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5 ESGUINCE
Un esguince es un estiramiento o desgarro de los ligamentos, las bandas resistentes de
tejido fibroso que conectan dos huesos en las articulaciones. La ubicación más común
de un esguince es el tobillo. El tratamiento inicial incluye reposo, hielo, compresión y
elevación.
La articulación del tobillo está formada por la tibia, el peroné (el hueso más pequeño de
la pierna), el astrágalo y varios ligamentos que mantienen los huesos del tobillo en su
posición (véase la figura Ligamentos: mantienen estable la articulación del tobillo).
La gravedad del esguince depende de los ligamentos que estén lesionados y del grado
de torsión o desgarro de estos. En función de la gravedad el médico clasifica los
esguinces como
De primer grado: leve
De segundo grado: moderado a grave
De tercer grado: muy grave
La mayoría de los esguinces de tobillo son leves.
Ligamentos: mantienen estable la articulación del tobillo
Los esguinces se producen generalmente cuando el pie se dobla hacia dentro,
quedando la planta del pie mirando al otro pie (lo que se denomina inversión). Esta
lesión suele dañar los ligamentos externos del tobillo. La inversión puede ocurrir cuando
se camina en un terreno irregular, especialmente al pisar una piedra o el borde de una
acera.
Esguince de tobillo
El pie gira hacia adentro rompiéndose un ligamento en la parte externa del tobillo.
Con menor frecuencia, se produce la torsión del tobillo al voltearse el pie hacia afuera
(lo que se denomina eversión).
Cuando el pie gira hacia fuera, pueden producirse otras lesiones:
Una fractura por avulsión: el ligamento que conecta la tibia con alguno de los
huesos del pie en la cara interna del tobillo puede traccionar y arrancar un
pequeño fragmento de hueso de la tibia. La torsión del pie hacia fuera tiende a
causar una fractura por avulsión en lugar de un esguince, porque este ligamento
es bastante resistente.
Un esguince de la parte superior del tobillo: los ligamentos que mantienen unida
la tibia al peroné (el hueso más pequeño de la pierna) en sus extremos inferiores
pueden desgarrarse.
Fractura del peroné: el peroné puede romperse en el tobillo o, a veces cerca de
la rodilla.
Cuando se produce la torsión del tobillo también pueden lesionarse los nervios.
Algunos factores hacen que sea más fácil que el pie se gire (o el tobillo se doble) hacia
afuera, con lo que incrementan el riesgo de que se produzca un esguince:
Haber sufrido un esguince previo que haga que los ligamentos del tobillo estén
más laxos
Tener unos músculos débiles en las piernas, o lesiones en sus nervios.
Calzar ciertos tipos de zapatos, como zapatos con tacones altos.
Síntomas
En general, el área situada por encima del ligamento lesionado está dolorida e hinchada.
A veces las personas con un esguince de tobillo sufren espasmos musculares
(contracción involuntaria de los músculos que rodean el tobillo).
La gravedad de los síntomas depende de la gravedad del desgarro. Si los nervios
resultan dañados, las personas afectadas pueden tener problemas para determinar sin
mirar la localización de su propio pie y de su propio tobillo (un sentido llamado
propiocepción).
Leve
Los ligamentos se estiran y se desgarran, pero los desgarros son tan pequeños que solo
pueden observarse al microscopio. En este caso, el tobillo no suele dañarse ni hincharse
demasiado, pero se debilita y es más propenso a sufrir otra lesión. La recuperación
puede durar horas o días.
Moderado a grave
Los ligamentos sufren una rotura parcial. Suelen aparecer una hinchazón y un
hematoma en el tobillo, y caminar suele resultar difícil y doloroso. La curación tarda días
o semanas.
Si se vuelve a producir un esquince de tobillo los nervios se pueden lesionar.
Muy grave
Los ligamentos se rompen por completo. Es posible que el tobillo entero se hinche y se
contusione. El tobillo se vuelve inestable y la persona afectada no puede apoyar el peso
en él.
La curación suele durar de 6 a 8 semanas. Si el sujeto no espera hasta que su tobillo
cicatrice por completo antes de reanudar las actividades habituales, aumenta el riesgo
de que se produzcan nuevas lesiones en el futuro, y el tobillo puede no sanar de forma
adecuada.
Los nervios también pueden resultar dañados.
Los esguinces de tobillo graves pueden ocasionar una fractura del cartílago en los
extremos de los huesos de la articulación del tobillo. Esta lesión puede resultar en dolor
a largo plazo, inflamación y, ocasionalmente, problemas para caminar. La articulación
puede bloquearse o ser inestable. A veces, se desarrolla una artrosis del tobillo a edad
temprana.
