TRABAJO PRÁCTICO V
INTEGRANTES: TRAVERSO, CAMILA.
RAMOS, MARIELA GRISELDA.
CONSIGNAS:
1- Realizar una tabla con enfermedades agudas y crónicas (entre8/10 enfermedades de c/u.)
2- De las enfermedades que anoten en la tabla tienen que mencionar los factores de riesgo y los
signos y síntomas, aclaro, de cada una de ellas, ¿sí?
ENFERMEDADES AGUDAS:
GRIPE
Asma.
FACTORES Trastornos sanguíneos (como anemia drepanocítica o de células falciformes).
DE RIESGO
Enfermedades pulmonares crónicas (como enfermedad pulmonar obstructiva
crónica [COPD] y fibrosis quística)
Trastornos endocrinos (como diabetes mellitus)
Enfermedades cardiacas (como enfermedad cardiaca congénita, insuficiencia
cardiaca congestiva y artropatía coronaria)
Trastornos de los riñones.
Trastornos del hígado.
Trastornos metabólicos (como trastornos metabólicos hereditarios y trastornos
mitocondriales).
Obesidad mórbida.
Enfermedades neurológicas y del neurodesarrollo
Personas menores de 19 años de edad que están recibiendo una terapia a largo
plazo a base de aspirinas
Personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)
Personas con el sistema inmunológico debilitado debido a una enfermedad o
tratamiento médico (como personas con VIH o SIDA, cáncer o personas que
consumen esteroides de manera crónica).
SIGNOS Dificultad para respirar o falta de aire al respirar
Dolor en el pecho
Mareos constantes
Convulsiones
Afecciones de salud ya existentes que empeoran
Gran debilidad o dolores musculares intensos.
Escalofríos y sudoración
SINTOMAS
Dolor de cabeza
Tos persistente o seca
Falta de aire al respirar
Cansancio y debilidad
Nariz congestionada o goteo
Dolor de garganta
Dolor en los ojos
Fiebre
Dolor en los músculos
Vómitos y diarrea, pero esto es más común en los niños que en los adultos.
En la gripe no complicada, la enfermedad aguda por lo general se resuelve en
un plazo de dos a cinco días y la mayoría se recupera en una semana.
La tos puede persistir 1-2 semanas y en una minoría puede persistir astenia
postgripal varias semanas.
GASTROINTERITIS
FACTORES Los principales factores de riesgo para que un paciente presente gastroenteritis
DE RIESGO frecuentemente son:
No contar con agua potable
No tener un sistema de drenaje apropiado
Una mala higiene personal, como no lavarse las manos después de ir al baño o
antes de comer.
Consumir frutar y verduras sin lavar o desinfectar correctamente.
Personas que con regularidad comen en lugares al aire libre.
SIGNOS El médico buscará signos de deshidratación, como:
Boca seca o pegajosa.
Letargo o coma (deshidratación grave).
Hipotensión arterial.
Ausencia o bajo gasto urinario; la orina concentrada luce de color amarillo
oscuro
Puntos blandos (fontanelas) notoriamente hundidos en la parte superior de
la cabeza de un bebé.
Ausencia de lágrimas
Ojos hundidos
La presencia de dolor abdominal cólico (retortijones).
SINTOMAS La presencia de múltiples deposiciones de consistencia blanda o líquida
(diarrea). En algunos casos la diarrea puede llevar sangre.
Además, suele haber fiebre, en ocasiones muy elevada, náuseas y
vómitos.
La pérdida de líquidos como consecuencia de la diarrea, los vómitos y/o la
fiebre, puede llevar a la deshidratación, con una bajada de la presión arterial
que con frecuencia se traduce en mareo o pérdida del conocimiento al
incorporarse de un sillón o de la cama.
En personas susceptibles, sobre todo en ancianos, la pérdida de líquidos
puede llevar a un fallo secundario del riñón (insuficiencia renal aguda) que
puede ser grave.
