' ' C A P I T U L O
EL PASADO DE
TUCUME , i 1 /í.,»» 4
Daniel H. Sandweiss
Alfredo Narváez
'4
• úcume es uno de los sitios más grandes y complejos del norte de
América del Sur, y nuestros cinco años de excavaciones apenas
han rascado la superficie. No obstante, ahora sabemos mucho
más que cuando empezamos. En este capítulo exponemos nues-
tras ideas sobre Túcume y la función que tuvo en el Valle de Lambayeque
durante el período prehispánico tardío.
Túcume a través del tiempo
Túcume surgió y se desarrolló a través de tres períodos a los que denomi-
namos Período Lambayeque (c.1050 a 1350 d.C, equivalente a la parte
temprana del Período Intermedio Tardío en la secuencia estándar perua-
na); Período Chimú (c. 1350 a 1470 d . C , equivalente a la parte tardía del
Período Intermedio Tardío) y Período Inca (c. 1470 a 1532 d.C, equivalen-
te al Horizonte Tardío). Los estudiosos que nos han precedido creían que
la m a y o r í a de las c o n s t r u c c i o n e s de T ú c u m e databan del Período
Lambayeque, antes de la conquista Chimú de la región.' Podemos ahora
afirmar que la construcción de los edificios principales de Túcume conti-
nuó durante los Períodos Chimú e Inca y que el sitio alcanzó su apogeo
235
arquitectónico y, probablemente, demográfico y político sólo al final de la
secuencia prehispánica.
Período Lambayeque
Túcume fue fundado aproximadamente en el momento en que el cercano
centro religioso de Batán Grande fue quemado y, en gran medida, aban-
donado.^ Kosok estimaba que en esta época todo el Complejo del Valle de
Lambayeque estaba unido hidrológicamente mediante canales intervalles.'
De particular importancia para Túcume es la extensión del canal Taymi
que permitía el riego de la llanura costeña que rodeaba el sitio; sin este
canal, Túcume probablemente no habría podido ser construido ni habita-
do.
Nuestra evidencia del Período Lambayeque en T ú c u m e es bastante in-
completa, ya que la mayoría de los restos están cubiertos por sólidas cons-
trucciones más tardías. La primera versión de la H u a c a 1 fue construida en
esta época y es probable que la mayor parte de las otras pirámides del
Sector Monumental empezaran a ser erigidas entonces. Durante el Perío-
do Lambayeque, la Huaca Larga no era de ningún modo una plataforma
alargada sino, más bien, una pirámide autónoma como el resto de las
huacas del Sector Monumental.
Fuera del Sector Monumental, la ocupación durante el Período Lambayeque
parece haber sido menos densa que posteriormente. En este período no
hay evidencia de ninguna construcción en el Cerro La Raya o en el Sector
V; probablemente, la mayoría de los pequeños montículos y los talleres de
los sectores no-monumentales del sitio fueron construidos en los Períodos
Chimú o Inca. La única posible excepción es la Huaca Las Balsas que,
desde el punto de vista iconográfico, parece ser totalmente Lambayeque
en cuanto a datación a pesar de que el único fechado de radiocarbono
que tenemos data entre los Períodos C h i m ú e Inca. No se han estudiado
las dos pirámides colindantes con el norte y este de la Huaca Las Balsas
pero, comparándolas con el Sector Monumental, se estima que datan ini-
cialmente del Período Lambayeque; al parecer, esta área en el borde su-
doeste del sitio formaba un centro secundario dentro del plano total del
lugar. La Huaca del Pueblo es el tercer foco de construcción monumental
del Período Lambayeque."* Finalmente, en el Cementerio Sur hay varios
entierros que datan del Período Lambayeque.
Nuestra impresión general del Período Lambayeque de T ú c u m e es que el
sitio fue un centro de pirámides sin una gran población residente y no un
sitio urbano de acuerdo a la definición corriente ele cslc vocablo. No obs-
tante, fue el sitio más grande de su tiempo en la región. Shimada sostiene
que Túcume fue construido para reemplazar a Batán Grande como el 'cen-
tro político y religioso principal del Complejo del Valle de Lambayeque'.'"'
