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El imperativo adorniano de la memoria

La memoria es fundamental para la reflexión ética ya que permite ver el sufrimiento oculto en el pasado y obliga a repensar las formas de pensar y actuar para evitar la repetición del mal. Al recuperar el pasado y recordar el sufrimiento de las víctimas, la memoria activa el pensamiento ético y ofrece alternativas para asegurar el bienestar humano en lugar del mal. De esta forma, la memoria se opone al olvido y enriquece la ética al interpelar las normas y comportamientos de la sociedad que gener

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El imperativo adorniano de la memoria

La memoria es fundamental para la reflexión ética ya que permite ver el sufrimiento oculto en el pasado y obliga a repensar las formas de pensar y actuar para evitar la repetición del mal. Al recuperar el pasado y recordar el sufrimiento de las víctimas, la memoria activa el pensamiento ético y ofrece alternativas para asegurar el bienestar humano en lugar del mal. De esta forma, la memoria se opone al olvido y enriquece la ética al interpelar las normas y comportamientos de la sociedad que gener

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El imperativo adorniano

Contextualización
Resultados de aprendizaje Comprende que lo humano es una construcción social que se
hace frágil cuando se desconoce al otro y, por tanto, reconoce la
importancia de la memoria para orientar el pensamiento y la
acción en las sociedades democráticas.
Duración 8 horas
Prerrequisitos

Temas y subtemas de la unidad


1. La memoria como aquello que da que pensar .............................................................. 3
2. Lo humano .................................................................................................................. 16
Palabras clave .................................................................................................................... 21
Referencias ........................................................................................................................ 22
Créditos .............................................................................................................................. 23

1
Esquema de la unidad

2
Desarrollo de los contenidos

1. La memoria como aquello que da que pensar


Duración: 4 horas

La reflexión ética es habilitada desde diversos elementos como la literatura, la música, la


memoria, entre otros, pues a partir de allí el individuo se ve confrontado con otras
posibilidades de la práctica. La reflexión sobre lo bueno y lo malo nunca se encuentra
acabada o cerrada; por el contrario, es un constante punto de partida que encuentra en la
relación del hombre con las artes o con el pasado, posibilidades infinitas para repensar lo
que ha sido considerado tradicionalmente bueno o malo y que demanda un cambio de
perspectiva o una mirada más profunda y menos binaria.

Libreta de notas
Antes de iniciar con el estudio de este tema, invito escribir una definición de memoria, así como una
breve reflexión sobre el vínculo de esta con la reflexión ética. Para ello puede seguir las siguientes
preguntas:
• ¿Cómo entender la memoria más allá del mero acto de recordación?
• ¿Por qué es importante la memoria como una forma de enriquecimiento de la ética?
• ¿Cuál es la utilidad de la memoria?

Escriba las respuestas en la libreta de notas y guárdelas para que luego las compare con lo aprendido
en este tema.

Acontecimientos como Auschwitz, donde la barbarie humana alcanza niveles inimaginables


e injustificables, hacen necesario desplegar nuevas formas de pensar la ética. La catástrofe
humana no solo es inexplicable desde los paradigmas clásicos de la ética, sino que
demanda hacer frente a la posibilidad de que esta se repita. En ese orden de ideas,
salvaguardar las barreras civilizatorias se convierte en una necesidad para la humanidad.
La reflexión sobre lo bueno y lo malo se hace más compleja, pues se debe recordar que
Auschwitz fue considerado como algo bueno y, además, necesario para el régimen nazi, de
ahí que, la vinculación de la moral con la norma debe ser cuestionada. Al respecto vale la
pena recordar lo expuesto por Hannah Arendt (2019):

Durante el interrogatorio policial, cuando Eichmann declaró


repentinamente, y con gran énfasis, que siempre había vivido en

3
consonancia con los preceptos morales de Kant, en especial con la
definición kantiana del deber, dio un primer indicio de que tenía la vaga
noción de que en aquel asunto había algo más que la simple cuestión
del soldado que cumple órdenes claramente criminales, tanto en su
naturaleza como por la intención con que son dadas. Esta afirmación
resultaba simplemente indignante, y también incomprensible, ya que la
filosofía moral de Kant está tan estrechamente unida a la facultad
humana de juzgar que elimina en absoluto la obediencia ciega. (p. 199)

Ejemplo
Durante el régimen nazi muchos ciudadanos alemanes consideraban que las políticas adoptadas
contra el pueblo judío eran justificadas. Las Leyes de Nuremberg, por ejemplo, que despojaron a los
judíos de los derechos políticos fueron consideradas como buenas por muchos alemanes. Por otra
parte, durante muchos años la conversión de judíos al cristianismo era estimada positivamente a lo
largo de toda Europa. En consecuencia, el acontecimiento Auschwitz debe ser visto como una práctica
de barbarie que va más allá del campo de exterminio, toda vez que durante siglos la discriminación a
todo lo judío se instaló como algo bueno en amplios sectores sociales.