FARINGITIS
Aunque cualquier persona puede tener dolor de garganta, hay algunos factores
FACTORES
DE RIESGO que aumentan la vulnerabilidad, que incluyen los siguientes:
La edad. Los niños y adolescentes son más propensos a tener dolor de
garganta. Los niños de 3 a 15 años también son más propensos a padecer
faringitis estreptocócica, la infección bacteriana más común asociada con el
dolor de garganta.
Exposición al humo del tabaco. El tabaquismo y el tabaquismo pasivo
pueden irritar la garganta. El uso de productos de tabaco también aumenta el
riesgo de cáncer de boca, garganta y laringe.
Alergias. Las alergias estacionales o las reacciones alérgicas continuas al
polvo, el moho o la caspa de mascotas hacen más probable el desarrollo de un
dolor de garganta.
Exposición a sustancias químicas irritantes. Las partículas en el aire
provenientes de la quema de combustibles fósiles y productos químicos
domésticos comunes pueden causar la irritación de la garganta.
Infecciones crónicas o frecuentes de los senos paranasales. La
secreción de la nariz puede irritar la garganta o propagar una infección.
Lugares cerrados. Las infecciones virales y bacterianas se propagan
fácilmente en cualquier lugar donde la gente se reúne, ya sea en centros de
cuidado infantil, aulas, oficinas o aviones.
Inmunidad debilitada. En general, las personas son más propensas a las
infecciones si su resistencia es baja. Entre las causas frecuentes de un sistema
inmunitario debilitado, se pueden mencionar el VIH, la diabetes, los tratamientos
con esteroides o medicamentos de quimioterapia, el estrés, la fatiga y una mala
alimentación.
Un dolor de garganta grave o que dura más de una semana
SIGNOS
Dificultad al tragar
Falta de aliento
Dificultad para abrir la boca
Dolor articular
Dolor de oído
Erupción cutánea
Fiebre superior a 101 °F (38,3 °C)
Sangre en la saliva o flema
Dolor de garganta recurrente con frecuencia
Un bulto en el cuello
Ronquera que dura más de dos semanas
Hinchazón en el cuello o la cara
Dolor de garganta que empeora al tragar o hablar (odinofagia).
SINTOMAS Sequedad de la garganta.
Fiebre.
Dolor de cabeza.
Erupciones cutáneas.
Amigdalitis o amígdalas rojas e inflamadas.
Dolores musculares o articulares.
Voz ronca.
Ganglios inflamados en el cuello.
En los adultos los síntomas son parecidos a los de los niños en edad escolar,
esto es, febrícula o fiebre, malestar general, enrojecimiento de la faringe,
presencia de placas de exudado blanquecino o grisáceo en las amígdalas o
faringe, dolor de garganta agudizado al tragar saliva y alimentos, y ganglios
cervicales agrandados y dolorosos.
APENDICITIS
FACTORES La mayoría de los casos de apendicitis se dan en personas de entre 10 y 30 años.
DE RIESGO Si tiene antecedentes familiares de apendicitis, eso puede aumentar su riesgo, en
especial si usted es hombre. En los niños, tener fibrosis quística también parece
aumentar el riesgo de tener apendicitis.
Los signos y síntomas de la apendicitis pueden comprender:
SIGNOS Y
SINTOMAS Dolor repentino que comienza en el lado derecho de la parte inferior del
abdomen
Dolor repentino que comienza alrededor del ombligo y, a menudo, se
desplaza hacia la parte inferior derecha del abdomen
Dolor que empeora cuando toses, caminas o realizas otros movimientos
bruscos
Náuseas y vómitos
Pérdida de apetito
Fiebre ligera que puede empeorar a medida que la enfermedad avanza
Estreñimiento o diarrea
Hinchazón abdominal
Flatulencia
El lugar donde sientes dolor puede variar, dependiendo de tu edad y la posición
del apéndice.
CANDIDIASIS
Los factores que aumentan el riesgo de padecer candidiasis son los siguientes:
FACTORES
DE RIESGO
Uso de antibióticos. La candidiasis es frecuente en las mujeres que
toman antibióticos. Los antibióticos de amplio espectro, que eliminan una serie
de bacterias, también eliminan las bacterias saludables de la vagina, lo que
produce un crecimiento excesivo de los hongos.