Nuestros datos indican que la función religiosa probablemente fue domi-
nante en la historia temprana del sitio, incrementándose visiblemente el
papel político que emergía bajo el control foráneo ejercido posteriormen-
236
Q Í Í te por los imperios Chimú e Inca, al mismo tiempo que el sitio adquiría un
.,¡-,f aspecto más urbano. La importancia de Túcume, como centro religioso des-
de el comienzo, es evidente en la construcción inicial del Templo de la
Piedra Sagrada durante el Período Lambayeque y por la probable datación
,jfT de la Huaca Las Balsas en el mismo período. El uso y la modificación con-
.j0: tinuos del Templo muestran que el sitio siguió siendo un lugar importante
O ; en el panorama religioso de Lambayeque hasta terminar el Período Inca.
Período Chimú '•' '
Durante el Período C h i m ú , Túcume continuó creciendo. En el Sector Mo-
numental, la Huaca 1 (y, posiblemente, las otras pirámides) continuaron,
en uso, habiéndose realizado una remodelación importante en algún mo-
,jj mentó durante la ocupación C h i m ú . En la Huaca Larga, la pirámide autó-
g noma del Período Lambayeque se convirtió en la plataforma larga y sólida
que aún es visible hoy d í a ; la inversión de trabajo debe haber sido formi-
„j dable. La Huaca Larga parece haber sido el centro administrativo C h i m ú
para el área de Túcume y, dada la falta de similar arquitectura monumen-
tal alrededor de Batán Grande en este momento, esa región puede tam-
bién haber estado bajo la jurisdicción del centro de T ú c u m e . Sin embar-
go, los registros etnohistóricos se refieren a dos estados principales
preincaicos en la zona norte de Lambayeque: Túcume y Jayanca, y Batán
.>, Grande puede haber sido parte de j a y a n c a . El inmenso sitio de Apurlec
fue probablemente la capital del estado de jayanca.*"
Schaedel considera que la Huaca Larga fue la precursora de los enormes
tí recintos amurallados de Chan Chan, la capital Chimú en el valle de Moche.^
Sin embargo, el descubrimiento de que la forma innovadora de este mon-
^ tículo data del Período Chimú en Túcume, indica que la Huaca Larga
probablemente fue construida de acuerdo al modelo de los palacios de
^' Chan Chan y no viceversa. En Chan C h a n , los cuartos de palacio estaban
' aislados y protegidos por sólidas paredes circundantes, mientras que en
Túcume los cuartos de la Huaca Larga fueron ubicados encima de una
plataforma elevada. Schaedel consideró esta diferencia, desde el punto de
* vista cronológico, como una transición en el desarrollo de las pirámides
" autónomas más tempranas al recinto amurallado; ahora vemos la forma
de la Huaca Larga como una síntesis de las formas Chimú y Lambayeque.
Aparentemente, los arquitectos chimúes combinaron los conceptos de di-
seño Chimú imperial con el patrón de Lambayeque de plataformas eleva-
das como un despliegue de poder en el idioma arquitectónico local.
< En las inmediaciones del Sector Monumental, el sitio comenzó a llenarse
- de pequeñas construcciones de élite como el Montículo Oeste del Sector
• V, talleres como el Recinto Rectangular y unidades residenciales como la
« del Cementerio Sur. Con una población cada vez más densa y una cre-
ciente diversificación de funciones, Túcume comenzó a adoptar un as-
• pecto urbano. Por tanto, en Túcume, el urbanismo se desarrolló durante la
dominación Chimú en lugar de ser un precursor del mismo como propone
Schaedel."
