de protección y rehabilitación de menores; verificar la vigencia de los derechos
consagrados para los menores; adoptar medidas conducentes al mejoramiento de las condiciones legales,
sociales e institucionales referentes a los menores de edad; y , formular el Plan General de Protección de
Menores en coordinación con la Oficina de Planificación, ODEPLAN. Cabe destacar que esta última
función central del mencionado organismo público nunca se ha cumplido, desconociéndose así la norma
legal. Con la participación del Instituto Nacional del Niño y la Familia, INNFA; y, Operación Rescate
Infantil, ORI; ciertamente la estructura y organización funcional del Consejo adquiere fortaleza y mayor
representatividad; sin embargo es necesario todavía que se incorporen las representaciones de los Ministerio
de Educación, Salud y Gobierno.

3. LA DIRECCIÓN DE PROTECCIÓN DE MENORES.- Es una dependencia más del Ministerio de


Bienestar Social que ejecuta las políticas del Consejo Nacional de la Niñez y Adolescencia y adquiere
importantes funciones y responsabilidades; pero si se aprecia la capacidad actual técnica, operativa y
financiera, simplemente es imposible que la Dirección desempeñe el rol asignado.
De esta forma temas como el de los niños de la calle, maltrato y abuso sexual, tráfico de niños,
explotación laboral continúan siendo temas marginales que no cuenta con una eficiente instancia pública que

32
Internet: [Link]
67
los asuma con responsabilidad.

4. EL SERVICIO JUDICIAL DE MENORES.- Está integrado por la Corte Nacional de Menores, las
Cortes Distritales, los Tribunales de Menores y más organismos determinados por el Código de Menores.
Este Servicio Judicial se ha desarrollado en medio de serios problemas como: infraestructura inadecuada,
bajos sueldos, personal insuficiente, escasa capacitación profesional, falta de planificación, corrupción,
pobreza de recursos, despreocupación política y falta de independencia en la administración de justicia
debido a la ubicación que tiene en la Función Ejecutiva y no en la Función Judicial.
Por todas estas razones el Servicio Judicial de Menores requiere una inmediata revisión y una profunda
modernización para que los menores no sigan siendo las continuas víctimas de la desidia y la
irresponsabilidad de los Gobiernos de turno.

5. LA DIRECCIÓN NACIONAL DE POLICÍA ESPECIALIZADA EN NIÑOS NIÑAS Y


ADOLESCENTES, DINAPEN.- Es una Dirección de la Policía que fue creada con el aporte de muchas
instituciones gubernamentales y no gubernamentales y por la necesidad de que exista un organismo
especializado técnico-administrativo que gerencie con las más actualizadas tendencias, las acciones de
prevención, intervención e investigación de los diferentes casos de la niñez y adolescencia; además que
cubra este problema a nivel nacional, pues, la Brigada de menores que era una unidad de la Policía Judicial
no podía hacer en vista que únicamente existía en Quito y Guayaquil; actualmente la DINAPEN es un
organismo que en provincias como Pichincha, Tungurahua, Chimborazo, Esmeraldas, Sucumbíos,
Imbabura, Guayas, El Oro, Azuay, Loja, Cotopaxi, garantiza que los derechos de los niños, niñas y
adolescentes se respeten y se cumplan. La DINAPEN basa su misión en la adopción de medidas para
prevenir acciones u omisiones atentatorias a la integridad física y psíquica de niños, niñas y adolescentes, a
fin de garantizar la vigencia y el ejercicio pleno de sus derechos consagrados en la Constitución Política del
Ecuador, la Convención sobre los derechos del Niño, el Código de Menores y su reglamento.

Organizaciones No Gubernamentales

1. EL INSTITUTO NACIONAL DEL NIÑO Y LA FAMILIA, INNFA.- A pesar de ser


financiado por el Gobierno Nacional se considera una organización Mixta. Estatutariamente el INNFA
es una entidad con finalidad social y sin fines de lucro, está presidido por la esposa del Presidente de la
República, que lo administra bajo el concepto de regionalización y descentralización. Su tarea es
enfrentar el problema de la infancia y la familia, priorizando aquellos que se encuentran en situaciones
de pobreza y alto riesgo y contribuir al mejoramiento de sus condiciones de vida. Efectivamente, de
conformidad con el Plan Estratégico 2001-2005 del INNFA, su misión “es proponer, apoyar y ejecutar
soluciones innovadoras a los problemas de niños, adolescentes y familias ecuatorianas, en especial los
68
grupos vulnerables y excluidos de derechos, con la participación de ellos y la corresponsabilidad del
Estado, Gobiernos Seccionales, sociedad civil y comunidad”.
Actúa en forma autónoma y desconcentrada; orgánicamente cuenta con una estructura física y
operativa, con personal especializado, motivado y comprometido con la institución. Se encarga de
coordinar con otros organismos en la formulación de políticas de desarrollo para la niñez, adolescencia y
familias ecuatorianas; lidera y promueve la conformación de redes sociales; se encarga de gestionar
recursos nacionales y extranjeros; comparte sus modelos y metodologías de atención integral validados;
rinde y exige cuentas.33

2. DEFENSA DE LOS NIÑOS INTERNACIONAL -DNI- ECUADOR.- Es una organización


internacional sin fines de lucro, no política, apartidista, areligiosa, que trabaja en la promoción, defensa y
difusión de los derechos de los niños, niñas y adolescentes. DNI-Ecuador se rige por los principios y
derechos establecidos en la declaración de los Derechos de los Niños de las Naciones Unidas; se establecen
las características de la relación de la Institución con los niños, niñas, y adolescentes, a partir del análisis de
la misión institucional, del estudio de los nuevos conceptos de orden y seguridad. Desde su formación ha
desarrollado varias acciones encaminadas a la vigilancia de la Convención sobre los Derechos del Niño.
Una de esas acciones fue precisamente la firma de un convenio con la Policía Nacional del Ecuador para
capacitar a los veinte y dos mil policías en Derechos de los niños, niñas y adolescentes.34

INSTITUCIONES REGISTRADAS POR EL SISTEMA DE INFORMACIÓN PARA LA INFANCIA


2002.- De conformidad con el Sistema de Información para la Infancia S.I.P.I. 2002, el Ministerio de Bienestar
Social, registra y clasifica las instituciones de menores en instituciones de desarrollo y en instituciones de
protección infantil:
- INSTITUCIONES DE DESARROLLO INFANTIL:
- Centro Infantil “ANTONIO GIL”
- Centro Infantil "SAN FRANCISGO DE QUITO"
- Centro Infantil "CAROLINA TERAN"
- Centro Infantil "MANUELA CAÑIZARES"
- Centro Infantil "CARLOS SÁNCHEZ”
- HOGAR INFANTIL "JESUS NIÑO"
- HOGAR INFANTIL "JESUS NIÑO"
- SOS ALDEA LA ARGELIA
- SOS ALDEA STA. RITA
- SOS ALDEA LUCHA POBRES