La recuperación del pasado permite ver cosas que se encuentran ocultas o han sido
ocultadas: el sufrimiento de las víctimas. La memoria más que un acto de recordación es
un medio para repensar la realidad. Por esta razón, como señala Reyes Mate (2011):

Hemos llegado a un punto en el que hay que repensar todo a la luz de la


barbarie para que la barbarie no se repita. Ese deber de la memoria nace en
Auschwitz y obliga a repensar la política y la ética a partir de la barbarie. (p.
180)

Lo que se busca a partir de la memoria es activar el pensamiento, en este caso la reflexión


ética, para que los actos de sufrimiento no se repitan.

La recuperación del pasado permite ver cosas que se encuentran


ocultas o han sido ocultadas: el sufrimiento de las víctimas. La
memoria más que un acto de recordación es un medio para repensar
la realidad.

En la dicotomía entre el bien y el mal, la memoria ubica al sufrimiento del lado del mal. En
consecuencia, lo que busca la memoria es permitir una reflexión que asegure la no
repetición o generación de sufrimiento. La recuperación del pasado se presenta como un

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medio para tener presente que el mal tuvo lugar y puede seguir teniéndolo si no se alteran
las formas de pensar y de actuar. Dicho de otra forma, la memoria activa el pensamiento y
la actuación del hombre, por eso enriquece la dimensión ética en la sociedad y con ella la
posibilidad de vivir haciendo el bien.

Recurso externo
Explicación del recurso Invito a que ingrese al siguiente enlace donde encontrará una breve
reflexión explicación sobre la importancia de la memoria para pensar la
realidad y las consideraciones sobre el bien o el mal a partir de la
memoria.

Si el enlace ya no está disponible en línea, ingrese al navegador de su
preferencia y busque el recurso empleando la siguiente información:

Nombre del recurso:
Nombre y referencia del "Hay que repensarlo todo a la luz de la barbarie" Entrevista a Manuel
recurso Reyes Mate

Datos de referencia:
Castañeda Amondaray, T.; Alba Elías, F. (19982014). "Hay que
repensarlo todo a la luz de la barbarie" Entrevista a Manuel Reyes Mate

Enlace https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5753526

En ese orden de ideas, la memoria pone sobre la mesa alternativas al sufrimiento. El acto
de recordar lo que está mal obliga a incorporar en la reflexión ética formas de actuar
morales, es decir, que procuren el bien. Así, como señala Reyes Mate (2008), “la ética
consistiría entonces en responder de esa inhumanidad que se nos pone delante” (p. 29).
En otras palabras, a nivel ético la memoria opera como una interpelación frente a las formas
de pensar y de actuar en la sociedad. La forma como el hombre actúe frente al sufrimiento
va a determinar su capacidad de reflexión ética.

Ejemplo
Recordar el pasado de guerra en Colombia ofrece luces para lo que se debe repetir. En línea con
Reyes Mate, el deber de memoria no solo tiene una dimensión ética: evitar el sufrimiento, también
tiene una dimensión política: transformar la realidad material que produce el sufrimiento.

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Frente a los actos de barbarie o de injusticia la memoria se opone al olvido, pues el olvido
al ocultar el sufrimiento perpetua las condiciones que lo generan. En ese sentido, se
recuerda para evitar la repetición y, por tanto, para actuar en procura del bien. De ahí que
se considera a la memoria como una fuente que nutre o enriquece la ética y que, además,
puede ubicarse por encima de las consideraciones legales, dado que las normas
reproducen comportamientos, estas pueden ser legales pero inmorales.

Ejemplo
Las normas reglamentan la propiedad privada y la acumulación de capital, pero una acumulación
exagerada de capital o un respeto a la propiedad privada que se sustente sobre la pobreza extrema
de millones de personas puede ser legal, pero no moral. La recuperación del pasado, en este caso, de
las formas como se han cumulado dichos capitales puede dar luces del sufrimiento que se genera y
de la necesidad de pensar otras formas de respeto a la propiedad privada.

Bajo ese contexto, la memoria aparece como un imperativo de la no repetición o


reproducción del sufrimiento. Aunque en principio, el deber de memoria surge como una
respuesta a la barbarie nazi, la utilidad de recordar el sufrimiento como una forma de pensar
alternativas de hacer el bien va ha tener una aplicabilidad universal, pues el daño causado
solo puede ser reparado con la no repetición. En otras palabras, la memoria opera como un
medio de justicia hermenéutica, que resarce a las víctimas interrumpiendo la reproducción
del mal.

El acto de recordar lo que está mal obliga a incorporar en la reflexión


ética formas de actuar morales, es decir, que procuren el bien.

Por otra parte, la perspectiva de la ética desde la memoria fractura los principios de la ética
moderna que se ha constituido a partir de la idea de dignidad humana. El pasado de
sufrimiento pone de manifiesto que no existe tal cosa como la inalienabilidad de los
derechos del hombre, pues cuando la barbarie se presenta lo hace justamente violando la
dignidad humana y en ocasiones se vale del derecho. Como señala Reyes Mate (2014),
recordando a Primo Levi, “la dignidad había que dejarla a la entrada del campo de
concentración, allí muere la dignidad. ¿En qué sentido? En que para sobrevivir había que
ser indigno” (p. 183), es decir, lo que desde la Modernidad se consideró como fundamento
de lo ético, se presenta como obstáculo para la materialización del derecho por excelencia:
la vida.