Diagnóstico
Evaluación médica
A veces, radiografías para detectar fracturas
El médico pregunta a la persona afectada cómo sucedió la lesión, y le realiza una
exploración física.
Para determinar la gravedad del esguince es necesario mover la articulación del tobillo
de diversas formas. Sin embargo, si la persona afectada tiene mucho dolor e inflamación
o espasmos musculares, la exploración se suele posponer hasta que se hagan
radiografías para detectar fracturas.
Para evaluar el tobillo, el médico lo palpa con suavidad con objeto de determinar dónde
se localiza la zona de máximo dolor. Si el sujeto tiene dolor intenso al presionar la piel
situada sobre un ligamento significa probablemente que está desgarrado. Si existe dolor
al presionar la piel situada sobre un hueso, el hueso puede estar fracturado. La
hinchazón y los espasmos dificultan la valoración del tobillo. En tales casos, los médicos
pueden inmovilizar la articulación con una férula y examinarla de nuevo al cabo de varios
días.
Los médicos suelen diagnosticar los esguinces basándose en los resultados de la
exploración física. Sin embargo, a veces se obtienen radiografías para descartar una
fractura cuando
El tobillo es muy doloroso en ciertas zonas.
La persona afectada no puede apoyar ningún peso sobre el tobillo a causa del dolor.
Tiene más de 55 años.
Puede realizarse una resonancia magnética nuclear (RMN) para detectar otras lesiones,
en especial si el tobillo todavía duele después de 6 semanas de tratamiento con
protección, descanso, hielo, compresión y elevación (PRICE, por sus siglas en inglés).
Tratamiento
Protección, reposo, hielo, compresión y elevación (PRICE, por sus siglas en inglés)
Paracetamol (acetaminofeno)
Un vendaje, una férula, una ortesis especialmente diseñada, o un yeso
Fisioterapia
El tratamiento puede incluir PRICE, así como acetaminofeno (paracetamol) para el
control del dolor. Las muletas se usan para todos los esguinces hasta que las personas
afectadas puedan caminar normalmente.
Esguince leve
La mayoría de los esguinces de tobillo son leves, no requieren tratamiento especial, y
se curan bien.
Se recomienda PRICE. Incluye las siguientes medidas:
Protección: inmovilizar el tobillo con un vendaje elástico, una férula, una ortesis
especialmente diseñada o un yeso, en función de la gravedad del esguince
Reposo: no caminar apoyando el tobillo lesionado y utilizar una muleta para caminar
cuando sea necesario
Hielo: aplicar hielo sobre el tobillo lesionado
Compresión: comprimir aplicando un vendaje al pie y al tobillo
Elevación: permanecer con el tobillo elevado el mayor tiempo posible
Se utiliza paracetamol (acetaminofeno) para aliviar el dolor.
La mayoría de las personas afectadas pueden empezar a caminar y a hacer ejercicio de
inmediato, Esguince moderado
Los esguinces moderados se pueden tratar con PRICE (siglas en inglés de protección,
descanso, hielo, compresión y elevación). Si el hecho de caminar resulta
extremadamente difícil, se puede usar una férula o una bota como soporte. La mayoría
de las personas pueden empezar a caminar y a hacer ejercicio al cabo de unos cuantos
días.
Se requiere fisioterapia para contribuir a minimizar la hinchazón, mantener la amplitud
del movimiento de la articulación y aumentar gradualmente la fuerza de los músculos
que rodean el tobillo (y así prevenir esguinces futuros).
Esguince grave
Los esguinces graves requieren atención médica inmediata. Sin tratamiento, el tobillo
puede permanecer inestable y dolorido.
El tobillo debe inmovilizarse con una férula o una bota de escayola extraíbles. La
mayoría de personas son derivadas a un especialista.
Existe controversia sobre el uso de la cirugía. Algunos expertos creen que la
reconstrucción quirúrgica de los ligamentos rotos no es mejor que el tratamiento sin
cirugía.
Es necesaria la fisioterapia para restablecer el movimiento, fortalecer los músculos y
mejorar el equilibrio antes de volver a la actividad intensa. La fisioterapia también puede
acelerar la recuperación.
Esguinces de la parte alta del tobillo
Los esguinces de la parte alta del tobillo suelen requerir una bota especial o un yeso
durante varias semanas. Siempre y cuando utilicen un calzado que brinde soporte.
Actividad
3.- ¿Qué se debe hacer en caso de un esguince?
4.- ¿Cómo curar un esguince en el tobillo rápido?