33
Internet: [Link]
34
Internet: [Link]
69
- SOS ALDEA EL PANECILLO
- SOS ALDEA LA FORESTAL
- S.O.S. ALDEA EL TEJAR
- FUND. NIÑOS DE LA MAGDALENA

- INSTITUCIONES DE PROTECCIÓN INFANTIL:

HOGAR NIÑAS "INMACULADA ROCA"


ALBERGUE "LOS PITUFOS"
ALBERGUE "TALITA KUMI"
ASOCIACIÓN SOLIDARIDAD ACCION
C. FAMILIAS FELICES (FAFECORP)
[Link] AUXILIADORA
C.l. "ABEI" Fundación de Amigos Benefactores de Enfermos
Incurables
CASA "LAURA VICUÑA"
CENIT CENTRO NIÑA TRABAJADORA
CENTRO SOCIAL "SEMILLA"
CENTRO SOCIAL "TOCTIUCO"
COMEDOR SOR CLEMENCIA CABRERA
CORP EDUCAT. BENJAMIN CARRION
CORPORACION PARA SUS NIÑOS
ESCUELA TALLER "QUITO # 1"
F.A.N.N.
[Link]ÑAMBI "[Link]. ASIS"
FUND. "JÓVENES PARA EL FUTURO"
FUND. ECUATORIANA DE NIÑO DOWN
FUND. HOGAR DE NAZARET (QUITO)
FUNDAC, ALBERGUE "LA DOLOROSA"
[Link] SOCIAL CARITAS
FUNDACI. REMAR MITAD DEL MUNDO
FUNDACIÓN "ALBERGUE MI TAMBO"
FUNDACIÓN "MI CASA" (HOGAR)
FUNDACIÓN "SAN MARCOS"
FUNDACION "SOL DE PRIMAVERA"
70
FUNDACION FAIDES
FUNDACIÓN GENERAL ECUATORIANA
FUNDACION INTERAYUDA
FUNDACIÓN MANOS DE AMOR
FUNDACION REMAR LA AMERICA
FUNDACIÓN REMAR LA GASCA
H. INF. SAN LEONARDO MURIALDO
H.I. "CARLOS ANDRADE MARÍN'
H.I. FEMENINO "NO.1 QUITO"
[Link] "ALBERTO E. GALLO"
H.l. "POLIDORO ARELLANO"
HOGAR "M. DE JESÚS MOLINA" (Q)
HOGAR "MADRE FLORA PALLOTTA"
HOGAR "MARÍA CAMPI DE YODER"
HOGAR "NUCANCHI HUASI"
HOGAR "SAN FRANCISCO DE ASÍS"
HOGAR "SAN VICENTE DE PAÚL"
HOGAR "SANTA LUCIA"
HOGAR "SANTA MARIANITA"
HOGAR "VALLE FELIZ"
HOGAR "VILLA MARIA"
HOGAR 1. "REINA DE LA PAZ"
HOGAR ARBOL DE LA ESPERANZA
HOGAR INFANTIL CACHA
HOGAR INFANTIL ISAMIS
HOGAR JUVENIL "AGUARICO"
HOGAR JUVENIL "LA MERCED"
HOGAR SANTA MARIANA DE JESUS
HOLT Internacional Children’s Service’s
MINI ALDEA HOGAR SUIZO
NINOS POR LA VIDA
REFUGIO DE LOS SUEÑOS
SOCIEDAD SOCORRO A LA INFANCIA
SOS ALDEA DE NIÑOS QUITO
71
Todas estas instituciones forman parte del conjunto de hogares transitorios, centros de
observación y cuidado infantil de tipo abierto o cerrado establecidas para atender a los niños que
necesitan cuidado especial, como los niños abandonados, aquellos que tienen problemas económicos y
de discriminación familiar, los que practican la mendicidad o la vagancia o son objeto de explotación
y los hijos de padres inválidos o internos en hospitales o en establecimientos carcelarios. Se encargan
de detectar los problemas de los menores mediante las investigaciones y estudios biosicosociales
realizadas por el servicio social, elaborando, además, informes que se enviarán a los Tribunales de
Menores para que estos resuelvan lo que mejor convenga al menor.

En casos de maltrato infantil, tanto las Instituciones Gubernamentales como no gubernamentales utilizan
una similar estrategia: toman la denuncia, realizan la investigación social, solo en el caso de la DINAPEN se
realiza una investigación social y policial, luego se realiza un informe, que se lo eleva para establecer si se
da seguimiento social o pasa al Tribunal de Menores en los casos graves. En algunas Instituciones como el
INNFA se da un apoyo psicológico; en las que no cuentan con este servicio tratan de asociar el caso a otra
Institución que tenga este servicio como es el caso de la DINAPEN.

4.2. REHABILITACIÓN

La rehabilitación del menor infractor, a criterio de varios sicólogos sociales, comprende una acción
terapéutica, una acción profesional y otra educativa:

- La acción terapéutica está dirigida a utilizar las técnicas terapéuticas médicas y psicológicas para
mejorar y/o eliminar las áreas deficitarias de su salud física y mental. Se habla también de
sicoterapias familiares, individuales, grupales, sociodramas, psicodramas, psicoterapia de relajación
muscular y otras conforme a la especialidad del sicólogo.
- La acción profesional está dirigida a crear en el menor hábitos de trabajo. El trabajo productivo
debe ser el objetivo central de las instituciones de rehabilitación. Pues con la generación de ingresos,
estos se los distribuye a los menores de acuerdo a su participación, y a su vez se forma un fondo que
sirve para la autogestión institucional.
- La acción educativa está encargada de rediseñar la metodología educativa, en la que el menor es
el eje del proceso educativo aprendiendo y produciendo; y, el maestro u orientador, facilitando el
desarrollo y crecimiento integral del menor.
72
El propósito máximo de la rehabilitación es la atención y protección de los menores infractores y
obtener de ellos: estabilidad emocional, seguridad y confianza en sí mismos; el desarrollo del juicio
crítico; su adaptación a la institución; y, un cambio de conducta que evite el reingreso.