6
El pasado de sufrimiento pone de manifiesto que no existe tal cosa
como la inalienabilidad de los derechos del hombre, pues cuando la
barbarie se presenta lo hace justamente violando la dignidad
humana.

En este sentido, se hace evidente una clara contradicción entre el derecho a la vida y la
dignidad humana, a partir de lo cual es imprescindible repensar el papel asignado a la
dignidad humana y a nuevas formas de considerar la reflexión ética. Dicho de otra forma,
si la dignidad humana realmente existiera no sería violentada con tanta naturalidad con las
acciones del hombre o, por otra parte, la dignidad en tanto creación del hombre se
encuentra limitada a los que se consideran iguales en humanidad, abriendo un campo
mucho más profundo en las consideraciones éticas.

Las víctimas
La ética de la memoria parte del reconocimiento del sufrimiento de las víctimas, razón por
la cual es necesario reflexionar sobre estas. Generalmente, se suele asociar el concepto
de víctima con una persona que ha recibido un daño, específicamente un daño físico, bien
sea la muerte o las heridas. Ahora bien, la ética fundamentada en la memoria reconoce que
el daño también puede presentarse como una negación de los proyectos y reivindicaciones,
no solo individuales, sino colectivos.

La ética fundamentada en la memoria reconoce que el daño también


puede presentarse como una negación de los proyectos y
reivindicaciones, no solo individuales, sino colectivos

En ese orden de ideas, la memoria entra a cuestionar el presente porque reconoce que la
realidad está construida sobre las ruinas de los proyectos vencidos. De esta manera, se
presenta una separación entre los vencedores y los vencidos de la historia, donde los
primeros se encargan de ocultar, negar o justificar el daño causado para legítimar el
presente y, con ello, la posición hegemónica que tienen sobre la sociedad. Desde esta
perspectiva, las víctimas son en realidad los vencidos de las luchas o disputas que tuvieron
lugar en el pasado.

7
Ejemplo
El presente de los pueblos americanos se ha construido sobre la negación de la cultura y tradición de
los pueblos ancestrales. Las comunidades indígenas son presentadas como inviables, de ahí que se
justifique adoptar los valores hegemónicos para alcanzar el desarrollo. La presión social hace cada
vez más difícil vivir de acuerdo con la cosmovisión de las tribus indígenas y, por el contrario, obliga a
adoptar los nuevos valores, sin siquiera reparar sobre su utilidad para la sociedad.

Un ejemplo de ello se puede ver en el aprendizaje de la lengua inglesa. Aunque son evidentes los
beneficios que esta tiene en una sociedad del progreso, además de facilitar la comunicación entre
culturas e incluso para mejorar los procesos académicos, el costo que se paga es el abandono a las
lenguas nativas. La segunda lengua llega a las escuelas expresadas en el inglés y no en el dialecto
wayú o emebera.

El reconocimiento del sufrimiento de las víctimas hace inevitable que se cuestionen los
valores del progreso. Desde una perspectiva kantiana, la memoria deja en evidencia que
los hombres no pueden ser utilizados como un medio para alcanzar los fines establecidos;
por el contrario, es indispensable cuestionar el progreso cuando el costo que se paga son
las vidas de los que no compaginan con la idea de progreso. En otras palabras, la memoria
es una forma de crítica a los valores modernos que han instalado sobre la sociedad la
necesidad de novedad, toda vez que la novedad en sí misma no representa un
mejoramiento de las condiciones de vida de la humanidad.

Recurso externo
Explicación del recurso Para propiciar la reflexión y orientar esta unidad debe capítulo La
provocación de las víctimas. A vueltas con la filosofía de la historia, que
se encuentra en el libro Memoria-política-justicia. En diálogo con Reyes
Mate entre las páginas 109 y 128.

Si el enlace ya no está disponible en línea, ingrese al navegador de su
preferencia y busque el recurso empleando la siguiente información:

Nombre del recurso:
Nombre y referencia del
La provocación de las víctimas. A vueltas con la filosofía de la historia
recurso

Datos de referencia:
Zamora, J. A. (2010). La provocación de las víctimas. A vueltas con la
filosofía de la historia.

Enlace http://www.foroellacuria.org/JAZam/JAZam-Texto60.pdf

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Walter Benjamín planteó que todo documento de cultura es también un documento de
barbarie, de ahí que, como señala Zamora (2010), “Cada víctima es como el negativo de la
coacción persistente y, por tanto, la negación de que haya existido realmente progreso” (p.
110), es decir, que lo que se presenta como progreso es en realidad una posibilidad inacaba
y materialización de una práctica humana escindida de la ética. Por ello, la memoria al
develar el sufrimiento realiza un cuestionamiento a la realidad que se presenta como única
posibilidad.