237
En vista de las dimensiones de la H u a c a Larga y de la inversión de trabajo
C h i m ú en la expansión de la misma, Túcume fue, probablemente, el cen-
tro de poder chimú para las tierras regadas por el río La Leche y el canal
Taymi, si no lo era de todo el Complejo del Valle de Lambayeque.'' Nin-
gún otro sitio de la región del Período Chimú se puede comparar a Túcume
en toda su magnitud. Al igual que la posterior dominación incaica, los
chimúes gobernaron, en gran medida, mediante los señores locales. Indu-
dablemente, hicieron muchas concesiones al privilegio y la tradición lo-
cales: los señores de Lambayeque en Túcume parecen haber continuado
viviendo y, probablemente, ejerciendo el poder en las cimas de las pirá-
mides como la Huaca 1 , mirando desde arriba a los administradores chimú
de la Huaca Larga. El Templo de la Piedra Sagrada siguió recibiendo ofren-
das y los alfareros locales conlinuaron líroclucicndo cerámita en el eslilo
tradicional Lambayeque. En este contexto, consideramos que los innume-
rables montículos pequeños en los sectores occidental y sudoccidental de
Túcume fueron, como el Montículo Oeste, lugares de residencia y entie-
rro de los linajes de élite de los alrededores de T ú c u m e , quienes eran
atraídos al sitio por la esperanza de compartir el poder C h i m ú y, quizás, la
ganancia económica derivada del control de los talleres artesanales.
Período Inca
Los incas-conquistaron la capital Chimú en la década de 1460, pero luego
desviaron su atención a lo que es hoy el Ecuador. Sólo unos pocos años
más tarde, alrededor de 1470, un ejército incaico avanzó por la costa
desde Tumbes, conquistando los estados costeños que hasta hacía poco
habían formado la parte norte del imperio C h i m ú , entre ellos, T ú c u m e . ' "
Los chimúes eran los más grandes rivales de los incas, y la política incaica
para con ellos se había centrado en una estrategia de conquista y división.
Al igual que el imperio incaico, el imperio Chimú estaba compuesto de
muchos estados subordinados por la fuerza o mediante amenazas. Ambos
imperios gobernaban, en gran medida, por medio de la élite local heredi-
taria; a través del tiempo, los incas subordinaron a estos señores locales
directamente al poder del Cusco en lugar de gobernarlos mediante la rea-
leza C h i m ú . En el lapso de una o dos generaciones, los antiguos señores
chimúes gobernaron sólo el valle de Moche y lo hacían a nombre de los
incas."
Cabello señaló en 1586 que los habitantes de Túcume habían sido gran-
des seguidores de ios c h i m ú e s , " de manera que es de suponer que no
ocuparían un lugar privilegiado en el imperio incaico. Nuestra investiga-
ción arqueológica nos revela otra cosa. Como es el caso en los Períodos
C h i m ú y Lambayeque, Túcume en el Período Inca siguió siendo el sitio
más grande y más impresionante del Complejo del Valle de Lambayeque.
En realidad, la inversión de trabajo en la construcción bajo los incas fue
posiblemente aún más grande que bajo los chimúes; es en esta época en
que fueron construidas las estructuras que cubren el Cerro La Raya, y que
238
la tumba del Montículo Oeste en el Sector V fue vaciada y la estructura de
la fase tardía fue construida sobre ella y, posiblemente, en que se modifi-
caron muchas otras estructuras en todo el sitio. Durante el Período Inca,
todo el sitio estaba ocupado: donde quiera que excaváramos (con excep-
ción de la Huaca Las Balsas), encontramos evidencia de este período.
Consideramos que, tal como los chimúes (y, posiblemente, influidos por
la forma como éstos habían usado el sitio), los incas escogieron Túcume
como su centro regional administrativo y la Huaca Larga como residencia
de su gobernador.