Para completar el tratamiento de rehabilitación, es importante un seguimiento y tratamiento


postinstitucional, es decir seguir de cerca al menor en su comunidad y en su familia para desplegar
acciones que le beneficien tanto en lo social, educativo, laboral y recreativas, y de este modo
garantizar su inserción en la vida laboral, educativa y social. Además se requiere realizar un
tratamiento familiar para orientar y fortalecer aquellos valores y principios que en los últimos
tiempos se están perdiendo en los hogares.
Sin embargo, la mayoría de los centros de rehabilitación están en la imposibilidad de hacer un
seguimiento, porque carecen de personal suficiente que visite a los menores egresados. Lo común es
esperar que los padres o familiares se comuniquen con el centro de rehabilitación para dar noticias del
menor, pero esto se logra en muy pocos casos.
En el Centro de Orientación Juvenil e Instituto Profesional “Virgilio Guerrero”, gracias a un proyecto
tripartito con la Fundación Hermano Miguel y el Instituto Técnico Don Bosco, se desarrollan talleres de
capacitación que crean plazas de trabajo con una faceta productiva, lo que beneficia a los menores
egresados que no encuentran trabajo afuera, de esta manera se puede realizar un mejor seguimiento a la
población egresada.

Según el SIPI 2002, en Pichincha se registran los siguientes Centros de Rehabilitación:

CENTRO DE RECEPCIÓN TEMPORAL “VIRGILIO GUERRERO”


CENTRO DE INTERNAMIENTO PROVISIONAL “VIRGILIO GUERRERO”
INSTITUTO "BUEN PASTOR"
HOGAR DE TRANSITO FEMENINO “BUEN PASTOR”
CASA OBSERVACIÓN "BUEN PASTOR"
CONGREGACIÓN PADRES CAPUCHINOS

En consecuencia, se distinguen tres tipos de centros:


- Hogares de Tránsito: que asilan transitoriamente a menores que han incurrido en
conducta irregular. La internación se limita a ocho días durante los cuales deben efectuarse los
estudios bio-sicosociales requeridos por el Tribunal de Menores, a efectos de determinar si el
menor puede ser reintegrado a su hogar o debe ser trasladado a un plantel de diagnóstico de la
conducta o a una institución de rehabilitación. Los menores atendidos en estos hogares están
comprendidos entre ocho y dieciocho años de edad.
73
- Casas de Observación: en las que ingresan los menores comprendidos
entre doce y dieciocho años, cuyo internamiento ha sido decidido por el órgano judicial. El
tiempo de internamiento no puede ser superior a cuarenta y cinco días, lapso en el cual deben
efectuarse observaciones e investigaciones prolijas de la personalidad para dar un diagnóstico
integral que pueda servir al tribunal competente en su decisión, por una parte y, por otra, orientar
al menor en su comportamiento, con miras a su superación moral y cambio de actitudes.
Concluido el período, los menores serán reintegrados a sus hogares o transferidos al instituto
profesional;
- Institutos profesionales: en donde el internamiento es indefinido mientras dura la
menor edad y procede en los casos de menores infractores determinados por el tribunal que
conoció la causa. Tiene como objetivo la sicorehabilitación del menor con problemas de conducta
comprendido entre doce y dieciocho años, al que además se procura dotarle de instrucción
primaria y de capacitación en labores artesanales.

De la información obtenida en el Centro de Orientación Juvenil “Virgilio Guerrero” y el Centro


Femenino de Recepción Temporal y Diagnóstico “Buen Pastor” se concluyen los siguientes aspectos
relevantes de la situación de los menores en los mencionados Centros:
- Son instituciones de Rehabilitación para menores que han infringido las normas sociales y/o familiares,
remitidos por la policía y por orden de los Tribunales de Menores del País.
El objetivo principal de estas instituciones se basa en la rehabilitación como un proceso integral y
sistemático, que propicia condiciones favorables a los jóvenes y a su familia, que les permita eliminar
conductas negativas y adquirir actitudes positivas a fin de que por su cambio se conviertan en gestores de su
propio bienestar, el de la familia y el de la sociedad.
- La edad de los menores a su ingreso en los Centros oscila entre 11 y 25 años. Habiéndose registrado
1248 ingresos en el 2001 en el Centro de Orientación Juvenil Virgilio Guerrero, y en el Centro Femenino de
Recepción Temporal y Diagnóstico “Buen Pastor” 205 ingresos. Sin embargo el número de ingresos no
refleja la verdadera problemática social.2
- Muchos son los factores que inciden, sobre todo en las grandes minorías que se encuentran en situación
de riesgo social y en situaciones irregulares e infractoras. De la estadística proporcionada por el Centro de
Recepción Temporal y Diagnóstico “Buen Pastor”, las internas en su gran mayoría, 3 provienen de hogares
desestructurados, desorganizados, incompletos de padres alcohólicos, drogadictos o madres dedicadas a la
prostitución, o con presencia de madrastras o padrastros; hogares en los cuales los papeles de cada miembro
son confusos, los controles débiles y las reglas del hogar contradictorias, lo que evidencia un alarmante
deterioro de los valores ético-morales, así como una grave irresponsabilidad paterna y materna. A esto se
suman las crisis emocionales que se presentan en esta edad. por los inevitables cambios corporales y
2
Fuente: Centro de Orientación Juvenil “Virgilio Guerrero”. Estadísticas y Evaluaciones 2001. Ver anexos
3
Fuente: Ibídem.
74
psicológicos de la adolescencia, que pueden llegar a crear serias alteraciones en el sentimiento de
identidad y desencadenar trastornos de conducta.
- Los vínculos conflictivos que el o la menor haya tenido en el seno del hogar, los induce a refugiarse en
la calle, en lugares no adecuados, a relacionarse con pandilleros, guerrilleros, ladrones, traficantes, y a
incursionar en el mundo del alcoholismo y la drogadicción. En el cuadro estadístico sobre experiencia de
drogadicción y alcoholismo en las muchachas se presenta un porcentaje del 20% de consumo habitual de la
misma y un 75 % en un peligroso camino hacia ella.
- Según el Instituto Profesional Femenino “Buen Pastor”, en el período 2001, el 26,45% de los casos
corresponden a jóvenes que han ingresado por problemas de conducta irregular; los internamientos son
ordenados por la autoridad, ante el pedido de los padres o representantes directos, y vienen en busca de
orientación, apoyo y reflexión. No siempre se atienden todas las demandas; se interna tan sólo a las jóvenes
que tienen orden expresa de la autoridad o que son traídas por la policía.
- El proceso de rehabilitación empleado en los establecimientos de menores se basa especialmente en
actividades educativas y ocupacionales. En los centros femeninos, regentados por las Hermanas del Buen
Pastor, la identificación entre rehabilitación y reeducación es tal, que la permanencia de las menores en el
centro se prolonga hasta que se termine un nivel de estudios, por lo menos cuarto curso. Según el cuadro de
Instrucción de las jóvenes, se tiene que al momento del ingreso 13 Jóvenes (21,66%) son semi-alfabetas y
22 no concluyeron el 6to grado, que equivale al 36,66%. El Centro les ha brindado la posibilidad de
continuar sus estudios, terminar la instrucción primaria e iniciar el ciclo básico. 24 han sido incorporadas al
sistema de educación secundario a distancia en el Colegio Leonidas Proaño (1ro., 2do., 3ro. y 4to. Curso).
De las 24 jóvenes que egresaron durante el período 2001, 9 (15%), continuaron sus estudios secundados a
nivel nacional en los lugares de origen. Son datos que el Centro ha confirmado con diálogos telefónicos o
personales con las jóvenes y sus familiares. (Ver anexos)
- Para su formación integral el Instituto Profesional Femenino “Buen Pastor”, cuenta además con
talleres ocupacionales de Corte y Confección, Bisutería, Belleza, Panadería y Bordado, los mismos que les
sirve de terapia ocupacional y formación técnica, desarrollando habilidades y destrezas y generando recursos
económicos para el mejoramiento de los mismos talleres.
- Las acciones de rehabilitación consideran la problemática de los menores, de la familia y de la
sociedad. El trabajo sicosocial que se realiza en el interior de estas instituciones lo efectúa personal de la
misma institución: religiosos y seglares en coordinación con personal del Ministerio de Bienestar Social, y
del Ministerio de Educación y Cultura / Educación Popular; sus actividades se desenvuelven dentro de un
ambiente de apertura institucional, esfuerzo y responsabilidad compartida.
- Para la rehabilitación trabajan en un proceso de formación integral, desarrollan actividades de
acompañamiento diario, entrevistas, sesiones individuales de ampliación de datos, interpretación, aclaración,
charlas educativas, de concienciación espiritual y de motivación para elevar el autoestima, liberación
emocional, orientación. Además conferencias formativas y procesos reflexivos, orientación a la familia,
75
contenidos dinámicos, procesos interactuantes, buscando siempre un adecuado nivel de
funcionamiento interfamiliar que permita a la vez una positiva inserción de los jóvenes en su hogar.
Por otra parte, es necesario tomar en cuenta ciertas debilidades que todavía aquejan a las instituciones de
rehabilitación, con el fin de irlas corrigiendo y mejorar la calidad de su servicio; entre estas se pueden anotar
las siguientes:
- Deficientes procesos de diálogo y acercamiento con los menores y con las familias de
estos.
- Insuficiente apoyo de psicólogos y trabajadoras sociales de los Ministerios de
Bienestar Social y de Educación.
- Falta de incentivos y motivación económica al personal profesional y no profesional
que trabajan en los Centros, por la baja remuneración que perciben.
- Escasa capacitación para el personal profesional y falta de actualización de los
programas de estudios.
- Insuficiente educación y reflexión moral, ética, cívica y espiritual que permita
recuperar valores trascendentales de la vida, y evitar la reincidencia.
- Limitados recursos profesionales, falta de infraestructura adecuada y material
didáctico.