Lo que se presenta como progreso es en realidad una posibilidad


inacaba y materialización de una práctica humana escindida de la
ética.

Una ética fundamentada en la memoria reconoce, en línea con Reyes Mate (2018), que el
progreso debe estar al servicio de la humanidad y no la humanidad al servicio del progreso,
pues lo segundo es una carrera sin meta en la que la humanidad queda esclavizada de un
fin que desconoce. Por el contrario, ubicar el progreso al servicio de la humanidad es una
posibilidad de procurar una actuación moral. Así, la memoria es un medio para asegurar
que los hombres conserven una imagen del pasado que no debe repetirse, es decir, un
punto de no retorno que se encuentra instalado en la reflexión sobre el bien y el mal en la
sociedad.

Ejemplo
La barbarie llevada a cabo por el régimen nazi obliga a pensar a la humanidad en formas de no
repetición. En esa misma línea, la historia de conflicto y violación sistemática de los Derechos
Humanos demanda de la sociedad colombiana una reflexión amplia sobre las formas de no
reproducción de la violencia y de respeto de la vida, que en ocasiones es legitimada por la vía del
derecho.

Expuesto lo anterior, la ética de la memoria deja claro que la recuperación del pasado es
una forma de hacer justicia, porque repara el daño hermenéutico que se ha hecho a las
víctimas a través del olvido, pues estas son el precio de la historia. De igual forma, expone
que ningún sufrimiento puede ser justificado o considerado como costo del progreso, por el
contrario, una actitud ética de la memoria rechaza toda práctica que genere víctimas.

En ese sentido, es necesario tener presente que la ética no se encuentra por fuera de la
estructura social, por lo cual una sociedad que justifique el costo de avanzar en la
generación de sufrimiento es una sociedad que ha renunciado a las consideraciones éticas.
El papel de una ética fundamentada en la memoria es develar que en los principios

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fundantes u orientadores de la sociedad anidan las estructuras mentales y materiales que
distancian al hombre de actuar correctamente.

La ética de la memoria deja claro que la recuperación del pasado es


una forma de hacer justicia, pues repara el daño hermenéutico que
se ha hecho a las víctimas a través del olvido.

La memoria es un distanciamiento frente a los valores hegemónicos, específicamente


cuando estos impiden al hombre obrar de acuerdo con criterios éticos, no relativos a la
sociedad, sino a la realidad del sufrimiento. Con ello, deja claro que el presente no es un
mandato divino y que no existe una justificación para la reproducción de las estructuras que
generan víctimas. Por el contrario, la memoria muestra al hombre que han sido sus ideas,
pensamientos y acciones las que han permitido el presente y, en consecuencia, la
posibilidad de cambio habita en el hombre.

Si el presente se comprende como inevitable y si el sufrimiento de las víctimas es el costo


que se debe pagar, como señala Reyes Mate (2011), “las víctimas acabarán interiorizando
el punto de vista del verdugo, entonces habría que despedir al hombre que hemos conocido,
la política sería la ley del más fuerte” (p. 22). De esta manera, el hombre habrá renunciado
a su capacidad para reflexionar y cuestionar el mal que habita en él y en la sociedad. Por
tal motivo, el olvido es contrario a la idea del bien en la sociedad y la memoria es un medio
que muestra que en realidad lo que se acepta como bueno o malo, es una construcción
social donde las víctimas y el sufrimiento han quedado por fuera a lo largo de la historia.

Para complementar el estudio de este tema, ingrese al libro de aprendizaje de


esta unidad y realice la actividad propuesta.

Libreta de notas
Antes de iniciar con el estudio de este tema, invito a responder las siguientes preguntas:
• ¿Cuál es la relación entra la ética y la educación?
• ¿Qué papel cumplen las instituciones educativas en la formación ética, especialmente una
ética fundamenta en la memoria?

Escriba las respuestas en la libreta de notas y guárdelas para que luego las compare con lo aprendido
en este tema.

10
Uno de los aportes de la memoria a la reflexión sobre la educación y, especialmente, a la
formación ética del hombre, es la recuperación de la dimensión moral de la educación, esto
es, a la necesidad de desplegar como propósito central del acto educativo una formación,
que permita asumir la responsabilidad frente al otro. Si la ética consiste en una reflexión
autónoma sobre lo bueno y lo malo, el otro se convierte en la unidad de medida del actuar
moral. Cuando se actúa en procura de no infringir sobre los otros ninguna forma de
sufrimiento, se actúa en procura del bien.

Uno de los aportes de la memoria a la reflexión sobre la educación


y, especialmente, a la formación ética del hombre es la recuperación
de la dimensión moral de la educación.

En línea con lo anterior, es importante tener presente lo expuesto por Adorno, “Ha llegado
el momento de hacer consciente este mecanismo y de promover una educación que ya no
premie como antes el dolor y la capacidad de soportar los dolores” (1998, p. 85), pues la
transformación de las condiciones materiales pasa por la educación. De esta manera, en
línea con Adorno, ha llegado el momento de fomentar una reflexión ética que, partiendo de
la memoria, interpele las ideas sobre el bien y el mal que anidan y se reproducen en la
sociedad.