Aumento de los niveles de estrógeno. La candidiasis es más frecuente
en las mujeres que tienen un nivel más alto de estrógeno. Esto puede ocurrir
en las mujeres que están embarazadas o que toman pastillas anticonceptivas
con altas dosis de estrógeno o que siguen un tratamiento hormonal con
estrógeno.
Diabetes no controlada. Las mujeres con un nivel de azúcar en sangre no
controlado correctamente tienen un mayor riesgo de contraer candidiasis que
las mujeres con diabetes bien controlada.
Sistema inmunitario deteriorado. Las mujeres con un sistema inmunitario
disminuido (debido a un tratamiento con corticoesteroides o a una infección por
el VIH) son más propensas a contraer candidiasis.
SIGNOS -El eritema de la mucosa vaginal y vulvar, el edema vulvar, especialmente en
labios menores y clítoris, y el exudado vaginal abundante de color blanco-
amarillento, espeso, grumoso, adherente y sin olor característico.
-Con frecuencia se observan placas blancas de aspecto grumoso y algodonoso
recubriendo tanto la vagina como la vulva. El cuadro de vulvitis eritematosa puede
extenderse hacia las regiones perineales e inguinales
-Con frecuencia aparecen excoriaciones (erosiones) y fisuras (grietas) producidas
por el rascado y pueden aparecer fenómenos de liquenificación, especialmente en
labios mayores
SINTOMAS Los síntomas de la candidosis vaginal pueden ser de leves a moderados y
comprender los siguientes:
Picazón e irritación de la vagina y la vulva
Sensación de ardor, especialmente durante las relaciones sexuales o al
orinar
Enrojecimiento o inflamación de la vulva
Dolores y molestias vaginales
Sarpullido vaginal
Secreción vaginal espesa, blanca y sin olor, con aspecto similar al queso
cottage.
Secreción vaginal acuosa
ENFERMEDADES CRÓNICAS:
DIABETES
FACTORES Los factores de riesgo de la diabetes dependen del tipo de diabetes.
DE RIESGO Factores de riesgo para la diabetes tipo 1:
Antecedentes familiares: el riesgo aumenta si tu padre, tu madre o algún
hermano tienen diabetes tipo 1.
Factores ambientales: circunstancias como la exposición a una
enfermedad viral probablemente tienen alguna relación con la diabetes tipo 1.
La presencia de células del sistema inmunitario que causan daños
(autoanticuerpos): algunas veces, los familiares de personas con diabetes tipo
1 se someten a una prueba de detección de autoanticuerpos de la diabetes. Si
tienes estos autoanticuerpos, tienes mayor riesgo de padecer diabetes tipo 1.
Pero no todas las personas que tienen estos autoanticuerpos padecen diabetes.
Ubicación geográfica. Ciertos países, como Finlandia y Suecia, presentan
índices más altos de diabetes tipo 1.
Factores de riesgo para la prediabetes y la diabetes tipo 2:
Peso: mientras más tejido graso tengas, más resistentes serán tus células
a la insulina.
Inactividad: mientras menos actividad realices, mayor será tu riesgo. La
actividad física te ayuda a controlar el peso, utiliza la glucosa como energía y
hace que tus células sean más sensibles a la insulina.
Antecedentes familiares: tu riesgo se incrementa si alguno de tus padres
o hermanos tienen diabetes tipo 2.
Edad: tu riesgo aumenta con la edad. Esto puede deberse a que te
ejercitas menos, pierdes masa muscular y aumentas de peso a medida que
envejeces. Pero la diabetes tipo 2 también está aumentando entre los niños, los
adolescentes y los adultos jóvenes.
Diabetes gestacional: si desarrollaste diabetes gestacional cuando
estabas embarazada, aumenta tu riesgo de desarrollar prediabetes y diabetes
tipo 2.