Tal como fue bajo el imperio de los chimúes, durante la dominación incaica,
los señores nativos de Túcume continuaban viviendo en la cima de las
pirámides mirando desde arriba al centro administrativo incaico. Fuera
del Sector Monumental, el trabajo realizado en el Montículo Oeste sugie-
re que hubo algún tipo de reorganización de la nobleza menor; el cuerpo
de la tumba fue retirado y encima se construyó una nueva estructura igual-
mente impresionante. Quizás la momia enterrada en el Montículo Oeste
fue llevada al Cusco como rehén o, tal v e z , sólo fue reubicada en un
nuevo lugar posiblemente más prestigioso -los incas, a menudo, elevaban
a los señores de menor rango a un estatus supremo en la región cuando
tenían motivos para desconfiar del original señor supremo local. En todo
caso, los habitantes del edificio del Montículo Oeste del Período Inca con-
tinuaron usando la cerámica local y viviendo en una construcción grande
y elaborada; posiblemente, dichos residentes eran todavía los señores na-
tivos.
Hay muchos indicadores específicos de la importancia de Túcume bajo
los incas. Primero, el uso de piedra en La Raya y en la cima de la Huaca
Larga es una característica intrusiva en el sitio que indica la presencia
incaica. Schaedel fue el primero en observar que hay algunos otros sitios
en el Complejo del Valle de Lambayeque con arquitectura de piedra en las
laderas superiores asociadas con cerámica de influencia incaica, pero nin-
guna alcanza las dimensiones ni la complejidad de las construcciones de
La R a y a . "
Segundo, la conversión del Cerro La Raya en un monumento debe haber
impresionado a todos los espectadores como muestra del poder de los
gobernantes incaicos del sitio, especialmente si se considera la antigua
tradición de adorar los cerros. Al mismo tiempo. La Raya fue preparada
[Link] servir c o m o íorlalcza en caso de coníliclos. Dado el esfuerzo desple-
gado para proporcionar acceso a la Cueva Blanca, bien puede haber sido
utilizada por los incas para el culto solar. , j,^,^^ ^^^^ ^ ^ j , , ottohaH
Tercero, la evidencia que la Huaca Larga albergó un Accilahuasi incaico
(casa de las mujeres escogidas) parece abrumadora. Dichas instituciones
estaban, generalmente, reservadas para los centros estatales. Cuarto, el
principal fardo funerario del Cuarto 1 en la Plataforma 2 de la Huaca
Larga parece ser el cuerpo de un funcionario incaico, posiblemente el
último gobernador incaico de T ú c u m e . Q u i n t o , las figurinas clásicas
239
incaicas como las ofrecidas al Templo de la Piedra Sagrada son conocidas
sólo en muy pocos sitios sagrados en toda la región andina.
Finalmente, las tumbas de cámara incaicas revestidas de piedra de la Huaca
Facho son un tipo intrusivo de tumba y contienen cerámica incaica. La
presencia de estas tumbas y las de la Huaca Larga son la evidencia más
convincente de que Túcume albergó a funcionarios incaicos, además de ^
los señores locales facultados para actuar a nombre del estado incaico.
Este es un punto particularmente importante considerando la falta de evi- , ^
dencia que documente que los administradores incaicos vivían entre los /-v
grupos étnicos conquistados dentro del imperio.'"* ^
Desafortunadamente, las excavaciones llevadas a cabo en otros sitios del ^
valle de Lambayeque que datan del Período Inca son relativamente esca- •.