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Ejemplo
Hacer de la educación el medio para que la barbarie no se repita requiere una reflexión profunda
sobre sus causantes. La reflexión sobre cómo fue posible o son posibles la generación sistemática de
sufrimiento bajo la mirada indiferente de amplios sectores de la sociedad, es una de las exigencias
éticas que se le presenta al hombre. En la medida en que se logre analizar los acontecimientos
históricos de exterminio de la humanidad o la violación de los Derechos Humanos, se pueden
encontrar formas para la superación de la barbarie.

Uno de los aportes de la memoria a la educación, en el marco del imperativo adorniano, es


develar la utilidad del sistema de enseñanza para contrarrestar la reproducción del mal.
Como señalan López, Seiz, & Gurpegui (2008), la memoria permite “una mirada sin
concesiones, en la que se propone interrogar las opciones éticas, históricas y políticas que
han fundamentado la modernidad para encontrar la genealogía de la catástrofe” (p. 75). En
ese sentido, de lo que se trata es de ubicar en el centro de la formación no el contenido o
la competencia, sino una enseñanza que permite vivir humanamente.

Recurso externo
Explicación del recurso Invito a que ingrese al siguiente enlace donde encontrará una breve
reflexión sobre el papel de la memoria en la educación como posibilidad
de repensar y transformar la realidad, a partir del reconocimiento del
sufrimiento.

Si el enlace ya no está disponible en línea, ingrese al navegador de su
preferencia y busque el recurso empleando la siguiente información:

Nombre del recurso:
Nombre y referencia del Reyes Mate, o la fuerza de la memoria para una cultura y didáctica
recurso críticas

Datos de referencia:
López, Seiz, & Gurpegui. (2008). Reyes Mate, o la fuerza de la memoria
para una cultura y didáctica críticas

Enlace https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/2782482.pdf

Para Reyes Mate (2008), por ejemplo, los sistemas educativos actuales se han cargado
con contenidos que difuminan el papel de la educación, pues no se puede perder de vista
que el propósito educativo supera la idea de instrucción y tiene como fundamento la

12
formación. En otras palabras, no consiste en exclusiva en una preparación para el
desempeño laboral, sino en el medio para desplegar la autonomía y libertad de los hombres
bajo criterios que doten de sentido su lugar en la sociedad, como una forma de promover
la convivencia pacífica en esta. Así pues, la educación y la formación deben permitir la
autorrealización del hombre como ser social (Runge Peña & Garcés Gómez, 2011).

La educación no consiste en exclusiva en una preparación para el


desempeño laboral, sino en el medio para desplegar la autonomía y
libertad de los hombres bajo criterios que doten de sentido su lugar
en la sociedad.

En ese orden de ideas, el imperativo adorniano que busca materializarse por medio de la
educación, tiene como fundamento el despliegue de la capacidad ética de los hombres.
Como exponen López, Seiz, & Gupegui (2008), “se trata de asumir que la esencia de
nuestra identidad es la identidad ética que no tiene un fundamento basado en el
conocimiento, porque está más allá de la ontología, del ser, del pensar: antes de todo es el
hombre” (p. 78). Dicho de otra forma, la forma que adopta el hombre por medio de la
educación no es el contenido aprehendido, sino la disposición ética que asume frente a la
sociedad y, en consecuencia, la actuación en ella.

La imagen del pasado


La memoria ofrece una imagen del pasado que sirve de ejemplo para la reflexión y toma de
decisiones en el presente. Por ello, la barbarie del pasado puede considerarse un elemento
para el cultivo de la capacidad ética del hombre. Si el desconocimiento de la historia se
presenta como cómplice de la generación de sufrimiento, la memoria lo hace como
protectora de la humanidad, esto es, de la idea del bien.

Ejemplo
Reconocer la historia de dolor que provocaron los conquistadores europeos a los pueblos
americanos, permite cuestionar la forma como se llevan a cabo los procesos de colonización o
imposición de la cultura. Así, la adopción de idiomas como el inglés ya no se hace a través de la fuerza,
sino por medio de una imposición cultural (pacífica) que lleva al aprendizaje de dicho idioma de forma
voluntaria.

El imperativo adorniano ve en la imagen del pasado la posibilidad de ofrecer una lección al


individuo y a la sociedad en su conjunto, pues “pone el acento en lo que tienen en común
las experiencias de injusticias” (Reyes Mate, 2011, p. 41). Se trata, entonces, de un paralelo

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entre lo que estuvo mal ayer y lo que está mal hoy, que potencie en el individuo una actitud
reflexiva sobre el bien. Así, lo que hace la memoria es cuestionar la forma como el individuo
se posiciona en la sociedad, esto es, si es indiferente o no frente prácticas culturales que
impiden concretar una vida humanamente concebida para todos.

Se trata, entonces, de un paralelo entre lo que estuvo mal ayer y lo


que está mal hoy, que potencie en el individuo una actitud reflexiva
sobre el bien.