Síndrome de ovario poliquístico: para las mujeres, tener síndrome de
ovario poliquístico (un trastorno frecuente caracterizado por períodos
menstruales irregulares, crecimiento excesivo de vello y obesidad) aumenta el
riesgo de desarrollar diabetes.
Presión arterial alta: una presión arterial de más de 140/90 milímetros de
mercurio (mm Hg) implica un alto riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
Niveles anormales de colesterol y de triglicéridos: si tienes niveles
bajos de lipoproteínas de alta densidad o de colesterol "bueno", tu riesgo de
desarrollar diabetes tipo 2 será mayor. Lo triglicéridos son otro tipo de grasas que
se transportan en la sangre. Las personas con niveles altos de triglicéridos
afrontan un riesgo elevado de padecer diabetes tipo 2. Tu médico puede
informarte cuáles son tus niveles de colesterol y de triglicéridos.
Factores de riesgo para la diabetes gestacional:
Las embarazadas pueden desarrollar diabetes gestacional. Algunas mujeres
presentan un mayor riesgo que otras. Algunos de los factores de riesgo de la
diabetes gestacional son:
Edad: mujeres mayores de 25 años presentan un riesgo mayor.
Antecedentes familiares o personales: tu riesgo aumenta si tienes
prediabetes (un precursor de la diabetes tipo 2) o si algún familiar cercano, por
ejemplo, alguno de tus padres o hermanos, tiene diabetes tipo 2. También corres
un mayor riesgo si has tenido diabetes gestacional durante un embarazo anterior,
si has dado a luz a un bebé de gran tamaño o si tu bebé nació muerto y no se
pudo determinar la causa.
Peso: el sobrepeso antes del embarazo aumenta el riesgo.
Los síntomas de la diabetes varían según cuánto se eleve tu nivel de glucosa
SIGNOS Y
sanguínea. Es posible que algunas personas, en especial las que padecen
SINTOMAS prediabetes o diabetes tipo 2, no experimenten síntomas. En el caso de la
diabetes tipo 1, los síntomas tienden a aparecer rápido y a ser más intensos.
Algunos de los signos y síntomas de la diabetes tipo 1 y tipo 2 son:
Aumento de la sed
Micción frecuente
Hambre extrema
Pérdida de peso sin causa aparente
Presencia de cetonas en la orina (las cetonas son un subproducto de la
descomposición de músculo y grasa que ocurre cuando no hay suficiente
insulina disponible)
Fatiga
Irritabilidad
Visión borrosa
Llagas que tardan en cicatrizar
Infecciones frecuentes, como infecciones en las encías o en la piel, e
infecciones vaginales.
ARTRITIS
FACTORES Los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer artritis reumatoide son:
DE RIESGO
Sexo. Las mujeres son más propensas que los hombres a desarrollar
artritis reumatoidea.
La edad. La artritis reumatoide se puede producir a cualquier edad, pero
más frecuentemente comienza a mediana edad.
Antecedentes familiares. Si un familiar padece artritis reumatoide, el
riesgo de que padezcas la enfermedad puede ser mayor.
Tabaquismo. Fumar cigarrillos aumenta el riesgo de desarrollar artritis
reumatoide, especialmente si tienes una predisposición genética a desarrollar
la enfermedad. Fumar también aparece asociado a una gravedad mayor de la
enfermedad.
Exposición ambiental. Aunque se entiende mal, algunas exposiciones,
como a asbestos o sílice, pueden aumentar el riesgo de desarrollar artritis
reumatoide.
Obesidad. Las personas, especialmente las mujeres de hasta 55 años,
que tienen sobrepeso o son obesas pareciera que presentan un mayor riesgo
de desarrollo de artritis reumatoide.
Los signos y los síntomas de la artritis reumatoide pueden incluir:
SIGNOS Y
Articulaciones sensibles a la palpación, calientes e hinchadas.
SINTOMAS
Rigidez articular que generalmente empeora por las mañanas y después
de la inactividad.