sas, de manera que es difícil aseverar con toda certeza que Túcume fue el
centro administrativo de toda la región. En efecto, al obscM'vnr la ausencia ^
de arquitectura incaica en la costa norte, Hysiop considera que esta re-
gión fue gobernada desde la sierra o, por lo menos, desde los valles altos
al este de la llanura costeña; si esta suposición es correcta-continúa espe-
c u l a n d o - puede no haber habido ningún centro administrativo en la costa
n o r t e . " Aunque la cerámica y otros medios de influencia incaica apoyan ^
la incontrovertible evidencia etnohistórica de que esta área fue parte del
imperio del Cusco, los pocos sitios'puramente'incaicos conocidos pare-
cen evidentemente insuficientes para la administración imperial de un área
tan grande, populosa y próspera, aun considerando la política de gober- ^
nar mediante las élites locales. Por tanto, nuestro trabajo comienza a lle-
nar una gran brecha en los estudios sobre el dominio incaico en la costa
norte. Hysiop y otros han demiostrado que en otras partes del imperio los ^
incas se valieron de los centros locales para realizar funciones estatales, ^
pero sólo nuestro trabajo en Túcume y, en especial, los descubrimientos
en la Huaca Larga, han proporcionado evidencia arqueológica convin-
cente de esta práctica en la costa norte. j ^.^^ i.»boí^!<fmoJ ís ^
En el Complejo del Valle de Lambayeque, Tambo Real es la única instala-
ción incaica 'pura', conocida hasta ahora. Este sitio está ubicado en el / - N
camino costeño del Inca cerca de Batán Grande, a más o menos 13 km de ^
T ú c u m e ; si fue realmente un tambo, entonces sirvió como una estación en
el camino para los viajeros patrocinados por el Estado que transitaban por
el lugar. En todo caso, las excavaciones y los análisis efectuados por Francés
Hayashida han demostrado que este sitio era un taller de cerámica del ^
Período Inca que producía principalmente ceramios utilitarios. Los resul- -
tados preliminares al comparar la composición química de la cerámica
fabricada allí con tipos similares encontrados en T ú c u m e y otros sitios del
Período Inca en el área, indican que Túcume no obtuvo su cerámica de
Tambo Real."" Si se confirma esta hipótesis, ¿quiere decir que los incas
usaron Túcume para gobernar sólo una zona muy limitada del Complejo
del Valle de Lambayeque? ¿o Tambo Real era un taller menor que abaste-
cía a una clientela bastante local mientras que otros talleres no descubier-
tos le proporcionaban cerámica. Estas preguntas están entre los muchos
misterios de Túcume sin resolver.
240 < rt,; P' rÚCUMC
Túcume y la tradición de Lambayeque
La tradición cultural de Lambayeque fue larga y llena de vitalidad y se
expresó en la cerámica, textilería, metalurgia, frisos, arquitectura y mitolo-
gía. Shimada sitúa sus raíces en la parte tardía del primer milenio d.C e
identifica a Batán Grande como su primer centro.'^ Durante los últimos
cinco siglos antes de la conquista española (c. 1050-1532 d.C), Túcume
era el principal sitio de Lambayeque, reconocido como tal, tanto por los
chimúes como por los incas.
Aunque Lambayeque, como cultura independiente, data de alrededor de
750 a 1350 d.C, la tradición cultural de Lambayeque continuó bajo la
dominación C h i m ú , Inca y aún la española, por lo menos durante todo el
siglo X V I . Dentro de esta tradición hay varias fases. Tanto Donnan como
Shimada han mostrado una ¡nter-rupción importante alrededor de 1100
d.C, por la época en que Batán Grande fue, en gran medida, abandonado
y Túcume fundado. Ambos estudiosos también señalan la continuidad
cultural de Lambayeque durante los períodos posteriores. Por ejemplo,
Donnan ha descubierto que la cerámica utilitaria de Chotuna y Chornancap
fue hecha sin modificación alguna desde alrededor de 1100 d.C hasta los
años tempranos del Período Colonial. Con cada ola sucesiva de conquista
foránea (Chimú, incaica y española), se añadieron nuevos elementos, pero
los tipos básicos siguieron siendo los mismos.'^
En Túcume, vemos varias formas de continuidad dLirante su ocupación.