En este sentido, la ética se ve expresada en la forma como el hombre y la sociedad asumen


la responsabilidad que tienen con respecto al mal, pues “La modernidad, al reclamar la
autonomía moral del hombre, se encuentra en el reverso de su responsabilidad ética con la
responsabilidad de todo lo que en el mundo ocurre” (López, Seiz, & Gupegui, 2008, p. 86).
En otras palabras, dado que lo realidad histórica ha sido creada por el hombre —y en ello
la educación ha desempeñado un papel fundamental—, el mal generado es su
responsabilidad.

Ahora bien, dado que en la base de la ética se encuentra la idea de justicia, habrá que
preguntar si la realidad construida por el hombre favorece o no la justicia entre los hombres.
Por ello, la memoria, al mostrar paralelos entre la barbarie del pasado y el mal que se
reproduce en el presente, deja entrever que a pesar de las reflexiones sobre el bien y el
mal el hombre no ha hecho lo suficiente para asegurar la materialización de una sociedad
que procure el bien, es decir, que haga justicia.

14
Recurso externo
Explicación del recurso Apreciado estudiante, para propiciar la reflexión y orientar esta unidad
invito a leer el texto Reflexiones en torno a la relación entre memoria,
identidad e imaginación.

Si el enlace ya no está disponible en línea, ingrese al navegador de su
preferencia y busque el recurso empleando la siguiente información:

Nombre del recurso:
Nombre y referencia del Reflexiones en torno a la relación entre memoria, identidad e
recurso imaginación

Datos de referencia:
Souroujon, G. (2009). Reflexiones en torno a la relación entre memoria,
identidad e imaginación

http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-
Enlace
00632011000300011

En esa misma línea, De la Garza (2010) sostiene que la recuperación del pasado de
injusticias devela “La necesidad de pensar una sociedad en la que todos sean libres e
iguales, surge de la indignación por la injusticia y la solidaridad para con el explotado” (p.
291). Por lo tanto, no se trata de un ejercicio de recordación inerte, sino de activar el
pensamiento para poner fin a la injusticia. La ética fundamentada en la memoria aspira a
mucho más que la mera reflexión, pues genera la conciencia de que reducir la ética a mera
reflexión es contraria a la ética misma, dado que el mal que aqueja a la sociedad se vale
tanto de la comisión como de la omisión.

La ética fundamentada en la memoria aspira a mucho más que la


mera reflexión, pues genera la conciencia de que reducir la ética a
mera reflexión es contraria a la ética misma.

La educación se presenta como dispositivo social de la ética, por medio de la educación


llegan los conocimientos prácticos, pero también la capacidad de reflexión sobre lo bueno
y lo malo. Las ideas de justicias que se instalan en la sociedad lo hacen a partir de la
educación, la crítica a la idea de bien también es cultivada en los espacios educativos. En
consecuencia, el imperativo adorniano aspira a que esta no pierda de su centro el respeto
a la humanidad y el fin de toda forma de barbarie.

15
Para complementar el estudio de este tema, ingrese al libro de aprendizaje de
esta unidad y realice la actividad propuesta.

2. Lo humano
Duración: 2 horas

La reflexión entre lo bueno y lo malo es un juicio frente a vida de los seres humanos. El
respeto de la humanidad es la base de lo bueno y, en consecuencia, la inhumanidad es
concebida como expresión del mal. En ese sentido, la ética conduce a una pregunta por lo
humano, pues a partir de lo que las sociedades definen como tal, se desprenden los
razonamientos sobre lo correcto y lo incorrecto.

Ejemplo
Durante el régimen nazi los judíos fueron despojados de su condición humana, no solo por el hecho
de ser asesinados, sino porque previo al exterminio se generaba un proceso de animalización. De esta
manera, quienes operaban las cámaras de gas y los hornos de cremación lo hacían bajo el entendido
de que estaban eliminando una especie inferior, que en cualquier caso estaba lejos de ser
considerados seres humanos. Por ello, la barbarie contra el pueblo judío no fue, en su momento,
considerada incorrecta por los alemanes.

La ética moderna recibe de la filosofía kantiana uno de los elementos que más aportan a la
reflexión sobre lo correcto y lo incorrecto. El imperativo kantiano, que declara la necesidad
de obrar “de tal modo que uses a la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de
cualquier otro, siempre al mismo tiempo como fin y nunca simplemente como medio (Kant,
2003, p. 75), sienta las bases de la ética en la humanidad. En ese sentido, la denominada
dignidad humana se convierte en la piedra basal de todo proceso reflexible sobre el actuar
correcto.

16
Libreta de notas
Antes de iniciar con el estudio de este tema, invito a responder las siguientes preguntas:
• ¿Qué entiende por derechos humanos?
• ¿Por qué son importantes los derechos humanos?
• ¿Cuál es la relación entre los derechos humanos y la ética?

Escriba las respuestas en la libreta de notas y guárdelas para que luego las compare con lo aprendido
en este tema.

