06 de septiembre de 2021
INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DEL
DERECHO
MAESTRA: BRISA MADRID MEDINA FRANCO
ALUMNO: NORBERTO GALVÁN
ROMERO
NORMAS RELIGIOSAS
NORMAS RELIGIOSAS: Inspirada por la idea suprema de Dios y tiene por
objeto principal ayudar al hombre a lograr un fin último en la vida que no
solo en sus relaciones con sus semejantes (como el derecho), si no en sus
actos para sí mismo. Son preceptos dictados por Dios a los hombres. Su
violación se castiga con el castigo en la vida eterna.
Son aquellas regulaciones que establecen cómo deben actuar los
creyentes de una determinada religión. En general, estas normas
provienen de una revelación a la que tienen acceso solo algunas personas,
cuyo testimonio es registrado. Gracias a esta revelación se pone en
evidencia que realmente existe un espíritu superior.
Según las normativas religiosas, no seguir las conductas indicadas implica
una desobediencia muy grave al orden superior que se venera en la
religión correspondiente. A través de este enfoque se logra persuadir a los
creyentes para que cumplan con las reglas dispuestas. Básicamente, las
normas religiosas buscan regular el comportamiento de las personas
tomando como base una religión. Estas reglas se aplican solo a las
personas que se identifiquen con dicha religión y tienen carácter
unilateral.
Son irrenunciables
Las normas religiosas deben cumplirse de forma obligatoria. Su
cumplimiento está vinculado con el acercamiento de los creyentes a la
doctrina como tal y al ser superior que se venera.
Dentro de las normas de carácter religioso está claramente determinado
qué ocurrirá si una persona no cumple con las pautas específicas.
Usualmente las sanciones tienen relación con las condiciones de la vida
después de la muerte, o con la obtención de poca felicidad y/o prosperidad
en vida. El castigo será ejecutado por el ente superior sujeto a veneración.
Son unilaterales
Se dice que la normativa religiosa es unilateral porque no existe un tercero
que tenga la potestad de exigir que dicha norma se cumpla.
Es decir, cada creyente tiene la obligación de seguir las pautas indicadas
pero no hay una exigencia directa por parte de otra persona. El
compromiso de cumplimiento es asumido por cada creyente.
Son incoercibles
Nadie obliga efectivamente a ningún creyente a cumplir con las normas
religiosas. Más allá de la descripción de los escarmientos que se detallan
dentro de la normativa, no existe alguna instancia a través de la cual se
obligue a alguien a seguir unas pautas a la fuerza.
Entonces, cada creyente decide por su propia voluntad si sigue o no las
normas dispuestas en el reglamento de la religión.
Son interiores
El cumplimiento de las normas religiosas no se expresa necesariamente
de manera externa, sino que tiene que ver con estar en cierto nivel de
conciencia gracias al cual la persona decide tener tal o cual
comportamiento.
No es estrictamente necesario que se demuestre el cumplimiento de las
normas a través de acciones determinadas, aunque en líneas generales
suele haber diversas manifestaciones. Sin embargo, la naturaleza de las
normas religiosas tiene más relación con asumirlas interiormente.
Son heterónomas
Esa característica tiene relación con el hecho de que las normas religiosas
son dictadas por un tercero, que llegó a estas gracias a lo que se ha
para variar las reglas o agregar nuevas; solo debe limitarse a cumplirlas
tal como están especificadas.
De la misma forma, el valor que tienen estas reglas también es dado por
el sujeto que las creó. Entonces, el creyente tampoco tiene posibilidad de
agregar o restar valor al cuerpo normativo.