Una vez que se han determinado algunas falencias en los Centros de Rehabilitación de menores, es
necesario establecer principios básicos fundamentales de humanización en el proceso de rehabilitación que
opera en el Ecuador:

- Humanizar el ambiente institucional, y consecuentemente humanizar al menor usuario, promoviendo su


rehabilitación dentro de un centro abierto que funcione con equilibrio de factores administrativos, técnicos,
ambientales, humanos y materiales.

- Desarrollar en torno al menor infractor un clima familiar, que satisfaga sus necesidades bio-afectiva
primordialmente, de simpatía y amor, de seguridad, de afirmación y expansión del yo para que pueda
perfilarse, afirmarse y proyectarse como un hombre o mujer libre y socialmente útil.

- Las instituciones deben constituirse en establecimientos terapéuticos en que los contactos con todas las
personas que en ellas laboran tengan por objeto impulsar el crecimiento del menor, de lo contrario sólo
sirven como un lugar de permanencia o reclusión.

- La reestructuración de la planta física en cada uno de los ambientes para que sean agradables, limpios,
cómodos y motivadores.
76
- Capacitar a un equipo de personal compuesto por adultos responsables, eficaces e interesados en
generar una atmósfera de afecto, bondad, firmeza, libertad, justicia y disciplina.

- Generar una activa participación y estrecha colaboración entre el personal y los menores, lo que
incrementa considerablemente las posibilidades de éxito en la protección y tratamiento.

Es evidente que el éxito del tratamiento institucional del joven delincuente depende totalmente de que
durante su estadía en la institución, se haya realizado la reeducación; lo cual no resulta, meramente, del
tiempo que ha permanecido allí; sino del efectivo tratamiento, rehabilitación y seguimiento adoptado. En
cada establecimiento, los menores deben ser agrupados de acuerdo con la edad fisiológica, desarrollo de su
personalidad y otras características; a fin de crear determinadas situaciones que permitan reestablecer su
situación emocional; integrados por tipos similares, cuyo espíritu grupal incentive el cooperativismo para el
bien. Este viene a ser el inicio del proceso reeducativo que, lógicamente, se lo debe hacer con mucho
cuidado y atención; puesto que el obligar al niño delincuente desde el momento en que entra en la
institución, a comportarse como si estuviere socialmente apartado, y a cumplir con y disposiciones
disciplinarias, constituye un procedimiento que atenta sicológicamente contra el menor. En nuestro medio,
al visitar los Centros de Observación; es fácil darse cuenta que los internos cumplen con mucha voluntad y
amabilidad lo que se les solicita, a fin de evitar dificultades; pero, en realidad, con un conocimiento
profundo del caso, no se logra el desarrollo completo de una conciencia mejorada, ni actúan con propia
convicción.
Naturalmente, la necesidad de permitir que el interno despliegue su actitud social, antes que se declare su
egreso, requiere un personal bien instruido, que con real vocación comprendan su misión y ejecuten su labor
en beneficio de los jóvenes y los niños. Los Centros de Internamiento de Quito, cuentan con poco
personal, de allí que, la única forma de manejar las instituciones, es la disciplina severa; debiéndose aclarar,
una vez más, que al joven delincuente se lo remite allí, no para que se lo discipline, sino para que se lo
reeduque y el efecto de la reeducación no puede medirse por el acatamiento del delincuente a las reglas bajo
presión.
Esto significa que la reeducación constituye una labor más difícil que la propia educación; ante tal
hecho, conviene contar con equipos multidisciplinarios de profesionales: médicos, psicólogos, trabajadores
sociales, psicoterapeutas y maestros que diseñen, ejecuten, evalúen y realicen el seguimiento de cada uno de
los casos; es necesario que se realicen, periódicamente, seminarios, cursos, evaluaciones, mesas redondas;
con el fin de plantear el problema y analizarlo; buscar los mecanismos adecuados para encontrar resultados
positivos a favor de los niños y jóvenes, presente y futuro de la Patria.
77