La dignidad humana se entiende como la condición inalienable que tiene el hombre como
sujeto de derechos, es decir, que en ninguna circunstancia pueden ser violados los
derechos asignados al ser humano por el mero hecho de nacer. En palabras de Kant, “de
su origen reside precisamente su dignidad, la dignidad de servirnos de principios prácticos
supremos” (Kant, 2003, p. 41), es decir, que a partir del reconocimiento de la condición
inalienable se imponen en formas de actuar determinadas.

La dignidad humana se entiende como la condición inalienable que


tiene el hombre como sujeto de derechos.

A partir del reconocimiento de la dignidad del hombre se han fundamentado los derechos
humanos, que pueden ser considerados el faro moral de las sociedades. Los contextos de
guerra, especialmente la Segunda Guerra Mundial, llevaron a los Organización de Naciones
Unidas (ONU) a proclamar la Declaración Universal de Derechos Humanos, en la que se
establece un marco cultural para la promoción de una vida mejor a nivel individual y social.
En la garantía de dichos derechos se encuentra la posibilidad de desplegar la capacidad de
autorrealización individual y colectiva.

Ahora bien, la violación sistemática de los derechos humanos deja en evidencia la futilidad
de la dignidad humana. Acontecimientos como Auschwitz, por ejemplo, dejan entrever que
la suspensión de los derechos humanos abre la puerta a la barbarie y, adicionalmente,
develan las limitaciones de los llamados derechos inalienables. El irrespeto de los seres
humanos hacia los derechos que garantizan vivir de una forma digna, hace necesario
ampliar la mirada sobre el valor de la humano.

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Recurso externo
Explicación del recurso Ingrese al siguiente enlace donde encontrará un artículo sobre los
derechos humanos y la ciudadanía, específicamente desde la lectura
que realiza Reyes Mate a la obra de Hannah Arendt.

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Nombre y referencia del Nombre del recurso:
recurso Hannah Arendt y los Derechos Humanos
Datos de referencia:

Reyes Mate, M. (2010). Hannah Arendt y los Derechos Humanos

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En ese sentido, una de las limitaciones de los derechos humanos está dada por la
capacidad de cumplimiento. La inexistencia de una fuerza mundial capaz de defender y
garantizar el respeto de la dignidad humana ha llevado a que en la práctica estos sean
vulnerados sistemáticamente; por otra parte, ha quedado en manos de los Estados la
responsabilidad de garantizar a sus ciudadanos lo consagrado en la Declaración Universal
de los Derechos Humanos. En ese sentido, como señala Reyes Mate (2010), “Si remitimos
los derechos del hombre al hecho de ser hombre, hay que respetarlos siempre; si los
supeditamos al hecho de ser ciudadano, solo serán respetados cuando la nación que nos
da la ciudadanía así lo quiera” (2010, p. 241), es decir, que en la práctica lo realmente
importante es poseer el estatus de ciudadanía y no el de humano, pues el primero es el que
abre la puerta al segundo.

La inexistencia de una fuerza mundial capaz de defender y garantizar


el respeto de la dignidad humana ha llevado a que en la práctica
estos sean vulnerados sistemáticamente; por otra parte, ha
quedado en manos de los Estados la responsabilidad de garantizar a
sus ciudadanos lo consagrado en la Declaración Universal de los
Derechos Humanos.

En ese oden de ideas, si la humanidad como fundamento de la ética se ve trastocada o


reducida a la capacidad de los Estados para garantizar el respeto de la dignidad humana,
la reflexión sobre lo correcto e incorrecto pasa de la ética a la política, y con ello del ámbito

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individual al colectivo. En consecuencia, y como lo expone la historia, el ser bueno o malo
dependerá del relativismo cultural, como se puede ver en los conflictos armados a lo largo
del mundo.

Ejemplo
Uno de las prácticas mas recurrentes en la guerra es la deshumanización del enemigo, la tortura, el
asesinato con motosierras e incluso usar la cabeza degollada del enemigo para jugar fútbol, son
expresiones de la inhumanidad para quien ve la guerra desde la pantalla del televisor, pero no para
quien comete el acto de barbarie.

Por esa razón, el imperativo adorniano de que Auschwitz no se repita se fundamenta en la


memoria, para no olvidar, entre otras cosas, que no basta con declarar la existencia de una
dignidad humana inalienable, es necesario pensar nuevas formas de relacionamiento entre
los hombres que procuren desplegar una vida humanamente concebida. Así, la memoria
activa el pensamiento y la acción muestra otras formas de comprender la dimensión ética:
el otro.

El imperativo adorniano de que Auschwitz no se repita se


fundamenta en la memoria, para no olvidar, entre otras cosas, que
no basta con declarar la existencia de una dignidad humana
inalienable.

El otro
La memoria del sufrimiento de las víctimas, que da cuenta de la violación de los derechos
del hombre, permite pensar la ética desde otro lugar: el otro. La reflexión sobre el bien o el
mal, más que promover una aspiración moral como los Derechos Humanos, debe partir del
reconocimiento de la injusticia, pues el sufrimiento generado interpela las acciones del
hombre y, por lo tanto, es un punto de partida para ampliar la visión que se tiene sobre
bueno y lo malo.