Así como en Chotuna y Chornancap, también en Túcume la cerámica
varía sólo por la adición de nuevos elementos. La decoración como la
encontrada en la cerámica de Sicán Tardío de Shimada (1100-1350 d.C)
todavía se usaba en Túcume en el Período Inca, así como los ceramios
Huaco Rey de Sicán Medio (900-1100 d.C).''^ Estos últimos muestran la
persistencia de la tradición de Lambayeque en el sitio, lo mismo que los
murales de la Huaca Las Balsas y, en una escala más grande, la construc-
ción de sólidas pirámides escalonadas con rampas. Las técnicas de cons-
trucción con diversos tipos de adobe están entre otras de las característi-
cas persistentes de Lambayeque en T ú c u m e ; los 'templos enterrados'^"
como los que se observan en el Anexo de la Huaca 1 y en el Montículo
Oeste del Sector V, reflejan una tradición muy antigua de alcance regional
y aun andino. ..-ÍÜIÜJA, i
Más compleja que la cuestión de continuidades o diversidades en la cul-
tura material es la organización política en el Complejo del Valle de
Lambayeque. Shimada sostiene que, con anterioridad a la construcción
de Túcume, Batán Grande era el centro del estado religioso de Lambayeque,
cuya autoridad estaba basada en el prestigio religioso y no en la fuerza
militar. Con la quema y abandono de las principales pirámides del Recin-
to Religioso-Funerario de Batán Grande, alrededor de 1050-1100 d.C, el
centro de poder se trasladó a Túcume.2' Schaedel, igualmente, consideró
a Túcume como el centro de un fuerte estado de Lambayeque que contro-
laba no sólo la sección del río La Leche del Complejo del Valle de
EL P A S A D O D E T Ú C U M E 241
Lambayeque, sino también la sección más grande y productiva del río del 186a. Conjunto de H u a c a las Estacas visto
de Este a Oeste.
mismo nombre al sur. Schaedel basó la mayor parte de sus consideracio-
nes en su deducción de que T ú c u m e ya era un sitio urbano en esta épo-
c a . " C o m o se ha señalado arriba, nuestro trabajo indica otra cosa: el
Túcume del Período Lambayeque fue, posiblemente, un centro no urbano
de pirámides con una escasa población residente. Sospechamos que, como
Batán Grande anteriormente, en esta época Túcume tenía un gran presti-
gio como centro religioso pero carecía de autoridad secular política sobre
una amplia región. Sin embargo, no podemos estar seguros de esta afirma-
ción, ya que los datos de los sitios del Período Lambayeque son insufi-
cientes para reconocer la jerarquía política de forma más sofisticada que
en base a las dimensiones del sitio (lo cual aboga por el predominio de
Túcume). s
En el momento de la conquista española, el C o m p l e j o del Valle de
Lambayeque estaba dividido en varios estados a menudo en competencia
y, ocasionalmente, en guerra. A través de los registros etnohistóricos se
deduce que estos estados ya existían en el momento de la conquista Chimú
de la zona.^^ Q u i z á s , el Túcume del Período Lambayeque era líder de una
laxa federación regional y no la capital de un estado jerárquico. La mani-
pulación del mito y ei parentesco para fines políticos era parte del reperto-
rio andino del arte de gobernar, por lo menos entre los incas,-"* y el mito de
Naymiap que relata la instalación de los nietos del fundador de la dinastía
en sitios ubicados en toda el área habría proporcionado una base de p a - ;
242 TUCUME
rentesco (probablemente ficticia) para constituir dicha federación. Kosok
llegó a una conclusión similar: 'La leyenda de Naymiap se refiere, en el
mejor de los casos, sólo a un tipo de «federación» de «estados» locales
d o m i n a d o s por el p a r e n t e s c o . . . en la c u a l el gobernante local de
Lambayeque era considerado como una suerte de socio mayoritario o jefe
principal.' Sin embargo, su uso de esta leyenda implica una mayor creen-
cia en su rigurosa historicidad.
En todo caso, tanto los conquistadores chimúes como los posteriores con-
quistadores incas de Lambayeque escogieron Túcume como su centro ad-
ministrativo regional, probablemente para valerse del prestigio del sitio
así como por razones estratégicas. Sólo fue bajo estos invasores foráneos
que el sitio cobró un aspecto urbano y una autoridad política a escala
regional. Aunque ambos conquistadores forjaron cambios importantes en
la disposición y composición de T ú c u m e , muchos elementos de la tradi-
ción cultural de Lambayeque continuaron (como se ha señalado arriba), y
no cabe duda de que la gran mayoría de los habitantes del sitio y sus
subditos eran étnicamente lambayecanos. No obstante, podemos llegar a
la conclusión que el urbanismo y la centralización política fueron innova-
ciones imperiales impuestas - o inspiradas- por los conquistadores foráneos
por razones de estado.