4.3. PRINCIPALES PROGRAMAS DE PREVENCIÓN, TRATAMIENTO Y


PROTECCIÓN

La problemática de los menores de la calle en Quito, ha sido sentida y asumida por varias instituciones y
organismos, que en forma directa e indirecta, en los últimos años han hecho esfuerzos por implementar
programas y proyectos de prevención, tratamiento y protección de este sector vulnerable de la sociedad.
Entre los más importantes se pueden anotar los siguientes:

[Link] SALESIANO PARA LOS NIÑOS TRABAJADORES DE QUITO35

La propuesta educativa del Proyecto Salesiano se encuentra en las ciudades de Quito, Guayaquil, Cuenca,
Ambato, Santo Domingo de los Colorados, Machala y Esmeraldas-extensión San Lorenzo.

El Proyecto Salesiano está conformado por salesianos y seglares unidos por un espíritu de familia dentro
de una comunidad Educativo-Pastoral. Su misión es acompañar y compartir el proceso educativo para
realizar el proyecto apostólico de don Bosco: formar “honrados ciudadanos y buenos cristianos.”, a favor de
los niños, niñas, adolescentes y jóvenes de la calle y trabajadores en situaciones especiales de riesgo,
mejorando su calidad de vida mediante la formación integral que les permita ejercer su protagonismo y
desarrollar sus capacidades y potencialidades. De esta forma contribuyen en la construcción de una sociedad
más justa y solidaria.

Entre las propuestas educativas del Proyecto Salesiano están las siguientes:

- Centros de Acogida Oportuna y Albergues Transitorios (Ambato, Guayaquil, Quito,


Santo Domingo, Machala).
- Centros de Capacitación Técnico-Profesional y Centros de trabajo organizado
(Ambato, Cuenca, Guayaquil, Machala y Quito).
- Unidades educativas (Escuelas en Guayaquil y Quito).
- Servicio médico y psicológico.
- Propuestas educativas en la calle, en la familia, en la escuela y en el barrio.
- Centros de referencia y Patios festivos.
- Escuelas deportivas.

El Proyecto Salesiano se encarga de desarrollar acciones educativas a favor de los niños de la calle
potenciar sus capacidades, elevar sus autoestima y fortalecer su identidad, procurando que el trabajo que
realizan estos niños no les impida estudiar. A través de los Centros Técnico-Profesionales los capacitan para

35
Internet: [Link]@[Link]
78
el trabajo , reforzando de esta manera la preventividad de la callejización y promoviendo un
futuro digno para ellos y sus familias.

Brinda el Proyecto acogida oportuna y reinserción familiar otorgando albergue transitorio, servicios de
salud, nutrición, atención sicológica y formación evangelizadora, comprometiéndoles a los niños de la calle
en la construcción de una sociedad según el proyecto de Dios.

En Quito, su labor comienza en 1977, cuando la congregación Salesiana junto a la Parroquia María
Auxiliadora de Quito abre un pequeño albergue para “chicos de la calle”, llamado “el Galpón” donde,
además de dormitorio, se les ofrecía a los chicos: alimentación, alfabetización, recreación, atención médica y
catequesis. En diciembre de 1980 se inauguró en Cumbayá el Centro Juvenil San Patricio, en donde y con el
pasar del tiempo se fueron consolidando los talleres, la escuela y finalmente, el colegio (ciclo básico). En
1985 se inaugura “El Sótano”, en los locales del Instituto Superior Salesiano, fue concebido como un
albergue que acogía a muchachos de la calle y los preparaba para reinsertarse en su familia o para ingresar al
Centro Juvenil San Patricio. En 1986, la Comunidad Salesiana asumió la dirección del programa Acción
Guambras, que desde 1984 era ejecutado por el Instituto Nacional del Niño y la Familia (INNFA), y
Municipio de Quito, para atender a los niños, adolescentes trabajadores en sus mismos ambientes de trabajo,
con programas de atención permanente de salud, educación, compensatoria, catequesis, capacitación en mini
talleres y recreación. Para la coordinación de este programa fue destinado el Edificio de la Escuela
Domingo Savio de la Tola.

Frente al hecho de que los egresados del Centro Juvenil San Patricio encontraban dificultades para
conseguir trabajo o para mantener una estabilidad laboral, en noviembre de 1987, se inició el Taller Escuela
San Patricio (TESPA) como un centro de producción y de perfeccionamiento de la capacitación recibida en
el C.J.S.P. . Inicialmente funcionó en los mismos talleres de San Patricio y posteriormente en unos locales
adaptados para el efecto, en Quito, con el apoyo de Cooperazione Iternazionale (COOPI).

Como el número de niños, adolescentes y jóvenes trabajadores y en procesos de “callejización”


aumentaba cada día más y “El Sótano” resultaba insuficiente para atender a todos los chicos necesitados de
un albergue, el 16 de agosto de 1988, se abrió el albergue Mi Caleta con la intención de brindar una atención
primaria a chicos necesitados de acogida oportuna y de servicios básicos.

En el año 1991 se inició una nueva experiencia en La tola para los chicos de “Acción guambras”: como
una alternativa laboral, de promoción humana y de integración social comenzaron los talleres artesanales de
cortinas (CORTIBOSCO), de pan (BOSCOPAN), y de cerámica. Estos talleres sólo funcionaron pocos años
porque hubo dificultades de seguimiento.
79
En 1994 se inició la Granja Don Bosco (GDB), en las afueras de Ambato, con el objetivo de ofrecer
una experiencia formativa a través del trabajo agrícola a los chicos que se encuentran en un proceso de
reinserción psicosocial y familiar. La GDB es una propuesta de agricultura orgánica y busca no sólo su
autosostenibilidad, sino también una rentabilidad para el Proyecto.

En 1994 se inició el programa de televisión Buena Nota cuya misión fue llegar a la familia ecuatoriana
con propuestas de reflexión sobre la realidad de los “niños de la calle” y sobre valores humanos. Fue,
además, una plataforma para la campaña “Por un Ecuador sin chicos de la Calle, amor y Solidaridad”. Este
programa protagonizado exclusivamente por chicos, se difundió a través de ECUAVISA hasta 1995.