Cansancio, fiebre y pérdida del apetito.
La artritis reumatoide precoz tiende a afectar primero las articulaciones más
pequeñas, especialmente las que unen los dedos de las manos con las manos y
los dedos de los pies con los pies.
A medida que avanza la enfermedad, los síntomas suelen extenderse a las
muñecas, las rodillas, los tobillos, los codos, la cadera y los hombros. En la
mayoría de los casos, los síntomas se producen en las mismas articulaciones en
ambos lados de tu cuerpo.
Alrededor del 40 % de las personas que padecen artritis también experimentan
signos y síntomas que no involucran a las articulaciones. La artritis reumatoide
puede afectar muchas estructuras no articulares, incluido lo siguiente:
Piel
Ojos
Los pulmones
Corazón
Riñones
Glándulas salivales
Tejido nervioso
Médula ósea
Vasos sanguíneos
Los signos y los síntomas de la artritis reumatoide pueden variar en gravedad e
incluso pueden aparecer y desaparecer. Los períodos de mayor actividad de la
enfermedad, denominados brotes, se alternan entre períodos de remisión relativa,
cuando la hinchazón y el dolor se disipan o desaparecen. Con el paso del tiempo,
la artritis reumatoide puede provocar que las articulaciones se deformen y salgan
de lugar.
EPOC (Enfermedad pulmonar obstructiva crónica)
FACTORES Los factores de riesgo de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica incluyen lo
DE RIESGO siguiente:
Exposición al humo del tabaco: el factor de riesgo más significativo para
la enfermedad pulmonar obstructiva crónica es el consumo de cigarrillos a
largo plazo. Cuanto más años fumes y más paquetes fumes, mayor será el
riesgo. Los fumadores de pipa, los fumadores de cigarros y los fumadores de
marihuana también pueden estar en riesgo, así como las personas expuestas
a grandes cantidades de humo de segunda mano.
Personas con asma: el asma, una enfermedad inflamatoria crónica de las
vías respiratorias, puede ser un factor de riesgo para desarrollar enfermedad
pulmonar obstructiva crónica. La combinación de asma y fumar aumenta el
riesgo de enfermedad pulmonar obstructiva crónica incluso más.
Exposición ocupacional a polvos y sustancias químicas: la exposición
a largo plazo a los gases de sustancias químicas y al polvo en el lugar de
trabajo puede irritar e inflamar los pulmones.
Exposición a los gases de la quema de combustible: en el mundo en
desarrollo, las personas expuestas a los gases de la quema de combustible
para cocinar y calentar en hogares mal ventilados corren un mayor riesgo de
desarrollar enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
Genética: el trastorno genético de deficiencia de alfa-1-antitripsina es la
causa de algunos casos de enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Es
probable que otros factores genéticos hagan que ciertos fumadores sean más
susceptibles a la enfermedad.
Los síntomas de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica no suelen aparecer
SIGNOS Y
hasta que se produce un daño pulmonar significativo y suelen empeorar con el
SINTOMAS tiempo, sobre todo si la exposición al tabaco continúa.
Los signos y síntomas de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica pueden
incluir los siguientes:
Falta de aire, especialmente durante la actividad física
Sibilancia
Opresión del pecho
Una tos crónica que puede producir mucosidad (esputo) que puede ser
clara, blanca, amarilla o verdosa
Infecciones respiratorias frecuentes
Falta de energía
Pérdida de peso involuntaria (en etapas posteriores)
Hinchazón en tobillos, pies o piernas
También es probable que las personas con enfermedad pulmonar obstructiva
crónica experimenten episodios llamados exacerbaciones, durante los cuales sus
síntomas empeoran en relación con la variación diaria habitual y persisten por lo
menos durante varios días.
HIPERTENSIÓN ARTERIAL
FACTORES La presión arterial alta tiene muchos factores de riesgo, tales como:
DE RIESGO
Edad: el riesgo de tener presión arterial alta aumenta a medida que
envejeces. Hasta aproximadamente los 64 años, la presión arterial alta es más
frecuente en los hombres. Las mujeres tienen más probabilidades de
desarrollar presión arterial alta después de los 65 años.