La conquista española y el fin
de Túcume
En 1532, los conquistadores españoles bajo el mando de Pizarro desem-
barcaron en Tumbes, marcharon por la costa norte, se desviaron al este
hacia la sierra y empezaron su rápida conquista del imperio incaico. Aun-
que pasaron cerca de T ú c u m e , no tenemos ninguna descripción del sitio
sino hasta después de unos 15 años, cuando Pedro Cieza de León descri-
bió que 'los edificios ...[eran] ruynados y d e r r i b a d o s ' . ¿ Q u é había suce-
dido? ¿Cómo es posible que un sitio tan importante haya caído en ruinas
tan rápidamente, luego de cinco siglos de continuo crecimiento y de adap-
tación exitosa a dos conquistas foráneas anteriores? Quizás, Túcume fue
abandonado apenas comenzó la conquista española, suceso que ocasio-
nó un desajuste ideológico, demográfico y económico más grave que cual-
quier otro que hubiera ocurrido antes. Efectivamente, parte de la respues-
ta debe estar en esta gran conmoción. O , quizás, la declinación de Túcume
ya había empezado unos años antes, durante la guerra civil entre Huáscar
y Atahualpa, y la conquista española sólo aceleró el proceso.
Con todo, los registros etnohistóricos nos hablan de los señores de Túcume
y sus seguidores mucho después de la visita de Cieza en 1547, y las
reubicaciones de Toledo (ver el Capítulo 3) no tuvieron lugar hasta tres
décadas después. Además, la gente continuó siendo enterrada en el Ce-
menterio Sur durante el Período Colonial temprano, aunque hay escasa
evidencia de ocupación posterior a la Conquista en cualquier otra parte
del sitio. Aunque Francisco Pizarro dividió Túcume entre dos encomenderos
243
en una época tan temprana como 1 5 3 6 / " otros estados fueron divididos
en forma similar y, sin embargo, sus capitales no cayeron en ruinas tan
rápidamente. : .v..? n-it »: ,V\h? -^fd - Í Í J r o í s m
Trimborn sugiere que la destrucción de Túcume fue resultado de una gue-
rra con Jayanca durante el Período Inca, circunstancia mencionada por
Cabello.^^ Esta suposición parece poco probable; nuestros datos muestran
que no hubo destrucción ni abandono durante el Período Inca. Por el
contrario, las tumbas del gobernador Inca y las mujeres escogidas en los
Cuartos 1 y 3 de la Huaca Larga parecen corresponder al final de la era
prehispánica, y el relleno que enterraba estos cuartos fue colocado en el
Período Colonial temprano. De igual manera, el entierro deliberado del
Montículo Oeste en el Sector V debe haber ocurrido bastante tarde en el
Período Inca o al comienzo del Período Colonial.
Es más fácil comprender por qué sitios intrusivos incaicos tales como el
amplio centro administrativo de Huánuco Pampa fueron rápidamente aban-
donados luego de la conquista española: estos centros se construyeron
para servir las necesidades de estado y, sin el estado incaico, no tenían
razón de existir. El caso de Túcume es diferente: su ubicación es estratégi-
ca en relación con el agua para el riego, la fuente de vida en la costa
desértica. Había servido durante siglos como el principal centro de los
habitantes de la localidad, manteniendo sus principios culturales aun du-
rante la dominación foránea de los señores supremos chimús e incas. ¿Por
qué fue la conquista española tan devastadoramente diferente? Quizás
éste seguirá siendo el último misterio de T ú c u m e . ^ . . -
f,l, . ¡Mt.. i i M t ' «.je' Jtt.>i i'H ,
NOTAS ' ^ • ^' ^' '
1 . Schaedel (1951 a, 1 9 5 1 b ) ; Shimada ( 1 9 8 1 : 4 4 3 , 1 9 9 0 : 3 4 6 - 3 4 7 ) .