Con el propósito de reforzar los programas preventivos en la ciudad de Quito, en noviembre de 1996 se
reubicaron los talleres del C.J.S.P. de Cumbayá, en el sur de la ciudad, en Solanda con la denominación
TESPA, aprovechando la infraestructura iniciada unos años antes mediante un convenio con COOPI y
prevista para talleres de capacitación a favor de los barrios periféricos del Sur. Una vez terminada a
educación básica el Proyecto Salesiano orienta a los jóvenes a que continúen su preparación en los Talleres
de Solanda en 1 o 2 años, se los capacita en oficios de carpintería, electricidad, mecánica.

En 1996 se hizo igualmente el traslado a Quito de la Unidad Educativa San Patricio (UESPA) y se instala
en La Tola.

En 1998 se inició la escuela deportiva con la denominación G.o.l.a.s.o. salesiano (gol: deporte; a:
autoestima; s: solidaridad; o: organización), como una propuesta preventivo-recreativa que ha tenido su
preparación en los campeonatos vacacionales anuales.

Los Salesianos promueven becas escolares a través de donaciones de padrinos nacionales o extranjeros
que asumen los costos de los estudios.

Se encargan de realizar el seguimiento escolar de 1000 a 1200 niños de la calle en Quito, a través de los
educadores de la calle “Acción Guambras” quienes tienen contacto con sus familias, profesores, escuelas.

En las noches “Sos guambritos” programa existente desde 1993, se encarga de controlar que no se
encuentren niños vendedores, mendigando o durmiendo en las calles, después de las siete de la noche. Si
encuentra niños abandonados en horas nocturnas los llevan a Mi caleta durante 2, 3 días o una semana y se
hace el contacto con la trabajadora social para la reinserción del muchacho en la familia y sino existen las
condiciones para esta reinserción el Proyecto tiene la propuesta de “la Granja Don Bosco” en Ambato con
internado y un proceso de trabajo en la agricultura; y así, apartarlo del ocio, la droga y otros vicios. Pueden
permanecer en esta granja hasta los 17 años, posteriormente se los ayuda a encontrar empleo en otras
instituciones, que les permita desenvolverse dentro de la sociedad como seres productivos, buenos
cristianos y honrados ciudadanos.
80
En el año 2000 el Proyecto Salesiano Chicos de la Calle, conjuntamente con ChasquiNet y CEDOFI
en Ecuador, con la cooperación cercana de IDRC y DFAIT del Canadá y la Fundación Renacer de
Colombia, decidieron iniciar una experiencia piloto usando el Internet con los niños, niñas y jóvenes de la
calle como una forma de explorar los riesgos y oportunidades de las nuevas tecnologías de información y
comunicación para el desarrollo social.

Con esto se pretende proveer a estos niños de alternativas y herramientas para el empoderamiento,
capacitación, educación informal y generación de empleo, así como incrementar la capacidad de
comunicación y formación de redes entre los participantes en estas actividades (usuarios, empleados) con
otros actores en la región y globalmente.

Estos procesos de capacitación se han venido desarrollando en Esmeraldas con muy buenos resultados a
nivel del programa Chicos de la Calle, con niños pertenecientes a instituciones formales de educación,
educadores y otros usuarios del telecentro.

2. LA DIRECCIÓN NACIONAL DE POLICÍA ESPECIALIZADA PARA NIÑOS, NIÑAS Y


ADOLESCENTES. DINAPEN

Como una respuesta a la necesidad ineludible de que los niños, niñas y adolescentes sean considerados
realmente PRIORIDAD NACIONAL se creó la Dirección Nacional de Policía Especializada para Niños,
Niñas y Adolescentes –DINAPEN- (Registro Oficial No. 207 de 3 de diciembre de 1997) para que, los
policías ecuatorianos, reconociendo el valor de los niños, niñas y adolescentes brinden una atención
democrática, respetuosa y acorde con lo que ellos constituyen para la sociedad.
Su misión consisten en “desarrollar procesos investigativos especializados en casos de infracciones
contra niños, niñas y adolescentes y de adolescentes infractores, así como adoptar medidas preventivas
dirigidas a disminuir la condición de vulnerabilidad de la población infantil y juvenil, además de ejecutar
programas de capacitación que favorezcan el desempeño técnico profesional de los miembros de la Policía
Especializada”36.

Han existido importantes cambios de visión en la sociedad ecuatoriana sobre los niños, las niñas y los
adolescentes. Estos cambios ha requerido que en el caso de la Policía Nacional, institución responsable de
hacer cumplir la ley, se capacite constantemente, así por ejemplo se destacan los continuos seminarios y
conferencias sobre la niñez; de esta forma se han editado, entre otros, los siguientes módulos con temas
como:

- Policia, Niñez Y Sociedad.

36
Boletín informativo, DINAPEN, 2002.
81
- El Niño, La Niña Y El Joven, Sujetos de Derechos.

- El Policía, El Niño, La Niña Y El Joven como Personas.

- El Niño, La Niña Y El Joven en Conflicto con la Ley.

La DINAPEN ofrece los siguientes servicios a la comunidad:

- Servicio de Prevención.- Se encarga de desarrollar acciones tendientes a disminuir los índices de


infracciones, los porcentajes de víctimas y las condiciones de vulnerabilidad de los niños, niñas y
adolescentes de país. La tarea preventiva la realiza por medio de su personal especializado en entidades
educativas, cooperativas de transporte, hospitales y otros espacios públicos y privados en donde existen
referencias de casos de abandono, atentados contra el pudor, abuso sexual, amenazas de integridad físicas y
síquicas, acoso sexual, explotación laboral, pornografía infantil, violación y otros. Las acciones preventivas
se extienden también a patrullajes y operativos de rescate de niños y adolescentes que están siendo sujetos
de cualquier forma de explotación por parte de los adultos o que están en condición de riesgo en zonas rojas,
bares, discotecas y demás lugares no aptos.

- Servicio de Intervención.- La DINAPEN, por si sola o en asociación con otras instituciones, está
encargada de intervenir e investigar todos los casos en que los niños, niñas y adolescentes son sujetos de
explotación, se encuentran en riesgo de cometer actos ilícitos o han transgredido la Ley.

- Servicio de Capacitación.- Se encarga de los procesos de formación, especialización y actualización de


los recursos humanos de la Policía Nacional y de la Policía Especializada. En circunstancias especiales, se
encarga también de ejecutar algunas tareas de capacitación en temas específicos a instituciones, organismos,
grupos formales e informales de la sociedad civil, regularmente con el apoyo de otros servicios policiales y
otras organizaciones que trabajan con niños, niñas y adolescentes.