El otro como punto referencial de la ética tiene como fundamento la idea del prójimo
expuesta por la religión judeocristiana. En ella, la idea de igualdad de los hombres está
dada por ser hijos de Dios y, por tanto, se establece un mandato moral del respeto a su
vida (Cohen, 2004). Así, la idea de amor al prójimo no tiene su origen en la tolerancia
política, como se cree, sino en el reconocimiento de un orden sobrenatural (Dios), que ha

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creado todo cuanto existe. Así, el hecho de que todos los seres humanos tengan a Dios
como padre, se convierte en imperativo del bien obrar.

La idea de igualdad de los hombres está dada por ser hijos de Dios y,
por tanto, se establece el mandato moral del respeto al otro.

En el otro —el prójimo— existe una interpelación a la humanidad propia, pues la identidad
del yo es determinada por el reconocimiento del otro. Dicho de otra manera, sin el otro
tampoco existe el yo. En ese sentido, el punto de partida de la reflexión ética debe ser el
reconocimiento de la humanidad del otro y no la posesión de derechos, pues mientras los
segundos se poseen en tanto se pertenece a un Estado, los primeros solo dependen de la
capacidad del hombre para ver en el otro un ser igual, igual en su capacidad de sentir dolor,
de experimentar sufrimiento, de desear las mismas cosas: la vida.

Ejemplo
La reflexión sobre el sufrimiento del otro puede movilizar la acción del hombre. El reconocimiento
del sufrimiento de los animales en el matadero lleva a muchas personas a adoptar una dieta
vegetariana; de igual forma, el sufrimiento de las personas que trabajan en maquilas al otro lado del
mundo genera que muchas personas opten por no comprar o usar ciertas marcas.

Más allá de las diferencias de casa, es decir, de la religión, el color de piel, las costumbres
etc., todos los seres humanos poseen un anhelo común: disfrutar la existencia. En
consecuencia, la ética fundamentada en la memoria, al reconocer el sufrimiento causado,
interpela nuevas formas de pensar y de actuar que procuren el bien para el otro. Dicho de
otra manera, el reconocimiento del sufrimiento puede lograr lo que no han logrado los
derechos humanos.

Por otra parte, la ética debe reconocer que la tensión del hombre entre necesitar del otro
para vivir y a su vez no poder convivir con él, obliga a pensar formas de coexistencia
pacífica, pues como ser social el hombre requiere del otro para vivir. Dicho de otra forma,
la ética se convierte en punto de partida para edificar las condiciones que permitan al
hombre convivir con el otro.

La ética debe reconocer que la tensión del hombre entre necesitar


del otro para vivir y a su vez no poder convivir con él, obliga a pensar
formas de coexistencia pacífica.

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En ese orden de ideas, el reconocimiento del otro y de su sufrimiento genera una
responsabilidad moral: evitar el sufrimiento. La responsabilidad moral sabe que el daño que
se causa afecta tanto a quien recibe la mala acción como al que la inflige, de ahí que no se
pueda reducir responsabilidad a reparación económica. Cuando se dice que quien daña
también se ve afectado por su acción, se tiene en cuenta no solo lo que se juega en el
presente, sino también lo que se juega en el futuro. Así, una acción concreta hoy puede ser
tanto la posibilidad de venganza (cuando se lastima a otros), como punto de no retorno
(cuando aceleramos el calentamiento global).

Para complementar el estudio de este tema, ingrese al libro de aprendizaje de


esta unidad y realice la actividad propuesta.

Palabras clave
Auschwitz / Barbarie / Ética / Imperativo adorniano / Justicia / Memoria / Víctimas

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Referencias
Adorno, T. (1998). Educación para la emancipación: conferencias y conversaciones con
Hellmut Becker. Madrid: Morata.

Arendt, H. (2019). Eichmann en Jerusalén. Barcelona: Lumen.

Cohen, H. (2004). El prójimo. Barcelona: Anthropos.

De la Garza, M. T. (2010). Memoria y justicia, claves de la identidad. En J. a. Zamora, & A.


Sucasas, Memoria-política-justicia. En diálogo con Reyes Mate (págs. 286-295).
Madrid: Trotta.

Kant, I. (2003). Fundamentación de la metafísica de las costumbres. España: El Cid.


López, C., Seiz, D., & Gurpegui, J. (2008). Reyes Mate, o la fuerza de la memoria para una
cultura y didácticas críticas. Obtenido de
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desaparición. En E. Madina Muñoz, M. Reyes Mate, & J. A. Zamora, El perdón, virtud
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Reyes Mate, M. (2010). Hannah Arendt y los Derechos Humanos. Obtenido de


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Runge Peña, A. K., & Garcés Gómez, J. F. (2011). ducabilidad, formación y antropología
pedagógica: repensar la educabilidad a la luz de la tradición pedagógica alemana.
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Zamora, J. A. (2010). La provocación de las víctimas. A vueltas con la filosofía de la historia.


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Autor:
Alexánder Hincapié García
Doctor en Educación.

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Septiembre de 2020
Medellín - Colombia

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