2. Shimada (1990). ntH,iK^ot
3. Kosok ( 1 9 6 5 ) ; Schadel ( 1 9 5 1 b : 2 4 0 ) .
4 . Fechado en base a los fechados de radiocarbono de Trimborn ( 1 9 7 9 ) ; ver el Cuadro 1 . .••
5. Shimada ( 1 9 9 0 : 3 1 2 ) .
6. Shimada ( 1 9 9 0 : 3 5 3 ) ; aunque es muy grande, Apurlec tiene un volumen de pirámides
notablemente menor que T ú c u m e .
7. Schaedel (1951b). ^^^^^^ . . y . ^ . y . , » . ............. ... ......
8. ¡bid. '
9. Kosok ( 1 9 6 5 : 153) también creía que T ú c u m e era el centro C h i m ú más Importante de
Lambayeque.
10. R o w e ( 1 9 4 8 : 4 4 , basado principalmente en Cabello 1951 [ 1 5 8 6 ] : 3 1 2 - 3 4 1 , Parte III,
Capítulos 16-18). 'jí
1 1 . R o w e ( 1 9 4 8 : 4 5 ) ; Netherly ( 1 9 8 8 a : 115-116). i Si
1 2 . Cabello ( 1 9 5 1 1 1 5 8 6 ] : 4 6 8 , Parte 111, Capítulo 3 2 ) . .
1 3 . Schaedel (1951 b ) ; ver también Netherly ( 1 9 8 8 a ) ; Shimada ( 1990) . ' ' '" ^
14. Rostworowski ( 1 9 8 8 : 118); ver Hysiop ( 1 9 9 0 : 2 9 4 ) .
1 5 . Hysiop ( 1 9 9 0 : 2 4 9 - 2 5 1 ) ; reconoce que la cerámica incaica y la cerámica c o n influencia
incaica indican la presencia de los incas en la costa norte y llega a la conclusión de que
éstos utilizaron los sitios y las estructuras locales tal co mo lo hemos visto en T ú c u m e . •• '
16. Hayashida (1992). «
17. Shimada (1990); ver también C o r d y C o l l i n s ( 1 9 9 2 ) . • > y n , l u t . w' ''
18. Donnan (1990b); Shimada (1990). ''
19. Shimada (1 9 9 0 ).
20. Shimada (1 9 8 6 ).
244 ruc:uME
2\. Shiiiui(l,\, l'J'JO).
22. Schaedel (1951b).
2 3 . Cabello (1951 [ 1 5 8 6 ] : 4 6 8 , Parte III Capítulo 32) observó que los tucumanos estaban
estrechamente aliados con los chimúes al mismo tiempo que eran enemigos de los veci-
nos jayancas.
2 4 . Silverblall (1988).
2 5 . Kosok ( 1 9 6 5 : 1 7 8 ; ver también p, 148 y Chart II en la p. 73).
2 6 . Ver también Kosok ( 1 9 6 5 : 178-180). El proceso de centralización cuyo comienzo situa-
mos hipotéticamente bajo la dominación C h i m ú es el mismo que se ve en otras partes de
los Andes bajo el gobierno i n c a i c o , para c u y a constatación tenemos la e v i d e n c i a
etnohistórica y arqueológica. El estudio de D'Altroy (1992) de los W a n k a de la sierra
éentral constituye un ejemplo evidente.
2 7 . C i e z a (1984 [ 1 5 5 3 ] : 2 0 5 , Capítulo L X V I l ) .
2 8 . Ramírez ( 1 9 8 5 : 4 2 5 ) .
2 9 . Trimborn ( 1 9 7 9 : 51); Cabello (1951 [ 1 5 8 6 ] : 4 6 8 , Parte III, Capítulo 32). C
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