3. PROGRAMAS DEL GOBIERNO- FRENTE SOCIAL

Ante la sentida crisis económica que ha vivido el país en los últimos años, el Gobierno a través del
Frente Social conformado por los Ministerios de Educación, Salud, Trabajo, Bienestar Social y Vivienda ha
puesto en marcha varios programas sociales que buscan revertir las tendencias del deterioro de la calidad de
vida, fomentar el acceso universal a los servicios básicos, implantar un sistema de protección social, dar
oportunidades para la generación y acceso a un empleo digno y sobre todo buscar la participación e
integración de la comunidad. El Plan Social de Mediano Plazo 2001-2005 ha establecido entre los objetivos
para la reducción de la pobreza “el maximizar el impacto de la inversión social en el desarrollo humano”, y
“contar con una red de protección social para grupos vulnerables y/o excluidos”, entre otros. En atención a
82
todos los niños, en términos generales, considerados éstos como uno de los sectores vulnerables de la
sociedad, se han ejecutado los siguientes programas:

- Ministerio de Educación: -

Programa Nacional de Educación Preescolar Alternativa (PRONEPE).- Este programa brinda


educación a las niñas y niños de 4 a 6 años de edad de los sectores rurales y urbano marginales del
país. Incorpora la participación directa de la familia y la comunidad.

Programa Mochila Escolar.- Se encarga de la distribución de mochilas, textos, comedores,


unidades móviles de salud escolar y estructuras prefabricadas para aulas de las escuelas fiscales y
fiscomisionales de los sectores más pobres.

Mejoramiento de Escuelas Unidocentes.- Ofrece soluciones idóneas para la educación rural a


través de estrategias de enseñanza eficaces que mejoran las prácticas pedagógicas en el aula y la
calidad de aprendizaje de las niñas y niños. Además, dota de infraestructura a las escuelas
unidocentes.

Redes Amigas.- Promueve la participación y autogestión de madres y padres de familia y la


comunidad en el manejo de sus recursos para mejorar las condiciones del proceso de enseñanza -
aprendizaje.

- Ministerio de Salud:

Programa Nacional de Alimentación y Nutrición (PANN 2000).- Contribuye a prevenir el retraso


en el crecimiento y los daños de la malnutrición de las niñas y niños, mujeres embarazadas y madres
en período de lactancia de escasos recursos económicos.

Maternidad Saludable.- Busca disminuir las tasas de morbilidad y mortalidad materna e infantil a
través de la atención integral a las niñas y niños menores de cinco años y a mujeres embarazadas y
en edad fértil.

Unidades Móviles de Salud Escolar .- Atiende con unidades móviles la salud de las niñas y niños
de escuelas de sectores urbano-marginales y rurales.

- Ministerio de Bienestar Social:


Programa Nacional de Alimentación Escolar (PAE).- Dirigido a mejorar la salud y la calidad
educativa de las niñas y niños de las escuelas fiscales y fiscomisionales del país, mediante la entrega
de la Colación y el Almuerzo escolar.
83
Programa de Comedores Comunitarios.- Es una estrategia de alimentación encaminada a
fortalecer la calidad de los programas que trabajan con niñas y niños, adolescentes trabajadoras/es de
la calle, madres solteras pobres, discapacitados y ancianos indigentes.

Unidad Ejecutora de Operación Rescate Infantil (ORI).- Brinda atención a las niñas y niños de
los sectores rurales y urbano marginales, bajo dos modalidades: Centros Comunitarios de Desarrollo
Infantil para menores de 6 años de edad y Comedores Infantiles para niños de 2 a 6 años, con
acciones integrales en los componentes de salud, nutrición y desarrollo psicosocio-afectivo.

Programa Nuestros Niños .- Apoya el mejoramiento de los niveles de educación inicial y


desarrollo integral de las niñas y niños menores de seis años.

Beca Escolar.- Protege el capital humano en situación de riesgo para que las niñas y niños puedan
acceder a la escuela y permanecer en ella mediante la entrega de un subsidio familiar.37

4. PROYECTO "QUITO SOLIDARIO Y RESPONSABLE CON NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES


DE LA CALLE", SUBPROYECTO: "CASA DE LA NIÑEZ" DEL ILUSTRE MUNICIPIO DEL
DISTRITO METROPOLITANO DE QUITO. (COMPLEJO DE MULTISERVICIOS PARA NIÑAS,
NIÑOS Y ADOLESCENTES EN SITUACIÓN DE CALLE)38

El presente proyecto es asumido por la actual administración municipal. Tiene como fin primordial
enfrentar la problemática de los niños y niñas de la calle, a través de la ejecución de las siguientes
estrategias:

· Centro Municipal de Referencia y Atención para niños, niñas y adolescentes trabajadores.


· Campaña ciudadana contra la explotación laboral y el maltrato de niños, niñas y adolescentes.
· Granja productiva intergeneracional.
· Desarrollo Institucional de las redes de prestadores de servicios.

El proyecto está concebido como una alternativa integral, que brindará atención en cuidado diario,
intervención terapéutica, recreación y fortalecimiento de los vínculos familiares a aquellos niños, niñas y
adolescente privados de su medio familiar, que presenten algún tipo de discapacidad, sea esta física,
sensorial o mental; sometidos a maltratos físicos o psicológicos; que se encuentren en situación de pobreza
extrema e indigencia; o que sean sometidos a regímenes de explotación laboral.

37
Internet: [Link]
38
Internet: [Link]
84
Para el efecto, el programa contempla la puesta en marcha de acciones de apoyo y atención en
colaboración mutua entre el Patronato, las organizaciones no gubernamentales que laboran en este ámbito y
las esferas pública y privada, para garantizar una intervención exitosa, de alta calidad y de alcance duradero.

Como subproyecto se contempla la Casa de la Niñez de Quito, considerada esta como un espacio de
encuentro y socialización para niñas, niños y adolescentes que ha hecho de la calle su lugar habitual de
permanencia y subsistencia. La Casa de la Niñez es un centro de referencia que brinda servicios preventivos
de salud, atención y rehabilitación, terapias, apoyo para la escolarización y refuerzo pedagógico,
asesoramiento legal, laboral y productivo, capacitación para elevar las destrezas en el trabajo, acceso y uso
de servicios informáticos, entre otros aspectos.

Dentro de estos proyectos se constatan los siguientes lineamientos:

· Constitución del Consejo Local de la Niñez y la Adolescencia


· Instalación de centros de prevención y atención al maltrato infantil (Administraciones zonales
norte y sur)

No cabe duda que el Patronato con esta política y este proyecto quiere ser desde su Presidenta, la señora
Marta de Moncayo, esposa del Alcalde, el lado del corazón entregado a la niñez de la ciudad en ese
reconocimiento de "Quito mi corazón".