Raza: la presión arterial alta es particularmente frecuente en las personas
de ascendencia africana y, a menudo, aparece a una edad más temprana en
relación con las personas de raza blanca. Las complicaciones graves, como
los accidentes cerebrovasculares, los ataques cardíacos y las insuficiencias
renales, también son más frecuentes en las personas de ascendencia
africana.
Antecedentes familiares: la presión arterial alta suele ser hereditaria.
Sobrepeso u obesidad: cuanto más pesas, más sangre necesitas para
suministrarles oxígeno y nutrientes a los tejidos. A medida que la cantidad de
sangre que fluye a través de los vasos sanguíneos aumenta, también lo hace
la presión en las paredes de las arterias.
Falta de actividad física: las personas que no están físicamente activas
tienden a tener una mayor frecuencia cardíaca. Cuanto mayor es la frecuencia
cardíaca, más deberá trabajar el corazón con cada contracción, y mayor será
la fuerza sobre las arterias. La falta de actividad física también aumenta el
riesgo de tener sobrepeso.
Consumo de tabaco: fumar o mascar tabaco no solo aumenta de
inmediato la presión arterial en forma temporal, sino que las sustancias
químicas que contiene el tabaco pueden dañar el recubrimiento de las paredes
de las arterias. Esto puede provocar el estrechamiento de las arterias y
aumentar el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas. El tabaquismo pasivo
también puede aumentar el riesgo de padecer estas enfermedades.
Alto contenido de sal (sodio) en tu dieta: demasiado sodio en tu dieta
puede hacer que tu cuerpo retenga líquido, lo que aumenta la presión arterial.
Cantidad insuficiente de potasio en tu dieta: el potasio ayuda a
equilibrar la cantidad de sodio en las células. Un equilibrio adecuado de
potasio es fundamental para mantener una buena salud del corazón. Si no
obtienes suficiente potasio con tu dieta o pierdes demasiado potasio debido a
la deshidratación u otras afecciones, el sodio puede acumularse en la sangre.
Consumo excesivo de alcohol: con el tiempo, beber en exceso puede
dañar el corazón. Beber más de una copa al día para las mujeres y más de
dos al día para los hombres puede afectar la presión arterial. Si consumes
alcohol, hazlo con moderación.
Estrés: los niveles altos de estrés pueden provocar un aumento temporal
de la presión arterial. Los hábitos relacionados con el estrés, como comer en
exceso, fumar o beber alcohol, pueden provocar un mayor aumento de la
presión arterial.
Ciertas enfermedades crónicas: ciertas enfermedades crónicas también
pueden aumentar el riesgo de tener presión arterial alta, incluidas la
enfermedad renal, la diabetes y la apnea del sueño.
A veces, el embarazo también contribuye a que se produzca la presión
arterial alta.
Aunque la presión arterial alta es más frecuente en los adultos, los niños
también pueden estar en riesgo. En algunos niños, la presión arterial alta se
debe a problemas en los riñones o en el corazón. Sin embargo, para una
cantidad cada vez mayor de niños, los malos hábitos del estilo de vida, como
una dieta poco saludable y la falta de ejercicio, contribuyen a que tengan la
presión arterial alta.
La mayoría de las personas con presión arterial alta no tienen signos ni síntomas,
SIGNOS Y
incluso si las lecturas de presión arterial alcanzan niveles peligrosamente
SINTOMAS elevados.
Algunas personas con presión arterial alta pueden tener dolor de cabeza,
dificultad para respirar o sangrado nasal, pero estos signos y síntomas no son
específicos y, por lo general, no se presentan hasta que dicho trastorno alcanza
una etapa grave o potencialmente fatal.
ESQUIZOFRENIA
FACTORES A pesar de que se desconoce la causa exacta de la esquizofrenia, ciertos factores
DE RIESGO parecen aumentar el riesgo de desarrollar o desencadenarla, entre ellos los
siguientes:
Antecedentes familiares de esquizofrenia.
