EMPATÍA
“Ser capaz de sumergirse en el mundo emocional del otro…
sin ahogarse en él”.
En este bloque comenzaremos por definir empatía para esto; el diccionario de la real
academia española define la empatía como la “capacidad de identificarse con alguien
y compartir sus sentimientos”. Cuando se refiere a compartir, además de algo que se
ha dicho muchas veces como ponerse en los zapatos de la otra persona, debemos
pensar si eso es realmente lo que me está pasando, soy tan empático que hasta llego a
sentir el dolor de la otra persona y no solo eso lo sufro como si fuera mío.
Existen líneas tan delgadas en las que a veces nos cuesta diferenciar cuando
realmente somos empáticos como vimos en bloques anteriores a la hora de
comunicarnos entonces realmente estoy retroalimentado o dando un juicio, soy capaz
de decir lo que siento, sin ofender al otro, me pongo en tus zapatos al grado de
identificarme, estar contigo es estar hablándote o solo necesitas que este presente, lo
que te ofrezco es en base a tus necesidades o estoy exponiendo las propias.
Y es que, dependiendo el caso, ahora hablando de las necesidades de la otra
persona esto nos va a llevar a entender que es lo que “necesita la otra persona”;
quiere que establezca contacto; es decir, necesita un abrazo o mi solo presencia le es
suficiente.
Ya hablábamos en el bloque de comunicación sobre los requisitos para la
comunicación que son parte de la “escucha activa”, que es precisamente hacer el
esfuerzo de escuchar para entender al otro y no para contestar, busca entender porque
te está contando eso, esa persona. Estar oyendo no significa estar escuchando, mucho
menos podemos decir que estamos procesando o entendiendo la información que nos
brinda nuestro interlocutor; si esto no sucede nos resultaría mas complicado
empatizar y a partir de aquí es que surgen los conflictos. Entonces tenemos que
conseguir realmente captar lo que las demás personas nos quieren comunicar, para de
esta manera, saber lo que realmente siente y necesita; demostrar a la otra persona que
nos importa su opinión, poder tener conversaciones con personas que viven una
realidad distinta a la de nosotros, sin tomarnos nada personal, sino siendo
respetuosos de su opinión. Busquemos estar presente con la otra persona, evitar
juzgar y solo sentir, para esto es necesario que agudices tus sentidos, pon tu atención
en la otra persona, no solo en lo que dice, sino como lo dice, su lenguaje corporal;
para que puedas captar lo que el otro te transmite.
La posibilidad de empatizar es decir de conectar y de actuar en consecuencia,
tiene mucho que ver con estar presente, con escuchar, con conectar, con permitirme
estar con el otro, debemos tomar en cuenta que estas situaciones emocionales se
producen en tiempo presente, después disminuirá su tristeza o su enojo, su felicidad o
por el contrario aumentará al no sentirse comprendido, si es que no supimos ser
empáticos, sino logramos entender sus necesidades.
Somos empáticos poniéndonos en el lugar de la otra persona, acompañándolo
hombro con hombro, estando disponibles, otras solo estando presentes; esto tiene que
ver con la necesidad y la capacidad de asistir esa necesidad que el otro esta
presentando, esa capacidad de ayudar; comprender que a nosotros los seres humanos
son más las cosas que nos unen, que las que nos separan, nos une aquello en lo que
somos iguales y a veces nos separan las ideas porque nosotros lo decidimos, si bien
ser empático tiene que ver con la capacidad de comprenderte y ponerme en tu lugar,
con eso no estamos obligados a compartir las mismas ideas del otro sino a
respetarlas, comprender que pensamos diferente pero que eso no nos molesta, porque
somo únicos, por lo tanto no debemos tomarnos las cosas personales, ya que de
hacerlo, estarían chocando mis ideas con las del otro y eso no es empatía; por otra
parte empatía tampoco significa hundirme en tu dolor porque de esa forma me pongo
en tu lugar, un enojado difícilmente podrá ayudar a otro enojado, pero si lo puede
ayudar alguien que ya paso por el enojo y tuvo herramientas para salir de ahí; por lo
tanto, si lo que separa al ser humano son las ideas, las creencias, el ego, entonces
necesito ser empático, humilde, el silencio que me permite escuchar o acompañar al
otro, observar, alinear mi mirada con la del otro; finalmente para poder ser empático
tengo que tener consciencia de mí mismo; si conecto conmigo fácilmente podre
conectar con el otro.
COMPONENTES DE LA EMPATÍA
Si, nos centramos en observar a personas empáticas veremos que la empatía se
manifiesta de tres formas o tipos, que algunos autores han llamado tipos de empatía.
Empatía cognitiva: Que es la capacidad de entender la perspectiva de otra
persona. Aquí a partir de un conjunto de signos lo que siente o piensa.
Empatía emocional: La capacidad de sentir lo que otra persona siente.
Cuando hablamos de empatía el lado humano el lado afectivo es necesario
para desarrollarla.
Por otra parte, el interés empático, es la capacidad de entender lo que la otra
persona necesita de ti; este esta estrechamente relacionado con la empatía emocional;
en este sentido no solo entendemos lo que la otra persona siente, sino que además
sabemos lo que necesitan de nosotros.
Pero… ¿Por qué practicar la empatía?
Hablamos desde el inicio de mejorar las relaciones sociales, y es que si bien
comunicarnos es importante, no vale nada más comunicar por hacerlo; sino hacer
sentir a la persona acompañada como ya se dijo en diversas ocasiones; entonces
logramos fortalecer nuestras relaciones de forma respetuosa, saludable y honesta; es
una capacidad con la que todos saldremos beneficiados si es que la ponemos en
práctica, “no sería fácil dañar a alguien si eres capaz de sentir su dolor.”
Presta atención a lo que explica o argumenta la otra persona, atiende a las
manifestaciones no verbales, como sería en el caso de los gestos que se corresponden
con el estado de ánimo que se verbaliza y no interrumpas el discurso verbal. Todo
esto es parte de la escucha activa; porque para escuchar hay que poner alerta todos
nuestros sentidos, aprender a escuchar sin juzgar y no solo eso hazle saber a la otra
persona que la estas escuchando, mírala a la cara, asiente con la cabeza o refleja
expresiones faciales que sean congruentes con aquello que esta explicando la otra
persona; y cuando toque tu turno de hablar, hazlo reflexionando lo que la otra
persona te está comunicando, retroalimenta lo que te dice y ten en cuenta que no
necesariamente tienen que pensar igual sino basar la comunicación en el respeto de
las creencias de cada uno. Tomemos en cuenta que en muchas ocasiones con el
simple hecho de escuchar activamente al otro nos permite darnos cuenta de su estado
emocional y la otra persona siente alivio, sin embargo, si consideras oportuna
pregunta al otro si necesita ayuda e intenta ayudarlo.
“Preocúpate por los demás, ponte en su lugar, conecta, siente, logra encontrar la
humanidad del otro; abre tu corazón a la experiencia y acompaña; pero nunca te
dejes hundir con el otro.”