5. PROGRAMAS JUVENILES PARA EL DESARROLLO SOCIAL EMPRENDIDOS POR ESQUEL39

Esquel cree en la capacidad creativa, intelectual y productiva de los niños y jóvenes ecuatorianos. Por
eso, desde su nacimiento ha impulsado proyectos destinados a apoyar las iniciativas de los niños y jóvenes ,
bajo la firme convicción que su formación plena significa mejorar el presente y el futuro del país.

Existen más de 200 proyectos en varias provincias del país que atienden a niñas, niños, adolescentes y
jóvenes en educación, prevención de salud, desarrollo de la inteligencia, fortalecimiento institucional,
prácticas deportivas, capacitación y otros. Por ejemplo se anotan los siguientes:

· En el refugio de los sueños , administrado por la Fundación Tierra de Hombres, se creó el


Centro de Capacitación Productiva Artesanal, asegurando la reinserción productiva artesanal y social
de menores de la calle, en Esmeraldas. Este proyecto fue muy exitoso y se ha tomado como ejemplo
en otros países.

· Cisol tiene en el cantón Catamayo, en la Toma, una granja agrícola experimental


administrada por niños y niñas de 7 a 14 años de edad, producen sus propios alimentos e insumos

39
Internet: Principales programas orientados a jóvenes en [Link]
85
con agricultura ecológica. La mitad de sus cosechas son donadas para alimentar a los
niños y niñas de la calle de la ciudad de Loja.
· Cefocine en Guayaquil ha trabajado con los sectores urbano marginales de Julio Cartagena,
Juan Montalvo y otros a través de programas de desarrollo de la criticidad y creatividad de los niños
y niñas de estas zonas de la ciudad. Con la comunidad involucrada, adecentaron los atrios de los
templos y los espacios verdes. El trabajo con los niños tuvo importantes resultados: alto rendimiento
estudiantil, disminución de la violencia, brigadas de jóvenes para la salud preventiva y generación de
actividades productivas de padres y menores.

· En el norte de Quito, la Fundación Nueva Generación, dirigida por jóvenes, es una


organización que recibió en el pasado gran apoyo de Esquel. Ellos trabajan en espacios de asistencia
social (albergues, cárceles, ancianatos, etc.), además, mantienen una fábrica de bloques y materiales
de construcción para su sostenibilidad. Esta es dirigida por jóvenes de 16 a 21 años.

6. PROYECTO DE ASISTENCIA SOCIAL DE LA FUNDACIÓN TIERRA DE HOMBRES-ESPAÑA


PARA COMBATIR EL MALTRATO DE NIÑOS EN LA ZONA CENTRO OCCIDENTE DE QUITO-
ECUADOR. 40

La Fundación Tierra de Hombres-España, es una organización que a nivel mundial se encarga de brindar
ayuda directa a la infancia desamparada, sin preocupación de orden político, racial o religioso.

El proyecto busca disminuir el abandono y el maltrato de los niños en los barrios marginales del Centro
Occidente de Quito, donde existen aproximadamente 20.000 habitantes en situación de pobreza y violencia
social.

Tomando en cuenta que los más afectados y quienes se encuentran en una situación de deterioro
económico - social son los niños, el proyecto pretende trabajar con 2000 niños en los próximos 3 años para
evitar que se conviertan en niños de la calle. El objetivo principal es crear una red de actores que promuevan
el fomento y la protección de niños, niñas y jóvenes.

El proyecto está dedicado a mejorar las condiciones sociales, de salud y educación de estos niños en grave riesgo d

40
Internet: [Link]/que_hacemos/prog_por_area_actuacion.htm
86
desprotección. La red de actores promoverá la

DURANTE EL 01 DE ENERO HASTA EL 31 DICIEMBRE DEL 2001

VIOLACION
2%
NCIA DROGA ARRANCHE
ABIGEATO
AY0% 0%ADULT. DOCUMENTOS
0,24%
0,24%
ACCESORISTA
0%
ABUSO SEXUAL
FALC.0,24%
DOCUMENTO
ATROPELLO 0,48%
O FALSA IDENTIDAD
0,24% 0,48%
ATROPELLO
1%
DOCUMENT. FALSA
0%
EXTORSION
0%
FALC. DOCUMENTO
0%
FALSA IDENTIDAD
ROBO 0%
59% RAPTO
0,24%
INT VIOLACION
2%
ROBO DOCUMENTO
1%

EXUAL ADULT. DOCUMENTOS ACCESORISTA

NT. FALSA ESCANDALO-MUERTE ESTAFA

SINAT INT VIOLACION [Link]

CUMENTO ROBO VEHICULO TENENCIA DROGA

NAPEN 2001.
87

TRAVENCIONES DURANTE EL 01 DE ENERO AL 31 DE


[Link].
DICIEMBRE AÑO 2001 4%
DAÑOS MATERIAES
CONDUC. EST. EMBRIAGUEZ 8%
0% HERIDAS
A COLISION
0,26%
0,26%
ARRANCHE
1% ESCANDALO EMBRIAGUEZ
4% 0%

FALT. DE PALABRA
TENENCIA ARMA 1%
6% HERIDAS
1%

MANIF. LESIONES
0,26%

INVESTIGACION

MALA CONDUCTA

MANIF. DAÑ. MATERIALES


MANIF. SECUEST. BUS 19%
MANIF. LESIONES
1%
0%

MANIF. TEN. ARMA


ARRANCHE COLISION 1%

ESCANDALO EMBRIAGUEZ
IDENTIDAD FALSA [Link] SECA
MALA CONDUCTA MANIF. TEN. ARMA
MANIFESTACION [Link]

NAPEN 2001.
88

BIBLIOGRAFIA

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LA CALLE, Manual para organizaciones civiles: Una guía práctica del Proyecto META 2000,
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Ø LOS NIÑOS Y NIÑAS, AHORA!!. EMEDINHO 2000. SIISE.

Ø DINAPEN. Estadísticas 2000, 2001.

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Ø CODIGO PENAL, Corporación de Estudios y Publicaciones, Quito-Ecuador, 2001.

Ø CODIGO DE PROCEDIMIENTO PENAL, Corporación de Estudios y Publicaciones, Quito-


Ecuador, 2001.

Ø CODIGO DEL TRABAJO, Corporación de Estudios y Publicaciones , Quito-Ecuador, 2000.


90

AUTORIZACIÓN DE PUBLICACIÓN

Autorizo al Instituto de Altos Estudios Nacionales, la publicación de esta Tesis, de


su bibliografía y anexos, como artículo de la Revista o como artículo para lectura
seleccionada o fuente de investigación.

Quito, junio del 2002.

DRA. MARGARITA GUADALUPE ACOSTA RUIZ

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