Algunas complicaciones durante el embarazo y el nacimiento, como
malnutrición o exposición a toxinas o virus que pueden afectar el desarrollo del
cerebro.
Consumo de drogas que alteran la mente (psicoactivas o psicotrópicas)
durante la adolescencia y la juventud.
SIGNOS Y La esquizofrenia implica una serie de problemas de pensamiento (cognición),
comportamiento y emociones. Los signos y síntomas pueden variar, pero
SINTOMAS
generalmente implican fantasías, alucinaciones o habla desorganizada, y reflejan
una capacidad deficiente de vivir normalmente. Entre los síntomas se pueden
incluir los siguientes:
Fantasías: son creencias falsas que no tienen base en la realidad. Por
ejemplo, crees que estás siendo perjudicado o acosado, ciertos gestos o
comentarios se dirigen a ti, tienes una habilidad o fama excepcionales, otra
persona está enamorada de ti; o está a punto de ocurrir una catástrofe
importante. Las fantasías se producen en la mayoría de las personas que
tienen esquizofrenia.
Alucinaciones: por lo general implican ver o escuchar cosas que no
existen. Sin embargo, para la persona con esquizofrenia, tienen toda la fuerza
y la repercusión de una experiencia normal. Las alucinaciones pueden implicar
cualquiera de los sentidos, pero escuchar voces es la alucinación más común.
Pensamiento desorganizado (discurso): el pensamiento desorganizado
se infiere a partir del habla desorganizada. La comunicación eficaz se puede
ver afectada y las respuestas a preguntas pueden no relacionarse con estas
de manera parcial o completa. En raras ocasiones, el habla puede incluir el
agrupamiento de palabras sin sentido que no se puedan entender, lo cual
suele conocerse como ensalada de palabras.
Comportamiento motor extremadamente desorganizado o anormal:
esto puede mostrarse de varias maneras, desde la tontería infantil hasta la
agitación impredecible. El comportamiento no está enfocado en un objetivo,
así que es difícil hacer las tareas. El comportamiento puede incluir resistencia
a seguir instrucciones, postura inadecuada o extraña, una completa falta de
respuesta o movimiento inútil o excesivo.
Síntomas negativos: esto se refiere a la capacidad limitada para vivir de
manera normal, o a la falta de ella. Por ejemplo, la persona puede descuidar
su higiene personal o parecer que carece de emociones (no hace contacto
visual, no cambia las expresiones faciales o habla en un tono monótono).
Además, la persona puede perder interés en las actividades cotidianas,
retraerse socialmente o carecer de la capacidad de experimentar placer.
Con el paso del tiempo, los síntomas pueden variar con respecto al tipo y la
gravedad, con periodos de empeoramiento y remisión de los síntomas. Algunos
síntomas pueden estar siempre presentes.
En los hombres, los síntomas de la esquizofrenia suelen comenzar entre
principios y mediados de los 20 años. En las mujeres, los síntomas suelen
comenzar a finales de los 20 años. Es poco común que a los niños se les
diagnostique esquizofrenia y poco común para los mayores de 45 años.
Síntomas en adolescentes:
Los síntomas de la esquizofrenia en los adolescentes son similares a los que se
presentan en los adultos, pero la afección puede ser más difícil identificar. Esto
puede deberse en parte a que algunos de los síntomas tempranos de la
esquizofrenia en los adolescentes son comunes en el desarrollo típico de la
adolescencia, como estos:
Distanciamiento de los amigos y los familiares
Menor desempeño en la escuela
Trastornos del sueño
Humor irritable o depresivo
Falta de motivación
Además, el uso de sustancias recreativas, como la marihuana, las
metanfetaminas o el LSD, a veces puede causar signos y síntomas similares.
En comparación con los síntomas de la esquizofrenia en adultos, los
adolescentes pueden tener lo siguiente:
Menos probabilidad de tener ideas delirantes.
Mayor probabilidad de tener alucinaciones visuales.
INSUFICIENCIA CARDIACA
Los factores de riesgo son los siguientes:
FACTORES
DE RIESGO
Presión arterial alta: el corazón se esfuerza más de lo que debería si la
presión arterial es alta.
Enfermedad de las arterias coronarias: las arterias estrechadas pueden
limitar el suministro de sangre rica en oxígeno al corazón, lo que genera que el
músculo cardíaco se debilite.
Ataque cardíaco: un ataque cardíaco es una forma de enfermedad
coronaria que se produce de repente. El daño al músculo cardíaco por un
ataque cardíaco puede significar que el corazón ya no pueda bombear de la
forma correcta.
Diabetes: tener diabetes aumenta el riesgo de tener presión arterial alta y
enfermedad de las arterias coronarias.
Algunos medicamentos para la diabetes: se ha descubierto que los
medicamentos para la diabetes rosiglitazona (Avandia) y pioglitazona (Actos)
aumentan el riesgo de insuficiencia cardíaca en algunas personas. No obstante,
no suspendas estos medicamentos por tu cuenta. Si los estás tomando, habla
con el médico acerca de si necesitas hacer algún cambio.
Determinados medicamentos: algunos medicamentos pueden provocar
insuficiencia cardíaca o problemas cardíacos.
Los medicamentos que pueden aumentar el riesgo de tener problemas
cardíacos son los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE);
ciertos anestésicos, algunos medicamentos contra la arritmia; ciertos
medicamentos que se utilizan para tratar la presión arterial alta, el cáncer, las
afecciones sanguíneas, los trastornos neurológicos y psiquiátricos, las
afecciones pulmonares y urológicas, las afecciones inflamatorias y las
infecciones; y otros medicamentos recetados y de venta libre. No suspendas
ningún medicamento por tu cuenta. Si tienes preguntas sobre los medicamentos
que estás tomando, consulta con el médico si recomienda algún cambio.
Apnea del sueño: la incapacidad para respirar de manera adecuada
mientras duermes por la noche genera bajos niveles de oxígeno en sangre y un
mayor riesgo de tener ritmos cardíacos anormales. Ambos problemas pueden
debilitar el corazón.
Defectos cardíacos congénitos: algunas personas que manifiestan
insuficiencia cardíaca han nacido con defectos cardíacos estructurales.
Valvulopatía: las personas con valvulopatía corren mayor riesgo de
padecer insuficiencia cardíaca.
Virus: una infección viral puede haber dañado el músculo cardíaco.
Consumo de alcohol: beber demasiado alcohol puede debilitar el músculo
cardíaco y provocar insuficiencia cardíaca.
Consumo de tabaco: el uso de tabaco puede aumentar el riesgo de
padecer insuficiencia cardíaca.
Obesidad: las personas obesas corren mayor riesgo de padecer
insuficiencia cardíaca.
Latidos del corazón irregulares: estos ritmos anormales, en especial si
son muy frecuentes y rápidos, pueden debilitar el músculo cardíaco y provocar
insuficiencia cardíaca.
SIGNOS Y La insuficiencia cardíaca puede ser constante (crónica) o puede comenzar de
SINTOMAS manera repentina (aguda).
Algunos de los signos y síntomas de la insuficiencia cardíaca pueden ser los
siguientes:
Falta de aire (disnea) cuando haces esfuerzos o te acuestas
Fatiga y debilidad
Hinchazón (edema) en las piernas, los tobillos y los pies
Latidos del corazón rápidos o irregulares
Menor capacidad para hacer ejercicio
Tos o sibilancia constantes con flema blanca o rosa manchada de sangre
Mayor necesidad de orinar por la noche
Hinchazón del abdomen (ascitis)
Aumento de peso muy rápido por retención de líquido
Falta de apetito y náuseas
Dificultad para concentrarse o menor estado de alerta
Falta de aire repentina y grave, y tos con moco rosa espumoso
Dolor en el pecho si la insuficiencia cardíaca es producto de un ataque
cardíaco.